viernes, 29 de junio de 2018

Final Fantasy XIII

Pues aquí estamos después de varios meses sin dar señales de vida. Demasiadas cosas entre medias, incluida una hospitalización de mi padre (ya está mejor), el C1 de inglés (que aún no sé si he aprobado) y más. Pero últimamente me habían vuelto las ganas de escribir algo por aquí y, aprovechando que me he terminado por segunda vez este juego a base de jugar un ratito por las noches desde hace meses, nada mejor que dedicarle una reseña. Por cierto, la primera vez no lo completé más allá de la historia principal, me dejé las misiones secundarias y completar los trofeos porque no me convenció. Si lo he vuelto a jugar es porque tengo desde hace años su secuela a medias y la tercer parte, Lightning returns sin probar. Ahora empezaré la segunda parte desde el principio y espero, si los astros se alinean, traeros su reseña cuando lo pase dentro de otros cuantos meses. En cuanto a éste, la revisión del juego le ha venido muy bien porque ha mejorado y bastante mi opinión sobre él. Vamos a ello.

Argumento

En el pasado remoto se produjo una guerra entre Paals, el inframundo, y el Nido, una gigantesca esfera que flota sobre ese mundo inmenso. Aunque la corteza exterior del Nido sufrió daños, ganaron la batalla, pero el miedo a los seres de Paals marcó desde entonces a las generaciones humanas. La protección y el soporte para vivir que les dan sus fal'Cie, seres casi divinos que cumplen funciones tan diversas como dar luz similar al Sol o la producción de alimentos, les permite vivir en armonía, aunque nunca pierdan ese terror a un nuevo conflicto.

Un fal'Cie de Paals llamado Anima es descubierto en el vestigio de la ciudad costera de Bodhum y amenaza la seguridad del Nido. El Sanctum, el gobierno del Nido, ordena un plan de emergencia llamado «La Purga», el cual consiste en exiliar a todos los habitantes de Bodhum, y cualquier visitante que estuviese allí por el festival de fuegos artificiales, hacia Paals, lo que sume a la gente en absoluta desesperación.​ 

En el transcurso de la Purga, Lightning, acompañada por un exiliado llamado Sazh, toma el control de uno de los trenes de transporte con intención de salvar a su hermana, Serah, que se encuentra convertida en un lu'Cie y atrapada en el vestigio, junto a Anima. Ser un lu'Cie no tiene nada de bueno pues debe cumplir una misión impuesta por el fal'Cie. Si lo consigue, la leyenda dice que ganará la vida eterna durmiendo como cristal. Sin embargo, de no cumplirla, su destino es convertirse en un cie'th, un monstruo angustiado, violento y sin voluntad. 

Mientras esto sucede, un grupo de rebeldes llamado NORA, dirigidos por Snow, se encarga de liberar a la fuerza a los exiliados. En el transcurso de esta batalla con el ejército del Sanctum, la madre de Hope, un niño que estaba en Bodhum por el festival, muere cuando intentaba ayudar a Snow. El chico no puede evitar culparle a él de lo sucedido y gracias al apoyo de Vanille se propone vengarse de éste, aunque para ello tengan que seguirlo al vestigio donde pone rumbo para salvar a su prometida, Serah. 

Los cinco llegan, con sus respectivas motivaciones, hasta la joven, justo antes de que se convierta en cristal. Inmediatamente después se enfrentan contra el fal'Cie que los marca como nuevos lu'Cie. Como único mensaje de cuál podría ser su misión se les muestra una visión de una bestia llamada Ragnarok destruyendo el Nido. Sin saber si su misión es evitar este suceso o provocarlo, los cinco emprenden una travesía con el propósito de encontrar una forma de salvar sus vidas y evitar convertirse en cie'th.

Historia

Como ya he dicho, ésta es la segunda vez que me paso el juego. Tenía el recuerdo de una historia con algunos elementos interesantes, pero que en líneas generales me decepcionó. Creo que puedo decir que, en parte, esa decepción se debió a cierta inmadurez junto a un par de motivos adicionales. El primero es que la historia es compleja de seguir debido a la cantidad de términos "raros", a que la trama arranca con La Purga pero la historia empieza 13 días antes y no es hasta bien avanzado el juego que tenemos la imagen global de esos importantes días, a no entender las motivaciones de los personajes o a no tener un objetivo claro. El segundo es el tema de las relaciones entre los personajes. Entonces no supe entender que, al principio, los personajes están desesperados y asustados, que estos sentimientos les hacen tomar decisiones no del todo lógicas o razonadas, que surgen conflictos entre ellos muy amargos y que hay pocos elementos que aligeren el ambiente. Todos cargan sus dramas y no saben cómo enfrentarse a ellos. Por poner un ejemplo, aunque en el Final Fantasy X los personajes tienen mucho con lo que lidiar, forman una piña, se apoyan para lograr un objetivo común: salvar el mundo de Sinh. Aquí ni siquiera está claro que tengan que salvar el Nido de primeras o a qué o quién enfrentarse. 


En definitiva, una historia dura con escasos momentos de alivio, bastante dramatismo, donde hasta tenemos a un personaje a punto de suicidarse, y donde tener esperanza se antoja difícil. Quizás por ello, Vanille, que es el clásico personaje de la saga alegre, infantil y desenfadado choca mucho con el resto. Al menos su personalidad aporta un poco de alegría, aunque la chica también cargue con lo suyo como intuimos al ser ella la voz narradora en algunos momentos.

Otro punto es que, como romántica que sabéis que soy, estaba acostumbrada a que la saga Final Fantasy, al menos los que he jugado hasta la fecha, también contase una historia de amor, algo que no se da aquí. Sí, está el romance de Serah y Snow (por cierto, pareja que en flashbacks se ven momentos de su relación y, lo siento, sigo sin verles ninguna química), pero la pobre se pasa el juego convertida en cristal. Supongo que cierta madurez que he ganado desde que lo jugué por primera vez me ha hecho que en esta segunda ocasión este aspecto me importase menos.

Poco más puedo añadir en este apartado sin entrar en spoilers. Una gran historia, quizás demasiado oscura por momentos, dura y angustiosa pero en la que se enseña a no perder la esperanza y a seguir adelante por difícil que se pongan las cosas así como a confiar en los demás para llevar las cargas que la vida nos pone por delante.

Duración

Como suele pasar con estos juegos, la duración varía mucho dependiendo de si lo que se pretende es terminar la historia o si se quiere pasar por completo incluyendo misiones secundarias. La primera vez me lo pasé pero desistí del 100% porque se me hizo muy pesado y, como ya iba desencantada con la historia, no me interesé. Esta segunda vez sí que lo he completado y no me he quedado lejos de las 200 horas de juego. Bien es cierto que la lié bastante y me compliqué innecesariamente, perdiendo tiempo al gastar dinero que luego me haría falta (con lo que cuesta de conseguir) en malas decisiones.  

Una pega que se le puede poner al juego es que durante su mayor parte, éste es muy lineal, tanto en mapas que no dejan mucha libertad de movimiento (efecto pasillo), como en la opción de pararte a hacer misiones secundarias. Hacia el final surge la posibilidad de hacer alguna, pero como el nivel requerido es tan alto, o cuesta mucho esfuerzo o te resignas a hacer la mayoría después de terminar la historia principal. En cuanto al tema pasillo, recuerdo que la primera vez me mosqueó más, esta segunda vez no me ha molestado tanto, y no sabría decir por qué, aunque supongo que al conocerlo de antes ya iba mentalizada.

Jugabilidad

Una de las cosas que menos me gustaban en un principio del sistema de batallas de este juego es que sólo se controla al líder del grupo, los otros personajes los controla la IA. Al inicio es un sistema bastante aburrido, la verdad, porque permite poco margen más allá de repetir una orden, pero sí es cierto que cuando se avanza y las formaciones y peleas se van complicando, ese dinamismo se agradece porque tienes que estar pendiente a tantos factores (vida del enemigo, su cadena de golpes, la vitalidad de tu grupo y en especial la del líder, los estados alterados que se hacen imprescindibles en algunas batallas, cambios de formación en los momentos precisos...) que hasta se agradece que sólo haya un personaje del que te tengas que ocupar.

Para que cada personaje actúe de una forma, sobre todo los que no controla quien juega, se ha dispuesto un total de seis roles (castigador, fulminador, protector, sanador, inspirador y obstructor) que se pueden disponer hasta en otras seis formaciones donde distribuir los roles de los personajes que luchan como mejor interese. Por ejemplo, "Ataque implacable" (CAS + FUL + FUL) es una de las formaciones básicas para atacar, mientras que Fénix (SAN x 3) es la mejor formación para hacer una cura rápida tras un ataque demoledor de un jefe. Aquí es donde reside la parte más interesante y entretenida de las batallas. Pasar de una formación a otra en el momento clave es vital.

Un aspecto más de las batallas son las invocaciones, aquí llamados eilodones y cada personaje tiene el suyo. En general yo nunca les he dado gran uso, pero lo que no les perdono es que más que seres casi divinos, parecen... transformers... En serio, Odin se convierte en un caballo para que Lightning se suba, Shiva en una moto (¿?) para Snow y la invocación de Sazh en un coche de carreras (¿¿??). Yo esto no lo veo, lo siento, será gusto personal que para algunas cosas soy muy tradicional, pero no.


Otro aspecto a comentar es que me ha parecido uno de los Final Fantasy más difíciles de pasar. Y eso que ya lo conocía y no iba de nuevas, pero es un juego en que si te despistas o simplemente no llevas una formación adecuada para según qué enemigo(s), es probable palmarla. Necesitas tener una mínima estrategia para vencer y, de hecho, algunos monstruos de misiones secundarias duras sólo tienen un par de estrategias para derrotarlos. Se agradece que esta dificultad se contrarreste con algunos elementos como la posibilidad que te dan de volver al momento previo a la batalla, es decir, que no sea necesario partir del último punto guardado. Además, una gran ventaja es que, terminada una batalla, da igual qué vitalidad tengas o que haya un personaje que la haya palmado, todos pasan a la siguiente pelea con la vida al completo. Y, por último pero no menos importante, los puntos de desarrollo que gana un equipo, los ganan todos. Esto viene muy bien cuando, en las primeras fases del grupo, que los personajes se separan por parejas, después de terminar un capítulo con una de las parejas, la experiencia y los objetos ganados los tiene también la siguiente pareja a la que seguimos. Pero sobre todo, cuando más útil es esta ventaja es al final, donde tienes tu grupo definido con los que te manejas bien y no tienes ganas de cambiarles por los demás sólo para que ganen experiencia.

En cuanto al desarrollo de los personajes, éste no va por niveles como en la mayoría de juegos, sino que sigue un sistema parecido al tablero de esferas de Final Fantasy X. La pega que le veo al de este juego es que sólo puedes subir vitalidad, fuerza y magia (además de conseguir habilidades, claro) pero no hay opción de subir las defensas, de modo que hasta enemigos relativamente fáciles de vencer pueden dar dolores de cabeza. Además, no puedes subir todo lo que quieras, sin límite, sino que el Cristarium (que así se llama este "tablero de cristales") se va ampliando por fases de la historia. La última fase se da al vencer al jefe final para poder desarrollar a los personajes lo suficiente para las misiones secundarias más duras. Esto supone que para un jefe final de capítulo, aunque tengas la fase del Cristarium actual completada, si te da problemas para vencerlo tengas que recurrir, por ejemplo, a mejorar armas o accesorios para vencerlo. No es como otros juegos en los que a base de subir de nivel por encima de lo necesario puedes derrotar a los jefes como si nada.

En cuanto a la modificación de armas y accesorios, el trofeo "Coleccionista", que consiste en conseguirlos todos, es el más pesado de obtener pues las modificaciones necesitan objetos para hacerles subir de nivel y catalizadores para convertirlos en versiones mejoradas. Esto no sería tan grave si todo no fuese tan caro en el juego para el poco dinero que se consigue por cofres y lo difícil que es conseguir objetos vendibles a buen precio. 

Algo que sí le critico al juego es que el desarrollo del mismo tiene una enorme falta de ciudades e interacciones humanas. Se hace un tanto triste que sólo se pueda ir por diferentes pasajes pero no haya nadie que te cuente cosas del sitio, con quien interaccionar para enriquecer la experiencia del mundo... Aparte de la fase de La Purga, sólo hay tres lugares más con humanos de los que escuchar conversaciones y de pasada ¿Y las tiendas entonces? Pues las han dispuesto todas en un terminal de servicio donde haces al mismo tiempo el guardado del juego, las compras y la modificación de armas y accesorios.

Un poco al hilo de esto último, una cosa que lamento de este juego es que los sitios que visitas según avanza la trama no los vuelves a pisar. La excepción es la enorme zona previa al desenlace, que es donde se dan las misiones secundarias. Por la propia fisonomía del mundo, tampoco existe, como en la gran mayoría de juegos de la saga anteriores, barcos voladores con los que ir de un lado a otro, y es un detalle clásico que he echado en falta: la falta de movilidad. Esto quiere decir, entre otras cosas, que si te saltas un cofre del tesoro de los capítulos 1 a 10, no hay forma del volver a recuperarlo más adelante, y los hay que tienen objetos y armas que, dada la dificultad de conseguir dinero de este juego y el precio elevado al que se suele vender todo lo que sea realmente útil, puede ser una pérdida importante.

Gráficos y música

A estas alturas del desarrollo de videojuegos, hablar de gráficos suele significar alabanzas. Y éste no es una excepción. El juego nos ofrece algunos paisajes impresionantes, de una belleza y un detallado espectacular. El lago Bresha, un paisaje de agua ¡y fuego! cristalizado, el bosque artificial de Gapra o la floresta de Sunleth son sitios que te podrían dejar embobado mirando cada elemento. Y qué decir de Nautilus, una versión modernizada de lo que podría ser Gold Saucer del Final Fantasy VII. Sitios que, como decía, es una pena no poder visitar más que una vez en todo el juego.


Por supuesto, las escenas "cinematográficas" son sublimes y, lo mejor, no llega a notarse una enorme diferencia entre una breve escena de diálogo estándar y un vídeo como tal. Aquí, desde luego, no decepciona lo más mínimo.

De este apartado quizás pondría una pega en cierta falta de variedad de monstruos, habiendo unos cuantos básicos a los que se les van añadiendo modificaciones que a veces no varían más que en el color, una aleta de más u otro detalle cualquiera. Para colmo, en muchos casos con una versión natural y otra robótica como elemento defensivo del Sanctum, lo que llega a dar la sensación de que no haces más que enfrentarte a lobos, flanes, diablillos y poco más (vale, exagero, pero un poco la percepción es ésa).

Y de la música sólo tengo buenas palabras. Los temas musicales de cada zona le van como anillo al dedo, las canciones de batalla, idem y el tema final, My hands, cantado por Leona Lewis es una maravilla.

Análisis de género

Normalmente, la saga Final Fantasy no tiene cosas muy sangrantes en esta categoría y, al contrario, suele tener al menos algunos elementos bastante positivos. Aquí destacaría la paridad en el grupo de protagonistas (aunque el argumento hable de cinco, más adelante en la trama su suma una sexta, Fang). Pero no sólo eso, el protagonismo principal es de las chicas, desde Lightning, que es la protagonista principal (aunque la obra sea bastante coral y llegado un punto del juego puedas llevar a cualquier personaje de líder) a Fang y Vanille, cuyos misterios pasados marcan la trama del juego. Otro punto a su favor es lo poco sexualizadas que están, si bien los hombres del grupo no enseñan más carne que manos y cabeza y ellas no se libran de las faldas más o menos cortas.

Con todo, sus personalidades, sobre todo las de Lightning y Fang, tan fuertes y decididas, pero mostrando cariño y ternura, así como momentos de debilidad, las hace inolvidables y muy humanas. Vanille, como ya dije por ahí, peca en ser la clásica chica infantil de la saga.


De personajes secundarios, dado el poco trato con humanos que hay durante el juego, no hay muchos de quien hablar. Quizás destacaría a la madre de Hope, que se sacrifica por ayudar a Snow cuando previamente se ofreció a luchar junto a él para defender a su hijo. Esto hace que caiga en el cliché de "mujer en la nevera" que es el detonante para que el chico busque venganza y se arriesgue a ir al vestigio de Paals ¿Era necesario? Seguro que había alguna alternativa ¿Qué tal un cambio de rol y que hubiese sido el padre? No lo sé, opciones siempre hay.

Además de la madre de Hope, apenas hay un par más de personajes secundarios femeninos (Serah, uno de los miembros de NORA y una alta dirigente del Sanctum). La pega con la última, es que su diseño sí peca de caer en cierta sexualización. Personajes masculinos secundarios sí hay unos cuantos más pero, como la propia línea del juego sigue, tampoco demasiados. Como curiosidad, la chica que es miembro de NORA es la única mujer del grupo que cuenta con cuatro chicos, incluido Snow, cumpliendo el rol de "Pitufina" del grupo.

Más allá del romance hetero entre Serah y Snow, no hay ninguna otra relación romántica y, por supuesto, nada que se salga de la norma. Seguimos lejos de la posibilidad de encontrar una mayor diversidad en el universo de Final Fantasy.

Conclusión

Bastante extenso está quedando esto, así que vayamos finalizando. Mi reencuentro con el juego ha sido mucho más positivo de lo que esperaba. La primera vez que jugué no lo asimilé bien y, puede, no lo entendí en realidad. En esta ocasión he disfrutado mucho más de la historia y me ha dado buenos ratos de entretenimiento, no sólo con la trama principal, sino a la hora de hacer las misiones secundarias, si bien no puedo negar que en éstas había cierta monotonía y se llegaba a hacer un tanto repetitivo.

Éste es un juego que cuenta una historia, más que un videojuego diría yo. Aquí lo principal es la trama que sigue los dilemas de los personajes y la aventura por encontrar la forma de salvarse a sí mismos y al mundo. Para mucha gente, la componente más interactiva que le falta, el juego de las misiones que sabe a poco y es repetitivo, o la poca libertad de movimiento agriarán la experiencia. Por mi parte, tal vez porque algo de esto recordaba y ya no me ha molestado, no me ha afectado. Soy de las que disfruta con un videojuego así, uno que sea como una gran película en la que yo formo parte dirigiendo la acción pero estando supeditada al guión. Me interesan los personajes y sus vivencias, y en este juego los pobres sufren de lo lindo y evolucionan, forjando lazos sólidos hasta un desenlace desgarrador y espectacular.

lunes, 12 de marzo de 2018

Regalos navideños y adquisiciones hasta Febrero de 2018

Se han cumplido mis expectativas en cuanto a entradas en el blog. Ninguna en todo lo que llevamos de año aparte de ese balance que hice  y en el que os comentaba mis actuales circunstancias. Pues la cosa no ha cambiado mucho y aquí sigo, sin tiempo para hacer reseñas y, la verdad, lo echo de menos, pero las prioridades son las que son. 

Hoy os traigo las adquisiciones que cubren desde Diciembre del año pasado hasta este Febrero. Para ser un lapso de tiempo bastante grande, la cosa es bastante triste ya que apenas ha caído nada. Ahora mismo quiero ahorrar y, dado que tampoco tengo tiempo de leer, me abstengo de ir de compras, ya sea física o virtualmente. En serio, la vida de adulta trabajadora es un asco.

Como regalos navideños han caído, aparte del dinero de mis familiares:


- Un escaner + fotocopiadora tamaño A4-A3. Es un mamotreto importante pero me hacía falta uno de éstos para trabajar. Le he dado tanto uso que ya he tenido que comprar repuestos de tinta (aunque aún queda en los cartuchos originales pero por que no se acabe y me deje a medias una impresión).
- Videojuego Crash Bandicoot para PS4. Recuerdo que jugué al primero en casa de una amiga del colegio y ya, cuando conseguí convencer a mis padres de que me regalasen la Playstation, se vinieron el 2 y el 3. Ahora tengo la trilogía completa. Sólo he jugado una noche que necesitaba desestresarme y o han aumentado la dificultad o yo me he vuelto más torpe con los años... Creo que no me lo voy a pasar en la vida. De hecho, creo re cordar que los originales no los llegué a terminar XD
- Unas botas forradas por dentro que son una maravilla (regalo adelantado por parte de mi madre, pilladas en el Aldi, la verdad). Sinceramente, éstas y otras botas que he comprado en este supermercado han salido MUY buenas y a muy buen precio. Os las recomiendo!
- Un par de guantes. La única pega de éstos es que no son de los táctiles que permiten usar el móvil con ellos, pero son preciosos y calientan las manos, que es para lo que están, claro.
- Una silla para mi cuarto de estudio/trabajo porque la anterior pasó a mejor vida.
- Una almohada viscoelástica, que las que tenía hasta el momento me habían acompañado toda mi vida y ya estaban para el arrastre. Me levantaba en ocasiones con dolor de cuello y/o cabeza por culpa de mala postura.

En fechas navideñas, aprovechando el día de compra de regalos, me permití pillarme un par de libros de oferta: Al faro, de Virginia Woolf y El mago de Oz, de Frank L. Baum en versión bilingüe para practicar mi inglés. Ambos, como veis en la foto, a precio de oferta por 3€ y 4€ respectivamente.


Y ya, para acabar, el pedido de Diciembre/Enero de Círculo de Lectores.


- Un par de mantas suuuuuuper suaves de oferta.
- Un aparato para quitar bolitas de la ropa (aún no he probado si funciona o es un timo de trasto).
- Sin compromiso, de Curtis Sittenfeld. Un retelling moderno de Orgullo y prejuicio, de Jane Austen. No me terminaba de decidir pero leí un par de reseñas positivas y la libreta con goma de regalo me terminaron de convencer (ya sabéis que soy débil a estas chorraditas).
- El gran libro de los cuentos de brujas, magos y encantamientos. La adquisición de la sección infantil de turno. Una colección de relatos que pinta muy bien por reseñas que leí cuando busqué información del libro.
- El corazón es un cazador solitario, de Carson McCullers. Al parecer, es una joya moderna. La premisa del argumento no me terminaba de interesar, pero ya veremos cuál es la final mi opinión.
- Colección de relatos cortos de autoras. El festín de Babette, de Isak Dinesen; Una rubia imponente, de Dorothy Parker; Kew Gardens y otros cuentos de Virginia Wollf. Había un cuarto librito pero era uno de Jane Austen que salía incluido en un libro que compré justo el año anterior. Así que en vez de venir cada librito en un mes, al final salía más a cuenta que llegasen los tres de una vez.

Y eso es todo. Como veis, para tres meses que es lo que cubre esta entrada, incluyendo la etapa navideña, la cosa ha estado escasa. Pero mejor así. La cosa es tan triste que ni he leído un libro en lo que llevamos de año. A ver si puedo cambiar la tendencia porque ahora mismo sólo me da el cuerpo para ver algún capítulo de series por las noches. Al menos quisiera ponerme a escribir alguna reseña de estas series que he estado viendo.

miércoles, 3 de enero de 2018

Balance de 2017

Aprovecho este momento de cierta calma que me ha salido para ponerme a escribir esta primera entrada del año (y al paso que he ido estos últimos meses, espero que no última ^^U). En anteriores ocasiones, cuando ha tocado hacer balance os he hablado de lo mejor y lo peor que he leído y/o visto, pero esta vez la cosa es un poco diferente y voy a hacer un balance más personal. 

Como ya sabéis, 2017 ha sido para mí un año muy especial y muy intenso. Estando con el Proyecto de Final de Carrera me tuve que poner mucho las pilas para llegar a la temida fecha de entrega y os aseguro que los meses de Abril a finales de Junio fueron los más estresantes, agotadores y taquicárdicos de mi vida. Aún no sé cómo conseguí cumplir. Desde luego tengo mucho que agradecer a quienes me ayudaron, especialmente a mi mejor amiga, que me hizo la maqueta y a mi madre, que no sólo me soportó en unos meses que estaba hecha un alma en pena y un manojo de nervios al mismo tiempo, sino porque me dio el apoyo y el ánimo que necesitaba para no rendirme cuando veía acercarse la fecha tope al mismo tiempo que la lista de cosas por hacer no parecía bajar. 

El caso es que llegué a la entrega de Junio y, con un aprobado raspado que me supo a gloria, acabé esta tortura de trabajo y carrera. Luego llegó el verano, meses que necesitaba para relajarme y volver un poco a mis aficiones, como se ve en que son los meses del año en que más entradas conseguí escribir. Pero después de este verano todo se volvió a acelerar y complicar. Nuevo estrés, ahora por el mundo laboral y todos los trámites que debía llevar a cabo para empezar a hacer cosas: obtención de certificado digital, colegiación oficial, alta de autónoma, contratación de seguro de responsabilidad civil... todo esto y más procesos necesarios para empezar a trabajar en mis primeros pequeños encargos (unos certificados energéticos y algunas cositas más que han ido surgiendo). Por supuesto, todo esto acompañado de mis primeros golpes con los procesos de las administraciones. Y a esto sumar clases de inglés para preparar el C1 y cursos y jornadas varias para rellenar lagunas que la formación universitaria me ha dejado. En resumen, que mi entrada en el mundo laboral ha sido de lo más estresante y, desde mediados de septiembre hasta ahora, no he parado. Y no me quejo, al contrario, que con la situación laboral que hay haya podido empezar a dar mis primeros pasos haciendo cosas de lo mío es casi un privilegio.

Todo esto, inevitablemente, se ha notado en el blog. 2017 ha sido el año en que menos entradas he escrito desde que lo inauguré en 2009 y es el primero en que no he podido cumplir los retos de lectura a los que me había apuntado. Me apena especialmente no haber conseguido acabar el de Clásicos en cremallera. Me han faltado dos libros por leer y al tercero no le he podido hacer una reseña, algo que al menos intentaré subsanar próximamente.

En vista de esto, voy a ser realista y no me voy a marcar ningún reto este año. Quizás lo más apropiado sería poner el blog en hiatus temporal hasta que (espero) las cosas se calmen y consiga tener una rutina y un ritmo de trabajo menos agobiante, pero no quiero. Voy a seguir escribiendo mis reseñas y entradas según pueda. Quizás durante este año sólo podré sacar tiempo para poner las adquisiciones, que son más o menos rápidas y me son muy necesarias para llevar cierto control de lo que compro. Espero tener tiempo para leer y reseñar alguna cosa pero no garantizo nada.

Antes de acabar, y aunque he reseñado poca cosa, por no perder la costumbre voy a hacer un pequeño balance con lo mejor y lo peor:



Pues hasta aquí. No sé cómo se va a desarrollar este año pero espero seguir aportando entradas y reseñas a este espacio. Gracias a quienes aún os pasáis por aquí. Espero que tengáis un maravilloso 2018 =D

viernes, 15 de diciembre de 2017

El libro de la selva, de Rudyard Kipling

La falta de tiempo no sólo está presente en las pocas entradas sino también en que mis lecturas se han reducido notablemente. De hecho, voy MUY justa para cumplir con mis dos retos anuales, el de los Clásicos en cremallera y el Desafío curioso. Ahora que se acerca la Navidad voy a hacer un esfuerzo para cumplir y con ésta reseño una obra que me vale para ambos.

Cuando leo un clásico que ya conocía previamente por otras referencias o adaptaciones a pequeña o gran pantalla siempre siento la curiosidad de ver qué diferencias hay entre lo que conozco y su versión original. En general me suelo llevar alguna sorpresa pero diría que no tan grandes como las que me ha dado esta novela.

Argumento

Un joven matrimonio pierde a su bebé en los bosques de la India mientras trataban de huir del ataque de Shere Khan, un enorme y feroz tigre de Bengala. El bebé aparece en la cueva de una manada de lobos quienes lo salvan de las garras del tigre. Raksha, la madre loba adoptiva, lo llama «Mowgli» —'la rana', dado que no tiene pelo—.

Mowgli es entonces presentado en el Consejo de la Roca, máximo órgano deliberativo de la manada de lobos, para que sea reconocido como uno más de ellos. El Consejo es liderado por Akela, quien señala que, para aceptarlo, al menos dos miembros que no sean de su familia adoptiva deben interceder por él. Baloo, un oso que enseña la ley de la selva, quien es el único que sin ser lobo es miembro del consejo, habla a favor de Mowgli. Bagheera, la pantera, ofrece a la manada un buey que acaba de matar y ésta acepta de buena gana el regalo. Así Mowgli pasa a formar parte de la manada de lobos de la selva de Seeonee.

Reseña

Mi primera sorpresa fue descubrir que El libro de la selva no es un único volumen, sino que está formado por dos libros por lo que, si os interesa adquirirlo, prestad atención a que sea una versión íntegra y no sólo su primer volumen. La segunda sorpresa es que no es un relato continuo, la estructura la forman capítulos autoconclusivos en su mayoría. La tercera es que la historia de Mowgli no es lineal (me explayaré luego), sino que da saltos temporales. La cuarta y última sorpresa es la mayor de todas: los libros no cuentan únicamente la historia del niño criado por lobos sino que se intercalan relatos que no tienen nada que ver. Quisiera detenerme un poco en esto, que es lo que más me llamó la atención y es un dato que yo no conocía de nada.

Podría entenderse que por ampliar la historia de la selva, el autor introdujese relatos de otros animales de este lugar. Algunos capítulos son así: Rikki-Tikki-Tavi, una mangosta que acaba viviendo con una familia inglesa a la que protegerá de una pareja de cobras que viven en su jardín; Toomai el de los elefantes, un niño que cuida elefantes del ejército; Los servidores de su majestad, donde diversos animales del ejército discuten una noche sobre las tareas que tienen encomendadas en las batallas y el miedo específico que cada animal siente en esos momentos; Los enterradores, un enorme cocodrilo que recuerda sus andanzas y las comenta con una grulla y un chacal. No son relatos directamente relacionados con la historia de Mowgli pero ayudan a visualizar más de esa India salvaje en la que conviven los nativos con colonos ingleses con animales fascinantes.

Lo que más me chocó fue la incorporación de otros relatos que poco o nada tienen que ver con este mundo selvático: La foca blanca, una foca busca un nuevo hogar para su especie cuando descubre lo que los hombres les hacen a los suyos; Quiquern, una historia sobre los inuit (la más prescindible de todas y la que menos tiene que ver con el título del libro salvo que cojamos otro título que tiene: El libro de las tierras vírgenes) y El milagro de Purun Bhagat, la historia de un hombre rico y poderoso que lo abandona todo al llegar a cierta edad para volverse un peregrino que mendiga y se dedica a la meditación cerca del Tíbet.

La combinación de relatos es muy peculiar. Habrá algunos que gusten más y otros menos pero lo que todos consiguen es despertar el interés y la fascinación por esos lejanos parajes. Se nota y mucho la influencia de esas tierras en el autor. Los años que allí vivió le dieron base suficiente para esta obra. Como detalle curioso, al final de cada capítulo sale algún poema o canción que durante éste había salido parcialmente. Al principio también hay igualmente un poema o canción un tanto a modo de anticipo.

Pasando al relato principal, el de Mowgli, éste ocupa un total de 8 capítulos de los 15 que tienen ambos libros. Como decía, su narración no es lineal y difiere bastante de lo que hemos visto en las famosas adaptaciones de Disney, ya sea la antigua animada como la más reciente. Apenas coincide en los nombres de los personajes y los roles protectores y de tutores de la familia de lobos, Bagheera y Baloo. Por supuesto sale Shere Kahn como malo principal de la historia, pero su final tiene muy poco que ver con los vistos en las películas. Otro cambio importante es Kaa, la serpiente, que es una aliada y en más de una ocasión ayuda al protagonista.

La historia del niño se prolonga mucho más en el tiempo. Desde que se le conoce siendo poco más que un bebé que se salva del tigre al llegar a la guarida de los lobos, vemos algunos capítulos de su infancia, pero también llegamos a su adolescencia y nos despedimos de él con unos 17 años. Son muchos años en los que vemos su maduración y su influencia creciente en la selva. Resulta chocante ver que su historia va mucho más allá de lo que popularmente se conoce y hace que las adaptaciones palidezcan por todo lo que quedó sin contar.

Como todos los clásicos adaptados por Disney, ya imaginaréis que aquí también se produjo una dulcificación de la historia original. El final de Shere Kahn es bastante fuerte y muy poco épico para lo que se esperaba de un ser tan poderoso, aunque por otro lado, es mucho más "realista". También hay bastantes muertes en todo el libro, muchas de animales, claro, y se dan escenas un tanto oscuras. No es la historia infantil y simpática que conocemos. Y por esto mismo os la recomiendo mucho.

En general se puede entender que todas las historias del libro forman un conjunto de fábulas sobre la familia, la sociedad, los valores morales... Existe un código ético en las relaciones de los animales (salvo el pueblo de los monos que, a diferencia de la película, no tienen a un rey Loui que ponga un poco de orden) y muchos paralelismos con las humanas. Son personajes llenos de fuerza, inteligencia y complejidad, que dan muy interesantes lecciones de vida aparte, claro está, del entretenido y fascinante relato.

Debo añadir a mi valoración que, aunque me ha gustado mucho el libro en su conjunto, hay capítulos que no me han convencido tanto. En su lugar, habría preferido tener más aventuras del niño de la selva pues los saltos temporales hacen que nos perdamos muchos momentos intermedios y, seguro, increíbles historias. Esto habría dado más cohesión interna y no habría descolocado tanto pasar de un momento a años posteriores en el relato principal.
Sea como sea, y lo dejo aquí que bastante largo ha quedado esto, os recomiendo mucho el libro. Siempre es interesante al leer clásicos ver las diferencias que existen con el imaginario colectivo. Éste es uno de esos casos en que el original tiene mucho por ofrecer y descubrir.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Adquisiciones de Octubre a Noviembre de 2017 y puesta al día

Un mes y pico después de mi última reseña, vuelvo a hacer una entrada en el blog. Éste está siendo un año complicado aunque muy positivo. Primero el Proyecto Final de Carrera, con su aprobado, y la salida de la Universidad, y ahora el mundo laboral que, para colmo, sigo compaginando con cursos varios de lo mío y el C1 de inglés. Me alegro de cómo me van las cosas pero lo cierto es que apenas tengo tiempo de nada. De hecho, llevo varios días que sólo me puedo permitir una mirada fugaz a Twitter. Me da mucha pena pero parece que el ritmo del blog va a seguir siendo puntual hasta que consiga estabilizar todo lo que tengo que hacer y me adapte a las nuevas rutinas. No quiero pensar en la opción de cerrar este espacio, dudo que lo haga, pero creo que si llego a un par de entradas mensuales será un logro visto lo visto.

Siempre que ha salido el tema he comentado que mi blog me lo planteo como mi diario personal en lo que a aficiones (y alguna cosita más) se refiere. Me viene bien hacer estas entradas para llevar un recuento de lo que entra en casa y las reseñas me sirven para recordar lo que veo o leo cuando pasa el tiempo. Entenderé que con un ritmo decreciente de entradas dejéis de pasaros por aquí quienes aún me visitáis y dejáis algún comentario. Muchas gracias a quienes aún seguís por aquí y a quienes permanezcáis a partir de ahora.

Y pasemos ya a lo que ha llegado en este par de meses (perdonad la mala iluminación de las fotos, pues sólo saqué un rato para hacerlas ya cayendo la noche). Para empezar, ya que no pude ir al Salón del manga de Barcelona, Belit, a quien le tenía pensado comprar Kaicho wa maid-sama (1 al 12) en mano allí, me hizo en inmenso favor de pasarse por la parte de fanzines para cogerme:

- Artbook: La bête noire, de Noiry. Una preciosidad que no sólo incluye ilustraciones sino también algún que otro mini-cómic.
- ¡Dejame dormir! #0 y #1, de Carmen Costa y Delicest. De corte BL, que no es lo mío, pero que me llamó mucho la atención y me han gustado bastante.
- Correr es de cobardes #1 y #2, de Hanaoka. Ya había leído al menos el primero en Subcultura pero le perdí la pista y al saber que los sacaba en papel quise reengancharme.
- Éramos perfectas, de Alejandra M. Campos. Una historia corta muy adulta e interesante. Una pena que con el potencial que hay en estas artistas se tengan que autoeditar para sacar sus historias.
- De regalo en el paquete venía incluida una bolsa de tela de El monstruo de al lado. Gracias Belit! 💕



El no poder ir al salón como había previsto me despertó cierto mono de manga así que opté por saciarlo paseándome por Wallapop, a ver si veía algo interesante. Por un lado se vino El diamante de corazón, de Mayu Shinjo. Los tres tomos con el envío certificado por 18€.


Por otro lado, la serie completa de Orange de Ichigo Takano con cofre incluido por 33€ con el envío. 


Pasando ya a libros, el día que me acerqué a comprar un regalo a mi padre por su santo  a principios de octubre (bendito Twitter, no recordaba cuándo fue que se vinieron a casa) me traje:


- Antes de Adán, de Jack London. Autor al que conocí con La llamada de la selva. Tampoco es que me interesase mucho pero en la sección de clásicos en tapa dura de bolsillo era la única novedad que no tenía y me podría venir bien para el reto de los clásicos.
- Si no despierto, de Lauren Oliver. Me costó encontrar un libro escrito por una autora que me apeteciese comprar y no fuese de romántica. Dejé pasar su compra hace tiempo cuando tuvo su momento pero parece que una adaptación al cine le ha devuelto su fama ya que lo han reeditado.

Y para acabar lo de estos dos meses, lo de Círculo de lectores.


- S·E·C·R·E·T (#3) Deseos revelados, de L. Marie Adeline. Aún no he leído los dos anteriores pero por no romper la colección... 
- Mytica (#5) La tormenta de cristal, de Morgan Rhodes. Mismo caso que el anterior: aún no me he leído los anteriores pero no quiero que el día que me ponga tenga que acabar buscando las continuaciones con diferentes ediciones, por lo que siguen cayendo.
- Circus mirandus, de Cassie Beasley. De corte infantil, que ya sabéis que en los últimos tiempos esto me supone (salvo algunas excepciones) muy buenas lecturas.
- El cuento de la criada, de Margaret Atwood. El libro del que todo el mundo habla maravillas y al que le tengo muchísimas ganas.
- Películas de Disney/Pixar: Del revés, Zootropolis y Frozen. Las tres las he visto ya en pantalla de cine o de casa y me gustaron mucho, así que a la colección para verlas cuando me plazca.

Pues hasta aquí. Ojalá pueda sacar ratos para hacer reseñas pues tengo varias series que han ido cayendo en las horas de la cena y antes de dormir que me gustaría comentar.