sábado, 10 de agosto de 2019

El zapatero y la princesa

El otro día, en Tuiter, me crucé con un tuit en inglés que hablaba de unas películas de animación de los 90 muy poco conocidas. Entre ellas había una que sí reconocí: Rex, un dinosaurio en Nueva York. Cotilleando, a raíz de ese mensaje mucha gente aportó sus películas adoradas y medio olvidadas. Esto me llevó a acordarme de esta película de la que os voy a hablar hoy que también alguien acabó mencionando. Además, con lo reciente que está la adaptación a live-action de Aladdin me parece oportuno hacerle un homenaje a esta historia de la que tanto bebió para su éxito. La cosa es que antes de poner su argumento y hacer la reseña como tal, he descubierto la interesante y un poco triste historia que tiene detrás de su producción. Esta entrada va a ser larga, preparad palomitas.

Historia de la película

Su título original en inglés es The Thief and the Cobbler (El Ladrón y el Zapatero) estrenada en 1993 pero desarrollada a lo largo de 28 años, lo que la convierte en la película animada con la producción más larga de la historia ¿Cómo pudo durar tanto?

Los inicios

La idea de la película fue del animador Richard Williams quien tuvo la intención de hacer la película de animación tradicional más compleja y elaborada creada hasta entonces. Tras ilustrar algunos libros de Idries Shah basados en historias árabes comenzó a desarrollar la idea como una adaptación de dichos relatos hacia 1964. Sin embargo, al tratarse de un proyecto independiente y ambicioso, Williams tuvo que trabajar en distintas películas para poder costear su producción, siendo uno de ellos A Christmas Carol (1971), con el cual ganó su primer Oscar. Así logró realizar por su cuenta 20 minutos a lo largo de 20 años.

En 1978 un príncipe de Arabia Saudí llamado Mohammed bin Faisal Al Saud se vio interesado en financiar 10 minutos de la película a modo de prueba, ofreciendo 100 mil dólares. Con esta oportunidad entre manos, Williams decidió producir la secuencia más compleja donde se despliega una máquina de guerra descomunal.


Sin embargo, el artista no logró cumplir con los tiempos estipulados en dos ocasiones y presentó los 10 minutos el año siguiente tras gastar 150 mil dólares más de los primeramente acordados. La escena era espectacular pero eso no bastó para que el príncipe permaneciera en el proyecto.

Un nuevo impulso

La impresionante escena de 10 minutos llegó a oídos de Robert Zemeckis y Steven Spielberg, quienes decidieron echarle un vistazo. Al verla, su sorpresa fue tal que le ofrecieron a Williams trabajar como director de animación en el filme que estaban desarrollando: ¿Quién engañó a Roger Rabbit?. Él aceptó con la intención de conseguir fondos para su propio proyecto, además de que Disney y Spielberg, por su parte, le ofrecieron a cambio de su trabajo ayudar en la distribución.

Dicha película fue un total éxito, por lo que recibió a continuación financiación y un acuerdo con Warner Bros. De esta forma el proyecto dejó de ser independiente y comenzó a estar en plena producción en 1989.

La crisis

Warner había impuesto como fecha límite 1991 pero para entonces quedaban aún 10 o 15 minutos por terminar, es decir, como mínimo 6 meses más de trabajo. Sumado a eso, Williams ya había sobrepasado el presupuesto acordado.


Como si eso fuera poco, Disney estaba desarrollando la película Aladdín. No sólo coincidía en temática sino que dos de sus animadores habían participado en la creación de este largo proyecto. A la película le había salido una fuerte competencia. Consciente de esto, Warner pidió que se hiciera una versión de prueba sin la animación terminada que no fue bien recibida. En septiembre de 1992 (dos meses antes del estreno de Aladdín) Warner se salió del proyecto y lo dejó en manos de una compañía llamada Completion Bond, que apartaron del proyecto al mismísimo creador: Richard Williams.

Una película para terminar

El animador Fred Calvert fue quien recibió el encargo de terminar la película de la forma más rápida y económica posible. No sólo la nueva animación desentonó completamente con la anterior, que estaba meticulosamente trabajada por varios de los animadores más prestigiosos de la época, sino que también contrataron guionistas para rearmar el filme.

Los personajes descritos en el título original de la película habían sido ingeniosamente planteados como los únicos mudos durante todo la obra (aunque, el zapatero tendría una única línea al final). Con los nuevos guionistas, el zapatero pasó a tener más diálogos y su voz fue empleada como narradora. También el ladrón pasó a tener una voz en off para sus pensamientos. Con el fin de hacer la película más comercial, y probablemente muy influenciados por el reciente estreno y éxito de Aladdín, decidieron agregarle canciones.

El resultado

Habiéndose estrenado Aladdín el año anterior, The Thief and the Cobbler tuvo una pésima recepción en taquilla y aún más si comparamos el costo de su producción. La película de Disney tenía más que una simple inspiración de la otra pero finalmente The Thief and the Cobbler terminó por copiar elementos de la primera que en general no terminaron de quedar bien con la idea original y empeoraron su resultado final. 


Además, se estrenaron distintas versiones del filme según su distribuidora. Estas versiones diferían por los cambios de actores, diálogos e incluso escenas y nombres: The Princess and the Cobbler o Arabian Knight.

Opciones de visionado


1) The Thief and the Cobbler: recobbled cut. Versión creada por un fan del creador original que, rescatando bocetos no usados y recortando los añadidos superfluos se parece más a la idea original de Richard Williams.

2) El zapatero y la princesa. La versión que yo conocí de niña que no llega a incluir, por ejemplo, los pensamientos del ladrón.

En Youtube podéis encontrar igualmente otras versiones con otros doblajes e incluso, si sentís curiosidad, escuchar al ladrón haciendo gags continuos y cansinos.

Fuente de la información: Amino
Para ampliar más: Wikipedia inglesa

Argumento

Érase una vez, hace mucho tiempo, que había en el lejano oriente una próspera y espléndida ciudad que se erguía en medio de un río. En la Ciudad Dorada existía un minarete, el más alto de todos, en que estaban clavadas tres esferas de oro. La leyenda decía que mientras éstas estuviesen ahí, la ciudad estaría a salvo, pero el día que desapareciesen, la muerte y la destrucción se cernirían sobre ella y sólo podría salvarse por "el alma más humilde con el objeto más sencillo".

En la ciudad vivían dos hombres pobres como ratas: un humilde zapatero, Clavo, y un codicioso ladrón sin nombre. Un día, el ladrón entró en la casa del zapatero cuando estaba amaneciendo y éste aún dormía. Medio en sueños, Clavo cosió a su ropa los harapos del ladrón y, cuando despertó, ambos salieron rodando, esparciendo los clavos que el zapatero llevaba encima con tan mala suerte que Zigzag, el visir real que pasaba con su comitiva por esa calle se pinchó el pie con uno. Zigzag ordenó llevar a palacio a Clavo detenido. En el trayecto, el joven zapatero fue capaz de ver asomada en una ventana a la preciosa princesa YumYum. Al mismo tiempo, el ladrón, que seguía la comitiva, se fijó en las esferas de oro del minarete.

La profecía estaba a punto de cumplirse con un poderoso enemigo, Un-Ojo, acercándose, y Zigzag maquinando para hacerse con el trono ¿Sería Clavo "el alma más humilde" capaz de salvar la ciudad con la ayuda de la princesa YumYum?

Reseña

Hacer la reseña de esta película es bastante complicado porque depende mucho de qué versión se vea porque los matices importan y marcan la diferencia. Creo que hablaré de las dos versiones que he enlazado más arriba, tanto la que representaba la versión más fiel a la idea del autor original como la que me llegó y vi varias veces de pequeña. Por tanto dejo fuera las versiones en que el ladrón tiene una voz que hace comentarios como que con una de las bolas de oro piensa ir a Disneylandia o que incluye una canción protagonizada por la princesa de lo más cliché sobre que quiere ser algo más. Por suerte esa canción no aparece en la versión que me llegó pero sí otras dos igual de ridículas e innecesarias aunque como soy una romántica empedernida, el tema a dúo de los protagonistas me gusta, qué le vamos a hacer.

Sin duda por lo que esta película destaca y lo que explica la extensión de su producción es la increíble animación para la época. En la versión original tenía un visionado 3D de la ciudad realizado a mano mucho antes de que el ordenador permitiese hacer esas virguerías. Como al final no estaba terminada y, supongo, esa escena habría requerido de mucho trabajo y tiempo para completarla fue recortada. Sea como sea, la escena que sale en todas las versiones de una persecución entre Clavo y el ladrón en palacio es una auténtica pasada visual. O también las escenas de la máquina de guerra de los malos. Parte de lo interesante de esa animación está en los fondos en los que trabajó Errol Le Cain, de quien os hablé ya cuando reseñé el cuento La hija del mago. Aunque sea sólo por la estética y por descubrir esta joya histórica de la animación merece la pena echarle un vistazo.


En cuanto a la historia, es bastante sencilla, el clásico cuento de inspiración de Las 1001 noches con tópicos y clichés muy vistos: relación de joven pobre con princesa o buenos contra malos sin matices de profundidad. No esperéis originalidad ni una trama enrevesada. En cambio, es una historia de fantasía clásica que al menos el rato de entretenimiento estará garantizado. 

La versión "recobbled cut" se parece más al experimento visual y artístico que tenía en mente el autor original. Aquí el ladrón tiene más escenas que fueron posteriormente recortadas e incluso hay ciertos momentos que acercan la obra a un público más adulto. También, el hecho de que su protagonista estuviese mudo salvo por una frase al final lo hacía más interesante ya que con su expresión corporal lo decía todo. En cambio, la otra versión es más estándar en cuanto a su narrativa, más clásica y más censurada. Por poner un ejemplo, cuando Clavo acaba en prisión, Zigzag pretende que su buitre se lo coma vivo, algo que fue eliminado en la película distribuida, así como otras cosas que comento más abajo. Tampoco le favoreció tener diálogo al protagonista, como narrador no dice nada que no se vea y en sus pocas líneas añadidas no aporta nada.

Llegados a este punto me parece oportuno hablar de la relación con la Aladdin de Disney. Los parecidos entre sus personajes son más que evidentes, tanto físicos como de personalidad lo que hace aún más sangrante y triste que esta película acabase tan mal. 

- Clavo es otro chico de gran corazón pobre. La diferencia con Aladdin es que uno tiene su oficio y el otro sobrevivía como ladronzuelo. De todos modos, ambos carecen de trasfondo más allá de eso. 
- Ambas princesas quieren ser más que simples figurines y demostrar su valía. En este caso, YumYum cogió más de ese carácter de Jasmine una vez se estrenó Aladdin pues en la original su papel era mucho menor y, bueno, más vale trasfondo manido pero coherente a no tener ningún trasfondo.
- Ambos sultanes tienen un diseño físico casi idéntico donde sólo varía la longitud de sus barbas. No obstante hay algo interesante a mencionar y es que el Rey Nod de esta película tiene una personalidad somnolienta que contrasta con la vivacidad casi infantil del otro sultán. Y algo más, Nod es un libinidoso. En la versión original, Zigzag le trae una amante (no la llama así, pero es eso) y más tarde se le ve asomando la cabeza desde la cama cerrada con cortinas de ésta o metiendo la mano dentro haciendo algo que genera "risas" desde su interior. Esto lo censuraron en la versión que yo vi de niña y ha sido un shock descubrirlo ahora.
- Zigzag, aunque en el fanart que hay más arriba lo emparejan con el Genio, en realidad sirve de inspiración también para Jafar, diría que bastante más. No sólo es el malo que comparte el deseo del otro visir de ser el nuevo sultán a través de una boda con la princesa sino que también tiene un pájaro como mascota (Yago vs. Fido). Está claro que su diseño azul también sirvió para el Genio pero ahí acaba el parecido entre ambos.
- El ladrón de esta película podría ser el único personaje que no tiene contraparte pero su mal genio y su cleptomanía podría ser comparable a Abú, el mono compañero de Al. De todos modos, ésta si es una comparación más cogida con pinzas. Quizás sea por esto pero éste es el personaje que más destaca de la película, tiene unos gags buenísimos y recuerda vagamente en sus intentos infructuosos de robo a la ardilla Scratch de Ice Age con su bellota.

Visto esto, aquí hay otro motivo por el que, si os gustó Aladdin, deberíais ver La princesa y el zapatero, para rendir un homenaje al material que en parte dio las bases para la maravillosa película que Diseny acabó haciendo.

Quizás sea porque la guardo con un cariño especial por la nostalgia de haberla visto de pequeña y entonces ya alucinar con la animación pero me parece una obra muy interesante que, espero, haber dado a conocer y despertado el gusanillo del visionado. La trama no es su punto fuerte pero los personajes caen bien, el ladrón tiene muy buenos gags y visualmente es un deleite. Es una película de culto, quizás no llegue a ser una pequeña joya, pero no se queda muy lejos. Probablemente si el autor original la hubiese terminado como tenía en mente sí que habría trascendido como tal y no que ha quedado relegada al olvido.

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