domingo, 6 de septiembre de 2015

Adquisiciones de Agosto de 2015

Podría haber titulado la entrada como "el mes del mercadillo", puesto que todo lo que ha llegado ha sido de segunda mano. Y aún queda un paquete más que ya entrará en las adquisiciones de Septiembre.

Empezando por el principio de los tiempos del mes, vi a través de Twitter a un chico que vendía los primeros 8 tomos de Nisekoi por 30€ con gastos den envío incluidos. Era un chollo y no desaproveché la ocasión aunque ya tenía los dos primeros que, si alguien los quiere, que me contacte ;)


El siguiente pedido surgió de poner un aviso en un mercadillo de Facebook buscando varias series que Norma está a punto de descatalogar. En este caso es Utena, serie de cinco tomos que leí hace tiempo de prestado por lo que no me corría prisa conseguirla... hasta que le he visto las orejas al lobo. Con gastos de envío, la chica que me la ofreció me la dejó en 19€. Hay otra serie de las que pronto serán descatalogadas, Tsubasa, el secreto de las alas, que vendrá en el paquete ése que aún no ha llegado y, por último, me faltaría Mushi-shi, que no ha habido suerte por más que he buscado =(


Siguiendo en Facebook, vi que una chica vendía varios tomos de Haruhi Suzumiya y aceptaba separar, por lo que le pillé del 13 al 16, con lo que dejo el manga al día. Teniendo en cuenta que los 12 primeros también los compré de segunda mano, me he ahorrado un dinero en esta serie. Y como detallazo, de regalo, una postal de Tsubasa Reservoir Chronicle =). Todo por 16,58€, gastos incluidos. 


El último paquete llegó a través de una chica que me contactó por mail ofreciéndome su mercadillo particular. Entre todo lo que tenía me decanté por los dos primeros tomos de A través del Khasim (serie de tres tomos) y el libro R y Julie, de Isaac Marion, novela que tenía apuntada de cara al futuro de manera indefinida. 
Todo por 16,58€, gastos incluidos (no me he equivocado, coincide exactamente en la misma cantidad que el paquete anterior).


Y ya, esto es todo. A ver si para el próximo mes cae algo comprado en tienda, que ya toca ^^U

jueves, 3 de septiembre de 2015

Huye, de Lisa McMann

Pues lo que os decía en la reseña anterior, que iba a terminar en breve la trilogía. Y es que, aparte de que es un gusto poder terminar algo que tenía a medias desde hace tanto tiempo, los libros de esta saga se leen en un suspiro. Las poco más de 200 páginas que tiene éste apenas me han dado para una tarde.

Con este libro se pone punto y final a la trilogía de la Cazadora de sueños. Os recuerdo que me leí Sueña hace ya unos años pero ha sido cosa de unos días que me dio por continuarla con Teme y, para no dejar pasar más tiempo, he preferido darle su punto y final lo antes posible.

Argumento

Después de muchos años sin disfrutar de unas vacaciones, Janie está pasando unos días en la cabaña del lago que tiene el hermano de Cabel, lejos de su madre alcohólica y del revuelo que ha causado en el pueblo el caso de los abusos sexuales donde ella fue una pieza clave para el caso. Ya no necesita esconder su relación con Cabel y pronto empezarán la universidad. 

Por desgracia, sus poderes le evitan llevar una vida normal, y tras un par de sueños en los que Cabel muestra el terror al futuro que no exterioriza en palabras, Janie comienza a tener dudas.

Pero todo deja de tener importancia cuando recibe una llamada de Carrie en la que su amiga le informa que ha tenido que llevar a su madre al hospital. Janie y Cabel vuelven para descubrir que no es la madre de Janie la que está ingresada, si no su padre, al que Janie jamás conoció. Henry Feingold está en coma, y la única persona que aparecía en los papeles médicos es su madre, que no quiere saber nada del tema.

Reseña

Simplemente decir que menos mal que se acaba la historia aquí, porque llega a tener algún libro más y quién sabe qué putadas adicionales para Janie se le podrían haber ocurrido a la autora. En cierto modo, para quien no haya leído la trilogía, casi que le recomendaría que sólo leyese el primero. Aunque era terriblemente introductorio y, de lejos, el peor de la trilogía, al menos el desenlace dejaba una sonrisa en la cara. Con los dos siguientes, la vida de la protagonista ha ido de mal a peor salvo por el apoyo, cariño y amor de Cabel y otros secundarios.

Con este libro la autora desvela el misterio del padre de Janie, un personaje que sólo habíamos visto en algunos sueños de su madre que, estando siempre borracha, daban muy poca información. Es bastante evidente por dónde va a ir la cosa respecto al padre, pero no voy a entrar en detalles más allá de decir que lo que descubra Janie sobre él marcará su porvenir.

En el anterior, Teme, Martha Stubin había dejado unas notas muy dolorosas de lo que podría esperar del futuro Janie gracias a su don, o su maldición, según se mire. Básicamente, dejaba dos opciones, cada una con pros y contras, pero ninguna de las dos era idílica y la elección no estaba en pensar qué era lo mejor sino lo menos malo. La propia Martha representaba uno de esos futuros, así que quedaba la duda de cómo sería la otra opción, que es a la que se da vueltas en este libro.

No es que el libro anterior fuese pura acción y misterio, pero en éste los hechos dejan paso a las reflexiones. Es mucho más pausado a pesar de que todo ocurre en apenas una semana. Como decía, casi todo el libro gira en torno a las divagaciones y dudas que tiene Janie respecto a lo que le depara el futuro: qué hacer con su madre, dar uso a su don o no como forma de ganarse la vida y, sobre todo, qué hacer con Cabel ¿aguantará él junto a ella cuando las cosas vayan mal? ¿se ve capaz de dejar que esté a su lado sabiendo lo que le va a hacer sufrir?

También se lleva un papel destacado en este libro, como no podría ser de otro modo, la madre de Janie, Dorothea. Su alcoholismo es lo que la define y, tras ser poco más que una sombra que entraba y salía de escena en los libros anteriores, aquí la protagonista por fin la encara. Es un tema duro y espinoso, triste, que la autora deja en suspense pues habría sido irreal que en una semana todo se solucionase.

Al margen de la trama, y más secundario, he visto una crítica brutal al sistema sanitario americano: si tienes dinero para pagarte un seguro, te atenderán y se moverán para curarte, sino te dejarán en una cama o te echarán a patadas si te puedes mantener en pie. No se hace mucho hincapié aquí gracias a cierto papel que firmó Henry, pero la crítica está ahí. Me parece terrible, y pensar que es algo que ciertos políticos están promoviendo en nuestro país... esto sí me da escalofríos.

La narrativa de éste es más cercana a la del segundo salvo en sus primeras páginas, que me hizo temer que volvería al estilo de Sueña. Por suerte, no fue así y la autora no recayó en el estilo de telegrama.

Así pues, estamos ante una trilogía que se ha ido recrudeciendo con el paso de cada libro. Posiblemente éste sea el mejor de los tres, no sólo porque se dejan los casos policiales al margen, algo que no me terminaba de convencer en los anteriores, centrándose en lo que realmente era el eje de la trama, sino porque la evolución humana de los personajes es sobresaliente. Janie ya empezó siendo una chica madura, pero ha ido creciendo página a página. La relación con Cabel es natural, no perfecta, y funcionan juntos como compañeros y amigos, siendo apoyo una del otro y viceversa.

Si definiese estos libros con el paladar diría que van de lo agridulce a lo amargo. La protagonista arrastra muchos problemas y, cuando parece que las cosas mejoran, la autora le da otra bofetada cruel. En otras historias de juvenil fantástica, aunque las y los protagonistas tengan aventuras y lo pasen mal, es común querer vivir en su piel para poder disfrutar de sus dones. Con esta trilogía os alegraréis de no cazar sueños. Es una historia triste, dura, original y emotiva en su justa medida. No esperéis romances empalagosos sino humanidad frente a las adversidades. No me gustó su arranque demasiado pero la mejora de los dos siguientes salva las carencias de aquél primer libro.

Huye me ha parecido un cierre que roza la perfección, aunque he visto opiniones que son todo lo contrario. En mi caso, lo dramático de la situación de la protagonista, los miedos tan humanos que tiene y lo bien llevado del elemento fantástico, dándole todo el realismo cruel que algo así requería, me han revuelto por dentro. Quizás me ha faltado una chispa de emoción, de emotividad adicional, para llegar a la máxima nota, pero es lo único que puedo decir negativo.

lunes, 31 de agosto de 2015

Teme, de Lisa McMann

Después de semanas sin coger un libro, entre Kuroi y Arse me han devuelto el gusanillo lector. Si ha sido la segunda la que me empezó a despertar las ganas, la primera me dio los libros para retomar el hábito gracias a sus reseñas de esta trilogía titulada Cazadora de Sueños. Me parecían la opción perfecta tanto para acabarla de una vez como para hacer sitio poniéndolos a la venta si al final no me convencen (es algo que aún no he decidido, antes tengo que terminar el tercero y último).

No sé si lo recordaréis, la mayoría seguro que no porque leí el primero, Sueña, hará casi cinco añazos, que es un mundo aunque el tiempo vuele. No me convenció demasiado la lectura, la verdad. Tenía cosas buenas pero hubo otras que me impidieron disfrutarla. Antes de ponerme con éste le he dado una relectura y, aunque coincido con lo que dije entonces, me ha gustado más ahora. Así que viendo que podría tomar la continuación con más ganas de las que la dejé entonces, me animé y fui a por el siguiente. Si me ha salido bien o mal, tendréis que seguir leyendo para descubrirlo ;).

Por cierto, Kuroi, te pillo tu argumento de este libro, que me parece perfecto, aunque lo voy a alargar un poco más =)

Argumento

Tras el caso de las drogas en las fiestas de adolescentes ricos, la vida de Janie da un vuelco, de pronto se encuentra con: un novio, Cabel, después de llevar toda la vida pensando que jamás podría tener pareja; una beca, tras haber estado convencida de que nunca tendría suficiente dinero para ir a la universidad; y, lo más sorprendente, un trabajo en el que desenvolverse gracias a su maldición, cuya habilidad pensaba mantener en secreto el resto de su vida para evitar que la encerraran en un manicomio.

En el siguiente caso que les asigna la comisaria Komisky, deberán investigar a los profesores, pues ha habido llamadas anónimas hablando de abusos sexuales, pero sin especificar el o los autores. Gracias a las notas y expedientes que dejó Martha Stubin, la anterior Cazadora de Sueños que trabajó con la comisaria, Janie aprenderá más cosas de su extraño don, cosas buenas... pero también cosas muy malas.

Reseña

Tras releer el primero me quedé con la sensación de que podría haber sido perfectamente autoconclusivo y, al acabar éste, vuelvo a tener la impresión de novela unitaria. La verdad, esto no es malo, sólo que te hace preguntarte: "¿y en el siguiente qué va a contar si parece que ya está todo dicho?", lo que en realidad es mejor que una trama que queda interrumpida de manera brusca, a medias.

Uno de los puntos más flojos, a mi entender, del principio de la trilogía es que se mezclasen casos policiales con la trama fantástica de los sueños de manera un tanto precipitada al acabar su primer volumen. Supongo que, como eso ya está asimilado y se vuelve aún más relevante en este libro, parece que chirría menos, pero no deja de hacerlo. La autora hace un buen intento de integración, aunque sigo sin creerme que se ponga a dos adolescentes a trabajar y, más aún, ahora se exponga a una chica al posible acoso y violación sin que se estén aprovechando sus poderes. Vamos, que por lo que hace aquí, podría haber sido Janie o cualquier otra chica inteligente y espabilada del instituto.

Por otro lado, en cuanto a la investigación en sí, es demasiado sencilla, demasiado rápida y fácil. Podría haber jugado al misterio con los profesores que parecían sospechosos antes de dar con el correcto a las primeras de cambio. Acostumbrada a las series de policías americanas que dan mil vueltas y hay intriga constante, a esta trama le ha faltado chispa.

Sea como sea, punto a favor muy grande para un libro que toca un tema tan duro y delicado como es el abuso sexual. Casos como éstos son mucho más frecuentes de lo que se piensa la mayoría y marcan por años a quienes lo sufren, principalmente, mujeres. 

Por otro lado, sí que se profundiza al fin en el tema de cazar sueños, conociendo pros y contras, sabiendo de otras personas que también tuvieron ese poder aparte de Martha, aunque sea sólo con una mención. No es mucho y sigo pensando que se desperdicia el potencial de la idea original, que podría haber dado muchísimo más juego. La autora optó por una concepción más propia de una maldición que de un don, y es realmente duro y triste saber lo que le espera a Janie con el paso de los años. Esto hace que la trama sea algo amarga y le da un plus de madurez que pocas novelas juveniles fantásticas alcanzan.

A lo que en este libro no puedo poder pegas es a la relación de la pareja protagonista. Aquí sí me he creído mucho más sus sentimientos, tienen una evolución madura y realista en la que saben darse tiempo, apoyo y espacio. Siguen siendo los magníficos protagonistas que conocí en el primero de la saga pero ahora, además, la química entre ellos ha mejorado muchísimo. Sin duda, una de las principales virtudes es lo humanos que resultan ambos.

También diría que la narración ha mejorado bastante, quizás sea sólo una percepción personal, pero creo que ha abusado menos del estilo de telegrama y ha usado más frases largas que ayudan a que la lectura no fuese tan brusca. Y se sigue leyendo igual de rápido aunque al pasar las páginas rápidamente la densidad de texto sea notablemente mayor.

Poco más que añadir. Novela intermedia de una trilogía que, como tal, ayuda a desarrollar a sus personajes, afianzando las bases del primero y mejorando bastante lo que no me convenció de aquél. Siguen chirriando varias cosas pero el nivel ha subido claramente y no creo que tarde en descubrir cómo acaba la saga.

jueves, 27 de agosto de 2015

Barakamon

Serie de la temporada de verano del año pasado que, aunque vi semana a semana, no sé muy bien qué pasó, pero se quedó sin reseña, así que voy a hacer un poco de memoria porque es una serie que disfruté muchísimo y no querría dejar sin recomendar =)

El anime se basa en el manga homónimo de Satsuki Yoshino y lleva más de 10 tomos. También hay un spin-off que corre a cargo de la misma autora. Se titula Handa-kun y sirve de precuela, contando la etapa adolescente del protagonista.

Argumento

Seishu Handa es un joven artista de la caligrafía de 23 años con bastante éxito que, un día, al recibir una mala crítica por su obra en una exposición, golpea al experto, un señor mayor. En parte por vergüenza, en parte por imposición, se muda a las remotas Islas Goto en la costa oeste de Kyushu. Este retiro forzoso cambiará más cosas de las que se podría llegar a imaginar.

El joven ha vivido siempre en la ciudad, así que el choque cultural y del estilo de vida con la gente de la isla, los cuales van con tractores por la calle y entran a su casa sin pedir permiso, es enorme. De hecho, antes de mudarse, la casa en la que vivirá era usada como cuartel general de los jóvenes del pueblo y, aunque él esté ya allí, no parecen querer perder ese sitio. Entre toda la gente del pueblo, es la pequeña Naru, de siete años, la que más influirá en su vida en el tiempo que esté ahí.

Reseña

Tened en cuenta que escribo esta reseña en base a lo que recuerdo, aunque me he refrescado la memoria gracias a los comentarios que le dejé a Magrat en sus entradas semanales y en la reseña final de la serie.

Lo cierto es que empecé a verla sin saber qué me iba a encontrar, ni siquiera sabía que se tocaba el tema de la caligrafía y ésta tiene una gran importancia en la serie ya que, estando allí, Handa se atreve a empezar a probar otros estilos de caligrafía, gracias a la influencia de la gente del pueblo. Era un arte del que conocía más bien poco y, la verdad, ha sido interesante aprender algunas nociones básicas.


La serie tiene como tres niveles que se mezclan a la perfección gracias a un protagonista que puede estar en todos. Para empezar, está el nivel adulto en el que Handa se desarrolla como artista, los problemas que tiene, el estrés, la relación con su agente, con el crítico al que golpeó y con otros personajes de esa rama. Luego está el nivel adolescente, que diría que era el menos importante. Aquí lo que predomina es la relación con tres jóvenes de instituto algo alocados y sus dudas respecto al futuro, además del punto cómico extra que da una de las chicas, una fujoshi (fan del yaoi) que siempre pillaba a Handa con su vecino en situaciones que le despertaban la imaginación. Por último, y quizás el más importante, el nivel infantil en el que Handa se ve envuelto en las aventuras y las locuras de Naru y sus amistades.

Y es que, a decir verdad, Naru es la que se come la serie. En algunos capítulos que no sale se la echa mucho de menos. Es la que da la salsa a la historia y crea un vínculo muy simpático y entrañable con Handa, que a veces parece más crío que la pequeña. Forman una extraña pero perfecta pareja protagonista en la que ella le aporta muchísimo más de lo que nadie se podía imaginar.


La serie es un slice of life muy simpático, divertido, entrañable y que sabe que no debe caer en dramas lacrimógenos. Tiene sus momentos algo más serios y recuerdo que la puesta en valor de la idílica vida en el pueblo pequeño llega a ser un tanto utópica. Destila ternura y cariño en cada capítulo, pero quizás le faltó un poco más de profundidad, tal vez porque no dio tiempo en sus 12 episodios, así que habrá que tirar del manga para saber cómo sigue la historia y hasta dónde puede llegar.

En definitiva, una delicia de serie que acabará ganando a quien la vea poco a poco gracias al magnífico elenco, la estupenda animación, la más que buena elección de voces (la seiyuu de Naru ES una niña) y, simplemente, su simpatía. Personalmente disfruté cada uno de los minutos que duró.


lunes, 24 de agosto de 2015

Microreseñas de películas 2015 (6)

Se ve que con el calor, la pereza y la apatía lectora, dejar una película puesta en la tele es lo más cómodo, de ahí que hayan caído dos entradas de estas mini-reseñas tan seguidas. 

Aunque no es exactamente el orden en que las he visto y queda una que me reservo para la siguiente tanda, he hecho un pequeño reajuste para que me quede algo parecido a un Especial apocalíptico. Ya sabéis, esas películas en que de un modo u otro la humanidad corre el riesgo de irse a freír espárragos. Por malas que sean (hay una especialmente horrible en esta tanda), siempre me entretienen, ya sea porque me hacen pensar "¿Y si...?" o porque son demasiado ridículas.

La guerra de los mundos

La cosa va de aliens, así que está un poco cogida con pinzas el colarla en este especial pero, a fin de cuentas, los extraterrestres de esta historia hacen grandes estragos entre la población (que no en su ropa...). Y algo que no puede faltar en el género: complicada situación familiar. Aquí tenemos a Tom Cruise en el papel de un desastre de padre separado que se tiene que hacer cargo de su hijo adolescente y su niña justo el día en que empieza el ataque. 

La cinta es espectacular, magníficos efectos especiales e imágenes de absoluta pesadilla. Con todo, quizás la parte más inquietante para mí fue cuando se encierran en el sótano con un loco (¿estaba loco de antes o es lo que sucede lo que le hace perder la cabeza?), lo que me reafirma en que el ser humano es lo más terrorífico a lo que se puede enfrentar el ser humano porque sí es real.

La película tiene muchos momentos impactantes y, aunque la base es buena y el desenlace tiene una justificación más que aceptable (aunque algo dudosa), con los actores hay poco que hacer. Sin duda, la niña transmite una angustia tremenda, muy adecuada a la pesadilla que están viviendo y su edad, pero es tan... tan... ARGH, lo siento, no tengo palabras para describirla. Y luego, el hermano mayor es lo más estúpido, inconsciente e insufrible que he visto en mucho tiempo ¿A quién se le ocurre tomar la decisión que toma cerca del final? Y lo mejor es que ¡sobrevive! ¡Sobreviven todos los allegados del protagonista en el desenlace más ridículo que recuerdo haber visto nunca! Que alguien me lo explique. Hay un sinsentido tras otro por mera exigencia del guión que empaña una película de ciencia ficción bastante buena. Si os paráis a pensar, sacaréis tantas preguntas sin respuesta que no podréis disfrutar de lo bueno que ofrece: tensión, inquietud, oscuridad y espectáculo. Vedla desconectando neuronas.

6/10 [TV]*

El núcleo

Ahora sí entramos en materia con una de mis favoritas del género apocalíptico. Tiene todos los elementos que me encantan y se libran del cliché de la familia con problemas que nos importan un pimiento cuando el mundo está a punto de irse al garete. Hay que reconocer que la premisa y el desarrollo no tienen por dónde cogerlo pero los actores consiguen salvar la cinta. Justo al contrario que en el caso anterior. 

Para quienes no la hayáis visto: por un experimento humano para generar terremotos dirigidos como nueva arma, el núcleo de la Tierra empieza a detenerse, por lo que se perderá el campo electromagnético que nos protege y en menos de lo que canta un gallo nos achicharraremos. La solución es (a ver si lo adivináis) llegar al centro de la Tierra con una perforadora gigante y... ¡sí! ¡Bombas atómicas que reactiven el movimiento del núcleo! En la nave va un selecto grupo de expertos en diferentes campos ¿regresará alguien?.

Hay muy pocas cosas con sentido en esta película, pero se nota que se la tomaron en serio y fueron a por todas. La premisa está cogida con pinzas y más aún todo lo que se inventan para que la aventura llegue a buen puerto: desde un material recién descubierto que aumenta su resistencia con la temperatura y la presión, hasta los rayos que perforan. Pero sobre eso, la película se asienta sobre unos cuantos conceptos que suenan mucho más reales. Al margen de la aventura, las interpretaciones son más que decentes, con pequeños o grandes roces entre los integrantes de la misión, con angustia cuando las cosas se tuercen o con las muertes sentidas lo justo, sin melodramatizar pero notándolas como las pérdidas que son. En definitiva: muchos tópicos pero también tensión constante y algunos momentos sino memorables, sí bastante intensos. Una idea interesante de ciencia ficción que, en vez de salir al espacio, se interna en la Tierra. Puro cine palomitero.

7/10 [TV]*

Glaciación 2012

En este género, como en todos, hay historias magníficas, muy buenas, buenas, regulares, malas, muy malas y terribles. Bien, pues ésta supera la clasificación de terrible. Tendría que tener una categoría para ella sola: bodrios infumables. Y eso que soy una fan del género de catástrofes, pero el nivel de despropósito de ésta supera mi tolerancia y ni siquiera me hizo reír, que es lo que me permite pasar un buen rato con películas malas. La dejé cerca del final porque no aguantaba más.

La premisa es demasiado ridícula hasta para escribirla, pero va: "Una erupción volcánica en Islandia dirige un glaciar gigantesco hacia Norteamérica. Una familia deberá escapar de la edad de hielo". Exacto, un pedrusco gigante que va a una velocidad de avión a reacción (ni que llevara motores) va a producir una edad de hielo. Y el glaciar hace que caigan granizos del tamaño de casas. Y la gente se congela por la calle aunque el glacial esté a kilómetros todavía. Y, claro, tenemos una familia que no se lleva muy bien, un padre-genio, una madre secretaria de un senador negro (por eso de no parecer racistas y que ya tenían a Obama de inspiración), una joven que está en Manhattan con su novio para empezar la universidad y un adolescente que... bueno, no sé, que parece el secretario de su padre.

La premisa es estúpida, el desarrollo es estúpido, pasan cosas porque sí... Ejemplo sangrante: van en coche, chocan, vuelcan, escena aérea y al momento están en marcha otra vez en una furgoneta ¡¿Pero cómo?! ¡¿De dónde... ?! Bah. Mejor ni me molesto. Y a la hija, que está en Nueva York, en vez de decirle que vaya saliendo de allí, le indican que espere en su residencia que ya van ellos a recogerla en un viaje de unas 8 horas, cuando en ese tiempo a la chica le habría dado para irse a Florida y esperarles ahí tomando el sol. Es que... en serio... 

Se ve que pretendían hacer un mix entre El día de mañana y 2012, pero les ha salido el mayor bodrio de la historia del cine apocalíptico. Se intercalan imágenes de diferentes orígenes, no se terminan las secuencias, hay saltos bruscos, los personajes son ridículos y sus diálogos aún más... Encima, para ser de 2011, tiene los peores efectos especiales que recuerdo haber visto en mucho, mucho, mucho tiempo. Porque en películas antiguas los efectos eran malos por falta de desarrollo, aquí por falta de presupuesto o mero esfuerzo. Quizás si se ve con amigos y tomando un poco de alcohol pueda divertir, estando sobria yo no lo he conseguido.

0/10 [TV]
(Sí, no me he equivocado, se lleva un cero, un rosco)

FIN

Y acabamos ronda con una incursión española en el género. El argumento comienza con la reunión de un grupo de amigos que había perdido el contacto. Entonces hay un extraño fenómeno en el cielo, todo aparato eléctrico o a pilas se detiene, vayan a donde vayan no ven a nadie, van desapareciendo uno a uno y los animales empiezan a actuar de forma extraña. Además, en el grupo falta Ángel, que no llegó a la reunión, estuvo en psiquiátrico y le conocían como "el profeta" por unas predicciones que se están cumpliendo. Está basada en una novela homónima y me temo que no se ha sabido llevar a la gran pantalla lo que ésta debía contar.

En cierto modo, me recordó a El incidente por la sensación de tensión constante que está bastante bien mantenida. Otro punto a favor, sin duda el más destacado, es que hay que reconocerle la magnífica elección de escenarios y fotografía, con algunas vistas impresionantes. También suma que los actores hacen un papel bastante decente defendiendo un guión que es el que lastra toda la historia. 

Hay un enorme problema en la película y es su falta de un mínimo de explicación. Se puede aceptar que son un grupo de personas que no tienen ni idea de lo que ocurre pero si a quienes estamos viendo la historia no nos lo dicen y sólo nos crean confusión, al final queda una frustrante sensación de estafa (y eso que al verla en la tele no tuve que pagar la (cada vez más) cara entrada de cine). En el género de catástrofes me parece imprescindible que lo que suceda tenga un motivo, ya sea porque lo pronosticaron los mayas o por el calentamiento global o por la defensa que generan las plantas ante la amenaza humana. Será más creíble o más ridículo, incluso puede ser una mera teoría lanzada sin que se llegue a corroborar durante la cinta. Da igual, pero ALGO debe ser. La gente no puede desaparecer sólo porque sí. Y todo para acabar con unas reflexiones pseudo-filosóficas de cualquier libro de autoayuda. Supongo que la intención era que nos sintiésemos igual de perdidos y confusos que los personajes, pero eso no ha funcionado y sólo han conseguido, por un lado, que se fuese perdiendo interés según se avanzaba la trama hasta un final que lo deja todo abierto y, por otro lado, cabrear a la mayoría que hemos visto la película. Una pena, tenía un comienzo y una premisa muy prometedoras.

4/10 [TV]