jueves, 25 de agosto de 2016

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven, de Albert Espinosa

Llevo una racha de lecturas nefastas y ésta no va a romper la estadística, pero es una novela que me parecía el momento apropiado para leer. Primero porque hace poco más de un año que leí Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, obra que comparte libro con ésta en una curiosa edición de Círculo de Lectores, así que al fin podía acabar el libro como tal. Y segundo porque he vuelto a recuperar lo que me propuse, a raíz de esto: leer un libro pendiente de cada año cada vez. Y justo el otro de este autor fue mi elección por estas fechas hace un año. 

Argumento

Dani se dedica a buscar niños desaparecidos. En el mismo instante en que su pareja hace las maletas para abandonarle, recibe la llamada de un padre que, desesperado, le pide ayuda. Normalmente no aceptaría el caso de un niño tan pequeño que lleva sólo un par de días desaparecido, pero tras la marcha de su mujer, necesita salir de la casa que han compartido y que se le viene encima.

El caso le conducirá a Capri, y desde la llamada, afloran recuerdos de su niñez y de los dos personajes que marcaron su vida: el señor Martin, con quien compartió estancia en el hospital, y el señor George, a quien conoció en un barco a Capri, mientras se iba de casa. 

El reencuentro con el pasado llevará a Dani a reflexionar sobre su vida, sobre la historia de amor con su pareja y sobre las cosas que realmente importan.


Reseña

Otro libro de apenas 200 páginas que se leen en un suspiro (en serio, me lo leí en una noche, entre la cena e irme a dormir, y aún me quedé un rato viendo competiciones olímpicas) con este estilo de capítulos cortísimos que pierden mucho espacio dedicando hojas en blanco sólo para el título de cada capítulo. Vamos, que si se hubieran molestado en condensar el texto se habrían gastado menos papel y se habrían salvado algunos árboles.

De la historia en sí poco que decir. Todo son divagaciones del pasado del protagonista, sobre todo con los dos hombres mencionados, a cada cual más extraño. Para muchos serán especiales y únicos, para mí se quedan en irreales. Ambos le aportaron muchas enseñanzas vitales que vuelven a su memoria a raíz de su ruptura y de su destino en Capri. Lo peor de todo es que el terrible caso del secuestro del niño no parece importarle nada y ni se molesta en leerse la documentación que le manda el padre desesperado antes de llegar a su encuentro. Pero Dani llega y resuelve el caso en menos de dos horas. Claro que sí. Muy creíble todo.

Además, el libro tiene un tufo (mayor que el de "Todo lo que...") a libro de autoayuda que tira para atrás. Y no puedo con estos libros de positivismo crónico que te venden cosas como que puedes conseguir todo lo que quieres si crees en ello. Incluso que una persona con enanismo, por creer, puede llegar a ser un gigantón.

En cuanto al estilo, pobre y malo. Sí, se marca frases y diálogos evocadores muy bonitos. Incluso hay escenas interesantes. Pero es un caos de saltos adelante y atrás entre los distintos tiempos de sus recuerdos y el presente. Por no hablar que, claro, como va saltando, cada vez que va a alguno de los momentos nos tiene que decir a cuál es y por dónde iba la cosa, con lo que se hace repetitivo y muy cansino por no acabar de una vez cada flashback. Que este hombre se dedique a hacer libros de citas y deje de intentar escribir historias porque no le sale un mínimo de coherencia.

En fin, el otro libro al menos incluía unos elementos de ciencia-ficción que le daban cierta trama y argumento. Aquí la historia es mínima y precipitada para dejar espacio a divagaciones semi-profundas pero demasiado cursis por momentos. En definitiva, un libro que pone todo su interés en cuatro frases bonitas pero se olvida de dar consistencia a trama y personajes. Quiere ser intenso pero sólo es ridículo.

lunes, 22 de agosto de 2016

Bel: Amor más allá de la Muerte, de Care Santos

Novela juvenil que llevaba ya unos años en mis estanterías y que algo me llevó a sacarla estos días para leerla al fin. Recuerdo que, por entonces, y antes incluso, leí reseñas muy positivas. En la misma entrada de compra digo que esta reseña fue mi detonante para hacerme con el libro de una vez. Pero de todo eso hace un tiempo ya, y creo que debería ir olvidándome de muchas de aquellas opiniones porque hemos crecido y madurado y ya no vemos las cosas igual. Algo así me pasó con Willow y se ha vuelto a repetir con este libro. 

Argumento

Bel anda por los pasillos de un hospital hasta que llega a una habitación en particular. Allí hay alguien intubado, en coma. Bel lo conoce: es su novio, Isma. Confundida, se queda con él hasta que escucha ruidos que indican que va a empezar la actividad matutina en el edificio, por lo que decide irse no sin antes prometerle que va a averiguar qué le ha pasado y que irá a verle a diario.

Caminando, regresa a su casa en silencio para no despertar a su madre, Blanca, que aún duerme. Su padre, Carlos, no tardará en llegar de su turno de noche en los Mossos por lo que, mientras, se queda en su habitación, que está más ordenada de lo que nunca la ha visto. La mente la lleva a su amiga Amanda y a una divertida anécdota de ésta poniendo en aprietos a un joven camarero mulato que se negó a venderles alcohol. 

Pasan los minutos y suceden cosas extrañas tras escuchar la llegada de su padre y su ducha: su madre no se ha levantado todavía y éste no se ha preparado un desayuno cargado ni ha encendido la televisión. Sin ser vista, observa a su padre sentado en el sofá mirando al vacío, más delgado y demacrado. La visión de su madre, aún en penumbras no es mucho mejor, pero en esa habitación, lo que más le llama la atención, es el caos del tocador, algo impropio de esa mujer tan ordenada. Entonces repara en una cartulina blanca: una esquela. El nombre que sale en el papel es el suyo: Belinda Anglas Magem.

Bel lleva muerta 40 días y no tiene la menor idea de qué sucedió ese fatídico 22 de Diciembre y por qué está ahora allí como un fantasma.

Reseña

El libro, bastante tocho por cierto, de 440 páginas, está dividido en tres partes. Parecía difícil que descubrir lo que ocurrió ocupase tanto porque sólo con las primeras informaciones, el misterio lo resuelve pronto cualquiera que haya seguido alguna serie de casos. Efectivamente, el misterio como tal no dura mucho. Éste se concentra en la primera parte, en la que seguimos exclusivamente a Bel haciendo pesquisas y enfrentándose al dolor de los demás por su muerte y a sus propios sentimientos.

La novela tiene un gran problema de previsibilidad. A poco que se avanza quedan claros los qué, los porqué, los cómo y hasta el mismo desenlace. No obstante, aunque se sabía cómo iban a terminar las cosas desde que le dan a cierta persona cierta advertencia, esperaba que no acabase así. Esperaba un giro de guión más que posible con los elementos que había puesto sobre la mesa la autora.

A partir de aquí. spoilers.


El personaje de Amanda resulta fascinante. No es habitual (o al menos, que recuerde, no me he cruzado con un caso similar) tener una psicópata con todas las letras en un libro juvenil. Además una psicópata que, aunque te despierte un profundo desprecio (mata a su mejor amiga, al chico que la quiere por pesado, a su propia gata la destripa, aprovecha la agresión de su padre para mentir y vengarse de Carlos...), conociendo su situación familiar, no puedes evitar sentir algo de lástima por lo mal que lo ha pasado. Una pena que su personaje resulte incongruente por momentos. Como cuando rechaza un hechizo para protegerse de Bel, cuando ésta ya le había dado muestras su presencia y de que podía ser un peligro, a cambio del elixir para enamorar a un chico en coma que no sabe si despertará. Y mucho menos cuando resulta ser un capricho. Por eso digo, como psicópata egocéntrica es fascinante, pero tiene detalles que no cuadran.

Lo de la advertencia que decía más arriba, me refiero a lo que la bruja Rosalía le dice a Amanda: el hechizo de amor con Isma, en cuanto lo ejecute, sólo se podrá romper con su muerte. Desde ese momento, blanco y en botella cuál va a ser el final.

Si no llega a ser por eso, que bien podría haber quedado todo como una estafa, había posibilidades de otro final: Carlos había conseguido pruebas contra Amanda en forma de fotos reveladoras del momento del crimen, por lo que podría pagar en prisión por lo que había hecho, y más si conseguían sacarle también lo hecho a Nando; Bruno, el niño al que Bel posee para llevar a cabo su venganza, tenía fama de muy listo y despierto, por lo que no era descabellado que a la hora de la verdad la contuviese; y para acabar, no deja de resultar ridículo que Bati, el ángel guardián, Alma, la medium y Zas, el mejor parapsicólogo del mundo, no pudiesen hacer nada por detenerla. La aportación de estos tres queda en NADA. Y mucho peor es que acaben diciéndole al final que no pasa nada por haber matado a una persona porque no era ella realmente.

Me parece un mensaje horrible el que se transmite: "la venganza es aceptable, tómate la justicia por tu mano". Por no hablar que todo se reduce a un triángulo amoroso que vuelve a poner a amigas una contra otra, pero llevado hasta el extremo. Otra historia en que las mujeres somos malas entre nosotras por un hombre. Otra historia que busca justificar cualquier cosa por "amor". Y no, no hay amor como tal, que por mucho que Bel quiera a Isma, todo lo que la mueve se resume en venganza y odio.

Otros detalles del libro que le restan puntos de credibilidad: 
1) ¿Aparte de a Carlos, a ningún otro policía se le ocurrió lo de las fotos de la atracción? ¿Qué clase de investigadores son? Y más siendo la hija de un compañero, deberían haber puesto un celo especial en el caso.
2) La muerte de Amanda, después de haber denunciado a Carlos, ¿no supondría para éste aún más problemas? ¿Todo queda en nada? ¿La chica muere en el mismo sitio que la hija, al poco de haber denunciado ésta que el hombre estaba desquiciado con el tema y la había agredido, y no despierta un mínimo de sospechas? 
3) ¿De dónde demonios sale Bruno? ¿Cómo da Bel con un cuerpo apropiado para ser su recipiente? No puede ser más Deus Ex Machina que el niño viva en el orfanato donde ha ido a parar el ordenador de la atracción con las fotos del crimen. 
4) ¿Dicho ordenador funciona mal y al técnico no se le ocurre empezar por un formateo? ¿Y si hubiese habido, no sé, porno en dicho ordenador? Muy apropiado no revisar el contenido de un ordenador antes de ponerlo en manos de niños. 
5) ¿A qué vino la parte de la ouija? Puro relleno cuando Gato, el amigo de Bel, al ser interrogado por Carlos, le podría haber dicho a éste que "se había enterado" de que a Amanda le gustaba Isma. Al menos esa parte habría servido para dar una pieza más al rompecabezas de la investigación del hombre y tendría su sentido... 
Y así.

Fin de spoilers


Es cierto que, a pesar del grosor y de los detalles que me han ido mosqueando más y más durante la lectura, es un libro que me ha enganchado y me ha despertado bastantes sentimientos, aunque no todos positivos.

Lo mejor del libro sería la parte de los padres de Bel. Cómo lleva cada uno el duelo de forma opuesta al otro: quien no quiere avanzar, se niega y se aferra a cada objeto de la difunta y quien prefiere llevar la procesión por dentro, no regodearse en los objetos y enfocarse en un objetivo que le permita seguir adelante.

Un detalle a comentar es la importancia que se le da a la música en el libro, con letras de canciones que titulan cada una de las partes y acompañan a los personajes en diversos momentos. Un recurso cliché pero simpático.

Siento haber hecho una reseña en que, quienes no habéis leído el libro, poco habréis sacado. Puedo deciros que es ligero y engancha, que no tiene la profundidad que se esperaba, que tiene personajes desaprovechados y situaciones desperdiciadas y que hay muchos puntos flojos a poco que te pares a pensar. Pero aún con todo, lo peor es la sensación que me dejó de tristeza, y no por tocar el tema de la muerte, sino porque otro libro juvenil se vuelve a basar en ideas tóxicas dejando un mensaje final bastante feo. Es un libro que me ha dolido, la verdad.

domingo, 21 de agosto de 2016

[Reto] Maratón breve

Gracias a Magrat he descubierto este reto que os traigo hoy y que me ha parecido muy interesante por un sencillo motivo: reducir la infinita lista de libros pendientes que tengo por casa. 

La cosa es sencilla: en la semana del 22 al 28 de Agosto (es decir, a partir de mañana) hay que leer tantos libros de menos de 200 páginas como se pueda. Los libros no tienen por qué ser exclusivamente novelas, también puede caer algo de teatro, poesía, feminismo y etc. La idea original es del blog Fábulas estelares y en esta entrada tenéis las instrucciones. Además, para las que tenemos twitter se ha creado el hashtag #MaratónBreve para ir comentado las lecturas.

Después de buscar por casa libros de menos de 200 páginas me he llevado un chasco porque creía tener más y varios de los que he conseguido que cumplen dicho requisito, a priori, no me llaman mucho. Pero bueno, si al leerlos veo que no los quiero seguir teniendo, a la venta que se irán y así haré hueco en mis sobrecargadas estanterías. La lista (en principio, a no ser que encuentre algún otro que añadir) es:



Arquitectura
  • El elogio de la sombra, de Junichiro Tanizaki
  • La ciudad genérica, de Rem Koolhaas
  • Urbanismo situacionista
  • ¿Qué es una casa? ¿Qué es el diseño?, de Charles Eames
  • Espacio basura, de Rem Koolhaas
  • Vivir en lo oblicuo, de Claude Parent

Infantiles
  • Deltora, de Emily Rodda
  • Coraline, de Neil Gaiman

Romántica
  • El adiós de la novia, de Meg Rosoff - Lectura #3
  • Una entrega especial, de Danielle Steel - Lectura #1

Clásicos
  • La hojarasca, de Gabriel García Márquez
  • El fantasma de Canterville, de Oscar Wilde
  • La religiosa, de Denis Diderot
  • La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela
  • El prisionero de Zenda, de Anthony Hope  - Lectura #2
  • La hija del capitán, de Aleksandr Pushkin

Novelas varias
  • Papel mojado, de Juan José Millás
  • Un viejo que leía novelas de amor, de Luis Sepúlveda
  • Los puentes de Madison County, de Robert James Waller
  • La voz de Lila, de Chimo
  • Los tacones de Oz, de Rubén Turienzo

Como esto, a fin de cuentas, es un reto, aunque quien lo ha organizado no ha marcado ninguna cantidad de libros en concreto, yo me propongo considerar que lo habré superado si llego a 10 libros. Y para no hacer "trampas", dado que los de Arquitectura de la colección GG mínima son tan finitos, sólo los contaré como un libro si los leo todos.

Me gustaría hacer reseñas de todo lo que lea pero no me daría el cuerpo con tanto libro, así que intentaré hacer entradas conjuntas y, si alguno de los libros es muy especial, ya le dedicaré un espacio en exclusiva. Y si alguno ni merece la pena con un par de tuits iré tirando. Sobre la marcha lo iré viendo. Tampoco creo que me vaya a leer todo esto, la cosa es ver hasta donde llego.

Una apreciación: Deltora es en realidad una saga de libritos que ya leí hace años. En la foto sólo sale el primero: Los bosques del silencio. Me gustaría hacer entradas comentando varios libros juntos.

¡Ah! Esta semana ya tengo un par de reseñas programadas así que no veréis nada del reto hasta la semana siguiente =)

viernes, 19 de agosto de 2016

Undercurrent, de Tetsuya Toyoda

Voy a avisaros: escribo esta reseña con un cierto cabreo. Sí, estoy mosqueada. De este tomo he leído reseñas buenísimas que lo ponían como una joya y no ha podido ser más decepcionante. Y el hecho de que haya tantísimas reseñas y todas tan positivas me lleva a malpensar y mucho. A ver, gente, NO todo lo lo que saca MW tiene por qué ser una maravilla. Si escribís reseñas, procurad buscar un mínimo de objetividad, porque apesta el lameculismo que hay con esta editorial. Obviamente, hay excepciones a esto, tanto por quienes han sabido (o han querido) ver los puntos flojos como por quienes lo han puesto bien porque les ha gustado de verdad. Pero hay muchas reseñas en las que se nota cierto peloteo por el que no se le pone ninguna pega. Un poco de madurez, que si tenéis blogs para dar opiniones, al menos, un mínimo de sinceridad se espera.

Dicho lo cual, y siendo justa con la editorial, estamos ante un tomo único seinen bastante tocho de 300 páginas a un precio ajustado de 8,50€. Teniendo en cuenta que incluye unas primeras páginas a color, es una muy buena edición por ese precio. 

Argumento

Kanae Sekiguchi quiere reabrir el balneario, herencia de su padre, que regentaba con su marido hasta que éste, un día, desapareció sin dejar rastro. Los clientes habituales se lo han pedido y, dado que algo debe hacer, se decide a ello con la colaboración de la señora Kijima.

Aunque trate de ocultarlo, Kanae está sufriendo lo indecible bajo la sospecha de que su esposo simplemente la abandonó. No hay ninguna pista de su paradero, escucha y lee las noticias de suicidios y cadáveres encontrados, pero sin muchas esperanzas de descubrir algún día dónde está y, sobre todo, por qué se marchó.

Afortunadamente, un joven callado y trabajador es enviado por la asociación de balnearios como ayudante. Hori llegará a su vida y se convertirá en el apoyo que necesita para aliviar su tormento.

Reseña

La premisa y el tono melancólico y triste hacen prometer que vamos a estar ante una joya. De hecho, sus primeras páginas son una delicia de sentimientos expresados sin apenas texto, con silencios y pequeños gestos. El problema es que, desde que entra en escena Hori, el tomo se va desinflando como un globo hasta un final mediocre por no decir malo directamente.

La historia nos lanza unas preguntas muy interesantes sobre las que reflexionar: ¿qué significa conocer a una persona? ¿cuánto podemos llegar a saber de alguien con quien interaccionamos a diario? ¿qué lleva a alguien a abandonar su vida y desaparecer? Darle vueltas a estas dudas mientras Kanae consigue rehacerse y seguir adelante habrían dado una obra fantástica. En cierto modo me recordó a Nieve en verano, sólo que la pérdida de la protagonista era diferente: la muerte del marido de aquella frente a la duda, el no saber por qué ha desaparecido, el debate interno entre seguir esperando o avanzar y olvidar ¿Qué es peor? ¿Saber que ya no existe o estar en un limbo indefinido? Esta obra, en josei, habría sido maravillosa.

Sin embargo los puntos de humor sin gracia que se introducen, una pequeña subtrama que no aporta nada de un ladrón de ropa interior femenina y personajes irrelevantes e irritantes le van mermando el interés inicial. Pero aún con eso, manteniendo el foco en lo dicho en el párrafo anterior, el tomo se habría mantenido, sólo le habría restado algún punto. 

Pero entonces hay un cambio de registro que lo intentaba aproximar al thriller (detectives, mentiras, un secuestro, ¿flashbacks, sueños o visiones? de Kanae siendo estrangulada en el agua...). Esto de por sí no habría sido malo de haber sido bien llevado. Le habría dado una vuelta de tuerca al guión para llevarlo a otro nivel y el resultado podría haber sido igualmente muy interesante. El problema es que esto queda en NADA. Tiene mérito llegar a un final tan malo con los buenos elementos que tenía.

¿Que por qué me parece tan horrible el final? Si no os importa spoilearos (o ya lo habéis leído) aquí voy: por el machismo que tiene. Desde el principio del tomo, Kanae (y otras personas) creen que es su culpa que el marido se haya marchado: por no haberle entendido, por haber dejado su trabajo para encargarse del balneario de su mujer o por el fuerte carácter de ella. En resumen: él se larga sin decir nada pero la culpa es de ella. Y cuando el detective le localiza al fin y organiza una reunión entre ambos, habiendo descubierto ella que le ha mentido toda su vida con cosas tan graves como que sus padres habían muerto sólo dos años atrás y no mucho antes, ella le PERDONA sin más. Y aún se disculpa por no haber sido capaz de entenderle. A él. No puedo, en serio, me enerva todo esto. La resignación tan tranquila, la falta de ira ante todas las mentiras y la desaparición, el tener que quedar como buena y no como una "loca", "histérica" que expresa sentimientos por todo el tiempo que la ha tenido en vilo...

Y ya que estamos con los spoilers, que todo lo de las "visiones" de estrangulamiento en el agua estuviese relacionado con un hecho del pasado es un pegote impresionante que no casa con el resto del argumento. Eso sí, resulta significativo que Kanae lleve años torturándose porque un psicópata asesinase a su amiga. Otra oportunidad perdida del tomo habría sido que reflejase cómo ésta deja de culparse de lo que los hombres han hecho. Ni de niña pudo salvar a su amiga ni, como adulta, tiene culpa alguna de que su marido le mienta descaradamente durante años y se largue sin decir nada.

Además, en cuanto a las visiones de ahogamientos, no sé cómo serán las estadísticas de violencia de género en Japón, pero todo apuntaba a que fuese cosa del marido y que, tras no llegar a asesinarla, decidiese irse... o yo qué sé... Será por opciones argumentales... Y todo para que esto que ocurrió cuando niña sea el enlace para justificar la presencia de Hori y darle un sentido y un pasado a este misterioso hombre.

Que por cierto, aún con todo, lo peor del tomo es el personaje de Hori en sí: apático, insulso y prescindible por completo. Viendo en perspectiva, sobra por completo y si es un apoyo para Kanae es porque lo dice el guión. Espero que la idea no sea la de que entre ambos hay algo romántico porque hay menos chispa que en un mechero sin gas.

Si la calificación de este manga no acaba siendo aún más baja es por su protagonista, por la gran frase que se marca hacia al final: "Aunque no pasa nada (si Hori se larga), porque ya no pienso apoyarme nunca más en ningún hombre. (...) ya nos espabilaremos la señora Kijima y yo". Por esto digo que la existencia de Hori era más que prescindible: tenía la gente que va al balneario y amistades que la apoyaban. Sobraba la existencia de un hombre para consolarla, y mucho menos como él.

También, junto a las primeras páginas, (casi) salvaría el tomo por un dibujo que, si bien para personajes es simplón, para fondos y detalles del balneario así como para algunas escenas más evocadoras es perfecto. Por lo demás, un desarrollo nefasto hacia un final horrible con la guinda de, encima, resultar precipitado por haber perdido páginas en personajes y subtramas prescindibles.

La verdad es que no deja de ser gracioso. He leído reseñas donde se hablaba desde aburrimiento a melancolía, todos sentimientos muy sutiles que ha despertado este tomo en diferentes personas. A mí, en cambio, me embarga la rabia por el papel sumiso de la mujer que no sólo debe aceptar las acciones del hombre, sino que encima se culpabiliza de no haberle comprendido, cuando el mensaje podría haber sido otro muy diferente. O cuando la historia podría haber sido otra que le diese más garra.

martes, 16 de agosto de 2016

Lady Ludlow, de Elizabeth Gaskell

Libro para el reto de los imprescindibles del año. En concreto para el mes de Mayo, ya veis el importante retraso que llevo. Pero es que me he dado cuenta de una cosa: apenas me quedan en las estanterías libros del listado escrito por mujeres. El año anterior me planteé (y logré) hacer el reto de manera cremallera. Este año quería hacer lo mismo pero no me había dado cuenta que casi no me quedaban libros de autoras. Es más, éste de hoy ni siquiera sale en las listas de 1001 libros o los 340 de Rory Gilmore de donde confecciono la lista de posibles lecturas, pero al menos era un clásico y, ya que llevaba tanto tiempo en mis estanterías, me pareció la opción adecuada. Seguramente para completar el reto salga la otra novela que compré entonces.

Si no sabéis quién es esta autora (yo misma empecé a saber de ella hace muy poco y fue cuando recordé que había adquirido esta novela suya) os recomiendo esta entrada de Magrat. Para que os hagáis una idea, es una especie de heredera del costumbrismo de Jane Austen con la denuncia social de Charles Dickens. En definitiva: una imprescindible. Si bien esta historia no es de sus más famosas, yo he empezado a conocerla a través de ella y me ha encantado. Si no encontráis el libro y sabéis inglés podéis leerlo aquí.

Argumento

Margaret Dawson es ya una anciana inválida cuando, en reuniones con amigos, éstos le piden que cuente quién fue su querida Lady Ludlow. Así, ésta empieza rememorando la complicada situación familiar, tras la muerte de su padre, que llevó a su madre a pedir ayuda a diversos familiares lejanos. La única que les tendió una mano amable fue esta dama que colocó a uno de sus hermanos y se ofreció a acogerla en su mansión de Hanbury Court, como la mayor de las hermanas, junto a otras cinco chicas en difícil situación. 

Lady Ludlow es una mujer madura pero muy enérgica con ideas que chocan con los nuevos ideales que empezaron a surgir con la Revolución Francesa. Esto le generará enfrentamientos con el señor Gray, el nuevo párroco, que quiere crear una escuela en la aldea para enseñar a leer, escribir y hacer cuentas.

Reseña

En una estupenda presentación biográfica de la autora que tiene esta edición se comenta que realizó esta obra cuando necesitó un descanso de las polémicas de sus otras novelas. Y se nota. Estamos ante un relato costumbrista por el que vamos conociendo una serie de personajes maravillosos, muy humanos todos, con los que es imposible no llegar a simpatizar aunque discrepemos. Además, la pluma de la autora es tan buena que sabe pasar de momentos alegres a otros más tristes y viceversa sin que haya transiciones forzadas.

La novela es una de esas historias que encierra otras en su desarrollo. Conocer a Lady Ludlow sirve para hilar tanto con las personas que hay a su alrededor como, de manera más independiente, la de unos conocidos que sufrieron el "reinado del terror" durante la Revolución Francesa: Madame de Créquy, su hijo Clément y la prima de éste, Virginie. Sobre todo con estos últimos, la historia toma otro tinte muy diferente con toques de drama histórico.

No quiero dar a entender que la parte "francesa" sea un pegote que nada tiene que ver con la trama. No. La autora la introduce a la perfección tanto por la relación de Lady Ludlow con la familia, como por el sentido que le da a que se le dediquen bastantes páginas de la novela. Este pasaje ayuda a entender las reticencias de la protagonista respecto a la educación de las clases populares y es que, si bien hoy en día lo vemos como un derecho básico, hubo mucho tiempo que no fue así. Por no hablar que también nos pone frente a una parte menos brillante de la alabada Revolución Francesa: las atrocidades injustificables que se cometieron esos años.

Con esto puede que estéis pensando que leer una historia sobre una protagonista tan conservadora debe ser horrible a ojos actuales. Para nada. No sólo porque al leer los clásicos es imprescindible hacer el esfuerzo de situarse mentalmente en dicha época, sino porque la buena mujer tiene sus razones de peso para pensar así. A fin de cuentas, es una mujer ya mayor que está viviendo unos años en que la sociedad, en la que ha vivido y la habían educado, está cambiando de manera radical. Pero no es una inconsciente, cerrada de mente y egoísta. Sólo hace lo que cree que es mejor para quienes dependen de ella en mayor o menor medida y, si consiguen demostrarle que está equivocada, puede llegar a dar su brazo a torcer.

¿Que por qué la educación es imprescindible?

Otro tema que se toca en la obra, aunque más de pasada, es el machismo. Esto se refleja principalmente en la señorita Galindo, una amiga de Lady Ludlow imparable, simpática y muy despierta que, entre otras cosas, demostrará su capacidad para ayudar al gestor de la dama, el señor Horner. La verdad es que he lamentado que esta mujer tardase bastante en salir porque acabó siendo el mejor personaje.

En cuanto al señor Gray, tenemos un personaje de fortísimas convicciones y un sentido de responsabilidad y deber incomparable con ningún otro. Pero esas mismas ideas son también su cruz pues sufre mucho al no poder llegar a cumplir sus propias expectativas y deseos de cambio. El choque con Lady Ludlow es inevitable desde el momento en que se conocen, pero todo desde un profundo respeto. Los debates entre ambos son, en el fondo, lo que cimenta todo el libro pues, en realidad, todo él gira en torno al ya mencionado debate sobre la educación.

De manera puntual pero que me sacó una buena carcajada, no me quiero olvidar del momento en que se habla de la "medicina" homeopática que Margaret recuerda tal que así:



Os lo he puesto entero porque me parece maravilloso. No miento si digo que fue al llegar a ese temprano pasaje cuando me declaré fan absoluta de la autora. Y el resto de la novela sólo sirvió para confirmarme que estaba ante una grande que no sé cómo había pasado tan desapercibida.

Lo único que me ha fallado en esta obra ha sido conocer a las chicas con las que Margaret comparte adolescencia en Hanbury Court. Ésta es la narradora pero la protagonista es Lady Ludlow. Aún así, habría sido interesante ver algo más de la relación entre las jóvenes e, incluso, con la dama. Casi parecía que Margaret fuese la única chica allí.

En definitiva, que si ésta es una de sus obras menores, no me quiero imaginar (bueno, sí) lo maravillosas que deben ser las grandes. La humanidad de sus personajes, los debates éticos y sociales de su época, la intensidad que es capaz de dar al relato cuando lo requiere frente a la sencillez de los pasajes costumbristas... Creo que he descubierto una auténtica joya de autora y sólo lamento haber tardado tanto.