jueves, 17 de septiembre de 2015

Cumbres borrascosas, de Emily Brontë

Este clásico que os reseño hoy, y que me sirve para avanzar en el reto de los Imprescindibles del año (que llevo bastante retrasado) lo tenía pendiente desde hace mucho tiempo. No sé cuándo supe de su existencia, pero sí recuerdo que fue en alguno de los libros de la saga Crepúsculo (¡Ay!) donde lo vi mencionado y alabado lo suficiente para que me llamase la atención. De hecho, cuando en Círculo de Lectores aprovecharon el tirón de la novela de vampiros, sacaron una edición del clásico promocionándola como la novela adorada de Bella... y yo la compré (doble ¡Ay!)... sin saber que ya tenía una edición en casa con la misma traducción y encima un prólogo (triple ¡Ay!). Desde entonces, sin entrar a investigar para no comerme spoilers, mi curiosidad fue creciendo a medida que leía alguna cosa puntual. Y ha sido ahora, cuando entre Arse y yo nos motivamos para hacerle una lectura conjunta, que ha caído definitivamente. 

Argumento

Un hombre llamado Lockwood llega a la finca llamada Cumbres Borrascosas para conocer al señor Heathcliff, su casero, que le ha alquilado una villa cercana, la Granja de Tordos. El recibimiento no puede ser más desagradable. En la casa viven también la nuera de Heathcliff, Catherine, y el joven Hareton. Los tres personajes le parecen a Lockwood toscos y amargados. Al regresar a la Granja, la señora Nelly Dean, que sirve allí y cuidó de ellos cuando eran niños, le cuenta la historia de las dos familias que han vivido en ambos caserones, los Linton y los Earnshaw.

El señor Earnshaw, dueño de Cumbres Borrascosas, trajo un día a su casa a Heathcliff, un niño gitano abandonado en las calles, para criarlo como suyo. Los hijos de Earnshaw le recibieron de manera dispar: Catherine, se hizo buena amiga de él, pero el hijo mayor, Hindley, lo detestaba y no perdía ocasión de humillarlo. Años después, tras la muerte de ambos progenitores, Hindley se casa con una mujer llamada Frances, con quien tiene un hijo, Hareton. 

Heathcliff, relegado al papel de un criado, mantiene todavía su gran amistad con Catherine. Un día deciden ir a espiar a los vecinos que viven en la Granja de los Tordos, los Linton, que los sorprenden. Mientras intenta huir, un perro muerde a Catherine. Los Linton la recogen, la cuidan y la alojan en su casa durante una temporada mientras que expulsan a Heathcliff, al que consideran poco menos que un criado. Cuando Catherine vuelve a Cumbres borrascosas, ha cambiado: ya no es una niña salvaje, sino toda una señorita, lo que abrirá una brecha cada vez mayor entre ella y Heathcliff. 

Reseña

Podría aún alargar un poco más el argumento, pero creo que con lo dicho hasta aquí es suficiente para que sepáis por dónde va la historia y para poder contar lo que me ha parecido este novelón. Porque sí, es un novelón con todas las letras y como hacía tiempo que no me encontraba entre mis lecturas.

Lo primero que me llamó la atención, después de haber leído la breve sinopsis de la solapa, fue que el narrador estuviese en primera persona desde un punto de vista de un personaje secundario, sobre todo porque los primeros capítulos son tremendamente desconcertantes ya que no se sabe quién es quién, qué relación tienen entre sí y por qué conviven bajo el mismo techo unos personajes que se profesan un odio declarado. Todo es muy extraño hasta que conocemos a Nelly y empieza a contar la historia desde su punto de vista y desde el principio. Las piezas van encajando a medida que se va acercando el relato al presente en que Lockwood está escuchando. Salvo momentos puntuales, será ella quien nos cuente todo lo que sucede y es que este visitante es, al final, una mera excusa para conocer la trágica y retorcida historia de las dos familias. Me ha parecido un recurso muy original que ya había visto en El gran Gatsby y que entonces me parecía moderno y diferente. Pues Emily Brontë se adelanta un siglo a esto. Claro que me falta información para saber cuándo se usó por primera vez este tipo de narración.

Entrando a la trama en sí, yo la clasificaría como anti-romántica o como una historia en que el héroe, el protagonista supuestamente romántico, es en realidad el villano de la novela. Siendo justa, hay pocos personajes que merezcan la pena (en un sentido humano) y la mayoría bailan entre el egoísmo y la crueldad. Pero quien se lleva la palma es Heathcliff, la estrella oscura de la novela. Sabemos de él que carece de orígenes, que lo pasó mal por culpa de Hindley y que luego Catherine le hace daño. Sin embargo, la empatía que surge por estos motivos se diluye pronto al convertirse en un personaje despiadado. Hace cosas realmente imperdonables que no tienen justificación. Lo cierto es que se podría hacer (y seguro que se han hecho) tesis sobre él porque por odioso que resulte, es el que atrapa al lector haciendo que el resto de personajes bailen a su alrededor como él quiere. No quiero llevar a error, no es un protagonista para enamorarse por fascinante que resulte. Ni siquiera es un "chico malo" que cambia para bien gracias al amor, sino todo lo contrario, cuando más ama a la protagonista, más cruel acaba siendo. Es implacable, retorcido, despiadado y un montón de adjetivos más por el estilo.

En cuanto a Catherine, tampoco es que le vaya a la zaga. Lo suyo se limita a ser egoísmo derivado de haber sido una niña malcriada que, por momentos, la hace insensible y cruel. Cuando ponga en un lado de una balanza sus sentimientos y en el otro, la vida que espera tener desencadenará la auténtica tormenta que caerá sobre Cumbres borrascosas. Con todo, como personaje, estará a la sombra de Heathclift.

De secundarios, Nelly es la voz de la razón, la única que parece sensata en todo este caos. Al haber participado en la crianza de casi todos los personajes que aparecen, es la que mejor los conoce y la que sufre cuando alguno lo pasa mal. Lockwood tiene muy poco peso como personaje como para detenerme en él y, de los demás, prefiero no decir nada para no destriparos detalles importantes del libro.

Sin duda, es la complejidad y lo bien creados, desarrollados y definidos que están los personajes lo que ha hecho de ésta una novela que sigue impactando con el paso del tiempo. No he leído ninguna historia que fuese menos romántica teniendo como base de la trama un romance. No es una novela de amor aunque éste sea un motor muy importante para las acciones de unos y otros.

No puedo dejar pasar sin comentar que, en la novela, hay una parte que corre el riesgo de parecer una telenovela melodramática de sobremesa. Por suerte, la pluma de la autora impide que caiga en eso y, con un giro tremendo de guión, devuelve el nivel que tenía.

¿Y el final? Personalmente, no le cambiaría una coma. Salva lo que se puede salvar, le da un toque gótico y escalofriante que es la guinda de la obra y cierra el círculo de odios que había devastado a las dos familias. Soberbio y emotivo. Perfecto.

En definitiva, por más extraño que sea, he despreciado a prácticamente todos los personajes, sobre todo al protagonista, pero aún así, la historia de venganza y amores que se mezclan con odios me ha fascinado. Es un clásico complejo y de enorme intensidad, duro y cruel como no me podría haber llegado a imaginar. Un imprescindible, sin duda alguna.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Forever

Ya he comentado en otras ocasiones que me encantan las series de casos, americanas en su mayoría, aunque no les haya hecho reseñas a las que sigo, algo que algún día me gustaría remediar. Una de ellas es Castle, que va a estrenar en breve su octava temporada y que, la verdad, no le debería quedar mucho más. Precisamente, Forever parecía haber nacido para ocupar el espacio que en no mucho tiempo dejaría aquella (sólo había que ver la promo que hicieron en AXN con los "hombres de los lunes"). Sin embargo, no cuajó y no ha sido renovada. No deja de ser irónico que esto le pase a una serie de semejante título.

Así pues, la serie consta de 22 capítulos que he visto semana a semana en lotes de tres cuando la ha puesto Antena 3 las noches de los miércoles. Antes ya se había estrenado en AXN, pero entonces no la pillé a tiempo de empezarla y la dejé correr.

Argumento

Henry Morgan es médico forense en Nueva York. De origen inglés, bien educado y muy inteligente, nadie se imagina al conocerle su gran secreto: es inmortal. Lleva dando tumbos por el mundo desde hace más de dos siglos, cuando murió por primera vez en alta mar por un disparo de un miembro de la tripulación del barco en que iba. Desde entonces, cada vez que ha fallecido, ha regresado surgiendo del agua en ríos o mares... desnudo.

Si hubo un acontecimiento que marcó tanto la historia como la vida del Henry inmortal ése fue la Segunda Guerra Mundial. Allí, colaborando como médico, conoció a una joven, Abigail, de quien se enamoró y que aceptó su extraña condición. Juntos criaron a un bebé judío rescatado del campo de Auschwitz al que llamaron Abraham (Abe). En el presente ya es un señor que ha superado de largo la edad de su padre adoptivo. Abe se gana la vida regentando una tienda de antigüedades, muchas de ellas, adquisiciones guardadas de su padre.

Tras la enésima muerte de Henry, esta vez en un accidente de metro, conocerá a la inspectora Jo Martínez con quien formará pareja para resolver los diversos asesinatos que se cometen en esa gran ciudad. Algunos de esos casos se complicarán cuando otro inmortal, que dice llevar muchos más siglos en el mundo que Henry, entre en escena.

Reseña

No sé dónde está la línea que marca el éxito del fracaso, lo único que puedo decir es que a mí me ha gustado mucho y que lamento su cancelación tan temprana, cuando series de mucha menor calidad siguen por años.

Sí, es "otra serie de casos", pero la idea de un protagonista inmortal que, con cada nuevo caso, muestra flashbacks de las diferentes épocas en que vivió, le da un plus de interés, y más con el misterio que gira en torno a ese otro inmortal. La serie tenía muchas opciones para desarrollarse tras un final de temporada que deja resueltas varias dudas (¿Qué fue de Abigail? ¿La teoría de que sólo el arma que asesinó por primera vez a un inmortal puede acabar definitivamente con él es cierta?) pero deja abiertas otras muchas preguntas que ya no tendrán respuesta. Por no hablar de que la más que previsible relación de Henry y Jo no llega a arrancar y es sólo al final cuando parece surgir la chispa romántica.


Es una serie que va ganándose a quien la ve poco a poco. Al menos, así me ha pasado a mí, que de parecerme Henry un pedante melodramático pasé a verlo como un hombre amable que había pasado por mucho y aún así mantenía su humanidad. Algo similar me pasó con Jo, que tanto por fisonomía como por carácter me recordaba a una Kate (de Castle) algo descafeinada pero a la que acabé cogiendo cariño. Supongo que lo que habrá marcado la serie para su final prematuro es que, aunque son buenos protagonistas, les ha faltado el punto o la genialidad que tuvieron desde el primer momento el comienzo de Bones o Castle.

Sin duda, el mejor personaje de la serie es Abe, que tiene auténticos momentazos con Henry. La química entre ellos es brutal y tienen una relación afectuosa sin dejar de lanzarse pullas que la hace muy entretenida de observar. También funcionan bastante bien juntos Henry y Lucas, su ayudante forense (y al que reconoceréis quienes veáis Bones), siendo el joven un aprendiz que quiere ganarse la admiración y el cariño de su jefe.


Por lo demás, de fotografía y dirección, todo es más que correcto. Está muy bien realizada y los guiones de cada caso, así como los flashbacks con los que se enlazan funcionan y dan más de una sorpresa. 

En definitiva, Forever no aporta nada demasiado original y tiene la terrible pega de su cancelación, pero para quienes somos fans de este género, recomiendo su visionado. Va de menos a más y tiene unos cuantos momentos por los que merece la pena verla. Podría haber sido una de las grandes, lástima que no le hayan dejado serlo.

viernes, 11 de septiembre de 2015

[Meme] 3 días, 3 frases (3)

Tercera y última parte de este meme que empecé el miércoles y que terminará hoy. Espero que os haya gustado mi selección. Al menos, yo he aprendido mucho, que no viene mal culturizarse un poco =). Para quienes lleguéis a esta entrada dentro de un tiempo sin saber de qué va la cosa, tenéis la información aquí. Segunda parte, aquí.

Si ayer nos quedamos entre la segunda mitad del S. XIX y el primer cuarto del S. XX, hoy saltamos hasta principios de 1960, que es momento en que surge la Segunda ola del feminismo. Así como la primera ola se enfocaba en la superación de los obstáculos legales a la igualdad (sufragio femenino, derechos de propiedad, etc.), la segunda ola tenía una amplia variedad de temas, como la desigualdad no-oficial (de facto), la sexualidad, la familia, el lugar de trabajo y quizá de forma más controvertida, los derechos en la reproducción. Aún así, me voy a quedar hoy al principio de esta ola con una de las impulsoras más importantes. Espero hacer futuras entradas con otras autoras de esta misma ola y con la que queda, la tercera, que es en la que se encuentra actualmente el feminismo.


Simone de Beauvoir
9 de Enero de 1908 14 de Abril de 1986

Escritora, profesora y filósofa francesa. Escribió novelas, ensayos, biografías y monográficos sobre temas políticos, sociales y filosóficos. Nació en París, en el seno de una familia burguesa con una moral cristiana muy estricta. Ella y su hermana pequeña Poupette, con la que mantuvo siempre una estrecha relación, fueron educadas en colegios católicos siempre bajo la rígida disciplina de una madre profundamente religiosa. Ya siendo una adolescente, se rebelaría contra la fe familiar declarándose atea y viendo en la religión una forma de subyugar al ser humano. De su padre, un abogado que dejó atrás su sueño de ser actor de teatro, heredó el amor por la literatura.

Se fue a vivir con su abuela y empezó sus estudios de filosofía en la universidad de la Sorbona, donde se graduó en 1929. Aquel mismo año, conoció a Jean Paul Sartre con el que iniciaría una relación totalmente distinta a los cánones establecidos, basada en el respeto y la libertad de cada uno como individuo. Ella era su «amor necesario», en oposición a los «amores contingentes» que los dos conocieron de forma paralela: un pacto de polifidelidad, que renovaban cada dos años, se estableció entre ellos. Ambos cumplieron este pacto filosófico: él tuvo muchos amores contingentes, ella no tantos. Nunca se casaron ni vivieron bajo el mismo techo. Esta relación duró hasta la muerte del filósofo en 1980.

"Tengo que decir que no pensé en aceptar aquella propuesta ni un segundo. El matrimonio multiplica por dos las obligaciones familiares y todas las faenas sociales. Al modificar nuestras relaciones con los demás, habría alterado fatalmente las que existían entre nosotros dos. El afán de preservar mi propia independencia no pesó mucho en mi decisión; me habría parecido artificial buscar en la ausencia una libertad que, con toda sinceridad, solamente podía encontrar en mi cabeza y en mi corazón."

Se ganó la vida como profesora, profesión que ejerció hasta 1943 cuando tuvo que abandonar el centro educativo en el que impartía clases por la denuncia de una madre que se quejó de las ideas que había transmitido a su hija. Desde entonces, y hasta el final de sus días, dedicaría su vida a escribir su credo en distintos registros literarios.

Ese mismo año escribía en el París ocupado La invitada, su primera novela. En sus páginas reflejó una relación de tres que ella misma había experimentado. Sus ideas existencialistas sobre la responsabilidad personal y sus reflexiones sobre la libertad del individuo aparecieron también en sus siguientes novelas, La sangre de los otros (1944) y Los Mandarines (1954), por la que recibió el Premio Goncourt. Se suele inscribir su obra, exclusivamente, en la evolución del feminismo. Con ello se corre el riesgo de olvidar sus reflexiones sobre la creación literaria, sobre el desarrollo de la izquierda antes y después de la Segunda Guerra Mundial, sobre el dolor y la percepción del yo, sobre los linderos del psicoanálisis y, por supuesto, sobre las premisas profundas del existencialismo.

"El día que una mujer pueda no amar con su debilidad sino con su fuerza, no escapar de sí misma sino encontrarse, no humillarse sino afirmarse, ese día el amor será para ella, como para el hombre, fuente de vida y no un peligro mortal." 

En 1945, junto a Jean Paul Sartre y otros eruditos del momento, fundaron la revista Tiempos Modernos que se convirtió en importante referente de la cultura y la política en Francia durante muchos años.

En 1949, con la publicación de El segundo sexo, se convirtió en precursora del movimiento feminista al describir a una sociedad en la que se relega a la mujer a una situación de inferioridad. Su análisis de la condición femenina, en ruptura con las creencias existencialistas, se apoya en los mitos, las civilizaciones, las religiones, la anatomía y las tradiciones. Este análisis desató un escándalo (fue considerado incluso pornográfico), en particular el capítulo dedicado a la maternidad y al aborto, entonces equiparado al homicidio. Describía el matrimonio como una institución burguesa repugnante, similar a la prostitución en la que la mujer depende económicamente de su marido y no tiene posibilidad de independizarse. Sus ideas sobre la emancipación de la mujer, el problema del papel en el hogar y de su faceta como madre como factores opresivos y como freno a su independencia se convirtieron en pilares de muchos grupos feministas contemporáneos y posteriores a ella.

En 1964, publicó Una muerte muy dulce, que relata la muerte de su madre. La eutanasia o el luto forman el núcleo de este relato cargado de emoción. A lo largo de su luto, a la escritora le acompaña una muchacha que conoció entonces: Sylvie Le Bon, estudiante de filosofía. La relación que unió a las dos mujeres era ambigua: madre-hija, de amistad o de amor. Sylvie fue adoptada oficialmente como hija por la escritora, y se la nombró heredera de su obra literaria y de sus bienes.

jueves, 10 de septiembre de 2015

[Meme] 3 días, 3 frases (2)

Segunda parte de este meme que empecé ayer y que terminará mañana. Para quienes lleguéis a esta entrada dentro de un tiempo sin saber de qué va la cosa, tenéis la información aquí.

Si ayer nos quedamos en el periodo de la Ilustración con Mary Wollstonecraft, hoy saltamos temporalmente a la segunda mitad del S. XIX. Aquí nace la conocida como Primera ola del feminismo, que se refiere al movimiento feminista que se desarrolló en Inglaterra, Estados Unidos y otras partes del mundo como América Latina, y que se concentró en la obtención de igualdad frente al varón en términos de derecho de propiedad e igual capacidad de obrar, así como la demanda de igualdad de derechos dentro del matrimonio. A finales del siglo XIX, los esfuerzos se van a concentrar en la obtención de derechos políticos, en concreto el derecho al sufragio.


Emmeline Pankhurst
15 de Julio de 1858 14 de Junio de 1928

Hija de Robert Goulden, un hombre de negocios implicado en la vida política del país y defensor de los derechos civiles y Sophia Crane una feminista que llevaba desde niña a su hija a las reuniones de grupos de mujeres, donde conoció el movimiento sufragista cuando aún era una aspiración minoritaria. Su madre era una ávida lectora del Women's Suffrage Journal y acudía a los primeros mítines en defensa del voto femenino. Cuando Emmeline tenía tan sólo catorce años, acudió con su madre a uno de estos actos. Además, la pareja no hizo distinción entre la educación de hijos e hijas así que tuvo una formación de alto nivel.

Al terminar sus estudios, regresó de París y conoció a Richard Marsden Pankhurst, un liberal comprometido con la justicia social y defensor del derecho de sufragio a las mujeres. Éste, en 1869, postuló la concesión del sufragio en las elecciones municipales a las mujeres viudas o solteras que fuesen “cabeza familia”. También, entre 1868 y 1870, había formado parte del Comité para los Derechos de Propiedad de las Mujeres Casadas, y fue el principal impulsor de la elaboración del proyecto de Ley que buscaba conceder a las mujeres casadas la facultad de administrar sus propiedades por sí mismas. Pese a la diferencia de edad ya que Pankhurst era más de 20 años mayor, se casaron el 18 de diciembre de 1879 y tuvieron varios hijos, entre ellos Christabel y Sylvia que les acompañaron en la lucha feminista.

En 1885 los Pankhurst se incorporaron al recién creado Partido Laborista y en 1889 Emmeline Pankhurst fue una de las fundadoras de la Liga para el Sufragio Femenino que tenía como objetivo agrupar en una plataforma unitaria a las integrantes del incipiente movimiento feminista. Simultáneamente, a causa de su militancia laborista, conoció las duras condiciones de trabajo que padecían tanto los hombres como, de modo muy especial, las mujeres en las Islas Británicas, lo que le llevó a promover la adopción de leyes de protección a los trabajadores.

"Si la civilización estriba en progresar hacia el futuro, ha de ser a través de la ayuda de las mujeres, mujeres liberadas de sus grilletes políticos, mujeres con plenos poderes para ejercer su voluntad en el seno de la sociedad."

En 1898 murió su marido. Emmeline continuó luchando pero viendo que con las pacíficas campañas de la Liga no se avanzaba en 1903 fundó con sus hijas Christabel y Sylvia la Unión Social y Política de Mujeres (WSPU) en Manchester, un grupo más radical al que se empezó a prestar atención cuando trasladó su sede a Londres y empezó a organizar reuniones públicas y marchas de protesta frente a la Cámara de los Comunes. Emmeline oradora con carisma llevaba a cabo las intervenciones, Chistabel era la estratega y activista y Sylvia, artista de talento, creó el logo de la organización y diseñaba los panfletos y carteles. 

Las actividades de Emmeline iban adquiriendo un tono cada vez más agresivo. Entre 1908 y 1913 fue arrestada y encarcelada en varias ocasiones y durante esos periodos hizo varias huelgas de hambre en señal de protesta junto a otras sufragistas. Ella sobrevivió, no así todas sus compañeras.

"Quiero decir a las personas que no creen que las mujeres podamos tener éxito, que hemos llevado al gobierno de Inglaterra a su situación actual y por tanto tiene que enfrentarse a esta alternativa: o las mujeres mueren u obtienen el derecho a voto. Les pregunto a los hombres norteamericanos que están en esta reunión, qué pensarían si vivieran una situación parecida en su Estado; ¿Mataríais a esas mujeres o les daríais la ciudadanía? Mujeres a las que respetáis, mujeres que sabéis que han vivido vidas útiles, mujeres a las que conocéis, aunque no sea personalmente. Mujeres que buscan la libertad y el poder para desempeñar un útil servicio público. Bueno, sólo existe una respuesta a esta alternativa; sólo existe una salida, a menos que estéis dispuestos a retrasar el avance de la civilización dos o tres generaciones; debéis otorgar el derecho de voto a esas mujeres. Ése es el resultado de nuestra guerra civil." 

En 1914 a comienzos de la Primera Guerra Mundial negoció su salida de la cárcel y la del resto de las sufragistas a cambio de paralizar sus protestas. Emmeline organizó en Londres una gran manifestación de apoyo al esfuerzo bélico bajo el lema de “los hombres a luchar y las mujeres a trabajar; no seremos pisoteados por el Kaiser”. Ante más de 30.000 personas, Pankhurst apeló a los sindicatos para que permitieran la incorporación de las mujeres a los puestos de trabajo en las industrias y a su admisión en las Trade Unions.

En 1917 Emmeline y Christabel Pankhurst formaron el Partido de las Mujeres que además de ayudar al gobierno inglés en la guerra apoyaba la igualdad de salarios y derechos, incluido el del trabajo para hombres y mujeres, el divorcio, leyes de matrimonio y un sistema de beneficios por maternidad.

En 1918, con el final de la guerra, las mujeres consiguieron el ansiado derecho al voto en Inglaterra.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

[Meme] 3 días, 3 frases (1)

Llevaba un tiempo sin participaba en un meme, reto o como lo queráis llamar. Hace unos días, Kuroneko de Kioku no Eden me nominó a éste y me pareció lo suficientemente interesante como para hacerlo. La mecánica es muy simple: durante tres días seguidos hay que postear una entrada con una cita que, por un motivo u otro, nos haya llamado la atención. Por lo que he visto, no es necesario que sea literaria. También se debería nominar a una o varias personas en cada una de las entradas, por eso de dar un poco de visibilidad a otros blogs, pero yo voy a nominar únicamente ahora: Arse, Kuroi y Miya ;)

Por otro lado, le voy a dar una vuelta de tuerca al tema y, para que no quede tan simple la cosa voy a ir por autoras feministas de las que voy a elegir una o varias citas acompañadas con una breve biografía, añadiendo algo de información extra de interés. Tengo la intención de, una vez acabado el meme, hacer una entrada similar (una vez al mes o así, ya veré si puedo darle cierta frecuencia) con otras mujeres (escritoras, científicas, filósofas...) que la historia más oficial, la que se nos ha contado en colegios e institutos, dejaba al margen.


Mary Wollstonecraft 
27 de Abril de 1759 10 de Septiembre de 1797

El origen del feminismo, aparte de unos primeros referentes en la Edad Media, se puede buscar en la etapa de la Ilustración. Las mujeres lucharon codo con codo junto a los hombres en la Revolución Francesa para acabar, una vez terminó ésta, relegadas de nuevo en la sociedad. Como reacción a esto, en 1791 Olympe de Gouges hizo la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, como contrapartida a los Derechos del hombre y el Ciudadano creados tras la Revolución Francesa. Se genera cierta literatura de carácter liberal a favor de la mujer, pero el vacío y aparente olvido de la relegada figura de la mujer dentro del estado liberal, que perdura hasta el siglo XX, no va a ser denunciado hasta la aparición de autoras como Mary Wollstonecraft.
"Yo no deseo que las mujeres tengan poder sobre los hombres, sino sobre ellas mismas."
Considerada una de las grandes figuras del mundo moderno, escribió novelas, cuentos, ensayos, tratados, un relato de viaje y un libro de literatura infantil. Como mujer del siglo XVIII, fue capaz de establecerse como escritora profesional e independiente en Londres, algo inusual para la época. En su obra Vindicación de los derechos de la mujer (1792), argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que parecen serlo porque no reciben la misma educación, y que hombres y mujeres deberían ser tratados como seres racionales. Imagina, asimismo, un orden social basado en la razón. Con esta obra, estableció las bases del feminismo moderno y la convirtió en una de las mujeres más populares de Europa de la época.
"Enseñadas desde su infancia que la belleza es el cetro de las mujeres, la mente se amolda al cuerpo y, errante en su dorada jaula, sólo busca adornar su prisión."
La implicación de esta afirmación es que, sin el daño ideológico que anima a las jóvenes desde temprana edad a centrar su atención en la belleza y las mejoras exteriores, las mujeres podrían lograr mucho más. 

Para Wollstonecraft, la clave para superar la subordinación femenina era el acceso a la educación. Las nuevas mujeres educadas no sólo alcanzarían un plano de igualdad con respecto a los hombres, sino que podrían desarrollar su independencia económica accediendo a actividades remuneradas. Sin embargo, no dio importancia a las reivindicaciones políticas, una lucha que aún tardaría en llegar.
"Ya he advertido sobre los malos hábitos que adquieren las mujeres cuando se las confina juntas; y pienso que podría extenderse con justicia esta observación al otro sexo, mientras no se deduzca la inferencia natural que, por mi parte, he tenido siempre presente, esto es, promover que ambos sexos debieran educarse juntos, no sólo en las familias privadas sino también en las escuelas públicas. Si el matrimonio es la base de la sociedad, toda la humanidad debiera educarse siguiendo el mismo modelo, o si no, la relación entre los sexos nunca merecerá el nombre de compañerismo, ni las mujeres desempeñarán los deberes peculiares de su sexo hasta que no se conviertan en ciudadanas ilustradas, libres y capaces de ganar su propia subsistencia, e independientes de los hombres (...) Es más, el matrimonio no se considerará nunca sagrado hasta que las mujeres, educándose junto con los hombres, no estén preparadas para ser sus compañeras, en lugar de ser únicamente sus amantes (...)"
No obstante, tanto por parte del público en general como de las feministas, su vida ha sido objeto del mismo interés, si no mayor, que sus obras, debido a sus relaciones poco convencionales y escandalosas en gran medida para su época. Tras dos romances malogrados, se casó con el filósofo William Godwin, uno de los precursores del movimiento anarquista; con él tuvo una hija, Mary Shelley, autora de Frankenstein.
"¿Quién ha erigido al hombre en único juez si la mujer comparte con él el don de la razón?"
Hoy en día, Wollstonecraft está considerada una de las precursoras de la filosofía feminista. Su temprana defensa de la igualdad y sus ataques al feminismo convencional y a la degradación de la mujer fueron la antesala de la aparición del movimiento feminista. Sus ideas filosóficas y sus conflictos personales han sido considerados como importantes influencias en posteriores obras de feministas.