viernes, 30 de noviembre de 2012

El escolta, de Amber Lake

Lamento que este mes de Noviembre el  pobre blog haya estado tan abandonado (hasta he cortado las lecturas de PSS de Please Save my Earth) pero es que no he conseguido sacar tiempo para él y lo poco que pillaba, se lo dediqué a avanzar el traspaso de contenido de la web de Yuu Watase a su versión blog. No creo que en lo que queda de cuatrimestre pueda hacer muchas entradas pero procuraré que sean unas pocas más que esas dos tristes entradas.

Siempre os comento un poco antes de hacer la reseña literaria el porqué de seleccionar un libro u otro. Y en esta ocasión me decanté por El escolta por el simple motivo que necesitaba un libro de bolsillo para poder leer en autobús y en varias horas muertas que iba a tener el miércoles. Y éste era el libro que pillé más a mano. A veces soy de lo más simple XD En fin, que dejo de enrollarme y paso a hablaros del libro.

Argumento: La policía de Baltimore recibe la información de que una banda de delincuentes intenta secuestrar a Karla Van Deusen, hija de un rico industrial, cuando ésta regrese del Reino Unido, donde cursa sus estudios, para pasar las vacaciones junto a su familia. Alertado el industrial, decide someter a su hija a una estrecha vigilancia hasta que no exista peligro. Para ello, contrata los servicios de un renombrado profesional: James Foreman, exmilitar perteneciente a las fuerzas especiales y dueño de una empresa de seguridad. Le pide que se encargue personalmente de custodiar a Karla, joven rebelde y alocada, a la que no ha revelado la verdadera gravedad de la amenaza.

Desde el primer momento, James sospecha que el trabajo le va a resultar mucho más difícil de lo que se imaginaba y no sólo por la franca hostilidad de la joven. Karla resulta ser una espléndida belleza por la que se siente fuertemente atraído, haciendo peligrar su férreo autocontrol y su demostrada profesionalidad.

Karla, que se ha visto obligada a aceptar las medidas adoptadas por su padre, se empeña en obstaculizar el trabajo del despótico jefe de seguridad, que parece dispuesto a convertirla en prisionera en su propia casa. Los roces son continuos entre ellos, principalmente porque se niega a reconocer que su atractivo carcelero consigue acelerarle los latidos del corazón.

Como veis, una historia romántica adulta pura y dura. Voy a empezar un poco al revés, contándoos la impresión general y ya luego, entrando en detalle. La novela me ha entretenido, me ha gustado pero no para echar cohetes, ha sido más o menos lo que me imaginaba que me iba a encontrar… pero tirando hacia el menos. Creo que tenía un potencial que no ha terminado de explotar y se ha encontrado con demasiados problemas en su desarrollo.

Para empezar, tengo que reconocer que la historia está bien planteada, mezclado cierta intriga y suspense a la trama romántica con unos protagonistas que arrastran sus propias heridas. Tiene los elementos perfectos para funcionar y crear una buena obra pero pronto empiezan las pegas, y son unas pocas, algunas de un carácter bastante importante.

El suspense y la acción quedan muy limitados a lo largo del libro a apenas un par de capítulos, poco para lo que se esperaba, lo que le resta muchísimo dinamismo y enganche a la historia. Ésta, al final, gira excesivamente en torno a la relación amorosa pasional de los protagonistas que también tiene sus problemas, de los que hablaré luego.

Hay dos misterios que impulsan a seguir leyendo hasta el final con unas resoluciones dispares en sus resultados. Por un lado, el saber quién está detrás del posible secuestro y por qué es el motor de la historia y lo que tiene mejor desarrollo, aunque por momentos queda demasiado en segundo plano, cobrando un peso poco lógico en la novela aspectos mucho menos relevantes referidos, por ejemplo, a secundarios que aparecen para entorpecer la relación amorosa entre los protagonistas. Pero bueno, hasta el final se mantiene la intriga y hay cierta sorpresa y factores inesperados en la resolución que salvan bastante bien el libro. El mayor problema se presenta con el segundo misterio, que corresponde al pasado de James y del que van dejando algunas pistas y detalles. Dicho misterio (de lo que yo más esperaba de la novela) se resuelve al final de una manera muy insustancial, cuando ya ni se esperaba, mediante un tercero que le cuenta a Karla su triste historia, como quien da el parte del tiempo. Me ha chocado terriblemente. Kenyon o Ward hacen de dichos momentos clímax en la relación de los protagonistas y de los libros. Aquí… en fin… no consigue despertar el más mínimo sentimiento. Lo que es una pena porque lo que resulta ser tenía fuerza para haber hecho llorar a moco tendido con un buen tratamiento.

De los protagonistas no querría hablar demasiado. Por la parte masculina, James es un encanto de hombre, tal vez excesivamente estricto y rígido, pero por eso mismo es coherente con el papel que le toca. En cambio, Karla resulta bastante insufrible por momentos, una auténtica niña mimada, irresponsable, cabezota… y lo peor: cruel y egocéntrica. Se puede entender la pasión que surge entre ambos pues están de muy buen ver y blablablá ¿pero amor? No, amor es un concepto que no pega en su relación. Pero hacia algo más de la mitad del libro la situación de la historia pega un importante giro y asimismo, la relación entre ellos cambia, pasando de tensión sexual no resuelta a hacerlo como conejos y a no parar de pensar (que no decir) que se aman mucho. No me lo he terminado de creer, la verdad. Pero procuraré ser justa y decir que a pesar de todo han tenido buenos momentos, si bien no son una pareja que vaya a recordar durante mucho tiempo.

Una de las partes que más me ha gustado del libro (aunque visto en perspectiva, es bastante relleno) es la que se centra en el punto de vista de Howard Van Deusen, el padre de Karla, y hace repaso de su vida, de sus relaciones amorosas y del estado en que ha quedado su relación con su hija. El libro habría ganado si no dejase colgado ese tema y resolviese, aunque fuese parcialmente, la brecha abierta entre ambos.

Estructuralmente, el libro presenta un gran fallo: los capítulos son muy extensos (21 capítulos para 414 páginas) y, aunque la autora escribe bien, peca de usar un exceso de párrafos y muy poco diálogo. El resultado es una lectura algo pesada por momentos y que, cuanto más avanza, más redundante se vuelve, pues muchas dudas de los protagonistas se eliminarían si tan sólo hablasen un poco. Da la sensación de que le sobran bastantes páginas.

Quizás he sacado demasiado los fallos y dé la sensación de que no me ha gustado, y tampoco es así. Es cierto que se me ha hecho pesado en algunas partes y que tenía cosas con un potencial que daba para muchísimo más. No obstante, la novela tiene sus buenos momentos y en líneas generales, me ha entretenido. Sin embargo, no puedo decir mucho más, una pena.

4 comentarios:

  1. La sinopsis suena un poco cliché. Molesta que en este tipo de historias no exploten más el tema que da pie a que los protagonistas se conozcan.
    A mi me gustan las novelas del género romántico en el que la relación entre ambos personajes no es el todo del argumento. Si hay intrigas, peligros, asesinatos, amenazas, mejor jejejeje.

    Y dentro de todo, te sirvió para esas horas muertas ;-)

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  2. Pues... va a ser que me espero a un librico que te haya gustado más ;).

    Besos grandes ¡¡y ánimo!!

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  3. yo me lo acabo de leer, por cierto te sigo ¿me sigues?

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  4. ui no se si salío mi comentario, yo acabo de leer este libro y lo iba a reseñar en mi blog, en muchas cosas estoy de acuerdo contigo

    te sigo :) y espero queme sigas también

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