sábado, 20 de junio de 2026

Los niños del agua, de Charles Kingsley

El libro de hoy es un clásico de la época victoriana, en concreto se publicó en el año 1863 después de haber ido saliendo por entregas en una revista, como era habitual por entonces. Tuvo gran importancia en su momento, pero fue quedando en el olvido al parecer por tener algunos pasajes insultantes hacia ciertos grupos de población (irlandeses, estadounidenses o judíos). En mi opinión, tiene otros defectos que explican mejor su olvido, pero ya iré a ello en la reseña como tal. La cuestión es que me decanté por este libro adquirido en la preciosa colección Historias Maravillosas para así poder tachar un título más del imposible reto de los 1001 libros, que hace ya bastante que no cae ninguno del listado.

Argumento

Tom es un niño de unos 10 años que malvive explotado por su patrón, Grimes, como deshollinador. Su pequeño tamaño resulta perfecto para subir y limpiar las estrechas chimeneas aunque se destroce rodillas y codos en tan ardua tarea.

Un día, un lacayo de Sir John llega para solicitar los servicios de Grimes, lo que supondrá un buen dinero que ganar. La gran y compleja mansión, con chimeneas que se entrecruzan, confunde a Tom cuando vuelve a bajar y acaba en la habitación de una niña llamada Ellie. Tras observarla embelesado se da cuenta de su propia suciedad y decide marcharse antes de que se despierte, con tan mala suerte que tira una serie de objetos que finalmente la desvelan. La niña se asusta al verlo, grita y él decide salir huyendo, lo que hace que todos empiecen a perseguirlo pensando que ha robado algo. En su desesperada huida acaba llegando a un arroyo donde cae para renacer como un niño del agua. En esta nueva vida descubrirá las maravillosas criaturas que habitan las aguas así como aprenderá valiosas lecciones de respeto y moral.
 
Reseña

Para empezar, decir que la novela se estructura en ocho capítulos más una moraleja y está narrada desde el punto de vista de un padre, presumiblemente el propio autor, que le cuenta esta fábula a su hijo. Casi todo el relato es él hablando, pero en alguna ocasión se intercala alguna pregunta o comentario del niño, del que no llegamos a saber el nombre. El primer problema del libro está en esta voz narradora, que resulta pedante y pretenciosa. Casi da pena pensar en el pobre niño que lo tenía por padre. 

A pesar del punto fantástico de la historia, lo cierto es que el inicio no puede ser más brutal y demoledor con la crítica que hace al trabajo infantil. Más que trabajo, esclavitud infantil con todas las letras. Un tirón de orejas evidente a la sociedad de su época que permitía que hubiese niños viviendo en semejantes condiciones: explotados, malnutridos, maltratados y sin recibir una mínima educación. No he podido evitar pensar en Charles Dickens, quien también ponía el foco en los necesitados.

Pasado este arranque, una vez que Tom se convierte en un niño del agua, el factor crítica queda atrás salvo determinados pasajes y se dedica a narrar sus aventuras como tal, lo que aprende de las criaturas con las que se cruza y las enseñanzas morales que va adquiriendo y que no tuvo en su vida humana. Tiene un punto de aventuras maravillosas y algo absurdas, como también se vería en Alicia en el país de las maravillas, obra que se publicaría un par de años después que ésta de la que hoy os hablo. La mayor diferencia que le veo es que aquí el autor no tiene que imaginar seres extraños, casi todas las criaturas son insectos, peces, pájaros o crustáceos muy reales, lo que da al libro un enfoque casi naturalista. Diría que los únicos elementos realmente fantasiosos son hadas y los propios niños de agua, al menos hasta la recta final, que se vuelve un caos de situaciones y personajes extraños, absurdos y surrealistas, ahora sí, muy similares a lo que vimos en la historia de Lewis Carroll.

Aunque el libro estaba pensado como lectura infantil, lo cierto es que hay muchos pasajes que se harán aburridos, más si se piensa en esa franja de edad. El narrador va cortando la trama cada poco para intercalar divagaciones que no resultan precisamente cortas. Además de la crítica al trabajo infantil, critica el enfoque excesivamente cerrado de mente de muchos científicos de la época. En el libro, por ejemplo, el autor sostiene que ninguna persona está calificada para decir que algo que nunca ha visto (como el alma del ser humano o un niño del agua) no existe. Se me hace imposible imaginar a ningún niño, de antes o de ahora, leyendo esta obra entre vocabulario amplio y reflexiones complejas.

Aparte de esto, durante la obra hace alusiones a elementos y personas muy concretas de su época y habría agradecido que mi edición contase con notas a pie de página porque muchas de esas menciones son imposibles de pillar más de siglo y medio después de la publicación de la novela. La figura más destacada y que sí que conocía es Charles Darwin, del resto he tenido que pararme a buscar algún nombre por curiosidad, pero llegado cierto punto lo he dejado estar. Quizás destacaría, como personaje mitológico que no conocía, a Madre Carey, la "pareja" de Davy Jones según he entendido. Sumamos a esto lo dicho en el párrafo anterior y los ramalazos racistas que se cuelan y se entiende que el libro fuese perdiendo vigencia e interés con el paso de los años.

En general, es una lectura que va de más a menos. Toda la parte inicial, crítica con la sociedad del momento, me pareció brutal y descarnada. Luego, las primeras aventuras de Tom como niño del agua resultan entretenidas e interesantes por las criaturas con las que se va cruzando. Me recordó un poco a lo instructiva que resultaba también La evolución de Calpurnia Tate. El problema empieza cuando Tom al fin conoce a otros niños del agua y a una serie de hadas de nombres absurdos como "Que hagan contigo como hagas" o "Haz como te gustaría que hicieran contigo" (todo junto) que le van dando lecciones a Tom. A partir de ahí, la historia va tomando un rumbo moralista en el peor sentido y las aventuras se vuelven más extrañas, surrealistas y sin ninguna continuidad, recordándome a lo peor de La niña que recorrió Tierra Fantástica. El desenlace te deja totalmente igual ante tanto sinsentido visto en el último par de capítulos.

En definitiva, un clásico ¿infantil? que tiene su interés como tal, pero no por su trama, sobre todo a partir de cierto punto. Se va perdiendo el interés en la lectura y es de esos libros que te dan ganas de ir saltándote párrafos que ves que no van a aportar nada. No obstante, tiene bastantes pasajes que son interesantes y hay varias ideas fantasiosas muy originales, por lo que a pesar de lo dicho, creo que merece la pena la lectura.

lunes, 15 de junio de 2026

El secreto de Pembrooke Park, de Julie Klassen

Hace unos años leí y reseñé otra obra de esta autora, La hija del boticario. Como digo en la mencionada entrada, con esa obra descubrí un subgénero en el que se engloban las novelas de esta mujer: "clean romance", historias románticas que carecen de escenas de sexo. Una ola que surgió como reacción al romance de corte erótico que ganó fama por el boom de Cincuenta sombras de Grey. Esa primera novela de Julie Klassen no me convenció y, al margen del punto debatible del enfoque de la presencia de sexo o no en las novelas del género romántico, era una historia donde el romance era mínimo frente a otros aspectos de la trama que tampoco vi muy bien llevados. El caso es que me hice con una colección de cinco novelas de la autora, lo último que adquirí vía el desaparecido Círculo de Lectores, por lo que me dije que ya tocaba darle otra oportunidad, así que me decanté por esta historia que prometía al menos unas buenas dosis de misterio e intriga. Veamos qué tal ha ido. 

Argumento

Año 1818. Abigail Foster es una joven inteligente que suele tomar buenas decisiones, de ahí que su madre haya delegado en ella la organización de la casa o que su padre confíe en su buen criterio. Sin embargo, una mala inversión por confiar en un pariente poco sensato deja a la familia casi al borde de la ruina. Decisión que tomó su padre, a pesar de no estar convencido, por seguir el consejo de su hija. La joven no puede evitar el sentimiento de culpa y ayudará para salir del pozo en que han caído tomando decisiones difíciles como vender la casa y renunciar a su dote.

Aunque por la mansión reciben ofertas muy buenas, las perspectivas de encontrar un nuevo hogar que se acomode a sus necesidades y al presupuesto que les quedará tras la venta no son muy halagüeñas. Más cuando tiene a su hermana Louisa preparándose para su primera temporada, una debutante bellísima que al parecer ha robado el corazón de su mejor amigo, Gilbert, estudiante de Arquitectura, de quien lleva años enamorada y estaba segura de ser correspondida.

En medio de esta delicada situación les llega una 
inesperada propuesta. A través de un abogado, como familiares lejanos de los Pembrooke, se les hace la oferta de pasar a ocupar una mansión en el campo que lleva casi 20 años abandonada. Para eso tendrán que pagar un alquiler que resulta ridículo y tendrán a los sirvientes básicos que necesiten, cuyo sueldo será pagado por quien les hace la proposición. Dada su precaria situación, no les queda otra que aceptar a pesar de sus dudas.

La visita que realiza la joven con su padre y el abogado está llena de sorpresas. Para empezar, el recibimiento a punta de rifle por parte del antiguo administrador, a quien calma su hijo, William Chapman, quien es el actual vicario de la iglesia adyacente a la edificación. Luego, rumores de tesoros y habitaciones secretas. Y, lo más espeluznante de todo, el interior de la casa tal y como sus últimos habitantes la dejaron en una repentina partida: tazas con el té seco, ropa en los armarios, una casa de muñecas abandonada mientras jugaban con ella...

Abigail se verá sola, rodeada de extraños, viviendo en Pembrooke Park. En el pueblo nadie habla de la familia que antes habitaba esa casa llena de entresijos, todos huyen de las preguntas de la joven.

Reseña

La novela es bastante extensa, unas 550 páginas en mi edición, con determinados pasajes que pueden considerarse relleno. Con todo, no me ha parecido aburrida, ni que se pueda decir que se podría recortar en exceso el número de páginas pues hay muchos hilos que acabar cerrando. En cambio, quizás al desenlace le habría venido bien extenderse algo más porque resulta un tanto abrupto, además de tener ciertos detalles cogidos con pinzas que son muy convenientes para el perfecto final feliz.

Hay bastantes elementos del misterio alrededor de Pembrooke Park y los personajes relacionados con la casa que se ven venir de lejos. Hasta que no se ponen las cartas sobre la mesa, que se van descubriendo poco a poco, nos faltan datos para tener claro que tal personaje es en realidad otro, o los motivos para esconder otras identidades, pero no es imposible de intuir desde bien pronto. Reconozco que yo me llevé alguna sorpresa, revelaciones que no vi venir, pero otros detalles sí resultaron más evidentes hasta para mí, que iba leyendo con el piloto automático sin pararme a reflexionar o teorizar sobre las posibilidades.

Sí que debo decir que todo el misterio y el suspense que tenía la premisa al final resulta bastante decepcionante. No hay giros de guion que supongan un gran impacto, los personajes que percibimos como malos, o que nos dicen que lo son, se confirman como tales y lo mismo con los buenos o los grises. No hay evolución o sorpresas en este sentido, todos son transparentes y eso le ha quitado bastante la gracia a la historia.

En cuanto a la protagonista, aunque se nos describa como inteligente y pragmática, lo cierto es que toma una serie de decisiones de poco sentido común pensando en el periodo de regencia en el que se sitúa la novela. Por no hablar que el punto de partida, con el padre dándole valor a las opiniones económicas de una hija para hacer inversiones, es imposible de creer si nos situamos al principio del S.XIX.

A diferencia del otro libro ya leído de la autora, en éste la parte romántica sí me ha llegado. Se forma algo parecido a un cuadrado amoroso que aporta momentos de duda y tensión y ha conseguido tocarme el corazoncito en ciertas escenas. La evolución de la pareja protagonista me ha gustado mucho, me ha parecido lenta y dulce, al mismo tiempo que iban desarrollando una tensión sexual con momentos muy buenos. Supongo que se puede decir que se queda en el límite que el subgénero éste tan mojigato permite y que usa la excusa del contexto histórico como justificación de que no se den ciertos pasos más durante la historia.

Un poco relacionado con esto, resulta un libro donde el peso de la religión es muy elevado. Los sermones de William o la de veces que algún personaje hace alusiones a las enseñanzas religiosas cristianas puede llegar a ser exasperante. No por nada la autora comenta en los agradecimientos que forma parte de un grupo llamado "Escritores de Ficción Cristiana de América" que la ayudaron a desarrollar la trama durante un retiro de un fin de semana. Así que si os llama el libro, ya sabéis a qué ateneros. No obstante, resulta hasta divertido pensar en los momentos de tensión sexual que se dan, he leído alguna reseña en Goodreads escandalizada y todo por ese par de escenas calificándolo de +18.

En definitiva, una lectura entretenida para unas pocas tardes. No tiene mucho rigor histórico, le pesan las creencias de la autora y los misterios no tienen una resolución que dé sorpresas o generen impacto. Con todo y con eso, me ha gustado, la parte romántica es bonita y la trama está bien armada.

domingo, 7 de junio de 2026

Adquisiciones de Abril y Mayo de 2026

Ya he acabado el curso que he impartido en Granada y que ha tenido una recta final casi tan estresante como fue el inicio, que ya es decir. Ahora tocan unos días de merecido descanso y a empezar a ver dónde me puede llevar el viento. Por lo pronto, vamos con esta entrada para recopilar las compras de los dos últimos y caóticos meses.

Lo primero es un pedido a RBA. Ya comenté que la colección actual de Maestros del misterio había dejado de llegar al quiosco donde habitualmente voy, así que los volúmenes que quiera conseguir tendrán que venir por esta vía. Cabe decir que los tres títulos que han caído no los he pillado de esta colección como tal, sino de un pack de oferta que tienen a 16,95€, pues publicaron la misma colección en 2022, así que salía más económico pedirlos por ahí (si os interesa el pack, aquí). Luego, también han caído cuatro de la colección Novelas eternas que me perdí en su momento. De ésta hay bastantes títulos que ya no están disponibles en la lista de números atrasados, a ver si la repiten en uno o dos años.


- La guerra de los mundos
, de H.G. Wells. Novela que ya leí (reseña), pero como venía en el pack de oferta, revendo la edición básica que tenía y me quedo con ésta.
- El extraño caso del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde, de Robert Louis Stevenson. Me pasa algo parecido al caso anterior, que también leí (reseña), así que revenderé el libro que ya tenía. La diferencia es que en este caso compensa realmente, pues el libro incluye además varios relatos cortos del autor.
- La llamada de Cthulhu, de H.P. Lovecraft. Y ésta es la única novela del pack de oferta que no tenía. Mucho he oído hablar de este autor, así que ya tocaba hacerme con una de sus obras.
- Evelina, de Frances Burney. Tengo el recuerdo de que hace años leí una reseña muy positiva de este clásico y, desde entonces, tenía en mente adquirirlo. Me gustaría decir de qué blog era dicha reseña, pero no consigo recordarlo...
- Cranford y La casa del páramo, de Elizabeth Gaskell. De esta autora ya leí Lady Ludlow y conseguí pillar en el quiosco Norte y Sur de esta misma colección, así que creo que ya tengo sus obras más destacadas.
- Tess de los D'Urberville, de Thomas Hardy. Si soy sincera, sentía curiosidad por esta novela desde que salió mencionada en alguno de los libros de la saga Crepúsculo.

Lo que sigue son varios tomos manga comprados en tienda uno de estos días de prácticas de mi alumnado. Iba a tener una reunión con el gerente de una empresa, pero me llamaron diciendo que se había tenido que ir a una urgencia en una obra una vez me había subido ya al metro/tranvía. Me bajé en una parada más o menos cercana al centro por si me llamaban diciendo que había vuelto, cosa que no pasó. Al menos, ese rato de espera lo pasé dando vueltas por un par de tiendas de cómics que localicé por el maps. Éste fue el botín.


- Volar como un pájaro, de Keiko Nishi. Tomo de la autora de Promesa que había incluido en mi lista de regalos navideños, pero hubo problemas con el envío y finalmente no llegó, aunque devolvieron el dinero, qué mínimo. Así que en vez de esperar a las próximas navidades, ha caído ahora.
- El viaje de Shuna, de Hayao Miyazaki. Otro tomo único que, por lo que ahora he visto, ha tenido varias ediciones desde que se publicó por primera vez aquí en 2023. Mejor que hasta ahora no haya caído, porque esta edición es la más económica de todas las que han salido: 15,95€ frente a 24€ la primera y 30,95€ la segunda. La excusa es que, aunque todas tienen todas las páginas a color, ésas eran en tapa dura mientras ésta es tapa blanda. El mercado manga se ha vuelto imposible.
- El dulce hogar de Chi #10 y #11, de Konami Kanata. Y con esto dejo la serie a falta del último tomo. Mira que ha llovido desde que la empecé con la difunta Glénat... Con decir que el tomo #1 de la serie salió en mi primera entrada de compras del blog y fue en 2009... Habría querido finalizarla del tirón, pero no tenían el tomo #12 en ninguna de las dos tiendas por las que estuve deambulando.

Pues hasta aquí. Se puede decir que una entrada con pleno de clásicos, aunque de diferentes estilos, ¿verdad?

lunes, 1 de junio de 2026

La librería, de Penelope Fitzgerald

Como decía, estoy en una fase de días de ratos muertos (entre dolores de cabezas y marrones que no me corresponden) mientras mi alumnado hace sus prácticas de empresa. Esto me ha permitido terminar al fin ¡Todo por mi país!, el libro con el que estaba desde hace tiempo, y sumar ahora esta breve novela de apenas 200 páginas (unas 180 si quitamos el posfacio que incluye mi edición).

La librería es obra de Penelope Fitzgerald, escritora inglesa que nació en 1916 y falleció en el 2000. Quizás os suene este título porque en 2017 recibió una adaptación al cine de la mano de Isabel Coixet. Si os interesa, actualmente se puede ver de manera gratuita en la web de RTVE (aquí) y se supone que estará disponible hasta 2029. Aprovechando esto, voy a hacer una reseña doble, que además nunca había visto nada de la cineasta.

Argumento

Florence Green es una mujer viuda de mediana edad que vive en el pequeño pueblo costero de Hardborough. En 1959 dicha población carece de muchas cosas, entre ellas, una biblioteca o una librería, así que decide invertir el dinero que tiene en adquirir una vieja vivienda conocida como “Old House” por los lugareños, trasladarse a vivir allí y abrir una pequeña tienda de libros.
 

A las dificultades habituales de tal empresa se suma que el edificio rezuma humedad, tiene su propio poltergeist y cierta señora de gran influencia en la zona tenía planes para ese lugar que chocan con la determinación de Florence.

Reseña del libro

Si de algún modo se puede describir esta novela es de “inglesa”, principalmente por dos elementos. El primero son los puntos de humor tan suyo, aunque la novela está lejos de ser una comedia, más bien sería una historia costumbrista con toques de drama. Luego, el paisaje parece un personaje más y casi se puede sentir la humedad salina, el viento frío, o ver el terreno pantanoso y la niebla densa. 

Decía que era una obra costumbrista, sí, pero no es un costumbrismo amable. Hay personajes que apoyan a la protagonista, pero son pocos. De fondo queda reflejado un pueblo inculto (los libros que más vende en general son manuales prácticos, obras sobre la familia real o biografías de héroes de la Segunda Guerra Mundial), un pueblo jerarquizado donde la lucha de clases no va hacia arriba, sino que quien está arriba busca imponer su voluntad con todas las artimañas posibles y manipulando a quienes tiene debajo. Las habladurías, la envidia o el egoísmo destacan por encima de buenos sentimientos.

A mencionar que en el libro hay una parte en que la novela Lolita cobra importancia porque se convierte en un éxito de ventas para la protagonista. Creía que la polémica que suscita el libro todavía hoy iba a ser más relevante en la trama, que se aprovecharía para analizarla, más cuando tiene a una niña pequeña, Christine, que la ayuda en la librería, pero lo cierto es que la autora no se mete en líos por ahí. Simplemente deja caer por boca de otro personaje que “es un buen libro (…). No lo entenderán, pero será mejor así”. 

Lo cierto es que es una novela curiosa, de la que no tengo una opinión clara. No es lo que esperaba, quizás. Los libros son una de mis pasiones y aquí, que parecía que iban a tener gran relevancia, no se ve ese amor por ellos. No dejan de ser un bien de consumo que vende la protagonista, sin más. "La cultura es para aficionados. No puedo permitirme llevar una tienda que tenga pérdidas. ¡Shakespeare era un profesional!". Al principio del libro se menciona que al pueblo también le falta un típico "Fish and chips" o una tintorería. Si no fuese porque Florence tenía experiencia en una librería en su época previa a casarse, bien podría haber abierto uno de esos negocios. O, al menos, no la he percibido como una amante de la lectura.

Luego, lo poco que se llega a simpatizar con los personajes tampoco ayuda a despertar emoción por la novela. Pero, sin duda, tiene algo, los elementos autobiográficos que sirvieron a la autora para inspirarse le dan verosimilitud y el desenlace es, quizás, lo más destacable de toda la obra y por lo que te quedas dándole vueltas tras acabarla.

7/10

Reseña de la película

Hasta el momento, creo que no había visto nada de Isabel Coixet, así que me parecía el momento perfecto de matar dos pájaros de un tiro al ver la adaptación de una novela que tengo fresca y probar algo de la cineasta. 

La película es muy fiel a la historia original y el casting de personajes, protagonistas y secundarios, me parece muy acertado, dándoles una vida que en la breve novela no tenía mucho espacio para ello. Los sentimientos de viuda de Florence, por ejemplo, aquí están mejor explorados.

Por supuesto, se toma sus licencias, algunas de mayor trascendencia que otras. Como detalle menor, se libra del elemento fantástico del poltergeist, cosa que se agradece porque no aportaba nada. Pero hay otros cambios no tan sutiles que acaban dando otra historia. Así, introduce lo que podríamos decir que es un conato de romance imposible que en la novela no he visto por ningún sitio. También se da una conversación entre la protagonista y otro personaje hacia el final que, al no existir en la novela, hace que cambie la percepción final que ella tiene de esta persona. 

Respecto a una de mis críticas del libro, curiosamente, en la película se transmite mucho más amor por éstos que en la obra original. Además del momento de relevancia que vuelve a tener Lolita, salen destacados otros títulos como Fahrenheit 451 o Huracán en Jamaica. Otro detalle es que se ve a la protagonista acariciar y oler libros, algo que cualquiera que los ame sigue haciendo hoy en día. Y si la pequeña Christine empezaba y acababa la novela sin interés en los libros, en la película se ve cómo la pasión de Florence acaba siendo traspasada a la niña.

En cuanto al desenlace, aunque a grandes rasgos son idénticos, hay varios cambios pequeños en la película que lo vuelven más amable y algo más esperanzador, incluso algo más justo.

Al margen de todo esto, la película es bonita y agradable de ver. Paisajes preciosos, buena fotografía y música. La recreación de finales de los '50 de un pequeño pueblo costero también me ha parecido muy lograda.

9/10

Conclusión

Sinceramente, en este caso casi que recomiendo más la película que el libro. La adaptación es lo bastante fiel para contar todo lo que sucede en el libro, pero diverge en los detalles justos para dejar mejor sensación, además de ver más humanos a sus personajes. Por otro lado, la mayor dureza del libro también tiene su punto de interés. 

martes, 26 de mayo de 2026

¡Todo por mi país!, de Gonzo

El curso que empecé a finales de enero está llegando a su fin y ya sólo quedan unos días de prácticas del alumnado en diferentes empresas. Pensé que iba a estar más tranquila estos días, pero lo cierto es que, de nuevo, la organización ha sido bastante desastrosa y me estoy comiendo más marrones de los que me corresponderían. Al menos, lo que sí está siendo como imaginaba es que tengo más ratos muertos ya que no tengo que preparar clases, corregir trabajos o exámenes ni asistir al centro más de seis horas, por lo que por fin he terminado la lectura del libro que os reseño hoy. Lo cierto es que la he tenido que espaciar durante bastantes semanas, el fin del curso como tal ha sido agotador.

¡Todo por mi país! Vida y andanzas de nuestros próceres y proceresas es un libro de Fernando González, conocido como Gonzo, actual presentador de Salvados en La Sexta, pero que escribió cuando todavía era reportero en El Intermedio. Aunque su publicación fue en 2015, lo adquirí en 2017 por oferta. Ha llovido bastante desde entonces y me parecía que una década después era un buen plazo de tiempo para ver cómo han cambiado las cosas.

Argumento

¿De verdad son lo que dicen ser? ¿Son sacrificados servidores públicos? ¿Trabajan por nuestro bien desde la cuna? La respuesta está aquí dentro, en el libro de Fernando González, Gonzo, el audaz reportero de «El Intermedio», el quijote 3.0 que, cámara y micrófono en ristre, busca la verdad a canutazo y pantallazo limpio.
 
No solo los ve a diario en la calle, en las inauguraciones, en las ruedas de prensa. Gonzo ha investigado sus biografías, ha buceado en sus andanzas, ha estudiado sus orígenes. En ¡Todo por mi país! nos cuenta la prodigiosa vida del hombre lobby, máquina de cerrar negocios cuando hay luna llena y cuando no la hay; del nuevo Yoda que guardó la esencia de su fuerza en Andorra; del inventor de aeropuertos para personas; de la hija del represaliado imaginario; de la heroína liberal a la que una maldición rodeó de corruptos; del líder revolucionario que enarboló a hoz, el martillo y la visa; de la numerosa tropa, en fin, que viene y va sin el más leve mareo del escaño al consejo y del consejo al escaño por las puertas que giran, siempre bien engrasadas y no precisamente con aceite.

Reseña

Esta década ha sido, políticamente, toda una montaña rusa. Hemos ido empalmando crisis tras crisis y el mundo cada vez parece irse más por el desagüe. A pesar de lo mal que iba todo, hubo vientos de cambio y yo fui de las ilusas que confiaron en los nuevos líderes y partidos. Las decepciones se han ido sucediendo y estoy totalmente desencantada. En parte por eso me parecía un buen momento leer este libro, volver a ponerme en ese momento de rabia ante los desmanes de unos y otros.

El libro consta de un prólogo, diez capítulos, un epílogo y una muy extensa webgrafía para ver las fuentes de consulta del autor. Salvo el prólogo, que es más personal, el resto del libro no deja de ser un resumen de las vidas de los personajes que han protagonizado los casos de corrupción que estallaron y motivaron el 15M. Hay casos que ya están cerrados, pero otros siguen abiertos y todavía van apareciendo noticias en los telediarios al respecto de los mismos.

A más de diez años de la publicación, lo cierto es que, más que cabrear, lo que se lee da pereza, al menos, en mi caso. Sinvergüenzas que se han ido de rositas o pisando prisión de manera testimonial; falta de cambios estructurales para que no se repitan los robos; nuevos casos que van surgiendo... es todo descorazonador. El libro queda como recopilación de unos años de los que no se ha aprendido prácticamente nada. Su interés ya es más histórico que como combustible para la revolución. 

Otro punto a mencionar es que salen mencionados muchos personajes. Los más importantes, los recuerdo, claro, pero hay otros que vagamente me suenan... o ni eso. El libro seria perfecto como base para los programas que presenta el autor pues falta el factor imagen para recordar las caras y ver a los protagonistas en acción. Alguien más joven que yo que llegue al libro tendrá que tirar necesariamente del buscador de Internet para saber de quién habla en cada capítulo. Es un libro fruto de un momento concreto para ser leído en ese momento. Eso, o perdurar como recordatorio de esos años.

Para acabar, también comentar que el libro se queda en el mencionado resumen y recopilación de hechos. Puntualmente, el autor intercala alguna pulla, alguna frase de cosecha propia, pero la mayor parte de los párrafos son una sucesión de los sucesos, una cronología. Está bien narrado, es claro, se nota la experiencia como comunicador para que se pueda seguir el hilo sin problemas y sin ser aburrido... pero le falta algo más de interés para la lectura. Quizás por eso, el prólogo, por su punto más personal, me ha parecido lo más memorable, aunque entiendo que no quería ser él el protagonista y por eso el enfoque es el que es.

En definitiva, un libro interesante como "memoria histórica" de la corrupción, los desmanes y la desvergüenza que ha habido en este país. Bien se podría escribir una versión actualizada con las novedades que se han dado en esta década de esos mismos casos o de nuevos que han ido surgiendo.