sábado, 25 de abril de 2026

Luciérnagas, de Ana María Matute

Al fin la cosa se ha estabilizado para poder sacar un poco de tiempo para leer, al menos, un rato por las noches antes de dormir. Así ha caído la novela de la que os hablo hoy.

Luciérnagas fue una obra finalista en el Premio Nadal de 1949. No llegó a editarse en ese momento y en 1953 fue enviada para revisión por la censura franquista. Fue prohibida tal cual estaba, aunque el propio censor valoró positivamente su calidad literaria, pero no los valores morales que se desprendían de ella. Las mutilaciones y cambios eran tan importantes que la autora se negó a publicarla así. Finalmente, por razones económicas de la propia Ana María Matute, accedió en 1955, aunque cambiando el título por En esta tierra ya que realmente la consideraba otra historia. Sin embargo, cuando se agotó su primera edición, la autora no autorizó su reedición porque, en sus palabras, "fue para mí una claudicación ignominiosa". Así, la versión original de Luciérnagas no vio la luz hasta 1993. Siento cierta curiosidad por la versión censurada, por saber cómo divergen ambas novelas.

Hecha esta presentación, que me ha parecido realmente interesante la historia del propio libro, veamos qué tenía la novela para no haber sido autorizada por el franquismo.

Argumento

Una Barcelona de soldados y mujeres mal pintadas, de refugiados y mendigos, de gentes ocultas que intentan sobrevivir día a día en medio de los escombros, la luz blanquecina de los reflectores, los bombardeos y la amenazada espera. 

Pero más allá de un tiempo y un espacio concretos, se nos presentan unos muchachos, apenas adolescentes entrando de trágica manera en la edad adulta, que conviven con el temor y la muerte. Por un lado están Soledad, nombre que nadie de su entorno usa para llamarla únicamente Sol, y su hermano Eduardo, de familia burguesa acomodada hasta el estallido de la Guerra Civil. Por otro lado, los tres hermanos Borrero, Pablo Cristián y Daniel, que siempre han vivido de manera mucho más apretada como una familia proletaria, siendo el padre profesor de latín con escasos ingresos, y la madre una ama de casa amargada que les abandonó muy jóvenes. Por último, Cloti, cuya familia sólo ha conocido la miseria. Sus vidas se entrelazan y sufren por igual el hambre y el mundo horrible en que les ha tocado vivir.

Reseña

Desde un punto de vista político, no hay gran cosa que la censura franquista tuviese que tachar. Apenas hay menciones directas a la Guerra Civil española, podría haber sido cualquier otro conflicto el marco de la trama. Esa equidistancia, lo poco o nada que se moja la autora para pasar a retratar ambos bandos como crueles, es un primer punto un tanto criticable. El enfoque de la historia se centra en la miseria y penalidades que padecen unos adolescentes en mitad del conflicto. Le dan igual los motivos de dicho conflicto. Las bombas que caen sobre la población civil de Barcelona y acaban con algunos personajes de la novela nunca son culpa de una parte concreta. 

Lo cierto es que el análisis del censor franquista da en el clavo con varios términos que usa para describir la historia: "tremendista", "demoledora de la esperanza humana", pero al mismo tiempo dice que, literariamente, tiene una "enorme fuerza descriptiva". Cierto que los puntos débiles los enfoca desde la moral religiosa y del "Movimiento Nacional", pero no es mentira que la novela resulta descorazonadora, amarga, carente de elementos que sean positivos o alegres en lo más mínimo. Ni siquiera la protagonista en su infancia o juventud previa al estallido de la guerra fue una niña especialmente feliz dado su carácter. Se dice que no llegó a hacer ninguna amiga en sus años en un colegio de monjas. Es todo tan pesimista, tan horrible... Y, sin embargo, es una novela preciosa en la prosa de la autora, las reflexiones y metáforas que intercala. Es hasta desconcertante disfrutar de una historia terrible pero tan bellamente contada.

La estructura de la novela es un tanto especial aunque no deje de seguir el clásico esquema de tres partes que serían la introducción, el nudo y el desenlace. Seguimos durante la primera a Sol, de la que se nos cuenta su infancia hasta que estalla el conflicto; luego conocemos la historia de Cloti y su familia; y, finalmente, tenemos cierta introspección en Eduardo, quien será el enlace con los hermanos Borrero que cobran protagonismo a partir de la segunda parte. 

Salvo lo relativo a Sol, las historias del resto de personajes se nos cuentan a modo de flashbacks bastante extensos. Si hay personajes que al conocerlos nos parecen odiosos o desagradables, al saber de sus pasados acabamos como mínimo compadeciéndolos por todo lo que los ha llevado a ser de esa manera.

He leído reseñas y coincido con algunas opiniones que lo mejor de la novela es su primera parte, el enfoque costumbrista, tocando el clasismo y machismo de una familia burguesa que se ve sacudida por la guerra y pasa a conocer las penurias. El contraste luego con una joven que toda su vida ha sido pobre y a lo que esa necesidad la acaba llevando. Después, la forma de ver el mundo de un niño egoísta que se ve libre del destino al que parecía obligado por su familia sin que le interesase lo más mínimo, volviéndose todavía más egocéntrico. Es soberbio todo esto. El descenso en interés en la novela se da cuando intercala de mala manera un romance precipitado que no hay forma de creerse. Un romance intenso, teñido a partir de ese momento de melodramatismo entre la pareja y quienes les rodean. Los personajes pasan a tomar decisiones absurdas o a comportarse de manera incomprensible.

Otro punto brutal de la novela es su final (por cierto, destripado en el prólogo de Esther Tusquets, así que cuidado si leéis una edición que lo incluya). No esperéis que con todo lo horrible que se ha visto durante sus páginas, el desenlace deje espacio a un poco de luz y esperanza. La tragedia es constante y apenas hay leves momentos de cierta calma. El desenlace se mantiene acorde a ello, pero además es abrupto a tal punto que parece que le falten unas páginas al libro. Desde luego, no deja indiferente.

En definitiva, una novela que habla del paso a la edad adulta de unos adolescentes sacudidos por el hambre y la miseria, tanto la económica como la moral. Algunos sufren estas circunstancias de manera abrupta, otros las han padecido toda su vida. Y a pesar de todo lo horrible y oscuro que cuenta, la pluma de la autora es tan sublime que he disfrutado la lectura. Lástima el rumbo que toma a partir del momento que mete el romance en la segunda parte.

miércoles, 15 de abril de 2026

El hombre en el castillo, de Philip K. Dick

Al fin he podido sacar tiempo para leer y reseñar algo, gracias a las ansiadas vacaciones de Semana Santa. Éste era el libro que me había llevado a Granada para tener algo de lectura en unos ratos libres que no han existido.

Debo decir que no llegaba a la obra en blanco. Hace unos años vi (aunque no llegué a reseñar) la serie de Amazon de cuatro temporadas que adapta muy libremente el libro. Tenía cierta curiosidad por ver dónde divergía y cómo. A grosso modo puedo decir que es recomendable verla también, hay muchas "fumadas", pero me parece que refleja mucho mejor cómo sería el mundo siguiendo la premisa dibujada en la novela por el autor. En la red encontraréis muchas críticas negativas y aunque comparto algunos puntos, a mí me gustó bastante esa adaptación libre.

Argumento

En un mundo alternativo, el Eje ha derrotado a los Aliados en la Segunda Guerra Mundial y Estados Unidos ha sido invadido y dividido entre los vencedores. Mientras los nazis se han anexionado la costa atlántica, la costa pacífica permanece en manos japonesas. Entre medias de ambos territorios quedan las Montañas Rocosas, una zona que se puede considerar neutral y que conserva cierta independencia.

En esta situación, los nativos son ciudadanos de segunda clase a pesar de que su cultura es admirada por los vencedores, al menos por los japoneses, hasta el punto de que uno de los mejores negocios es la venta de antigüedades americanas, como relojes de Mickey Mouse, revólveres de la Guerra Civil o simples chapas de Coca-Cola. Así ha prosperado el anticuario Robert Childan. Uno de sus mejores clientes es el Sr. Tagomi, japonés que dirige el Nippon Times y que espera que le consiga un artículo especial para un importante contacto que está a punto de llegar a San Francisco.

Pero si el mundo de las antigüedades ha resultado ser un lucrativo negocio, también se ha hecho hueco el de las falsificaciones de éstas. En una fábrica que además de hacer productos legales realiza algunas imitaciones de gran calidad trabajaba Frank Frink, judío que se ha sometido a algunas operaciones para disimular sus rasgos más marcados. Frank decide marcharse con un compañero y empezar un negocio totalmente innovador: creación de joyas originales, un nuevo arte puramente americano.

Juliana es la exmujer de Frank y lleva un tiempo viviendo en las Rocosas dando clases de judo. Ahí conocerá a Joe, un camionero que guarda más de un secreto.

Reseña

Vivimos tiempos muy locos desde hace ya varios años, en gran medida por lo que parece el colapso del sistema capitalista con Estados Unidos a la cabeza de la debacle. «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos» (Antonio Gramsci). Diría que estamos en ese momento en que estamos viendo un cambio del orden mundial completo que viene acompañado de auténticos monstruos que más que evitar ese fin, buscan sacar provecho de los estertores o intentar imponer por la fuerza que se mantenga lo máximo posible. En estas circunstancias, me parecía el momento adecuado de probar con esta novela de 1963 que planteaba un EE.UU. dominado por el fascismo. Una ucronía. Un "y si..." que hoy se torna totalmente actual y desolador.

Para empezar, debo decir que el libro son apenas unas 250 páginas, lo que se queda muy limitado para describir este otro mundo de manera amplia. Además, prácticamente toda la acción transcurre en la parte japonesa, algo en los territorios neutrales y nada en la parte alemana. La extensión de la serie hace que gane en este aspecto por mucho.

En la novela seguimos a un puñado de personajes vagamente conectados. Quizás el que resulta más humano sería Robert, hombre blanco que evoluciona de un ser acomplejado y nervioso ante los japoneses a tener cierto orgullo de su propio origen, capaz finalmente de rechazar un negocio lucrativo por su dignidad y la de sus compatriotas. Luego estaría Juliana, joven un tanto desequilibrada por traumas pasados que no se nos llegan a contar. Único personaje femenino relevante y aunque tiene su papel de gran importancia, está terriblemente escrita por el autor. No llega al nivel de misoginia de otros autores, pero desde luego no se le podría ver como feminista.


La novela resulta confusa y está repleta de divagaciones un tanto absurdas, como cuando cierto personaje intenta tener una revelación trascendental de un pequeño broche triangular de plata. Además, al desarrollarse en la parte japonesa de los EE.UU. conquistados, la mentalidad asiática cobra mucha importancia, más aún conceptos y filosofías tomadas de la cultura china, como el I Ching, libro usado a modo de oráculo constantemente. Tantas menciones al yin y el yang, el wu, el tao y otros conceptos que ni se molesta en intentar explicar me sacaron de la lectura. Tampoco ayudó que la edición no tenga una triste nota al pie para éstos o muchas expresiones y hasta frases completas en alemán. Así como da por sentado que quien lee conoce todas las secciones y personajes históricos del pasado nazi. Por supuesto, hay nombres que sí sé quiénes fueron, como Goebbels, o qué eran las SS, pero mucho otros se me escaparon.

El libro describe varios de los horrores de los nazis alemanes cometidos tras su victoria, pero es sorprendentemente benévolo con los japoneses, cuando ellos en la realidad cometieron crímenes de igual envergadura. Parece que las masacres de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki hubiesen impedido al autor reflejar la crueldad que éstos tendrían también en los territorios americanos. La serie, en ese sentido, sí hizo mejor trabajo. Más interesante me parece el paralelismo de la Guerra Fría. Si en la realidad, las potencias aliadas vencedoras, la U.R.S.S. y EE.UU., se trataron con recelo, por decirlo suavemente, aquí se da esa misma situación con Alemania y Japón, planteándose alguna trama de espías que sólo queda esbozada. Lo cierto es que el final del libro resulta muy ambiguo en el devenir de esta realidad alternativa y del futuro del conjunto de los personajes.

Una variación importante entre el libro y la serie es que en esta versión original existe un libro de título un tanto ridículo (por muy cita de la Biblia que sea), "La langosta se ha posado", que hace de ucronía para ese mundo hablando de una victoria de los Aliados, aunque lo narrado diverge también de lo que sucedió en nuestra realidad. En cambio, en la serie lo que hay son grabaciones de la victoria real en la Segunda Guerra Mundial, algo mucho más impactante por el elemento visual y que planteaba dudas de cómo pudieron producirse, a diferencia de una simple novela escrita por "el hombre en el castillo", figura bastante decepcionante cuando al fin se le conoce. La ambigua conclusión del libro parece dar a entender, o eso es lo que he entendido yo, que existen diferentes realidades paralelas, todas ciertas, pero queda todo en el aire. La serie entra de lleno en esto y quizás ahí se les fue un poco de las manos con las "fumadas" que decía antes.

Sin duda, la novela tenía un potencial enorme que vieron quienes tuvieron la idea de la serie. En cambio, en el libro se desaprovecha el mundo planteado, los personajes resultan muy planos y la narración confusa, cargada de referencias al I Ching y divagaciones, no ayuda a mantenerte dentro de la historia. No creo que pueda decir que me ha aburrido, es una obra corta para eso, pero la premisa crea unas expectativas que no se han cumplido, especialmente por el cierre tan en falso que da. Aun así, las ideas tan potentes y algunas frases y reflexiones bien han merecido la pena su lectura.

domingo, 5 de abril de 2026

Adquisiciones de Marzo de 2026

Otro mes de locura que ha pasado. Nunca había agradecido tanto la existencia de las vacaciones de Semana Santa. Necesitaba este descanso, que al final no lo es tanto porque siempre hay cosas que hacer, pero bueno.

Este mes sólo ha caído el paquete de wallapop que ya comenté en la entrada de Febrero. Ni siquiera han caído libros de la nueva colección de RBA porque han dejado de llegar al quiosco donde voy, así que ya pillaré los que más me interesen en la sección de números atrasados de la web. Por tanto, lo de esta entrada se queda en lo que veis a continuación, las series completas de Buenos días, Bella Durmiente y Cradle of the sea. Ambas, con los gastos de envío, se han quedado en 58,23€, es decir, unos 5,8€ por cada tomo. De nuevo, realmente ni eso al tener dinero en el monedero.


Aparte, sale en la foto un monedero gatuno que compré por 3€ a una mujer de una protectora de gatitos callejeros. Estaba pidiendo donaciones en la tienda de productos de mascotas a la que suelo ir un día que fui a por comida de mis chuchos. 

Y ya está. Así de corta ha salido esta entrada. Ya veremos qué da de sí Abril y si entre medias puedo al fin reseñar algo.