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domingo, 17 de abril de 2016

Tiempo sin tiempo, de Sherrilyn Kenyon

Ya había dicho, en la entrada de compras de Marzo, que lo más seguro es que no ibais a tardar mucho en leer las reseñas de los dos libros que cayeron ese mes. Pues aquí tenéis el primero de ellos, que (sólo) a veces cumplo lo que digo. 

Y es que llevaba ya tanto tiempo sin leer algo nuevo de mis queridos Cazadores Oscuros que no he podido resistir la tentación. Un catarro estos días ha sido la excusa perfecta para estar en la cama con pañuelos y el libro.

Argumento

Kateri es una joven geóloga de ascendencia cherokee. Como científica, no debe ni puede creer en las leyendas milenarias que le contaba su abuela. Sin embargo, desde su infancia vive atormentada por pesadillas en las que aparece un desconocido de pelo oscuro que, o bien lucha a su lado, o bien contra ella.

Doce días antes del 21 de diciembre de 2012, la fecha del fin del mundo según el calendario maya, Kateri descubre que es descendiente de las Guardianas del Apocalipsis y que tiene en su poder las llaves del inframundo. Las historias de su abuela empiezan a cobrar vida sin tiempo para asimilar lo que está pasando.

Entonces aparece Ren, el misterioso guerrero que ve en sus sueños, un Cazador Oscuro que ha sido traicionado y maltratado tantas veces que está acostumbrado a aislarse de los demás. Pero ahora, desafiando a la profecía que pesa sobre él, siente que debe defender a Kateri, la única persona que puede evitar que el mundo se acabe, y la primera que le enseñará que alguien puede amarle.

Reseña

Después de la subida de nivel que fue El Guardián, era difícil mantener el listón a la misma altura cuando ya llevamos (sin contar el spin-off de Nick y varios relatos cortos) 22 novelas en esta saga. Desde luego, es una cifra que asusta, y ya ni os cuento cuando es una cantidad que se doblará (o más) cuando Kenyon complete las cuatro partes que se supone que formarán esta historia. Para que os situéis, vamos por la mitad (7 de 13, de momento, según Wikipedia) de la segunda parte. 

Como decía, era previsible que el nivel bajase. Y tal vez sea porque era lo que esperaba, pero no me ha parecido que esté muy lejos de las mejores novelas de esta saga. Al menos, no mucho. También es cierto que sólo he leído una que me haya parecido mala con todas las letras (no llegué a reseñarla, tengo que releer desde el principio y reseñar las que me quedaron pendientes), así que, como mínimo, coger uno de estos libros es garantía de rato entretenido.

Sí que debo decir que me ha parecido mal ubicada. Tiempo sin tiempo continúa (¿y termina?) el, podríamos llamar, arco dedicado al panteón cherokee que empezó en Sed de venganza. Haber intercalado entre medias otro libro que bien podría tocar ahora me ha parecido un pequeño error. Más que nada porque el tiempo pasado entre ellas ha hecho que sea imposible recordar todos los personajes y el planteamiento empezado entonces. No es que tampoco sea muy grave, mientras avanzaba la lectura era fácil empezar a recordar quién era Ren, Coyote, Choo Co La Tah y demás secundarios.

Hay que reconocer que, a estas alturas, hay pocas sorpresas en lo que a desarrollo de la novela se refiere. Se puede decir que la autora ha dado con un conjunto de elementos que funcionan a la perfección juntos y sólo pequeños matices hacen que baje o suba la valoración final. La clave principal de estas historias es el pasado trágico del protagonista y Ren ha sido una sorpresa pues no esperaba todo lo que iba a cargar sobre sus espaldas. Su pasado, sin ser el más duro que hemos visto hasta la fecha, sí que es bastante triste. Además, quizás para diferenciarlo de otros, se agradece que frente a todo el daño que llegó a sufrir en el pasado, cediese al mal hasta que fue redimido y acabó como Cazador Oscuro en parte para compensar el daño hecho ese tiempo. Puede ser una tontería, pero a mí me parece un detalle que lo humaniza mucho. La voluntad no es inquebrantable y querer devolver los golpes me parece comprensible con lo vivido por su parte. Por cierto, la historia de su origen, quién es su madre, qué fue de ella y todo lo relacionado a esto es realmente triste y bonita a la vez. Y el epílogo, relacionado con esto, es precioso.

En lo que a sentimientos se refiere, Ren es ese tipo de protagonista que ha sido tan golpeado y humillado que sólo quiere que alguien le quiera. Cada pequeño detalle de Kateri, que jamás había tenido nadie con él, le derrite. Es un alma realmente pura de la que es difícil no compadecerse y querer.

Otro de los puntos fuertes de la saga es el ritmo trepidante y la acción. Quizás es un poco extraño en este caso pues tenemos un inicio sin un respiro, acelerado en exceso, saltando de un lugar a otro y, de repente, la calma absoluta el tiempo necesario para que los protagonistas se vayan conociendo y surja la chispa, que no deja de ser precipitada y más dadas las circunstancias. Luego algo más de movimiento, nuevo intermedio tranquilo y ya el desenlace trepidante. Entre medias se cuelan infinidad de flashbacks de la vida de Ren, muchos son recuerdos del mismo pero la mayoría son visiones que tiene Kateri de manera un tanto desordenada por lo que cuesta completar la cronología mental de este personaje.

En cuanto a la protagonista, llevo ya un tiempo echando de menos a una que tenga la misma profundidad que su pareja. La facilidad con la que su mente científica asimila la cantidad de fantasía que empieza a llegar a su vida es pasmosa y poco creíble. No me entendáis mal, Kateri no es mala, al cotrario: mantiene su sentido de humor en los peores momentos, resulta ser más fuerte de lo que creía y también tiene su trasfondo triste por las pérdidas familiares que ha sufrido a lo largo de su vida. Aún así, me sigue faltando que Kenyon nos dé una protagonista que, tiempo después de acabar el libro lo vea en la estantería y me pueda acordar de ella tanto como de él. 

Y como ya es tradición en la saga, es necesario parar para destacar las apariciones estelares. Como Kateri es prima de Sunshine, nuestro querido Talon reaparece brevemente para echar una mano. Dada la relación con el libro de Jess, era inevitable que éste y otros secundarios de entonces se dejasen ver. Pero sin duda, en cuanto a apariciones, la mejor parte ha sido la de Ash junto a Nick teniendo una larga e intensa charla que explica bastante de cómo están las cosas y cómo se pueden poner en un futuro. Vamos, un capítulo que despertará muchos sentimientos por ambos sabiendo todo lo que pasó varios libros atrás.

Poco más que añadir. Pequeños matices hacen que no entre en mis favoritos pero ha sido mejor de lo que esperaba. Ya no sé si por tener pocas expectativas, pero la historia de Ren me ha llegado mucho y creo que es lo mejor del libro. Diría que el ritmo y lo confuso que ha sido al añadir tantas ideas desconocidas de origen cherokee y maya han sido los lastres que han impedido que brillase tanto como otros de la saga. Con todo, el buen rato de lectura está más que garantizado.

domingo, 8 de marzo de 2015

El Guardián, de Sherrilyn Kenyon

Ya os había dicho que ibais a tener nueva ración de Cazadores Oscuros a no muy tardar. No era una "promesa" que me costase mucho mantener con lo bien que me lo paso con esta saga. 

Lo único malo de haber cumplido con lo dicho es que ahora me voy a quedar una temporada en blanco hasta que salgan los siguientes en edición de bolsillo, que es la que me hago. Pero bueno, no es grave, también conocéis el dato de que tengo lectura para rato con todo lo que acumulo entre mis estanterías y mi tableta. Y si me entra mucho "mono", siempre puedo empezar la relectura que quiero hacer de la saga =D

Argumento

Seth ha perdido la cuenta del tiempo que lleva sufriendo las torturas de Noir, Azura y el resto de demonios que habitan en ese plano infernal. Liberado por su amo, debe cumplir la misión que éste le encarga: encontrar la llave del Olimpo con la que podría destruir el panteón griego. Para ello, primero debe capturar a Solin, un Cazador Oneroi, el único que sabe su ubicación.

Tras el secuestro de Solin, Lydia, una chacal katagaria y Cazadora Oneroi, se interna en el mismísimo infierno con el objetivo de rescatarle. Que era una tarea difícil, casi imposible, ya lo sabía, pero lo que no se imaginaba era que tendría que enfrentarse al imponente Guardián de Noir. A pesar de pelear con todas sus fuerzas, que no son pocas, no tiene nada que hacer frente a un ser que ni se inmuta cuando le clava el puñal en el brazo hasta la empuñadura.

Seth se da cuenta que esa mujer que se ha arriesgado en el infierno por Solin es igualmente importante para él así que, en vista que con las torturas no estaba consiguiendo nada, le propone que le traiga la llave en tres días, o Lydia morirá.

Reseña

Con esta historia, la Nº 21 (sin contar las historias cortas no publicadas aquí), Kenyon ha vuelto a los orígenes de la saga en cuanto a nivel. Por fin, después de bastantes libros, tenemos otra maravillosa historia que conjuga a la perfección los elementos con los que me enamoró (a mí y a mucha más gente): acción, romance, pasados traumáticos (esto suena un poco sádico... XD), desarrollo de personajes, un punto cómico... El equilibrio siempre es difícil y, en la mayoría de los libros anteriores, la componente puramente romántica había perdido peso por lo compleja que se estaba volviendo la trama.

Algo que me tenía un poco incómoda con el libro en su comienzo era que fuese a ser una historia en la que el "Síndrome de Estocolmo" (ése por el cual la persona secuestrada se enamora de su captor/a) fuese la base del romance. Pero no. Hay que tener en cuenta que, aunque Seth tiene presa a Lydia, en el fondo no tiene más opción, pues él mismo también está retenido allí y obligado a hacer cosas en contra de su voluntad. Más aún, a pesar de que la retiene, no la tiene en una celda ni le pone un dedo encima, sino que la esconde en su propia habitación para que Noir o cualquier otro demonio no le haga nada. Realmente, ambos están cautivos. Sólo cuando ambos son libres (no es spoiler, está claro que pasará) es cuando puede surgir el amor como tal. Mis felicitaciones a la autora por haber llevado el tema de esta manera.

Técnicamente, el enamoramiento es casi igual de rápido que en la mayoría de casos de la saga, pues todo sucede en esos tres días. Sin embargo, mientras ambos comparten la habitación de Seth, las cosas van poco a poco. Por un lado, ella va descubriendo que Seth no es el monstruo que aparentaba, pues sólo sigue órdenes a las que no puede negarse. Y por otro lado, éste empezará a confiar en Lydia, algo a lo que se había negado tras las numerosas y dolorosas decepciones de su pasado.

No se puede negar que si hay un tipo de protagonista masculino con el que Kenyon consigue encandilar al personal es el de alma torturada que aún así mantiene su entereza. Seth es esa clase de persona y su pasado está a la altura del de Zarek o Aqueron (vale, el de Ash tal vez sea mucho decir, pero no está muy lejos). Quienes hayáis leído sus respectivos libros (Bailando con el diablo y Aqueron) sabréis que estoy hablando de palabras mayores. La diferencia con ambos es que, aunque tiene una máscara de fiereza frente al mundo, su alma es prácticamente la de un niño indefenso a la que se desea proteger al poco que se le conoce.

Por parte de Lydia tenemos una chica simpática y valiente, con su punto cómico y sus heridas. Cae bien y es fácil empatizar con ella. La única pega respecto a ella no es por el personaje en sí, sino porque me ha parecido que quedaba desaprovechada cuando se descubre quién es y qué papel podría jugar. 

Algo a destacar es que, salvo que me haya olvidado por completo (que puede ser dada la cantidad de libros de la saga y el tiempo que hace que la empecé), la mayoría de personajes son nuevos. Creo que Noir sale en alguno, pero no lo puedo asegurar. Seth, Lydia y Solin sí que no me suenan de nada. De secundarios, el más destacado es Jaden, que no recuerdo en qué libro aparecía pero del que es imposible olvidarse. Algo más se descubre sobre este interesante personaje y promete un libro apasionante cuando le llegue el turno. Aparte, hay algunos secundarios más que tienen su papel, pero no son muy importantes y prefiero no mencionar siquiera quiénes son para no hacer spoilers innecesarios. Sólo diré que sale Zarek en una breve escena y que, como siempre, se marca unas frases magníficas.

En definitiva, El Guardián es una de esas novelas maravillosas que hacía tiempo que no nos daba Kenyon (y eso que, salvo una que aún no he reseñado, no hay ninguna a la que le ponga menos de un 7,5 de nota). Unos personajes magníficos, una trama muy interesante (aunque, quizás, le faltó sacarle más partido al tema de la llave que todos persiguen) y un final de infarto. Lo he disfrutado lo que no os podéis imaginar y también ha conseguido que se me salten las lágrimas. Casi no podía despegarme del libro y es de esos que releería una y mil veces. Con libros como éste, es imposible no recomendar esta saga.

lunes, 2 de marzo de 2015

Sed de venganza, de Sherrilyn Kenyon

Nueva entrega de mis queridos Cazadores Oscuros que veréis en la próxima tanda de adquisiciones. Y que vendrá acompañado del siguiente, así que, como os imaginaréis, no vais a tardar en tener otra reseña más de esta entretenida saga. 

Ya sólo me falta decidirme a darles una relectura a todos (a algunos les tengo unas ganas enormes) y seguir reseñando los que se me quedaron colgados, diez, ni más ni menos... Claro que con tantos libros esperando su turno, me da cosica hacer eso... Qué triste es no tener todo el tiempo que uno quiere para leer... En fin, al tema. 

Argumento

Jess "Sundown" Brady fue un temible forajido en el Oeste de 1873. Empujado a esa vida para poder sobrevivir tras la muerte de su madre, la única persona que le demostró cariño, se convirtió en una leyenda. Sin embargo, todo cambió cuando conoció a Matilda, una mujer que le enseñó que no todos los humanos son escoria, que hay buenas personas y que podía amar. Por ella, decide dejar su vida y convertirse en un simple granjero. Pero el día de su boda las cosas acaban de manera espantosa, con un tiro por la espalda. En su muerte, su grito de venganza alcanza a Artemisa que decide reclutarle como uno de sus Cazadores Oscuros.

Huérfana y criada por apólitas, Abigail Yager busca venganza por la muerte de sus padres a manos de Jess. Pero antes de acabar con él ha entrenado para convertirse en un arma letal que colabora con su familia para acabar con los despiadados seres que los persiguen: los Cazadores Oscuros. Y como Jess es uno de ellos, matará dos pájaros de un tiro.

Unidos por los caprichos de los dioses y perseguidos por antiguos enemigos, ambos deberán encontrar la forma de superar su mutua animadversión o ver cómo uno de los poderes más oscuros jamás conocidos despierta un nuevo apocalipsis.

Reseña

Aunque no llegué a mencionarle en la reseña de Bailando con el diablo (la de Zarek), Jess tenía ahí su presentación como personaje divertido e interesante. Kenyon se olvidó de él hasta ahora, que ha esperado hasta este libro, el 20º, para que le llegase el turno de contar su historia. Un pequeño chasco ha sido que Zarek sólo tuviese una pequeña (pero importante) aparición estelar, cuando contaba con su presencia para darle más salsa a la trama. Dicho papel lo ocupa Sasha, el lobo katagario que también se presentó en aquella novela y que da algunos momentazos aquí.

Pero entremos en el libro en sí. La historia de Jess sirve para introducir un nuevo panteón, con su mitología particular: la cherokee. Tal vez por estar menos familiarizara que con la griega (a diferencia de lo que les pasará a los americanos), o porque no están muy bien explicados los mitos, lo cierto es que me he perdido un poco. Con la importancia que tiene en la trama del libro, habría sido deseable una mayor calma para satisfacer la incultura en el tema de sus lectorxs extranjerxs. Además, este libro hace de "introducción" a una trama que aún tiene que continuar (¿y cerrarse?) en Tiempo Sin Tiempo. No es que sea un final abierto, es que han ganado una batalla pero no "la guerra".

Como valoración general, debo decir que es uno de los libros de la saga en que más acción ha habido, y eso que todos tienen su dosis importante, sobre todo los últimos. Pero éste está a otro nivel en este aspecto. Desde su comienzo ya es movidito y, tras la visita de Zarek, las cosas se ponen tan mal que no hay momento de descanso. Si un libro pudiese ser hiperactivo, éste lo sería.

Lo que hace del libro emocionante, intenso y adictivo, la acción, se lo quita a la relación de pareja. Con decir que sólo hay una única escena sexual, lo que se "compensa" con su ubicación diferente a lo habitual. Tienen buenos momentos juntos, hacen buena pareja pero no he sentido nada, y es que es una de las relaciones más precipitadas que recuerdo, si bien Kenyon se las apaña para que finalmente no sea así y que esté justificado el rápido e intenso enamoramiento. Aún así, se echa de menos cómo florecía el sentimiento en las primeras novelas y que el amor surja por predestinado y por las leyendas le quita gracia. Me lo he pasado muy bien con su lectura, ha sido entretenido, divertido y adictivo, pero me ha faltado amor, por cursi que eso pueda sonar.

De los protagonistas como tales ninguna queja que decir. Jess es el clásico hombre carismático de Kenyon al que la vida ha tratado a patadas pero que no por ello ha perdido el humor o el corazón (aunque no se vea capaz de volver a amar). Sin embargo, la más interesante aquí es Abby. Siempre es de agradecer que haya mujeres fuertes, que sepan valerse por sí mismas, la pega es su ingenuidad, que la llevó a ser engañada por sus familiares que la convirtieron en una asesina de inocentes. Sus errores son los desencadenantes de lo que sucede y me he creído su arrepentimiento, su reconocimiento de los errores, su miedo a las consecuencias y su determinación de hacer lo necesario para compensar el mal causado, le cueste lo que le cueste. Creo que habría preferido que la novela se centrase en los protagonistas como tales y dejase las leyendas para la ya comentada continuación, que aquí se hubiese limitado a introducirlas para Ren, el que será su protagonista y personaje con un peso importante.

De secundarios, aparte de los ya mencionados, destaca Andy, el escudero de Jess, que me ha hecho recordar a aquel adorable Nick de los primeros libros, aunque con un tono mucho más melindre. También mencionar a Choo Co La Tah, que es el prototipo de viejo guerrero indio y sabio que aporta inteligencia y peso a la trama.

Y cuando ya creía que el libro acabaría sin volver a ver a nuestro querido Ash, Kenyon nos regala una preciosa escena extra con maravillosos momentos y una Artemisa que consigue redimirse un poco. 

En definitiva, Sed de venganza es una novela muy intensa, que asegura buenos ratos de lectura, como la mayoría de libros de la saga, pero con la pega que la parte romántica se queda bastante floja (vamos, lo mismo que pasaba con el libro anterior a éste, Un amor despiadado). Es interesante la introducción de un nuevo panteón con el que cambiar de aires, pero no lo ha sabido explicar bien y, con todo lo que ya tenía la saga encima, que incluso parecía estar yéndosele de las manos, me genera dudas de si el nuevo lío ayudará o lo complicará todo más.

viernes, 11 de abril de 2014

Un amor despiadado, de Sherrilyn Kenyon

Ya sabéis que hay ciertos libros que no tardo mucho en leer en cuanto entran por la puerta de casa, que son los de La Hermandad de la Daga Negra y los de los Cazadores Oscuros. Justo en mi última visita a la FNAC me hice con un nuevo volumen de ambos, y si ya reseñé el de la primera saga, ahora le toca a la de Kenyon.

Un amor despiadado ya es el 19º libro de la saga que aún tiene cuerda para rato, así que entre los que quedan por salir y los que me he saltado sus reseñas (que antes o después haré) aún veréis más de esta saga por aquí.

Argumento

"El mal deja su perversa huella en el corazón y en el alma. Cuando la luna brille ensangrentada, de demonios la tierra se verá inundada."

La última vez que Samia presenció algo así fue la noche en la que esta guerrera amazona dejó atrás su vida humana. Ahora, en la actual Nueva Orleans y convertida en inmortal Cazadora Oscura, Sam no puede evitar recordar el antiguo poema de su tribu cuando en el firmamento aparece una luna tan roja que parece bañada en sangre.

El Cazador Katagario Dev Peltier lleva dos siglos ejerciendo de centinela del Santuario y en ese tiempo ha visto de todo. O eso creía... Sus enemigos han descubierto una nueva fuente de poder, que se burla de todo lo que la había precedido.

Hay una guerra en marcha y Dev y Sam se encuentran en el epicentro de la lucha. Para ganar, tendrán que saltarse la más fundamental de todas las reglas... a riesgo de devastar por completo su universo.

Reseña

Este libro enlaza directamente con los acontecimientos del anterior, La noche de la luna negra, por varios motivos. El primero es que Dev es el hermano de Aimée, la protagonista de aquel, y vemos aparecer a la parejita en varias ocasiones, teniendo Fang un papel importante aquí. El segundo es que los hechos continúan muy poco después del final de dicho libro, donde se presenciaba un desconcertante descubrimiento: un daimon que podía andar a plena luz del día, cuando lo normal es que se hubiese chamuscado y acabado convertido en ceniza. Estos seres han dado con una magnífica forma de evitar ese problema y ahora tienen un as en la manga en la lucha contra los Cazadores Oscuros. 

Aquí se abre un interesante nuevo hilo conductor que dará mucho juego en los siguientes libros. No obstante, en éste la cosa va por otro lado, pues mientras los daimons siguen probando con esa nueva ventaja, los poderes de Sam son otra posibilidad para deshacer su maldición y, tal vez, cargarse a Apolo. Por lo tanto, la amazona se convierte en su objetivo a lo largo del libro e intentarán capturarla viva como sea.

En este libro se nota el problema que la saga lleva arrastrando varios volúmenes y es la inmensa cantidad de seres que han ido apareciendo y a los que es difícil seguir la pista. De hecho, me cuesta recordar cuál fue el último libro protagonizado por, estrictamente, un Cazador Oscuro. La guerra cada vez es más compleja y la balanza no para de inclinarse a un lado u otro. 

Sigue siendo emocionante, adictivo, intenso... pero echo en falta el espacio que las otras parejas tuvieron para desarrollar su relación. La historia de Sam y Dev ha sido muy simple, partiendo de la mera atracción sexual hasta llegar a un enamoramiento un tanto forzado. Sí, han tenido escenas bonitas, divertidas (porque Dev es un punto de personaje) y dulces, pero ya no es lo mismo que antes y se nota. No me llega esa emoción que sabía darles antes Kenyon a las historias de sus personajes. Al menos en el anterior hay cierta percepción del paso del tiempo que ayudaba a asentar los sentimientos, además de que tenían aún más trabas que Sam y Dev para llevar adelante su relación. Aquí hay una precipitación de su romance que no se contrarresta con sentimientos lo suficientemente fuertes para evitarla. 

Aún con mis quejas, la pareja protagonista es muy buena. Una amazona con un durísimo pasado, como todos los CO, con unos poderes que le dan más problemas que ayudas. Siempre se agradece que haya mujeres guerreras que se sepan valer por sí mismas. Por su parte, Dev, es el humor hecho personaje. Tiene una chispa increíble que acompaña con una enorme ternura, además de con sus momentos duros y tristes en el pasado. Aunque le ha faltado emoción a su historia, hacen una buena pareja.

Y, como siempre, los secundarios se encargan de ponerle chispa a la novela. Reapariciones breves y estelares de Ash, Simi y Savitar que nunca dejan a nadie indiferente. Además, también tenemos al recién llegado del anterior libro, Thorn, que está al mismo nivel de genialidad que los anteriores. Nuevas incorporaciones interesantes como son Chi Hu, Ethon y Scorpio, que creo que ya habían aparecido pero que no llegaron a abrir la boca en su presentación y que prometen mucho en futuros libros. Además, también tenemos a Nick Gautier, aunque cada vez que reaparece se aleja más de aquel personaje encantador que conocimos en los primeros libros. Y en cuanto a los malos, Stryker vuelve a fastidiar durante este libro aunque se valora que sea un tipo de honor que mantiene su palabra.

Poco más que añadir sin destripar nada. Un amor despiadado es otro libro estupendo de la saga del que sólo puedo lamentar que la relación de la pareja protagonista no tenga la emoción que tenían otras historias que me alcanzaban el corazoncito. Es un libro divertido, trepidante y adictivo, con unos personajes geniales que sólo tiene una bajada de nivel en la parte puramente romántica. Por lo demás, como siempre, magnífico.

lunes, 10 de febrero de 2014

La noche de la luna negra, de Sherrilyn Kenyon

Hacía mucho tiempo que no reseñaba un libro de mi adorada saga de los Cazadores Oscuros, pero como fui leyendo sin pararme a dar opinión a partir del séptimo volumen, Disfruta de la noche, no sabía muy bien cómo retomar el hilo. 

Algún día caerán reseñas de todos, al menos eso espero, tiempo al tiempo, pero por lo pronto, me gustaría continuar a partir de este volumen que es, ni más ni menos, el 18º. El porqué de que haya elegido éste en particular lo comentaré más abajo =)

Argumento

Fang Kattalakis no es un lobo cualquiera; es el hermano de dos de los miembros más poderosos del Omegrion, el consejo presidido por Savitar que dicta las leyes de los Arcadios y Katagarios. Mientras Vane y Fury pasaban por sus propias encrucijadas antes de llegar a ocupar esos puestos, Fang estaba en un estado comatoso del que no parecía querer despertar tras la muerte de su hermana Anya. Pero ¿y si no fuese así? ¿y si lo que se veía desde fuera no correspondía a la auténtica situación del lobo? 

Sólo Aimée Peltier, del clan de los osos que regentan el conocido restaurante y refugio para todas las especies, el Santuario, descubre la verdad y es la única capaz de salvarle del infierno en que está encerrado.

La relación entre ambos está prohibida pues pertenecen a especies diferentes y, para complicarlo aún más, la continuación del linaje entre los osos se realiza desde las hembras, y Aimée es la única hija que tienen los Peltier. Por esa razón está sobreprotegida por todos sus familiares, especialmente su madre, Nicolette, y su hermano, Dev. Además Aimée guarda un secreto que no ha dicho a nadie en su familia y es que, como varios de sus hermanos, en la pubertad se convirtió en Arcadia, y no en una cualquiera, sino en una con un inmenso poder. Es por ello que siempre ha temido emparejarse con cualquier oso Katagario presentado por su madre.

Aunque ambos adoren a sus respectivos familiares, la pasión que hay entre ellos es imposible de ignorar y llegará el momento en que deberán elegir quiénes son los más importantes en sus vidas.

Reseña

El resumen lo he escrito yo misma, evitando spoilers, porque lo que viene en la contraportada no tiene nada que ver con lo que uno se encuentra dentro de las páginas. Cualquiera que se lea la novela y luego mire lo que han escrito detrás se dará cuenta de ello. En fin...

Tras ver quiénes son los protagonistas de esta novela, posiblemente entendáis por qué he elegido ésta para volver a reseñar la saga. Nos encontramos con un libro que ata acontecimientos que se empezaron a dar hacia el principio de la saga, desde el tercero, El abrazo de la noche, ahí es nada. No sólo eso sino que enlaza con un buen número de libros que siguen a éste. Por ejemplo, nos reencontramos con un Valerio estirado antes de los acontecimientos de Disfruta de la noche (7º libro). Pero sobre todo, las historias más relevantes con las que se cruza son la de Vane en El juego de la noche (6º libro) y la de Wren en Desnuda la noche (9º libro, no reseñado a fecha de hoy). También resulta un tanto spoiler para la historia de Fury, que aquí no ha llegado a salir publicada y ya sabemos quién es su pareja y un poco cómo empezó todo entre ellos.

La gran baza de este libro es generar una historia prácticamente nueva, añadiendo incluso nuevas especies y personajes que, seguro, serán muy destacados en futuros libros, y todo eso manteniendo el hilo de acontecimientos que ya se habían producido con anterioridad. La forma en que Kenyon consigue que todo el puzzle vaya encajando es soberbia. Eso sí, incluso para quienes nos hemos leído todos los libros salidos hasta la fecha, alguno de ellos más de una vez, nos empieza a costar seguirle el ritmo con todo lo que está generando en esta saga.

La trama comienza desde el día en que se conocen los dos protagonistas, con una atracción mutua inmediata, y tienen sus primeros encontronazos y peleas, por lo que no será únicamente la pasión lo que surja entre ambos. No obstante, lo más relevante al poco de comenzar la novela es que, a pesar de saber más o menos lo que pasó en la muerte de Anya, es en esta novela donde Kenyon nos cuenta todo lo trágico que se produjo esa noche. Y es a partir de ahí donde comienza la auténtica aventura de Fang y Aimée.

Algo que ha tenido mucha importancia en esta novela es el dilema de ambos, especialmente de ella, entre la elección de amor o familia. Cuando se presentan tantos problemas y tantas variables a considerar no es una decisión fácil y resultan creíbles las decisiones que van tomando respecto a este tema, haciendo una historia desgarradora más de una vez.

Una pega que le pongo a la novela, a pesar de que me ha encantado, es que el romance entre Fang y Aimée no me ha cautivado como en otros de los volúmenes de la saga. Le pasa un poco lo mismo que a La Hermandad de la Daga Negra, la historia se ha ido complejizando tanto que el espacio que tienen los protagonistas de cada novela para desarrollar su relación no es el que antes poseían otras parejas. En ésta en particular, con todo lo que la autora tenía que atar, me ha parecido especialmente relegado a un segundo plano. Aunque no discuto que tienen algunas escenas preciosas.

No obstante, no resulta muy relevante esa pega cuando tenemos un elenco cada vez más amplio de personajes geniales. No sólo los mismos protagonistas son estupendos por su carácter fuerte y su lengua mordaz e irónica, sino porque se enfrentan a lo que sea por aquellos a los que quieren. Entre las incorporaciones más interesantes que nos ha presentado Kenyon aquí se encuentran Thorn y Varyk de los que esperamos saber más cosas próximamente. Por el contrario, el que baja mi opinión sobre él es Vane, que ya me defraudó un poco en su propio libro y aquí pierde aún algunos puntos más con su actitud tras el "coma" de Fang. Por suerte, al final, con la decisión que estaba dispuesto a tomar, recupera algunos puestos aunque está claro que queda muy lejos de cualquier TOP que quisiera hacer de protagonistas de esta saga.

Poco más que añadir. Aunque tiene sus cositas, a fecha de hoy sólo recuerdo que haya un libro que no me haya gustado (aún no está reseñado) y La noche de la Luna Negra no pasa a hacerle compañía. Vuelvo a recomendar esta saga a cualquiera que busque romance mezclado con acción, mitología, algo de drama y también humor. Personajes maravillosos, una pluma directa pero rica que impide que uno se despegue de las páginas del libro, y un mundo amplio del que todavía queda mucho por saber. Que no os asuste el número de libros, no os daréis cuenta y ya los habréis leído todos y estaréis deseando que salga el próximo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Disfruta de la noche, de Sherrilyn Kenyon

Por fin toca una nueva reseña de los Cazadores Oscuros, la séptima ya como quien no quiere la cosa. Además, a éste le tenía muchas ganas porque es uno de mis favoritos de la saga. No sé si el mejor, pero sin duda, está en un pedestal =D

La reseña la debería haber escrito hace tiempo, de hecho, me llevé el libro a Barcelona para releerlo sino entero, casi, para poder refrescar la historia. Pero por una y otras, fui retrasándola hasta que me he dicho que ya era el momento adecuado. Le he pegado una relectura rápida y aquí tenéis la reseña al fin ^__^

Argumento: A Tabitha ya se la conocía de antes como una más de las particulares hermanas Deveraux, en concreto, la gemela de Amanda [Placeres de la noche], y también por ser una de las mejores amigas de Bride [El juego de la noche]. Gracias a algunos poderes, que sirven para poco más que actuar de imán de daimons, siempre se ha tenido que cuidar las espaldas, convirtiéndose en una luchadora nata. Todas las noches patrulla Nueva Orleans para cazar cruzándose a menudo con Ash, que se ha convertido en uno de sus mejores amigos.

Una noche, mientras tenía una de las peleas con daimons, la cosa se empezó a poner fea hasta que apareció por el lugar Valerio, otro de los Cazadores Oscuros y entre ambos se encargaron de la situación. Pero cuando ya estaban acabando, Tabitha lo apuñaló por error. Ash no cogía el móvil, su escudero tampoco respondía, y a punto estaba de llamar a Amanda cuando se dio cuenta de que ese hombre que estaba tirado en el suelo inconsciente debía ser el general romano, el enemigo mortal de Kirian. La tentación de dejarle ahí tirado era muy fuerte, pues no había escuchado nada bueno de él, pero ni Ash ni Artemisa lo verían con muy buenos ojos y las consecuencias podrían ser terribles. Con la ayuda de un reticente Nick consiguió llevarlo a su casa, donde el Cazador Oscuro podría descansar hasta recuperarse de las heridas y marcharse lo más pronto posible.

Cuando Valerio recuperó el conocimiento se encontró con la mujer más deslenguada, inteligente, vital y peligrosa (en más de un sentido) que jamás había conocido. De todos modos, deberían perder el contacto en pocas horas y, sin embargo, una nueva amenaza se cierne sobre Nueva Orleans, una amenaza que puede traer consecuencias devastadoras, pero que consigue unir a dos personajes tan diferentes.

Después de que El juego de la noche me dejase un poquito "choff", en éste Kenyon vuelve a subir el nivel. Todo lo que ocurre en las páginas de este libro es fantástico, de lo mejorcito de la saga. Pero intentemos ir por partes.

En la saga hay libros más de transición, algunos que se centran en otras especies que no son los Cazadores Oscuros (Katagarios, Arcadios, Apólitas…), y otros que forman piezas claves de la historia que Kenyon quiere llevar a no-se-sabe-muy-bien-dónde. Éste es uno de esos libros clave en la saga. No voy a decir en qué, pero vamos a ver sufrir mucho a ciertos personajes, en especial a uno al que le tenemos un inmenso cariño que se ha ganado a lo largo de los libros anteriores. Además, de que se nos pondrá el corazón en un puño más de una vez hacia el final y habrá algunas muertes con las que lo pasaremos realmente mal. Sólo con todo esto, el libro gana unos niveles de drama y emoción un tanto inesperados dada la trayectoria de los anteriores, bastante light en comparación.

Aún así, todo eso pasará más bien en la última parte del libro, el resto tiene tantos puntos cómicos como, por ejemplo, en el de El abrazo de la noche con aquella divertida y excéntrica protagonista. Y es que Tabitha y Valerio forman una pareja aún más dispar y con menos en común que Talon y Sunshine.

Uno de los puntos fuertes (o más bien, otro más) son los magníficos protagonistas. No es que haya uno muy bueno y otro pasable como suele ocurrir, ambos son fantásticos y se complementan a la perfección. Por un lado, Tabitha es un torbellino, tiene una energía arrolladora, es mordaz, no se corta lo más mínimo, es pasional, directa… una de las mejores protagonistas femeninas de la saga y de casi todas las novelas que ya llevo leídas. Además, si Bride no era una mujer “perfecta” por el exceso de curvas, en el aspecto físico, Tabhita es justo lo contrario, muy delgada y con una horrible cicatriz en la cara que la desfigura y echa para atrás a los hombres, por lo que otro tipo de mujeres “reales” se pueden identificar con ella.

En cuanto a Valerio… aisss, qué amor de personaje. Nos lo presentan como un capullo cuando hace su primera aparición, pero en los siguientes libros, donde vamos conociendo más cositas de su forma de ser, vemos que es otro de esos protagonistas atormentados por su pasado. Su carácter frío y estirado, herencia de sus orígenes de general romano de una familia importante, es una fachada con la que se defiende de los ataques que le lanzan todos aquellos con los que se cruza. Y es que, tanto en su vida humana como en su vida inmortal, no han hecho otra cosa que despreciarle y odiarle. Además, como siempre que intentó ayudar a alguien (su hermano Zarek [Bailando con el diablo], o Agripina, una esclava de su abuela) conseguía que esa persona sufriese más, rechaza intentar siquiera acercarse a alguien. Es uno de los personajes más atormentados pero de mayor corazón que han aparecido en la saga.

Visto lo visto, con estas descripciones, ya os imaginaréis por dónde irá la relación entre ambos. No quiero enrollarme, sólo diré que es una historia preciosa que me ha enamorado por completo. Además, no me digáis que no es un puntazo una relación que comienza con la chica dándole una puñalada al chico... literalmente XDDD

Entre los secundarios, reaparecen numerosas caras conocidas, pero solo algunos de ellos tienen un papel destacado en determinados momentos (no digo cuáles para mantener la intriga de este libro): Ash, Simi, Kirian, Amanda, Nick, Selena, Zarek, Bride, Vane, Artemisa, Desiderio, Stryker… Hay pocas aportaciones nuevas, quizás la más destacable aunque de poca relevancia es Marla, un travesti compañero de piso de Tabitha que dará algunos de los momentos más divertidos de la historia. Pero aparte de ser un personaje cómico, no aporta nada más. Son todos los demás las piezas clave que dan forma a este libro. Tanto de los “buenos” como de los “malos”.

A estas alturas ya sabéis que ésta es una de mis sagas favoritas. Y en concreto, Disfruta de la noche, es de los mejores. Lo leí la primera vez hace meses y me encantó. Lo medio leí en Barcelona y lo volví a disfrutar. Lo he releído de nuevo y me ha seguido encantando. Lo volvería a leer desde el principio y no me cansaría de hacerlo, es magnífico…. Es que lo tiene todo!!! unos personajes maravillosos, un romance precioso, y una historia que va más allá de ellos y que sube el nivel de intensidad y drama, sin olvidarse de meter por el camino puntazos cómicos que sacarán más de una risotada. Además, acaba con un magnífico desenlace que te motiva para coger, lo más pronto posible, el siguiente libro y saber qué ha pasado con cierto personaje… aunque no será hasta el posterior a ése que algo se sabrá. Os dejo con la intriga *jujuju*

Con este libro alcanzo el ecuador de reseñas de los que tengo de la saga. Siete libros son suficientes para haberos convencido de que os hagáis con la saga, pero lo seguiré diciendo en cada una de las reseñas que todavía me quedan. Si queréis historias románticas, con elementos mitológicos, fantasía, dosis de acción y comedia justas, no sé a qué esperáis.

Siguiente libro: Pecados de la noche

jueves, 21 de julio de 2011

El juego de la noche, de Sherrilyn Kenyon

Como veis, estoy cumpliendo y espaciando las reseñas de los Cazadores Oscuros para no sobresaturaros. No quiero que me odiéis demasiado XDD Bueno, ya estamos en el 6º libro de la saga y parece que fue ayer cuando los empecé a leer y reseñar… aisss. Lo cierto es que éste lo he acabado releyendo casi por completo para hacer la reseña, porque de haberlos leído todos tan rápido y sin apenas tiempo de separación entre unos y otros, tenía cosas mezcladas. Además, como me pasó con El beso de la noche, me he dado cuenta de muchas cosas que en su momento no me parecieron relevantes, pero al tener la conjunto de los 14 libros en la cabeza, se aprecian y cobran importancia. Creo que le pegaré una relectura al 2º y al 3º para descubrir más cositas =3

Argumento: En las fiestas del Mardi Gras, hubo un día en que Talon tuvo que pedirle ayuda a Vane Kattalakis, un lobo katagario, para que protegiese a Sunshine durante el día. Mientras estuvo haciendo de perro guardián, pasó por el puesto de la artista una amiga de ésta, Bride McTierney, la mujer más apetecible que había visto nunca. Sin embargo, su deber le impidió ir tras ella dejando sola a Sunshine.

Por desgracia, hacer dicho favor al Cazador Oscuro le salió muy caro, pues los daimons atacaron su manada y mataron a su hermana Anya. El castigo que les impusieron a él y a su otro hermano, Fang, era una sentencia de muerte en mitad del pantano que iría rematada por unos daimons enviados por su propio padre para que los liquidasen. Vane consiguió librarse de ellos y salvar in extremis a su hermano, pero quedó en un estado comatoso del que no ha despertado en los meses posteriores al suceso.

Los osos katagarios del Santuario, el clan de los Peltier, les dieron cobijo, pero si su hermano no se recupera, Vane estaría solo en el mundo y tendría que luchar por su cuenta contra todos los que les persiguen. Es entonces cuando se reencuentra con Bride, a la que no pilla en su mejor momento: su novio de los últimos cinco años, el guapo presentador de televisión, Taylor Winthrop, la acaba de dejar a través de una carta porque necesita a su lado a una mujer acorde a lo que se espera de él… y claro, Bride tiene demasiadas curvas para mantenerla a su lado.

Cruzarse de nuevo con la mujer que tanto le atrajo es una alegría para Vane, pero lo hace justo cuando la manada liderada por su padre ha descubierto que no murieron en el pantano. Es el peor momento para meter a una humana normal y corriente en su peligroso mundo, claro que tampoco se ve capaz de dejarla sola cuando peor lo está pasando.

Si el libro anterior era clave para conocer a los apólitas, en éste nos presenta el mundo de los Katagarios y Arcadios. Al comienzo del libro narra la historia de cómo surgieron esas especies y por qué acabaron enfrentados entre sí en una lucha constante desde hace milenios. Por hacer una explicación breve, los Katagarios son seres cuya forma real es la animal (lobos, tigres, osos, dragones…) pero que pueden tomar forma humana cuando sus poderes mágicos se desarrollan en la pubertad. Con los arcadios es al revés, su forma real es la humana. En el caso de Vane, éste es un lobo katagario… con “sorpresa”.

Como todos los libros de la saga, éste también está muy bien: adictivo, emocionante, con sus puntazos divertidos y muy romántico sin olvidarse de las dosis de buen sexo. Eso sí, debo reconocer que en este caso, me ha parecido un poco más flojo que otros de la saga. Hay varios motivos, y si bien uno solo no es suficiente para que el libro desagrade, el conjunto de ellos le resta algunos puntos.

Por un lado, a Vane le falta algo de chispa en comparación con los anteriores protagonistas. Es un personaje muy amable, cariñoso y detallista que, a pesar de no haber tenido una vida fácil, contaba con sus hermanos para apoyarlo. Es un encanto, es… perfecto, sin duda, y un personaje que cualquiera desearía encontrarse en la vida real, pero no sé muy bien por qué, el carisma que tenía cuando se le conoce en el libro El abrazo de la noche lo pierde siempre que está con Bride. Cuando interacciona con otros personajes lo recupera en parte, pero con ella se vuelve un tanto ñoño XDDD.

En cuanto a Bride, gran punto para Kenyon por atreverse a usar protagonistas que no son modelos de pasarela. Sin embargo, no es una mujer que me haya resultado de un interés destacable. Con todo lo que hace Vane por ella, se pasa demasiado tiempo pensando en Taylor esto, Taylor lo otro. Que, bueno, es realista en ese sentido pues acaba de dejar una relación de 5 años y justo en ese momento aparece su particular caballero de brillante pelaje armadura. No se lo cree, alguna trampa debe haber detrás. Pero eso no quita que, para mi forma de entender, tarde demasiado en abrir los ojos. Por otro lado está muy bien planteado que reaccione de la manera en que lo hace cuando descubre el mundo fantástico que rodea a Vane. Sin embargo, exagera cuando se cree que le podría hacer daño, que es un psicópata. Por dios, en ese caso ya llevarías días muerta… *suspiro*. Aparte de eso es una mujer buena, simpática y de gran corazón, pero diría que sólo destaca hacia el final en un momento concreto, el resto del tiempo no hace gran cosa destacable.

El libro se salva bastante gracias a la aportación de los secundarios. Por un lado, Fury, otro lobo katagario cuyas intenciones no están demasiado claras pero que será muy importante en el desarrollo, además de mostrarse como un personaje muy interesante. También reaparecen Tabitha como muy buena amiga de Bride, Kirian y Amanda dando estos tres algunos de los momentos más divertidos del libro, y Valerio, el estirado Cazador Oscuro de origen romano junto a su cachondo escudero, Otto. Y, como no podía ser de otro modo, el adorado Aquerón y su querida Simi. Todos estos, junto a las pequeñas apariciones de los katagarios del Santuario (Wren, Aimée, Dev…), son claves para el libro. Sinceramente, si no fuese por ellos y algunos EPIC MOMENT como aquel en que un Vane sin idea del cortejo humano pide consejo a los menos indicados, o ese otro hacia el final con el baile de La Macarena (MUY EPIC, MUCHO, pagaría lo que fuese por verlos en acción real), el libro habría sido un pelín soso.

No voy a mentir, a pesar de los peros que sí existen en este libro a diferencia de los demás, la historia me ha gustado mucho. Bride está pensada para que muchas lectoras se identifiquen con ella, tanto por físico como por las reacciones que tiene. Vane es un amor y se le perdona la pérdida de carisma y que acabe siendo un pelín ñoño de más XD. La trama adictiva y los secundarios contrarrestan los puntillos negativos y, al final, es otro libro de la saga muy interesante, aunque sin duda, no el que más. Al menos, a título personal. El siguiente… bueno, el siguiente son palabras mayores… =3

Siguiente libro: Disfruta de la noche

miércoles, 13 de julio de 2011

El beso de la noche, de Sherrilyn Kenyon

Volvemos con nuestros babeables Cazadores Oscuros! ¿Los echabais de menos? Pues leeros los libros, y no las reseñas, leñe. A ver, si tanta gente está de acuerdo en que es una saga genial ¿a qué esperáis los que estáis dudosos? Hale, venga, seguro que sabéis por dónde se llega a la librería más cercana XD 

Ejem, perdón… Creo que a veces, y solo a veces, divago demasiado. Bueno, llega el turno del 5º libro de los Cazadores Oscuros. No me enrollo más, vamos a la reseña =)

Argumento: Cassandra Peters es medio apólita, puede salir a la luz del sol y no necesita sangre con la misma frecuencia que el resto de su especie. Irónicamente, es la heredera desaparecida de éstos, la última con sangre de Apolo. Se dice que si muere, los librarían a todos de la maldición, por eso lleva toda la vida huyendo de la persecución de los daimons. Pero en realidad eso no es cierto. Su muerte es lo peor que les podría pasar a cualquier especie que habitase el mundo: humanos, apólitas, daimons, cazadores oscuros…

Cuando Apolo lanzó la maldición a los apólitas, fue tan lumbreras (lo siento, tengo que decirlo así XD) que condenó a su propio hijo y su descendencia al mismo tiempo que se condenaba a sí mismo. Si dicha descendencia moría y no quedaba nadie con su sangre, su fin llegaría, y con él, la Tierra. En la actualidad sólo queda una apólita con sangre del Dios en las venas: Cassandra.

Ya sea porque unos daimons se la carguen esa noche, o por muerte natural, lo cierto es que no le queda mucho tiempo de vida. Está a 8 meses de su 27º cumpleaños, la fecha en que la maldición sobre los apólitas les lleva a morir. Sin embargo, no piensa dejarse matar ni un solo día antes de esa fecha, así que les planta cara con su amiga y guardaespaldas, Katra.

Las cosas no van por muy buen camino pero, para su suerte, aparece un Cazador Oscuro que acaba librándose de los daimons. Wulf Tryggvason, de origen vikingo, tiene su propia maldición: todo humano que no lleve su sangre en las venas le olvidará a los cinco minutos de haber estado con él. La atracción entre ellos es inmediata y lo que no saben es que se van a reencontrar de nuevo, en el plano de los sueños, donde sí se animarán a hacer aquello que quisieron desde que se vieron por primera vez. Y eso, tendrá mucha más importancia de lo que se pueden imaginar.

Ya me habíais dicho algunas que éste era de los más flojos, pero a mí no me lo ha parecido, la verdad. Quizás el tiempo que hay entre que Wulf descubre que ella es apólita y malinterpreta sus intenciones y el momento en que se llevan la sorpresa de su vida es un tanto peor que el resto de páginas. Sin embargo, desde “LA” noticia, me encandiló.

El libro comienza con un prólogo que, en vez de la historia de Wulf, esta vez, relata el origen de los apólitas, su relación con los atlantes y la metedura de pata brutal de Apolo. Lo cierto es que este volumen viene muy bien para conocerlos y entenderlos, así como a los daimons. Hace reflexionar y pensar en quiénes son realmente los malos. Que no todos deben ir en el mismo saco, existen los matices, las cosas no son blancas o negras. Ahí reside la gracia de esta historia mucho más allá de la trama romántica y de los personajes en sí.

Por otro lado, aquí el mayor drama viene de mano de la chica. La historia de Wulf no es que sea una alegría, pero comparada con sus antecesores (Julian, Kirian, Talon o Zarek) no es ni la mitad de trágica. En realidad, su mayor sufrimiento llegó con la inmortalidad de Cazador Oscuro ya que ve morir cada pocos años a sus descendientes. Actualmente el único que queda es Chris, un chico clavado a su hermano, y la última persona que podrá recordarlo a menos que se digne a tener descendencia. El chico es un payaso encantador y las pullas que se sueltan son lo más divertido de este libro.

Es Cassandra la que realmente lo ha pasado peor en esta historia: perdió a su madre y sus hermanas muy joven, sólo le queda su padre y, ella misma, está muy cerca de su final. En ocho meses llegará el día de su sentencia de muerte. Por eso mismo siempre ha sido una mujer muy vivaz, con una energía inmensa capaz de enfrentarse a lo que sea, daimons que la persiguen incluidos. Asimismo, se ha negado a tener relaciones que la hicieran dejar a gente destrozada una vez se fuese. A pesar de todo, no es de piedra, tiene momentos en los que su horrible realidad la sobrepasa y explota. Es una mujer muy fuerte y, aunque no llega a estar en mi TOP 3, no se queda muy lejos.

La historia entre los dos, si bien empieza rápido y sin tapujos me estaba dejando un tanto fría. Pero es a partir de cierta revelación cuando fueron a más y me llegaron a encandilar. Wulf pasa de ser el protagonista que menos me estaba gustando (ese origen de bárbaro y las reminiscencias que le quedan no es que le sumasen muchos puntos al carácter) a ganar enteros y llegar a ser un auténtico amor. Cómo se enamora de Cassandra, rompiendo uno a uno sus prejuicios y haciendo cosas que ni se imaginaba por ella, aún sabiendo que el tiempo con ella va a ser muy corto, uffff. Ciertamente, tiene momentos verdaderamente preciosos que consiguieron que amenazase con soltar auténticos lagrimones. Éste es el libro con mayor aire de tragedia de la saga, al menos así de primeras, porque es muy difícil pensar que pueda darse un final feliz ya que nunca hubo esperanza para ellos.

Al margen de los protagonistas, este libro es bastante importante en la saga pues aparecen personajes que después serán relevantes. Por un lado, Katra, la guardaespaldas de Cassandra no es ni mucho menos lo que aparenta. Curiosamente, es tras haber leído el 12º libro cuando se entienden muchas de las cosas que aquí ocurren. ¿Por qué desaparece en algunos momentos? Al haberle pegado una relectura rápida para hacer la reseña, lo comprendí del todo. Tenerlo todo tan bien pensado demuestra mucha maestría por parte de Kenyon.

Otros personajes que más adelante aparecerán son Stryker o Urian, dos de los daimons más poderosos. El primero será el que más importancia tendrá e intentará por todos los medios poner las cosas difíciles para los CO. Al menos, cuando aparece permite pensar que hay un malo concreto al que derrotar, más allá de Desiderio (Placeres de la noche). Y sobre Urian… bueno, si dijese algo de él entraría en spoiler. Me limitaré a señalar que sorprende… mucho.

Algo curioso de este libro es que se desarrolla en paralelo a los dos anteriores. La misma noche que Wulf conoce a Cassandra es en la que Talon conoce a Sunshine, y para cuando llega el final de la historia, ya se ha producido el final de la historia de Zarek. Esto puede ser un tanto spoiler (leer bajo vuestra responsabilidad, aunque no digo nada del otro mundo), pero una de mis partes favoritas es cuando se juntan TODOS a repartir hostias ¡Hasta Julian! ¡Y Ash! Y las risas que me eché cuando acabó la batalla y llama Amanda a ver qué tal había ido “la caza” XDDDDDDDD FAN, así como FAN de la respuesta de Zarek al lumbreras que tuvo la idea de la excusa… FAN. También FAN de la aparición breve pero divertidísima de Simi. En serio, geniales, creo que sólo por eso el libro gana puntos.

Bueno, creo que ya he dicho todo lo que quería decir de este libro. Tal vez porque bajé un poco las expectativas por los comentarios, pero lo cierto es que me encantó, incluso ha sumado puntos con la relectura por encima tras haber leído los 14 que tengo. La forma en que Kenyon va enlazando las historias es magnífica, por eso los libros se deben leer en orden o se pierden cosas importantes como algunas de las que pasan aquí.

Quitando una parte más o medio intermedia, este libro me ha gustado tanto como los anteriores. La historia es preciosa y aunque parezca más de lo mismo, al menos en este caso, no lo es, por conocer a los apólitas y porque la propia relación entre ellos tiene algo que la hace especial y diferente. ¿Por qué os parecía éste más flojo? (lo pregunto a quienes me lo comentasteis) .__.u

Siguiente libro: El juego de la noche

domingo, 3 de julio de 2011

Bailando con el diablo, de Sherrilyn Kenyon

Como ya dije, el 4º de los Cazadores Oscuros me lo leí hace unas semanas. Le tenía muchas ganas a la historia de Zarek (que, sorpresa! Es moreno XD) y también, mucha curiosidad por ver las diferencias con la historia de Zsadist (Amante despierto), de La Hermandad de la Daga Negra, pues el origen “esclavo” de ambos, que tuviesen personalidades muy similares y que sus nombres me resultasen parecidos me intrigaba. ¿Son tan parecidos como pensaba? Seguid leyendo.

Argumento: Una vez que acaba el Mardi Gras (El abrazo de la noche), Zarek ha cumplido su parte y debe volver a su zona a cargo que, en realidad, es un destierro de Artemisa a las inhóspitas tierras de Alaska, lugar que ha vigilado de los pocos daimons osados que en los últimos 900 años se han atrevido a pisar ese lugar. Sólo en los últimos tiempos, cuando los avances han permitido que un par de poblaciones se asentasen allí, ha tenido algo de contacto humano. 

Pero las meteduras de pata que tuvo en Nueva Orleans, que conllevan un mayor cabreo de Artemisa con él, y el haber traicionado a Dionisio parecen presagiar que su fin está muy próximo, venga de donde venga el golpe final. Algo que sin embargo, no parece importarle lo más mínimo. Aquerón es el único que cree ver en él más de lo que su fiereza y antipatía dejan mostrar, por tanto, para que Artemisa no lo liquide sin más, le exige que Zarek tenga un juicio justo. Para ello recurren a Astrid, la hermana pequeña de las tres Parcas y una de las juezas más imparciales pero más duras. Nunca ha declarado a nadie inocente y hace tiempo que perdió las emociones y la esperanza de encontrar a alguien que se mereciese librarse de la condena a muerte.

Sin embargo, antes de que se decidiese que éste tuviese un juicio justo, Artemisa liberó a su Tánatos, un ser con la misión de liquidar a los Cazadores Oscuros que se pasen de la raya, y que lleva tiempo deseando poner fin a la vida de Zarek por motivos muy personales. Con la decisión del juicio, éste se niega a obedecerla y regresar, justo cuando Aquerón no puede ir a pararle los pies.

Para llevar a cabo su cometido, Astrid se presentará ante Zarek como una mujer humana ciega, pues debe ver con los ojos del corazón. Éste llegará a su casa tras ser malherido por Tánatos y se encontrará con una mujer capaz, no sólo de plantarle cara, sino de despertar sentimientos y deseos que nunca creyó tener.

No sé si es sólo por ser el que menos páginas tiene de los que he leído, pero se me ha hecho cortísimo. Desearía que hubiese tenido unas pocas páginas más, para poder seguir disfrutando de los personajes. Es una lectura, como todos los demás, adictiva que si se empieza, no da más de sí que unas pocas horitas. En una tarde se ventila. La verdad es que me gustaría que estos libros me durasen un poquito más, y tiene unas 360 páginas, que tan pocas no son =/

Pasando a ese tema de la posible similitud entre Zarek/Zsadist, tengo que decir que no, hay más diferencias que parecidos aunque tengan un aire en común. El pasado de Zarek como esclavo es muy diferente al de Zsadist, pero son igual de bestias, aunque cada uno a su manera. He alucinado mucho cuando lo contaba, y es que Kenyon se supera creando pasados cada vez más crueles para sus desdichados personajes. La parte del pan me pareció desgarradora, y es tan sólo un ejemplo “light”. De todos modos, sí que hay similitudes entre los dos “Z”, sobre todo en el carácter. Zarek tiende a ser violento, no ha conocido nunca el cariño, la amistad o el amor de la familia, siempre ha sido alguien ignorado, despreciado y apartado de los demás, convirtiéndose al final en alguien que no pudiese ser herido, creando una coraza con la que no permite que nadie se acerque.

Astrid debe llegar a ver al auténtico Zarek y en vista de que en el plano físico es imposible, recurre al plano de los sueños. El punto fuerte de ésta es que no se deja amedrentar lo más mínimo por la presencia abrumadora del Cazador Oscuro. Como jueza intenta mantenerse objetiva, pero pronto empieza a comprenderle, a experimentar su sufrimiento y a desearlo como nunca había deseado a nadie. Sin embargo, en este caso, es la protagonista femenina que menos interés me ha despertado, no sé, para mí le ha faltado “algo”. Creo que Zarek es un personaje tan bueno que nadie podría estar a su altura como compañera. En resumidas cuentas, aunque tiene sus cosas buenas y le reconozco su valía en muchos aspectos, me ha parecido un tanto sosa, cosa normal después del torbellino que era Sunshine XD.

De este libro destaca MUCHO la aparición de una secundaria la mar de interesante, Simi, un demonio muy poderoso que es la queridísima “mascota” de Aquerón. O al menos, eso es lo que se da a entender en este libro, en los siguientes la cosa cambia y se hace más interesante todavía. Una especie de niña que adora a su “akri” (Aquerón), que odia a Artemisa (como todo el mundo, un gran motivo para que caiga bien XD) y le encanta comer y la teletienda. Es muy peculiar y divertida siendo tremendamente fácil encariñarse con ella.

Otro secundario de menor interés pero que aporta sus puntos a la trama de este libro es Sasha, un lobo katagario amigo de Astrid que decide estar a su lado el tiempo que dure el juicio para protegerla de lo que pudiese hacerle Zarek. Como todo el mundo, odia a éste nada más conocerlo e intentará convencer a su amiga para que le declare culpable lo antes posible y puedan salir de ese frío lugar. La verdad es que las pullas que se lanzaban (Zarek directamente, llamándolo Pluto, o Scooby XD; y Sasha mentalmente de manera que sólo Astrid lo oyese) es de las partes más divertidas de la historia, que dicho sea de paso, es de las novelas de la saga que menos humor tiene.

Aparte de eso se va conociendo un poco más a Aquerón, quien cada libro que pasa, más interés despierta. Hay tantos misterios, dudas y teorías a su alrededor que me voy a morder las uñas hasta que pueda leer su libro.

Bailando con el diablo es otro título MUY interesante de la saga, no sólo por la preciosa historia entre Zarek y Astrid, sino por el desgarrador pasado de éste y por un desarrollo sublime que se completa en un desenlace inmejorable. Además, a los protagonistas los acompañan varios secundarios magníficos que le dan aún más puntos al libro. Otro elemento a su favor es que varía el escenario, de Nueva Orleans a Alaska, cambiando el ambiente y saliendo un poco de la monotonía de tres libros seguidos en la misma ciudad. En definitiva, otra obra fantástica de la saga de los Cazadores Oscuros que sigue manteniendo un nivel muy alto. ¿Baja en alguno? En próximas reseñas lo veremos XD

Por mucho que sea una saga larga, la recomiendo encarecidamente a cualquiera que busque una lectura un tanto más adulta, romántica, con puntillos de acción, fantasía, humor y personajes carismáticos e interesantes.

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