domingo, 30 de agosto de 2026

Aleluya demonio, de Kamaro Kikuchi

Con este calor no apetecen lecturas largas o densas, así que me he decantado por releer este tomo único que sacó Ivrea en 2009, que ya ha llovido. De hecho, hace tanto que, primero, no recordaba nada de las historias y, segundo, ni siquiera sale en mis entradas de adquisiciones del blog, así que me lo tuve que pillar de salida, poco antes de abrirme este espacio. Creo que por entonces ya había leído por scans algo de la autora y, sin ser de las que más destacaban, supongo que decidí darle una oportunidad a esta apuesta de la editorial. No han vuelto a traer nada suyo, así que pasaría sin pena ni gloria en las ventas.

¡Aleluya demonio!

Kaede Hayama es alumna de un prestigioso instituto católico en el que se han estado sucediendo ataques a los y las estudiantes que sacan mejores notas. La chica está convencida de que quien realiza los ataques debe ser un chico con pinta de macarra, Torao Kuroba, y esta dispuesta a desenmascararlo. Cuando está a punto de ser atacada por un tipo encapuchado, un joven vestido de sacerdote la salva. En el sitio de la trifulca encuentra una cruz grabada con el nombre de Masato Sannomiya, el alumno estrella al que ella admira. ¿Cuál ha sido su salvador y cuál su atacante?

El tomo se compone de cuatro historias cortas, aunque las dos primeras forman una mini-serie. A este primer capítulo le sigue ¡Aleluya demonio! Returns en que, después de atrapar al atacante violento, la pareja se enfrenta a un pervertido que se obsesiona con Kaede. Cuando suceden estas cosas siempre me queda la intriga de si la autora no habría tenido la intención de hacer una serie más o menos larga, pero no cuajó. Al menos, ya puestos a sacar un segundo capítulo, parece que falta uno que haga de cierre porque todo queda en el aire.

Lo cierto es que no hay por dónde coger esta mini-serie. Es todo muy absurdo, sin justificaciones ni mucha lógica. Que en un prestigioso centro católico haya tal cantidad de delincuentes juveniles que se necesita que haya un alumno disfrazado de cura para encargarse de detenerlos no tiene ni pies ni cabeza. ¿Y los padres de los alumnos atacados no montan un pollo? ¿Nada? De verdad, no se sostiene por ningún lado.

Por supuesto, no hay ningún misterio real, es más que evidente que Kuroba es el justiciero y resulta que lo hace porque es el nieto del zumbado del director. ¡Pero es que encima hasta usa un arco y flechas contra los gamberros! No sé yo si en un primer momento la autora pensó en darle un contexto de fantasía y al final lo dejó en "realista".

En cuanto a la inevitable pareja que forma con Kaede, bueno, algún momento mono hay, pero poca chispa. Además, en ambas historias la chica no deja de ser una damisela en apuros que necesita que la salve su ¿sacerdote de brillante sotana? No sé, le habría faltado más desarrollo a ambos para que me los creyese.

6/10

Vanilla beans love pink


Tamiko Nakayama adora los volantitos, el rosa y demás elementos ultra-femeninos, pero no siendo muy agraciada y, además, siendo la hija de los brutos dueños de la pescadería del barrio, lo más habitual es que le toque ir en chándal. Frente a ella vive Keita, cuyos padres regentan la pastelería local, con quien suele pelear a diario. En la misma calle también hay una tienda de gafas y Tamiko está colada por el hijo de los dueños, Maki, maduro, deportista y muy atractivo. Un día, unos niños se meten con ella cuando se pone uno de esos vestidos monos y después de tantas burlas a lo largo del día, no es capaz de defenderse. Para su fortuna, la salva un chico disfrazado de conejito publicitario, ¿será Keita o Maki?

Otra historia previsible en cuanto a su "misterio" y resolución. Lo mosqueante es que son tres de tres capítulos en que el segundo personaje masculino resulta ser un tipo despreciable a nivel de estar para encerrar y tirar la llave al mar. El esquema es muy parecido al primero de ¡Aleluya demonio!, así que da cierta sensación de déjà vu. Al menos, en este caso, al ser "amigos" de la infancia, la transición al romance resulta un poquito más realista y emotiva.

Quizás el punto más interesante es el tema de los complejos de la protagonista, muy creíble siendo una adolescente que quiere encajar en una estética que no le pega. No obstante, a pesar de las burlas e insultos, incluso de sus propios padres, ella sigue esforzándose y no hay duda que el look final del capítulo es muy mono y le sienta bien. Lo que me mata es que diga al principio del capítulo que, si le gusta todos esos elementos tan femeninos es, claro, porque es una chica. A tope con los roles, claro que sí. 

6.5/10
  
El mejor novio de laboratorio

Misako Hayashi es guapa, popular y, siendo hija de un empresario de éxito, también es rica. La cuestión es que todo le va tan bien que está aburrida. Para romper esa rutina se propone conseguir que Shuji Narasaki, miembro del arruinado club de química, caiga a sus pies después de haberla ignorado y hasta empujado por una triste moneda de 10 yens. Misako se ofrece a financiarle la investigación de una pócima de amor y ante los billetes relucientes, el chico accede.

Otra historia bastante rocambolesca e increíble con todo eso de la supuesta pócima de amor y... ¿un instituto permite que unos alumnos den dinero a otros para actividades de un club? No lo veo. Sin embargo, diría que es la mejor del tomo porque es la única en que la autora trabaja los sentimientos de los personajes y, además, nos libramos de un tercero con tintes de delincuente. Menos mal.

Destacaría de la historia un giro de guion que no vi venir (porque está sacado de la manga, la verdad) y le sienta muy bien a la trama: [destripe] cuando los padres se arruinan y Misako debe aprender a ganar dinero [fin del destripe]. Es cierto que esto sirve sólo para desencallar el romance y habría estado bien que se viese algo más de cómo lo afronta la chica más allá de esto, que se lo toma muy bien, demasiado para lo que sería realista.

7.5/10

Conclusión

En definitiva, un tomo para pasar un rato entretenido, sin más. Historias cortas donde prima más la comedia y las situaciones absurdas que el amor. No va a perdurar en la mente, pero por los momentos monos que pueden llegar a rozarte la patata, quizás vale la pena darle una oportunidad. Que conste que digo "rozar", no esperéis un gran impacto emocional. 

jueves, 20 de agosto de 2026

Cuentos de Eva Luna, de Isabel Allende

Toca nueva reseña literaria, que ya dije que iba a intentar estar una temporada alternando lecturas de manga y novelas para bajar ambas listas de pendientes. Hoy repito con Isabel Allende de quien me hice prácticamente la colección entera de sus obras entre el año pasado y el anterior. A pesar de que no me había convencido la novela de Eva Luna, la idea de leer los cuentos que creaba la protagonista me seguía atrayendo. En vez de dejar pasar a saber cuánto tiempo, en esta ocasión he preferido que sea mi siguiente lectura para tener la otra obra fresca y así no olvidar a los personajes y posibles paralelismos que pueda haber en los cuentos.

Antes de pasar a la reseña, aviso de que iré comentando los cuentos y caerán destripes de ellos. Son tan breves que si no lo hago, de muchos no podría decir gran cosa.

Argumento

Eva Luna era una joven latinoamericana que encuentra amistad, amor y un cierto grado de éxito en el mundo gracias a sus facultades como narradora. Ésta acabó conociendo a Rolf Carlé, un europeo refugiado, de profesión periodista, quien se convierte en su amante y compañero. 

Acostado en la cama con Eva, Rolf le pide que le cuente una historia. “¿De qué?”, pregunta. “Cuéntame un cuento que nunca les hayas contado a nadie antes. Invéntalo para mí.” Y entonces ella así lo hace, dándole veintitrés vibrantes, y encantadoras demostraciones de su arte. Aquí hay campesinos y gente rica, guerrilleros y adivinos, grandes bellezas y tiranos, lo desconocido traducido a algo indeleblemente familiar. 

Amor, venganza, nostalgia, compasión, ironía; Isabel Allende no deja ninguna emoción intacta en estos cuentos. Opulentamente imaginados, conmovedoramente relatados.
 
Reseña

Lo cierto es que, en cierto modo, se puede considerar que ambos libros forman una especie de bilogía y que éste sería, a su manera, una secuela del primero. Como en Las 1001 noches (hay un par de citas de la obra clásica, al principio y al final, para remarcar este paralelismo), Eva le va contando cuentos en la cama a su pareja, Rolf, a quien conoce en la recta final del libro anterior, por lo que no se puede considerar una simple recopilación de relatos desligada de su predecesor. 

Como suponía, además de lo dicho, en varios de estos relatos o salen personajes secundarios y escenarios de la anterior novela o se pueden ver ciertas similitudes con algunos hechos. Por ejemplo, en el primero, Dos palabras, la protagonista se gana la vida con narraciones, su medio de vida son las palabras que va vendiendo de pueblo en pueblo, lo que parece un reflejo de la propia Eva. De hecho, Eva aparece como personaje en ciertos relatos, por ejemplo en Clarisa, donde se cuenta la vida de una mujer excepcional que hasta se hace amiga de un ladrón que entra en su casa. El diálogo de esta parte es de lo más divertido del libro. También hay una relación directa con la novela anterior en el relato El huésped de la maestra en que se cierra la triste historia de un personaje secundario, la profesora Inés, que conoció Eva en su adolescencia. Así que, sí, entre unas cosas y otras se hace necesario haber leído la primera novela para poder leer ésta entendiendo el contexto de los cuentos.

Es cierto que hay una gran variedad de relatos y, aunque todos hablan de situaciones y sentimientos universales, esa zona del mundo le da a las historias un toque singular. Una de las más fascinantes en este sentido es Walimai, relato cuyo protagonista pertenece a la tribu de los Hijos de la Luna, la misma a la que también pertenecía el padre de Eva, que viven en la selva, con sus creencias y costumbres. Es un relato bastante duro y con un enfoque crítico con los colonizadores y el poco respeto de éstos a la jungla y sus gentes. En contraposición, en Vida interminable la autora toca el delicado y candente tema de la eutanasia y la muerte digna, algo que casi 40 años después de la publicación del libro sigue siendo objeto de debate y legislación. También se toca un tema delicado en Un camino hacia el norte en que una muchacha y su abuelo recorren andando más de doscientos kilómetros para llegar a la capital para hablar con el Secretario de Bienestar Social por un asunto terrible: [destripe] tráfico de niños para ser usados como donantes de órganos para estadounidenses ricos. El objetivo de la red eran niños con alguna discapacidad para convencer a las familias pobres indígenas que les darían la atención y educación que ellos no podían [fin del destripe]. Quizás el relato más brutal del libro que, según he leído, por la dificultad del éxito de este tipo de operaciones, es más un mito que una realidad. Eso espero, aunque no me extrañaría que se hubiese intentado.

Otro cuento que enlaza con el contexto histórico y político de esa zona del mundo es El palacio imaginado. En la anterior novela se habla de que el país vivió bajo una dictadura liderada por el llamado "Benefactor" hasta la muerte de éste de anciano. Tras esto, el país empieza un tímido y difícil camino hacia la democracia. Este cuento tiene a ese dictador, ya al final de su vida, de protagonista. A éste le venden la idea de construir un "palacio de verano" en la selva. Es un relato que enlaza también con la existencia de tribus ancestrales que consiguieron esconderse de los conquistadores españoles, aprovechando así para hacer cierta crítica histórica esta etapa.

De relatos con un toque de realismo mágico podría mencionar El Pequeño Heidelberg, una historia encantadora y algo extraña que se desarrolla en un peculiar restaurante al estilo alemán con pista de baile que está situado en medio de la selva. El desenlace es muy bonito, con un punto mágico algo desconcertante y melancólico. Más divertido resulta Un discreto milagro que se centra en uno de los tres hermanos ya ancianos de una familia de ascendencia inglesa. Éste, que se hizo cura de corte socialista y revolucionario, muy combativo y de férreos ideales, pierde la visión y sólo un milagro podría devolvérsela. Sin toque mágico, pero buscando también un relato más liviano y divertido está Con todo el respeto debido, sobre una pareja de embaucadores que se acaban haciendo ricos y, llegado cierto punto, buscan hacerse también respetables y lograr un hueco en la sociedad de clase alta.

Un relato que me parece muy interesante es Tosca. La protagonista es una mujer que desde niña ha tenido muchos pájaros en la cabeza, con un deseo de convertir su vida en una novela romántica o una ópera. Teniendo una vida feliz y acomodada, es capaz de tirarlo todo por la borda por una fantasía romántica para darse cuenta al final de lo que perdió. Me ha parecido un relato triste, pero muy potente.

El GRAN problema que he tenido con este recopilatorio es que, con demasiados de los cuentos, he seguido teniendo la misma sensación desagradable que me dio la primera novela. No me gusta nada la forma en que la autora blanquea o romantiza ciertas cosas. En algunos casos, los relatos parecen pura ideación de puteros y/o pederastas, así lo he sentido.  Vamos a ello, que la lista no es precisamente corta. Por ejemplo, en Boca de sapo tenemos una especie de fantasía juguetona de una prostituta, retratada como una abeja reina en una zona del mundo sin mujeres a muchos kilómetros a la redonda, así que o se "desahogan" con ella y sus juegos o con ovejas o focas (en serio, esto está narrado, *argh*). En Niña perversa se relata cómo una preadolescente se prenda de un inquilino del hostal de su madre, con la que éste empieza una relación. Cuando el tipo no está, la cría se mete en su cuarto para masturbarse y, en cuanto tiene su primera menstruación, se mete con él en su cama y, aunque no sucede nada entonces, acaba despertando en él el deseo de acostarse con ella y, a posteriori, con cualquier otra niña. Otro a mencionar es Si me tocaras el corazón, en que un tipo que acaba siendo rico y poderoso seduce a una adolescente, se acuesta con ella y cuando la joven se planta en su casa, la encierra en un sótano donde la tiene unos años de esclava sexual hasta que, básicamente, se aburre. La mantiene con vida a través de una criada cómplice, pero no es descubierto el pastel hasta muchos años después y el castigo, siendo ya un viejo senil, me parece poco para lo que hizo. También tengo que mencionar Una venganza, en que la protagonista, a pesar de haber jurado vengarse, acaba enamora del hombre que asesinó brutalmente a su padre y la violó siendo adolescente. El final, trágico y melodramático, es incluso más terrible que el relato en sí. Regalo para una novia es un relato sobre un acosador que se prenda de una mujer casada y no para hasta que consigue que le dé una oportunidad al montarle un circo, literalmente, en su jardín. Visto lo visto, es casi lo menos malo de esta tanda de relatos porque durante buena parte de la historia, la mujer "sólo" siente miedo y tiene que cambiar sus rutinas. Algo parecido también sucede en el ya mencionado El palacio imaginado, donde el dictador se encapricha de la mujer de un embajador unos 40 años más joven. Pensar en una especie de Franco decrépito acostándose con una joven da para arcadas, más porque encima parece querer compadecerle por sus dificultades para hacerlo. Tampoco puedo dejar sin mencionar La mujer del juez, donde los dos hombres protagonistas son horribles. Uno es un tipo violento al que el juez quiere pillar. Éste usa a la madre del delincuente, la mete en una jaula en la plaza del pueblo como "cebo", pero aquél no acude y es la esposa del juez la que al final consigue persuadir a su marido de que la libere. La pobre mujer se acaba suicidando de la pena y vergüenza de que su hijo no fuese por ella, todo porque quería ver quién tenía más cojones, si él o el juez. Para colmo, cuando la familia del juez sale de viaje, el miserable va tras ellos, se produce un accidente en que muere él, ella esconde a los hijos en una cueva y espera a que llegue el tipo, sabiendo lo que va a hacer. Él, efectivamente, la toma, pero ella hace todo lo posible por satisfacerle para dar tiempo a que vengan y le detengan. ¡Ella acaba hasta agradecida por semejante polvo y le pide que se vaya para salvarse, pero él se queda! (al menos, gracias, sí acaba detenido y fusilado). En serio, no sé qué se le pasó a la autora por la mente, pero hay algún relato más con situaciones turbias, aunque no tanto como éstos. Por ejemplo, Ester Lucero tiene de protagonista a un médico que se prenda de una niña, aunque al menos nunca llega a hacerle nada; o Mary la boba, sobre una mujer que de niña sufrió un accidente que le produjo cierta discapacidad mental y tras otras desgracias (casarla con un viejo que muere en pocos años y tener un hijo que también muere pronto) acaba siendo prostituta. Se pierde la cuenta rápidamente del número de violaciones, relaciones incestuosas o pederastas que hay a lo largo de los 23 relatos. Si al menos le percibiese el punto crítico o de repulsa, no me importaría tanto, pero en pocos casos lo he visto.

Luego hay otros relatos que parecen intentar compensar esto con mujeres que se sobreponen a los hombres crueles con los que se cruzan. En El oro de Tomás Vargas una mujer acaba tomando cariño y forjando una alianza con la joven que su marido dejó embarazada siendo poco más que una niña. El desenlace es justo lo que una espera leer con semejante planteamiento. Cartas de amor traicionado es un cuento sobre cartas intercambiadas, decepción y descubrimiento final de la verdad. Me parece el más romántico del libro, aunque entre medias la protagonista lo tenga que pasar muy mal, pero es gracias a su inteligencia y determinación que sabe salir adelante e ir a por su auténtico amor.

Me queda por hablar de dos relatos. En Lo más olvidado del olvido, que creo que el más corto del libro, debo decir que no he entendido bien lo que pasaba. Una pareja que se conocen un día y se van a acostar por la noche, pero parece que ambos arrastran demonios, un TEPT o algo similar, por los horrores vividos en Chile. Pasa demasiado de puntillas, quiere dejarlo en un tono ambiguo o da por supuestas cosas que a mí se me han escapado.

El relato final del libro es también el desenlace de la bilogía. De barro estamos hechos narra el desastre real ocurrido en 1985 en Colombia que se hizo tristemente famoso por el angustioso final de una niña llamada Omayra Sánchez (en el relato le cambia el nombre a Azucena). La niña de 13 años quedó atrapada hasta el cuello en un pozo de lodo, agua y escombros tras la erupción del volcán Nevado del Ruiz y fue imposible rescatarla. La autora modifica un poco los hechos para poner a Rolf como periodista que se traslada a cubrir la noticia. Mientras intenta ayudar a la niña él mismo se enfrenta a sus demonios del pasado.

Al final he acabado hablando brevemente de todos los cuentos, algo que inicialmente no era mi intención porque pensaba dar una visión más global. De manera general se puede apreciar la pluma de la autora, que en pocas páginas es capaz de retratar incluso varias generaciones de una familia o hasta siglos de un país. Su prosa sigue siendo una maravilla, aunque habrá quien eche en falta más diálogos, que son contados.

En definitiva, por un lado tenemos relatos de gran belleza, algunos que tocan temas espinosos y reflexivos; por otro, hay demasiados con elementos desagradables y turbios. Historias duras, toques trágicos, algún destello de humor y muchas protagonistas fuertes e interesantes. Por los mejores cuentos quizás merezca la pena echarle un ojo al libro, pero tanta violencia y horrores puede llegar a ser demasiado.

lunes, 10 de agosto de 2026

¿Qué pasa con su amor que no encaja?, de Koomori

Sigo con mi propósito de ir intercalando lecturas de mangas y de novelas para bajar ambas listas de pendientes. Ninguna de las dos es precisamente corta.

Hoy vamos con un tomo único de corte josei que salió en 2022 de mano de la editorial Odaiba. El precio de salida eran 9€, pero lo cierto es que, aunque tiene un formato grandecito, un A5, es bastante fino, apenas unas 150 páginas. Muy buenas deberían ser las historias que contiene para compensar lo que cuesta dada la extensión total. Veamos si es el caso.

En cuanto a Momokawa y Amami

Taro Momokawa, programador en una empresa y con pinta de que pasa de todo, tiene a la monísima Misaki Amami de compañera. La chica intenta ser amable con él, pero éste no sabe cómo corresponder a su simpatía y le rechaza hasta un chicle que le ofrece. Lo que ninguno sabe es que la otra persona es gamer de alto nivel, él usa el apodo de "Momotaro" y ella es "Sirena", pero en un torneo presencial están a punto de encontrarse y hacer tambalear así la fachada de Amami quien, por malas experiencias en su adolescencia, decidió ocultar su afición.

La historia principal del tomo abarca cinco breves capítulos. Se nota el boom de historias con un punto "friki" a partir de Wotakoi, porque tanto la temática, como la composición de la ilustración de la portada y la tipografía parecen más que una simple coincidencia. Tengo pendiente dicha serie, pero lo que resulta evidente es que la extensión de aquella debe dar para un desarrollo más pausado de lo que se ve aquí.

Es bastante triste que llevando ya un cuarto de siglo del siglo XXI, que se dice pronto, aún haya un estigma, ridiculización y menosprecio de las chicas que juegan a videojuegos o leen cómics. Pero así estamos. El trauma de Amami es bastante creíble al darse en la adolescencia, esa época tan delicada, pero pensar que siendo ya adulta todavía arrastre ese pánico a que descubran su afición quizás es exagerado. Claro que también hay que pensar que hablamos de Japón y ahí los roles son todavía mucho más marcados y estrictos que en Occidente.

En cuanto a la pareja, poco que decir. Son monos, la relación es dulce, no hay margen de páginas para que dé tiempo a que salten problemas entre ellos... Una historia sencilla y agradable, sin más. Por tanto, también es bastante poco memorable, sin ninguna escena o situación que me haya tocado la patata y llegado a emocionar.

7/10
  
En cuanto a Shirayuki y Takeuchi

Kaguya y Kyo son amigos de la infancia que han crecido puerta con puerta. Ahora que son adultos, trabajan en la misma empresa y, además, comparten piso. Cualquiera pensaría que son una pareja más que consolidada, pero lo cierto es que se tratan como hermanos... aunque quizás en el fondo sienten otra cosa...

Siento decirlo, pero esta historia me ha parecido ridícula y absurda. No me he creído por un momento que ambos sean tan idiotas de no haber visto los sentimientos del otro desde hace años. Han pasado demasiado tiempo juntos para que no haya saltado la liebre antes. Por no hablar de la cobardía de ambos para no confesarlo. Nos lo tenemos que creer porque la historia así lo dice, pero no me lo trago. Y mira que me gustan las historias de amigos de la infancia que se acaban enamorando... Aparte de mi falta de fe en la trama, tampoco le he visto demasiada chispa a la pareja.

4/10
  
En cuanto a Onijima y Haikazuki

Makoto trabaja en el departamento de contabilidad y hace todas las horas extras posibles hasta el punto de que hay rumores de que con sus 32 años está manteniendo a un gigoló. Lo cierto es que se mata a trabajar porque su novio, Kin, de 22 años, quiere ser escritor, pero aún no ha conseguido que le publiquen gran cosa, así que no aporta nada de dinero a la casa. Ella le apoya y le quiere, pero el cansancio y la presión de su madre y otras personas para que se case empiezan a hacer mella en la relación.

La historia más interesante y diferente del tomo. Las relaciones con semejante diferencia de edad se suelen dar al revés, siendo él el mayor. Que caiga ahora, lo más similar que se me ocurre es Eres mi mascota. Me ha faltado saber cómo iniciaron una relación tan atípica. Además, si antes hablábamos de la presión sobre una chica y sus aficiones "frikis", la presión para el matrimonio llega a ser abrumadora a medida que se cumplen años.

Al margen de esto, resulta interesante que el mayor conflicto de la pareja sea por cuestiones económicas. Me gusta mucho cómo se resuelve, cómo lo acaban hablando y se sinceran. Quizás peca un poco de caer en el clásico final feliz cuando, inmediatamente después de hablarlo, empiezan a publicar cosas de Kin. Rompe un poco el realismo de la historia, podría haber tomado él algún trabajo de unas pocas horas para aliviar la carga de Makoto y que en unas páginas finales, con un salto temporal, sí que se anunciase que lo ha conseguido.

9/10
  
Conclusión

Cabe destacar un par de elementos que unen las tres historias. Para empezar, todas comparten universo pues todos los personajes (menos Kin) trabajan en la misma empresa y en la segunda y la tercera volvemos a ver a Taro y Misaki puntualmente. Luego, las tres protagonistas tienen cierta conexión con cuentos clásicos: La Sirenita, Blancanieves y La Cenicienta respectivamente, algo que se hace explícito para buscar darle cohesión, pero me parece un tanto artificioso y cogido con pinzas.

En cuanto al dibujo, es bastante sencillo, acorde a las propias historias. La mangaka lo deja como abocetado, sin detenerse en detalles, por lo que el formato, más grande de lo habitual para un tomo estándar, no sé si ayuda.

En definitiva, un tomo único muy breve, sencillo y agradable. La única historia realmente interesante es la última, lastima que resulta demasiado corta. La primera da un rato entretenido sin que perdure en la memoria y la segunda es demasiado absurda para mi gusto. No es un tomo imprescindible, pero no creo que te arrepientas si le das una lectura. 

miércoles, 5 de agosto de 2026

Adquisiciones de Julio de 2026

Julio iba a ser un mes en blanco, pero en la recta final avisaron en Twitter que Ivrea dejaba de tener en su web la serie Kaichou wa maid-sama, lo que significaba su descatalogación, así, sin ninguna comunicación previa ni explicación. Les pregunté y se dignaron en responder que fue por motivos contractuales y que era la única serie afectada. Total, que siendo una serie que tiene sus años (tampoco demasiados, que se publicó entre 2015 y 2018 y mantienen en catálogo cosas mucho más antiguas) allá que me fui a buscar los seis tomos que me faltaban. Reconozco que fui directamente a Amaz*n y tengo los tomos reservados, pero no sé por qué el envío tardará todavía un tiempo, salvo el tomo #15, que ya me llegó. Aparte, miré en wallapop y una chica tenía el tomo #17 por 2,5€. Si pedía sólo ése me salía más caro que en tienda, así que añadí Devil Magic por el mismo precio, un tomo único de la colección Un manga, un romance que tuve hace tiempo y revendí. Como quiero acabar reseñando la colección entera decidí darle una segunda oportunidad para que el envío saliese más a cuenta. Total de ambos tomos con los dichosos gastos: 12,69€. Al menos así me aseguro tener otro tomo de la serie por si el pedido general a Amaz*n me fallase, que encontrar los tomos que faltan en otras tiendas se ha vuelto misión imposible. Espero que no haya problemas y pueda revender el duplicado.


Además de esto, coincidió que una chica rebajó a 18€ los dos tomos de El clan de los Poe, clásico de Moto Hagio, cuando cada uno vale 20€. Es cierto que uno de los tomos tiene un desperfecto menor en la sobrecubierta, pero no soy muy exquisita con estas cosas, así que antes de que se me adelantasen, los pillé. Con los gastos la cosa quedó en 22,89€. De camino le descubrí a la vendedora la maravilla de que el envío por Inpost no verifique el peso y se pueda poner una categoría inferior para reducir los gastos.


Hasta aquí lo pillado en Julio. Espero poder poner los siguientes tomos de Kaichou wa maid-sama en las siguientes entradas y dar la serie por terminada. Moraleja: ir terminando lo que tengo abierto, que no te puedes fiar de las editoriales de este santo país.

sábado, 25 de julio de 2026

Eva Luna, de Isabel Allende

Si en mi última reseña literaria, Los niños del agua, escogí la obra pensando en tachar de nuevo algún título del reto de los 1001 libros, para la siguiente lectura he optado por hacer lo mismo con el reto de los 340 libros. De las opciones que tenía a mano, elegí repetir con Isabel Allende dado que me gustó mucho La casa de los espíritus, así que ya iba tocando volver a leer algo suyo. No por nada, entre el año pasado y el anterior, me hice con la colección casi completa de sus obras.

Eva Luna es la tercera novela que escribió en 1987. Como curiosidad, cabe destacar que en 1989 sacó Cuentos de Eva Luna, que sería un recopilatorio de historias que crea la protagonista de esta novela.

Argumento

“Me llamo Eva, que quiere decir vida, según un libro que mi madre consultó para escoger mi nombre. Nací en el último cuarto de una casa sombría y crecí entre muebles antiguos, libros en latín y momias humanas, pero eso no logró hacerme melancólica, porque vine al mundo con un soplo de selva en la memoria.”

Esta es la voz segura de una narradora natural e inventiva, una mujer que nos relata la historia picaresca de su propia vida y de la gente, de todos los niveles de la sociedad que conoce a lo largo de su camino: desde ricos y excéntricos ministros hasta pobres y marginados rateros. También es la historia de Rolf Carlé, quien de niño sufrió más por un padre violento que por los horrores de la Segunda Guerra Mundial. Ambos se acabarán encontrando en cierto país de Sudamérica que pasa por tiempos convulsos de dictaduras, golpes de estado, tímidos intentos de democracia y guerrillas.
  
Reseña

Hacer la reseña de este libro va a ser un tanto complicado porque, por un lado, hay mucho que decir y, por otro, temo que me ha decepcionado notablemente.

Por empezar por algún sitio, hablemos de la estructura. En mi edición, el libro tiene algo más de 400 páginas. Un primer problema es que sólo son 11 capítulos (y uno breve a modo de epílogo llamado "Final"), dando capítulos muy extensos que incluyen saltos de personajes, lugar y tiempo, lo que complica situarnos mentalmente, más porque en ningún momento especifica el país de América Latina en que transcurre la historia. Esto quizás sea porque quiso hacer un país inventado como amalgama de las situaciones similares que se dieron en casi todos ellos durante el S.XX. Además, la autora opta por larguísimas parrafadas, con muy pocos diálogos intercalados. Personalmente, no me ha molestado, la prosa de Isabel Allende es una maravilla deliciosa, pero seguro que habrá quien desconecte de la novela en parte por esto.

La obra vuelve a tener ese toque de realismo mágico que me parece tan especial, aunque diría que en su mayor parte se concentra al principio, según avanza lo pierde y, en mi opinión, en parte por eso, también va perdiendo el encanto de lo que iba narrando. Al principio se nos va contando la vida extraña de peculiares personajes con ese toque irreal tan maravilloso de la autora, diría que esto abarca lo que sería la infancia de Eva además de la vida de su madre, Consuelo. Luego hay una parte intermedia que se traslada a un pueblo en mitad de la selva, lo que sería su adolescencia, y aquí ya me empezó a perder con los personajes con los que allí convive. Por último, la chica vuelve a la gran ciudad y pasa a la edad adulta metiendo una subtrama de una guerrilla y es todo muy telenovelesco, en varios sentidos.

Tampoco ayuda que Eva sea un personaje imposible de creer y no por el tono de realismo mágico de la novela. Siempre tiene a alguien que la salva de la miseria y cualquier hombre se prenda de ella. Que la novela esté contada en primera persona desde el punto de vista de un ser tan perfecto no ha ayudado a empatizar con ella.

En cierto modo, Eva Luna, tanto el personaje como la novela, busca hacer un homenaje a Las 1001 noches pues la protagonista, como Sherezade, también tiene su don en su capacidad de contar historias. En su caso, Eva les va dando forma con todo lo que vive, todo lo que aprende y todo lo que otras personas le cuentan. Lo mejor del libro sin duda está aquí, en las extrañas vidas y personajes que la rodean. No obstante, la parte de Eva como narradora de cuentos se nos dice, pero no se nos muestra más que en algún par de relatos. Que este libro no me haya convencido no quita que ahora quiera darle una oportunidad al de los cuentos.

Por otra parte, la presencia de Rolf en la novela es un punto, cuanto menos, dudoso. Me parece un buen personaje, su historia es muy interesante (sobre todo lo que sucede en Europa), incluso más que la de Eva, pero parece que sobra en esta obra. Quizás el problema es que tarda mucho en tener su primer encuentro con Eva, algo que desde que se empiezan a intercalar capítulos contando su vida, sabemos que se va a dar. Más aún, sabemos que será el interés romántico de la protagonista. Lo malo no es sólo que sea previsible, sino que carecen de toda química. Ni por un momento te crees el romance que surge entre ellos. Pero esto pasa con Rolf igual que con el resto de enamoramientos de Eva, vienen de la nada y se esfuman en el aire.

La novela contiene ideas muy interesantes y reflexiones que siguen siendo plenamente vigentes. Por ejemplo, ese choque que se produce entre la lucha de las clases trabajadoras, pero enfocada desde el punto de vista masculino, ignorando la liberación propia de las mujeres del sistema patriarcal. Cada cierto tiempo veo en Twitter debates sobre esto entre cuentas que sigo y admiro por comunistas y/o feministas. Luego, no puedo olvidar mencionar al personaje de Melecio, joven rechazado por amanerado que dice ser "una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre" y acaba hormonado y operado (menos en los genitales) para volverse una estrella mediática llamada Mimí. El debate sobre la transexualidad no puede estar más candente y yo tengo mi opinión de todo el daño que ha hecho validar el llamado enfoque afirmativo. Obras como ésta, me temo, fueron allanando el camino del desastre legal y médico que hay hoy. También, de pasada, hay alguna mención al genocidio de Palestina así como otros conflictos que sacudían el mundo en esa época, como la guerra de Vietnam. Es triste pensar que la novela es de 1987 y no sólo algunas cuestiones no se hayan solucionado, sino que se han enquistado o ido a peor.

A pesar de todos los problemas ya mencionados, donde la novela me ha perdido por completo es en todo lo turbio que la autora va blanqueando en sus páginas. Tenemos una proxeneta que es buena gente, aunque explote sexualmente a otras chicas; incesto y poligamia, representado como divertido y sin consecuencias; y, lo peor, pederastia. No sé qué se le pasó por la cabeza a la autora con ciertas escenas y situaciones que fueron incomodísimas y desagradables de leer, no por representarlas con crudeza, sino edulcoradas y romantizándolas.

En definitiva, una historia dispersa, sin un foco claro, que va de más a menos... a mucho menos. Tiene muy buenas ideas, reflexiones y personajes, también una prosa maravillosa, pero le falta la solidez que tuvo su primera novela. Su gran lastre es sin duda que no hay escena sexual descrita que no resulte turbia y/o morbosa. Eso y una parte final floja con un desenlace totalmente anodino y sin chispa.