martes, 25 de junio de 2019

Midnight Secretary, de Tomu Ohmi

Cuando hace poco reseñé el tomo único El crucero del amor, también de Tomu Ohmi, me picó el gusanillo de volver a releer su serie más conocida. En dicha reseña comentaba la pena que me daba que el josei hubiese desaparecido del catálogo de Ivrea. No llegaron a traer muchas cosas, de hecho, los siete tomos de esta serie fueron su apuesta más extensa en la demografía, que tiene tela. No sé por qué les funcionó tan mal en líneas generales y, por desgracia, es un tipo de obras que ya no se animan a sacar desde ninguna editorial. Ésta y Private Prince fueron de los primeros joseis que leí por scans como paso posterior al shojo y me encantaron, así que lamento terriblemente que este tipo de obras románticas y con un punto picante ya no salgan. 

Argumento

Kaya Satozuka es una secretaria de lo más eficiente que, debido a su aspecto infantil y los prejuicios que éste genera, especialmente en el ámbito laboral, decide "disfrazarse" con un look que sigue al dedillo el estereotipo de "vieja bibliotecaria": gafas (que en realidad no necesita) y un moño muy apretado. 

Como la empleada más preparada que tiene la empresa en la que trabaja la asignan al puesto de secretaria personal de Kyouhei Touma, el director e hijo menor del Presidente. Éste tiene fama de ser un adicto al trabajo... y a las mujeres. Y no pueden estar más en lo cierto los rumores. Al ser presentada a su nuevo jefe, éste estaba tonteando con una despampanante mujer en su despacho. Cuando ésta se marcha, Kyouhei dice que no la quiere como secretaria: no necesita a una mujer tan poco sexy a su alrededor. Kaya consigue convencerle de que le dé una oportunidad y hace tan bien su trabajo que, a regañadientes, no le queda más remedio que aceptarla.

Según pasa el tiempo, algo llama la atención de Kaya: las mujeres con las que el director se acuesta en su despacho salen muy blancas y debilitadas. Pensando que éste puede estar dándoles drogas teme por la empresa en la que trabajan tanto ella como su madre, por el amable gerente y hermano mayor de Kyouhei, Masaki, y por todo lo que podría suponer semejante escándalo. Una noche, cuando éste no está, decide investigar su despacho para ver si encuentra las drogas. Sin embargo, Kyouhei regresa con una mujer y Kaya debe esconderse y aguantar que se acuesten ahí mismo pero, al echar un vistazo pensando en que así verá si la droga, lo que descubre es que ¡Kyouhei es un vampiro!

Tras chuparle la sangre y dejar a la mujer inconsciente descubre a Kaya escondida. Ésta tendrá que guardar el secreto y, dado que es una secretaria tan eficiente, a partir de ese momento también se encargará de organizarle sus "comidas". Kaya no tiene más remedio que aceptar pues éste usa el puesto de su madre como chantaje. No obstante, Kyouhei calma sus temores, si la mantiene a su lado es porque reconoce realmente su buen hacer como secretaria, las horas extras serán adecuadamente retribuidas y, además, no beberá su sangre pues él sólo toma a mujeres refinadas.

Reseña

Hay que reconocer que el tema de los vampiros puede cansar un poco a estas alturas pero no es menos cierto que son unos seres que dan muchísimo juego y que cada autora les da su propio mundo, reglas y características. Vamos por pasos para explicar cómo enfoca cada punto Tomu Ohmi.

En cuanto al mundo de los vampiros, éstos conviven en la sociedad con los humanos. Como se han ido relacionando con humanos de altas clases sociales, son un grupo distinguido y tremendamente poderoso. Forman un clan al que deben obedecer y que a su vez les da apoyo económico, médico y de todo tipo. Los vampiros adquieren compromiso de relacionarse sólo con humanos que les den algún tipo de beneficio para el clan. Encariñarse es tabú y engendrar descendencia con uno que no tenga nada que aportar, motivo de menosprecio. 

En lo que a características se refiere, les puede dar el sol pero les debilita, por lo que a menudo son tomados como humanos con alguna enfermedad de la piel. Sólo pueden beber sangre de humanos del sexo contrario, además, al llegar al orgasmo, se mejora "el sabor" de su sangre, por lo que tenemos la base (habrá quien diga que es la "excusa") para las escenas eróticas. Chupar la sangre no convierte a los humanos en seres no muertos, sino que los vampiros nacen de la relación entre una persona humana y otra vampira pero nunca como mestizos sino puramente una cosa u otra. Así pues, los humanos seríamos fuente de alimento y de procreación, por lo que nos necesitan lo mismo que nos desprecian. Somos herramientas y, por tanto, sentir afecto por una herramienta es una vergüenza para un vampiro. Saber esto es clave para comprender al protagonista.

Kyouhei se puede describir con varias palabras pero la principal es orgullo. De hecho, os hartaréis de leerla a lo largo de la serie junto con altivo o arrogante. A consecuencia de la decisión que tomó su madre vampiresa, sufrió el rechazo del clan y esto le llevó a ser el más orgulloso de todos los vampiros, a esforzarse más que nadie en mejorar la empresa de su padre para así satisfacer al clan. Lo máximo que "ofrece" a los humanos es reconocimiento por trabajo bien hecho y confianza.

En referencia a esto quiero comentar una cosa pues he leído bastantes reseñas que hablan de machismo en la obra y de que Kyouhei es un abusador y... en fin. Para empezar el protagonista es un vampiro que necesita sangre de humanas para sobrevivir. Todas las chicas con las que está disfrutan de lo lindo con sus encuentros y jamás son forzadas a nada. En un momento de la serie Kyouhei llega a decir que "No pienso rebajarme a estar con una mujer que no me desea". Nunca pone un dedo sobre una mujer que no quiera y cuando acaba bebiendo la sangre de Kaya ésta es la que se ofrece voluntariamente ¿Es orgulloso?, sí, ¿es algo capullo?, pues también, pero no es un "machista". 

Por su parte, Kaya es una chica que lo que desea más que nada es sentirse valorada en su trabajo después de que su aspecto le pusiera las cosas difíciles para lograr ser respetada. Y eso lo hace Kyouhei. Hay quien puede ver la obsesión por el trabajo de la chica como excesiva, desproporcionada. Quisiera recordar que hablamos de Japón y parece innecesario mencionar la dedicación al trabajo y a la empresa que tiene esta gente. Cuando descubre que su jefe es un vampiro entiende que organizar las comidas es otra tarea más. Cuando éste se debilita accidentalmente y no hay posibilidad de contactar con una de sus amantes habituales, ella le da su sangre para salvarle como quien le haría un boca a boca. La cosa es que acaba usando de excusa el "deber de secretaria" para engañarse a sí misma cuando empieza a sentir algo por él. Es una chica racional, sopesa los pros y contras de tener una relación con su jefe, con un vampiro. Suponiendo que nunca será amada y que quizás acabe siendo otra mujer que acabe desapareciendo de su vida, elige estar con él laboral y físicamente. Así lo dicta su corazón pero también su mente.

Y aquí volvemos a Kyouhei que, como es evidente, acaba enamorándose de Kaya. Pero no es algo inmediato, claro. Pasa de minusvalorar a su secretaria nada sexy a respetarla, luego admira su devoción por protegerlo y ayudarle hasta el punto de ofrecerle su sangre en casos de emergencia y, poco a poco, se va prendando de ella. Si Kaya se autoengaña diciendo que es su "deber de secretaria" darle su sangre, Kyouhei hace lo mismo con la excusa de que su sangre tiene un sabor especial al que se ha hecho adicto sólo para ocultarse a sí mismo que en realidad la ama. Recordemos que es un vampiro, no sólo ha crecido con la idea de despreciar a los humanos y usarlos, por lo que reconocer que la ama resultaría algo inconcebible con todo lo que es. Por otro lado, necesita la sangre de mujeres para sobrevivir. Kaya, por si sola, no podría suministrarle la sangre que debe tomar así que debe continuar con sus citas... hasta que encuentre la solución que, a ojos de los vampiros es la mayor degradación posible, por no hablar que es hasta desagradable y no tan nutritiva como beber sangre humana. Él, tan orgulloso, va cambiando por una simple humana.

Para quien se queda en la superficie, la relación de estos dos no pasará de la del clásico tipo dominante con la chica que se entrega tontamente. Para quien quiera leer en profundidad descubrirá a una pareja de dos mundos muy distintos que se van aceptando mutuamente por más que sufran por el camino. Sin poderlo evitar y luchando contra ello, se van enamorando poco a poco. Es una relación de lo más tierna que evoluciona de maravilla.


Por mucho que la serie me guste mucho, lo cierto es que tiene un par de defectos a comentar. El primero es más banal y es que tal vez sea como estrategia para quienes se limitan a leer revistas en Japón y no llegan a comprar los tomos, pero resulta redundante en la información y reflexiones que nos da. Tiene casi cada capítulo recordatorios de quién es quién, cómo es de aplicada Kaya en su trabajo o cómo son los vampiros de esta autora. Hay que reconocer que esto puede llegar a cansar porque parece que no se avanza al darle vueltas a las mismas ideas. 

El otro punto negativo ya sí que duele más y es su desenlace. Como tal no está mal pero deja abiertas cuestiones importantes a la imaginación de cada cual. Hay un detalle curioso al respecto de las contraportadas. En cada tomo salen Kaya y Kyouhei, al principio de espaldas, pero según avanzan los tomos se van girando hasta acabar en un beso en el último. No sé si es que la autora se comprometió a esos siete tomos y no tuvo oportunidad de alargarlo o ella decidió el final así. Sea como sea, se queda demasiado abierto para mi gusto.

La serie tiene tres extras repartidos en diversos tomos. En uno se explica un poco el pasado de Kaya en lo que se refiere a cómo tomó su decisión de cambiar su aspecto para trabajar y lo que le supuso en el terreno personal. Luego hay un segundo extra muy curioso desde el punto de vista de la gata de un secundario que no aporta gran cosa pero... ¡gatos! El último, Midnight Butler, es más interesante ya que toma de protagonista a Marika, una vampiresa amiga de Kyouhei que, tras mucho criticarle, acaba entendiendo las decisiones que éste llega a tomar cuando se cruza con un humano muy peculiar. No deja de ser una versión muy resumida con los papeles cambiados de la serie principal. Aunque me ha gustado, no negaré que habría preferido que el espacio que ocupa se lo hubiese llevado un epílogo que nos resolviese algunas dudas del futuro de la pareja protagonista.

Creo que para ser una serie de siete tomos, la reseña ya me ha quedado bastante extensa, así que la dejo por aquí. Kyouhei tendrá rasgos que se pueden rechazar, pero su personalidad tiene sentido, es coherente y su evolución es magnífica. Kaya es una gran protagonista no sólo por mostrar su determinación en el trabajo sino porque tiene carácter sin por ello dejar de tener sus flaquezas que la hacen humana. La pareja y su progresivo acercamiento es una dulzura que no quita que tenga sus momentos amargos. En definitiva, una preciosidad de josei que no deberíais dejar pasar si sois capaces de ver más allá de lo que a priori parece un montón de tópicos.

jueves, 20 de junio de 2019

Tan lejos, tan cerca, de Yuki Shiraishi

Para variar, esta vez sí traigo una reseña "nueva", vamos, una que no reciclo de las pocas que ya me quedan de la época de PSS

Yuki Shiraishi fue otra de las autoras de la Sho-Comi con la que Ivrea probó en 2010 para ampliar su catálogo. En vista de que ésta es la única obra suya que nos han traído, parece que las ventas no acompañaron. Una pena porque si bien esta obra no es especialmente memorable, he leído por scans alguna cosa suya que está bastante mejor.

Argumento

Akane Toda va a empezar la secundaria alta con la esperanza de hacer una amiga al fin. Sin embargo, pronto se da cuenta de que no va a ser así y el motivo es el de siempre: como es una amiga de la infancia y vecina de dos de los chicos más populares, no hay chica que no sienta celos por ella. 

Por un lado está Ichiya Kadokura, el chico serio y maduro que rechaza a todas las que se le declaran. Por otro lado está Hiro Matsuda, divertido y ligón, que en cambio sale con todas las que se lo piden. A pesar de lo diferentes que son, quieren tanto a Akane como ella les quiere a ellos. 

No hay nada que la chica desee más que seguir siendo para siempre el perfecto trío de amigos. Sin embargo, todo está a punto de cambiar. Después de que ambos le regalen unos pendientes con forma de estrella pero de diferentes colores, uno de ellos le declara sus sentimientos. El equilibrio se ha roto y Akane tendrá que tomar una difícil decisión.

Reseña

Aunque no la reseñé, cuando la adquirí la leí y llegué a decir en la entrada en que comentaba su compra vía mercadillo que me había gustado. Tenía el vago recuerdo de una serie mona pero prescindible. Algo de eso se ha mantenido pero lo positivo me lo ha parecido menos y lo negativo me ha mosqueado más. 

Alguna vez he comentado que los romances que implican a amigos de la infancia suelen gustarme bastante. El motivo es sencillo: los personajes se conocen desde hace tiempo así que se elimina el factor de precipitación. Sin embargo, esto no es lo único que se necesita para que una historia de este tipo funcione y aquí, por desgracia, no termina de convencerme el desarrollo de la trama.

El primer problema de la serie es que la obra se basa enteramente en la figura del triángulo amoroso. Algunos casos hay que éstos permiten buenos desarrollos pero lo habitual es que sean un cliché poco original al que se recurre para rellenar la trama. Incluso aunque no sea el caso pues los dos tomos giran casi por completo alrededor de la decisión de Akane, es evidente desde la primera página con cuál se va a quedar. Para colmo, los chicos son estereotipos con patas que no sorprenden lo más mínimo.


Otro punto negativo es lo incongruente que resulta la trama. Y aquí voy a destriparla, así que saltaos este párrafo si queréis leerla en un futuro. Akane rechaza al amigo que se le declara porque dice que quiere mantener la amistad con los dos y no puede verle de esa manera. A partir de ahí hay unos capítulos incómodos de leer en que el chico en cuestión no deja de presionarla. Hay algunos que el "no es no" todavía no lo han aprendido. Sin embargo, más adelante resulta que Akane estaba enamorada de él desde hacía tiempo y fue la manipulación del otro cuando eran niños, porque éste vio que la chica prefería a su amigo, la que le llevó a ocultar sus sentimientos para proteger la amistad. Lo siento, pero no hay por dónde coger esto si encima llegamos a un final feliz con la pareja montada y el tercero manteniendo la amistad perfectamente. Incluso con unas páginas finales en las que se les ve de adultos, la pareja con un niño pequeño y el otro solterón... Lo siento, pero un desenlace así no es creíble.

Sumadle a esto varias escenas de ésas tan feas que a veces se dan en el shojo como robos de besos, intento de forzar a la chica, una arpía que quiere hacerse amiga de Akane para acercarse a los dos chicos o los dos capítulos finales que sobran totalmente cuando está claro qué pareja queda y se ha aclarado el mal rollo con el tercero. 

La verdad es que al releerla ahora no termino de tener claro por qué me gustó en su momento. Supongo que a pesar de todo, intentando abstraerse un poco de lo malo que tiene, prefería fijarme en los puntos fuertes. Akane es una protagonista bastante decente, hay momentos tiernos, los detalles con las estrellas que inundan la serie le dan un puntillo especial y el dibujo es mono. Pero eso es todo. 

Tan lejos, tan cerca es una serie del montón. No sorprende, no aporta nada y no queda en el recuerdo durante mucho tiempo. Prescindible totalmente salvo que os apetezca una historia sencilla para entreteneros un rato.

sábado, 15 de junio de 2019

Virgin Crisis, de Mayu Shinjo

Varias veces he hablado de esta serie en el blog por diversos motivos y ya tocaba que, teniendo la reseña redactada originalmente para PSS desde hace años, aún no la hubiese incorporado. Más vale tarde que nunca y, aprovechando que por motivos personales y laborales apenas tengo tiempo de nada, me ha parecido el mejor momento para recuperarla.

Antes de pasar a comentar la serie en sí, desde PSS queremos valorar, en primer lugar, la importancia que esta obra tuvo en nuestro mercado shôjo, en el momento de su salida, convirtiéndose contra todo pronóstico en un éxito absoluto. 

Cuando IVREA llegó a España, el primer shôjo que sacaron fue Paradise Kiss. Hoy es uno de sus best-seller, pero en aquel momento, sus ventas fueron muy bajas, posiblemente por venderlo como un shôjo bizarro sumado a un dibujo que resultaba “feo” cuando lo conocido era el estilo Ribon. No era eso lo que la mayoría de chicas buscaban en esos momentos. En cambio, fue publicar Virgin Crisis un par de meses después y se produjo un "boom". En la entrevista que Leandro Oberto concedió a PSS, éste recordaba cómo en el Salón de Barcelona de 2003 llegaban a su stand fans, una detrás de otra, gritando "¡Virgin Crisis, Virgin Crisis!". Se agotaron los tomos de la serie. ¿Qué ocurría? 

La generación de chicas que habían crecido con Sailor Moon, Marmalade Boy y Cardcaptor Sakura en televisión ya tenían unos 14-15 años aproximadamente. Esas series gustaban en mayor o menor medida, pero era el momento de algo más, algo que ninguna editorial ofrecía. Las CLAMP, Wataru Yoshizumi, Megumi Mizusawa o Arina Tanemura son autoras en cuyas series un beso es lo máximo que se puede encontrar y, de repente, apareció una serie cuyo argumento tenía a una chica normal que corre el riesgo de perder su virginidad a manos de Satanás. 

Fue un gran acierto el traer una obra que iba más allá de los besos castos, y ahí IVREA encontró un filón que el resto de editoriales apenas se han atrevido a explorar. Mayu Shinjo se convirtió en su primera autora fetiche y abrió del todo un mercado shôjo que aún era muy embrionario, permitiendo la llegada de historias cada vez más maduras e interesantes. Ahí radica la importancia de esta obra que, en realidad por sí misma, no es la octava maravilla del mundo. 

Datos

Título original: Akuma na Eros
Autora: Mayu Shinjo 
Tomos:
Publicación en Japón: 2001-2002 
Revista: Sho-comi 
Editorial en Japón: Shogakukan
Publicación en España: 2003
Editorial en España: Ivrea 
Estado actual: Publicación completa 
Precio: 6,90€ por tomo 

Curiosidades / Datos extra

- En Japón cuenta con una edición Bunko de 2 tomos que salió en 2006.
- En España se lanzó una edición con la serie completa en cofre.
- Al final del último tomo se recopilan dos historias cortas: Mi querido demonio (Akuma na Honey) publicado en la revista ChuChu y Convivencia demoníaca (Akuma na Dousei) publicado en la revista Sho-Comi Zoukan

Argumento

Todas las mañanas, Miu Sakurai va a rezar a la capilla cercana a su instituto para pedir que deje de tener cara y cuerpo de niña. Cree que con su aspecto jamás tendrá una oportunidad de estar con el chico que le gusta: Shion Amamiya, el ídolo del instituto. Éste escucha su ruego una mañana y le dice que no es necesario que pida tal cosa pues ya es muy bonita, tras lo que se marcha nada más besarla en la frente. 

Miu está en una nube de felicidad pero no se conforma con eso, quiere que él la ame y decide probar con un viejo libro de magia negra que compró en una oscura librería. Tras hacer los preparativos, pide su deseo y, aunque en principio no nota nada, su ventana se abre de repente y ante ella aparece el mismísimo Satanás. Cuando sale sin querer del círculo mágico, éste amenaza con matarla pero cambia de opinión al percibir que es virgen. Decide cumplir el pacto: el corazón de Amamiya será suyo a cambio de que le entregue su virginidad. 

Sin embargo, a la mañana siguiente, el hechizo de Satanás no ha hecho efecto por algún motivo que el demonio no alcanza a comprender, tal vez porque Miu es cristiana y dice tener siempre a Dios a su lado. Ésta entiende que da igual que use magia negra o blanca, Amamiya jamás la amará, ni siquiera recordaba que iba a su mismo curso. Aunque se alegra de no tener que perder su virginidad con el diablo, en ese momento, el pesar es mayor. Satanás le besa las lágrimas y le asegura que cumplirá el pacto. 

Pasan los días sin que tenga noticias de Satanás hasta que llega el nuevo curso en el que Amamiya y ella coinciden en la misma clase. El primer día se presenta un nuevo estudiante, Kai Sakurai, el hermano mayor de Miu que había estado enfermo y se reincorpora a los estudios. Obviamente, ésta no tenía ningún hermano, es el mismísimo Satanás disfrazado de humano. 

Miu se ha metido sin darse cuenta en medio de la lucha de milenios entre demonios y ángeles donde acabará en juego su virginidad… y su corazón. 

Reseña

Hay ciertos puntos de partida en las historias que un lector puede reconocer, por más que éstas parezcan muy diferentes entre sí. Virgin Crisis podría ser uno de los ejemplos más claro en los que un ser mágico aparece ante una protagonista, nula en temas amorosos, para ayudarla. Este comienzo tan visto en el género shonen (el ejemplo más conocido sería Video Girl Ai) no cuenta con tantas historias en el shôjo para hacer contrapunto, especialmente en el mercado español (se podría sumar Epotrans! Mai). 

La originalidad como tal de la obra se encuentra en el carácter demoníaco del ser mágico que ayuda a la protagonista. Mayu Shinjo crea un Satanás que tiene muy poco que ver con el imaginario maligno que se le asocia. No sólo es imposiblemente atractivo sino que tiene momentos realmente tiernos. Sin embargo, no deja de ser un demonio y como tal no todo lo que hace es aceptable moralmente. Es una forma de llevar la atracción por el “chico malo” de muchas otras historias al máximo nivel. 

La historia intenta no limitarse al triángulo amoroso entre Shion, Miu y Kai (Satanás) e introduce a los ángeles y otros demonios para que le aporten un matiz de mayor profundidad. El recurso funciona aunque se queda corto ya que podría haberlo explotado mucho más. Como no lleva más allá la historia, los cuatro tomos con los que cuenta son suficientes y adecuados para resolver el triángulo amoroso de tintes fantásticos, añadiendo alguna batalla y cierta secundaria que da al mismo tiempo los problemas y las claves necesarias para llegar al final. Todo eso le basta a la autora para conseguir una historia que engancha al lector, donde el romance con puntos eróticos poco explícitos sea el eje de la trama y que culmina en un final redondo, aunque predecible. 

En Miu el lector se encuentra con la típica protagonistas dulce, amable y buena, pero algo corta y mojigata. Bastante plana en general, sólo sobresale a lo largo de la obra en momentos puntuales pero suficientes como para considerarla, globalmente, una protagonista aceptable. Posiblemente, su mayor baza sea su sinceridad con sus propios sentimientos una vez ella misma se aclara. 

Satanás aparece como un diablo muy atractivo, sin embargo tiene muy poco de demoníaco. Salvo un par de acciones realmente violentas a lo largo del manga, el resto de la obra no pasa de ser un hombre con puntos pervertidos y maliciosos. Resulta muy poco creíble que el supuesto demonio más poderoso, la fuente de toda maldad, tenga numerosos momentos dulces y sea tan cariñoso con una humana, pero ahí reside la fantasía romántica de esta historia: un amor tan grande que sea capaz de alcanzar el corazón del mismo rey de los demonios. 

El último personaje importante, Shion Amamiya, es el típico ídolo de instituto: guapo, excelente estudiante y bueno en los deportes. Además tiene una personalidad muy amable y pura que lo hacen en conjunto un personaje perfecto. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y tiene unos puntos de hipocresía que decepcionarán al lector en determinados momentos. 

Los secundarios con cierta relevancia se limitan a dos: Malpas y Sailor. El primero era un cuervo que, tras su muerte, Satanás convirtió en un demonio menor que le es totalmente fiel. Durante la serie se transforma primero en un niño pequeño “hermano” de Miu y Kai, y más tarde en un compañero de clases de ésta para, en ambos casos, tenerla vigilada bajo el nombre de Tsubasa. De carácter alegre y dulce sería otro ejemplo de demonio con muy poco de maligno. En cuanto a Sailor, es el personaje clave para encaminar la serie hacia su desenlace, siendo el personaje más cruel de la historia. 

Las dos historias cortas que incluye el último tomo de la serie están relacionadas con la trama principal. En primer lugar, Mi querido demonio tiene de protagonista a Tsubasa (Malpas), cuyo objetivo es convertirse en un demonio tan poderoso como Satanás. Para ello encuentra un blanco perfecto cuando ayuda a Manami, una chica de gran corazón que estaba protegiendo a un cuervo. Con la idea de que, si manipula su corazón ganará mucho poder, no se da cuenta de que va a conseguir algo muy distinto. Es una historia muy dulce y algo más infantiloide en comparación con la tónica del resto del manga, pues se publicó en una revista destinada a chicas de menor edad que las de Sho-comi. Aunque muy predecible, tiene un par de momentos muy emotivos por los que merece la pena leerla. La otra historia, Convivencia Demoníaca serviría de epílogo a la historia principal para despejar cualquier posible duda que hubiese quedado en el último capítulo. Realmente era totalmente prescindible y empaña más que aporta al conjunto de la serie. 

En cuanto al dibujo, Mayu Shinjo está todavía bastante verde a pesar de contar con numerosos tomos en su bibliografía para cuando comienza Virgin Crisis. Realiza cuerpos desproporcionados con rasgos de sus personajes idénticos entre unos y otros. Las composiciones de páginas o planos son muy repetitivas y los personajes suelen aparecer en poses bastante rígidas o artificiales. Las pocas batallas que hay son totalmente estáticas y no se percibe la más mínima acción. El tratamiento de fondos se sustituye demasiado a menudo por tramas y cuando aparecen dibujados es fácil apreciar fallos de perspectivas en salas o edificios. Otro punto negativo es que se nota demasiado qué personajes de relleno son dibujados por sus ayudantes ya que el estilo entre Mayu Shinjo y éstos es bastante diferente. El único punto a favor en su dibujo es el diseño atractivo de sus personajes y sus primeros planos que, como son los que se llevan la importancia absoluta en el dibujo, ayudan a enmascarar la mayor parte de los fallos. 

La edición de Ivrea se puede calificar de realmente buena. Buenas tipografías, papel blanco, y bien rotuladas tanto las onomatopeyas como los textos fuera de bocadillos. Además, ya que fue de las primeras obras que sacó la editorial, cuenta con páginas explicativas de diferentes aspectos de la obra y la autora al final de los tomos. Lo único a destacar como negativo serían algunas expresiones poco usadas en el castellano neutro y que el sentido de lectura de los tomos es occidental en vez del oriental. Aparte de esto último, todos los puntos fuertes, sumados a un precio de 6,90€, hacen una de las mejores relaciones calidad-precio que se puede encontrar en nuestro mercado, sólo superada por determinadas kanzenban. 

Virgin Crisis tuvo una notable importancia en el mercado shôjo español aunque no posea un exceso de cualidades por sí misma y sea fácil pensar en numerosas series de mayor calidad que ésta. Al margen de este hecho, la obra es posiblemente el mejor trabajo de la autora de su etapa trabajando para Shogakukan. Que cuente con el número de tomos justos para lo que quiere contar y no se entretenga en subtramas innecesarias, sumado a una historia romántica con toques fantásticos y picantes bastante bonita, le dan numerosos puntos. Quien quiera conocer los trabajos “picantes” de la autora tiene en Virgin Crisis su mejor opción.

lunes, 10 de junio de 2019

Placer a la carta, de Kaede Ibuki

Aquí vengo con otra reseña de tomo único porque la verdad es que no me da el cuerpo para mucho más últimamente. La cosa es que me decanté por él después de recuperar la reseña de Vampire Crisis que había escrito tiempo ha para PSS. Éste de aquí es el primer tomo que nos llegó de la autora y, como es el único que quedaba suyo publicado por estos lares, pensé que ya, por completar sus obras, estaría bien releerlo y ver qué tal estaba porque lo cierto es que no recordaba NADA de ninguna de sus historias... algo significativo.

Placer a la carta

La mansión Himawari es famosa por sus atractivos camareros. De hecho, hay una larguísima lista de espera antes de poder conseguir mesa. Corre el rumor de que si les gustas, te invitan a una habitación secreta.

Al fin ha llegado el día en que Rei Asahina, junto con una amiga, pueden ir a la cafetería. Una vez dentro ambas se separan con su respectivo camarero o, más bien, acompañante. Rei siente un flechazo absoluto con el suyo: Suo. Sólo con rozarla la pone a cien. Una vez termina la tarde decide esperarle en la puerta, decirle lo que siente y pedir que le dejen trabajar ahí. Sin embargo, al no ser ya una clienta, Suo deja de ser tan agradable y se muestra como es en realidad: frío y borde. No obstante, el encargado aparece y acepta ponerla a prueba durante tres días en los que tendrá que ganar 100.000 yenes ¿será capaz Rei de alcanzar esa cifra y derretir al frío Suo en tan poco tiempo?

Esta primera historia que da título al tomo consta de tres capítulos lo que la convierte más bien una mini-serie.

Aunque es un tópico con patas el de la cafetería elegante para mujeres con camareros o hosts atractivos (Instituto Ouran Host Club y Virgin Blood que yo haya reseñado), lo cierto es que tiene un primer capítulo muy mono. Es muy exagerado el flechazo de Rei pero, aparte de eso, cómo se esfuerza ella en el trabajo y cómo va ganándose a Suo está bastante bien llevado. Creo sinceramente que si hubiese dejado el desarrollo de la pareja en este primer capítulo y se hubiese centrado en otros dos camareros para los dos siguientes (quizás con aportaciones de cierta importancia de Rei y Suo entre medias para ver cómo evolucionan), habría funcionado mucho mejor. Es un esquema que funciona de maravilla en las sagas de novelas románticas. Condensado en esta mini-serie, habría funcionado igual de bien. Por ejemplo, se me ocurre que podría haber recurrido a la amiga con la que va Rei que desaparece nada más llegar a la cafetería.

El problema que tiene es que, para el segundo capítulo, introduce a una rival que es bastante ridícula y en el tercero se tensa de nuevo con uno que va por Rei incluso robándole un beso (aunque se supone que hay que perdonarlo porque al parecer sólo lo hace para que Suo dejase de dudar). Meh. Innecesario desarrollo que empaña la buena química que realmente llegaban a tener los protagonistas sin necesidad de otros que les hicieran avanzar.

Al final del tomo hay un extra de la serie en tono cómico y donde los demás camareros interactúan. Éste refuerza mi idea de lo dicho un poco más arriba: la serie habría ganado dándole protagonismo a otras posibles parejas.

6/10

Una diablilla peligrosa

Momo Shiramine no hacía más que dejarle regalitos a Isato Yusamura, del que llevaba tiempo enamorada. El chico la descubrió y le pidió salir, así que desde entonces son una pareja de lo más enamorada. El único problema es que Momo es muy cortada y hasta darle un simple beso le cuesta. Isato no la presiona y le da su espacio pero ella quiere cambiar, así que le quita la lata de cerveza que éste estaba bebiendo. Al principio se marea pero cuando se recupera, se desinhibe y consigue no sólo besarle sino también acostarse con él. El problema es que al terminar la chica sabe que no ha sido "ella" realmente la que ha tenido sexo con él ¿Habrá sido cosa del alcohol o hay algo más?

Sin ser nada del otro mundo, la historia más interesante del tomo. Aunque prima el tono cómico, en el fondo toca puntos delicados como las dobles personalidades o la sexualidad de las mujeres. Lástima que sea una historia tan corta porque lo cierto es que tenía elementos muy interesantes en los que podría haber profundizado. Además, el final tiene un punto muy divertido.

Punto muy a favor por el chico, Isato, que primero no la presiona y luego hace lo que puede por ayudar a la "verdadera" Momo.

7/10

Money Control

Sarasa Shinomone vive sola desde que dos años antes sus padres se fueron al extranjero. Le mandan dinero regularmente pero debe ajustarse bastante el cinturón para no tener problemas a final de cada mes. Un día, de vuelta a casa, se encuentra con un chico tirado en el suelo. Al ir a coger su móvil para llamar a una ambulancia se da cuenta que no lleva encima el monedero con el dinero para el mes. En cualquier caso, el chico sólo tiene hambre así que le lleva a su casa y le invita a comer... pero se lo zampa casi todo. Sin dinero y sin comida, a ver cómo sobrevive un mes... El chico, Shin Fujiwara, le da un fajo de billetes al ver su situación. A cambio se quedará allí y ella le hará de criada. Sarasa no tiene más opción que aceptar.

Un punto de partida que no hay por dónde cogerlo (¿un chico tirado en la calle por hambre? ¿ella, que vive sola, le invita a su casa sabiendo que no tiene dinero para pasar el mes? ¿acepta un fajo de billetes de un desconocido que se instala en su casa en lugar de pedir ayuda a padres o amigos?) y, sin entrar en destripes, el desarrollo y el desenlace no dejan de volverse menos creíbles a cada página. Es un absoluto sinsentido toda la historia pero aún podríamos dejarlo pasar si a cambio de tragar con semejante trama llena de agujeros en el sentido común nos diese buenos momentos emotivos, pero es que ni llegar a tocar el corazoncito cuando debería. Una historia muy, muy floja.

3/10

Conclusión

Creo que ha quedado bastante claro que es un tomo prescindible. Las historias que lo forman no tienen nada muy especial e incluso son bastante tópicas, sobre todo la principal. Quizás por la segunda puede mereceros la pena probar el tomo, pero tampoco os perderéis nada sin leerla. En el primer free-talk la autora comenta que era su cuarto tomo y se nota que aún estaba muy verde.