sábado, 19 de agosto de 2017

Predestinados, de Josephine Angelini

Al empezar a redactar esta reseña me he preguntado qué me llevó a hacerme con el libro. Mi comentario de la compra (aquí) en 2011, ahí es nada, es muy vago y sólo digo que me llamaba la atención el tema griego y su punto de partida. También comentaba que había leído reseñas dispares y, la verdad, debería haber hecho caso a las negativas. Quizás si lo hubiese leído en su momento me habría gustado más pero unos seis años después de su llegada a casa son demasiados y mucho he cambiado mis gustos, sobre todo en lo que a libros de este corte juvenil, fantástico y romántico se refiere.

Argumento

Helena Hamilton se ha pasado sus 16 años de vida intentando esconder lo diferente que es, una tarea nada fácil el una isla tan pequeña como Nantucket. Su penúltimo año de instituto comienza con la noticia de que una enorme e interesante familia se ha mudado de España al pueblo. Los Delos son la comidilla general pero, sin saber por qué, hay algo que molesta a Helena de la simple mención de éstos. 

Este sentimiento se convierte en una ira irrefrenable que la lleva a intentar estrangular a Lucas Delos en los atestados pasillos del instituto nada más verle por primera vez. Helena sabe que ninguna persona normal podría luchar contra su fuerza desmedida en caso de no intentar refrenarse, pero parece que Lucas tampoco es normal.

Claro que lo que ninguno de los dos saben es que están destinados a enfrentarse y convertirse en los últimos protagonistas de una historia que no ha cesado de repetirse durante milenios, desde que la Helena original, la de Troya, fue la causante de una guerra. Una historia que enfrenta a sus dos familias y que parece imposible que tenga un final feliz.

Reseña

El libro es la primera parte de una trilogía y eso se nota en que es introductorio. El problema es que estamos ante un libro DEMASIADO introductorio cuando, para colmo, cuenta con unas 400 páginas (con tamaño de letra, márgenes e interlineado justitos, que a poco que se ampliasen aumentarían bastante las páginas). Demasiadas para lo poco que pasa. Demasiadas para lo insufrible que son los personajes. Demasiadas para lo mal armada que está la historia. Pero vamos por partes. 

Para empezar se nota que la moda Crepúsculo aún estaba muy fresca y seguía teniendo mucho tirón, porque el libro bebe y mucho de su esencia. Los Delos son los nuevos Cullen, igual de guapos y misteriosos; el romance de la pareja protagonista es igual de "imposible"; se dan situaciones mal-rolleras de forma similar (como lo de EL chico observando dormir a LA chica en su cuarto); hay el mismo alegato de fondo por la preservación de la virginidad de la mujer... La gran diferencia entre ambas sagas es la concepción de la protagonista pero ya es triste que al final, pese a mejorar en algunos aspectos, en el global es mucho peor que Bella.

Helena. Ay, Helena. Hacía tiempo que no me resultaba tan insufrible una protagonista. Es imposible sentir empatía hacia ella. Las chicas la odian por envidia, los chicos babean por ella. La chica es alta, guapa, inteligente, participa en el club de atletismo... es PERFECTA a niveles inhumanos. Y precisamente de eso va la cosa, ella como los Delos son semi-dioses de origen griego, lo que implica todo eso y más, y ese más son superpoderes. Pese a haberlos reprimido toda su vida, Helena les da varias vueltas a todos los Delos pero es tan idiota que se niega a aprender a luchar a pesar de que su familia, amistades y ella misma están en peligro. Al final parece que prefiere que los Delos la protejan a aprender a defenderse por sí misma. Tanto poder tan mal empleado. Tanta perfección para tanta autocompasión. Insufrible. Y mira que me habría encantado tener una protagonista que o bien le viniese grande todo esto y así se humanizase, o bien se dedicase a molar con todos los poderes que tiene. Pero ni una cosa ni otra, simplemente un personaje plano, idiota y, sencillamente anodina.

En cuanto al romance, no puede ser más absurdo. La forma en que pasan en un instante de odiarse a muerte (literalmente) a no poder vivir sin la otra persona es ridícula. Vale, sí, lo del odio tiene su mitología como excusa detrás así que al menos tiene una explicación. El amor, no. 

Si al menos después del "flechazo" hubiese un desarrollo de la pareja, tuviesen algo de química... pero no hay NADA. Un cúmulo de clichés de escenas de crear tensión porque "ahora sí, ahora no y no te explico el motivo de los cambios". Y mejor no hablemos del giro de guión final para mantenerlos separados por una mentira que los lectores sabemos que es tal, ellos no, pero todo es para dar pena, mantener la tensión y hacernos leer el siguiente libro. Pues va a ser que no.

La parte mitológica tampoco es para echar cohetes, lo que es triste con el potencial que tenía y sus posibilidades. Con todo, es sin duda lo salvable del libro. Por resumir diré que los problemas que tiene este aspecto son soltarte un tocho explicativo de golpe y mal y que te introduce elementos para cambiar el guión cada poco de forma totalmente increíble. Esto sobre todo lo vemos en Helena que ahora es más rápida que nadie, ahora puede volar, ahora puede soltar rayos, ahora puede cambiar de aspecto, ahora es invulnerable a las armas... En serio, a cada necesidad del guión, las normas internas cambian. Y mejor no entro en el tema de las familias, las leyendas sobre la Atlántida y demás.

Ahora toca colección de "detalles" que se me han grabado y no para bien:
- Noel, la madre de Lucas, es la encargada de cocinar. Creo que no hay escena en que no salga en la cocina y NADIE la ayuda aunque sean como 10 personas las que se sientan a comer. Y es humana, vamos, que no tiene super-poderes para facilitarse la tarea de cocinar. De hecho, en una de esas escenas, creo que es Lucas quien le dice a Helena que no se ofrezca a ayudar o se tirará una hora pelando verduras. Que tu madre eche esa hora y unas cuantas más te la suda ¿La excusa para que no quede mal? Que ella es feliz y que dice que así practica para cuando tenga un restaurante. Claro que sí.
- Todos los Delos jóvenes son muy fuertes pero sólo los chicos entrenan para la lucha en serio, las chicas ya tal, que es muy poco femenino o algo.
- Helena, en una de las fases de rechazo de Lucas, llega a creer que éste es gay (toma ego, porque eso es lo único que justificaría que no quisiera estar contigo) por lo que piensa que por él merecería la pena hacerse un cambio de sexo. No es coña, esto sale en el libro.
- Llegan a hacer una broma con violencia de género. Helena dice que le dirá a su padre que Lucas la ha golpeado. Él responde que le dirá que le ha gustado. Asco.

En definitiva, para historia que coja referencias de mitología griega, iros a por los Cazadores Oscuros. Este libro hace combo en personajes insufribles, mal romance, trama que no va a ningún sitio, giros de guión de mentira, clichés y más. Además, se hace eterno y aburrido, con lo que no tiene salvación posible. Por supuesto, las continuaciones están descartadas de mis futuras lecturas.

martes, 15 de agosto de 2017

Los surcos del azar, de Paco Roca

Para variar de tanta reseña de libro (y porque, para no mentir, me venía muy bien su lectura para cumplir algún punto de este reto y este otro) hoy os traigo la reseña de un cómic (o novela gráfica si os queréis poner exquisitos) de este famoso autor español al que le tenía muchas ganas desde que supe de su obra Arrugas. Con las buenas críticas que precedían a esta obra y una temática que me interesa ¿ha estado a la altura de lo que esperaba? Una pena, pero no. Seguid leyendo e intentaré explicarme porque tengo sentimientos encontrados.

Por si sentís curiosidad, podéis leer los primeros dos capítulos aquí.

Argumento

A través de los recuerdos del anciano Miguel Ruiz, republicano español exiliado en Francia, Paco Roca reconstruye la historia de La Nueve, una compañía a las órdenes del capitán Dronne integrada en la segunda división blindada del general Leclerc, y formada mayoritariamente por republicanos españoles. Una historia apasionante y olvidada sobre la contribución española en la Segunda Guerra Mundial.

La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de 20 años cuando en 1936 cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabía entonces que los supervivientes ya no las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en entrar en París. Los carros de combate llevaban, en el morro, nombres sorprendentes: Madrid, Don Quichotte, Guadalajara, Ebro o Guernica. Los soldados se apellidaban Granell, Campos, Fábregas, Royo, Pujol... Ellos encabezarán el desfile de la victoria del día 26 por los Campos Elíseos. Sin embargo, no lograrán su máxima meta de ver España libre del franquismo.

Reseña

Sinceramente, y yendo al grano, me ha decepcionado. No me ha llenado, ni emocionado, como esperaba que haría. Salvo algunos momentos puntuales, este cómic me ha dejado muy fría. Y sin embargo, siendo objetiva, sé que estoy ante una obra muy buena pero con la que he sido incapaz de disfrutar. A ver si consigo explicarme.

El recurso de los dos planos temporales, basando el pasado en las memorias de alguien que las va contando a otra persona por X motivo, está ya muy visto, aunque no por ello deje de funcionar para armar la trama. El autor lo refuerza con incluso estilos gráficos diferentes: el presente, abocetado y en un único tono gris de fondo, frente al relato del pasado, colorido y más definido.

Quizás mi problema con la historia es que ha querido abarcar demasiado para lo que podía en sus páginas que, para ser un cómic, 326 no son pocas. Empecé a leer pensando que todo el tomo giraría en torno a La Nueve y la liberación de París pero este pasaje resulta ser mínimo. La trama arranca en el puerto de Alicante al final de la Guerra Civil y termina poco después de la liberación de París. Son demasiados años en los que acaba pasando de puntillas por cada suceso que toca. 

Para colmo, con las páginas centradas en el presente, se pierde espacio en subtramas innecesarias como los líos familiares de Albert, el hombre que ayuda al anciano Miguel. Entiendo lo que quería hacer el autor con este personaje, que él solo representa la ignorancia y el desconocimiento de la historia que relegó a muchos héroes al olvido. Pero con que se quedase en esa concepción era bastante, sobraba todo el tema de su divorcio, de los niños, de la camarera que le hace tilín y blablablá.

Y ahora que hablo de esto, otro detalle que me ha escamado es la desaparición de las mujeres en la obra. Las que aparecen se limitan a ser interés amoroso de alguno de los hombres e incluso una que colaboró en la liberación de París estando en la resistencia tiene toda su historia resumida en un par de tristes líneas de diálogo que, para colmo, son narradas en el presente por boca de Miguel, ni le deja el espacio a ella para contarlo.

Otro punto que ha influido en que no me haya convencido lo que creía es que el tema bélico cobra mucha importancia y a servidora no le pueden importar menos "las batallitas", los movimientos de vehículos, cómo los descargan de un barco, cómo se entrenaron en nuevas técnicas y con nuevo armamento... Esperaba un relato más histórico/político, o más emocional y humano, y aunque el autor lo consigue colar porque es bueno y tiene experiencia, el balance es que me da poco de lo que yo esperaba y mucho de detalles que, para mí, son prescindibles.

Con todo, que estamos ante una gran obra no lo puedo discutir. Condensar tanto en tan poco espacio, aunque sea de pasada en algunos temas, tiene mucho mérito. La obra aporta luz a un fragmento de la historia y a unas personas que, durante años, fueron olvidadas, haciendo una labor más que necesaria. Tiene escenas brutales, intercala reflexiones contra el racismo y, muy especialmente, contra el fascismo y la obligatoriedad de luchar contra él sin tregua y sin dejar que respire ni un momento (algo que, como se ha visto en Charlottesville recientemente, no se ha cumplido, lo que ha tenido nefastas consecuencias). Además, la labor de documentación que se puede atisbar en los agradecimientos finales da muestra de un trabajo notable que convierten esta obra en una magnífica introducción para jóvenes y no tan jóvenes en la historia olvidada.

Al final mi problema con este cómic es que no es el cómic que yo esperaba leer. Por cada página que para mí merece la pena por una cosa u otra, hay varias que me dejan indiferente. Soy la nota discrepante en la red. Sino la totalidad, sí que la inmensa mayoría de reseñas que he leído para ver si alguien compartía mi opinión ponen a esta obra de maravilla. Las expectativas no han podido jugar más en mi contra y lo lamento porque sé que es una buena obra, pero... no ha sido para mí.

viernes, 11 de agosto de 2017

Frankenstein, de Mary Shelley

La pereza veraniega está siendo horrible y me está costando la vida misma hacer algo mínimamente productivo. Esta reseña, por ejemplo, la podría (debería) haber escrito hace como una semana o más. Así están la cosas...

Frankenstein, o el moderno Prometeo es el gran clásico de terror que me faltaba por leer si consideramos que Drácula y El extraño caso del Dr. Jeckyl y Mr. Hyde forman el Top 3 de éstos. Además, a éste le tenía especial ganas por haber sido escrito por una mujer, saliéndose del registro romántico y/o costumbrista al que estaban relegadas. No sólo eso, se considera que esta obra es la primera novela de ciencia ficción. La historia de la creación de la obra también es fascinante y os recomiendo leerla, por ejemplo aquí.

Argumento

El explorador británico Robert Walton, recién llegado a las inmediaciones del Polo Norte, escribe a su hermana Margaret para informarle de sus avances. En estas cartas le habla de un extraño encuentro con un señor llamado Víctor Frankenstein, oriundo de Ginebra, al que ha rescatado de una muerte segura sobre una placa de hielo. Éste, al ver la obsesión de Robert por cumplir su sueño de llegar al Polo, en una empresa que se presenta suicida a todas luces, se decide a contarle su propia historia para que no cometa sus mismos errores.

Frankenstein nació en una respetada familia y cuando creció se trasladó a Ingolstadt a estudiar filosofía natural, algo que le apasionaba desde que era un niño. Allí destacó con ideas innovadoras y concibió la idea de intentar crear vida a partir de materia orgánica muerta. Su sueño se hizo realidad pero se convirtió en pesadilla en el mismo momento en que el ser se movió.

Reseña

Lo primero que quiero comentar es que por momentos (por muy absurdo que esto sea) pensé que había habido algún problema en la edición y, bajo la portada de Frankenstein, se había publicado otra novela. Sí, lo sé, absurdo, pero es que llegué a la novela sin saber de ella nada más que la vaga idea general del momento del despertar de la criatura que tan referenciado ha sido en películas, series y todo tipo de ficción. Como en las otras obras mencionadas se recurre a usar cartas y relatos de terceros que de primeras no tienen relación con el auténtico protagonista. En este caso tenemos a un aventurero que quiere cumplir su sueño de viajar al Polo Norte antes que nadie y el azar le lleva a rescatar al auténtico protagonista. A partir de ese momento el relato continúa en primera persona por parte de Frankenstein hasta que, al final, se recupera el formato de las cartas que cierran la historia.

Este peculiar inicio me descolocó al principio y tardé en conectar con la obra, la verdad sea dicha, pero pronto llega el momento en que se vuelve imposible de soltar. Y es que estamos ante un clásico maravilloso, mucho más profundo e intenso de lo que de primeras pensaríamos que sería la historia del monstruo que cobra vida.

La novela trata con maestría el dilema de la ciencia sin moral, de cómo la obsesión por conseguir superar los límites de lo establecido trae consecuencias. Pero sobre todo es un relato sobre la humanidad, sobre cómo un ser puro se corrompe y se vuelve destructor por la falta de amor o simple respeto de quienes le rodean. Por su puesto, no falla la reflexión sobre "querer ser Dios" y el paralelismo cristiano con el mito de la creación de Adán, que es trascendental en la trama.

Reflexiones profundas aparte, la obra es la historia de dos personajes, creador y criatura, "padre e hijo", que se odian casi desde el primer momento. Ambos hacen cosas horribles, su actitud con el otro entra en una espiral destructiva que pronto se ve que no puede acabar bien. Y lo sientes por ambos, sobre todo por el monstruo que en realidad nace como un bebé que desconoce todo del mundo que le rodea y, como sólo recibe desprecio, aprende a devolver lo mismo. Pero con todo, es imposible evitar sentir también odio por un ser que hará auténticas atrocidades a inocentes por dañar a su creador de modo que, al final, ninguno está libre de culpas.

Ya digo, es un relato muy profundo y también muy duro y, por momentos, realmente triste, mucho más que la idea de historia terrorífica que tenía asociada a este clásico.

En cuanto a la creación del monstruo y de la componente más de ciencia ficción, la autora sortea detallar nada. Teniendo en cuenta que la historia está siendo contada a Walton, Frankenstein no quiere que nadie sepa cómo llevó a cabo su creación para que no puedan reproducir el milagro. Esto no deja de ser un recurso un tanto vago para no pillarse las manos pues, aparte de hablar de la recolección de partes de cuerpos, no hay más detalles. La idea que tenemos en la mente de que es un rayo lo que le da la vida no está como tal en el texto aunque en un pasaje anterior se había mencionado el efecto de un rayo en un árbol que produjo un fuerte impacto en el protagonista.

En definitiva, una auténtica joya literaria. Tremendamente original en la época de su concepción, es un auténtico imprescindible que os recomiendo que leáis. La novela supera cualquier imagen generada con posterioridad. Eso sí, no esperéis una obra de ciencia ficción con los estándares actuales pues esto es obviado en favor de una carga reflexiva y dramática mucho más profunda e interesante. Frankenstein y su criatura son dos personajes auténticamente humanos, para bien y para mal.