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viernes, 10 de enero de 2025

Adquisiciones de la recta final de 2024 y regalos navideños

El 2024 ha sido un buen año en lo laboral para mí, pero esto me ha exigido todo mi tiempo y energía desde principios de junio. No era sólo el horario de trabajar dando clases siete horas al día con un único grupo, sino el de preparar dichas clases y todo lo que eso implica en exámenes, trabajos, correcciones y temas burocráticos adicionales. A eso se ha añadido que este tiempo he estado de alquiler en un piso sola, y eso suponía, claro, limpiar un mínimo. Lo cierto es que mi media de horas de sueño al día no llegaba a las 8 horas y porque después de comer dormía una siesta para acercarme a esa cifra. Han sido seis meses agotadores, pero muy satisfactorios.

Pasando al tema de la entrada, por esto mismo que decía, ni siquiera tenía tiempo de ir de compras más allá del supermercado, la farmacia o el chino por cacharros que iba necesitando para un piso que estaba completamente vacío. La excepción ha sido ya en los últimos meses el kiosko que está justo al lado de la farmacia de mi pueblo. Como casi todos los fines de semana empaquetaba y volvía a casa los viernes por la tarde, el sábado o el domingo por la mañana iba a por las medicinas de mis padres o mías y me paraba ahí un momento. Desde que empezó la colección de Isabel Allende, he ido pillando los libros que tenéis a continuación. Es una autora que me encantó en La casa de los espíritus, y aunque tengo ya por casa otros pocos más (que me saltaré para no tenerlos repetidos aunque rompa la colección), quería ampliarla. Como veis en la foto, a la mayoría ni les he quitado el plástico protector.


Los libros que han caído hasta el momento son:
- Largo pétalo de mar.
- Violeta.
- Paula.
- Eva Luna.
- Mujeres del alma mía.
- El cuaderno de Maya.
- De amor y de sombra.
- El viento conoce mi nombre.
- Retrato en sepia.

Lo que sigue es una compra que hice poco antes de acabar el curso del que os hablo. Se organizó un "viaje formativo" (una excursión de las de toda la vida) y después de la parte cultural, para almorzar, fuimos a un centro comercial, así cada cual podría comer en función de lo que se quisiese gastar. Después se les dio un rato para ir de tiendas y yo misma aproveché para ir a la FNAC que había ahí. 


- Georgie, de Mann Izawa y Yumiko Igarashi (completa). Aunque tengo la vieja edición de Banzai (y la reseñé), lo cierto es que era muy mejorable y Arechi nos ha traído una nueva edición en tapa dura e ilustraciones a color que es una preciosidad. 
- Novio absoluto, de Yuu Watase (completa). Otra serie de tres tomos que aproveché para comprar del tirón, que llevaba tiempo pendiente de adquirirla. También tiene reseña.
- Un litro de lágrimas, de Aya Kitô y Kita. Tomo único de una historia que vi en dorama hace años y, la verdad, el título se cumplió. Ya veremos si en este formato también me da la misma llorera que entonces.

Y ya, lo que queda, han sido los regalos navideños, a lo que se suma dinero por parte de algunos de mis familiares.


- PS5 + Final Fantasy VII "Rebirth". En la foto no sale el mamotreto de la consola porque ya la he instalado. No es que tenga mucho tiempo para jugar, pero con lo contenta que quedé con FFVII Remake, tenía ganas de continuar con la aventura.
- La brujita Mami, de Yumiko Igarashi. Tomo único de corte infantil. Lo he leído y le haré reseña en un futuro próximo.
- Los artistas no pisan las flores, de Marco Kohinata. Ídem que el anterior, ya tengo casi lista su reseña.
- Cappuccino, de Wataru Yoshizumi. De lo poco que me faltaba de la autora sin contar su nueva serie. Lo leí hace años por scans y me gustó mucho, ya veremos qué sucede cuando le dé una relectura. 
- Blue Seed, de Yuzo Takada. Hace años vi el anime en el canal Locomotion siendo uno de mis favoritos de los que reemitían por ahí una y otra vez. Tenía pendiente el manga y me gustaría hacer una reseña de ambos formatos en un futuro, a ver si lo cumplo.
- Historias de amor II. Mascara Blues, de Io Sakisaka. Lo cierto es que, con este tomo, Papá Noel se equivocó y me trajo el recopilatorio I que ya me había traído hace un par de años. Nada que no tuviese solución.
- Dos fulares. Técnicamente, iban a servir de regalos para familiares o amistades, pero me gustaron tanto que preferí comprar otras cosas y quedarme con estos dos como autoregalos.

Espero que hayáis tenido unas buenas fiestas y el 2025 haya empezado con buen pie. Por aquí, me temo que no lo hemos arrancado demasiado bien, la cosa anda de veterinarios liada, pero espero que todo se solucione.

martes, 17 de diciembre de 2024

Adiós, Misu

Cuando el blog se quedó en este hiatus prolongado por motivos laborales, lo que menos me esperaba era tener que recurrir a él de nuevo en medio del caos y del no parar que llevo desde hace unos meses para hacer esta entrada tan triste. Pero quiero y necesito hacer esto para rendirle un pequeño tributo a mi Misu.

Según empiezo a escribir estas líneas, estoy todavía rota de pena y dolor, pero al menos el golpe inicial más duro ha pasado y creo que puedo teclear y hacer memoria sin hundirme del todo e incluso sacarme alguna sonrisa con los recuerdos que quiero poner aquí por escrito para mi yo del futuro, cuando lo necesite.

Empezando por el principio, Misu ha sido mi "gata okupa" desde hace al menos seis años... Dios, cómo me cuesta ahora pensar en la vuelta a la rutina sin ella por aquí. Ha sido (y todavía es) horrible mirar los sitios donde solía estar y no verla, sabiendo que no va a volver.

Todo empezó una tarde en 2018. Volvía de clases particulares de inglés y vi una gata en la calle. Hice por llamarla y se acercó, para mi gran sorpresa. Entré corriendo y le saqué un poco de jamón. Ahí empezó todo. Esa misma tarde ya se me subió al regazo por primera vez y desde entonces fue mi gata, aunque no pudiésemos acogerla del todo. Tengo dos perretes y Bruno no la aceptó nunca.

Poco a poco fue entrando cada vez más en nuestras vidas. Al principio era sacarle comida en el porche que tenemos entre la calle y el jardín, es decir, más fuera que dentro. Me acababa poniendo un abrigo y me sentaba fuera con ella encima. Cuando sacaba la basura, me seguía hasta el contenedor y luego volvía corriendo antes que yo. La vi matar alguna cuca en la calle (ugh...). La subía al capó de mi coche y se restregaba contra la antena o hacía el tonto en el hueco de los limpiaparabrisas. Muchas tardes estaba en ese porche o bajo el coche de mis padres y salía a recibirme, sabía cuál era mi coche.

Algunas veces, Nero, mi perro más pequeño, conseguía salir. Se quedaba mirándola encima mía, la olía, le movía la cola con ganas de juegos. Incluso llegaron a jugar a dar vueltas alrededor del coche. También, un par de veces al menos, Misu me siguió calle arriba y abajo cuando llamaba al chucho que se había escapado para dar un paseo. 

Mi primera foto de ella, con Nero, en el porche.

En 2019 fui al último Salón del Manga de Barcelona al que hasta el momento he ido. Mi madre se quedó a cargo de ponerle esos días de comer, ya le había tomado ella también cariño a la gata, aunque no se podía quedar fuera tanto rato como yo. Cuando hablamos una de las noches, creo que la segunda, me dijo "¿A que no sabes lo que tu gata ha hecho? Me ha traído un regalo... un ratón. Salgo y la llamo, la veo bajar la calle y veo cómo le asoma algo por la boca, algo largo. Cuando está más cerca vi lo que era: un ratón con su larga cola. Le solté el plato corriendo y me metí para dentro. No sé qué hizo después". Lista como era, no sé si se dio cuenta del susto de mi madre o no tuvo más ganas de cazar, pero esa fue la única vez que hizo lo de traer un "regalo".

Algunos sustos con coches después, más por Nero que por ella, decidí que se acabó lo de estar en la calle. Los chuchos se quedarían encerrados dentro de casa el rato que ella estuviese por las tardes-noche en el jardín y así ha sido hasta ahora, en que por las tardes tenía su sitio cogido en la jardinera junto a la entrada. A partir de entonces también se empezó a hacer amiga de mi padre, que pasaba y la acariciaba mientras daba paseos por el jardín. Por cierto, probamos a comprarle algunos juguetes, pero se asustaba de todos. En cambio, se volvía loca jugando con varas secas de gladiolos. Se hacía las uñas en el tronco de un rosal y cuando salían las hojas largas de unos bulbos se escondía debajo. Me he tenido que curar no pocos arañazos de juegos durante esas tardes.



En algún momento del invierno de 2019-2020 conseguí que fuese entrando poco a poco en casa. Claro, para eso teníamos que encerrar a los chuchos del pasillo hacia los dormitorios. Al principio ponía un puf en el hall de entrada. Recuerdo que me sentaba con ella con una manta y veía desde ahí capítulos de Supernatural. 

No duró mucho la cosa y acabó descubriendo que los sofás eran más cómodos. Y menos mal, porque acababa cuadrada yo ahí sentada. Y desde entonces la rutina quedó establecida: por las tardes tomaba una "merienda" en la jardinera, por las noches entraba después de que cenásemos y hasta que nos acostábamos. Comía, dormía, jugaba y al menos esas horas (unas pocas, que tenemos un horario peculiar en mi casa), estaba tranquila y bien.


Misu siempre pedía su comida en la puerta de la cocina, sentada y maullando con más o menos insistencia, pero nunca saltó a la encimera a robar nada de los platos. En todas las navidades que pasó dentro de casa, nunca hizo por acercarse al árbol o al belén. Tampoco intentó atacar a nuestro canario, una vez que la regañamos para que dejase de observarlo, se olvidó de él. Fue una gata maravillosa.

Su nombre, por cierto, salió como abreviatura de "Miss Yuna", pues en el FF X-2 al que estuve rejugando, un personaje lo pronunciaba casi como "Michuna", de ahí vino la asociación de ideas. Y es que era toda una señorita elegante y cariñosa.


Por supuesto, soy consciente que esa situación no era lo ideal. En verano no había problema, pero en invierno nos daba pena cuando tenía que irse por las noches. Al menos vivo en el Sur, en Málaga, y muy cerca del mar, así que los inviernos son suaves. Y los pocos días de lluvia que tenemos por aquí esperábamos hasta que escampaba un rato, aunque a veces eso nos hacía acostarnos a las tantas. Pero no había mucho más que pudiésemos hacer o, al menos, no se nos ocurrían alternativas mejores.

Siempre pensé que, por edad, Bruno fallecería antes que ella, pues ya va camino de 14 años, y entonces la podríamos adoptar del todo. Y si no, si ella daba alguna muestra de estar mala, la podríamos llevar al veterinario. Estando buena, rápida, joven y fuerte como era, dudo que la hubiésemos podido meter en un transportín. Además, su hora de aparecer era por las tardes, cuando ya la clínica cierra... No sé si todo esto que digo no son más que tristes y patéticas excusas que yo misma me pongo. Siempre voy a tener la espina clavada de si no podríamos haberlo hecho de otra manera. ¿Si al principio del todo no le hubiese dado jamón, habría encontrado por la urbanización una familia que la pudiese acoger en condiciones? ¿No habríamos podido conseguir que Bruno la aceptase de alguna forma? No puedo evitar darle vueltas a esto.

Claro que no contaba con la forma tan rápida en que se ha ido. Desde el pasado junio, he estado trabajando en un pueblo de Jaén. Hasta ahora, casi todos los fines de semana he ido y vuelto, son unas dos horas de camino. Termino el viernes, vuelvo al piso que he alquilado (menos mal que ahí son baratos los alquileres), almuerzo, descanso una breve siesta, limpio un poco, empaqueto lo que tengo que llevar y cojo el coche para llegar a casa a la hora de cenar. El sábado y domingo por la mañana hago compras, algunas tareas aquí para ayudar a mis padres, adelanto algo del trabajo, y salgo de vuelta para Jaén para estar allí con el tiempo de sacar las cosas del coche, ordenar, ducharme, cenar y acostarme. Un ritmo bastante frenético de poco descanso que se ha terminado ahora, a mediados de diciembre. 

El último sábado que la vi todo fue normal con mi Misu. Merendó y después pasó la noche en casa. Se durmió encima mía, como siempre, mientras yo también cabeceaba en el sofá. Me dormí y no llegué a verla irse, algo habitual en esta racha que he tenido. Qué horror es pensar a toro pasado en lo poco significativo o destacado que es la última vez que estás con ese ser querido que ya no vuelves a ver. Y es que los domingos no solía verla en estos meses porque pillo carretera antes de su hora de merienda. Lo que ahora maldigo el no haber esperado a verla, el no haberla llamado... No haberme despedido.

Según me contó mi madre a la noche de ese domingo, la llamada que siempre nos hacemos antes de irme a dormir, vino a merendar, pero aún no había aparecido. Me dormí sin darle importancia, a veces venía más tarde. Pero a la tarde del lunes, me dijo que no llegó a aparecer en toda la noche. Tampoco en todo el lunes. Y tampoco en todo el martes. Me fui a dormir temiendo ya lo peor y con la incertidumbre de que, igual que nunca supimos de dónde salió, tampoco sabríamos lo que habría sido de ella. Y con el extra de miedo por la alerta roja que había en la provincia para el día siguiente. No fue así. 

De madrugada del martes al miércoles me llamó mi madre. Había aparecido muy malita y gracias a un vecino que no conozco (y bendito sea) pudieron llevarla al veterinario de urgencias. La última noticia que me dio más tarde fue optimista y pude dormir. La primera que recibí por la mañana fue casi definitiva. Para la tarde se confirmaba lo peor: no reaccionaba a ningún tratamiento y estaba sufriendo. Tuve que dar el permiso para que le pusieran fin a su dolor. Desde la distancia y sola. Ni siquiera podía coger el coche y darme un viaje rápido de vuelta en plena alerta roja para poder estar con ella y despedirme. Y si yo lo pasé mal, mi madre no se quedó atrás. No solo por haberla visto mal, sino porque al no estar yo por aquí, era su compañía nocturna. La verdad es que nos ha hecho polvo a las dos. ¿Cómo demonios se pudo poner tan mal entre el domingo por la noche y el martes? ¿Dónde estuvo que no acudió a las llamadas de mi madre que podría haberla ayudado? Sólo nos queda el pequeño consuelo de que mi madre le pudo dar un beso, la pudo coger, darle ánimos y se hizo todo lo que se pudo por salvarla. Eso debería servir de algo, pero ahora mismo, no me alivia nada.

Han sido unos seis años muy bonitos con ella. Momentos de infarto cuando creíamos que Bruno la podía pillar, momentos de risas con sus juegos y, sobre todo, momentos de mucha ternura, porque ha sido una gata buenísima, tranquila y mimosa. 


Muchas gracias por todo lo bonito que nos has dado y perdónanos por no haber podido hacerlo de otra manera. Siempre estarás con nosotros, Misu.

lunes, 30 de enero de 2023

Adiós, Midori. Hola, Shiro

Mucho ha llovido y seguro que muy poca gente de por entonces aún me sigue leyendo, así que empecemos por recuperar unas viejas entradas para poner en contexto. 

Hace unos años os presenté a Midori que era un precioso Clio verde manzana que vino en sustitución de Fido, mi primer coche, también un Clio pero modelo mucho más antiguo. Los años han pasado y la pobre Midori tenía ya unos achaques que empezaban a ser preocupantes, sobre todo una pérdida de aceite que arreglarla bien iba a salir muy cara. Además requería una mano de pintura que iban a ser +1.000€ y otros arreglos que, sumando, parecían no compensar. Este último año he hecho muchos kilómetros y la cuestión del aceite resultaba peligrosa, por lo que hemos optado por retirarla. Ha cumplido más de trece años y sumado unos 95.000 km. Y reconozco no estar del todo convencida de la despedida, muchas horas he pasado en su interior y se ha portado, en general, muy bien. De haber invertido en los arreglos seguro que habría aguantado unos añitos más. No sé, será que le llego a coger demasiado apego a las cosas y un mes después, aún me da pena.

La cuestión es que Midori salió de escena y entró Shiro. También es un Clio, que soy de esas personas que si algo les va bien, no cambian. Nos dijeron que seguramente estaría para finales de enero o mediados de febrero pero lo cierto es que el día 30 de diciembre nos dieron la llave.



Habría querido que fuese del mismo verde manzana, pero es un color que han retirado del catálogo y frente a otras opciones, dado que soy del caluroso Sur, mejor un color claro y el blanco fue la mejor opción. Precisamente, Shiro significa blanco en japonés al igual que Midori era verde. El nombre también le va al pelo pensando en el tigre blanco de Sousuke de Full Metal Panic! (historia corta Oogui no comrade - ver aquí).

Lo más destacable de Shiro es que tiene una sexta marcha para autovía y un botón para ponerlo en modo ECO y que consuma menos en los trayectos urbanos. Además incorpora pantalla y conexiones USB. Tiene muchos más botones y aún no sé para qué son la mayoría, la verdad sea dicha. También tiene la opción de poner las luces en automático, así que cuando oscurece o me meto en un túnel se encienden solas. 

Obviamente, ha sido un cambio a mejor y, al final, lo que importa es la seguridad. Espero conducir muchos años con Shiro y seguir sin ningún percance como hasta ahora. Al final es para lo que están los coches, para poder ir de un sitio a otro con seguridad, autonomía y tranquilidad. Y con todo, ya le estoy cogiendo cariño.

miércoles, 10 de junio de 2020

Regalos de cumpleaños en mitad de una pandemia mundial

Cada año, desde hace un tiempo, le temo a mi cumpleaños. El año pasado tuve a mi madre ingresada ese fin de semana por una operación por un tumor en la vejiga que resultó ser benigno después de analizarlo, pero del susto no nos libramos. El anterior, mi padre en otra similar, también en el hospital por otro susto. Este año, a título personal, no ha habido nada y ambos han estado tranquilitos... pero ha coincidido en mitad de la pandemia mundial y confinamiento, así que tampoco estaba el horno para bollos. De todos modos, a pesar de la situación y gracias a que ya se empezaba a abrir tras la desescalada, han hecho el esfuerzo de conseguirme los siguientes regalos.


El Final Fantasy VII Remake que ya mucha gente incluso se ha pasado completo. Yo aún tardaré un poco, que estoy terminando otro de la saga y ya tengo la reseña para salir próximamente. Además, algo de dinero, unas pulseras hechas a mano y un peluche de un perrete con camiseta 💖

Y, en fin, que eso es todo. Espero que el año que viene al fin tenga un cumpleaños normal porque menuda racha.

martes, 5 de mayo de 2020

Mes dedicado a Yuu Watase

He decidido dedicar este mes en exclusiva a Yuu Watase en el blog por un par de motivos. Aprovechando el confinamiento por el coronavirus, una de las tareas a hacer que me propuse (aparte de limpiar armarios, hacer un curso online, hacer copia de seguridad del ordenador...) fue ponerme a actualizar los blogs dedicados a las autoras que tengo (My Lost Words de Yuu Watase, Aoi no Kimochi de Ako Shimaki y Ai no Namae de Kayono). Mi idea era simplemente hacer un par de entradas con las novedades pero me ha pillado una fiebre actualizadora como hacía tiempo que no me daba y me he puesto a actualizar secciones del primero que tenía pendientes desde hace mucho tiempo, por cierto, dejando los otros dos aún sin tocar. El resultado es que tengo programadas entradas hasta principios de Septiembre con una frecuencia de cada 3-4 días, ahí es nada. Después de no haberlo tocado en todo 2019, este año voy a publicar más entradas que las que suman las de 2014, 2016, 2017 y 2018 juntos. No todas la entradas son jugosas y relevantes, la gran mayoría están formadas por las recopilaciones de portadas de las diferentes ediciones de las series en diferentes países, aunque en muchos casos sí que me ha llevado su tiempo hacer la recopilación con las mejores resoluciones disponibles y, al menos como curiosidad, espero que tengan cierto interés.

De momento ya han salido las siguientes entradas:

Pero había dicho que tenía más de un motivo y el otro era que, siendo sincera, no tengo la mente para leer y reseñar gran cosa en esta situación. Admiro a la gente que en pleno confinamiento duro ha podido ponerse a leer relajadamente, a mí no me salió esa calma y esa concentración necesaria, de ahí que mayormente me haya dedicado a limpiar la casa y ordenar armarios que estaban un tanto caóticos. Dedicando este mes a Yuu Watase voy a reciclar las reseñas de sus obras que me quedan de la etapa de PSS, que en realidad son sus principales trabajos: Fushigi Yûgi, Ayashi no Ceres y Fushigi Yûgi Genbu Kaiden que saldrán en los próximos días. Y ya, para acabar el mes, haré la reseña del tomo único Kiri Samurái, aquí traducido como Un samurai en el cajón. Siendo un tomo único y teniendo un mes, supongo que el cuerpo me dará para su lectura y reseña. Me quedaría Sakura Gari pero ya no sé si podré leer una historia tan dura en este plan que tenemos.

Poco más que decir. Espero que os interesen tanto las entradas en My Lost Words como las reseñas que voy a ir subiendo aquí. Ánimo con el confinamiento, parece que ya va quedando menos si las cosas siguen yendo bien y no tenemos un repunte. Y también ánimo con esta dura situación económica que se nos viene encima a la par. Si estas entradas os aportan unos minutos de entretenimiento y de desconectar de la realidad, ya habrán cumplido su función con vosotros al igual que lo han hecho conmigo mientras las hacía.

domingo, 5 de abril de 2020

Adquisiciones de Marzo de 2020

Este mes ha sido de lo más raro y no hace falta que diga el porqué. La sombra del coronavirus parecía lejana, que sus efectos no nos iban a llegar, y así fue al menos la primera semana y parte de la segunda del mes. En ese tiempo es cuando conseguí las dos cosas que hoy os muestro en entra entrada. Después, ya lo sabéis, se decretó la alerta sanitaria, el confinamiento y en casa que me he quedado como la gran mayoría, esperando a que esto pasase y que lo hiciese sin afectar a ningún familiar, especialmente mis padres que entran en la categoría de población de riesgo. Y aquí seguimos, de momento bastante bien.


La primera cosa en llegar a mis manos fue Ni por favor ni por favora, de María Martín, un libro divulgativo sobre lenguaje inclusivo. Se podría decir que es un pago por haberle resuelto unas dudas que tenía de mi campo, la Arquitectura. Me negaba a cobrarle nada por resolver unas dudas por correo electrónico así que el libro me parecía una compensación más que suficiente. Lo otro que sale en la foto es un reloj regalo de unas primas de mi madre a las que les hice un trabajo ya más serio. No tenían ninguna necesidad ya que a ellas sí les cobré un precio justo, pero igualmente me quisieron agradecer así el trabajo y la ayuda futura cuando les toque hacer una mudanza.

Os mando un beso enorme a quienes os pasáis por aquí y mis mejores deseos para que el dichoso virus pase de largo y no os afecte, tanto directamente como en vuestras personas cercanas ¡Muchos ánimos!

miércoles, 25 de diciembre de 2019

¡Feliz Navidad otro año más!

Llega a su fin este año en el que he cumplido la friolera de una década por aquí, lo que me llena de orgullo y satisfacción, como diría aquél. Debería o podría hacer entrada de balance pero, la verdad, es que no me sale. Ha sido un año bastante raro, más o menos bien en lo laboral pero con un par de malos ratos por la salud de familiares muy cercanos, así que como no tengo ganas de revivirlo, sólo os puedo decir que estoy deseando que acabe este 2019 y que la nueva década entre de manera positiva para todo el mundo.

Espero que os hayan caído muchos regalos esta noche, si habéis sido buenos/as, sino, Papa Noël seguro que os ha traído carbón, que me sé de más de uno que se lo merecería *muajajaja*. Disfrutad con la familia, las comilonas que nos esperan y ese espíritu navideño y amable que todos deberíamos tener durante todo el año. Pasaosolo bien y mis mejores deseos para este próximo año =D

lunes, 25 de noviembre de 2019

25º Manga Barcelona (Domingo 3)

Y llegamos así al último día del salón después de haberme pasado el anterior pocha en el hotel. Por suerte, el chute de medicinas que me había metido hizo efecto y tal vez, como había estado ya mala unas semanas antes, mi cuerpo reaccionó más rápido. El caso es que, obviamente, no estaba bien pero el dolor de garganta y la fiebre habían remitido y decidí forzar un poco la máquina e ir a la Fira por la tarde con mis virus. Espero no haber contagiado a nadie con quien me cruzase. Si es así lo siento muchísimo.

Por la mañana estuve viendo la entrevistas editoriales que hacían en el stand de Misión Tokyo y siguiendo por Twitter las masterclass de Mizuho Kusanagi y Aya Kanno. No soy de las afortunadas que se ha hecho con sus firmas pero como tampoco tengo la de ninguna mangaka no es muy grave. El caso es que tampoco he conseguido firmas de autoría española. El estar pachucha me fastidió los planes bastante. Bueno, en el próximo evento espero poder hacer ronda de firmas.

En definitiva, que salí del hotel, almorcé en un bar y tiré para la entrada de la Fira. Mi primer objetivo eran unos abanicos que había visto de pasada para regalarle a mi madre. Técnicamente son más bien chinos que japoneses, pero son muy bonitos y tampoco había mucho más que le pudiese llevar que fuese útil, transportable y no-friki. Perdí bastante rato porque no recordaba dónde estaba el stand, ni el pabellón donde se ubicaba ni el stand dentro del mismo, así que di unas cuantas vueltas muy tontas.


Tras hacer esa compra, fui al stand de Misión Tokyo un rato a saludar hasta la hora de la charla de Manga Revival 25 años. Pensaba quedarme ahí hasta que empezara pero Miya me contactó porque estaba con Eleone en la cola para su firma de Nekojitablog pero iba lenta y se tenía que ir y no quería dejarla sola, así que para allá que fui. Me parece bastante alucinante la cola que había por unos youtubers por muy majos que sean, de verdad. Supongo que empiezo a ser mayor si es que se me escapan estas cosas de la "juventú". 

En cuanto Eleone consiguió su firma tiramos para la charla de los 25 años del evento a la que queríamos ir las dos, llegando justo a tiempo. Se contaron anécdotas y curiosidades de los primeros eventos y su evolución y también se dejó caer que la Fira está llegando al límite de sus posibilidades como la Farga de Hospitalet años atrás y eso que se han solucionado los problemas de las colas y las distribuciones de los espacios están lo suficientemente bien como para que no sea imposible ir de un lado a otro salvo en lugares y puntos concretos. Si sentís curiosidad por lo que se dijo, en este hilo de Ramen para Dos y en éste de GammaTeruo hacen un buen resumen.

Tras acabar la charla nos reencontramos con Miya, que venía de una charla sobre el manga en catalán, y fuimos a dar una vuelta por los stands. Ahí sumé mis últimas compras del evento.


- Black Butler #19 y #24. Encontré el tomo que me quedaba para poder leer los siguientes pero no estaba el #22, así que ahora tengo nuevo hueco que rellenar.
- Yona #4. No contaba con hacerme con este tomo pero al ver que incluía el posavasos imantado de Hak, pues lo pillé. Aparte tenían stock de posavasos de Yona que también me lo incluyó el chico majo que me atendió. Y no contaba con que quedasen bolsas de tela pero en vista que sí las había, me pillé otra más de Yona.
- Shinshoku Syndrome. Tomo único de Nana Shiiba que pillé en uno de los stands de segunda mano.

Como nos separamos, yo volví al stand de Misión Tokyo donde Flors me dijo que iba a estar para el cierre de la jornada. Ya estaban desmontando pero aún les quedaba la ronda final de repaso de las licencias que a cada miembro del staff más le había llamado la atención. Entre tanto llegaron Miya y Eleone para hacer la despedida final.

Ha sido un salón irregular. Me alegro de haber visto a la gente pero ha sido mucho menos de lo que me hubiese gustado, por no hablar que me faltaron Deirdre y Kuroi. Entre esto y el catarro tan tonto que pillé se me queda un regusto agridulce y más porque no sé cuándo se volverán a alinear los astros para regresar. Por suerte existen las redes sociales =)

miércoles, 20 de noviembre de 2019

25º Manga Barcelona (Sábado 2)

El día fuerte del evento empezó para mí hacia las 4:30 de la mañana. Y si os creéis que era por un madrugón para evitar las colas os equivocáis. Me despertó un picor de garganta, fiebre y dolores generales que presagiaban un señor catarro. Sobre todo lo de la garganta, que es mi punto físico más débil. Como soy chica previsora había llenado la maleta de "por si" y eso incluía varias medicinas. Me levanté para tomarme una dosis efervescente y coger el spray para la garganta que alivia un rato aunque escuece mil demonios primero (Anginovag se llama, por si también tenéis este punto delicado). Total, que con esfuerzo me volví a dormir pero hacia las 8:00 me desperté de  nuevo y seguía igual o peor así que con todo el dolor y la rabia del mundo hice aviso general por wassap de que ese día no iría al salón. Quizás a la tarde si mejoraba... pero no fue el caso. 

De aquella manera bajé al bufé libre del desayuno en el hotel, comí lo que me dejó el cuerpo y volví a la habitación. Por suerte, siendo el día fuerte, casi todo iba a ser retransmitido y como me había llevado la tablet, en ésta veía las presentaciones y por el móvil seguía Twitter. Entre medias di unas cabezadas, salí a media mañana por más medicina, ya que no me había llevado suficientes para lo que me quedaba por delante de fin de semana, y me compré un buen bocadillo para comerlo en el hotel y no tener que volver a salir, al menos hasta la hora de cenar.

Para que la entrada no quede muy sosa y muy triste (anda que pegarme el viaje a Barcelona para estar el día grande en la cama del hotel...) comentaré las licencias que más me han llamado la atención de ese día y que posiblemente caigan en un futuro:

La rosa de Versalles, de Riyoko Ikeda (ECC)
Tengo la edición de Azake (a la que incluso le hice un cofre no hace mucho) pero la serie tiene varios tomos más que aquí no llegamos a ver. El problema es que han contratado los primeros nueve tomos por recomendación de la editorial japonesa y eso me da un poco de miedo porque lo mismo no vemos lo que falta que es, precisamente, lo inédito aquí.

Youtubers in Love, de Asami Hanamoto (IVREA)
Tomo único shojo. Ya que el tomo que tocaba Twitter les funcionó, ahora tocaba youtubers. Y creedme, a poco que las colas por mangatubers que vi en el salón se interesen por este tomo, se convertirá en un éxito de la editorial.

S.O.S Love, de Yasuro (IVREA)
Otro shojo, éste de siete tomos, que tiene un punto de ciencia ficción con una chica que es visitada por su yo del futuro para advertirla de que si sigue como va, no se echará novio. La portada y la premisa apuntan a serie divertida. Me recuerda a la novela Gimme a call.

Neo Parasyte, antología (Planeta)
Varias historias cortas de diferentes autoras, incluida Kaori Yuki que me encanta y que está olvidadísima por las editoriales ¿Lo malo? Que son historias basadas en la serie Parasyte que me interesa cero. Por tanto, en realidad dudo que me la pille aunque le echaré un ojo y quizás cambio de opinión según lo que vea.

Metamorphose No Engawa, de Kaori Tsurutani (Norma)
La serie de la abuelita que se aficiona al BL. Tiene realmente muy buena pinta, simpática, dulce y seguro que muy tierna.

La Blancanieves pelirroja, de Sorata Akizuki (Norma)
Aunque se filtró porque hicieron la gracia de colarla en el libro recién editado de 501 mangas que leer en español de Marc Bernabé y Oriol Estrada, cuenta como licencia de este día. Sólo puedo decir que me vi la primera temporada del anime y me gustó, aunque tampoco para echar cohetes. Es un shojo tierno pero me temo que precisamente por querer aprovechar el tirón de Yona, dado su parecido inicial, no va a funcionar. No es una serie tan intensa, diría que es casi un poco "sosa" y si se van a hacer competencia entre sí, creo que Yona va a ganar por goleada. Eso sí, si Blancanieves se intercala con la otra quizás pueda aprovechar el "mono" cuando aquella alcance el ritmo de publicación en Japón.

Aparte de esto, cuando le tocó el turno a Selecta no esperaba gran cosa pero por unos escasos segundos, cuando en la presentación dijeron que tenían un clásico, pensé que AL FIN le tocaba a Marmalade Boy. No fue así, era Ranma 1/2, así que toca seguir esperando.

Mi penoso día acababa sin tener muy claro si el siguiente y último del evento sería algo más provechoso que estar metida en el hotel a 500 metros de la entrada de la Fira. Tan cerca pero tan lejos.

domingo, 10 de noviembre de 2019

25º Manga Barcelona (Jueves 31)

Después de varios años sin ir a este evento que ha cambiado de nombre y ahora se llama Manga Barcelona cuando antes era Salón del Manga de Barcelona (en casi todas las charlas a las que fui o vi, la mayoría reconocía que les era difícil hacerse al cambio de nombre y que seguramente le seguirían llamando "el salón" durante un tiempo), se han alineado los astros y me he escapado varios días para asistir al evento y ver a la gente que hacía tiempo que no veía.

El Jueves no lo empecé a primera hora. El día anterior fue mi llegada a la ciudad y entre las seis horas de AVE, hacer el check-in, deshacer la maleta, coger el metro para ir a ver unos familiares y volver algo tarde y medio muerta al hotel, decidí que el primer día iría con más calma. 

En definitiva, que llegué hacia las 11. Mi primera parada fue en el stand de Misión Tokyo pero al no ver a nadie conocido me fui a ver las exposiciones de Skizocrilian Studio y la Escuela Joso que estaban en la misma zona.




Ya que era el día que en principio es más tranquilo, al ser todavía laborable, aproveché para hacer ronda por stands, sobre todo los de ofertas y de segunda mano y éste fue mi botín.


- Nodame Cantabile #11, #18, #19. Ya para acabarla sólo me quedan el #9, #13 y #14.
- A silent voice #6. Me queda el último para acabarla y así leerla del tirón.
- Black Bird #9. Aún me faltan el #13, y del #15 al #18. 
- Black Butler #20, #21, #23. Me quedó colgado como agujeros el #19, el #22 y ya del #24 en adelante hasta ponerla al día.
- Café diabólico, amor agridulce (completa). Por 20€, sé que no es una gran serie pero es de lo poco que me faltaba por leer de lo publicado aquí de Aya Oda.
- Tokyo Boys and Girls (completa). Serie de Miki Aihara (la de Hot Gimmick) en inglés que estaba al ridículo precio de 8€.
- Spicy Girl. Tomo único de Mihona Fuji, autora de Gals! que tenía pendiente de hace tiempo.

Después de esa ronda volví al stand de Misión Tokyo porque había entrevista al responsable de Panini pero lo cierto es que in situ no se escuchaba nada con el ruido de fondo. En eso aparecieron Miya, Nagore y Nat y me acoplé a ellas para ir a ver la presentación de los premios del salón, que ha sido la primera vez a la que he asistido de todas las veces que he ido. 


Luego fuimos a dar una vuelta e ir a comer algo de los stans japoneses. Después nos encontramos con Jud y charlamos un rato pero no se podía quedar mucho más así que nos tuvimos que despedir al poco.

Nuestro siguiente objetivo era la charla con el curioso título de Al manga le quedan dos años dada por quién fue traductor de animes de Arait con lo cual tenía información de primerísima mano de esas primeras series que nos llegaron, con datos muy interesantes y recordando polémicas de padres que criticaban las series, polémicas de políticos, de cómo el mundillo del cómic patrio no supo cómo tomar la llegada de esas historietas tan diferentes... La verdad, lo mejor del día. Ojalá hubiese durado mucho más porque era fascinante.

Tras esto me despedí del grupo porque ellas se quedaban en esa sala para el QyA de Tsubasa Yamaguchi que a mí no me interesaba. Bajé de planta y me recorrí la exposición de los 25 años. Aquí dejo una muestra pero si tenéis curiosidad y no habéis podido ir, en este Link tengo las fotos de todos los paneles más los de la exposición de la Joso. Sinceramente, no está mal, pero podía haber dado mucho más de sí por no hablar que el recorrido cronológico de unos paneles a otros no estaba claro.


Mientras estaba allí quedé con Flors y nos fuimos a dar una vuelta y volví a caer en soltar más dinero. Por un lado un artbook de Arina Tanemura por 20€ y la revista Planeta Manga con historias de autores españoles. Les deseo que funcionen, es una gran propuesta y, leída en el AVE de regreso a casa, muy sorprendida para bien del nivel, intentaré hacer reseña. 


Aparte de eso, me acerqué al stand de Norma porque quería pillar la bolsa de Akatsuki no Yona y el posavasos de Cardcaptor Sakura. Para ello pillé en total (más tomos de los necesarios para ello, lo sé:


- Yona #6 (con cofre), #15 (ídem), #18, #19, #20, #21, #22 y #23 (con artbook). Los que me faltan intermedios ya caerán poco a poco, probablemente de segunda mano los primeros XD. A todo esto, me acabo de dar cuenta que en la foto se me ha olvidado añadir la famosa bolsa de tela...
- A través del Khashim #3 (Fin!)

Flors tenía la firma con Aya Kanno y después de eso se iba así que nos despedimos hasta el día siguiente. Yo acabé el día yendo a ver al auditorio El amor está en el agua, ganadora a la mejor película de animación en Sitges, así que tenía unas expectativas que no se han cumplido. Ya haré reseña.

Y esto es lo que dio de sí el primer día... Y eso que era el flojo. JA!

miércoles, 5 de junio de 2019

Regalos de cumpleaños y adquisiciones de Mayo de 2019

De nuevo, no es que me haya saltado un mes, en este caso Abril, es que no cayó nada entonces y, la verdad, Mayo parecía ir por el mismo camino incluso a pesar de que era el mes de mi cumpleaños. Ahora empiezo a temer que llegue este mes. El año pasado ya fue horrible por un susto que nos dio mi padre y éste ha sido mi madre y el fallecimiento de un familiar. En fin, que la vida es una mierda, ¿qué os voy a contar?

Aunque nada tiene que ver con nada, he agrupado todo en una única foto. Empezando por los regalos de cumpleaños, el Kingdom Hearts III y una taza muy apropiada para mí que habla de mi odio a las mañanas. Sobre el juego, es la edición deluxe y venía con un póster que se me ha olvidado incluir en la foto y que no sé qué hacer con él pues hace tiempo que dejé de ponerlos en las paredes... No sé cuándo jugaré el juego y, además, apenas recuerdo nada de la trama del segundo de la saga por lo que no sé qué hacer. Por cierto, fue una alegría muy triste encontrarlo sobre mi mesa (lo puso mi padre) al regresar de dejar ingresada a mi madre en el hospital esa noche. De verdad que empiezo a temer mis cumpleaños...


El primer libro de la foto, Fairbourne Hall, de Julie Klassen, es el siguiente de la colección de obras de esta autora de Círculo de Lectores. No pedimos nada más porque lo cierto es que no había nada que llamase la atención de la última revista, así que se vino solito a casa.

Lo del último libro, Nevermoor. Las pruebas de Morrigan Crow, de Jessica Townsend, tiene un poco más de gracia. Resulta que este mes tuve la comunión de una hija de una prima y la sugerencia que me dio eran unos libros. Bien, pues ahí que fui a comprarle algunos. Opté por los dos de Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes, uno de las chicas de Marvel (¡Nada como un poco de empoderamiento de niñas!) y éste. Sin embargo, cuando llegué a casa me acordé que tenía un par de libros infantiles que había leído y reseñado (aquí y aquí) pero que no me habían convencido. Los quité de la app de compraventa en que los había subido y los sustituí por éste, que la verdad es que el argumento pinta bien. Guardadme el secreto.

Pues hasta aquí. Han sido pocas cosas pero es que la cosa no ha estado para echar cohetes. Al fin se ha ido este horror de mes y deseo de todo corazón que el año que viene la cosa esté más tranquila.

lunes, 24 de diciembre de 2018

¡Feliz Navidad! (y algo más)

Como no podría ser de otro modo, escribo estas líneas mientras tengo un señor catarro encima. Sí, soy de esas personas que no puede pasar unas Navidades sin resfriarse antes o durante. En este caso antes, así que espero que las fiestas vayan medio bien. Bueno, a lo que iba. 

Esto ya os lo dije anteriormente, pero ya que estamos con este balance me reiteraré. Este año ha sido extraño, he llegado a estar muy animada y estresada gracias al trabajo pero luego la cosa se torció y pasé una racha deprimida muy mal que espero haber superado al volver a la carga. Entre medias mi padre nos dio un gran susto y, en fin, que os estaréis imaginando que estoy deseando que este año se acabe.

Claro, esto se ha notado en el blog, que el pobre ha estado medio abandonado. Por suerte me volvió el ánimo y las ganas de volver a reseñar y espero mantener esta dinámica en el futuro. Yo misma me sorprendo de que casi todo lo que me ha apetecido comentar sean mangas, siendo unas reseñas que tenía muy abandonadas en favor de libros mayormente, pero es lo que me pedía el cuerpo, en parte por nostalgia de muchas historias que leí hace tiempo. No sé si seguiré por aquí o diversificaré, intercalando libros y animes... ya se verá. Sólo decir que cuento con seguir con este espacio que en Julio cumplirá la friolera de 10 añazos. Le tengo demasiado cariño para despedirme de él.

Y hablando de blogs, también he puesto un poco al día My Lost Words y Aoi no Kimochi. Aparte he cerrado El mercadillo de Asgard porque por ahí no he conseguido vender nada y cierta app muy conocida es la que me está permitiendo deshacerme de lo que no quiero aunque sea muy poco a poco. Pero lo que quería deciros es que he abierto el blog de Ai no Namae, es decir, que he repetido lo que en su momento hice con las webs de Yuu Watase y Ako Shimaki: traspasar el contenido a un blog homónimo porque no hacían más que dar errores. La cosa es que si buscáis la web aún os saldrá porque he perdido mis claves para cerrar el sitio. Lo seguiré intentando y sino ya la cerrará el host un día de estos. Tenéis más información de esto aquí. En cualquier caso, a diferencia de los otros blogs, para cuando acabe el traspaso (a una entrada diaria, eso será a principios de Febrero de este año que entra) no habrá nada que añadir porque Kayono desapareció del panorama editorial en 2009 y a estas alturas es poco probable que dé novedades de las que hablar.

Poco más que añadir. Espero que paséis unas maravillosas fiestas y que el 2019 que está a punto de llegar esté repleto de cosas buenas. Muchas gracias a quienes aún os pasáis por aquí a pesar de este año tan raro que he tenido y muchichichichisimas gracias a quienes me dejáis algún comentario. 

domingo, 12 de agosto de 2018

Más de Full Metal Panic!

Como comenté en la reseña del anime Invisible Victory, cuando lo empecé a ver lo pillé en el parón que hubo (uno de tantos) antes de la emisión de los últimos dos capítulos. La verdad es que no estaba (ni estoy) pasando por una buena racha personal en el sentido que estoy de bastante bajona y reencontrarme con la serie ha sido un bálsamo en muchos aspectos, incluido, aunque quizás no sea lo más apropiado, un refugio en el que evadirme. Así, aproveché e hice algo que había pospuesto durante años: terminar de leer las novelas. No me entendáis mal, me encantaba lo que estaba leyendo y creo recordar que las dejé en un punto sólo un poco más avanzado de lo que se ha quedado esta última temporada de anime, con aún más giros que siguen que son de lo más emocionantes (de verdad, os recomiendo mucho las novelas y, a las muy malas si no os apetece leer mucho, el manga Sigma)... pero me faltó valor para acabar la lectura de la serie.

No quiero destripar a nadie el desenlace (merece la pena descubrirlo por uno mismo), de éste ya hablaré en la reseña de la que imagino, será la última temporada que, estoy segura, llegará antes o después (sería demasiado extraño que hayan recuperado un anime 13 años después de su anterior temporada para no concluir la historia de una vez... aunque con esta serie nunca se sabe *suspiro*). Sólo decir que cuando llegué a la última página, me quedó un vacío enorme. Hay historias que son así, las seguimos durante tanto tiempo, les cogemos tanto cariño a sus personajes y nos emocionan tanto que la despedida es realmente dura por mucho que sea "sólo" ficción. Seguro que habréis tenido vuestra serie que cumple esto que digo. Por eso no leí las novelas finales a pesar de tenerlas desde hace tiempo, no me sentía capaz de despedirme. Pero al final cayeron. 

Como decía, el vacío que se me quedó era importante. Para compensarlo, y aquí viene la razón de ser de la entrada de hoy, me puse a investigar por las redes y encontré un par de nuevas historias cortas completas de ésas de corte cómico tipo Fumoffu?! (aunque están en inglés, no traducidas al español) así como resúmenes más o menos detallados de otras pocas que he traducido y juntado en un par de PDF. Si os interesan, las he añadido a la entrada destacada de las novelas.

Para picaros el gusanillo de la curiosidad, os dejo unas ilustraciones.




PD: Ahora que ya están subidos he visto que en los PDF resumen que he hecho (al final de la entrada de las novelas) hay un par de faltas tontas. Qué coraje da con la de veces que las había releído por lo mismo. Lo editaría pero me vais a perdonar, no tengo energía para ello, de verdad. Quizás más adelante... Lo siento.