jueves, 21 de abril de 2016

Merlí

Primera reseña que hago de una serie que abandono. Siento que sea española, pero es que no puedo evitar dedicarle una entrada antes de borrarla de mi memoria.

Merlí es una producción catalana "heredera" de Pulseras rojas, serie que no llegué a ver aunque todo el mundo hablaba maravillas. Recientemente ha sido estrenada en La Sexta después de haberla anunciado durante una larga temporada con promociones que, la verdad, pintaban bastante bien. Tengo que decir que el horrible doblaje al castellano (en serio, es malo de narices) no es que motivase mucho, pero no es el problema que tengo con ella.

Argumento

El profesor de filosofía Merlí Bergeron es un hombre separado que ha sido desahuciado al quedarse sin trabajo, por lo que debe volver a vivir en casa de su madre durante un tiempo. Además, su ex-mujer se muda a Italia, por lo que se debe hacer cargo de su hijo, Bruno, con quien no tiene buena relación. Una vacante por baja de filosofía en el instituto de éste le convierte en el tutor de su curso.

Merlí pretende convertirlos en los peripatéticos del siglo XXI. Como si tratara de un nuevo Aristóteles, les enseñará a cuestionar las cosas y a reflexionar. Quiere demostrar que su asignatura es la más importante.

Pero, por su carácter irónico e irritante, despierta antipatías en el instituto, porque no todos los profesores están dispuestos a aguantar sus manías y su actitud.

Reseña

Como bien sabéis si me seguís por Twitter, de un tiempo a esta parte el feminismo ha llegado para quedarse en mi pensamiento. Siempre me he considerado feminista pero no era consciente de todo lo que me quedaba por aprender. Como se dice en el movimiento, desde que me he puesto las gafas moradas hay cosas que antes no percibía y ahora me parecen tan evidentes y sangrantes que ya no puedo mirar hacia otro lado. Todo esto viene a colación porque, si esta serie hubiese salido hace varios años, seguramente la seguiría encantada, pero ahora no es así. Mi pequeña alegría es descubrir que es algo que hemos percibido varias personas. Es bueno que se empiecen a reconocer comportamientos tóxicos.

Puede parecer muy injusta mi opinión pues sólo he llegado a ver hasta el tercero. Veo que tiene cosas que están muy bien (como el alegato a favor de la filosofía), incluso metiendo temas delicados (homosexualidad, agorafobia). El problema, como decía, es que desde que me puse esas gafas moradas, ya no veo las cosas igual y son más los puntos que me han desagradado que los que me motivan a seguirla.

El principal problema que tengo es su protagonista: Merlí. Lo han querido hacer un profesor enrollado, que congenia con sus alumnos, que es irreverente con el "orden estblecido", que no soporta a los profesores carcas y un largo etc. Y sin embargo, para ser tan "rompedor", no pasa de ser un machirulo despreciable. Y basten los tres primeros capítulos para tener esa certeza. Supongo que para hacer una "acusación" así me tengo que explicar. Resulta que al llegar al instituto le atrae la profesora de inglés y no tiene ningún problema en avasallarla con insinuaciones y cumplidos a pesar de la negativa de ésta. Luego, como descubre que le encantan los animales, hace creer que se ha encontrado un cachorro abandonado (no es así, va a buscarlo expresamente creo que a una protectora) y la manipula con él para acabar yendo a su casa y allí terminar "la conquista". Lo peor (que aún empeora) es que un alumno que se enamora de la chica nueva (a primera vista y sin conocerla de nada), le acaba pidiendo consejo a Merlí cuando se hace público su éxito con la profesora y a éste sólo se le ocurre que la conquiste con un engaño, diciendo una gran frase filosófica (que le da escrita para que la memorice y recite cual papagayo) el próximo día de clase que le haga quedar bien ante la chica. 

A una mayoría seguro que os parecerán detalles "menores" pero la sucesión de éstos, de ver el mínimo elenco posible femenino en la serie (muchas sólo como posibles parejas de X), los roles y estereotipos que éstas representan y un largo etc me impiden disfrutar de la serie. Por no hablar que Merlí, al margen de machirulo, no es un profesor rompedor, es un capullo que va a su aire, pasando de compañeros y compañeras de trabajo, ignorando órdenes del director y presentándose como salvador de la patria. No. Es un personaje decepcionante para lo que habían vendido. Quiere ser un House al que no le llega a la suela del zapato.

Creo que se puede resumir el tema en que es una serie rompedora, pero sólo para hombres blancos y cis (cis es el término para personas que se identifican con el género asignado al nacer, lo contrario a trans). La supuesta diversidad de la que iba a hacer gala la serie no va más allá de tener uno de los alumnos gay, lo que está muy bien, pero queda muy lejos de lo que se esperaba.

Ante las críticas de machismo (que ya había, no he descubierto América) esto es lo que respondió el creador de la serie, Héctor Lozano (aquí):


"También se ha dicho...", claro es que eso es uno de los puntos machistas de la serie. Que Merlí, el protagonista, puede ser el más sangrante y evidente, pero no es el único. Y decir que no puede haber paridad es un chiste cuando las mujeres somos la mitad de la población. La serie no está creada en un contexto del mundo de política o del poder económico donde esa desproporción aún existe. Estamos en un instituto normal y corriente y sólo hay dos alumnas destacadas (a quienes hay que sumar la nueva, que aparece en el tercer capítulo). Ha sido leer esta respuesta y entender muchas cosas de la serie.

Por último, que creo haber dejado clara mi opinión, os enlazo un profundo análisis hecho a la serie en esta clave de género. Yo me he limitado a lo que he visto en tres capítulos y ahí se avanza bastante más en la trama, cosas que ya no llegaré a ver. Una serie decepcionante por lo que vendía e indignante por todo el machismo tóxico que encierra. No me hagas creer que es una serie rompedora cuando tenemos un profesor de filosofía que no sabe aceptar que el no de una mujer es no.

Edito: Al hilo de ese artículo enlazado, como hubo polémica por el análisis feminista que hace (qué sorpresa), hicieron un análisis más objetivo con el conocido Test de Bechdel (en el propio artículo cuentan en qué consiste). Resultado: la serie no pasa una prueba con unos requisitos tan leves como los que pide dicho test. Recomiendo también su lectura.

12 comentarios:

  1. Yo solo vi dos capítulos y suscribo palabra por palabra. Merlí no es un profe enrollado, es un acosador y un manipulador. Pero es que encima la serie no se curra un poquito este comportamiento tóxico, porque en el segundo capítulo ya se la lleva a la cama.
    Un despropósito, vamos.

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    1. De verdad, me alegro que haya más gente que ve este tipo de cosas y no las deja pasar como si no tuviesen importancia. Son graves y nocivas.

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  2. Estoy fatal, ni siquiera me sonaba esta serie >.<
    Se nota mucho que estoy cada vez más alejada de la ficción nacional (y de encender la tele, donde esté mi querido ordenador… xD)
    En fin, por lo que comentas como que ganas cero!
    El tema del machismo es que me repatea, una cosa es representar la realidad y otra muy distinta perpetuarla como se hacen desde muchos medios, series… En fin.
    Un bsote!

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    1. Bueno, hay ficción nacional que no está mal. La T2 de Bajo Sospecha estuvo muy bien y Allí Abajo, aunque con tópicos, me parece simpática y divertida. Por no hablar del Ministerio, serie que tengo pendiente de empezar a ver y de la que todo el mundo habla maravillas ;)

      Pero yendo a Merlí, es que ni siquiera representa la realidad, porque en un instituto el ratio de alumnos y alumnas es el mismo que en la población en general, un 50%-50% más o menos. En la serie las chicas a destacar son 2 + la nueva, mientras que chicos con nombre creo que 5. Y eso si nos centramos en esto, porque si vamos a los comportamientos apaga y vámonos. No, ni con un palo me vuelvo a acercar a la serie y más sabiendo cosas que pasan después.

      Besos!!

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  3. Me ha dejado anonadado, obnubilado y finalmente picueto lo del test ese, asombroso. ¡No sabía que esa viñeta era viral! ¡Ni que existía! ¡Ni que se pudiera establecer como canon! ¡Ni que hubiera alguien con tanto tiempo libre para analizar SEGUNDO a SEGUNDO la representación femenina en 12 horas de metraje!

    Conste que no he visto la serie, pero me llama la atención eso de "hombres cis". Puede ser cierto, pero pregunto: ¿una obra de ficción, para pasar el corte de lo digamos..."correcto", ha de ser inclusiva y conciliadora de todas las etnias, sexos, géneros y sexualidades? ¿Aunque no esté en los planes del autor, todo con tal de no herir el orgullo de nadie? Si nos ponemos modositos y aplicamos test como el de arriba y similares, una buena parte de las manifestaciones culturales y artísticas, sobre todo las mayoritarias, no saldrían bien paradas. En ese caso, ¿no son "aceptables"? ¿Todas sus cualidades en otras áreas quedarían anuladas? Para mi por lo menos no, pero claro, depende de las líneas rojas de cada uno. El mismo debate es transversal al humor, incluso más espinoso. No es fácil...

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    1. Sinceramente, no sé cómo responderte a un comentario tan... tan... En fin, mejor vamos por partes.

      1) Yo tampoco sabía de la existencia de la viñeta y test de Bechdel hasta que entré de lleno en el feminismo. No sé por qué esa burla. Es un sistema que se ha expandido para tener unos datos objetivos de si una serie o película tiene una representación femenina mínima. Y ya dicen en el propio artículo que no es infalible (de ahí sus variaciones y excepciones), pero como referencia de partida no está mal.

      2) El mismo argumento de que te parece que la gente tiene mucho tiempo libre para contar segundos podría valer para mí a la hora de hacer reseñas (que sus horas también me lleva) o a cualquiera que tenga un blog del que no saca ningún dinero. Se acusa al feminismo, entre otras muchas cosas, de ser opiniones sin fundamento, subjetividades, pero ahora que se han molestado en hacer un análisis objetivo te parece ridículo. Pues OK. Que no te diga nada el dato de que en 9h de duración de 12 capítulos no se llegue a 10 minutos de conversación entre chicas (en el mejor de los casos del test) ya dice mucho.

      3) Una obra de ficción que pretende ser rompedora de tópicos y que lo único que hace es perpetuar unos cuantos (y graves) no sé si será correcto, pero por lo pronto está mintiendo en su concepción. Me entristece y mucho que de todo lo que digo en mi reseña y que sale en los artículos, lo único que te haya llamado la atención es el tema de la baja representación femenina. Parece que señalar una obviedad que, en caso de corregirse, implicaría menos hombres en pantalla, es lo único que te importa. El acoso del protagonista a una mujer, la manipulación, la mentira, la limitación de las mujeres a un ámbito doméstico y muchas otras cosas que se comentan en ambos artículos te han dado exactamente igual a la hora de detenerte a hacer un comentario aquí. Aunque no te hayas dado cuenta, esto dice mucho más de lo que crees.

      4) Las mujeres somos el 50% de la población. Cuando en la ficción "realista" se nos infrarepresenta no se está siendo realista. En la sociedad existe una diversidad que muchos creadores son incapaces de incorporar a sus obras y en ésta es sangrante cuando tenía un número tan amplio de personajes (toda un aula + profesorado + parientes del alumnado). Como dice el artículo (el primero) es curioso que sea en el ámbito familiar donde sí hay más mujeres en calidad de cuidadoras. Huy, sí, como se ve la serie está rompiendo muchos tópicos.

      5) ¡Sorpresa! La aplicación del test a muchas ficciones da como resultado que éstas no lo pasan, y mira que tiene requisitos laxos y sencillos. Pero esto no te indica nada ¿verdad?

      6) Caes en una falacia absurda. En mi reseña digo que la serie tiene puntos buenos como el alegato a favor de la filosofía, tratar el tema de la homosexualidad o la agorafobia. También tiene una buena actuación de sus actores y seguro que más cosas que ya no llegaré a ver porque no la voy a seguir. Hacer un análisis de género no invalida otras cualidades, es una crítica tan válida como la que podría hacer alguien que sepa de historia a una ficción sobre, por ejemplo, alguna de las Guerras Mundiales en la que se hubiesen pasado por el forro hechos documentados. La pondría a caer de un burro y no por ello se invalidarían las actuaciones, efectos especiales u otras virtudes que pudiese tener. La cuestión es que, para mí y muchas otras personas que ya vemos todo con unas gafas que nos impiden ignorar realidades (como en el ejemplo serían las cagadas históricas) ya no puedo disfrutar igual de algo que me está indignando, cabreando y hasta horrorizando.

      7) Los límites del humor yo los tengo muy claros, la verdad. Si haces bromitas de quienes sufren una opresión sin estar en ese grupo oprimido, no tiene gracia y es más que reprochable. Sólo quien se burla desde dentro, a modo de crítica o para empoderarse tiene el derecho a ello.

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    2. Esto da para largo...vamos a ver.

      -Admito que me he pasado con el objetivo de la ironía, pero en ningún momento era ridiculizar el propósito final de los autores, sino mostrar mi sorpresa por lo minucioso del artículo tomando como base una tira. Pensaba que se partía de algún estudio, línea doctoral o similar. Si sirve como revulsivo de conciencias y llega a producir algún cambio en el colectivo, chapeau.

      -¿Cómo llegas a la conclusión tan simplista de que lo único que me importa es que haya menos hombres en pantalla si con ello se hacen avances en paridad y diversidad? Es absurdo; de entrada, el 50-50% referido al microcosmos del aula se queda corto porque, basándonos en las cifras y siendo mínimamente observadores, sabemos que el número de chicas es superior al de chicos en la educación superior, en este caso bachillerato. Tirón de orejas a los guionistas, deduzco que hombres en su mayoría, por ceguera social.

      Superado el bache, ya un gran paso, tenemos otro problema: la "correcta" teatralización de los tópicos asociados a los roles de género. Ahí va la diana de mi anterior comentario. En el caso de las adolescentes el principal es no mostrarlas cosificadas ni sumisas hacia el hombre y tratar de eliminar, más aún cuando de manera inconsciente (o no) se contribuye a propagarlas, las actitudes y tics machistas de estos. Además, tampoco sesgar aplicando cánones estéticos y estigmas sociales tan tóxicos y arraigados (la "empollona", la "golfa", la "gordita simpática"...ya sabes). En el caso de los chavales, aunque avanzamos a pasos agigantados y cada vez es más difuso definir qué es la masculinidad, no veo algo particularmente negativo mostrar a varones heteros hablando frívolamente de sexo en un vestuario. Yo lo he hecho, ni te cuento a esas edades. Lo revolucionario, especialmente en la ficción española, sería mostrar a chicas haciéndolo con absoluta normalidad, sin que ello lleve carga de conciencia ni juicio de valor. Ello no exime de un correcto tratamiento en todo lo que concierne al personaje y no reducirlo solo a eso, faltaría más.

      -Mucho más grave veo la objetivización de la mujer adulta como mero pasatiempo sexual del protagonista, un Bertín Osborne con ínfulas de cultureta a tenor de lo visto. Ya mejor ni hablar lo de las tareas domésticas, el cuidado de los hijos y tal. Sería de agradecer tomar nota para temporadas venideras, incorporar una visión femenina al guión y más peso en las tramas. Yo mismo admito que caería en no pocos lugares comunes a la hora de componer un personaje femenino aun habiéndome informado de estas teorías y estudios.

      -La serie, tal como la pintan y basándonos en su estructura, revoluciona el panorama del mismo modo que un plato de acelgas. Esto de meter a un (o una) docente anárquico y gamberro en una clase tan variopinta es más viejo que el cagar. Luego todos acaban encantados y "reencauzados", el profe es poco menos que un dios y bla, bla, bla. Pero estos personajes, aunque aquí la han cagado al poner la tilde a sus actitudes machistas, suelen gustar. De hecho pueden ser muy buenos. El club de los poetas muertos, Los chicos del coro, La sonrisa de Mona Lisa, GTO...no, este no.

      -Para acabar, si bien debe quedar mucho por hacer en esta lucha (y casi haría amplitud de miras hacia otras realidades latentes como el racismo y la homofobia), al menos en los últimos tiempos se ha avanzado algo en la representación de la mujer en la cultura de masas. Las últimas entregas de Star Wars y Mad Max están lideradas por mujeres con roles tradicionalmente reservados a hombres. Y son películas buenas (bastante más la segunda que la primera) aunque siempre habrá que aguantar al rebaño crispado que, Twitter mediante, vomite odio alimentando polémicas absurdas como la de Los Cazafantasmas. Como si la calidad de la película dependiese de ello, cagüentó.

      Interesante debate.

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    3. Esto ya es otra cosa =D. No hacía falta que me escribieras un tocho así desde el principio, pero el foco que pusiste en la burla a Bechdel y la paridad no daba margen para interpretar mucho más. Me alegro mucho de esta respuesta, que te conozco desde hace años y me chocó bastante la línea por la que iba tu primer comentario.

      También tienes razón en lo de que encima la serie repite el tópico del profesor "gamberro". Es que ni por ahí se innova y aún así la serie está teniendo notable éxito.

      Sí que se va avanzando (estoy deseando ver Las Cazafantasmas), por eso, que de repente te encuentres con una serie como ésta, que da tantos pasos atrás, desconcierta y cabrea MUCHO. En fin, qué largo es el camino...

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  4. bellandy piensas que la serie muestra como algo positivo el comportamiento de Merly fuera de clase?

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    1. Pues a ver... Merlí acosa, manipula, miente, se planta como el salvador del chico con agorafobia (ya no sé si para que la madre le dé algo de dinero o porque le interesa su caso de verdad) poniendo al profesor que se iba a encargar como un inútil, le enseña su forma de ligar con engaños a un alumno, roba un examen para ayudar a su hijo... Si esto tuviese una intención para criticar estos comportamientos, se notaría, pero no.

      A mi modo de ver, no sé si como algo positivo, pero sí como cosas que no tienen importancia: la profesora acaba conquistada; el chico con agorafobia mejora algo en apenas un par de capítulos que he visto; el truco del engaño le funciona al alumno; me han dicho que lo del examen queda en nada porque otro alumno, para que no le echen, se auto-inculpa. Los que critican las actitudes negativas de Merlí o son ridiculizados, puestos como los malos (el profesor de castellano creo que era) o entran en su juego. Siendo así, desde luego no se están criticando sus actuaciones =/

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  5. quien más critica a Merlí es su propio hijo.

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    1. Y no es para menos habida cuenta que les abandonó a su madre y a él. Tampoco sé mucho más de esto, pero viendo al personaje alguna idea de los motivos sí que se me ocurre. Por otro lado, esas desavenencias entre ambos son puras exigencias de guión para que haya tensión familiar que ir limando durante la serie. Más aún, hasta donde vi, sus críticas caían en saco roto.

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