martes, 5 de noviembre de 2019

Spyro Reignited Trilogy

Hoy me salgo de la rutina para volver a traer la reseña de un videojuego que, oh sorpresa, no es un Final Fantasy. En este caso es la trilogía original de Spyro con un magnífico lavado de cara en cuanto a gráficos para las consolas de nueva generación, la PS4 en mi caso. 

No tengo un recuerdo claro de cuáles jugué en su versión para la PS1, me parece que el 2º y 3º, que no llegué a probar el 1º, pero ni siquiera tengo claro que los terminase. Lo de dejar juegos a medias siempre ha sido mi especialidad, por eso ahora me esfuerzo en terminarlos para hacerles la reseñas de rigor.

Argumento

Spyro, el dragón
En la Tierra de Artesanos, el día en que dos dragones ancianos, Astor y Lindar, estaban siendo entrevistados en directo, acabaron burlándose de Gnasty Gnorc, a quien los dragones desterraron tiempo atrás. Lo que no sabían es que éste los estaba viendo desde su escondrijo a través de la televisión y se ha cabreado mucho. Durante su exilio, ha estado experimentando con magia y en ese mismo momento decide lanzar su hechizo más poderoso, uno para convertir a todos los desprevenidos dragones en estatuas de cristal. Sin embargo, su hechizo no afecta al dragón más joven, Spyro, debido a su pequeño tamaño. Buscando arreglar las cosas, Spyro se dispone a liberar a todos los dragones y derrotar a Gnasty Gnorc.

Spyro 2 - Ripto's Rage!
Un tiempo después de haber vencido a Gnasty Gnorc, Spyro vive tranquilo junto a los demás dragones. Su única queja es que la temporada de lluvia se está alargando demasiado así que decide ir junto a Sparx a la playa. Sin embargo, al salir del portal aterriza en un lugar llamado Avalar. El motivo es que en dicho reino se ha impuesto un tal Ripto como tirano, un pequeño pero poderoso mago, junto a sus dos enormes aunque idiotas esbirros. El Profesor junto a una fauno llamada Elora y Cazador, un guepardo rápido pero cobarde, crearon un portal conectándolo al mundo de los dragones pues descubrieron que estos seres eran el único temor del mago. Spyro fue quien lo atravesó por lo que aún dudando de su tamaño le piden ayuda para derrotar a Ripto. El joven dragón tampoco tiene más opción que ayudar pues Ripto destruye el portal con el que podría volver a casa.

Spyro 3 - El año del dragón

Bianca, una esbirra de la actual soberana de los Reinos Olvidados, se ha infiltrado en el mundo de los dragones para robar sus huevos por orden de la Hechicera. Como ha accedido por unos túneles escavados en el suelo, el tamaño de éstos impide que la mayoría de dragones puedan atravesarlos y sólo el pequeño Spyro podrá pasar por ellos. Pare ello contará con la ayuda de Cazador y su fiel libélula Sparx así como de aliados que encontrará en el otro lado como la canguro Sheila.

Historia

Tan simple como los argumentos de partida de cada uno de los juegos: un bueno contra un malo muy malo. Eran juegos diseñados para menores de 12 años en los que el objetivo buscado era el entretenimiento puro y duro sin más moraleja que, no sé, ¿hay que ayudar a quien te lo pide? Poco más.

Por ejemplo, en el primero se podría esperar que al ir liberando dragones éstos aportasen algo pero la mayoría dan una frase de agradecimiento por la liberación y se largan. Algunos dan un consejo útil para el juego, otros te comentan algo del sitio donde estás, pero no mucho más. No, el disfrute del juego no está precisamente en este punto.


Al menos en el segundo y el tercero los secundarios recurrentes aportan un poco más y, no sólo eso, cada mundo que visitamos con un portal tiene una serie de habitantes con algún tipo de problema a quienes tendremos que ayudar, dándole más entidad a los mundos y haciendo más entretenida su resolución. La pena es que el añadido que tiene el segundo juego en cada mundo, un pequeño vídeo al llegar y otro al terminarlo e irnos, no lo mantuvieron en el tercero. En general son escenas mayormente cómicas, apropiadas para el público infantil del juego, pero alguna se cuela con un desenlace un poco más bestia y sorprendente. Para compensarlo, la trama del tercero es un poco más sólida con Bianca, una mala que no es tan mala, además de secundarios a quienes incluso tenemos que controlar en lugar de Spyro, enriqueciendo la experiencia.

No es un juego en el que haya evolución del personaje o algo parecido. Spyro no habla mucho pero es cierto que tiene algunas frases muy buenas. Es un dragoncito chulo, un tanto egocéntrico, temerario e impaciente. Como personaje para vivir la aventura es perfecto pero no se le puede pedir más trasfondo.

Jugabilidad

El juego se basa en ir recorriendo mundos y cumpliendo los objetivos hasta llegar a las batallas finales contra los jefes. Para ello Spyro cuenta con las habilidades básicas de saltar, planear, echar fuego y dar cabezazos, lo que no deja de ser un tanto limitado. Por eso desde el segundo juego se amplió esto a escalar, nadar (en el primero caer en agua significaba morir), bucear y dar un cabezazo en vertical contra el suelo tras un salto. A veces tiene la opción de meterse en la boca un objeto y lanzarlo como proyectil pero esto es en sitios concretos.

Al menos contamos con el fiel apoyo de la libélula Sparx que, estando a tope de vida, salva al protagonista de morir por golpes de enemigos hasta tres veces además de que recoge las joyas que hay por el escenario sin tener que tocarlas directamente. Cuando la salud de Sparx baja o muere hay animalitos por los mundos que, chamuscados o atropellados con un cabezazo, liberan una mariposa que éste se come (resulta que sí, en la naturaleza las libélulas comen insectos como mariposas y mosquitos, por si alguien lo desconocía, como servidora XD).

Cazador, Spyro y Sparx

Dependiendo del juego, los objetivos varían. En el primero, aparte de liberar dragones hay en ocasiones ladrones de huevos de dragón a los que debemos dar caza para recuperarlos. En el segundo, tras acabar cada mundo dan un talismán con el que acceder al jefe de nivel pero además hay minijuegos para conseguir orbes que son los que activan algunos portales. En el tercero, el objetivo es recuperar los huevos de dragón de diferentes formas (encontrándolos en mitad del escenario, acabando el mundo, cazando los ladrones de huevos o haciendo tareas adicionales que en el juego anterior premiaban con orbes).

En lo que coinciden los tres juegos es en conseguir joyas que están repartidas por todo el escenario, ya sea a la vista o en tinajas/jarrones o soltadas por los enemigos que derrotamos (salvo en el segundo). En el primero no sirven de nada realmente pero en el segundo y tercer juego hay un personaje con forma de oso llamado Ricachón que nos pide una cantidad para poder acceder a sitios, enseñarnos habilidades como trepar o ya en el tercer juego, liberar a los aliados capturados por la Hechicera como la canguro Sheila.

Los tres juegos se estructuran de la misma manera: una serie de mundos llenos de portales a otros lugares. Cuando cumplimos con unos objetivos mínimos enfrentamos a un jefe de nivel por cada mundo que nos permite acceder a otro con más portales y así hasta llegar al último mundo donde se enfrenta al malo de cada juego. En el 1º son seis mundos, en el 2,º tres y en el 3º, cuatro. Los portales, por su parte, llevan a niveles de plataformas o a niveles de carreras contrarreloj. Hay una salvedad con respecto a los jefes de nivel y es que en el primer juego éstos están en un portal más. De hecho, salté al segundo mundo habiéndome dejado al jefe del primero sin derrotar porque me pasé su portal, algo que con la estructura de los siguientes no sería posible.

La curva de dificultad creciente es muy suave y lo que es pasarse los tres juegos es relativamente sencillo incluso para alguien tan manca como servidora. Conseguir el 100% de todo ya requiere echar más rato y, por no negarlo, un poco de ayuda externa (guías en youtube XD). Recuerdo cierto nivel en el primero entre copas de árboles inmensos separados grandes distancias que se salvan con súper embestida (esto es, unas marcas en el suelo que pulsando el botón de embestir le dan a Spyro mucha velocidad y fuerza pero muy mal control). Encontrar al último dragón y las joyas que había a su alrededor me parece imposible si no sabes cuál es el recorrido. La de vidas que gasté ahí. Incluso cuando ya sabía cómo era el recorrido...

El nivel más puñetero del primer juego

Diría que la dificultad de los mundos en general es mayor en el primero y tercero pero sus jefes, incluso el último, son más fáciles. Y viceversa para el segundo: los mundos son más sencillos pero vencer a los jefes de nivel me costó más de lo que esperaba. Globalmente, el tercero es el que me ha parecido más difícil de completar al 100%.

A pesar de las pegas, el juego es de lo más entretenido y aquí reside su éxito y el disfrute que genera. La diversidad de enemigos y escenarios así como los trucos para resolver los puzles o llegar a los sitios más inaccesibles garantizan el buen rato. A pesar de ser repetitivo en su planteamiento se consigue una gran diversidad de situaciones que hacen imposible aburrirse y, cuando terminas un portal, las ganas de hacer el siguiente son enormes.

Gráficos

El juego es, en una palabra, bonito. En este lavado de cara que le han dado a la trilogía han hecho un trabajo estupendo. No hace falta más que echar un vistazo a vídeos e imágenes de los originales y sorprenderse del cambio tan espectacular que han tenido.


Cada mundo tiene las texturas muy cuidadas dando unos paisajes preciosos y de lo más variados aunque haya elementos comunes como los mundos con lava o nieve. Son coloridos, vibrantes y dan ganas de librarte de todos los enemigos que andan pululando por ahí sólo por poder pasear tranquilamente disfrutando de los escenarios.

Por supuesto, los personajes también han quedado muy bien con los rediseños. Comparar los originales, un puñado de polígonos en que se pueden ver su estructura sin apenas detalle, a la riqueza que hay ahora son un motivo más que suficiente para animarse a pillar este juego a poco que gustasen los originales.

Perspectiva de género

Otro punto que delata que los juegos originales tienen sus años es éste. No obstante, se nota la evolución de uno a otro.

En el primero destaca la casi inexistencia de personajes femeninos. Se podría pensar que con la cantidad de dragones que debe liberar Spyro habría al menos unas cuantas dragonas pero es que no hay ni una. Y los únicos personajes femeninos que hay son las hadas que aparecen para guardar progresos o en puntos concretos como apoyo cuyo diseño no podría ser menos original, tipo Campanilla de Peter Pan. Ni siquiera entre los seis jefes de nivel hay una rival femenina.

En el segundo la cosa ya mejora un pelín pues se incluyen los personajes secundarios de Avalar además de los de cada portal a quienes debemos ayudar, con lo que ya por narices algún personaje femenino debía entrar. Elora, la fauno, es un buen avance: lista y valiente. Con todo, su peso es mucho menor a las aportaciones de Cazador, Ricachón y el Profesor y, al final, por triste que sea, no pasa de ser la "Pitufina" del grupo.

El tercero supone otro paso adelante. Para empezar porque presenta a dos villanas, una puramente mala, como los jefes de los otros juegos, y otra que tiene sus matices de gris y se redime. Luego, al hilo de la crítica del primero, los huevos que se rescatan eclosionan y, ahora sí, hay muchas dragoncitas saliendo de ellos. Sheila es la incorporación más interesante pues es el primer personaje que manejamos en el juego que no es Spyro. Por contra, hay tres matices negativos. El primero es que Sheila, en este juego, ha tenido un rediseño respecto al original que la ha feminizado ridículmente, poniéndole una absurda cintura de avispa a una canguro, una melena con dos coletas que ni siquiera coincide el color con el del resto de su pelaje y rimel, joder, una canguro con rimel. Ya el tercer matiz no es tanto por ella sino porque al igual que le pasaba a Elora, queda como "Pitufina" entre todos los aliados de Spyro.

Esta canguro lleva más maquillaje que yo

El segundo punto negativo que enturbia el paso adelante dado es que mientras recupera de Avalar a Cazador y Ricachón, Elora queda olvidada. Se ve que ya había demasiadas chicas *se encoge de hombros*.

Conclusión

La idea ha quedado bastante clara en todo lo escrito pero por resumir diré que es un juego que he disfrutado igual que cuando era enana. Tenía sólo un vago recuerdo de los originales y este remake ha sido un reencuentro que incluso ha mejorado esos recuerdos. Me he divertido, me he sorprendido, me he desesperado conmigo misma por no atinar a superar según qué retos y he soltado gritos de júbilo al lograrlo. Vamos, que me lo he pasado genial. No obstante, como adulta, hay cosas que ya veo un poco más que no se apreciaban igual cuando niña como la repetición y rigidez del esquema y la mala nota que tiene en el apartado de la perspectiva de género. Esto no empaña la experiencia pero sí que le reduce un poco la nota.

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