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sábado, 25 de julio de 2026

Eva Luna, de Isabel Allende

Si en mi última reseña literaria, Los niños del agua, escogí la obra pensando en tachar de nuevo algún título del reto de los 1001 libros, para la siguiente lectura he optado por hacer lo mismo con el reto de los 340 libros. De las opciones que tenía a mano, elegí repetir con Isabel Allende dado que me gustó mucho La casa de los espíritus, así que ya iba tocando volver a leer algo suyo. No por nada, entre el año pasado y el anterior, me hice con la colección casi completa de sus obras.

Eva Luna es la tercera novela que escribió en 1987. Como curiosidad, cabe destacar que en 1989 sacó Cuentos de Eva Luna, que sería un recopilatorio de historias que crea la protagonista de esta novela.

Argumento

“Me llamo Eva, que quiere decir vida, según un libro que mi madre consultó para escoger mi nombre. Nací en el último cuarto de una casa sombría y crecí entre muebles antiguos, libros en latín y momias humanas, pero eso no logró hacerme melancólica, porque vine al mundo con un soplo de selva en la memoria.”

Esta es la voz segura de una narradora natural e inventiva, una mujer que nos relata la historia picaresca de su propia vida y de la gente, de todos los niveles de la sociedad que conoce a lo largo de su camino: desde ricos y excéntricos ministros hasta pobres y marginados rateros. También es la historia de Rolf Carlé, quien de niño sufrió más por un padre violento que por los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Ambos se acabarán encontrando en cierto país de Sudamérica que pasa por tiempos convulsos de dictaduras, golpes de estado, tímidos intentos de democracia y guerrillas.
  
Reseña

Hacer la reseña de este libro va a ser un tanto complicado porque, por un lado, hay mucho que decir y, por otro, temo que me ha decepcionado notablemente.

Por empezar por algún sitio, hablemos de la estructura. En mi edición, el libro tiene algo más de 400 páginas. Un primer problema es que sólo son 11 capítulos (y uno breve a modo de epílogo llamado "Final"), dando capítulos muy extensos que incluyen saltos de personajes, lugar y tiempo, lo que complica situarnos mentalmente, más porque en ningún momento especifica el país de América Latina en que transcurre la historia. Esto quizás sea porque quiso hacer un país inventado como amalgama de las situaciones similares que se dieron en casi todos ellos durante el S.XX. Además, la autora opta por larguísimas parrafadas, con muy pocos diálogos intercalados. Personalmente, no me ha molestado, la prosa de Isabel Allende es una maravilla deliciosa, pero seguro que habrá quien desconecte de la novela en parte por esto.

La obra vuelve a tener ese toque de realismo mágico que me parece tan especial, aunque diría que en su mayor parte se concentra al principio, según avanza lo pierde y, en mi opinión, en parte por eso, también va perdiendo el encanto de lo que iba narrando. Al principio se nos va contando la vida extraña de peculiares personajes con ese toque irreal tan maravilloso de la autora, diría que esto abarca lo que sería la infancia de Eva además de la vida de su madre, Consuelo. Luego hay una parte intermedia que se traslada a un pueblo en mitad de la selva, lo que sería su adolescencia, y aquí ya me empezó a perder con los personajes con los que allí convive. Por último, la chica vuelve a la gran ciudad y pasa a la edad adulta metiendo una subtrama de una guerrilla y es todo muy telenovelesco, en varios sentidos.

Tampoco ayuda que Eva sea un personaje imposible de creer y no por el tono de realismo mágico de la novela. Siempre tiene a alguien que la salva de la miseria y cualquier hombre se prenda de ella. Que la novela esté contada en primera persona desde el punto de vista de un ser tan perfecto no ha ayudado a empatizar con ella.

En cierto modo, Eva Luna, tanto el personaje como la novela, busca hacer un homenaje a Las 1001 noches pues la protagonista, como Sherezade, también tiene su don en su capacidad de contar historias. En su caso, Eva les va dando forma con todo lo que vive, todo lo que aprende y todo lo que otras personas le cuentan. Lo mejor del libro sin duda está aquí, en las extrañas vidas y personajes que la rodean. No obstante, la parte de Eva como narradora de cuentos se nos dice, pero no se nos muestra más que en algún par de relatos. Que este libro no me haya convencido no quita que ahora quiera darle una oportunidad al de los cuentos.

Por otra parte, la presencia de Rolf en la novela es un punto, cuanto menos, dudoso. Me parece un buen personaje, su historia es muy interesante (sobre todo lo que sucede en Europa), incluso más que la de Eva, pero parece que sobra en esta obra. Quizás el problema es que tarda mucho en tener su primer encuentro con Eva, algo que desde que se empiezan a intercalar capítulos contando su vida, sabemos que se va a dar. Más aún, sabemos que será el interés romántico de la protagonista. Lo malo no es sólo que sea previsible, sino que carecen de toda química. Ni por un momento te crees el romance que surge entre ellos. Pero esto pasa con Rolf igual que con el resto de enamoramientos de Eva, vienen de la nada y se esfuman en el aire.

La novela contiene ideas muy interesantes y reflexiones que siguen siendo plenamente vigentes. Por ejemplo, ese choque que se produce entre la lucha de las clases trabajadoras, pero enfocada desde el punto de vista masculino, ignorando la liberación propia de las mujeres del sistema patriarcal. Cada cierto tiempo veo en Twitter debates sobre esto entre cuentas que sigo y admiro por comunistas y/o feministas. Luego, no puedo olvidar mencionar al personaje de Melecio, joven rechazado por amanerado que dice ser "una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre" y acaba hormonado y operado (menos en los genitales) para volverse una estrella mediática llamada Mimí. El debate sobre la transexualidad no puede estar más candente y yo tengo mi opinión de todo el daño que ha hecho validar el llamado enfoque afirmativo. Obras como ésta, me temo, fueron allanando el camino del desastre legal y médico que hay hoy. También, de pasada, hay alguna mención al genocidio de Palestina así como otros conflictos que sacudían el mundo en esa época, como la guerra de Vietnam. Es triste pensar que la novela es de 1987 y no sólo algunas cuestiones no se hayan solucionado, sino que se han enquistado o ido a peor.

A pesar de todos los problemas ya mencionados, donde la novela me ha perdido por completo es en todo lo turbio que la autora va blanqueando en sus páginas. Tenemos una proxeneta que es buena gente, aunque explote sexualmente a otras chicas; incesto y poligamia, representado como divertido y sin consecuencias; y, lo peor, pederastia. No sé qué se le pasó por la cabeza a la autora con ciertas escenas y situaciones que fueron incomodísimas y desagradables de leer, no por representarlas con crudeza, sino edulcoradas y romantizándolas.

En definitiva, una historia dispersa, sin un foco claro, que va de más a menos... a mucho menos. Tiene muy buenas ideas, reflexiones y personajes, también una prosa maravillosa, pero le falta la solidez que tuvo su primera novela. Su gran lastre es sin duda que no hay escena sexual descrita que no resulte turbia y/o morbosa. Eso y una parte final floja con un desenlace totalmente anodino y sin chispa.

lunes, 1 de junio de 2026

La librería, de Penelope Fitzgerald

Como decía, estoy en una fase de días de ratos muertos (entre dolores de cabezas y marrones que no me corresponden) mientras mi alumnado hace sus prácticas de empresa. Esto me ha permitido terminar al fin ¡Todo por mi país!, el libro con el que estaba desde hace tiempo, y sumar ahora esta breve novela de apenas 200 páginas (unas 180 si quitamos el posfacio que incluye mi edición).

La librería es obra de Penelope Fitzgerald, escritora inglesa que nació en 1916 y falleció en el 2000. Quizás os suene este título porque en 2017 recibió una adaptación al cine de la mano de Isabel Coixet. Si os interesa, actualmente se puede ver de manera gratuita en la web de RTVE (aquí) y se supone que estará disponible hasta 2029. Aprovechando esto, voy a hacer una reseña doble, que además nunca había visto nada de la cineasta.

Argumento

Florence Green es una mujer viuda de mediana edad que vive en el pequeño pueblo costero de Hardborough. En 1959 dicha población carece de muchas cosas, entre ellas, una biblioteca o una librería, así que decide invertir el dinero que tiene en adquirir una vieja vivienda conocida como “Old House” por los lugareños, trasladarse a vivir allí y abrir una pequeña tienda de libros.
 

A las dificultades habituales de tal empresa se suma que el edificio rezuma humedad, tiene su propio poltergeist y cierta señora de gran influencia en la zona tenía planes para ese lugar que chocan con la determinación de Florence.

Reseña del libro

Si de algún modo se puede describir esta novela es de “inglesa”, principalmente por dos elementos. El primero son los puntos de humor tan suyo, aunque la novela está lejos de ser una comedia, más bien sería una historia costumbrista con toques de drama. Luego, el paisaje parece un personaje más y casi se puede sentir la humedad salina, el viento frío, o ver el terreno pantanoso y la niebla densa. 

Decía que era una obra costumbrista, sí, pero no es un costumbrismo amable. Hay personajes que apoyan a la protagonista, pero son pocos. De fondo queda reflejado un pueblo inculto (los libros que más vende en general son manuales prácticos, obras sobre la familia real o biografías de héroes de la Segunda Guerra Mundial), un pueblo jerarquizado donde la lucha de clases no va hacia arriba, sino que quien está arriba busca imponer su voluntad con todas las artimañas posibles y manipulando a quienes tiene debajo. Las habladurías, la envidia o el egoísmo destacan por encima de buenos sentimientos.

A mencionar que en el libro hay una parte en que la novela Lolita cobra importancia porque se convierte en un éxito de ventas para la protagonista. Creía que la polémica que suscita el libro todavía hoy iba a ser más relevante en la trama, que se aprovecharía para analizarla, más cuando tiene a una niña pequeña, Christine, que la ayuda en la librería, pero lo cierto es que la autora no se mete en líos por ahí. Simplemente deja caer por boca de otro personaje que “es un buen libro (…). No lo entenderán, pero será mejor así”. 

Lo cierto es que es una novela curiosa, de la que no tengo una opinión clara. No es lo que esperaba, quizás. Los libros son una de mis pasiones y aquí, que parecía que iban a tener gran relevancia, no se ve ese amor por ellos. No dejan de ser un bien de consumo que vende la protagonista, sin más. "La cultura es para aficionados. No puedo permitirme llevar una tienda que tenga pérdidas. ¡Shakespeare era un profesional!". Al principio del libro se menciona que al pueblo también le falta un típico "Fish and chips" o una tintorería. Si no fuese porque Florence tenía experiencia en una librería en su época previa a casarse, bien podría haber abierto uno de esos negocios. O, al menos, no la he percibido como una amante de la lectura.

Luego, lo poco que se llega a simpatizar con los personajes tampoco ayuda a despertar emoción por la novela. Pero, sin duda, tiene algo, los elementos autobiográficos que sirvieron a la autora para inspirarse le dan verosimilitud y el desenlace es, quizás, lo más destacable de toda la obra y por lo que te quedas dándole vueltas tras acabarla.

7/10

Reseña de la película

Hasta el momento, creo que no había visto nada de Isabel Coixet, así que me parecía el momento perfecto de matar dos pájaros de un tiro al ver la adaptación de una novela que tengo fresca y probar algo de la cineasta. 

La película es muy fiel a la historia original y el casting de personajes, protagonistas y secundarios, me parece muy acertado, dándoles una vida que en la breve novela no tenía mucho espacio para ello. Los sentimientos de viuda de Florence, por ejemplo, aquí están mejor explorados.

Por supuesto, se toma sus licencias, algunas de mayor trascendencia que otras. Como detalle menor, se libra del elemento fantástico del poltergeist, cosa que se agradece porque no aportaba nada. Pero hay otros cambios no tan sutiles que acaban dando otra historia. Así, introduce lo que podríamos decir que es un conato de romance imposible que en la novela no he visto por ningún sitio. También se da una conversación entre la protagonista y otro personaje hacia el final que, al no existir en la novela, hace que cambie la percepción final que ella tiene de esta persona. 

Respecto a una de mis críticas del libro, curiosamente, en la película se transmite mucho más amor por éstos que en la obra original. Además del momento de relevancia que vuelve a tener Lolita, salen destacados otros títulos como Fahrenheit 451 o Huracán en Jamaica. Otro detalle es que se ve a la protagonista acariciar y oler libros, algo que cualquiera que los ame sigue haciendo hoy en día. Y si la pequeña Christine empezaba y acababa la novela sin interés en los libros, en la película se ve cómo la pasión de Florence acaba siendo traspasada a la niña.

En cuanto al desenlace, aunque a grandes rasgos son idénticos, hay varios cambios pequeños en la película que lo vuelven más amable y algo más esperanzador, incluso algo más justo.

Al margen de todo esto, la película es bonita y agradable de ver. Paisajes preciosos, buena fotografía y música. La recreación de finales de los '50 de un pequeño pueblo costero también me ha parecido muy lograda.

9/10

Conclusión

Sinceramente, en este caso casi que recomiendo más la película que el libro. La adaptación es lo bastante fiel para contar todo lo que sucede en el libro, pero diverge en los detalles justos para dejar mejor sensación, además de ver más humanos a sus personajes. Por otro lado, la mayor dureza del libro también tiene su punto de interés. 

sábado, 25 de abril de 2026

Luciérnagas, de Ana María Matute

Al fin la cosa se ha estabilizado para poder sacar un poco de tiempo para leer, al menos, un rato por las noches antes de dormir. Así ha caído la novela de la que os hablo hoy.

Luciérnagas fue una obra finalista en el Premio Nadal de 1949. No llegó a editarse en ese momento y en 1953 fue enviada para revisión por la censura franquista. Fue prohibida tal cual estaba, aunque el propio censor valoró positivamente su calidad literaria, pero no los valores morales que se desprendían de ella. Las mutilaciones y cambios eran tan importantes que la autora se negó a publicarla así. Finalmente, por razones económicas de la propia Ana María Matute, accedió en 1955, aunque cambiando el título por En esta tierra ya que realmente la consideraba otra historia. Sin embargo, cuando se agotó su primera edición, la autora no autorizó su reedición porque, en sus palabras, "fue para mí una claudicación ignominiosa". Así, la versión original de Luciérnagas no vio la luz hasta 1993. Siento cierta curiosidad por la versión censurada, por saber cómo divergen ambas novelas.

Hecha esta presentación, que me ha parecido realmente interesante la historia del propio libro, veamos qué tenía la novela para no haber sido autorizada por el franquismo.

Argumento

Una Barcelona de soldados y mujeres mal pintadas, de refugiados y mendigos, de gentes ocultas que intentan sobrevivir día a día en medio de los escombros, la luz blanquecina de los reflectores, los bombardeos y la amenazada espera. 

Pero más allá de un tiempo y un espacio concretos, se nos presentan unos muchachos, apenas adolescentes entrando de trágica manera en la edad adulta, que conviven con el temor y la muerte. Por un lado están Soledad, nombre que nadie de su entorno usa para llamarla únicamente Sol, y su hermano Eduardo, de familia burguesa acomodada hasta el estallido de la Guerra Civil. Por otro lado, los tres hermanos Borrero, Pablo Cristián y Daniel, que siempre han vivido de manera mucho más apretada como una familia proletaria, siendo el padre profesor de latín con escasos ingresos, y la madre una ama de casa amargada que les abandonó muy jóvenes. Por último, Cloti, cuya familia sólo ha conocido la miseria. Sus vidas se entrelazan y sufren por igual el hambre y el mundo horrible en que les ha tocado vivir.

Reseña

Desde un punto de vista político, no hay gran cosa que la censura franquista tuviese que tachar. Apenas hay menciones directas a la Guerra Civil española, podría haber sido cualquier otro conflicto el marco de la trama. Esa equidistancia, lo poco o nada que se moja la autora para pasar a retratar ambos bandos como crueles, es un primer punto un tanto criticable. El enfoque de la historia se centra en la miseria y penalidades que padecen unos adolescentes en mitad del conflicto. Le dan igual los motivos de dicho conflicto. Las bombas que caen sobre la población civil de Barcelona y acaban con algunos personajes de la novela nunca son culpa de una parte concreta. 

Lo cierto es que el análisis del censor franquista da en el clavo con varios términos que usa para describir la historia: "tremendista", "demoledora de la esperanza humana", pero al mismo tiempo dice que, literariamente, tiene una "enorme fuerza descriptiva". Cierto que los puntos débiles los enfoca desde la moral religiosa y del "Movimiento Nacional", pero no es mentira que la novela resulta descorazonadora, amarga, carente de elementos que sean positivos o alegres en lo más mínimo. Ni siquiera la protagonista en su infancia o juventud previa al estallido de la guerra fue una niña especialmente feliz dado su carácter. Se dice que no llegó a hacer ninguna amiga en sus años en un colegio de monjas. Es todo tan pesimista, tan horrible... Y, sin embargo, es una novela preciosa en la prosa de la autora, las reflexiones y metáforas que intercala. Es hasta desconcertante disfrutar de una historia terrible pero tan bellamente contada.

La estructura de la novela es un tanto especial aunque no deje de seguir el clásico esquema de tres partes que serían la introducción, el nudo y el desenlace. Seguimos durante la primera a Sol, de la que se nos cuenta su infancia hasta que estalla el conflicto; luego conocemos la historia de Cloti y su familia; y, finalmente, tenemos cierta introspección en Eduardo, quien será el enlace con los hermanos Borrero que cobran protagonismo a partir de la segunda parte. 

Salvo lo relativo a Sol, las historias del resto de personajes se nos cuentan a modo de flashbacks bastante extensos. Si hay personajes que al conocerlos nos parecen odiosos o desagradables, al saber de sus pasados acabamos como mínimo compadeciéndolos por todo lo que los ha llevado a ser de esa manera.

He leído reseñas y coincido con algunas opiniones que lo mejor de la novela es su primera parte, el enfoque costumbrista, tocando el clasismo y machismo de una familia burguesa que se ve sacudida por la guerra y pasa a conocer las penurias. El contraste luego con una joven que toda su vida ha sido pobre y a lo que esa necesidad la acaba llevando. Después, la forma de ver el mundo de un niño egoísta que se ve libre del destino al que parecía obligado por su familia sin que le interesase lo más mínimo, volviéndose todavía más egocéntrico. Es soberbio todo esto. El descenso en interés en la novela se da cuando intercala de mala manera un romance precipitado que no hay forma de creerse. Un romance intenso, teñido a partir de ese momento de melodramatismo entre la pareja y quienes les rodean. Los personajes pasan a tomar decisiones absurdas o a comportarse de manera incomprensible.

Otro punto brutal de la novela es su final (por cierto, destripado en el prólogo de Esther Tusquets, así que cuidado si leéis una edición que lo incluya). No esperéis que con todo lo horrible que se ha visto durante sus páginas, el desenlace deje espacio a un poco de luz y esperanza. La tragedia es constante y apenas hay leves momentos de cierta calma. El desenlace se mantiene acorde a ello, pero además es abrupto a tal punto que parece que le falten unas páginas al libro. Desde luego, no deja indiferente.

En definitiva, una novela que habla del paso a la edad adulta de unos adolescentes sacudidos por el hambre y la miseria, tanto la económica como la moral. Algunos sufren estas circunstancias de manera abrupta, otros las han padecido toda su vida. Y a pesar de todo lo horrible y oscuro que cuenta, la pluma de la autora es tan sublime que he disfrutado la lectura. Lástima el rumbo que toma a partir del momento que mete el romance en la segunda parte.

miércoles, 15 de abril de 2026

El hombre en el castillo, de Philip K. Dick

Al fin he podido sacar tiempo para leer y reseñar algo, gracias a las ansiadas vacaciones de Semana Santa. Éste era el libro que me había llevado a Granada para tener algo de lectura en unos ratos libres que no han existido.

Debo decir que no llegaba a la obra en blanco. Hace unos años vi (aunque no llegué a reseñar) la serie de Amazon de cuatro temporadas que adapta muy libremente el libro. Tenía cierta curiosidad por ver dónde divergía y cómo. A grosso modo puedo decir que es recomendable verla también, hay muchas "fumadas", pero me parece que refleja mucho mejor cómo sería el mundo siguiendo la premisa dibujada en la novela por el autor. En la red encontraréis muchas críticas negativas y aunque comparto algunos puntos, a mí me gustó bastante esa adaptación libre.

Argumento

En un mundo alternativo, el Eje ha derrotado a los Aliados en la Segunda Guerra Mundial y Estados Unidos ha sido invadido y dividido entre los vencedores. Mientras los nazis se han anexionado la costa atlántica, la costa pacífica permanece en manos japonesas. Entre medias de ambos territorios quedan las Montañas Rocosas, una zona que se puede considerar neutral y que conserva cierta independencia.

En esta situación, los nativos son ciudadanos de segunda clase a pesar de que su cultura es admirada por los vencedores, al menos por los japoneses, hasta el punto de que uno de los mejores negocios es la venta de antigüedades americanas, como relojes de Mickey Mouse, revólveres de la Guerra Civil o simples chapas de Coca-Cola. Así ha prosperado el anticuario Robert Childan. Uno de sus mejores clientes es el Sr. Tagomi, japonés que dirige el Nippon Times y que espera que le consiga un artículo especial para un importante contacto que está a punto de llegar a San Francisco.

Pero si el mundo de las antigüedades ha resultado ser un lucrativo negocio, también se ha hecho hueco el de las falsificaciones de éstas. En una fábrica que además de hacer productos legales realiza algunas imitaciones de gran calidad trabajaba Frank Frink, judío que se ha sometido a algunas operaciones para disimular sus rasgos más marcados. Frank decide marcharse con un compañero y empezar un negocio totalmente innovador: creación de joyas originales, un nuevo arte puramente americano.

Juliana es la exmujer de Frank y lleva un tiempo viviendo en las Rocosas dando clases de judo. Ahí conocerá a Joe, un camionero que guarda más de un secreto.

Reseña

Vivimos tiempos muy locos desde hace ya varios años, en gran medida por lo que parece el colapso del sistema capitalista con Estados Unidos a la cabeza de la debacle. «El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos» (Antonio Gramsci). Diría que estamos en ese momento en que estamos viendo un cambio del orden mundial completo que viene acompañado de auténticos monstruos que más que evitar ese fin, buscan sacar provecho de los estertores o intentar imponer por la fuerza que se mantenga lo máximo posible. En estas circunstancias, me parecía el momento adecuado de probar con esta novela de 1963 que planteaba un EE.UU. dominado por el fascismo. Una ucronía. Un "y si..." que hoy se torna totalmente actual y desolador.

Para empezar, debo decir que el libro son apenas unas 250 páginas, lo que se queda muy limitado para describir este otro mundo de manera amplia. Además, prácticamente toda la acción transcurre en la parte japonesa, algo en los territorios neutrales y nada en la parte alemana. La extensión de la serie hace que gane en este aspecto por mucho.

En la novela seguimos a un puñado de personajes vagamente conectados. Quizás el que resulta más humano sería Robert, hombre blanco que evoluciona de un ser acomplejado y nervioso ante los japoneses a tener cierto orgullo de su propio origen, capaz finalmente de rechazar un negocio lucrativo por su dignidad y la de sus compatriotas. Luego estaría Juliana, joven un tanto desequilibrada por traumas pasados que no se nos llegan a contar. Único personaje femenino relevante y aunque tiene su papel de gran importancia, está terriblemente escrita por el autor. No llega al nivel de misoginia de otros autores, pero desde luego no se le podría ver como feminista.


La novela resulta confusa y está repleta de divagaciones un tanto absurdas, como cuando cierto personaje intenta tener una revelación trascendental de un pequeño broche triangular de plata. Además, al desarrollarse en la parte japonesa de los EE.UU. conquistados, la mentalidad asiática cobra mucha importancia, más aún conceptos y filosofías tomadas de la cultura china, como el I Ching, libro usado a modo de oráculo constantemente. Tantas menciones al yin y el yang, el wu, el tao y otros conceptos que ni se molesta en intentar explicar me sacaron de la lectura. Tampoco ayudó que la edición no tenga una triste nota al pie para éstos o muchas expresiones y hasta frases completas en alemán. Así como da por sentado que quien lee conoce todas las secciones y personajes históricos del pasado nazi. Por supuesto, hay nombres que sí sé quiénes fueron, como Goebbels, o qué eran las SS, pero mucho otros se me escaparon.

El libro describe varios de los horrores de los nazis alemanes cometidos tras su victoria, pero es sorprendentemente benévolo con los japoneses, cuando ellos en la realidad cometieron crímenes de igual envergadura. Parece que las masacres de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki hubiesen impedido al autor reflejar la crueldad que éstos tendrían también en los territorios americanos. La serie, en ese sentido, sí hizo mejor trabajo. Más interesante me parece el paralelismo de la Guerra Fría. Si en la realidad, las potencias aliadas vencedoras, la U.R.S.S. y EE.UU., se trataron con recelo, por decirlo suavemente, aquí se da esa misma situación con Alemania y Japón, planteándose alguna trama de espías que sólo queda esbozada. Lo cierto es que el final del libro resulta muy ambiguo en el devenir de esta realidad alternativa y del futuro del conjunto de los personajes.

Una variación importante entre el libro y la serie es que en esta versión original existe un libro de título un tanto ridículo (por muy cita de la Biblia que sea), "La langosta se ha posado", que hace de ucronía para ese mundo hablando de una victoria de los Aliados, aunque lo narrado diverge también de lo que sucedió en nuestra realidad. En cambio, en la serie lo que hay son grabaciones de la victoria real en la Segunda Guerra Mundial, algo mucho más impactante por el elemento visual y que planteaba dudas de cómo pudieron producirse, a diferencia de una simple novela escrita por "el hombre en el castillo", figura bastante decepcionante cuando al fin se le conoce. La ambigua conclusión del libro parece dar a entender, o eso es lo que he entendido yo, que existen diferentes realidades paralelas, todas ciertas, pero queda todo en el aire. La serie entra de lleno en esto y quizás ahí se les fue un poco de las manos con las "fumadas" que decía antes.

Sin duda, la novela tenía un potencial enorme que vieron quienes tuvieron la idea de la serie. En cambio, en el libro se desaprovecha el mundo planteado, los personajes resultan muy planos y la narración confusa, cargada de referencias al I Ching y divagaciones, no ayuda a mantenerte dentro de la historia. No creo que pueda decir que me ha aburrido, es una obra corta para eso, pero la premisa crea unas expectativas que no se han cumplido, especialmente por el cierre tan en falso que da. Aun así, las ideas tan potentes y algunas frases y reflexiones bien han merecido la pena su lectura.

lunes, 5 de mayo de 2025

Asesinato en el campo de golf, de Agatha Christie

El pasado 28 de abril se dio el famoso apagón que dejó a España y Portugal sin luz ni telecomunicaciones durante un buen número de horas. Yo me encontraba estudiando, para lo cual necesitaba el ordenador, así que me cortó el ritmo por completo. Estuve matando el tiempo, almorcé (por suerte en casa tenemos una hornilla a butano auxiliar) y me eché una siesta. Más bien intenté dormir, pues con la preocupación y los nervios fue imposible. Así que me acabé levantando y empecé este libro. Nada como un asesinato con Poirot de protagonista para distraerse. Obviamente, no pude terminarlo antes de que se hiciese de noche y con velas no iba a seguir la lectura. No volvió la luz en mi zona hasta las 23:20 y el libro lo terminé ya un par de días después.

Elegí este volumen en particular porque me lo había saltado y me pareció buena idea rellenar el hueco que dejaba en la serie protagonizada por el famoso detective belga. Ésta empieza con El misterioso caso de Styles, le sigue éste y a continuación viene El asesinato de Roger Ackroyd. En su momento, como dije en la reseña de este último, el tema del campo de golf no me llamaba y sentía curiosidad por cuál era el motivo de que ése fuese el único libro de la autora en la lista de los 1001 libros. Entre medias me estoy dejando otros libros de la autora, pero prefiero seguir con Poirot de momento.

Argumento

Hércules Poirot se encontraba aburrido por la falta de casos de interés. Esa racha termina al recibir una carta de Francia con una petición de ayuda: el Sr. Renauld temía que su vida corriese peligro. No dejaba claros los detalles de la situación para poder contárselos en persona y Poirot no duda en acudir a la villa de su futuro cliente en el litoral francés. No va allí solo, pues invita a su amigo Hastings a que se una a él a pesar de que éste acababa de volver de un viaje por la misma zona. Fue entonces cuando tuvo un encuentro con una joven muy peculiar y misteriosa.

Sin embargo, Poirot llega con retraso, pues Renauld fue asesinado la noche anterior. Su cuerpo había sido encontrado por la mañana por algunos hombres que trabajan en un campo de golf vecino que está próximo a inaugurarse. La evidente causa de la muerte es la peculiar daga que tiene clavada en la espalda. Por otro lado, la esposa de Renauld había aparecido atada y amordazada en su dormitorio. Ella asegura que fueron dos hombres que se habían llevado a su marido durante la noche. Dado que el fallecido había solicitado la presencia de Poirot, Hastings y él deciden quedarse en el pueblo para ayudar al esclarecimiento del asesinato.

Reseña

Como primer detalle irrelevante a mencionar, que el libro se titule "Asesinato en el campo de golf" me llevó a pensar que este escenario tendría mucha más trascendencia, que en parte era por lo que aplacé su lectura. Realmente, la autora hace poco más que dejar ahí el cadáver de Renauld, nada del mundillo del golf resulta importante. Lo comento por si hay alguien que, como yo, pudiese pasar de la lectura temiendo encontrarse un exceso de jerga de dicho deporte, algo que más pereza no me podría dar.

En cambio, volvemos a tener un caso del mismo estilo que los otros: asesinato de un miembro de una familia rica, muchas cuestiones que no terminan de encajar, pequeños detalles que resultarán claves, mentiras y cientos de secretos. Agatha Christie sabía meter en la coctelera todos estos elementos tan similares para acabar dando historias únicas, con giros sorprendentes hasta la última página.

De las cosas que puedo destacar en esta reseña sin entrar en destripes cabe mencionar que Hastings tiene un mayor protagonismo. No se limita a ser cronista de la historia y acompañar a Poirot intentando seguir sus líneas de pensamiento y deducción con poco éxito, aquí el enamoradizo capitán tiene un papel de notable relevancia. Esto sirve para darle un poco más de trasfondo a ambos personajes, los humaniza un poco y hay cierta evolución en Hastings y en su relación con Poirot. Por desgracia, como leí el siguiente libro antes que éste, me comí cierto destripe que recordé al ir leyendo, así que alguna idea de lo que acabaría pasando tenía, pero ni por asomo lo suficiente para tener claro toda la historia. 

Otro aspecto a comentar es la aparición de un nuevo detective, Giraud. El choque y los piques con Poirot son de lo más divertidos. Mientras que Giraud representa la investigación más moderna, centrada en las pistas físicas, los pequeños detalles como colillas o cerillas, Poirot se enfoca en el análisis de las personas, las motivaciones o el pasado de los implicados. Sabemos quién va a "ganar" esta pequeña competición, claro, pero no deja de ser interesante seguirles. Me pregunto si la autora lo recuperará en futuros libros y si acabarán siendo más aliados que rivales.

En cuanto al caso, es quizás el más complejo de los tres que he leído de la autora. La cantidad de giros que se dan, los secretos, cómo se relaciona con otro caso sucedido años antes, la cantidad de personajes que hay "interpretando" varios papeles... Sin duda, la intriga se mantiene hasta el final y no hay detalle pequeño que se pueda pasar por alto, TODO acaba siendo relevante. Quizás pueda decirse por todo esto y otros detalles (que no quiero mencionara para no destripar) que resulta también un tanto culebrón, pero eso no tiene nada de malo si se hace tan bien como aquí. 

No obstante, sí se puede criticar este libro por la cantidad imposible de coincidencias y casualidades, demasiadas cosas están cogidas con pinzas. La autora quiso embrollar la trama más allá de lo plausible y para que todo acabase cuadrando, inevitablemente tuvo que sacarse varios ases de la manga que resultan poco creíbles. Que Hastings llegue a ser bastante insufrible y tome decisiones absurdas tampoco ayuda.

En definitiva, un libro perfecto para estar entretenida una tarde de cierta angustia y preocupación. No me parece el mejor caso de la autora, creo que se le fue de las manos, pero no se puede negar que todo acaba cerrado y justificado, con la intriga hasta la última página.

lunes, 25 de diciembre de 2023

Colmillo Blanco, de Jack London

Quienes me sigáis por aquí desde hace tiempo ya os habréis dado cuenta que mis reseñas van por rachas. Una tanda de anime, otra de manga, otra de libros juveniles y así. Pues se ve que estoy en una de mis rachas de clásicos literarios (más o menos modernos) y es que van cuatro seguidas de historias que ya tienen sus añitos, aunque totalmente dispares entre sí.

También es cierto que me apetece ir tachando libros del listado de los 1001 libros y estaba segura que éste era uno de ellos. Pero no. Cuando lo terminé y fui al  documento con la lista vi que el único que sale del autor es La llamada de la selva. Menudo chasco más tonto.

Argumento

Las Tierras Vírgenes de Canadá eran un mundo salvaje, duro y cruel tanto para humanos como para animales. Comer o ser comido. Matar o morir. Así eran las cosas cuando la fiebre del oro atrajo a muchos buscando fortuna a finales del siglo XIX.

Esta historia comienza precisamente tras la muerte de un hombre en estas inclementes tierras. Dado que era un lord, pudieron pagar el traslado de su cadáver para ser repatriado a su hogar. El primer tramo del trayecto lo cubrían dos hombres que portaban el ataúd en el trineo tirado por seis perros. Estaba siendo un invierno muy duro y pocas criaturas se movían en el bosque. Cuando una manada de lobos hambrientos los empezó a seguir, dio comienzo una dura batalla de estrategia y resistencia.

De esa misma manada nació Colmillo Blanco, un lobo con un poco de sangre de perro corriendo por sus venas. Desde que salió por primera vez de la cueva que fue su hogar, tuvo que aprender las leyes duras que regían su mundo. Primero las de la naturaleza y, más adelante, las del ser humano. 

Reseña

Ha dado la casualidad de que hace justo diez años leí La llamada de la selva (o "de lo salvaje", según la edición, lo que realmente le pega más), la primera novela de este autor que me animaba a probar. Hoy vengo con lo que se podría considerar la otra cara de la moneda de esa misma historia pues las tramas de ambas son paralelas sólo que van en sentidos opuestos. Si en aquélla teníamos a Buck, un perro en el que se despertaban sus instintos heredados de generaciones anteriores de seres libres y salvajes, aquí el proceso es el contrario, con un lobo con muy poco de perro que se va adaptando a la vida con los humanos. 

Lo cierto es que me podría limitar a repetir lo que decía en la otra reseña porque son historia hermanas en el estilo y el tipo de circunstancias que viven los protagonistas de cuatro patas. No obstante, como realmente recuerdo muy poco de aquel libro, me voy centrar en hablar de éste sin hacer más comparaciones.

Colmillo Blanco se estructura en cinco partes de tres a seis capítulos. La primera parte, que es la más breve, es la que narra la aventura de los dos viajeros que trasladan el ataúd. Digamos que es un prólogo que se podría leer casi como relato corto independiente. La historia de Colmillo Blanco empieza realmente en la segunda parte, primero conociendo a los padres de éste, dos miembros de esa manada hambrienta, llegando a su nacimiento y, a partir de ahí, siguiéndole a él.

El autor hace mucho hincapié en la idea del entorno y las circunstancias como moldeadores del carácter de uno. Varias veces usa la metáfora de la arcilla a la que se le da forma, no sólo para Colmillo Blanco, sino también para algunos humanos. Esto, la capacidad de adaptación a los cambios y la idea darwinista de la supervivencia del más fuerte son las claves de toda la historia.

El libro tiene muchos momentos fuertes y duros, no adecuados para estómagos sensibles. Es ese tipo de realismo brutal y descarnado, casi como si viésemos un documental. Y luego pasamos de esa crueldad de la naturaleza a la crueldad humana, con algunos personajes realmente odiosos y escenas que te llenan de rabia. Por suerte, no todo va a ser maldad en la vida del peludo protagonista y también conocerá el amor y la ternura.

A pesar de la escasez de diálogos, el libro tiene un buen ritmo y no aburre en ningún momento ya que no se excede en descripciones farragosas como podría temerse. También le veo la virtud que no "humaniza" a los animales. No razonan como tal, pero nos muestra las cosas desde el punto de vista animal, resultando todo bastante realista.

Sí que hay que reconocer que peca de un racismo poco disimulado. Para Colmillo Blanco, los humanos somos "dioses": podemos usar palos y piedras, crear fuego y refugios. La cuestión es que establece que los blancos, que aparecen ya en la cuarta parte, son muy superiores a los indios. Esto se basa en las construcciones del poblado al que le llevan, edificios sólidos de troncos frente a los tipis indios. Esto queda establecido como un hecho sin más reflexión por parte del autor y, desde una perspectiva actual, la verdad es que chirría. Es lo que tiene que el libro fuese escrito en 1906.

En definitiva, si os veis con ánimo de enfrentar algunas escenas brutales, las dos novelas son muy recomendables. Duras, intensas, pero fascinantes. Relatos de aventuras con altas dosis de crudeza pero algún momento esperanzador que acaba logrando que superar los pasajes más feos merezca la pena. Un viaje de ida y otro de vuelta de lo salvaje a la civilización.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

El asesinato de Roger Ackroyd, de Agatha Christie

Quizás no sean las fechas más adecuadas para este tipo de historias por eso de tener la Navidad a la vuelta de la esquina, pero me apetecía volver a leer algo de la gran Agatha Christie y aquí vengo a contaros qué tal me ha ido con ésta, la tercera obra suya que completo.

Por situaros, este libro lo escribió en 1926 siendo su sexta novela. La primera, de 1920, fue El misterioso caso de Styles, novela en la que además presentaba a su célebre detective Poirot. Si quería seguir el orden cronológico de apariciones del peculiar detective belga debería haber leído Asesinato en el campo de golf, de 1923, pero el título y el contexto de ese deporte no me llamaban. Además, este libro por el que finalmente me decanté tiene el honor de ser la única obra de la autora en la lista de los 1001 libros que leer antes de morir. Con la de grandes obras que tiene, que me parece insultante que no salga Diez negritos como mínimo, tenía curiosidad por ver qué tenía de especial para que entre toda su extensa bibliografía fuese el único incluido.

Argumento

El doctor James Sheppard es el médico del pequeño pueblecito de King's Abbot, donde vive con su hermana Caroline. Como médico, además de atender pacientes, debe encargarse de tareas más tristes como certificar defunciones. La más reciente es la de la señora Ferrars. Ésta se ha producido por la ingesta de un exceso de medicamentos que tomaba para dormir, ¿ha sido accidental o un suicidio? La imaginativa mente de Caroline opta por la segunda opción. Según ella, el remordimiento por haber matado a su brutal marido (el informe de su hermano fue que murió por gastritis por exceso de alcohol) la llevaba tiempo atormentando y finalmente ha dado el paso. Aunque no se lo reconozca, en su fuero interno, James le da cada vez más crédito a esa teoría. A fin de cuentas, los síntomas de envenenamiento y gastritis son tan parecidos que podría haber sido el caso.

Además de la propiedad de la señora Ferrars, la otra gran mansión de la zona es la de Roger Ackroyd. Éste se casó años atrás con una viuda con un hijo, pero la felicidad duró poco y ella murió como consecuencia del alcoholismo. Roger crió a Ralph Paton como a su propio hijo aunque el chico ha acabado no siendo un hombre todo lo recto que esperaba Roger. En todo caso, los chismorreos del pueblo apuntaban a que los destinos tan parecidos de ambos por nefastos matrimonios de final triste a consecuencia del alcohol acabaron acercando a Roger Ackroyd y la señora Ferrars, por lo que esperaban un futuro compromiso. 

Como es previsible, la noticia de la muerte de ella impactará en Roger Ackroyd enormemente. No se imagina que él mismo será asesinado muy poco después. El principal sospechoso será Ralph, pero no el único: Flora, su sobrina y prometida de Ralph; Raymond, su secretario; Parker, el mayordomo; el Mayor Héctor Blunt, cazador y amigo; la señorita Russell, ama de llaves; o Úrsula Bourne, una de las doncellas. Y no olvidar un desconocido con el que se cruzó el doctor al volver a su casa tras cenar en la mansión con todos los demás la noche del asesinato. 

El detective Poirot se había instalado recientemente en el pueblo acabando como vecino del doctor Sheppard y su hermana. Aunque afirmaba haberse retirado recientemente, no puede negarse a ayudar en un caso donde todos esconden algo.

Reseña

Leyendo el argumento y avanzando en la historia, una realmente se pregunta qué tiene de especial para que lo hubiesen metido en la lista de los 1001 libros frente a muchos otros de la autora. El caso, a priori, no tiene nada muy especial: un asesinato, varios sospechosos, detalles que no cuadran y secretos que guardan los personajes que nuestro Poirot va sacando a la luz. Mismamente, el caso de Styles, su primera obra, era bastante similar en sus elementos más básicos.

En aquella primera aparición de Poirot teníamos a su amigo Hastings que narraba a posteriori todo el caso. Aquí, este papel lo desempeña el doctor Sheppard, que se convierte en el "Watson" particular de "Sherlock", es decir, Poirot. La narración que leemos la redacta el doctor igualmente y, como a Hastings, el detective nos muestra pruebas y evidencias que no terminamos de encajar y que él se niega a decir en la mayoría de los casos qué teorías le generan hasta más adelante, lo que es un tanto frustrante.

A medida que avanza la trama, vamos descubriendo los secretos y mentiras de los personajes y todas las piezas encajan al final en que tenemos al o a la culpable. Hasta coincide con la otra obra en dejarnos un planito para situarnos en la mansión. Como novedad, también se incluye un dibujo de la escena del crimen.


Al margen de esto, cabe decir que la entrada en escena de Poirot en el libro es francamente divertida. Estoy pensando en las adaptaciones al cine más reciente y cómo se han cargado al personaje que no sólo es un genio, sino que tiene unos momentos excéntricos y un tanto cómicos que lo hacen fascinante por el contraste con su capacidad mental.

En definitiva, como veis, no hay nada que haga sobresalir este relato de su primer trabajo o de tantos otros. Y sin embargo... Algo hay. Sí. Algo muy grande. Algo que me voy a callar porque debéis leer este libro sin saber por qué es especial. Sólo puedo deciros que lo es y que apenas había terminado el libro que lo volví a leer desde el principio para apreciar la genialidad de la obra. Quizás no resulta tan rompedor a ojos actuales, que tanta ficción de este género se ha producido, pero sí si nos situamos a principios del S. XX. Para quitarse el sombrero con esta autora, sin duda.

jueves, 30 de noviembre de 2023

Querido enemigo, de Jean Webster

Esta segunda mitad del mes he estado (y, en realidad, sigo estando) muy liada, así que no he tenido nada que reseñar porque ni tiempo para leer, ni para ver algo. Un horror. Aun así, entre un día que tenía que esperar a que le hicieran unas pruebas a mi madre (que, en general, han salido bastante bien) y el pasado domingo que me lo tomé como merecido descanso, pude leerme este libro del que hoy os hablo.

Querido enemigo es continuación de Papá Piernas Largas, que leí hace como medio año. No he querido dejar pasar más tiempo para que no se me olvidase todo por completo. Además, siempre es una pequeña satisfacción adicional el terminar series, aunque, como este caso, sea una simple bilogía. 

Como continuación que es, resulta inevitable que se cuelen destripes de la primera parte. Aviso hecho.

Argumento

Sallie McBride era la mejor amiga de Judy en sus años de universidad. Después de terminar sus estudios y gracias a su posición acomodada, la joven vive sin preocupaciones, frívola y felizmente. Incluso tiene a un candidato a posible futuro marido en Gordon Hallock, un prometedor político. Todo cambia cuando Judy y su ahora marido, Jervis, el presidente del consejo del Hogar John Grier, le ofrecen a ésta que sea la nueva directora del centro en sustitución de la Sra. Lippett. No sólo eso, sino que contará con una gran suma de dinero para mejorar y modernizar ese lugar.

La primera respuesta de Sallie es negarse, es una locura que ella pueda hacerse cargo de una tarea semejante. En el centro hay más de cien criaturas entre bebés, niños y niñas y sería un desastre para ellos y para sí misma. Sin embargo, acaba aceptando de manera temporal mientras encuentran a una persona más capaz. Entre la persuasión de su amiga y las burlas de Gordon por que no podrá con la misión, la joven finalmente se lanza.

Allí se encontrará una tarea inmensa que afrontar, con un personal con el que chocará cuando intente poner en machar sus ideas. A destacar el médico, Robin 'Sandy' MacRae, un escocés taciturno a quien empezará a dirigirse en las cartas que le envíe como "Querido enemigo". Con semejante panorama, está claro que Sallie no aguantará mucho ahí... o quizás sí. 

Reseña

Comparar ambas historias resulta inevitable. Empezando por la extensión, sólo poniendo el separador de hojas entre las dos se ve la diferencia, siendo la secuela bastante más voluminosa. Precisando algo más, Papá Piernas Largas tiene, en esta edición, unas 170 páginas frente a las 260 de su continuación. Luego, ambas comparten el estilo epistolar, pero, en general, las cartas de Judy eran más escuetas e incluían más dibujos que las de Sallie, así que incluso por aquí, esta historia resulta un tanto más densa.

Por otro lado, otro rasgo que comparten las dos historias es que sólo podemos leer las cartas que escribe la protagonista. En la primera tenía sentido porque Judy no recibía respuesta del consejero al que apodó "Papá Piernas Largas" y que le estaba costeando sus estudios, pero aquí Sallie sí recibe respuesta de las personas a las que escribe: Judy, Jervis, Gordon o su "enemigo". Se me ha quedado un poco cojo el libro por esta falta de ver la correspondencia al completo. ¿Habría sumado demasiadas páginas? ¿La autora no quiso inventarse las voces de los otros personajes? Creo que al menos deberían haber estado las cartas de Judy, a fin de cuentas, era la protagonista de la primera parte.

Hablando de las dos protagonistas, si en la primera teníamos la evolución de una adolescente un tanto descarada e ingeniosa a mujer decidida, aquí también vemos la maduración de una joven algo frívola a una mujer segura de lo que quiere, que sabe anteponer el bienestar de sus polluelos a cuestiones secundarias y que ha aprendido mucho en el año y poco que transcurre. Me han resultado muy parecidas y muy diferentes al mismo tiempo, pero dos grandes protagonistas, sin duda alguna. 

Otro rasgo que comparten los dos libros es que podemos intuir que se forma un triángulo amoroso del que la misma Sallie no es consciente hasta el final que, no obstante, resulta totalmente predecible para quienes leemos. Aun así, este triángulo gana interés respecto del anterior y su resolución me ha convencido mucho más. Punto por aquí. Lástima que le tenga que restar porque hay elementos que me han recordado quizás de más a Jane Eyre. Quien haya leído ambas historias lo entenderá.

De todos modos, no es el romance lo primordial del libro. El foco de la historia está en la educación, en lo que a principios del S.XX eran nuevos enfoques e ideas: las ventajas de la actividad al aire libre, que aprendiesen a valerse por sí mismos cuando fuesen adultos, la mejora de la alimentación, la importancia de la ventilación en un edificio... Cosas obvias hoy en día que entonces no lo eran.

Teniendo en cuenta que en el hogar hay más de cien criaturas, sería imposible conocerlas a todas. Hay algún nombre recurrente al que le seguimos más la pista por las cartas de Sallie, otros que tienen un episodio muy destacado, algunos (pocos) que son adoptados... Igualmente, de todo el personal que pasa por el centro no llegamos a conocerlos más que con algunas pinceladas a sus llegadas y/o partidas. Habría agradecido saber más de estos personajes, pero entiendo que una novela, más siendo epistolar, da para lo que da. Esta historia, como serie, funcionaría muy bien permitiendo a los guionistas ampliar el elenco y profundizar.

La cuestión es que, mientras el libro anterior se podía catalogar de juvenil, no diría que éste siga estando en la misma demografía aunque mucha gente lo leyese en su infancia y juventud. Aquí se tocan temas más adultos y serios. A fin de cuentas, las protagonistas están en momentos vitales diferentes, con distintas preocupaciones. Mientras Judy empezaba su historia con 18 años y la terminaba al acabar la universidad, aquí Sallie, aunque no se especifique, debe empezar la historia al menos uno o dos años después del final de aquél y eso se nota en sus vivencias.

A ojos actuales, el libro tiene elementos para celebrar y otros que chocan. Por ejemplo, aunque quizás más veladamente que en la primera parte, hay alegatos a favor del sufragio femenino o de que una mujer puede ser mucho más que una ama de casa. Sallie llega a ser una gran directora del centro, poniendo en su sitio a quien debe, manejando a los consejeros, sabiendo lo que quiere hacer y quién suma y quién no a su proyecto, con corazón, pero también con sus momentos de debilidad humana. Tiene muchas ideas e iniciativa, así como una energía desbordante para cumplir su misión. También surge el tema del divorcio y al ir conociendo la experiencia de la mujer divorciada, Sallie y, por extensión, quienes leemos (pongámonos en la mente de personas que vivieron a principios del S.XX), vemos que es algo aceptable e incluso deseable cuando un matrimonio no funciona.

Más polémico es el tema de la eugenesia, de la herencia genética y de las cuestiones mentales. Eran debates que estaban en la sociedad del momento con algunas obras que la protagonista lee a instancias del doctor para comentarlas. No son enfoques aceptables hoy en día, pero era lo que había entonces. Pensemos no tanto de dónde partimos sino dónde hemos llegado como sociedad.

En definitiva, una obra que está a la par con su predecesora. Puedo afirmar que estoy segura de que releeré ambas historias en un futuro. La única pega en éste libro en concreto es que he echado en falta poder leer las cartas de respuesta a la protagonista, pero entiendo los posibles motivos para esta decisión. 

domingo, 20 de agosto de 2023

Nada, de Carmen Laforet

Hoy vuelve a tocar reseña literaria, en concreto, un clásico moderno español. Es uno de los que salen en el reto de los 1001 libros y, como hace ya un tiempo que no caía ninguno, quise tachar uno más del listado. 

Nada fue el debut literario de su autora en 1945 y con él ganó el premio Nadal con tan sólo 23 años. Por lo que he leído, este gran éxito fue su cruz toda su vida, no sólo porque el listón que puso quedó muy alto, sino porque generó disputas familiares al entenderse que era mucho más autobiográfica de lo que la autora dijo que era. Si sentís curiosidad, este artículo explica bastante de su historia. También podéis ver este documental de una hora sobre su vida y obra, aunque destripa un poco la novela, aviso.

Argumento

Andrea es una joven huérfana de padres que, recién terminada la Guerra Civil Española, se traslada a la ciudad de Barcelona para estudiar y empezar una nueva vida. Cuando llega a casa de su abuela, de donde sólo tiene recuerdos de su infancia, sus ilusiones se ven rotas. 

En este piso de la calle de Aribau la tensión es continua en un ambiente caracterizado por el hambre, la suciedad, la violencia y el odio entre todos sus residentes. Por un lado, su tía Angustias, autoritaria y moralista. Por otro, su tío Juan, brutal con su mujer, Gloria, aunque atento con su hijo, muy pequeño todavía para ser del todo consciente de lo que pasa a su alrededor. Luego, aunque duerme en una buhardilla del mismo edificio, también está su tío Román, en constante disputa con todos, especialmente su hermano, y de manera habitual por algo que ha dicho o hecho su cuñada. La abuela es el único ser de esa casa que procura rebajar la tensión entre unos y otros, una carga demasiado grande para su frágil cuerpo. Y no olvidar a la criada, Antonia, que no parece respetar a ninguno de sus señores salvo a Román. 

De ese ambiente tan horrible al menos se puede librar el tiempo que está en la Universidad. Allí conoce a Ena, una chica de la que se hará íntima amiga. No obstante, algo se tensa entre ellas cuando le pregunta si tiene un pariente llamado Román.
 
Reseña

Cuando terminé la lectura del libro no pude evitar poner el siguiente tuit: "¿Puede una novela ser maravillosa y horrible al mismo tiempo? ¿Tener personajes fascinantes pero despreciables? Hasta ahora en ese saco tenía Cumbres Borrascosas. Hoy añado Nada, de Carmen Laforet. No sabría decir si me ha gustado o no". Y ahí estaría toda mi opinión condensada, pero vamos a intentar contar algo más.

Empezando por el título, la palabra "nada" es bastante común, así que aparece numerosas veces en el texto, algunas en situaciones bastante significativas. Con todo, creo que la "nada" que realmente resulta clave estaría en las últimas páginas: [Destripe] Me marchaba ahora sin haber conocido nada de lo que confusamente esperaba: la vida en su plenitud, la alegría, el interés profundo, el amor. De la casa de la calle de Aribau no me llevaba nada. Al menos, así creía yo entonces. [Fin de destripe]. No sé si era la idea de la autora, pero me quedo con esta frase para darle sentido a su título.

La novela es un relato de posguerra. El retrato que hace de una Barcelona con heridas aún visibles del conflicto es muy descorazonador para servidora, que he estado varias veces en la ciudad y me encanta. Me cuesta imaginarla tal como se describe. Pero aunque esto es lo más "visible", no son esas cicatrices de la guerra las más relevantes, sino la miseria y las personas que han quedado trastornadas por ella. La censura de la época no encontró nada que tachar del libro porque la crítica a la situación del momento no parece dirigida al régimen Franquista, ni las alusiones a los dos bandos son muy relevantes. No obstante, la imagen del momento que se transmite es terrible, claro que queda personificada en esa familia de la protagonista.

El paralelismo de esta historia con la obra de Emily Brontë no es porque sean tramas similares, sino por tener una oscuridad, un ambiente opresivo y unos personajes que son horribles pero que resultan fascinantes. En este caso es Andrea, la protagonista, la que hace de observadora y narradora de esa familia tan desgraciada y cruel. Una familia que vive en un piso que antaño fue lujoso y cómodo pero ahora está asqueroso, los muebles están amontonados como tras una mudanza que no han organizado y todo habla de tiempos mejores que no van a volver. Son personajes que ni son felices ni parecen querer que nadie lo sea.

A ojos actuales, el machismo de los personajes es brutal. No sólo porque Juan es un maltratador que da palizas a su mujer, Gloria, diariamente, sino también por el desprecio de Román a ésta u otras mujeres de la casa o la justificación de ambos por su madre, la abuela. Ya hace casi un siglo de esa época y me pregunto, viendo las noticias, ¿realmente se ha avanzado gran cosa? 

Aparte de esto, sobre todo en el ambiente universitario en que se mueve Andrea, pronto se presenta también el choque de la diferencia de clases sociales. Niños pijos y mimados o intentos de artistas bohemios, pero con familias pudientes que les respaldan detrás, frente a una joven que pasa auténtica hambre y miseria.

Lo cierto es que durante buena parte del libro no tenía muy claro hacia dónde quería llevar la autora su historia, qué quería contar. Sin embargo, poco a poco hay piezas de un puzle, de un misterio, que van encajando. Al final no es más que la historia de una familia en un tiempo muy oscuro y gris que deja multitud de reflexiones.

En cuanto a Andrea, sentimos como ella su ilusión al llegar a una ciudad tan maravillosa y con tantas posibilidades como Barcelona, así como su decepción, su miedo y su angustia al ver el entorno en el que le va a tocar estar, rodeada de personajes desquiciados que le irán haciendo mella. No podremos más que desear que le caiga del cielo una oportunidad para salir de ahí y sentir pena cuando se desvanecen antes de materializarse. Además del relato de su familia, en este libro vemos cómo una adolescente madura y tiene su paso a la edad adulta afrontando situaciones tan penosas y duras.

Dado que la narración es en primera persona, desde el punto de vista de Andrea, situado en un futuro en que rememora esa época, sí que habría agradecido un epílogo que cerrase la historia mejor. No me extraña que, en su momento, quienes leyeron esta historia estuviesen deseando que la siguiente novela de la autora fuese una continuación y se decepcionasen al ver que ésta nunca llegó. Sólo podemos elucubrar el destino de los residentes en el piso de la calle Aribau tras el final de la novela.

No puedo olvidar mencionar la maravillosa prosa de la autora. Por momentos tiene un estilo poético, cargado de metáforas, realmente fascinante. Es sorprendente que una joven entrando en la veintena regalase al mundo una novela tan bien escrita y tan redonda.

En definitiva, creo que Nada será una novela a la que volveré en un futuro. Es una historia que intuyo que ganará aún más en sucesivas lecturas que permitan comprender mejor los hechos que suceden y a los personajes una vez se ha visto el cuadro completo. No es lo que se dice una novela agradable, de ahí que en ese tuit con mis primeras impresiones dijese que no estaba segura de que me hubiese gustado, pero es un imprescindible. Una de esas historias que se te quedan dentro.