domingo, 5 de abril de 2020

Adquisiciones de Marzo de 2020

Este mes ha sido de lo más raro y no hace falta que diga el porqué. La sombra del coronavirus parecía lejana, que sus efectos no nos iban a llegar, y así fue al menos la primera semana y parte de la segunda del mes. En ese tiempo es cuando conseguí las dos cosas que hoy os muestro en entra entrada. Después, ya lo sabéis, se decretó la alerta sanitaria, el confinamiento y en casa que me he quedado como la gran mayoría, esperando a que esto pasase y que lo hiciese sin afectar a ningún familiar, especialmente mis padres que entran en la categoría de población de riesgo. Y aquí seguimos, de momento bastante bien.


La primera cosa en llegar a mis manos fue Ni por favor ni por favora, de María Martín, un libro divulgativo sobre lenguaje inclusivo. Se podría decir que es un pago por haberle resuelto unas dudas que tenía de mi campo, la Arquitectura. Me negaba a cobrarle nada por resolver unas dudas por correo electrónico así que el libro me parecía una compensación más que suficiente. Lo otro que sale en la foto es un reloj regalo de unas primas de mi madre a las que les hice un trabajo ya más serio. No tenían ninguna necesidad ya que a ellas sí les cobré un precio justo, pero igualmente me quisieron agradecer así el trabajo y la ayuda futura cuando les toque hacer una mudanza.

Os mando un beso enorme a quienes os pasáis por aquí y mis mejores deseos para que el dichoso virus pase de largo y no os afecte, tanto directamente como en vuestras personas cercanas ¡Muchos ánimos!

lunes, 30 de marzo de 2020

Corona de flores, de Chiho Saito

Después de Carta al futuro, otra obra que recupero de la lista de los 16 shojos y joseis es esta serie de Chiho Saito. Ya había dicho que me habían entrado ganas de releer varios de los mangas que comentaba en ese listado. Sólo lo había leído una vez hace muchos años así que tenía un recuerdo muy vago que ya se iba mereciendo ser refrescado con una relectura.

Esta serie de siete tomos lleva años descatalogada. Es más, recuerdo que antes de abrir el blog en 2009 ya lo estaba y cuando me empecé a interesar en la serie fue cosa de ponerme a buscarla de oferta o mercadillo. No me costó mucho encontrarla a buen precio como comento aquí y, por lo que sé, sigue siendo fácil verla completa a precio muy reducido en eventos. Si no es el caso, al menos de momento la tienen en Época Distribuciones junto a Kanon, también de Chiho Saito.

Argumento

La joven Leonora, a pesar de su hermoso cabello plateado, sus ojos verdes y su procedencia noble aunque empobrecida, no es la dama que todo el mundo imaginaría pues donde más destaca es en el arte de la espada. En contra de sus deseos, su padre acepta un matrimonio de conveniencia con Paolo, un noble con el que ésta suele entrenar y quien creía que era su amigo.

El día de la boda, la joven consigue detener a un caballo desbocado con su propio velo de novia y el jinete, embelesado, la llama "Madona de la corona de flores". Éste resulta ser Falco, príncipe de Nápoles, reino que ha caído recientemente. Leonora descubrirá en su noche de bodas que esa Madona a la que se refería el desconocido es ella misma y que nada menos que Leonardo Da Vinci la pintó. En Italía existía una leyenda sobre el "León Esmeralda", una espada clavada en la tierra por el mismo Dios, y se dice que quien la empuñe gobernará en toda la península. Da Vinci, investigando la leyenda, dio con la clave para encontrar la espada y la dibujó en el retrato de una joven.

Leonora huye esa misma noche antes de que Paolo regrese con ella para consumar la noche de bodas. Se lleva el cuadro y, al cruzarse con un vendedor ambulante, le ofrece su preciosa melena como pago por un poco de tinte negro y ropa de chico. Con ese disfraz será Leo y tiene intención de llegar a Florencia para dar con el pintor y que éste le explique todo lo que sabe de la leyenda y por qué ella es la clave para encontrar la espada. Sin embargo, su camino estará lleno de peligros, engaños, traiciones y malos momentos, la mayoría causados por un hombre realmente peligroso: César Borgia.

Reseña

Como decía en la entrada de los 16 shojos y joseis me daba pena que a Chiho Saito sólo se la tenga en cuenta por Utena con la ingente cantidad de obras que ha hecho. Podéis echar un vistazo a su ficha en Baka Updates para alucinar con la lista. La mujer lleva creando mangas de lo más diversos desde principios de los 80, aún sigue en activo y sólo se la reconoce por una serie en la que ella sólo es la dibujante, el guión corre a cargo de Be Papas

Corona de flores es, de las cuatro obras que nos han llegado suyas, la más antigua, en concreto de 1993. Para que os ubiquéis temporalmente, coincidió su publicación en la Sho-Comic con Fushigi Yûgi de Yuu Watase. Me parece muy triste que sólo tengamos cuatro de sus obras, todas bastante antiguas, y no hayan vuelto a apostar de nuevo por sus series un poco más recientes. Estoy indignada, sí.

Pasando a la reseña de una vez, como dije en aquella entrada del listado, Chiho Saito es un tanto posterior a las autoras clásicas de shojo pero se puede decir que heredó su interés en crear obras que tocasen temas históricos occidentales. Esta obra es un buen ejemplo de ello con su ubicación en la Italia del Renacimiento en la que crea una trama de pura ficción pero mezclando personajes y hechos reales. No se puede negar que al leerla te dan ganas de buscar información para saber más de Leonardo Da Vinci, los Borgia y más personajes que aparecen. Eso sí, quienes sean muy puristas con el rigor histórico seguramente no disfrutarán de la lectura con la cantidad de licencias que se ha tomado. Por otro lado, en cuanto a ambientación en vestuario, peinados y escenarios se nota un gran trabajo de documentación que hace de esta obra un deleite visual.

La trama, aunque tenga un contexto histórico muy marcado, recuerda a esos shojos en que una chica común y corriente debe salvar el caos de mundo en que está de un modo u otro. Sin la componente de los isekais, es decir, de la protagonista llegando a otro lugar o tiempo, podríamos equipararla a series como la ya mencionada Fushigi Yûgi, Kanata Kara o Anatolia Story. Son series repletas de aventuras, elementos de fantasía, un buen romance de fondo, tramas políticas, con elencos de personajes secundarios muy interesantes, pero no exentas de momentos que pueden llegar a ser muy duros, incluyendo muertes sangrientas y violaciones. A poco que os gusten ese tipo de historias tan completas deberíais darle una oportunidad a esta serie.


La serie se puede decir que va de más a menos, por desgracia, y esto se debe mayormente al personaje de Leonora. Presentada como una chica fuerte, una guerrera, la madona destinada a liderar el puñado de reinos que entonces era Italia, acaba cayendo demasiadas veces en el rol de "doncella en apuros", tomando decisiones de lo más dudosas y repitiendo una y otra vez el error de confiar en quien no debe. Todo lo que prometía con su dominio de la espada, su valor para ir a resolver el misterio del cuadro por sí misma y la idea de disfrazarse de jovencito, se ve empañado por el desarrollo y las decisiones que toma. Tiene momentos muy brillantes pero también demasiados que son para llevarse las manos a la cabeza.

De los dos chicos principales, Falco y César, por mucho que el protagonista sea el primero, el famoso miembro de los Borgia le gana por goleada en cuanto a personaje carismático. Falco es el clásico protagonista encantador, buenazo y un tanto idiota, vamos, que peca en lo mismo que Leonora dando una pareja que te dan ganas de estrangular en más de una ocasión. César, por su parte, es fascinante pero... es un capullo horrible. Luego, en un papel más secundario tenemos a un Da Vinci muy bien construido con sus luces y sombras que lo mismo pintaba un cuadro maravilloso como desarrollaba maquinaria bélica capaz de asesinar a cientos. Por ello es representado con contradicciones siendo, al final, un personaje francamente interesante.


Serie muy entretenida donde lo más interesante es ver qué ocurre con la famosa Madona de la corona de flores, qué sucede con la espada León Esmeralda y cómo hará la autora, después de haber introducido tantos elementos fantasiosos e incongruencias, para que su desenlace no sea una completa aberración histórica. Lo cierto es que me encanta la forma en que Chiho Saito lo resuelve todo al final, incluida la forma en que se cumple la leyenda de que quien porte la espada reinará en toda Italia. Es totalmente irreal pero por eso mismo me parece una opción maravillosa. En cambio, la parte romántica y la pareja protagonista resultan más insulsos y clichés pero no lo suficiente como para empañar el resto de puntos positivos de la obra.

No sé si a estas alturas se puede decir que es un shojo clásico pero, sin ser un imprescindible, me parece una buena apuesta para probar con obras que ya resultan algo más viejas y desfasadas en su estilo de lo que se puede leer en la actualidad. Por la cantidad de buenos elementos que tiene y quizás como gancho para despertar el interés en conocer la historia real del periodo y personajes que retrata es una elección que, como mínimo, os dará un buen rato de lectura.

miércoles, 25 de marzo de 2020

Orphen Revenge

Después de haber vuelto a ver la primera temporada de Orphen, la original de 1998, me entraron ciertas dudas de esta segunda temporada (también de J.C. Staff y con 23 capítulos). A diferencia de aquella, que había visto numerosas veces en el Canal Buzz, recuerdo que ésta sólo la vi una única vez y online ya que no llegó en español, aunque parece que en catalán sí que la trajeron. A lo que iba. Si recordáis la otra entrada decía que esta serie, al igual que el manga que trajo Norma, me pareció un truño. Como sólo había visto esta temporada una vez he querido hacer la prueba de volver a verla para confirmar o no mis impresiones.

Por cierto, habrá ciertos spoilers de la primera temporada al ser su continuación, aviso hecho.

Argumento

Orphen, Cleo y Majic volvieron a unirse para vivir nuevas aventuras después de todo lo sucedido con Azalie y Childman. Resuelto ese asunto que le marcó durante seis años, Orphen se quitó un gran peso de encima y ahora puede viajar sin seguir ningún objetivo.

En ésas estaban cuando unos extraños monstruos que jamás habían visto empiezan a atacarlos. Para cuando el tercero de éstos aparece ya está claro que es el mago el objetivo de ellos y que hay alguien muy poderoso detrás que los está enviando. 

Al mismo tiempo, una chica tímida, torpe y muy dulce llamada Licorice se presenta ante el grupo ya que dice estar buscando a Orphen. Como enviada de la "Real Orden de Caballería" tiene que reclutar al poderoso mago, aunque éste no parece estar por la labor. Licorice se unirá al grupo hasta que le haga cambiar de opinión.

Reseña

Supongo que todo el mundo tiene alguna cosa que ha visto o leído y le dio una impresión y, al volver a encontrarse con esa obra, ha cambiado de opinión. Es normal, las personas maduramos, cambian nuestros gustos, aprendemos... Pues éste ha sido el caso, pero sólo parcialmente. Durante toda la primera mitad y parte de la segunda ha sido puro masoquismo lo que me motivaba a seguir. Pero masoquismo del de verdad. De preferir clavarme astillas bajo las uñas antes de volver a darle a continuar después de cada vez que pausaba los capítulos por pura desesperación de mis neuronas. Y, creedme, los he pausado bastantes veces. Hasta que no entra en su recta final, la serie es una tortura.

Teniendo en cuenta que la gran trama quedó cerrada en la temporada anterior, todo lo que viniese después parecería relleno innecesario salvo que se le dotase de un nuevo fondo que mereciese la pena. Sino serían sólo aventuras más o menos entretenidas, lo que tampoco estaría mal. Pues ni una cosa ni otra porque casi todos los capítulos son puro relleno y la trama como tal queda condensada en muy pocos capítulos intermedios y en los últimos. 

Casi toda la serie se basa en capítulos individuales sin hilazón, meras aventuras inconexas a cada cuál más ridícula y de las que sólo salvaría una o dos e incluso así, con muchos peros. Hay situaciones tan chorras como el fantasma de una niña poseyendo a Volcan o Licorice teniendo que ganar dinero y para ello acaba al cuidado de un pollo gigante en un zoo. La idea de todo esto es que, supongo, querían hacer una temporada más entretenida y hasta divertida, pero a mí me ha superado tanta tontería. Algo que lo refleja muy bien son las excesivas y repetitivas apariciones de los hermanos enanos, Volcan y Dorchin, que si ya eran cargantes antes, en esta temporada son totalmente insoportables. Supongo que si se consigue disfrutar de su humor la serie será hasta muy buena pero conmigo éste no ha funcionado.


La mínima estructura que tiene la serie se basa en dos arcos argumentales aunque conectados. El primero sería resolver el misterio de quién y por qué envía los monstruos extraños contra Orphen y el segundo, mucho más interesante en comparación, en quién y por qué le dio ese poder al que iba contra Orphen. 

El primer "quién" que la tiene tomada con el protagonista es una enorme incongruencia con patas sacada de la manga de los guionistas. Es un tanto spoiler pero nada muy grave. Flamesoul es el hermano gemelo de Flameheart quien murió en la temporada anterior cuando intentó usar la espada de Balthanders. La madre de ambos, una de las sabias que regían la Torre del Colmillo, quedó en estado catatónico por algo que ya sí que no voy a decir. Por ambas cosas, el hermano "que estaba fuera de viaje" (¡toma comodín cliché!) decide culpar a Orphen que no tuvo nada que ver. La existencia de Flamesoul no tiene puñetero sentido cuando en la temporada anterior era explícito que sólo estaban la madre y Flameheart, que ella tenía planes para acabar controlando la Torre del Colmillo entre los dos. No se deja caer en ningún momento que hubiese siquiera la posibilidad de un hermano.

Y, hablando de incongruencias, tenemos a Hartia, que al final de la otra temporada había ascendido a maestro en la Torre del Colmillo e incluso tuvo de alumno a Majic antes de que éste decidiese volver con Orphen. Pues por algún extraño motivo, esto se les olvida a los encargados de esta serie y cuando Hartia aparece no es con la toga habitual con el emblema en el hombro que usan los maestros como Childman o Flameheart. Pero el pobre no sólo es degradado en su ropa, que no en su rol, sino que vuelve a usar el ridículo disfraz del "Tigre Negro" (rebautizado por Cleo y Majic como "Hombre Gamba") para encontrarse con Orphen. En la temporada anterior lo usaba para poder salir de la torre sin que le pudiesen reconocer porque en cierto modo estaba siendo un agente doble al estar en la institución y ayudando al mismo tiempo a su amigo. Aquí no hay excusa y si sale con ese traje ridículo es porque esta serie no se respeta a sí misma ni a lo que fue la otra. Si es que se lo pone hasta en la recta final más seria, joder. Por no hablar de que su alumna, Eris, le acompaña y se busca otro disfraz que parece salido de un anime de magical girls. Diría que estoy mayor para estas cosas pero es que recuerdo que incluso cuando vi esta temporada hace años ya me parecía todo ridículo. Si queréis llevaros las manos a la cabeza aún más, tenéis éstas y otras incoherencias recopiladas aquí.


En cuanto al segundo arco, el salto cualitativo en trama es tan grande que es inevitable preguntarse por qué si tenían esta buena idea no la desarrollaron mejor, eliminando relleno y todo el arco de Flamesoul, que el pobre da mucha vergüenza ajena. No es tan interesante como la trama de la primera temporada pero este segundo arco tiene sus giros de guión realmente sorprendentes, su drama que puede llegar a tocar la patata y tensión bastante bien llevada. La anodina Licorice gana profundidad, hay un misterio de magos que han desaparecido y aparecen personajes interesantes como una misteriosa mujer de pelo rojo llamada Esperanza, un mago poderoso y siniestro que parece estar detrás de todo y una niña que da muy malas vibraciones. Incluso Majic tiene cierta evolución en este tramo final. También hay relleno al principio de este segundo arco pero hasta éste parece no ser tan horrible como en la primera mitad de la serie.

En cuanto a animación, ésta decae mucho respecto a la anterior temporada y sólo se luce en momentos puntuales. Sí que es muy chulo que cada hechizo de Orphen venga precedido de una imagen como de cuadro abstracto pero es la única gracia que incorpora. Además, al haber incluso más batallas se nota todavía más el reciclaje de imágenes de combates. De todos modos, no hay nada realmente terrible y en general mantiene el tipo para ser una serie de 1999-2000.

La anterior temporada tenía un buen equilibrio entre el drama, la aventura, cierta intriga, unas dosis justas de humor y unas gotitas de romance. Aquí, al final, tiene casi todos esos elementos (menos el romance, que es inexistente), pero el equilibrio y la distribución es pésimo. El humor ridículo se come demasiado espacio evitando que lo bueno tenga mejor desarrollo, que encima no se puede negar que queda un tanto precipitado con muchos giros y sorpresas demasiado seguidos y sin tiempo de asimilarlos en condiciones. Si os gustó la primera temporada podríais ver ésta y avanzar rápido aquellos capítulos que veáis que son puro relleno, salvo que en vuestro caso sí pilléis el punto de humor que tienen. Por la recta final de la serie merece la pena el sacrificio de aguantar ciertos momentos de vergüenza ajena.


viernes, 20 de marzo de 2020

Shinshoku Syndrome, de Nana Shiiba

El pasado 25º Manga Barcelona me hice este tomo de oferta con la esperanza de que, al hacer la reseña, no fuese a salir algo tan negativo como lo último que os comenté de la misma autora, Durmiendo entre lobos, y dejase un regusto más agradable como por ejemplo Venga, déjate querer, que era el tono habitual del resto de obras que había leído suyas.

Nana Shiiba es la única "autora fetiche" que mantiene Ivrea de su catálogo de la que aún sale su nombre con cierta regularidad en sus licencias, aunque al ser sus obras casi siempre tomos únicos, pocas alegrías nos llevamos. Una curiosidad es que este tomo no es shôjo sino que pertenece a la demografía josei porque la autora es otra de las que ha pasado de publicar en las revistas para adolescentes a la Petit Comic y a la Mobile Flowers como Aya Oda (Eso pasa por enamorarte) o Mayumi Yokoyama.

Shinshoku Syndrome

Souko es una adicta al trabajo que no sabe delegar en nadie y de ahí que su salud se haya resentido. Su jefe la obliga a que le dé trabajo a Matsunaga, un joven que está en 4º de la Universidad y que acaba de entrar a hacer prácticas en la empresa. A pesar de sus reticencias, el chico le demuestra ser capaz no sólo de trabajar bien sino de mimarla y ver a través de ella y su fachada de la perfecta trabajadora.

El contexto por antonomasia de los joseis son las oficinas aunque no se especifique casi nunca de qué tipo de empresa se trata. Es un ambiente muy cómodo para crear historias con un lío entre compañeros de trabajo, que es lo que tenemos aquí, sobre todo para autoras que aún no han explorado demasiado esta demografía.

La trama es de lo más sencilla y, la verdad, no aporta nada a lo que ya hemos leído mil veces. Se borra fácilmente de la memoria porque no tiene nada que la haga memorable. Además, que sean adultos no los libra de tener un par de momentos un tanto infantiles. No obstante, a pesar de su sencillez y falta de trascendencia, es una historia tierna, con una relación entre ambos que crece y que acaba siendo muy mona.

7/10

Un lugar cálido

El doctor Narumi es un cirujano excelente pero de lo más frío en su trato. No siente ni un mínimo de empatía por sus pacientes ni cuando las cosas salen bien y le agradecen su trabajo. 

Un día, cuando vuelve a casa, se encuentra a una jovencita tirada en el suelo frente a su edificio. Como médico que es no puede dejarla ahí sin preguntarle si está bien y la chica, Haru iguchi, en ese momento decide que va a vivir con él por más que éste se niegue. Lo sorprendente es que, al llamar a sus padres a petición de Narumi, le dan permiso para que se quede con él. El frío doctor ve su vida patas arriba por una chica de 17 años que no parece cansarse de estar ahí con él aún con su carácter. Quizás sea porque la chica ha encontrado al fin un lugar cálido.

La historia más larga del tomo y la más larga que ha hecho la autora como oneshot (es decir, sin llegar a hacer una mini-serie de pocos capítulos). Aún así, para lo que sucede aquí, se queda un tanto corta y precipitada.

Es complicado hablar de ella porque es sin duda lo más original y diferente que ha hecho esta autora, pero no puedo entrar en detalles porque sería hacer puro destripe. Es una historia emotiva, la más sentimental que recuerdo que haya dibujado esta autora. A medida que la leía no podía evitar pensar que tenía el argumento perfecto para hacer una película de imagen real. Sí, mantiene sus habituales puntos de humor pero éstos se van reduciendo hasta acabar dando un final que, para quienes hemos leído la mayoría de sus trabajos licenciados, nos sorprende.

No queda claro cuál es exactamente la diferencia de edad entre ambos protagonistas. Sabemos que ella tiene 17 pero él puede tener cualquier edad. Siendo un cirujano ya con notable experiencia, no sería descabellado pensar que anda cerca de los 30. No me suelen gustar las historias con una diferencia de edad y, por consiguiente, de poder tan grande, pero este caso es una buena excepción ya que es ella la que lleva la iniciativa en todo y, al final, el foco de la trama está puesto en otros temas.

Si queréis mi recomendación personal, yo leería primero las otras tres historias y dejaría ésta para el final porque te deja con una sensación que no esperas. No puedo decir mucho más.

9/10

Sé mi mascota

Nishino Koya trabaja de ayudante para el jefe Sannou, un hombre muy capaz hasta hacía poco. De repente ha empezado a estar torpe y distraído hasta el punto de tirarse encima el café. Nishino, preocupada, consigue sacarle lo que le ocurre y es que a éste se le ha muerto el hamster que su sobrina le endosó y al que había cogido mucho cariño. Ella se ofrece a ocupar su puesto sin imaginarse que la trataría como su mascota de verdad.

Sólo el título y la premisa ya hace pensar en el famoso josei de Eres mi mascota - Kimi wa pet de Yayoi Ogawa, aunque con los papeles cambiados y en una versión muy breve.

Aquí volvemos a tener el ámbito de las oficinas como en la primera historia pero la trama también se desplaza a la casa del protagonista. Hay que reconocer que es tan surrealista y tan divertida que no te la puedes tomar en serio. Y a pesar de lo extraño que es todo, acaba dando una historia curiosa con un buen desarrollo de la pareja y unos momentos muy tiernos. Desde luego, la más simpática y entretenida del tomo.

8/10

Haitoku Logic

Miki Tsuda es profesora de instituto desde hace varios años y lo que menos se esperaba es que su antiguo alumno, Kaito Kannou, entrase a trabajar como profesor ahí también. La situación no sería tan tensa si no fuese porque entonces se liaron más veces de lo que se podría considerar un desliz.

La historia con la trama más picante del tomo pero también la más tóxica. Miki, como su antigua profesora, le había echado el ojo y sentía atracción por Kaito, lo cual ya es perturbador de por sí aunque esto lo deje caer como si tal cosa. Pero resulta que "La primera vez fue un poco forzado", vamos, que en realidad él la violó porque ella no quería llegar a tanto de golpe, otra cosa que se deja caer como si no tuviera importancia. Claro que como luego lo hicieron como conejos, voluntariamente por ambas partes, no pasa nada. Y ya el reencuentro y cómo lo desarrolla es... en fin... 

La autora, no sé si por no estar habituada a estos enfoques picantes, pero parece que confunde esto con las relaciones insanas y turbias. Que pena cerrar un tomo bastante decente con este despropósito cuando el punto de partida no estaba mal.

3/10

Conclusión

Cuatro historias cortas con enfoques bastante diferentes entre sí, con el único elemento en común de la demografía más adulta. Es un tomo entretenido con una segunda historia bastante más buena de la media. Lástima que la última empaña bastante la sensación global al final. 

domingo, 15 de marzo de 2020

Adquisiciones de Febrero de 2020

Es un poco triste pero lo cierto es que, si no fuese por la costumbre, debería haber puesto el título en singular. Al menos es un mes que rompe la tendencia de meses en blanco pero sólo ha llegado una cosa y ésta es el pack anime de Orphen, de Selecta Visión. Buscando imágenes de la serie para la reseña di con él de oferta en varias webs (si os interesa, lo conseguí aquí) y por algo menos de 20€, con los gastos incluidos, cedí a la tentación de darme un capricho. Cuando la nostalgia golpea, golpea fuerte. Seguro que no soy la única que cae en ella ¿verdad?


El pack es realmente simple, únicamente los cinco DVD sin ningún libreto con algún extra de curiosidades, imágenes o información. Pero, en fin, como dudo que Selecta tenga pensamiento de recuperar la serie y al precio al que lo conseguí, tampoco me voy a quejar demasiado.

Pues hasta el próximo mes que toque alguna compra. Qué tiempos aquellos cuando estas entradas mensuales estaban saturadas... Ay.

martes, 10 de marzo de 2020

Suiiki, de Yuki Urushibara

Lectura que tenía pendiente desde que compré la serie en 2015, ahí es nada, aunque no es ni mucho menos el caso más sangrante que tengo en mis estanterías de manga que está esperando que me acuerde de él. Por ejemplo, también tengo de la misma autora su obra más famosa, Mushi-shi, muerta de pena en una balda desde que la adquirí de oferta en 2016. Sí, lo sé, soy una hereje. Pero aún hay casos peores, así que mejor lo dejamos aquí antes de que me queráis crucificar del todo.

Argumento

Un verano especialmente abrasador y además marcado por una preocupante sequía ha llevado a que se prohíba llenar las piscinas de los institutos. Chinami es una chica que adora nadar y no puede echar más de menos zambullirse. Quizás por eso, cuando se desmaya por un golpe de calor, aparece en un precioso paraje verde, en el que está lloviendo y hay un río magnífico al que no duda un momento en lanzarse para nadar. Justo antes de volver en sí llega a vislumbrar al otro lado del río una aldea. 

Esa misma noche, mientras se bañaba, se queda dormida en el agua y vuelve a transportarse al mismo sitio. En esta ocasión llega a pasearse por la aldea y se encuentra con un niño nadando a los pies de una preciosa cascada. Éste se llama Sumio y la lleva a su casa donde está su padre que, por su aspecto, más bien podría ser su abuelo. Chinami tiene la sensación de que conoce de algo a ese anciano y ese lugar. Y así es. La chica está más ligada a ellos y a esa aldea de lo que cree.

Reseña

Como sabéis, no soy muy de shonens y seinens, pero como es lógico no soy radical en esto y tengo en realidad bastantes obras de ambas demografías. Si las reseño menos es porque de éstas suele haber muchísimo más material en las redes que de shojos y joseis. De esta misma serie que hoy reseño, haciendo una búsqueda rápida, podéis encontrar unas 10 reseñas mientras que de muchos shojos que he comentado apenas había un par y gracias. Por tanto, no voy a añadir gran cosa a lo que podáis leer en otros sitios, pero quería reseñarla.

Si la serie la tuviese que englobar en un género concreto más propio de la literatura diría que pertenecería al realismo mágico, es decir, es una obra que mezcla una trama mayormente costumbrista con ciertos elementos fantásticos que le dan un punto muy especial.

De fondo, la serie trata un tema político muy interesante que es la construcción de un pantano que inevitablemente dejará bajo sus aguas a un pequeño pueblo rural. No sé en otros países pero aquí es un tema que a poco que nos informemos nos podemos sentir identificados pues es bien sabido que durante el Franquismo (aunque era un plan previsto en la II República) se inauguraron un buen número de éstos dejando muchos pequeños pueblos olvidados bajo sus aguas. En algunos reportajes o documentales se recogen testimonios de ya ancianos que vivieron este exilio forzoso de su entorno cuando eran apenas niños. No es lo más relevante en sí de la serie en cuanto a sentimientos pero ahí está cómo refleja el dolor de unos, la resignación de otros y la culpa de unos pocos por sacar provecho al dinero que reciben por sus tierras. Es un caso muy particular del clásico dilema entre el avance y el respeto por lo existente y tradicional con la peculiaridad que los pantanos son realmente necesarios y cada vez lo veremos más según avance el cambio climático. Por supuesto hay muchísimas consideraciones ecologistas y sociales de fondo, pero tampoco quiero extenderme más, que estoy divagando demasiado ya y, aunque es un elemento importante para la trama, no es el núcleo de lo que nos quiere hablar la autora.

Un poco relacionado con esto de antes, el marco principal de la serie es ese pueblo rural, tradicional, más propio de siglos pasados que del XX. Un mundo en que los japoneses aún creían en los dioses que habitaban en la naturaleza, como el dios dragón de la cascada. El pantano que se construye y oculta el pueblo no sólo hace desparecer éste sino también ese estilo de vida y de creencias.

La serie retrata tres generaciones de una familia. La más antigua de las tres, los abuelos de Chinami, tienen desarrollado su romance y cómo crecieron desde que eran unos niños, todo con mucha ternura y sencillez. Me pareció una historia de lo más bonita la suya, atravesada por los hechos de la II Guerra Mundial, y quizás es lo que más me ha gustado de la serie. Aparte de esto, también trata los tabús que surgen en una familia, el no hablar de ciertos hechos y/o personas por lo que puede sacar a la luz de pesar o miedo. Tantos elementos e hilos y todos tan bien llevados hasta un buen desenlace que lo deja todo cerrado aunque a mí me dejó un tanto fría en comparación al resto de la serie.

Será porque en los últimos tiempos están muy de moda las películas anime con gran importancia del agua pero no me podía quitar de la cabeza todo lo que habría ganado esta serie siendo adaptada. Aunque el dibujo en B/N es muy bueno, te deja con ganas de ver los paisajes verdes y el agua a todo color. De todos modos, sí tengo una pega en cuanto al estilo y es lo poco que se diferencias algunos personajes entre sí. No es muy grave y hay pequeños detalles que permiten reconocer a cada cual, pero con lo detallado de los escenarios choca la sencillez de los humanos.

En definitiva, una gran serie con varias capas de enfoques, temáticas y reflexiones que seguro que hará las delicias de cualquier lector habitual del manga o incluso de quien apenas haya leído nada. Una lectura tranquila y sentimental pero sin acercarse al melodrama, con un punto de melancolía y nostalgia precioso, con muy buena historia y que sólo flaquea un poco en su desenlace.

jueves, 5 de marzo de 2020

Orphen (1998)

Hoy, para variar, vuelvo a reseñar un anime. En este caso, uno de aquellos que nos llegaron hace años y que fueron emitidos en televisión, en este caso por el desaparecido pero muy mítico Canal Buzz, que permitió a una buena cantidad de adolescentes descubrir muchas e interesantes series. Me siento toda una abuela cebolleta en estos momentos.

Orphen quizás fue una de las series menores de esa época, tengo mucho más vivo en el recuerdo La visión de Escaflowne, Trigun o Cowboy Bebop. De hecho, debo confesar que la tenía prácticamente olvidada y sólo al enterarme de que le están haciendo un remake me ha vuelto a la memoria. Este remake surge con motivo del 25º aniversario de la publicación de la primera novela de la serie de light novels escritas por Yoshinobu Akita e ilustradas por Yuuya Kusaka. Me invadió un poco el factor nostalgia y la curiosidad así que empecé a ver el nuevo anime. Parece ser que esta nueva adaptación es mucho más fiel a las novelas pero esto también supone que en los tres primeros capítulos se abarque la primera de ellas. Todo el arco argumental que en el anime original, de 24 capítulos, estaba de fondo durante toda la serie, comprimido en tres capítulos, lo que fue un enorme shock. Por eso quise volver a ver este viejo anime, refrescarme la memoria y hacerle una reseña. Supongo que cuando acabe la emisión del actual también le haré reseña e incluiré una comparativa.

Argumento

Orphen es un joven hechicero de 20 años procedente de la prestigiosa institución de La Torre del Colmillo. Sin embargo, lleva un año prácticamente vagueando en una pequeña ciudad. Lo único que hace es dar clases de magia al hijo del posadero, Majic, y espiar la mansión señorial de los Everlasting. Allí ha conseguido colar como pinches de cocina y sirvientes a un par de hermanos enanos, Volcan y Dorchin, que le deben dinero. No sólo quiere que estén ahí para que con el trabajo acaben saldando su deuda sino que les ha pedido que busquen una espada en particular por toda la mansión.

Justo el día que Dorchin le avisa por señales de que ha dado con la espada, a la mansión regresa de un viaje la hija pequeña de la familia, Cleo, una jovencita de 17 años. Ésta se sorprende mucho cuando su hermana mayor le confiesa que se ha enamorado de un apuesto chico que parece espiarla todos los días. Cleo se indigna por el hecho de que sienta algo así por quien entiende que no es más que un mirón, un acosador, y en cuanto lo ve por la ventana coge una enorme espada que se encuentra en el estudio de su difunto padre y sale a amenazar al "mirón" con ella. Orphen, que esquiva sin problemas los espadazos de la chica, se sorprende al descubrir que es la espada de Balthanders, la que llevaba tiempo buscando. Pero no acaban ahí las sorpresas. Al haber sido desenvainada "algo" ha percibido su presencia. Un enorme y espantoso dragón conocido como Bloody August aparece en el lugar.

Este ser es el objetivo de Orphen, a quien se dirige con el nombre de Azalie, quien fue como una hermana mayor para él. La espada la transformó en esa cosa horrible y lleva cinco largos años buscando la forma de devolverla a la normalidad, para lo cual tuvo que abandonar su nombre, Kyrilancero, convertirse en un desertor de la Torre del Colmillo y enfrentarse a sus antiguos amigos y su profesor, Childman, quien parece dispuesto a acabar con su antigua alumna para restituir el honor de la institución.

Reseña

Este revisionado que le he dado a la serie me ha recordado lo mucho que me gustó en su momento. La verdad es que no sé por qué me había olvidado tanto de ella. Supongo que me desligué bastante de la serie porque su continuación en anime, Orphen Revenge (23 capítulos emitidos entre 1999 y 2000) y el manga que llegó a licenciar Norma me parecieron auténticos truños. De hecho, creo que ni llegué a leer todos los tomos del manga antes de venderla.

La mayor virtud de esta serie diría que está en su magnífico equilibrio entre todos los palos que toca. El principal es el drama, con toda la búsqueda de Orphen por salvar a Azalie que más de una y dos veces se estampará contra una pared de fracasos y preguntas sin respuesta, pero también tiene momentos de acción, toques de humor y unas gotitas muy contadas de romance. Todo esto hace una serie que salvo capítulos muy puntuales, va de menos a más, incluyendo algunos giros de guión muy buenos, todo hasta un final redondo.

Quizás he destripado un poco de más en el argumento porque todo lo de Azalie se descubre en el octavo capítulo pero si no lo introducía, no había mucho de lo que hablar. Y es que lo que ella hizo y la decisión que tomó entonces Orphen marcan su vida y define muy bien al personaje. El protagonista es un chico que lo ha perdido todo pero tiene un objetivo muy marcado por el que seguir adelante. Con semejante panorama está claro que no es feliz pero gracias a las interacciones con Cleo y Majic en el viaje que emprenden juntos, éste se va abriendo. Los tres forman un trío con mucha química y muy buenos momentos. 

Orphen puede pecar un poco de chulo y sabelotodo a primera vista pero se agradece que no se quede ahí y tenga su lado tierno, amable y que flaquee y se vea que sufre y se enfada cuando las cosas no avanzan como deberían. Majic es un chico muy fiel a su maestro, inocentón y algo cortado pero que sorprende por ser el rompecorazones de la serie. Y en cuanto a Cleo es sin duda la que más crece. Una niña rica con ansias de aventuras y algo exasperante que aunque se une a Orphen con la excusa de recuperar la espada de su padre, la de Balthanders, acaba siendo un pilar para el protagonista. Por su parte sólo he echado un poco en falta que se le vea un poco el lado guerrero con una espada como se presuponía que tenía.

Estos van creciendo juntos gracias a las situaciones que viven y hacia el final, con las dudas que surgen y el miedo a lo que puede pasar, los percibimos muy humanos y llegamos a sufrir con ellos.

De personajes secundarios, hay tres de cierta relevancia. Por un lado Hartia, antiguo mejor amigo de Orphen que se debate entre su fidelidad a éste y a Childman. Luego, este mismo es la pieza más interesante entre los secundarios por el misterio que encierra y las dudas de sus verdaderas intenciones. La última es Stephanie, una antigua compañera de Orphen que le prometió ayudarle a desvelar el misterio de ciertas runas y que, bueno, aunque sea un tanto destripe me parece interesante decirlo, puede que sea el primer personaje trans que yo haya visto nunca en un anime.

A pesar de que se agradecen los alivios cómicos, las apariciones de Volcan y Dorchin siguiendo siempre la misma línea resultan muy cargantes. El pequeño consuelo es que suelen acabar volando por los aires cual Team Rocket de Pokemon. Esto y algunos capítulos de puro relleno como el de Leki, la peculiar mascota que consigue Cleo, hacen que le baje un tanto la nota.

Uno de los puntos fuertes y débiles al mismo tiempo de esta serie es su animación, del estudio J.C. Staff. Para ser una serie del año 1998-1999 tiene momentos de gran brillantez y el diseño de personajes es magnífico. El problema que tiene es que se nota el esfuerzo sólo en capítulos concretos y, fuera de éstos, momentos puntuales. Por no hablar del reciclaje de escenas, muy evidente en peleas y en los gritos y movimientos de Bloody August. Supongo que al haber hecho un maratón con la serie esto se nota más pero aún viendo los capítulos espaciados recuerdo que resultaba muy cantoso.

En definitiva, un más que agradable reencuentro que me ha hecho recordar por qué me gustaba mucho esta serie. Aunque tenga continuación y las novelas fuesen mucho más allá, el guión de esta temporada es tan redondo y está tan bien llevado que por sí sola funciona de maravilla. Si no la disfrutasteis en su momento y os gustan las historias de fantasía clásica con magos, dragones y toda clase de seres os animo a darle una oportunidad.

domingo, 1 de marzo de 2020

Chica secreta, de Ako Shimaki

La lista de reseñas que aún me quedan hechas de mi época en PSS se va reduciendo poco a poco y sigo con mi propósito de subirlas todas durante este año. Hoy vuelvo a repetir con una de mis autoras fetiches y quizás mi serie preferida de las que hemos llegado a ver aquí publicadas (sigo lamentando que en Ivrea no se animaran con Pin to Kona), aún así el enfoque de la reseña intenta ser lo más objetivo que me es posible. Por cierto, es la última que me quedaba por subir de Ako Shimaki, así que lo próximo que reseñe suyo ya no será reciclado, aunque, para no mentir, la he corregido y editado un poco.

Datos

Título original: Boku ni natta watashi
Autora: Ako Shimaki
Tomos: 5
Fecha de publicación en Japón: 2005-2006
Revista: Cheese!
Editorial en Japón: Shogakukan
Fecha de publicación en España: 2007
Editorial en España: Ivrea
Estado actual: Publicación completa
Precio: 7.50€

Curiosidades / Datos extra

- La serie cuenta con un total de tres historias extras, independientes de la trama principal, repartidas en varios tomos. Al final del segundo se encuentra Chica sin bragas (No panties musume). Al final del tercero sale ¡Ah! Ijûin (Ah! Ijûin-sama) y al final del quinto y último tomo está Cambio de sentimientos (Kimochi henkôsen). Más información de éstas aquí.

Argumento

Momoko y Akira son hermanos mellizos, muy parecidos en el exterior pero muy diferentes en el interior. Mientras que él es muy inteligente y ha conseguido entrar en un prestigioso instituto, el nivel de ella es más bajo y se matricula en uno acorde a su nivel. 

El curso está a punto de empezar cuando, para sorpresa de Momoko, Akira desaparece. La chica le dice a su madre que irá a buscarle y sólo será una broma pesada pero no le encuentra por ningún sitio. Al disponerse a regresar a casa es rescatada de ser atropellada por un chico atractivo aunque con malas pulgas.

Cuando llega a casa, su madre le tiene preparada una pequeña y desagradable sorpresa: en vista de que Akira no aparece, le corta el pelo y la obliga a ir en su lugar a ese instituto con dormitorios para no perder la matrícula. Una vez allí conoce al Delegado de los residentes, Yosuke Saeki, y a quien será su compañero de habitación, Kunio Ito, el chico que la salvó de ser atropellada. Éste dice que le resulta familiar y Momoko sólo puede responder que tiene una hermana melliza.

Unos días después, siguiendo con su rutina de levantarse de madrugada para poder ducharse sin encontrarse con otros chicos, Momoko se encuentra de frente a Ito, quien ha decidido ir también esa mañana sin decírselo. Con la sorpresa, se le cae la toalla que tenía enrollada en todo el cuerpo, dejándola desnuda frente a él ¿Qué hará Ito ante este descubrimiento?

Reseña

Chica secreta plantea el argumento bastante usado en la demografía shôjo del "disfraz del sexo opuesto". Este cliché ha sido usado en numerosas historias con enfoques muy distintos y puntos de arranque de la trama igualmente diversos. Algo que llama la atención frente a esas otras historias es la diferencia en la cantidad de tomos, lo que al mismo tiempo puede ser una virtud por la concreción de la trama y el ahorrarse enredos y vueltas excesivas y, por otro, puede ser un defecto al faltar profundización en varios aspectos y al desaprovechar personajes y elementos.

En este caso, el inicio tiene a la protagonista que es obligada por su propia madre a disfrazarse de chico por culpa de la desaparición de su hermano aunque ella sólo quiere ir al instituto como la chica que es y sufre por no poder hacerlo y verse en una situación tan complicada. Cuando el amor se hace un hueco en su vida comienza el dilema de estar con la persona amada o volver a su 'yo' femenino; aparecen inseguridades propias de la situación tan extraña en la que se encuentra además de ir madurando y haciéndose preguntas de las relaciones entre parejas. Así, la diferencia entre este manga y la mayoría que plantean este argumento de base es la importancia que se le da a la relación de la pareja que en otros caso se reduce o a un amor lento, platónico y que no llega a concretar casi nada de la relación (el caso más conocido es HanaKimi, de Hisaya Nakajo) o bien a un cúmulo de situaciones disparatadas y enredos (la serie no licenciada aquí Girl Got Game, de Shizuru Seino).


En cualquier caso, Ako Shimaki no renuncia al humor, pero sabe integrarlo para darle más puntos a la historia. Es capaz de crear momentos cómicos que derivan en situaciones románticas muy tiernas. De hecho, el punto fuerte de esta autora son las escenas de amor que sabe crear como pocas autoras. 

Algo en lo que sin embargo peca (como casi todas) es el parecido físico y psíquico de sus personajes de una a otra serie. La chica es, sobre todo, mona, dulce y relativamente tontita aunque tenga sus momentos de chispa. Es muy dependiente del chico protagonista quien, a su vez, es caballeroso y prácticamente perfecto incluso si tiene su punto borde. 

Otro problema son los secundarios, que se quedan en unos primeros planos de la historia, sin desarrollo y desperdiciados totalmente pues podrían darle mucho juego a la historia que, al final, se centra por completo en los protagonistas. El primero es Yosuke Saeki, claro ejemplo de que los secundarios no tienen el peso que deberían. Él intuye desde su primer encuentro con Momoko que en realidad es una chica y su actuación en la serie no pasa del primer tomo con la infinidad de posibilidades que tenía. Luego está Akira, que a pesar de ser quien lo desencadena todo con su desaparición y el interés que podría tener este hecho, se limita a aparecer y desaparecer a lo largo de la serie y lo único que descubrimos de él es que quiere ser fotógrafo profesional. Por último Kawakami será el personaje cómico de la serie y el único que desde que aparece se queda y mantiene aportaciones hasta casi el final pero por contra llega al punto de hacerse cargante.

En este manga hay un exceso de historias extras para la longitud total pues la serie como tal se podría haber quedado en cuatro tomos ya que el quinto sería únicamente un recopilatorio. La primera, Chica sin bragas es una historia donde, para variar, presenta al chico como protagonista y la chica es mucho más lanzada que en el resto de las obras de esta autora ya que tiene la 'excusa' de ser extranjera. En ¡Ah, Ijûin! vuelve a tener sus típicos protagonistas: una chica algo tontita y un chico que parece antipático al principio pero acaba siendo muy buena persona. Por último, en Cambio de sentimientos incluye elementos de fantasía sobre los saltos temporales que sirve de complemento a una historia de amor realmente preciosa. Para ser una historia corta es uno de sus mejores trabajos y justifica por sí sola que le deis una oportunidad a la serie.

En lo que al dibujo se refiere destacan los personajes tan guapos que dibuja: unos chicos fuertes y unas chicas adorables. Pero sin duda, lo que mejor dibuja esta mujer son las escenas de pareja. Tal vez falle un poco en las ilustraciones a color pero las ha ido mejorando con el tiempo, de hecho, sólo hay que comparar la portada del tomo #1 con la del tomo #5.

La edición de Ivrea se puede clasificar de muy buena calidad. Buenas tipografías, papel blanco, bien editadas las onomatopeyas y los textos fuera de bocadillos, diseño de portadas bastante fiel al original... La única falta que se le puede encontrar es una falta de aclaraciones a expresiones que dan por entendidas como por ejemplo 'senpai' y que siempre se deberían añadir para facilitar la lectura a quienes se puedan iniciar en el manga con la obra en cuestión.

Un shojo simple pero efectivo, donde lo único que quiere contar es el desarrollo de la relación de una pareja en un ámbito extraño, sobre todo para la chica pues debe ocultar su sexo. No hay otro tipo de profundización en los personajes principales y mucho menos en los secundarios, pues la historia está centrada en cómo los protagonistas superan las dificultades que se les presentan y maduran en su relación. Todo esto acompañado de un grafismo precioso que lo hace un placer a la vista.

martes, 25 de febrero de 2020

Heaven!! de Shizuru Seino

Hace la friolera de nueve años que reseñé la otra serie que tengo en inglés de esta autora, Power!! Girl Got Game. Ahí ya decía que algún día os hablaría de esta serie y mira que ha tenido que llover para que lleguemos a esta entrada. Lo curioso es que ambas series las conseguí mediante trapicheos con mi querida @Deirdre a quien no le puedo estar más agradecida porque sin ella seguramente no habría acabado disfrutando de estas dos series tan divertidas. Si queréis cotillear, aquí  y aquí están las dos viejas entradas en que hablo de las adquisiciones de las dos series.

Un pequeño apunte. Normalmente no cargo mucho las reseñas con imágenes pero parece ser que la web que tenía la autora con su galería ha desaparecido y diría que se han perdido casi todas las ilustraciones que tenía ahí. Como por suerte, de cuando hice la reseña de Power!! Girl Got Game aproveché y guardé también las demás, he pensado en subirlas todas. Total, no tienen una gran resolución así que no ocupan mucho.

Argumento

En una misma clase de cierto instituto, el alumnado y el profesorado deben lidiar con dos personajes a cada cuál más problemático. La primera es Rinne Ito, una chica que dice ser una medium que puede ver fantasmas y que se ha fabricado un enorme harisen con el que, según ella, puede golpearlos y hacer que se vayan al otro mundo, aunque para ello ponga patas arriba a toda la clase. El segundo es Masaharu Uzaki, el clásico gamberro con una estética totalmente desfasada que falta a clases a menudo y se pasa la vida de pelea en pelea.

Un día, después de que Rinne golpease a Masaharu por accidente con su harisen, éste acaba en coma y con su espíritu fuera del cuerpo. Todo sucede cuando, sorprendentemente, intentaba salvarla de ser atropellada mientras perseguía a un fantasma travieso y, al no llegar físicamente, su espíritu se escapó de su cuerpo. A Rinne no le queda más remedio que ir al hospital para ver si encuentra una manera de volver a meter el espíritu de Masaharu en su cuerpo, ya sea como gesto de gratitud por salvarla o para poder quitarse de encima a un fantasma que no para de gritarle.

Para sorpresa de ambos, cuando llegan a la habitación donde el cuerpo de éste está ingresado, está despierto, hablando y se mueve incluso demasiado bien por cómo está flirteando con una enfermera. Un espíritu ha poseído a Masaharu y no uno cualquiera, todo un dios llamado Keiju que quiere experimentar la vida de los humanos y que acaba metiendo al espíritu del chico en un viejo peluche de un mono rosa. Cuando la cosa no podía pintar peor para Masaharu resulta que todo el mundo está encantado con el nuevo "él", incluida Rinne que podría ser su única aliada en su cruzada por recuperar su cuerpo

Reseña

Al menos que yo conozca, en el shojo diría que hay dos autoras que destacan en el género de la comedia, una es la difunta Ai Morinaga (¡No hace falta!, El patito feo o Será nuestro secreto XXX licenciadas aquí) y la otra es ésta, Shizuru Seino, de quien por desgracia no nos ha llegado nada. 

Aunque la risa es un elemento muy importante en muchas obras de esta demografía, suele ser un mero complemento para compensar momentos dramáticos pero no marca el tono principal de una serie, algo que sí sucede aquí. Y si pensamos en otras comedias más puras en la demografía ya serán en su mayoría parodias de algunos subgéneros como la mencionada ¡No hace falta! o Instituto Ouran Host Club.

Como siempre pasa con las comedias, las opiniones suelen depender muchísimo de si el tipo de humor conecta con cada persona. En mi caso, me lo paso genial con esta autora y, aunque ya le he dado unas pocas relecturas a esta serie, aún me sigue sacando varias carcajadas. Pero sin duda lo mejor es esa primera lectura que se le da a la serie, con el factor sorpresa de no saber por dónde va a salir y alucinar por las ocurrencias de los personajes y las situaciones tan surrealistas que crea. Y es que los personajes llegan a decir y hacer auténticas chorradas que merecerían ser enmarcadas. Un ejemplo es esta absurda frase que grita Masaharu-mono: "¡Espabila, Ito! ¡Lo que estás apretando en tus manos con cara embelesada son unas bragas de mi hermana pequeña!". Así dicho quizás no lo parezca tanto pero la escena ilustrada es desternillante.

Aunque en sí la serie pude no ser muy original, recordad que tenemos a uno de sus protagonistas metido en el cuerpo de un peluche rosa siendo éste un gamberro violento. Masaharu-mono es la estrella indiscutible de esta obra y quien nos sacará la mayor parte de las carcajadas. En cierto modo podría recordar a una mascota de una "magical girl" pero en violento y cascarrabias. De todos modos, su situación no es como para reírse si nos ponemos en su piel y la autora no se olvida de darle el punto humano de tener sus momentos de sufrimiento por lo que está pasando.

La serie consta de tres tomos y tiene muy marcado el clásico desarrollo de Presentación, Nudo y Desenlace para cada uno. 

De la parte del nudo, lo que se desarrolla es el romance que se sale de lo que la mayoría esperaría con los personajes protagonistas que tenemos. Para empezar, aunque hay dos chicos y una chica, nunca se llega a insinuar que haya un triángulo amoroso. De los tres, sólo hay dos que caen en lo de enamorarse. Sin embargo, lo que sí que hay es sólo un cuerpo humano para los dos chicos y ambos quieren ocuparlo. Y en cuanto a Rinne, es un absoluto descojone descubrir en el segundo tomo qué es lo que realmente le interesa.


A pesar de lo absurda y delirante que llega a ser la serie, el fondo está bastante bien con el romance, el deseo de recuperar el cuerpo por parte de uno y el deseo de tener un cuerpo por parte del otro. Por supuesto, recordad que es una comedia y tampoco da para darle demasiado espacio a esto, pero ahí está.

El humor predomina sobre todo en los dos primeros tomos porque en el tercero se dan unas gotitas de drama, el justo y necesario para poder encarar la serie hacia la recta final. 

Este desenlace se encarrila gracias a la aparición de un par de personajes. La primera es Senri, una chica nueva que se fija inmediatamente en Masaharu, aunque parece no ser una chica normal del todo. Su aparición y su actitud permite que Rinne abra los ojos en lo que a sus sentimientos se refiere. Del segundo no querría decir nada porque ya sería destripar demasiado y es un personaje tan grande que merece la pena que lo conozcáis por vuestra cuenta. Aparte de estos dos, no hay más secundarios relevantes en toda la serie, lo que es normal dada la extensión de tres tomos. 

A pesar de que en el final la obra se pone un poco más seria para su cierre, hay ciertas escenas cómicas en ese tomo final que son realmente antológicas. También cabe decir que es un final muy bien cerrado y que seguramente dejará a todo el mundo satisfecho con la resolución.


Las ediciones de Tokyopop aquí producirían tal rechazo que poca gente las compraría. Son tomos sin sobrecubiertas y papel reciclado, aunque no transparenta. Personalmente yo podría vivir con estas ediciones si saliesen a precios ajustados, pero parece que la tendencia es la contraria, tomos cada vez de mejor calidad pero más caros. Por cierto, si recordáis mi queja de la reseña de Power!! Girl Got Game en este caso la editorial sí respetó las portadas originales y no hizo experimentos extraños. 

En vista de que no nos va a llegar, si se os da bien el inglés y la encontráis, yo os animo a que os hagáis con esta serie. Si conectáis con su humor es tremendamente divertida y si os pilla un poco sensibles, los muy contados puntillos de drama y romance os pueden generar un pellizquito en el corazón. Una serie corta y perfecta para un rato entretenido. Tenía mis dudas de qué nota ponerle pero lo cierto es que con lo que disfruto de esta serie sólo le puedo poner la máxima aunque seguro que para mucha gente me he pasado. Me parece una obra tan redonda, con tantos buenos momentos y tan bien planteada en sus tres tomos que sólo por ser una comedia no me parece justo reducirle la nota si no encuentro nada malo que decir. Eso sí, reconozco que estoy siendo muy subjetiva.