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martes, 30 de junio de 2026

The Cradle of the Sea, de Mei Nagano

Sorprendentemente, hoy vengo con una reseña de manga, que igual que intento ir reduciendo mi lista de libros pendientes, también debería hacer lo mismo con éstos. Con ese objetivo en mente cogí esta serie que adquirí vía Wallapop este pasado mes de marzo. A ver si a partir de ahora puedo ir alternando un formato y otro durante un tiempo, que la lista de pendientes no es precisamente corta en ninguno de los casos.

Esta breve obra de cuatro tomos la sacó Milky Way durante el 2018. Originalmente fue publicada en Japón en un periodo nada corto, a tomo por año, desde 2013 a 2016, al parecer, por problemas de salud de la autora. Por lo que he visto, ésta ha sido su primera y única obra hasta el momento y, dado que ya hace unos 10 años que la terminó, parece que la pobre no ha podido dibujar nada más. Una pena porque tenía mucho potencial.
 
Argumento

Revolución Industrial inglesa. Monica, una muchacha criada en los suburbios, trabaja como sirvienta en una mansión donde cuida del pequeño Evan. Cuando el señor de la casa desaparece en un naufragio, el hermano de éste y su esposa se instalan allí y deciden prescindir de los servicios de Monica ante rumores de que aquél le tenía mucho cariño a la joven e incluso podría ser una amante. A ésta no le queda otra opción que volver con el borracho de su tío, su único pariente vivo, quien se gasta en alcohol y apuestas lo poco que ella consigue ganar.

Un año más tarde, Monica visita la tumba de su antiguo señor y escucha a hurtadillas cómo el hermano y cuñada de aquél desprecian al pequeño y no le dan ningún amor. Apenada, lo ve dormido y llorando en el carruaje y decide secuestrarlo. Tras captar una extraña conversación entre marineros tiene la corazonada de que el padre del pobre niño sigue vivo. Entonces toma la determinación de partir en su busca a Estados Unidos llevando a Evan con ella. Para ello consigue subir a un barco de vapor con la ayuda de un joven llamado Louis que carece de los miembros izquierdos y tiene un sorprendente conocimiento de cómo funcionan las máquinas de vapor.

Reseña

La premisa no podría resultar más interesante, pero lo cierto es que antes de decidirme a pillarlo leí varias reseñas y no terminaban de ponerlo muy bien. Aun así, al poder conseguirlo a un buen precio y querer verlo por mí misma, opté por darle una oportunidad. Sin embargo, tengo que decir que coincido con la mayoría de opiniones que lo ponen entre mediocre y pasable. También es cierto que hay otras reseñas que le ponen cinco estrellas, así que merecía la pena hacer la prueba.

El gran problema de la obra es cómo se sustenta en un cúmulo de casualidades y coincidencias que acaban quitándole toda credibilidad posible, todo desde el mismo principio en que Monica secuestra a Evan y cómo se van alineando los astros para que todo le salga bien en su huida. No tiene ningún sentido que la chica, siendo pobre y sabiendo lo que es eso, quiera arrastrar a esa posible vida al pequeño al que tanto quiere por una simple corazonada. Y si no es a la pobreza, a un peligroso viaje por mar en que podrían morir. Sus tíos no serán cariñosos con el niño, pero le mantienen alimentado y a salvo, que no es poco para la época en que se sitúa la historia. Pero esto es sólo la punta del iceberg de toda la concatenación de decisiones extrañas y casualidades imposibles que se van a dar.

Otro problema de la serie es que se centra tanto en la parte de intrigas y misterios que se olvida de darle fondo a sus personajes. Cada uno tiene su personalidad y cierta evolución, pero tira mucho de clichés y, para mí, se queda en la superficie de la mayoría. Además, se intuye cierto triángulo amoroso, pero carece de todo sentimiento por ninguna de las partes.

Entre unas cosas y otras, esta serie habría necesitado algunos tomos más para poder desarrollar bien la historia y a sus personajes. Hay demasiada acción y descubrimientos atropellados como para poder disfrutar de lo que cuenta o llegar a interiorizar lo que se va sabiendo. Tanto giro de guion final llega a ser confuso y perder al lector. Se nota que la autora estaba muy verde en lo que a plantear el desarrollo de la trama se refiere y quiso hacerla más compleja de lo que su inexperiencia le permitió sacar adelante en condiciones. También puede ser que tuviese pensado que fuese más larga, pues el desarrollo de los primeros dos tomos tiene un ritmo aceptable que acelera sobremanera en los siguientes.

Donde este manga sí que brilla es en la parte de documentación. El trabajo de la autora por situar su historia en el siglo XIX con la Revolución Industrial de aquella época es digno de aplaudir, más por todo el trabajo que hace con la parte técnica de los barcos de vapor. 

Otro punto donde también refleja muy bien la época es en el maltrato y explotación infantil, la cara oscura de la Revolución Industrial. Falta absoluta de derechos humanos básicos y diferencia de clases extrema. Por no hablar de la misoginia, aunque en realidad ha estado igual de presente en todas las épocas. Monica debe usar el disfraz de muchacho para poder subir al barco pues como mujer se lo habrían impedido. Disfraz muy poco elaborado y que se basa en el uso de una simple gorra. Que toda una tripulación de marineros se crea el montaje es muy poco creíble.

También me parece muy interesante ese dilema que se acaba introduciendo y que está en el núcleo de los sucesos que marcan a los personajes: los avances industriales y su uso por parte del sector militar. El conflicto interno de ingenieros y científicos entre lograr avances y el saber que lo que consigan se usará para arrebatar cientos o miles de vidas. Seguro que se os viene a la mente más de una obra con este tema, ya sea en serie, película, libro o manga.

También hay que decir que el manga es un gustazo visual. Los personajes serán bastante genéricos, aunque consigue hacerlos diferentes entre sí, pero todo lo que son fondos (habitaciones, zonas de los barcos, ciudad...) y detalles técnicos de las máquinas de vapor es soberbio.

Al final de cada tomo hay unas páginas a modo de novela con alguna ilustración que sirven para complementar lo visto durante los capítulos del tomo o explican elementos más técnicos. Lo que ahí se cuenta habría sido preferible tenerlo durante el propio manga para rellenar lagunas. Pero claro, eso habría supuesto esos tomos adicionales que comento y, visto lo visto, quizás la autora no habría podido acabar la serie,

En definitiva, una serie que se merece una oportunidad a poco que te llame el tema histórico y tecnológico de la Revolución Industrial. Tiene ideas interesantes, es una aventura frenética y el dibujo acompaña de maravilla. Lástima que podría haber sido mucho mejor, quizás siguiendo la idea del "menos es más", dividiendo la trama en dos obras diferentes: una con la aventura de Monica y otra con todo el tema de los barcos de vapor. Todo junto es demasiado para estos cuatro tomos.

miércoles, 15 de octubre de 2025

Adolf, de Osamu Tezuka

Y última obra de este especial por el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial, por lo que cierro con un broche de oro con una de las obras del conocido como "Dios del manga". A decir verdad, aún me quedan un par de obras que podría haber añadido, pero ya no más. Ha sido un viaje bastante duro por momentos, con historias que impactan y emocionan. También ha habido otras que me han resultado un tanto decepcionantes, pero de todas he sacado algo, con todas he ampliado mis básicos conocimientos de unos años terribles.

En cuanto a Adolf, la obra fue realizada entre 1982 y 1985, siendo uno de los últimos y más aclamados trabajos de Osamu Tezuka. Aquí, en España, hemos tenido unas pocas ediciones. Yo tengo la primera que se publicó entre 1999 y 2000, en cinco tomos, pero cada pocos años se ha reeditado en diferentes formatos, la más reciente de 2023 como cofre de dos tomos.

Argumento

Año 1983. Un japonés llamado Sohei Toge deja unas flores en una tumba con el símbolo de la Estrella de David. Ahora que esa persona ha fallecido, Sohei puede contar la historia de tres hombres que compartieron el mismo nombre. Por un lado, Adolf Kamil, judío residente en Japón. Por otro, Adolf Kaufmann, medio alemán, medio japonés, es amigo de Kamil a pesar de las órdenes de su padre. Por último, Adolf Hitler, líder de la Alemania nazi.

Todo empieza en el año 1936, durante las olimpiadas celebradas en Berlín, ya con Hitler en el poder. Allí hace de corresponsal Sohei, periodista y antiguo deportista universitario de renombre. Su hermano pequeño, que se encuentra residiendo en Alemania por estudios, le llama muy asustado diciendo que tiene unos documentos que pondrían fin al futuro político de Hitler... ¿y si aquél que odiaba a los judíos y provocó su masacre hubiese tenido sangre judía?

Reseña

No ha sido a propósito, pero no he podido cerrar el especial con una obra más adecuada y más redonda por todo lo que ahora iré desgranando. Ya os digo de entrada que es un imprescindible.

Osamu Tezuka hace un recorrido histórico que inicia en 1936 y acaba en 1983, es decir, de manera contemporánea con el momento de publicar esta obra. En lugar de centrarse estrictamente en los hechos, crea un thriller trepidante alrededor de unos documentos que probarían que Hitler tenía sangre judía. El autor aprovecha un vacío real existente en el árbol genealógico de aquél, pues nunca quedó claro quién fue su abuelo paterno y, entre algunas de las hipótesis menos probables, efectivamente se encontraba la de que el padre de Alois Hitler fuese un judío. Los documentos se convierten en pieza clave en la historia y se establecerá una lucha entre aquellos personajes que los quieren sacar a la luz y los miembros de la Gestapo nazi y la policía secreta japonesa que buscan ponerlos a seguro o destruirlos, asesinando a cualquiera que sepa algo. 

Hay que reconocer que por mantener la tensión de los papeles activa hasta el mismo final se desaprovechan varias ocasiones de que viesen la luz de manera un tanto absurda. Del mismo modo, como cierto personaje dice durante la serie, en realidad sería poco probable que acabasen con Hitler y el nazismo, teniendo a un manipulador y propagandista como Goebbles capaz de sobra de vender que eso no eran más que difamaciones basadas en unos papeles falsificados o cualquier otra cosa. O que en caso de efectivamente llegar a derribar a Hitler, no hubiese otro que tomase el relevo y la Historia hubiese seguido su curso.

Al final, el hilo conductor de los documentos no deja de ser una excusa que va a servir para que, a medida que vamos siendo testigos de los hechos históricos que se van sucediendo, conozcamos una gran cantidad de personajes que se irán conectando entre sí, muchos ficticios pero algunos reales y relevantes para los sucesos de aquellos años. Con estos personajes iremos viendo las diferentes mentalidades e ideologías que existían por entonces: patriotismo, racismo, machismo... Lo cierto es que la obra resulta muy crítica con prácticamente todos los frentes, incluso haciendo autocrítica por la forma en que trataron los japoneses a los chinos de Manchuria. Quizás lo más desgarrador es ver la potente maquinaria de lavado de cerebro nazi capaz de convertir a niños en asesinos a sangre fría y sin moral. Todo por seguir los delirios de un Adolf Hitler que cada vez que aparece le vemos más enajenado. Aterrador resulta también el inicio, cuando éste da esos discursos que embelesaron a millones de personas que compraron su visión del mundo. No es muy distinto de lo que hoy en día podemos encontrar en algunos de los líderes mundiales.


Cabe decir también que hay que tener algo de estómago para leer esta obra. Osamu Tezuka no es muy explícito con lo que dibuja, pero tenemos violaciones, asesinatos y bombardeos. Por no hablar de lo duro que resulta ver el trato dado a los judíos o algunos procedimientos de tortura para sacar información. La mayoría de estas situaciones las realizan, claro, los malos, pero también hay algún momento en que los buenos recurren a ello mostrando lo que es capaz de hacer cualquiera por lograr su objetivo.

No todo en el manga es horrible en el sentido de ser testigos de la crueldad y miseria humana. También tenemos personajes con ideales nobles, gente normal que busca seguir con su día a día sin odio contra quienes no son idénticos a ellos, ya sea por raza o nacionalidad. Hay héroes que arriesgan su vida por hacer lo correcto y personajes grises más difíciles de categorizar. Quizás el punto más débil son algunos romances que introduce durante la historia, todos basados en flechazos, sin chispa ni emoción. Mención especial a Sohei, que por algún motivo el autor lo convierte en un rompecorazones con no pocas mujeres que se prendan de él.

Como es evidente, al abarcar tantos años, hay importantes saltos temporales. Especialmente grande es el dado al final que, acabada la Segunda Guerra Mundial, salta al conflicto entre Israel y Palestina. Ya ahí el autor habla de la horrible ironía de que una parte del pueblo masacrado por los nazis se haya vuelto verdugo de los palestinos y colonizador de sus tierras. Me pregunto qué diría el autor al ver que lo que dibujo en los '80 ha continuado pasando volviéndose el sionismo cada vez más violento y deshumanizador. Escuchas lo que dicen los sionistas en la actualidad de los palestinos y no ves grandes diferencias con lo que en este manga ves que los nazis decían de los judíos.

Al margen de todo esto, me temo que el dibujo no siempre acompaña. Por momentos, el estilo de Osamu Tezuka mete expresiones o poses de caricatura que desentonan con la seriedad e intensidad del resto de la obra. Por ejemplo, viñetas en que el personaje corre y parece un bailarín dando un salto con ambas piernas extendidas. Salvo por estos elementos, el dibujo cumple en darnos personajes diferentes y reconocibles y servir de soporte adecuado a lo narrado, pero a ojos actuales no deja de resultar un tanto desfasado. Si te acostumbras al estilo, esto no resultará ningún problema para disfrutar de la obra.

En definitiva, una obra realmente imprescindible por lo que cuenta y por cómo se conecta con el presente, incluso más de treinta años después de su final. Aunque la componente de thriller es la más destacada para la trama, durante la serie se van intercalando reflexiones que te pueden hacer dejar el tomo a un lado para digerirlas. Realmente, es una obra que cuando llegamos al final resulta muy triste y cruel, pero por eso mismo hace un retrato tan adecuado del mundo en el que vivimos desde hace más de un siglo.

domingo, 5 de octubre de 2025

En este rincón del mundo, de Fumiyo Kouno

Sigo reseñando obras manganime relacionadas con la temática de la Segunda Guerra Mundial dado que se cumple el 80º aniversario de su final y hoy repito con Fumiyo Kouno, mangaka de la joyita La ciudad al atardecer. El país de los cerezos. La autora volvió a tocar esta trascendental época histórica tres años después de aquella obra, entre 2007 y 2009, consiguiendo un gran éxito que la llevó a adaptaciones de imagen real, tanto película como serie dorama, y a una película animada en 2016 que tengo pendiente. Ya veré si el día que caiga edito esta entrada o le dedico su propia reseña.

Cabe destacar que la edición de Ponent Mon recopila los tres tomos originales de la serie en un tomo único, lo que da lugar a un señor tocho de más de 420 páginas que justifica los 26€ que costaba. Si no tenéis esta edición de 2015, Planeta anunció que van a publicar de nuevo la obra y sale durante este mismo mes de Octubre. Parece que van a seguir el mismo formato pero a 16,95€, un precio todavía más apetecible.

Argumento

Suzu Urano es una niña tranquila, despistada y que disfruta dibujando el mundo que la rodea. La pequeña vive en Eba, población cercana a la ciudad de Hiroshima, y hacia 1934 su familia se dedica a la recolección y secado de las algas nori. Su día a día no puede ser más tranquilo junto a su adorable hermana Sumi, su bruto hermano Yoichi y sus cariñosos padres.

Los años pasan y a finales de 1943, cuando ha cumplido 18 años, le llega una propuesta de matrimonio de Shusaku Hôjo, un joven que vive en Kure, a unos 20 km. de su hogar. Pasada la sorpresa inicial y sin tener motivos para rechazarle, finalmente se casa con él. Éste dice haberla conocido de pequeña, aunque ella no lo recuerda, algo que no es de extrañar pues la chica suele estar en las nubes. Suzu debe dejar su hogar y trasladarse con los Hôjo quienes la acogen con gran cariño. Sólo su cuñada Keiko tarda algo más de tiempo en simpatizar con ella.

Sin embargo, son tiempos difíciles con la Segunda Guerra Mundial teniendo batallas de gran importancia en el Pacifico y eso empieza a hacerse notar en sus vidas, primero con escasez y racionamiento y más adelante con bombardeos cada vez más crudos siendo Kure una base naval clave para Japón. Pero nada comparado con lo que sucederá en 1945...
 
Reseña

Hablar de esta obra es especialmente complicado porque hay mucho que comentar, tanto por lo que cuenta como por cómo lo hace. Vayamos paso a paso.

Para empezar, yendo al mismo principio, hay un par de capítulos iniciales que chocan con el resto por la introducción de elementos sobrenaturales. En el primero, que es cuando efectivamente Suzu conoció a Shusaku de niña, se da un encuentro con un monstruo y en el segundo con un fantasma. Aparte de esto, Suzu dibuja unas tiras en las que representa a su hermano mayor como un demonio que va viviendo aventuras varias que se conectan con el desenlace. Son elementos que no parecen casar con una obra pensada como realista, como un drama que va a mostrar las penurias de la guerra, pero salvo la extrañeza inicial, me han parecido una delicia de capítulos que podríamos definir como realismo mágico.

Luego, la obra es casi un tratado de la forma de vida de aquella época, de detalles de ropa, utensilios, comidas, uso de plantas y un largo etcétera. El trabajo de documentación llevado a cabo por la autora es realmente asombroso, tanto en lo cotidiano como en aspectos militares como la descripción de Kure, los barcos del ejército o hasta esquemas de los diferentes tipos de bombas incendiarias que les podían caer. Lo mejor que tiene es esta parte histórica en que vemos, por ejemplo, cómo desmontaban ciertas casas para que hubiese espacio entre ellas y no se expandiesen posibles incendios o cómo hicieron refugios y preparaban alimentos usando hierbas o recurriendo al mercado negro. El tomo está repleto de notas en los márgenes, por lo que resulta una obra muy instructiva. Eso sí, tantísimo detalle que detiene el desarrollo de la trama, o bien te parece un conjunto de información interesante y enriquecedor, o bien te sacan de la obra y te llegan a aburrir... o incluso un poco de las dos cosas. En mi caso, me ha parecido fascinante todo lo que introduce y lo que he podido aprender con el tomo.


El enfoque general de la historia es el de costumbrismo, muestra el día a día tranquilo a pesar del aumento progresivo de los problemas a los que enfrentarse. Hay varios momentos de humor (me quedo con el capítulo en que un oficial pilla a Suzu dibujando la bahía con los barcos militares de fondo y la toma por una espía... despertando las posteriores carcajadas de su familia política) y hasta el final, la perspectiva es de optimismo y esperanza. No obstante, el drama, como no podría ser de otro modo con semejante contexto, acaba apareciendo. Las bombas caen y es inevitable que alguna pérdida se produzca. Sin embargo, la autora vuelve a omitir, como pasaba en la otra obra reseñada, las escenas más crudas. Consigue que nos emocionemos, aunque sin ser gráfica, lo que se agradece. Por desgracia, no he conseguido soltar ninguna lágrima y diría que es porque el momento donde lo pretendía me pareció previsible.

Entrando más en la trama, tenemos un polígono amoroso de cuatro vértices cuyo tratamiento me ha parecido tirando a regular. La pareja que hacen Suzu y Shusaku es mona, no lo niego, pero ambos sentían cosas por otras personas y en toda la obra es algo que sobrevuela pero no se llega a afrontar. Para esto, bien se lo podría haber ahorrado la autora. Además, [destripe] que Shusaku recurriese a la prostitución, aunque acabase enamorado de la prostituta con la que iba, le hace perder todos los puntos que tenía como chico honrado y sencillo [fin de destripe]. A esto se suma el contexto histórico, esa boda que se produce sin siquiera conocerse, sin amor, y tras la cual Suzu pasa al día siguiente a encargarse de las tareas de su nueva casa. A partir de ese inicio de la relación tan poco prometedor van consolidando un matrimonio bonito, eso es cierto, pero es una lástima tanto lo que decía en el destripe como el mal tratamiento del polígono. 

Que el romance no fuese lo mejor que he leído tampoco resulta tan grave cuando estamos ante una obra que se desarrolla en un contexto bélico. El problema es que esta parte tampoco me ha terminado de convencer. La obra va avanzando de manera muy lenta, demasiado, y en la recta final todo sucede de golpe, desde la muerte de un personaje, justo el más adecuado para sacarnos la lágrima y desgarrar al lector, hasta las secuelas de la bomba atómica en Hiroshima. El tomo acaba informándonos muy de seguido de unas pocas muertes, todas como de pasada, sin que se derrame ni una lágrima por ellos (por el contrario, yo aquí sí estuve a punto, pero un tratamiento tan frío de lo que se mostraba lo impidió), y sin que sepamos qué va a suceder con un familiar de Suzu que parece estar afectado por la radiación de la bomba, así que queda en el aire si morirá también en breve o se convertirá en un hibakusha que vivirá muchos años. Con todo el espacio que dedicó a los meses previos, este cierre casi en falso, abrupto, resulta incongruente.


Al margen de esto, me ha mosqueado el mensaje que deja cuando se anuncia el final de la guerra con frases como "La justicia se aleja de este país" o "Tenemos que someternos a la violencia". Entiendo que para los japoneses en ese momento fue un shock y supongo que la autora simplemente se limita a representarlo, pero se crea esta obra entrado el S.XXI. Es bien sabido los horrores que cometieron los japoneses con sus ansias imperialistas, no por nada estuvieron del lado de los nazis. ¿Para qué creían los personajes que servían los grandes barcos militares que ven? ¿A dónde creen que iban sus soldados antes de que la Segunda Guerra Mundial realmente empezase en el Pacífico? ¿Qué creen que hacían en otras tierras? Si en la anterior obra había cierta autocrítica por cómo trató la propia sociedad japonesa a los hibakusha, esperaba algo en ese sentido, esperaba que fuese algo más lejos, pero ignora todo el contexto de lo sucedido. Sí, la población civil fue víctima. No, Japón como nación no era inocente. ¿Si en lugar de la historia de una familia japonesa hubiese sido una familia alemana veríamos con buenos ojos que se lamentasen por injusticia o por tener que someterse a la violencia? Fue tan horrible lo de las bombas de Hiroshima y Nagasaki que parece que antes de eso no hubo nada.

Digamos que estamos ante una obra maravillosa por todo lo que se puede aprender de la vida en un pueblo japonés durante la guerra y por la simpática protagonista, encantadora en su torpeza y despistes. Aparte de eso, tanto la trama de romance como la parte más dramática se me han quedado un tanto frías. Sin duda, es una obra muy buena, pero quizás esperaba más de ella. Por comparar, el otro tomo de la autora me parce mucho más redondo con menos de un cuarto de las páginas que tiene éste.

sábado, 20 de septiembre de 2025

La ciudad al atardecer. El país de los cerezos, de Fumiyo Kouno

Segunda obra que reseño en este especial que quiero realizar por el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, quizás debería especificar que mi intención es hablar de las obras manga que tenía por casa ya que me parecía el momento adecuado para reseñarlas, así que el especial queda muy centrado en la parte japonesa de la historia.

Si la anterior entrada fue Una mujer y la guerra, mi más reciente adquisición de esta temática, hoy toca la que fue la primera. De hecho, la leí por scans antes de ser publicada en 2007 por Glénat y tenía la intención de haberla fan-traducido para el grupo con el que colaboraba entonces, MWFansub. Cómo ha pasado el tiempo... La cuestión es que no dio lugar a ello pues apenas había empezado el proyecto cuando fue licenciada. Tenía buen ojo por aquel entonces. 

Mencionar por último que si no os hicisteis con esa edición, quizás sea más factible de encontrar la reedición que sacó la ya desaparecida editorial Kodai en 2020. He echado un vistazo rápido y de segunda mano se encuentran varios tomos de una u otra editorial. No obstante he leído que la rotulación de Kodai deja bastante que desear, algo que coincide con páginas de muestra que he visto, así que si podéis, id por la de Glénat. 
 
Argumento

La ciudad al atardecer.
Año 1955. Han pasado 10 años desde aquel ardiente destello. En una ciudad de Hiroshima cada vez más recuperada del desastre vive la joven Minami Hirano. Cada día va caminando al trabajo desde las chabolas en que vive con su madre, la única superviviente que le queda de su familia. Aunque esto no es exacto, también tiene a su hermano Asahi, pero éste vive en otra ciudad bajo el apellido Ishikawa pues fue adoptado por unos parientes para alejarlo de los efectos de la radiación.

El país de los cerezos (I)
Año 1987. Nanami Ishikawa es una niña que va a primaria en Tokio, juega al béisbol y es poco femenina para lo que le gustaría a su abuela. A diferencia de ella, su mejor amiga, Toko Tone, sí que cumple esa característica. Un día, tras un balonazo, Nanami se escabulle del entrenamiento y convence a Toko para que la acompañe al hospital donde está Nagio, su hermano pequeño, ingresado por asma.

El país de los cerezos (II)
Año 2005. Nanami está preocupada porque su padre últimamente parece hacer cosas raras como desaparecer dando paseos que duran hasta un par de días y la factura de teléfono del mes anterior ha salido disparada. Una noche decide seguirlo y por casualidad se reencuentra con Toko, a quien llevaba tiempo sin ver. Ambas deciden seguir al padre de Nanami, quien acaba viajando hasta Hiroshima.
 
Reseña

Este tomo es una pequeña joya, uno de esos imprescindibles que recomendaría siempre. Hacía tiempo que no le daba una relectura y aunque no ha tenido el impacto de la primera vez, sigue emocionando y haciendo reflexionar. Es una de esas contadas obras que gana en cada relectura.

Se trata de un tomo muy fino, apenas son unas 100 páginas en total, pero cuenta una historia muy bien estructurada en los tres capítulos que tiene. Quizás he escrito más de lo que debería en el argumento, pero aunque está bien narrado, puede llegar a ser algo confuso y necesitar un par de relecturas para atar los hilos que unen los tres momentos temporales. Por eso he preferido explicar de más que de menos para que sepáis cómo es la historia que se cuenta.

La masacre que supuso el lanzamiento, por parte de Estados Unidos, de las dos bombas atómicas no acabó con su explosión, como ya sabréis. Muchas obras se centran en el antes (el desarrollo de las bombas, la política militar, las grandes batallas...) y el inmediato después. De haber sido unas bombas normales, poderosas, pero normales, esto tendría todo el sentido. Sin embargo, el horror secundario de estas bombas estuvo en su radiación, que dejó marcada física, mental y sociológicamente a quienes sobrevivieron bajo el término hibakusha. Es en este legado cruel en el que se centra la autora. Quienes no murieron el mismo 6 de agosto o en los días posteriores no sólo debían enfrentar las secuelas físicas de quemaduras y heridas, también tenían el sentimiento de culpa de haber sobrevivido, en muchos casos dejando atrás a quienes no podían ayudar. A esto, que son secuelas habituales en supervivientes de catástrofes en general, se sumaba el miedo de no saber cuándo aparecerían enfermedades derivadas, o si sus hijos o hasta nietos llegarían a tener problemas de salud. Para complementar lo visto en este tomo os puedo recomendar el documental Atomic people. Por simple ley de vida, ya quedan pocos hibakusha, así que su testimonio es imprescindible para que nunca caiga en el olvido el horror de este tipo de bombas.

Por cercanía temporal y por verse las secuelas de la bomba de manera más cruda y directa, la primera historia es la más brutal de las tres, y eso que ahí ya han pasado 10 años de su estallido. Aparte, hay escenas en flashbacks de Minami del momento y son desgarradores. La autora ni siquiera necesita ser explícita. Con metáforas visuales y sin detallar nos hacemos una idea del horror. Esto hace que los dos capítulos siguientes contrasten mucho, casi parece que estamos leyendo otra obra, una que resulta hasta superficial e inconexa, pero todo acaba relacionado. Si sentís que no merecen tanto la pena estos dos capítulos, dadles una relectura pasado un tiempo, ataréis mejor todo lo que la autora pretende transmitir. A mí me pasó, pero con cada relectura he ido apreciando mejor los detalles que unen los tres momentos temporales.

Al final del tomo (supongo que también estará en la edición de Kodai) hay un epílogo de la autora. Fumiyo Kouno procede de Hiroshima y aunque estuvo en el Museo de la Memoria en su etapa universitaria, le había dado la espalda a lo sucedido como algo del pasado, se desvinculó. Con esta historia superó esa incomodidad para dar una lección al pueblo japonés que había seguido su vida olvidando todo lo posible lo vivido. Me parece un testimonio muy interesante por autocrítico para con ella misma y con su pueblo.

En definitiva, una pequeña joya que no debería faltar en vuestras estanterías. La autora hace un más que digno homenaje a quienes vivieron ese horror, en especial en las secuelas que han sufrido generaciones enteras. Dibujo sencillo, estilo cotidiano y un par de puntos de romance muy bonitos. Estos elementos que te ponen el corazón calentito contrastan con la tragedia narrada de una manera sutil, pero desgarradora.

lunes, 15 de septiembre de 2025

Una mujer y la guerra, de Yoko Kondo

Este año se ha cumplido el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial y me parece una fecha adecuada para hacer al menos un par de reseñas de obras relacionadas con ella. No sé cuántas serán al final, me gustaría que fuesen cuatro más, pero de momento aquí va la primera.

Una mujer y la guerra es un tomo único publicado por la editorial Gallo Nero en 2023. En los meses posteriores a la rendición japonesa de 1945, Ango Sakaguchi, autor provocador e inconformista, escribió dos relatos recopilados en una novela con este mismo título (en 2022 fue publicada por la editorial Satori). Cada relato ofrecía dos perspectivas distintas sobre la vida bajo las bombas: una masculina y otra femenina. En 2012, Yoko Kondo, mangaka cercana al círculo de la revista Garo, decide hacer una adaptación a manga entrelazando las dos historias en un único relato.

Argumento

«Deseo de todo corazón que llegue el día en que la ciudad quede envuelta en llamas.»

Una mujer exprostituta e incapaz de sentir placer comparte con su amante la exaltación erótica que le provoca el fuego y la destrucción en medio de las ruinas y los cuerpos carbonizados.

No es el amor lo que los une, sino el caos que los rodea. 

En medio de los bombardeos nocturnos sobre Tokio, la mujer oscila entre un intenso deseo de vivir y el miedo a morir en un Japón que llega a su fin: «El gran fuego que devora el mundo y todo lo reduce a cenizas es lo único que me satisface».

Reseña

Debo decir que lo más cercano a este tomo que he leído fue Elegía roja y no conecté con ese estilo nihilista y alternativo que me pareció que quería ser intenso y yo sólo vi absurdo, vacío e insufrible. Me temo que este segundo intento de probar algo similar ha dado un resultado sólo un poco mejor. No tan malo, pero lejos de ser algo con lo que pueda conectar o disfrutar.

En la obra se muestra el día a día de una pareja que vive soportando los bombardeos estadounidenses sobre Tokio poco antes de que éstos también lancen las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki y que los soviéticos derroten en Manchuria a los japoneses, llegando así a la rendición oficial de Japón. Hay aspectos interesantes como las menciones al racionamiento, al mercado negro o a los pantalones que las mujeres se debían poner o eran recriminadas por los oficiales. Hasta aquí, bien. Habría sido una historia interesante que podría haber dado mucho juego dramático y como testimonio de la guerra en Japón. El problema ha sido la pareja protagonista.

El pasado de exprostituta de la mujer ha hecho que sea incapaz de sentir placer con el sexo y parece que sólo disfruta con el fuego y los bombardeos. Mi explicación a esto es que quiere ver arder el mundo que la ha tratado como un objeto y la ha destrozado mentalmente. El problema es que esa idea tan potente en manos de una autora con un mínimo de conciencia feminista ni se ha plasmado de manera evidente ni la he percibido en la lectura aunque fuese sutilmente. Más me ha parecido que su pasado es una pobre excusa para el morbo y para meter desnudos y escenas sexuales cada pocas páginas, por mucho que sea con un estilo minimalista en que no se ve gran cosa. 


Con todo lo que supuso la Segunda Guerra Mundial, resulta chocante leer una historia en la que su protagonista no quiere que acabe. Le dan igual las muertes, el sufrimiento o la destrucción que ve a diario a su alrededor, así que a pesar de sus circunstancias nos pone difícil sentir empatía por ella dado su egoísmo. Si respondiese a algo profundo, tendría un pase, pero es que sólo percibo que le gusta el juego de luces del fuego y los bombardeos porque es lo único que paradójicamente la hace sentir viva. Desde luego es una historia con un enfoque que se aleja de lo que podemos encontrar. Lo malo es que dicha premisa no creo que esté bien plasmada. Aunque el manga sea obra de una mujer, se basa en una novela de un hombre y si de por sí el machismo en Japón en la actualidad sigue siendo horrible, pensemos en un autor masculino de mediados del S. XX. Lo que plasma como su idea de una mujer exprostituta (promiscua, adúltera, vive sólo para el sexo) me parece que está a medio camino entre la fantasía y el desprecio, algo que precisamente coincidiría con la perspectiva del protagonista masculino.

Por parte de él, no he terminado de tener claro si la acaba amando o no; si la desprecia por su pasado o si le da igual. De apostar, diría que la ama hasta cierto punto, pero no la respeta porque su pasado está manchado y ella está rota y es incapaz de amar normalmente. Se unieron por beneficio mutuo, ella se libraba de ser enviada a las fábricas y él obtenía una amante, una compañera y alguien que se encarga de ir a buscar alimentos mientras él trabaja de escritor (esto me sirve de "prueba" de lo que decía antes de relacionar al autor con su protagonista). Se entiende que es una situación temporal mientras dure la guerra y que después, si siguen vivos, él buscará a una mujer más digna como esposa. En definitiva, un hipócrita. 

Aparte de esta pareja existe un secundario, un viejo desagradable, lascivo y morboso que disfruta con las desgracias ajenas. Representa de maravilla lo peor del ser humano en semejantes circunstancias, eso no se puede negar.

La mayor baza de un manga es la potencia gráfica que tiene para mostrar los sentimientos o el terrible escenario que en este caso se tiene de fondo y me temo que este estilo cercano al gekiga es demasiado inexpresivo y plano para mi gusto.

En definitiva, Una mujer y la guerra es, sobre todo, la historia de una mujer rota en un país que se hunde, pero me temo que no plasma la intensidad que tiene esta idea. No hay nada positivo que sacar de su planteamiento nihilista y oscuro, algo que tiene sentido en un relato bélico, pero no tanto en una obra sobre personajes por mucho que su contexto sea el de guerra, no sé si me explico. Sin duda, es una historia diferente y no me arrepiento de haberle dado una lectura, pero solo eso, no será de las que conserve en mi memoria o estantería por el desagradable retrato que hace de sus protagonistas, así que tampoco iré por la novela, bastante ha sido esta adaptación.

jueves, 30 de enero de 2025

Kobato, de Clamp

Tengo que empezar esta entrada haciendo una pequeña confesión. Si hoy os traigo esta reseña es porque cogí la serie de la estantería pensando que podría ser una buena candidata al mercadillo. Hace poco puse en venta CLAMP, Club de detectives, los elementos que me disgustaban o mosqueaban pesaron más que lo poco salvable y finalmente me decidí a hacer un poco de hueco en la estantería. A las pocas horas de poner el anuncio se vendió por un precio más que decente para ambas partes. Estando Kobato también descatalogada y que 
en estos momentos ni siquiera de segunda mano parece que haya más allá de algunos de los primeros tomos sueltos, imagino que pasaría lo mismo. Además, la pondría en venta con el cofre original de Norma que dio con el sexto y último tomo, lo que aún me permitiría subirle algo el precio. Todo esto era lo que tenía en mente. Seguid leyendo ya la reseña como tal para ver la decisión que al final he tomado.

Antes de pasar al argumento, quería hacer un inciso para recordar que esta serie NO es un shôjo, es un seinen. Las portadas tan bonitas o lo encantadora que es la protagonista pueden llevar a confusión, sí, pero se publicó en dos revistas de esta demografía y en ciertos detalles se aprecia que el público principal al que se dirige es el masculino.
  
Argumento

Kobato Hanato es una joven adorable, con 
muy poco sentido común y una torpeza fuera de este mundo. Para cumplir su deseo, que consiste en ir a cierto sitio, tiene que librar a las personas de sus penas. Ese sufrimiento irá rellenando una botella y, cuando esté completa, se hará realidad lo que tanto anhela. Para esta tarea va acompañada de Ioryogi, un peluche de perro azul con muy malas pulgas y poca paciencia para la falta de luces de Kobato.

Tras superar unas primeras "pruebas" de su peculiar guía, Kobato recibe la botella capaz de almacenar el dolor humano. Es entonces cuando conoce a Sayaka Okiura, la directora de una guardería que está pasando por dificultades. La joven se ofrece a ayudarla como voluntaria, algo que no gustará nada a Kiyokazu Fujimoto, el otro trabajador de la guardería con quien tuvo poco antes un primer encuentro terrible. A pesar de la opinión de éste, Kobato no piensa rendirse ya que ha encontrado a alguien que requiere su ayuda, aunque quizás el problema de Sayaka no sea algo que ella pueda solucionar.

Reseña

Dada la cantidad de obras que han realizado las CLAMP, se puede considerar que ésta quedaría entre las secundarias y es de las que menos han trascendido, aunque tuvo su anime de 24 capítulos del estudio Madhouse. Supongo que es normal si consideramos que estas autoras han dado títulos tan importantes como X, Chobits o Cardcaptor Sakura, series que han marcado mucho en el mundillo.

La serie va de menos a más, desde unos primeros capítulos que son prácticamente autoconclusivos, hasta un final bastante decente para lo que las autoras siempre han hecho (abrir muchas series que, por los motivos que sean, no terminan o a las que dan finales abiertos o muy poco satisfactorios), pasando por una evolución que la trama se complejiza de manera considerable. 

Empezando por el principio, he leído que los primeros capítulos salieron en una revista, hubo un hiatus de más de un año y luego siguió en otra revista. Estos capítulos, que son los que decía que parecían autoconclusivos, harían de introducción. No sé si en el tiempo que la serie estuvo parada las autoras le dieron una vuelta a lo que querían hacer con su historia, pero a partir de ahí siguieron con un argumento de manera más continua. De todos modos, en un par de estos primeros capítulos ya salen Sayaka y/o Fujimoto, así que la trama de fondo la tenían pensada desde el inicio y tal vez sólo cambiaron el ritmo para contarla. No sé, estoy especulando. El caso es que estos capítulos tienen principalmente un enfoque cómico, con Kobato liándola mientras intenta ayudar a alguien y Ioryogi echándole una bronca normalmente acompañada de una llamarada. Lo cierto es que el perro de peluche es bastante horrible y, por mucho que la chica meta la pata, sus reacciones son desproporcionadas, más cuando para el final sabemos quién es y por qué hace de guía de Kobato. Hay que entenderlo como gag cómico igual que cuando en Love Hina el protagonista salía volando por el golpe de alguna de las chicas.

A partir del momento en que recibe la botella mágica, la auténtica trama arranca. La serie combina el drama de la guardería con la fantasía, el misterio que envuelve a la protagonista y el triángulo amoroso que se va formando. Hay muchas incógnitas en todo, desde cómo una simple directora de guardería acabó con la yakuza acosándola a por qué Kobato no puede estar sin sombrero, dónde quiere ir con su deseo o todo lo que envuelve a Ioryogi y otros seres fantásticos que van apareciendo. Es cierto que estas autoras tienden a retorcerlo todo, a complejizar sus historias, a recurrir a personajes idénticos que son pero no son al mismo tiempo la misma persona... Con todo, quizás sea por la extensión limitada de la serie, pero no se les fue demasiado de las manos las "idas de pinza" tan habituales en ellas. Además, al menos en esta serie todo acaba explicado, quizás de una forma demasiado apresurada en la recta final, saturando de información de golpe y quedando algo confusa, pero se explica.

Sobre el desenlace, lo recordaba peor, como toda la serie. Quizás ha sido que, al leerla de corrido y no con un tiempo entre tomos, he apreciado mejor la trama, su desarrollo con las explicaciones que se dan y el final me ha dejado más satisfecha. Sí que tiene un punto muy feo. [Destripe] Esto de la reencarnación está muy bonito hasta que te das cuenta que entonces saldrá una adolescente de 16 años con un hombre que superará los 35 [Fin de destripe]. Ya sabemos que las CLAMP tienen algún tipo de fetiche con estos temas, no es la primera vez que se da algo así en sus obras, pero no deja de ser algo criticable como poco.


Las CLAMP tienen un universo tan grande y tan interconectado que los cameos y los personajes reciclados son continuos. Para empezar, se ven de manera puntual muchos de ellos, algunos simplemente de fondo en alguna viñeta, otros con alguna frase y otros tienen alguna escena, la lista de estas apariciones es muy larga. Luego, de Chobits hay varios de esos cameos pero lo más destacado es que recupera a Chitose, la casera, que tiene su pequeño papel en la trama. No obstante, la serie con la que más se interrelaciona es Wish. No es imprescindible haberla leído, pero diría que es recomendable. 

En cuanto a los personajes, Kobato es encantadora, ingenua e infantil. Es un tipo de protagonista que puede llegar a ser odiable por su poca sesera, pero tiene su explicación a la falta de luces que demuestra y lo poco que sabe del mundo. Y aun si no tuviese su porqué, no se merecería ningún hate. Además, la chica va madurando y acaba mostrando una gran determinación y valor. De Ioryogi ya he dicho algo, él sí me parece más insoportable, aunque tengas sus motivos para ser como es. Luego, Fujimoto es un tsundere, sin más. Borde y seco, se desvive por quienes le importan y en el fondo es un cacho de pan. Y, por último, Sayaka es una mujer serena y tranquila que al final saca unos ovarios que son para aplaudir. De los secundarios conocidos de Ioryogi sí que quedan más lagunas que habrían necesitado algo de espacio para desarrollarlos mejor.


En definitiva, una serie que de ser una comedia extraña, va cogiendo fondo y ganando puntos de interés, magia y dramatismo. He llegado a emocionarme al punto de que se me han saltado las lágrimas en algún momento y no contaba con ello porque, la verdad sea dicha, mi recuerdo era de historia mediocre e insulsa. Tal vez esto ha hecho que ahora me llegue mejor y la disfrute más, así como el haberla releído del tirón. Tiene momentos muy bonitos, personajes curiosos y un buen desarrollo. Lástima que la parte final haya resultado precipitada, con un tomo más habría sido redonda.


PD: Creo que es obvio, pero por si acaso, lo digo ahora: no voy a poner la serie a la venta. He disfrutado mucho la relectura y quizás en un futuro vuelva a apetecerme volver a sumergirme en los tomos. 

miércoles, 15 de enero de 2025

Los artistas no pisan las flores, de Marco Kohinata

Primera reseña después de tantos meses sin poder hacer una. La verdad es que echaba de menos esto y lo que implica, es decir, tener tiempo para disfrutar de alguna lectura o visionado y poder analizarlo luego. Para ir desengrasándome he optado por un tomo único, mi primera lectura de la última tanda que os enseñé, entre lo que compré y los regalos de Navidad.

El título original de la obra es Artiste wa Hana o Fumanai, un seinen publicado por Milky Way en 2022. De la misma autora y por la misma editorial también se puede adquirir El profundo azul del cielo y, por Ponent Mon, Akari, todos tomos únicos.

Argumento

La Primera Guerra Mundial, la considerada como madre de todas las guerras, llegó a su fin, pero dejó un reguero de muerte, dolor y miseria. 

En los años 30, en un pueblecito francés cercano a la frontera con Alemania, los efectos del conflicto militar siguen muy presentes y la situación no es fácil para casi nadie. Los niños, pese a la dureza del ambiente, intentan vivir con alegría y transmitir su optimismo a los adultos que les rodean, que no suelen tener la misma mirada que ellos.

Momo, Lille, Jean, Alain, Marc... Esta es la historia de un grupo de amigos que confiaban en un futuro feliz y en paz a pesar del duro presente que les había tocado vivir.

Reseña

Siendo sincera, creo que he leído el tomo teniendo unas expectativas demasiado altas que no se han cumplido y he acabado quedándome bastante fría. Intentaré explicarme, porque lo cierto es que objetivamente es un buen tomo, pero subjetivamente ha sido una pequeña decepción.

El tomo se compone de diez capítulos y un prólogo protagonizados en su mayoría por alguno de los niños que se mencionan en el argumento. Son prácticamente historias independientes entre sí salvo por ciertos cruces de personajes entre algunas de las historias y por el capítulo final en que se reúnen todos. Quizás aquí hay un primer punto por el que no he conectado, me ha faltado más interacción entre los niños y una mayor hilazón entre las historias.

Luego, otro punto que me ha parecido algo débil, aunque es probable que haya a quien en cambio le parezca un plus, es que no son tanto los chiquillos los protagonistas, sino que desde su punto de vista se cuentas las historias de adultos que les rodean o el contexto en que viven. 

Además, a pesar de lo dramático de la situación, le falta cierta intensidad y el tono feliz y optimista con el que acaban todos los capítulos en cierto modo chirría y resulta muy poco creíble. Más cuando sabemos que el futuro que tendrán estos niños es muy negro pues vivirán la Segunda Guerra Mundial en poco tiempo. Me lo imagino todo como una burbuja de felicidad falsa y artificial. El tomo no deja de parecer un prólogo para conocer a unos personajes de niños antes de que esa burbuja explote y se les vea madurar y enfrentar lo que inevitablemente está por llegar. Creo que ahí ésta la clave de por qué se me ha quedado cojo.

El enfoque elegido es de puro costumbrismo en el que por rendijas se cuela el drama vivido y pequeñas gotas de lo que está por venir. Toca tan de pasada temas serios que es casi como si no existiesen: la crisis económica, el hambre, la despoblación rural, las secuela psicológicas de la guerra... Sólo hay un capítulo que realmente muestra algo más de intensidad y es el odio a los judíos. Resulta sangrante que no lo aproveche para desarrollar el tema al menos a lo largo de un par de capítulos para darle más seriedad o realismo y una mayor continuidad a la trama, y ni siquiera este capítulo llega a tener un final amargo o agridulce. 

Además de esto, me han sobrado momentos con un toque ridículo o surrealista y algunos personajes absurdos que me han sacado mucho de la lectura. Por ejemplo, la rencilla entre dos cafeterías que están una frente a otra, el padre de uno de los niños haciendo el pino (imagen adjunta) o un travesti que me ha hecho pensar en Psicosis con la frase que suelta al ponerse un vestido de "si soy la viva imagen de mi madre" (y encima va la autora y hace una ilustración de todas las mujeres que salen en el tomo y lo incluye entre ellas... PFFFF... Que será una chorrada, pero a título personal es un tema que me tiene muy quemada).

La autora usa pocos diálogos y deja que su dibujo muy bonito y expresivo hable por los personajes. En general, este recurso funciona bastante bien, pero por momentos habría preferido escuchar más las voces de los protagonistas y tener una voz narradora para ampliar información de modo que no quedase todo un tanto ambiguo y abierto a interpretaciones.

Al menos, a pesar de todo esto que comento, que mayormente ha sido negativo, hay algunos capítulos que me han gustado. Por ejemplo, el segundo, en que Lille, la única niña del grupo, hace de cartera de unas cartas con dibujos de flores; el cuarto, en que el pequeño Alain se esfuerza en trabajar para ganar unas monedas con las que ayudar a su madre; o el noveno, en que se narra cómo se conocieron los padres de uno de los niños en mitad de la devastación de la guerra. Estos capítulos han sido muy tiernos y con varios detalles interesantes.

En definitiva, un tomo que a mi modo de ver peca de un exceso de ingenuidad, de querer ser sólo una lectura bonita sin que todo lo malo del contexto pueda empañar las sonrisas de los niños. No ha conseguido emocionarme, me ha parecido flojo y, en algunos momentos, incluso tonto. Si a la mayoría que lo ha leído le ha dejado con una sonrisa, a mí más bien me ha dejado entre aburrida e indiferente. Al menos algunos de los capítulos cuentan algo más de fondo y por ellos ha merecido la pena la lectura.

miércoles, 25 de octubre de 2023

Lycoris Recoil

Hoy vengo con la reseña de un anime recomendado que tenía pendiente. Lo cierto es que hace ya tiempo me vi los dos primeros capítulos, no conecté con la serie y, por falta de tiempo en ese momento, lo acabé dejando aparcado. En estos días le he dado una segunda oportunidad viéndola desde el principio y, ahora sí, la he completado.

La serie es una producción original del estudio A-1 Pictures de 13 capítulos emitidos durante la temporada de verano de 2022. En principio se quedaba ahí la cosa pero este pasado mes de febrero se anunció que tendría un nuevo proyecto relacionado, lo que supongo que será una T2. No es de extrañar, la serie al parecer tuvo notable éxito y se está realizando una adaptación a manga seinen que va por su tercer tomo además de, al menos, una novela ligera.

Argumento

Para que los días pacíficos sean una realidad, existe una organización secreta de inteligencia por todo Japón llamada DA (Direct Attack). Esta organización recoge a niñas huérfanas y las entrena hasta la adolescencia como agentes con el nombre en clave de "Lycoris". Su labor consiste en asesinar a terroristas y criminales antes de que se conviertan en una potencial amenaza para la tranquilidad del país. Para no levantar sospechas caminan disfrazadas de estudiantes de instituto, camuflándose así entre la gente. Si la población desconoce por completo su existencia y todo lo que hacen se debe a que tienen la capacidad de encubrir lo que sucede como accidentes. Como caso más destacado fue el ataque terrorista a la torre de radio que quedó torcida y han reconvertido en un símbolo de paz. 

Durante una misión para capturar a unos contrabandistas de armas se produce un hackeo que corta la comunicación con las Lycoris justo en el momento en que los criminales habían apresado a una y amenazaban con matarla. A pesar de que la orden hasta ese momento era no actuar porque la prioridad era atraparlos con vida para saber dónde estaban las armas, Takina Inoue se deshace de ellos para salvar a su compañera. Como consecuencia, es expulsada de la DA y se la envía a una sucursal de la organización que se llama "LycoReco". Con la tapadera de una cafetería, allí trabajan al margen de la organización pero en permanente contacto Mika, un ex-instructor de Lycoris, Mizuki, una ex-agente de inteligencia y Chisato Nishikigi, la Lycoris más fuerte de todos los tiempos que no está en la sede porque se niega a asesinar a sus objetivos. 

En LycoReco deberán atender todo tipo de solicitudes, desde cuidar niños en guarderías, enviar y recibir paquetes o enseñar japonés a extranjeros. ¡En esta cafetería se intentará resolver cualquier problema que tengas!

Reseña

No sé si por el argumento lo habréis deducido, pero ahí está la clave de por qué no me vi la serie entera del tirón en su momento. No conseguí creerme la trama por varios motivos que he seguido percibiendo al completarla.

Por un lado, todo el tema de asesinas adolescentes. Parece que los creadores querían ver chicas monas disparando y daba igual la credibilidad o la lógica. Porque, claro, no puede haber mejores agentes que unas adolescentes inmaduras, con tendencia a la rebeldía típica de la edad y fuerza física muchísimo menor que la mayoría de los malos a los que enfrentan. Ni qué decir de la ética o la legalidad de convertir niñas huérfanas en asesinas. Es la idea de los niños soldados edulcorada. Diría que cualquier espectador habrá sentido más las muertes de esas chicas que lo que muestran sus líderes o compañeras. ¿Y el malo es el terrorista zumbado que quiere sacar esto a la luz (si bien, por motivaciones ridículas)? Lo siento, yo esto no lo compro. 

Además, la premisa de todo esto implica un mensaje muy fuerte a favor de la censura y el engaño a la población para que así sean felices y no tengan miedo. Se trata a la gente de rebaño idiota que no se cuestiona nada ni ve nada extraño en ciertos sucesos mientras entrenan a niñas y niños (también existen los "Lilly Bell", pero en ningún momento se explica la separación en dos ramas u organizaciones que incluso son, en cierto modo, rivales) para matar. 
No entiendo que con semejante planteamiento se desarrolle la historia como lo hace, primando un enfoque optimista y centrando las miras exclusivamente en Chisato, la protagonista, cuando es una base tremenda para una distopía con detalles muy orwellianos al estilo 1984. Todas las cuestiones ético-filosóficas quedan completamente ignoradas y me parece que desaprovecha ese potencial. 

En este saco también entraría el planteamiento de que Chisato se niega a matar a nadie. En ningún momento se para a reflexionar en el detalle de que si el terrorista al que ha perdonado la vida en varias ocasiones hubiese muerto, se habrían salvado muchas personas, incluso varias de sus compañeras Lycoris. Que no se me entienda mal, me parece una actitud muy loable la de querer ayudar a la gente sin matar a los malos por el camino. No es la primera que lo tiene. Por ejemplo, Kenshin, de Rurouni Kenshin también tenía esa filosofía, pero tras haber experimentado lo que era llevar la muerte a muchos y planteándose durante la serie si, para proteger a quienes quería, podría seguir manteniéndola. Cuando sabemos que Chisato se decide a no querer matar por haber interpretado mal lo que le dice un personaje, el planteamiento flojea.

Al respecto de Chisato, no me he creído su don o superpoder para esquivar balas. Esto es, en buena medida, lo que la convierte en la mejor Lycoris de todas y resultará clave para el desarrollo de la trama más hacia el final. No obstante, escapa a cualquier regla de la física ya que da igual la lluvia de balas que le caiga encima, ninguna le dará. En una palabra: anime.

Otra incoherencia de la serie es Walnut, el hacker que saboteó el ordenador de DA en mitad de la operación de Takina. Se dice que, por la de tiempo que lleva actuando, debe ser bastante mayor, "un viejo" se llega a decir, pero cuando lo conocemos... ¿es una niña pequeña adorable? Kurumi podría ser una chica joven con problemas de crecimiento, pero sigue sin explicar su supuesta antigüedad trasteando en la red. ¿Tan difícil era dar una explicación? No sé, el Walnut original era su madre y ella, como niña genio, cogió su lugar tras su muerte o tras quedar hospitalizada en coma. Algo que le diese un mínimo de contexto y trasfondo al personaje por vaga que fuese la respuesta.

A pesar de todo lo dicho, esta vez sí he terminado la serie porque tiene unas virtudes por las que ha merecido la pena darle una segunda oportunidad. 

LycoReco, la cafetería que forma parte de la DA, engloba una parte de la serie que tira hacia lo costumbrista, muy simpática y de lo mejor de la serie. Por ejemplo, memorable, por divertido, el capítulo en que Takina decide hacerse cargo de la parte económica para sanear unas cuentas en rojo y cómo crea un postre con forma de caca (sin darse cuenta del parecido) con mucho éxito. 

También me gustó mucho lo relacionado con Takina y su adaptación a vivir fuera de la DA. Ella, que no ha conocido otra cosa, desea volver y es muy bonito cómo Chisato le enseña que hay vida más allá de esa organización, que puede elegir. Ambas hacen una pareja muy bonita con una gran química y sí, digo pareja. Porque si una de ellas fuese un chico no se dudaría de la clase de lazo que se acaba formando entre ellas. Si hasta tienen una cita en el acuario, por favor. En fin.

Luego, por sí solas, ambas son unas protagonistas opuestas que se complementan de maravilla. Chisato es una explosión de carisma y energía, con una seiyuu que hace un trabajo tremendo para dotarla de vida. El peso de toda la serie recae sobre ella. Por su parte, Takina es una chica más seria que se va abriendo y muestra poco a poco sus sentimientos.

En cuanto a los secundarios, destacaría a Mika, que me ha parecido muy bien construido y el personaje más humano y con los conflictos internos mejor desarrollados. Aparte, Mizuki comentaba que dejó la DA porque no soporta ver lo que le hacían a unas niñas. De verdad que me sorprende lo que se ignora un tema tan clave que sólo se menciona de pasada aquí.

Otras virtudes de la serie son sin duda su animación, su diseño de personaje, las coreografías de las peleas y los temas musicales de apertura y cierre, ambos la mar de pegadizos. Un disfrute visual, con todas las letras.

En definitiva, una serie que, si se ve con el piloto automático y no se profundiza en las cuestiones éticas que quedan muy ignoradas, es un buena opción de visionado como serie de acción, con misterios varios y una gran pareja protagonista. En mi caso, no puedo evitar pensar en el potencial desperdiciado y las cuestiones ignoradas. De todos modos, como decía, Chisato por sí sola y con Takina, así como ciertos momentos e ideas que tiene la serie equilibran mi valoración de la serie y, al final, puedo decir que en general la he disfrutado.