jueves, 15 de agosto de 2019

[Meme] Manga Tag: opiniones impopulares

Hacía tiempo que no me enfrentaba a uno de estos memes o tags o, bueno, como se llamen. Vi el vídeo que hace poco hizo Yer y se me cruzaron los cables porque me apeteció hacerlo y variar la tónica de reseñas constante. He procurado ser lo más "impopular" que he podido con mis opiniones, no sé si lo he logrado pero si es así, no me odiéis demasiado.

La lista de puntos no coincide exactamente con la suya ya que al mirar por la red he visto que había algunas variaciones así que al final he hecho una mezcla con todos los que aparecían.

1. Anime o manga popular que no te gustó.
Éste va a ser un punto claramente impopular: Shigatsu wa kimi no uso. Una pena porque el dibujo del manga es una monada y la animación en la serie es una maravilla pero la trama no me pudo poner de más mala leche por predecible y melodramática que buscaba la lágrima fácil. Tuvo cosas que me gustaron pero más tiempo ha pasado desde su visionado, más me ha cabreado cada vez que la recordaba.


2. Anime o manga que todo el mundo odia pero a ti te encantó.
Quizás no tanto como encantarme pero sí que reivindico que Kaikan Phrase de Mayu Shinjo no es ni mucho menos tan terrible como muchos dicen. Al contrario, me parece una serie bastante buena con el protagonista masculino más carismático e interesante que ha creado esta denostada autora.


3. Triángulo amoroso que no se resuelve como a ti te habría gustado.
La verdad es que suelo coincidir bastante con los desarrollos de las series en el tema romántico pero tengo un ejemplo muy claro para este punto: El ángel del jardín, de Aya Oda. No recuerdo una serie en que el tercero en discordia no ganase por tantos puntos al protagonista. La chica era otra, más abierta y espontánea cuando estaba con él. Ese desarrollo no tuvo ningún sentido.


4. Género popular que odies.
Obviamente aquí la respuesta es fácil: el hentai y el ecchi por la cosificación que hace de las mujeres y todo lo tóxico que en líneas generales suele ser. También podría decir el lolicon / shotacon pero se supone que debe ser un género "popular" y no considero, o espero, que realmente lo sean. En cualquier caso, como ésta es la respuesta fácil y no tiene nada de "opinión impopular" vamos a ir por algo más concreto: las historias "de peleas" o "de luchas" que principalmente están en la demografía shonen. Series infinitas centradas en personajes dándose de tortas no me pueden interesar menos. Y estoy pensando en Dragon Ball, Hajime no Ippo... ¿A que esto ya es más impopular?

5. Personaje muy amado que tú odias.
Se me ocurre Teresa Testarossa, de Full Metal Panic! Tessa es una chica de 16 años terriblemente inteligente además de capitana y diseñadora del submarino más avanzado que jamás se ha construido. Cuando está en dicho papel es fantástica. El problema con ella es su actitud como enamorada. Sousuke está a sus órdenes, se siente incómodo cuando ella le presiona y ¡joder! le acosa. Por no hablar que "se enamora" de él el mismo día que realmente tuvieron su primer encuentro en medio de una situación crítica, puro encaprichamiento que ella se empecinó en que fuese a más. Y para más inri, puso en riesgo la misión de proteger a Kaname cuando le hizo pensar a ésta que Sousuke le mentía además de que con ella demuestra una sutil pedantería y soberbia que la hace muy antipática. Al menos cuando la parte del triángulo amoroso queda resuelto y pasa página se queda como la gran capitana que es.


6. Personaje muy odiado que tú adoras.
Creo que voy a dar una opinión realmente impopular pero la llevo defendiendo años y, siendo sincera, es la única que se me ha ocurrido: Miaka Yuki, de Fushigi Yûgi. Me harta mucho que se la trate de niña tonta: es abierta, espontánea, glotona y fiel a quienes quiere. Siempre recuerdo la escena en que por salvar a sus amigos se clavó un trozo de cristal en el corazón y a punto estuvo de morir por ello. 

7. Mangaka popular que no te gusta.
Aquí tengo claro un nombre: Yuuki Obata, la autora de la famosa Érase una vez nosotros. Me vi el anime hace años y fue de los pocos shôjos que en mi inocencia de adolescente ya me pareció basura tóxica. Probé con una serie cortita, Sumire wa blue, y las impresiones fueron idénticas. Desde entonces no le he dado una nueva oportunidad y dudo que lo haga.


8. Anime o manga que no te interesa darle una oportunidad.
Por no repetir los de la categoría 4 mencionados, otros shonens larguísimos como One Piece o Fairy Tail. Y tengo Detective Conan (parada desde hace años) pero quizás por eso mismo no pienso sumar más series eternas a la lista. Lo bueno si breve (o sin llegar a ser eterno), dos veces bueno.

9. Anime que te gusta más que su manga.
Lo fácil sería hablar de algún shonen o seinen pues es en estas demografías en que los estudios se esfuerzan más y se pueden lucir cuando hay peleas o elementos fantásticos que siempre destacan más animados y con color que en papel en B/N. Por tanto, para salirme de lo fácil y que tenga un poco de gracia la cosa voy a decir Sailor Moon, la serie original de los 90. No sólo el diseño de personajes es menos ñoño que el estilo de Takeuchi sino que hicieron un trabajo con los fondos y la estética maravilloso. Además, aunque peque de tener mucho relleno, éste o servía para profundizar en los personajes, que en el manga todo va tan rápido que apenas hay tiempo de ello, o transmitía interesantes reflexiones o, simplemente, eran muy divertidos.

10. Manga que te gusta más que su anime.
Aquí vuelvo a tener una categoría fácil por un motivo muy sencillo: mi demografía favorita es el shôjo y normalmente las adaptaciones que han recibido estas obras han dejado muchísimo que desear. En el manga se suelen plasmar mejor las emociones, los pensamientos y reflexiones. Hay algunas joyitas animadas por ahí (como el de la categoría anterior) pero mayormente no es el caso. Por poner un ejemplo: Ayashi no Ceres, que lo único bueno que tenía en el anime era su BSO.

11. Cliché que estás harto de ver o leer.
Me aburre muchísimo el de las relaciones de profesor con alumna. Hay muy pocas excepciones que den historias con algo de interés (se me ocurre Faster than a kiss). Ya no es sólo que sea un cliché de por sí sino que la mayoría basan su desarrollo en una sucesión de tópicos que, visto uno, vistos todos. Ejemplos: Profe indiscreto amante secreto, Adult Time, ¿Pero cómo pude amarte?, Profe sensual, Tabú


¡Hasta aquí estas opiniones impopulares! Me repito pero no me odiéis mucho por algunas de ellas ;)

sábado, 10 de agosto de 2019

El zapatero y la princesa

El otro día, en Tuiter, me crucé con un tuit en inglés que hablaba de unas películas de animación de los 90 muy poco conocidas. Entre ellas había una que sí reconocí: Rex, un dinosaurio en Nueva York. Cotilleando, a raíz de ese mensaje mucha gente aportó sus películas adoradas y medio olvidadas. Esto me llevó a acordarme de esta película de la que os voy a hablar hoy que también alguien acabó mencionando. Además, con lo reciente que está la adaptación a live-action de Aladdin me parece oportuno hacerle un homenaje a esta historia de la que tanto bebió para su éxito. La cosa es que antes de poner su argumento y hacer la reseña como tal, he descubierto la interesante y un poco triste historia que tiene detrás de su producción. Esta entrada va a ser larga, preparad palomitas.

Historia de la película

Su título original en inglés es The Thief and the Cobbler (El Ladrón y el Zapatero) estrenada en 1993 pero desarrollada a lo largo de 28 años, lo que la convierte en la película animada con la producción más larga de la historia ¿Cómo pudo durar tanto?

Los inicios

La idea de la película fue del animador Richard Williams quien tuvo la intención de hacer la película de animación tradicional más compleja y elaborada creada hasta entonces. Tras ilustrar algunos libros de Idries Shah basados en historias árabes comenzó a desarrollar la idea como una adaptación de dichos relatos hacia 1964. Sin embargo, al tratarse de un proyecto independiente y ambicioso, Williams tuvo que trabajar en distintas películas para poder costear su producción, siendo uno de ellos A Christmas Carol (1971), con el cual ganó su primer Oscar. Así logró realizar por su cuenta 20 minutos a lo largo de 20 años.

En 1978 un príncipe de Arabia Saudí llamado Mohammed bin Faisal Al Saud se vio interesado en financiar 10 minutos de la película a modo de prueba, ofreciendo 100 mil dólares. Con esta oportunidad entre manos, Williams decidió producir la secuencia más compleja donde se despliega una máquina de guerra descomunal.


Sin embargo, el artista no logró cumplir con los tiempos estipulados en dos ocasiones y presentó los 10 minutos el año siguiente tras gastar 150 mil dólares más de los primeramente acordados. La escena era espectacular pero eso no bastó para que el príncipe permaneciera en el proyecto.

Un nuevo impulso

La impresionante escena de 10 minutos llegó a oídos de Robert Zemeckis y Steven Spielberg, quienes decidieron echarle un vistazo. Al verla, su sorpresa fue tal que le ofrecieron a Williams trabajar como director de animación en el filme que estaban desarrollando: ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. Él aceptó con la intención de conseguir fondos para su propio proyecto, además de que Disney y Spielberg, por su parte, le ofrecieron a cambio de su trabajo ayudar en la distribución.

Dicha película fue un total éxito, por lo que recibió a continuación financiación y un acuerdo con Warner Bros. De esta forma el proyecto dejó de ser independiente y comenzó a estar en plena producción en 1989.

La crisis

Warner había impuesto como fecha límite 1991 pero para entonces quedaban aún 10 o 15 minutos por terminar, es decir, como mínimo 6 meses más de trabajo. Sumado a eso, Williams ya había sobrepasado el presupuesto acordado.


Como si eso fuera poco, Disney estaba desarrollando la película Aladdín. No sólo coincidía en temática sino que dos de sus animadores habían participado en la creación de este largo proyecto. A la película le había salido una fuerte competencia. Consciente de esto, Warner pidió que se hiciera una versión de prueba sin la animación terminada que no fue bien recibida. En septiembre de 1992 (dos meses antes del estreno de Aladdín) Warner se salió del proyecto y lo dejó en manos de una compañía llamada Completion Bond, que apartaron del proyecto al mismísimo creador: Richard Williams.

Una película para terminar

El animador Fred Calvert fue quien recibió el encargo de terminar la película de la forma más rápida y económica posible. No sólo la nueva animación desentonó completamente con la anterior, que estaba meticulosamente trabajada por varios de los animadores más prestigiosos de la época, sino que también contrataron guionistas para rearmar el filme.

Los personajes descritos en el título original de la película habían sido ingeniosamente planteados como los únicos mudos durante todo la obra (aunque, el zapatero tendría una única línea al final). Con los nuevos guionistas, el zapatero pasó a tener más diálogos y su voz fue empleada como narradora. También el ladrón pasó a tener una voz en off para sus pensamientos. Con el fin de hacer la película más comercial, y probablemente muy influenciados por el reciente estreno y éxito de Aladdín, decidieron agregarle canciones.

El resultado

Habiéndose estrenado Aladdín el año anterior, The Thief and the Cobbler tuvo una pésima recepción en taquilla y aún más si comparamos el costo de su producción. La película de Disney tenía más que una simple inspiración de la otra pero finalmente The Thief and the Cobbler terminó por copiar elementos de la primera que en general no terminaron de quedar bien con la idea original y empeoraron su resultado final. 


Además, se estrenaron distintas versiones del filme según su distribuidora. Estas versiones diferían por los cambios de actores, diálogos e incluso escenas y nombres: The Princess and the Cobbler o Arabian Knight.

Opciones de visionado


1) The Thief and the Cobbler: recobbled cut. Versión creada por un fan del creador original que, rescatando bocetos no usados y recortando los añadidos superfluos se parece más a la idea original de Richard Williams.

2) El zapatero y la princesa. La versión que yo conocí de niña que no llega a incluir, por ejemplo, los pensamientos del ladrón.

En Youtube podéis encontrar igualmente otras versiones con otros doblajes e incluso, si sentís curiosidad, escuchar al ladrón haciendo gags continuos y cansinos.

Fuente de la información: Amino
Para ampliar más: Wikipedia inglesa

Argumento

Érase una vez, hace mucho tiempo, que había en el lejano oriente una próspera y espléndida ciudad que se erguía en medio de un río. En la Ciudad Dorada existía un minarete, el más alto de todos, en que estaban clavadas tres esferas de oro. La leyenda decía que mientras éstas estuviesen ahí, la ciudad estaría a salvo, pero el día que desapareciesen, la muerte y la destrucción se cernirían sobre ella y sólo podría salvarse por "el alma más humilde con el objeto más sencillo".

En la ciudad vivían dos hombres pobres como ratas: un humilde zapatero, Clavo, y un codicioso ladrón sin nombre. Un día, el ladrón entró en la casa del zapatero cuando estaba amaneciendo y éste aún dormía. Medio en sueños, Clavo cosió a su ropa los harapos del ladrón y, cuando despertó, ambos salieron rodando, esparciendo los clavos que el zapatero llevaba encima con tan mala suerte que Zigzag, el visir real que pasaba con su comitiva por esa calle se pinchó el pie con uno. Zigzag ordenó llevar a palacio a Clavo detenido. En el trayecto, el joven zapatero fue capaz de ver asomada en una ventana a la preciosa princesa YumYum. Al mismo tiempo, el ladrón, que seguía la comitiva, se fijó en las esferas de oro del minarete.

La profecía estaba a punto de cumplirse con un poderoso enemigo, Un-Ojo, acercándose, y Zigzag maquinando para hacerse con el trono ¿Sería Clavo "el alma más humilde" capaz de salvar la ciudad con la ayuda de la princesa YumYum?

Reseña

Hacer la reseña de esta película es bastante complicado porque depende mucho de qué versión se vea porque los matices importan y marcan la diferencia. Creo que hablaré de las dos versiones que he enlazado más arriba, tanto la que representaba la versión más fiel a la idea del autor original como la que me llegó y vi varias veces de pequeña. Por tanto dejo fuera las versiones en que el ladrón tiene una voz que hace comentarios como que con una de las bolas de oro piensa ir a Disneylandia o que incluye una canción protagonizada por la princesa de lo más cliché sobre que quiere ser algo más. Por suerte esa canción no aparece en la versión que me llegó pero sí otras dos igual de ridículas e innecesarias aunque como soy una romántica empedernida, el tema a dúo de los protagonistas me gusta, qué le vamos a hacer.

Sin duda por lo que esta película destaca y lo que explica la extensión de su producción es la increíble animación para la época. En la versión original tenía un visionado 3D de la ciudad realizado a mano mucho antes de que el ordenador permitiese hacer esas virguerías. Como al final no estaba terminada y, supongo, esa escena habría requerido de mucho trabajo y tiempo para completarla fue recortada. Sea como sea, la escena que sale en todas las versiones de una persecución entre Clavo y el ladrón en palacio es una auténtica pasada visual. O también las escenas de la máquina de guerra de los malos. Parte de lo interesante de esa animación está en los fondos en los que trabajó Errol Le Cain, de quien os hablé ya cuando reseñé el cuento La hija del mago. Aunque sea sólo por la estética y por descubrir esta joya histórica de la animación merece la pena echarle un vistazo.


En cuanto a la historia, es bastante sencilla, el clásico cuento de inspiración de Las 1001 noches con tópicos y clichés muy vistos: relación de joven pobre con princesa o buenos contra malos sin matices de profundidad. No esperéis originalidad ni una trama enrevesada. En cambio, es una historia de fantasía clásica que al menos el rato de entretenimiento estará garantizado. 

La versión "recobbled cut" se parece más al experimento visual y artístico que tenía en mente el autor original. Aquí el ladrón tiene más escenas que fueron posteriormente recortadas e incluso hay ciertos momentos que acercan la obra a un público más adulto. También, el hecho de que su protagonista estuviese mudo salvo por una frase al final lo hacía más interesante ya que con su expresión corporal lo decía todo. En cambio, la otra versión es más estándar en cuanto a su narrativa, más clásica y más censurada. Por poner un ejemplo, cuando Clavo acaba en prisión, Zigzag pretende que su buitre se lo coma vivo, algo que fue eliminado en la película distribuida, así como otras cosas que comento más abajo. Tampoco le favoreció tener diálogo al protagonista, como narrador no dice nada que no se vea y en sus pocas líneas añadidas no aporta nada.

Llegados a este punto me parece oportuno hablar de la relación con la Aladdin de Disney. Los parecidos entre sus personajes son más que evidentes, tanto físicos como de personalidad lo que hace aún más sangrante y triste que esta película acabase tan mal. 

- Clavo es otro chico de gran corazón pobre. La diferencia con Aladdin es que uno tiene su oficio y el otro sobrevivía como ladronzuelo. De todos modos, ambos carecen de trasfondo más allá de eso. 
- Ambas princesas quieren ser más que simples figurines y demostrar su valía. En este caso, YumYum cogió más de ese carácter de Jasmine una vez se estrenó Aladdin pues en la original su papel era mucho menor y, bueno, más vale trasfondo manido pero coherente a no tener ningún trasfondo.
- Ambos sultanes tienen un diseño físico casi idéntico donde sólo varía la longitud de sus barbas. No obstante hay algo interesante a mencionar y es que el Rey Nod de esta película tiene una personalidad somnolienta que contrasta con la vivacidad casi infantil del otro sultán. Y algo más, Nod es un libinidoso. En la versión original, Zigzag le trae una amante (no la llama así, pero es eso) y más tarde se le ve asomando la cabeza desde la cama cerrada con cortinas de ésta o metiendo la mano dentro haciendo algo que genera "risas" desde su interior. Esto lo censuraron en la versión que yo vi de niña y ha sido un shock descubrirlo ahora.
- Zigzag, aunque en el fanart que hay más arriba lo emparejan con el Genio, en realidad sirve de inspiración también para Jafar, diría que bastante más. No sólo es el malo que comparte el deseo del otro visir de ser el nuevo sultán a través de una boda con la princesa sino que también tiene un pájaro como mascota (Yago vs. Fido). Está claro que su diseño azul también sirvió para el Genio pero ahí acaba el parecido entre ambos.
- El ladrón de esta película podría ser el único personaje que no tiene contraparte pero su mal genio y su cleptomanía podría ser comparable a Abú, el mono compañero de Al. De todos modos, ésta si es una comparación más cogida con pinzas. Quizás sea por esto pero éste es el personaje que más destaca de la película, tiene unos gags buenísimos y recuerda vagamente en sus intentos infructuosos de robo a la ardilla Scratch de Ice Age con su bellota.

Visto esto, aquí hay otro motivo por el que, si os gustó Aladdin, deberíais ver La princesa y el zapatero, para rendir un homenaje al material que en parte dio las bases para la maravillosa película que Diseny acabó haciendo.

Quizás sea porque la guardo con un cariño especial por la nostalgia de haberla visto de pequeña y entonces ya alucinar con la animación pero me parece una obra muy interesante que, espero, haber dado a conocer y despertado el gusanillo del visionado. La trama no es su punto fuerte pero los personajes caen bien, el ladrón tiene muy buenos gags y visualmente es un deleite. Es una película de culto, quizás no llegue a ser una pequeña joya, pero no se queda muy lejos. Probablemente si el autor original la hubiese terminado como tenía en mente sí que habría trascendido como tal y no que ha quedado relegada al olvido.

lunes, 5 de agosto de 2019

Adquisiciones de Julio de 2019

Otra tanda de compras este año que deja un mes en blanco entre medias y es que en Junio no ha llegado nada y sólo en el tiempo de descuento ha caído algo en Julio. 

Una única compra de tres libros en el puesto éste itinierante de libros a precios muy bajos que, en esta ocasión, estaba en el centro comercial. Mis mejores adquisiciones en este puesto fueron en Diciembre de 2016, con un par de trilogías completas a precio de risa. En esta ocasión también tenían una, la de la Cazadora de sueños, que ya la tenía yo reseñada (Sueña, Teme y Huye) así que me quedé con las ganas de otro chollo similar. Una pena. Así que me conformé con estos tres libritos en formato de bolsillo. 


- La guerra de las brujas, de Maite Carranza. Un tocho que me sonaba haber visto bien reseñado en los blogs literarios cuando estaban más activos. A 3,95€.
- 1984 y Rebelión en la granja, de George Orwell. Dos clásicos que tenía pendiente y que por 3,5€ cada uno bien merecían la pena.

Pues eso es todo, a ver si en Agosto cae algo o ya pasamos a Septiembre por seguir con la tendencia de este año.

martes, 30 de julio de 2019

El festín de Babette, de Isak Dinesen

¡Sorpresa! ¡Reseña de un libro! La cosa es que hace unos días a mi madre le tenían que poner un tratamiento que iba a requerir un rato largo. Un tomo manga no me iba a llenar ese tiempo y el móvil cansa así que opté por coger de la estantería este librito de unas 100 páginas. Cosas de la vida, no lo terminé entonces pero esa misma noche mi padre nos dio un nuevo (pero leve) susto y en el rato en urgencias sí me lo acabé. Al menos no se quedó ingresado y pudimos volver a casa todos ya de madrugada. Fue un día horrible, sí.

Salvo que me falle la memoria, es la primera historia de una autora danesa que leo. Isak Dinesen es más conocida por su obra Memorias de África cuya adaptación al cine no habrá quien, al menos, no le suene. Lo cierto es que es uno de los clásicos que tengo pendiente de ver. Por cierto, El festín de Babette también tiene una adaptación al cine que tuvo el honor de ser la primera película danesa en llevarse un Oscar como mejor película de habla no inglesa. 

Argumento

Martine y Philippa son dos hermanas, hijas de un pastor luterano que en el pueblo noruego de Berlevaag había fundado un pequeño grupo piadoso. Muerto el venerable maestro son sus hijas, educadas en la austeridad y dedicadas a realizar obras de misericordia, quienes se encargan de mantener viva la memoria de su padre y de las enseñanzas de éste.

Con ellas vive una criada francesa, Babette, huida de París tras los hechos de la Comuna, en los que su marido e hijo habían fallecido. Las hermanas habían aceptado con cierto recelo la llegada de una mujer procedente de la ciudad del pecado, una communard, pero la admitieron bajo su techo por haberles sido encomendada por un viejo amigo y porque en su vida sólo conocen la caridad.

Desde la llegada de Babette han pasado quince años, en los que ha servido a sus señoras con abnegación y fidelidad. En esa fecha se cumple también el centenario del nacimiento del padre y maestro y la buena sirvienta, tras ganar un jugoso premio de la lotería francesa al que seguía jugando a través de un amigo, pide permiso para preparar un banquete que celebre el acontecimiento.

Reseña

Al no haber leído ninguna reseña ni tener ni idea realmente de lo que iba la historia, no sabía qué podía esperar de bueno o de malo. Lo único que sabía, por el tamaño del librito y su extensión, es que estaría más cerca de ser un cuento que una novela propiamente dicha.

Precisamente su breve extensión es quizás el primer problema. Eso y su narración que pasa de puntilla por encima de todo. Apenas hay unas pocas escenas y básicamente resúmenes de las vidas de todas. Imagino que la película que adapta esta historia debe estar mucho mejor por el simple hecho de que se rellenan lagunas y le darán más profundidad a sus personajes para que no queden en meros esbozos.

Un segundo problema ya es más personal y es que todo el tema de las hermanas solteronas que viven en casi una secta, tan buenas, tan santas... Tanto beaterio me genera escalofríos. Y más cuando los dos pretendientes que llegan a tener acaban dando a entender que ellas deben haber sido más felices con la vida que han llevado. Por eso mismo, la aparición de Babette podría haber sido un interesante revulsivo o al menos un bonito relato de sororidad entre estas hermanas que apoyan a una que lo ha perdido todo. Ni una cosa ni otra. Es la francesa la que se hace a los modos y vida del lugar, sin llegar a interiorizar en ella y en lo que siente o piensa en ningún momento. Tampoco veo ninguna sororidad de las hermanas a quien ponen de criada y con quien en la lectura no se da a entender en ningún momento que realmente lleguen a estrechar lazos o le den apoyo.

El tercer problema es su final. El gran festín que prepara Babette y alrededor del cual gira el meollo de la historia acaba por no suponer nada. Lo único es la gracia de ver a la panda de beatos a favor de los votos de humildad borrachos como cubas y degustando platos de alta cocina. Esto y quizás la declaración de la protagonista de por qué decidió organizar este festín es lo poco que tiene una pizca de chispa de interés. Muy poco. La sensación final que me queda tras leer el libro es un "Bueno, ¿y qué? ¿eso es todo?". Al final, se presupone que después de ese día los habitantes de ese pueblo seguirán como siempre y Babette seguirá como criada de las dos hermanas tras haberse permitido únicamente volver a hacer lo que a ella le gustaba por ¿última? vez: preparar un banquete. No sé, pero yo lo veo un final bastante amargo.

Creo que de lo poco interesante que puedo sacar de haber hecho esta lectura es la curiosidad por el evento que marcó la vida de Babette, la Comuna de París y los comuneros (communards). No está mal aprovechar para culturizarse un poco. De todos modos, estos hechos apenas importan en el relato, no son más que la excusa para que Babette acabe refugiada en un minúsculo pueblo perdido de Noruega. Para la poca trascendencia que tiene bien podría haber sido eso o cualquier otra cosa.

En definitiva, se supone que es una pequeña joya, un imprescindible, una delicia que conquista a todo el mundo... pero conmigo no ha conectado lo más mínimo ni esta historia ni estos personajes. Y juro que le he dado vueltas a la cabeza pero no consigo encontrarle nada especial. No sé si algún día veré la película, quizás haya ahí algún mensaje más interesante.


jueves, 25 de julio de 2019

Paradise Star, de Aya Oda

Hace tiempo que no traigo una reseña de Aya Oda, una de las consideradas autora fetiche de Ivrea que, como (casi) toda la demografía de shôjo y josei, lo cierto es que ha desaparecido de sus lanzamientos. 

Ahora que estamos con el aniversario del blog fresco me ha parecido interesante hablar de otra de sus obras pues la primera reseña de un manga que escribí aquí fue para El ángel del jardín. Aparte de ésa podéis leer también la de su primer josei, Eso pasa por enamorarte.

Argumento

La familia de Tamao Chiba está en bancarrota. Su padre pidió una cantidad de dinero desorbitada a la yakuza y desapareció, su madre y su hermana se han ido a refugiar con sus abuelos y él se ha quedado solo, teniendo que huir constantemente de aquellos que exigen el pago de la deuda.

Lo último que le faltaba es que apareciera frente a él un tipo llamado Kurotengu que quiera “comérselo”. Tratando de escapar de todos, Tamao accede por accidente al backstage de un espectáculo donde se darán a conocer futuras estrellas. La presentadora es la idol Haname Sakisaka de quien el joven es un gran fan. Satomi, el productor, aparece y le ofrece a Tamao convertirse en idol y ganar así mucho dinero. Para ello tiene una idea: que haga un dúo con el tipo de antes, Kuro, un mononoke que lo ha marcado como su presa. Tiene una pureza que ha despertado el apetito de estos seres que viven entre nosotros, alimentándose de espíritus de humanos "puros", es decir, vírgenes, para sobrevivir. Para colmo, los mononoke se alimentan del espíritu de los humanos mediante la boca, es decir, besando.

Aunque Tamao pretende negarse, cuando Satomi salda la deuda con la yakuza, no le queda más remedio que acabar colaborando con ellos. Sólo hay un pequeño problema... se le da fatal cantar y bailar ¿Cómo va a hacerse famoso así?

Reseña

Paradise Star es la obra más antigua que nos ha llegado de esta autora. Publicada en Japón en 2004, esto se nota principalmente en su dibujo que, aunque objetivamente es un poco burdo y le falta pulirlo, para mi gusto personal tenía más carácter y un punto más especial que el que fue desarrollando en obras posteriores.

Sin duda, por lo que más destacó cuando salió publicada es porque, a pesar de ser un shôjo, la relación principal tenía algo más que tintes de Boy's Love. Fiel a los triángulos amorosos, una figura más que vista en las obras de Aya Oda, en este caso vuelve a recurrir a ella pero es uno de los chicos, Tama, el vértice del triángulo que recibe el interés de los otros dos: Kuro y Haname. Sin embargo, la autora parece querer evitar por todos los medios que pensemos que entre sus dos protagonistas hay algo (los besos entre ellos son para que Kuro se alimente y Tama está muy enamorado -¡JA!- de la chica) pero la química que tienen, lo que se ayudan y cómo se acaban preocupando por el otro hace más que evidente cuál es "la pareja" de la serie.

El siguiente punto a destacar es la temática fantástica. No he hecho un repaso exhaustivo de todos sus trabajos pero diría que es la única serie de esta autora en la que introduce elementos de tipo sobrenatural, en concreto, los mononoke. Por lo que he averiguado es otra forma de referirse a los yokai. O al menos no he dado con un artículo que explique dónde radica la diferencia entre ambos términos. Vamos, en definitiva son criaturas tradicionales de la mitología japonesa que habréis visto en multitud de series.

Supongo que se debe a la unión de serie breve (sólo dos tomos) e inexperiencia a la hora de usar elementos que se salen de las historias cotidianas pero lo cierto es que desaprovecha el planteamiento y deja muchas lagunas alrededor de todos los seres fantásticos que aparecen y sus motivaciones, como la nube de misterio en torno a Kuro que no termina de resolver. No obstante, la mayor duda que se me queda al terminarla es qué necesidad tienen los mononoke de meterse en el mundo del espectáculo ¿No es un poco contradictorio tener que esconderse y evitar ser descubiertos con exponerse ante el público y tener encima a fans y periodistas que pueden descubrirlos en algún momento?

Precisamente la temática de los idols es la que más choca con el planteamiento de la serie. Parece como si la autora hubiese metido la mano en una urna con papelitos con diversos temas y le hubiesen salido "mononokes", "idols" y "yakuza". Es una combinación interesante pero que habría necesitado de más tomos para sacarle partido. Sólo hay que pensar que el tema de la yakuza, siendo el detonante de la serie, desaparece al acabar el primer capítulo.

El gran problema que tiene la obra, más que lo ya comentado de batiburrillo de ideas y desarrollo con lagunas, es su desconcertante final. Al ser un shôjo, el desenlace al que llega no es el debería siguiendo la lógica y el desarrollo de los personajes y sus relaciones. Haname, la chica por la que en teoría está enamorada Tama, aunque sea maja y caiga bien, no llega a desarrollar con él ni una pizca del mismo sentimiento que despierta Tama con Kuro. La demografía se impuso a la lógica. Por tanto, en ese sentido es normal que la serie se quede abierta con una ecuación imposible de resolver. A ver, destripe: Tama acaba "apreciando mucho" a Kuro y quiere seguir alimentándolo, por lo que se debe mantener virgen. No puede estar tan enamorado de Haname si se resigna tan fácilmente a no poder hacer nada con ella ¿no? Vamos, que cualquiera que llegue al desenlace, por abierto que esté, tiene bastante claro qué debe suceder después o muy ciego debe estar. Y, por cierto, está muy cogido con pinzas y es un tema muy espinoso que la supuesta pureza de espíritu esté enlazada con la virginidad.

Poco más que decir. Aunque he hablado mucho de puntos negativos lo cierto es que es una serie interesante, original en su planteamiento, con bastantes puntos cómicos y con unos personajes simpáticos con los que te encariñas. Lástima de final y de falta de tomos para aprovechar más el mundo de los idols y el mundo de los mononokes.