miércoles, 3 de enero de 2018

Balance de 2017

Aprovecho este momento de cierta calma que me ha salido para ponerme a escribir esta primera entrada del año (y al paso que he ido estos últimos meses, espero que no última ^^U). En anteriores ocasiones, cuando ha tocado hacer balance os he hablado de lo mejor y lo peor que he leído y/o visto, pero esta vez la cosa es un poco diferente y voy a hacer un balance más personal. 

Como ya sabéis, 2017 ha sido para mí un año muy especial y muy intenso. Estando con el Proyecto de Final de Carrera me tuve que poner mucho las pilas para llegar a la temida fecha de entrega y os aseguro que los meses de Abril a finales de Junio fueron los más estresantes, agotadores y taquicárdicos de mi vida. Aún no sé cómo conseguí cumplir. Desde luego tengo mucho que agradecer a quienes me ayudaron, especialmente a mi mejor amiga, que me hizo la maqueta y a mi madre, que no sólo me soportó en unos meses que estaba hecha un alma en pena y un manojo de nervios al mismo tiempo, sino porque me dio el apoyo y el ánimo que necesitaba para no rendirme cuando veía acercarse la fecha tope al mismo tiempo que la lista de cosas por hacer no parecía bajar. 

El caso es que llegué a la entrega de Junio y, con un aprobado raspado que me supo a gloria, acabé esta tortura de trabajo y carrera. Luego llegó el verano, meses que necesitaba para relajarme y volver un poco a mis aficiones, como se ve en que son los meses del año en que más entradas conseguí escribir. Pero después de este verano todo se volvió a acelerar y complicar. Nuevo estrés, ahora por el mundo laboral y todos los trámites que debía llevar a cabo para empezar a hacer cosas: obtención de certificado digital, colegiación oficial, alta de autónoma, contratación de seguro de responsabilidad civil... todo esto y más procesos necesarios para empezar a trabajar en mis primeros pequeños encargos (unos certificados energéticos y algunas cositas más que han ido surgiendo). Por supuesto, todo esto acompañado de mis primeros golpes con los procesos de las administraciones. Y a esto sumar clases de inglés para preparar el C1 y cursos y jornadas varias para rellenar lagunas que la formación universitaria me ha dejado. En resumen, que mi entrada en el mundo laboral ha sido de lo más estresante y, desde mediados de septiembre hasta ahora, no he parado. Y no me quejo, al contrario, que con la situación laboral que hay haya podido empezar a dar mis primeros pasos haciendo cosas de lo mío es casi un privilegio.

Todo esto, inevitablemente, se ha notado en el blog. 2017 ha sido el año en que menos entradas he escrito desde que lo inauguré en 2009 y es el primero en que no he podido cumplir los retos de lectura a los que me había apuntado. Me apena especialmente no haber conseguido acabar el de Clásicos en cremallera. Me han faltado dos libros por leer y al tercero no le he podido hacer una reseña, algo que al menos intentaré subsanar próximamente.

En vista de esto, voy a ser realista y no me voy a marcar ningún reto este año. Quizás lo más apropiado sería poner el blog en hiatus temporal hasta que (espero) las cosas se calmen y consiga tener una rutina y un ritmo de trabajo menos agobiante, pero no quiero. Voy a seguir escribiendo mis reseñas y entradas según pueda. Quizás durante este año sólo podré sacar tiempo para poner las adquisiciones, que son más o menos rápidas y me son muy necesarias para llevar cierto control de lo que compro. Espero tener tiempo para leer y reseñar alguna cosa pero no garantizo nada.

Antes de acabar, y aunque he reseñado poca cosa, por no perder la costumbre voy a hacer un pequeño balance con lo mejor y lo peor:



Pues hasta aquí. No sé cómo se va a desarrollar este año pero espero seguir aportando entradas y reseñas a este espacio. Gracias a quienes aún os pasáis por aquí. Espero que tengáis un maravilloso 2018 =D

viernes, 15 de diciembre de 2017

El libro de la selva, de Rudyard Kipling

La falta de tiempo no sólo está presente en las pocas entradas sino también en que mis lecturas se han reducido notablemente. De hecho, voy MUY justa para cumplir con mis dos retos anuales, el de los Clásicos en cremallera y el Desafío curioso. Ahora que se acerca la Navidad voy a hacer un esfuerzo para cumplir y con ésta reseño una obra que me vale para ambos.

Cuando leo un clásico que ya conocía previamente por otras referencias o adaptaciones a pequeña o gran pantalla siempre siento la curiosidad de ver qué diferencias hay entre lo que conozco y su versión original. En general me suelo llevar alguna sorpresa pero diría que no tan grandes como las que me ha dado esta novela.

Argumento

Un joven matrimonio pierde a su bebé en los bosques de la India mientras trataban de huir del ataque de Shere Khan, un enorme y feroz tigre de Bengala. El bebé aparece en la cueva de una manada de lobos quienes lo salvan de las garras del tigre. Raksha, la madre loba adoptiva, lo llama «Mowgli» —'la rana', dado que no tiene pelo—.

Mowgli es entonces presentado en el Consejo de la Roca, máximo órgano deliberativo de la manada de lobos, para que sea reconocido como uno más de ellos. El Consejo es liderado por Akela, quien señala que, para aceptarlo, al menos dos miembros que no sean de su familia adoptiva deben interceder por él. Baloo, un oso que enseña la ley de la selva, quien es el único que sin ser lobo es miembro del consejo, habla a favor de Mowgli. Bagheera, la pantera, ofrece a la manada un buey que acaba de matar y ésta acepta de buena gana el regalo. Así Mowgli pasa a formar parte de la manada de lobos de la selva de Seeonee.

Reseña

Mi primera sorpresa fue descubrir que El libro de la selva no es un único volumen, sino que está formado por dos libros por lo que, si os interesa adquirirlo, prestad atención a que sea una versión íntegra y no sólo su primer volumen. La segunda sorpresa es que no es un relato continuo, la estructura la forman capítulos autoconclusivos en su mayoría. La tercera es que la historia de Mowgli no es lineal (me explayaré luego), sino que da saltos temporales. La cuarta y última sorpresa es la mayor de todas: los libros no cuentan únicamente la historia del niño criado por lobos sino que se intercalan relatos que no tienen nada que ver. Quisiera detenerme un poco en esto, que es lo que más me llamó la atención y es un dato que yo no conocía de nada.

Podría entenderse que por ampliar la historia de la selva, el autor introdujese relatos de otros animales de este lugar. Algunos capítulos son así: Rikki-Tikki-Tavi, una mangosta que acaba viviendo con una familia inglesa a la que protegerá de una pareja de cobras que viven en su jardín; Toomai el de los elefantes, un niño que cuida elefantes del ejército; Los servidores de su majestad, donde diversos animales del ejército discuten una noche sobre las tareas que tienen encomendadas en las batallas y el miedo específico que cada animal siente en esos momentos; Los enterradores, un enorme cocodrilo que recuerda sus andanzas y las comenta con una grulla y un chacal. No son relatos directamente relacionados con la historia de Mowgli pero ayudan a visualizar más de esa India salvaje en la que conviven los nativos con colonos ingleses con animales fascinantes.

Lo que más me chocó fue la incorporación de otros relatos que poco o nada tienen que ver con este mundo selvático: La foca blanca, una foca busca un nuevo hogar para su especie cuando descubre lo que los hombres les hacen a los suyos; Quiquern, una historia sobre los inuit (la más prescindible de todas y la que menos tiene que ver con el título del libro salvo que cojamos otro título que tiene: El libro de las tierras vírgenes) y El milagro de Purun Bhagat, la historia de un hombre rico y poderoso que lo abandona todo al llegar a cierta edad para volverse un peregrino que mendiga y se dedica a la meditación cerca del Tíbet.

La combinación de relatos es muy peculiar. Habrá algunos que gusten más y otros menos pero lo que todos consiguen es despertar el interés y la fascinación por esos lejanos parajes. Se nota y mucho la influencia de esas tierras en el autor. Los años que allí vivió le dieron base suficiente para esta obra. Como detalle curioso, al final de cada capítulo sale algún poema o canción que durante éste había salido parcialmente. Al principio también hay igualmente un poema o canción un tanto a modo de anticipo.

Pasando al relato principal, el de Mowgli, éste ocupa un total de 8 capítulos de los 15 que tienen ambos libros. Como decía, su narración no es lineal y difiere bastante de lo que hemos visto en las famosas adaptaciones de Disney, ya sea la antigua animada como la más reciente. Apenas coincide en los nombres de los personajes y los roles protectores y de tutores de la familia de lobos, Bagheera y Baloo. Por supuesto sale Shere Kahn como malo principal de la historia, pero su final tiene muy poco que ver con los vistos en las películas. Otro cambio importante es Kaa, la serpiente, que es una aliada y en más de una ocasión ayuda al protagonista.

La historia del niño se prolonga mucho más en el tiempo. Desde que se le conoce siendo poco más que un bebé que se salva del tigre al llegar a la guarida de los lobos, vemos algunos capítulos de su infancia, pero también llegamos a su adolescencia y nos despedimos de él con unos 17 años. Son muchos años en los que vemos su maduración y su influencia creciente en la selva. Resulta chocante ver que su historia va mucho más allá de lo que popularmente se conoce y hace que las adaptaciones palidezcan por todo lo que quedó sin contar.

Como todos los clásicos adaptados por Disney, ya imaginaréis que aquí también se produjo una dulcificación de la historia original. El final de Shere Kahn es bastante fuerte y muy poco épico para lo que se esperaba de un ser tan poderoso, aunque por otro lado, es mucho más "realista". También hay bastantes muertes en todo el libro, muchas de animales, claro, y se dan escenas un tanto oscuras. No es la historia infantil y simpática que conocemos. Y por esto mismo os la recomiendo mucho.

En general se puede entender que todas las historias del libro forman un conjunto de fábulas sobre la familia, la sociedad, los valores morales... Existe un código ético en las relaciones de los animales (salvo el pueblo de los monos que, a diferencia de la película, no tienen a un rey Loui que ponga un poco de orden) y muchos paralelismos con las humanas. Son personajes llenos de fuerza, inteligencia y complejidad, que dan muy interesantes lecciones de vida aparte, claro está, del entretenido y fascinante relato.

Debo añadir a mi valoración que, aunque me ha gustado mucho el libro en su conjunto, hay capítulos que no me han convencido tanto. En su lugar, habría preferido tener más aventuras del niño de la selva pues los saltos temporales hacen que nos perdamos muchos momentos intermedios y, seguro, increíbles historias. Esto habría dado más cohesión interna y no habría descolocado tanto pasar de un momento a años posteriores en el relato principal.
Sea como sea, y lo dejo aquí que bastante largo ha quedado esto, os recomiendo mucho el libro. Siempre es interesante al leer clásicos ver las diferencias que existen con el imaginario colectivo. Éste es uno de esos casos en que el original tiene mucho por ofrecer y descubrir.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Adquisiciones de Octubre a Noviembre de 2017 y puesta al día

Un mes y pico después de mi última reseña, vuelvo a hacer una entrada en el blog. Éste está siendo un año complicado aunque muy positivo. Primero el Proyecto Final de Carrera, con su aprobado, y la salida de la Universidad, y ahora el mundo laboral que, para colmo, sigo compaginando con cursos varios de lo mío y el C1 de inglés. Me alegro de cómo me van las cosas pero lo cierto es que apenas tengo tiempo de nada. De hecho, llevo varios días que sólo me puedo permitir una mirada fugaz a Twitter. Me da mucha pena pero parece que el ritmo del blog va a seguir siendo puntual hasta que consiga estabilizar todo lo que tengo que hacer y me adapte a las nuevas rutinas. No quiero pensar en la opción de cerrar este espacio, dudo que lo haga, pero creo que si llego a un par de entradas mensuales será un logro visto lo visto.

Siempre que ha salido el tema he comentado que mi blog me lo planteo como mi diario personal en lo que a aficiones (y alguna cosita más) se refiere. Me viene bien hacer estas entradas para llevar un recuento de lo que entra en casa y las reseñas me sirven para recordar lo que veo o leo cuando pasa el tiempo. Entenderé que con un ritmo decreciente de entradas dejéis de pasaros por aquí quienes aún me visitáis y dejáis algún comentario. Muchas gracias a quienes aún seguís por aquí y a quienes permanezcáis a partir de ahora.

Y pasemos ya a lo que ha llegado en este par de meses (perdonad la mala iluminación de las fotos, pues sólo saqué un rato para hacerlas ya cayendo la noche). Para empezar, ya que no pude ir al Salón del manga de Barcelona, Belit, a quien le tenía pensado comprar Kaicho wa maid-sama (1 al 12) en mano allí, me hizo en inmenso favor de pasarse por la parte de fanzines para cogerme:

- Artbook: La bête noire, de Noiry. Una preciosidad que no sólo incluye ilustraciones sino también algún que otro mini-cómic.
- ¡Dejame dormir! #0 y #1, de Carmen Costa y Delicest. De corte BL, que no es lo mío, pero que me llamó mucho la atención y me han gustado bastante.
- Correr es de cobardes #1 y #2, de Hanaoka. Ya había leído al menos el primero en Subcultura pero le perdí la pista y al saber que los sacaba en papel quise reengancharme.
- Éramos perfectas, de Alejandra M. Campos. Una historia corta muy adulta e interesante. Una pena que con el potencial que hay en estas artistas se tengan que autoeditar para sacar sus historias.
- De regalo en el paquete venía incluida una bolsa de tela de El monstruo de al lado. Gracias Belit! 💕



El no poder ir al salón como había previsto me despertó cierto mono de manga así que opté por saciarlo paseándome por Wallapop, a ver si veía algo interesante. Por un lado se vino El diamante de corazón, de Mayu Shinjo. Los tres tomos con el envío certificado por 18€.


Por otro lado, la serie completa de Orange de Ichigo Takano con cofre incluido por 33€ con el envío. 


Pasando ya a libros, el día que me acerqué a comprar un regalo a mi padre por su santo  a principios de octubre (bendito Twitter, no recordaba cuándo fue que se vinieron a casa) me traje:


- Antes de Adán, de Jack London. Autor al que conocí con La llamada de la selva. Tampoco es que me interesase mucho pero en la sección de clásicos en tapa dura de bolsillo era la única novedad que no tenía y me podría venir bien para el reto de los clásicos.
- Si no despierto, de Lauren Oliver. Me costó encontrar un libro escrito por una autora que me apeteciese comprar y no fuese de romántica. Dejé pasar su compra hace tiempo cuando tuvo su momento pero parece que una adaptación al cine le ha devuelto su fama ya que lo han reeditado.

Y para acabar lo de estos dos meses, lo de Círculo de lectores.


- S·E·C·R·E·T (#3) Deseos revelados, de L. Marie Adeline. Aún no he leído los dos anteriores pero por no romper la colección... 
- Mytica (#5) La tormenta de cristal, de Morgan Rhodes. Mismo caso que el anterior: aún no me he leído los anteriores pero no quiero que el día que me ponga tenga que acabar buscando las continuaciones con diferentes ediciones, por lo que siguen cayendo.
- Circus mirandus, de Cassie Beasley. De corte infantil, que ya sabéis que en los últimos tiempos esto me supone (salvo algunas excepciones) muy buenas lecturas.
- El cuento de la criada, de Margaret Atwood. El libro del que todo el mundo habla maravillas y al que le tengo muchísimas ganas.
- Películas de Disney/Pixar: Del revés, Zootropolis y Frozen. Las tres las he visto ya en pantalla de cine o de casa y me gustaron mucho, así que a la colección para verlas cuando me plazca.

Pues hasta aquí. Ojalá pueda sacar ratos para hacer reseñas pues tengo varias series que han ido cayendo en las horas de la cena y antes de dormir que me gustaría comentar.

viernes, 3 de noviembre de 2017

El incidente

Llevo unas semanas agotadoras y, lo más triste, es que no paro quieta pero tengo la sensación de que en realidad no hago nada. En fin, así están las cosas. Y esta reseña que os traigo hoy debería haber salido hace unas semanas pero no he tenido ni tiempo ni fuerzas. 

La serie, antes ya de nacer, parecía estar maldita, como podéis leer aquí. Lo que iban a ser 8 capítulos, entre unas cosas y otras acabó reducida a 5. Cinco capítulos. Sólo este dato ya era señal de que la cosa no olía bien. Efectivamente, la serie es el mayor despropósito que recuerdo haber visto, incluso peor que la película homónima de Shyamalan. Con decir que hasta una de las actrices protagonistas la criticó...

Argumento

Un extraño suceso cambiará fulminantemente la vida de los habitantes de un pequeño pueblo aislado del resto del mundo. La vida del pueblo transcurría con total normalidad hasta que una tormenta hará que todo cambie. Al día siguiente del fenómeno, comenzarán a surgir sucesos insólitos que preocuparán a los ciudadanos de este municipio.

La desaparición de animales, el hecho de que enfermos de Alzheimer empiecen a recuperar la memoria o que algunas personas con minusvalía comiencen a caminar, son sólo algunos de los hechos que llevarán a un grupo de personas entre los que destacan Tania (Marta Etura), Abel (Jordi Coll), Ana (Bárbara Lennie), Alicia (Pepa Aniorte) y Pablo (Miquel Fernández) a investigar cuál ha sido el origen de lo que está ocurriendo y qué está poniendo en peligro sus vidas.

Reseña

Por empezar por lo bueno, debo decir que en general las actuaciones están bastante bien. La verdad, daba hasta pena ver a un elenco haciéndolo lo mejor que podían con el guión y la dirección más catastróficas del mundo. Incluso los niños y niñas, que en la ficción suelen ser bastante horribles, aquí cumplen más que decentemente su papel.

Sin duda, el punto de partida es interesante. Las historias intrigantes en un pueblo en el que pasan cosas extrañas, al menos a mí, me gustan. Pero ya desde el primer capítulo la cosa presagiaba mala evolución. Desde un exceso de subtramas y personajes hasta unos efectos especiales de serie B o incluso peores (esa tormenta... esa puerta volando... esa grieta en el suelo...).


Lo que más me sorprendía, después de saber que la serie se acortó de 8 a 5 capítulos, es que fuese tan terriblemente lenta. En cada uno, se sucedían las cosas raras, los elementos intrigantes, los hechos inconexos... Se iban sumando interrogantes sin responderse a nada. NADA. Ni siquiera se iban cerrando las subtramas románticas y/o familiares. Vamos a hacer una recopilación, que la lista es casi infinita: 
- Fenómenos raros en el entorno: animales muertos por ¿suicidio? al intentar huir de sus jaulas, pájaros que caen al suelo, una tormenta de extrañas características, grietas gigantescas que se forman en el suelo, plantas que se secan, peces muertos por ¿deshidratación?...
- Fenómenos raros que les pasan a las personas: hombre que despierta del coma, anciano que mejora en el alzheimer, ciega que recupera la visión, joven virgen llamada María que se queda embarazada (el primer capítulo parecía un remake de la Biblia)... Y cuanto más mejoran estas personas, más mal rollo dan.
- Otras cosas que parecían clave pero que al final no aportan nada: un alcalde corrupto (lo más realista de la serie, no es broma) que quiere montar un spa, una extraña antena, una mujer perseguida que parece que sabe de qué va todo y luego no sabe nada (?), unos pueblos que han "desaparecido" en Texas y en un país del Norte de Europa (no recuerdo cuál) en los que pasaron los mismos hechos...
- Detalle cabreante como extra: aparte de las muertes iniciales de animales, que se mate a dos perros me pareció algo totalmente innecesario para dar mal rollo. Y encima, DOS.

A ver quién es capaz de meter en una coctelera todo esto y hacer algo con sentido en cinco capítulos. Bueno, vale, poder se podría, pero no es el caso.


A diferencia de una inmensa mayoría de quienes estuvimos tuiteando sobre la serie según se emitía cada capítulo, el final me pareció aceptable. Más aún, llegados al nivel hiperbólico de absurdeces, incongruencias, desbarres, sinsentidos y disparates, era el único posible. Es decir, si a falta de apenas 15 minutos para acabar la serie aún están en el aire que las respuestas pueden venir desde alienígenas a corporaciones de gente muy poderosa y muy mala, eso no se puede cerrar bien. Y no lo hace, pero al menos se saca de la manga una no-explicación y chimpún. Una explicación que, por supuesto, no tiene ningún sentido con todos los hechos que he listado más arriba.

No me voy a alargar más, que ya bastante he contado y sino a este paso no publico nunca esta reseña. Una pena de buen elenco, ideas interesantes y ambientación sugerente que se desperdicia por el guión más desastroso del mundo. Pero oye, las risas involuntarias que me pegué con tanto absurdo merecieron la pena.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Diez negritos, de Agatha Christie

Después de ponerme con las reseñas de este reto (del que me falta la última lectura por comentar) ya tocaba seguir con mi reto de Clasicos en cremallera, que voy atrasada y no quiero que me pille el toro en Diciembre. Para esta ocasión, como autora, elegí a la famosa Agatha Christie (que también me servía para el Desafío curioso). 

Mis padres adquirieron hace años una enorme y magnífica colección de Grandes maestros del crimen y el misterio. Por cada volumen de esta colección hay tres historias de cada autor y sólo de ésta hay 23 volúmenes. Como veis, tenía relatos para escoger de sobra. Si me decidí por éste fue porque es el único que me sonaba de haber leído comentarios por las redes, muy positivos por cierto, y que no fuese de una de sus historias de Poirot que ya conocía por sus adaptaciones, como Asesinato en el Orient Express que intenté leer hace bastantes años pero que no conseguí acabar.

Argumento

Ocho personas —el juez Lawrence Wargrave, la institutriz Vera Claythorne, el aventurero Philip Lombard, el general retirado John MacArthur, la solterona Emily Brent, el play boy Anthony Marston, el doctor Edward Armstrong y el detective privado y expolicía William Blove— reciben una invitación para pasar unas vacaciones en la Isla del Negro, en la costa inglesa de Devon. La invitación es sumamente atractiva, ya que se trata de una pequeña isla en la que solo existe una hermosa y gran mansión que fue construida por un millonario norteamericano, quien luego la vendió y nadie sabe hoy quién es el nuevo dueño. A cada uno les llega la invitación por carta, firmada por una persona que dice haberlos conocido en el pasado, y todos aceptan gustosos. 

Todos llegan a la isla el día señalado, descubren que su anfitrión, el señor o la señora U. N. Owen, no se encuentra allí, pero serán atendidos por los sirvientes, el señor y la señora Rogers, que hacen las funciones de mayordomo y cocinera respectivamente. Ambos han sido contratados recientemente y todavía no conocen a sus nuevos señores. Cada uno de los invitados encuentra en su habitación una copia de la canción infantil "Diez negritos", de letra bastante macabra, enmarcada y colgada en la pared.

Esa noche, durante la cena, los invitados observan diez pequeñas figuras de porcelana, diez negritos, sobre la mesa del comedor. Tras la cena, una grabación les acusa uno por uno de haber sido culpables directa o indirectamente de la muerte de diversas personas en el pasado. Entonces se dan cuenta de que han sido engañados para ir a la isla con diversos pretextos, como una oferta de trabajo o el encuentro con una persona conocida. También descubren que no pueden marcharse, ya que el barco que trae las provisiones y que supone la única comunicación con la costa no puede llegar hasta la isla debido a una tormenta. A partir de ese momento, la canción infantil empieza a hacerse realidad.

Reseña

La novela negra no es un género que me apasione. Para este tipo de historias prefiero el cine y, sobre todo, las series. Los motivos son muy sencillos: por un lado es un género en que los detalles son muy importantes, y yo soy bastante torpe en esto, y por otro lado, la enorme cantidad de personajes me complica seguir la trama e identificar quién es quién. Esto último me ha pasado durante la lectura de esta historia. Según avanzaba ya lo hacía menos, pero al principio tuve que volver varias veces al primer capítulo para refrescarme la memoria sobre quién era quién, qué motivo tenía para ir a la Isla del Negro y del asesinato de quién se le acusaba, además de para releer la letra de la canción que pronto es evidente que va a ser el guión de la historia.

Con esto que he dicho antes no os quiero llevar a engaño: la obra me ha ENCANTADO. No sólo es una novela negra sino que tiene elementos psicológicos y hasta de terror que la ponen a otro nivel. La intriga por saber quién está detrás de todo, los remordimientos propios (o la falta de ellos) por las muertes en las que cada personaje tuvo un papel, el miedo, la suspicacia hacia los demás, las investigaciones que sólo les sirven para darse golpes contra un muro, la desesperación por no poder abandonar ese lugar maldito, la resignación... Sublime todo. Y para rematar, ante un misterio que parecía que iba a quedar sin resolver, una extensa carta lo aclara todo, dándole una vuelta de tuerca final sorprendente. Me quito el sombrero ante esta autora.

Creo que hay algunos pequeños detalles que, vistos en perspectiva y pensados fríamente, son elementos que harían imposible o muy improbable que se resolviese todo como la autora dice que ocurre: la oportuna tormenta en verano, [Spoilers] que la persona detrás de todo se haga el/la muerto/a y al mover su cuerpo no se den cuenta de que sigue con vida, que a este personaje se le suponga de edad avanzada y pueda hacer cosas muy rápidamente y con una energía impropia de su condición... [Fin de spoilers]. Son minucias por exigencia del guión que me parecen pequeñas trampas de la autora pero que no consiguen empañar mi valoración global de la historia.

Poco más que añadir y casi siento que me quede una reseña tan corta para una obra tan grande. Pero no me puedo extender más porque quitaría todo el encanto de una historia que debéis descubrir por vuestra cuenta. He quedado encantada con esta lectura y, aunque no es mi estilo, creo que volveré a leer más cosas de la autora. No sé si estarán al nivel de esta auténtica joya del misterio y la psicología, pero al menos ya he superado el obstáculo mental que tenía por no haber podido completar la lectura de la otra obra que mencioné más arriba. Ya os guste más o menos el género, os recomiendo encarecidamente su lectura.