sábado, 9 de noviembre de 2013

Pompeya, de Kim M. Kimselius

Cuando la "recién" nacida editorial Nowevolution empezó a sacar novelas, una de las primeras que me llamó la atención fue ésta. Tardé bastante tiempo en conseguirla, pero nunca es tarde si la dicha es buena, como es el caso. 

Lo único que realmente lamento es que, siendo el primer libro de una saga de viajes en el tiempo a diferentes momentos históricos, no parece que la editorial vaya a lanzar las siguientes partes. De todos modos, si os interesa, se puede leer perfectamente de manera independiente. Además, ahora mismo lo tienen de oferta en la web, así que os animo a haceros con él =).

Argumento: Ramony está de viaje de estudios a las ruinas de la ciudad de Pompeya. Se siente mal al ver los moldes de yeso de los que fallecieron en la erupción del volcán que arrasó la ciudad. Entonces se separa del grupo y se cuela en lo que fue una panadería para sentarse a descansar, quedándose dormida. 

Cuando es despertada bruscamente ve una Pompeya viva. Ramony comprende que ha sido trasladada en el tiempo a la Pompeya ¡de antes de la erupción! Se asusta muchísimo, sabe que la ciudad va a ser devastada, que toda la gente moriría, incluso Theo, un joven que intrigado por su extraña apariencia, la ayuda y la lleva a su casa donde la tratan con gran hospitalidad. Pero Ramony no sabe cuándo el volcán destruirá la ciudad, si será dentro de un siglo, en diez años o en diez minutos...

Estamos ante un libro casi infantil. Me he sentido retroceder varios años y acordarme de series como Érase una vez el hombre, o también otra serie de la que sólo conservo en mi memoria unas pocas escenas cuya temática de saltos en el tiempo era similar a ésta, pero no recuerdo nombre ni nada. Con esto no quiero decir que no se pueda disfrutar de la novela si se es más mayor, a mí misma me ha gustado mucho, pero hay que tenerlo en cuenta por varios motivos.

En primer lugar, por su brevedad, pues la historia son apenas 170 páginas, y si se suma a esto una escritura muy ligera y directa y capítulos muy breves, la novela sólo da para una tarde de lectura.

En segundo lugar, por las licencias que se toma. Ya he comentado más de una vez que me encantan las historias de chicas que saltan a mundos paralelos o al pasado remoto, no por nada ahora estoy en medio del especial anime de Munto, pero ¿en cuántas de todas estas historias la chica se comunica a la perfección con los habitantes de dicho lugar? Casi todas ¿verdad? Sólo he encontrado una historia coherente en este sentido y es Kanata Kara - From far away. Pues aquí se vuelve a toma la licencia de que la protagonista, Romany, al saltar en el tiempo, pueda hablar con los habitantes de Pompeya perfectamente y ella, por supuesto, no sabe latín. 

Otro puntillo flojo es que el tema del salto en el tiempo carece totalmente de explicación. Normalmente en las historias de este tipo hay algo que lleva al salto, pero aquí no hay nada que intente explicar mínimamente el fenómeno.

Pero quizás, el factor que influye principalmente para enmarcar el libro más como infantil es lo planos que en general resultan los personajes. No digo que sean malos personajes, pero les falta algo de profundidad. Quizás es que todo sucede tan deprisa que no da tiempo a la introspección, a conocerlos en profundidad.

De todos modos, todo esto no son aspectos demasiado negativos, sólo enmarcan la historia en un género concreto. El principio, que es un poco flojo, va dando paso a un aumento de la acción y la tensión que atrapa, llegando a un desenlace realmente intenso y dramático. Además, no sólo enfoca la trama hacia la tragedia de Pompeya, sino que introduce el tema de la esclavitud con bastante seriedad. Pero teniendo en cuenta el público más joven al que va dirigido el libro, no llega a describir las escenas más escabrosas. 

Otro aspecto positivo del libro es la documentación realizada por la autora que describe bastante bien cómo se vivía en aquella época. Además, el libro incluye un glosario de términos al final que ayuda a ampliar los conocimientos y a culturalizar a los más jóvenes que se lean la novela. 

A pesar de ser una lectura enfocada a un público algo más infantil, aunque disfrutable por todas las edades, Pompeya. Comienza la aventura es una obra muy interesante que ayuda a conocer mejor un suceso histórico realmente dramático. No es demasiado difícil imaginar el horror de las personas que lo vivieron, pero quizás sí que permite presenciar un poco más del "antes de". Una lectura amena e intensa que sirve para enmarcar también una bonita historia de amistad y romance. Realmente lamento no poder leer las siguientes partes de la saga =(

1 comentario:

  1. Juraría que lo leí de pequeña en la biblioteca del colegio.... Por supuesto si no era este, era uno con argumento muy similar.

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