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domingo, 5 de octubre de 2025

En este rincón del mundo, de Fumiyo Kouno

Sigo reseñando obras manganime relacionadas con la temática de la Segunda Guerra Mundial dado que se cumple el 80º aniversario de su final y hoy repito con Fumiyo Kouno, mangaka de la joyita La ciudad al atardecer. El país de los cerezos. La autora volvió a tocar esta trascendental época histórica tres años después de aquella obra, entre 2007 y 2009, consiguiendo un gran éxito que la llevó a adaptaciones de imagen real, tanto película como serie dorama, y a una película animada en 2016 que tengo pendiente. Ya veré si el día que caiga edito esta entrada o le dedico su propia reseña.

Cabe destacar que la edición de Ponent Mon recopila los tres tomos originales de la serie en un tomo único, lo que da lugar a un señor tocho de más de 420 páginas que justifica los 26€ que costaba. Si no tenéis esta edición de 2015, Planeta anunció que van a publicar de nuevo la obra y sale durante este mismo mes de Octubre. Parece que van a seguir el mismo formato pero a 16,95€, un precio todavía más apetecible.

Argumento

Suzu Urano es una niña tranquila, despistada y que disfruta dibujando el mundo que la rodea. La pequeña vive en Eba, población cercana a la ciudad de Hiroshima, y hacia 1934 su familia se dedica a la recolección y secado de las algas nori. Su día a día no puede ser más tranquilo junto a su adorable hermana Sumi, su bruto hermano Yoichi y sus cariñosos padres.

Los años pasan y a finales de 1943, cuando ha cumplido 18 años, le llega una propuesta de matrimonio de Shusaku Hôjo, un joven que vive en Kure, a unos 20 km. de su hogar. Pasada la sorpresa inicial y sin tener motivos para rechazarle, finalmente se casa con él. Éste dice haberla conocido de pequeña, aunque ella no lo recuerda, algo que no es de extrañar pues la chica suele estar en las nubes. Suzu debe dejar su hogar y trasladarse con los Hôjo quienes la acogen con gran cariño. Sólo su cuñada Keiko tarda algo más de tiempo en simpatizar con ella.

Sin embargo, son tiempos difíciles con la Segunda Guerra Mundial teniendo batallas de gran importancia en el Pacifico y eso empieza a hacerse notar en sus vidas, primero con escasez y racionamiento y más adelante con bombardeos cada vez más crudos siendo Kure una base naval clave para Japón. Pero nada comparado con lo que sucederá en 1945...
 
Reseña

Hablar de esta obra es especialmente complicado porque hay mucho que comentar, tanto por lo que cuenta como por cómo lo hace. Vayamos paso a paso.

Para empezar, yendo al mismo principio, hay un par de capítulos iniciales que chocan con el resto por la introducción de elementos sobrenaturales. En el primero, que es cuando efectivamente Suzu conoció a Shusaku de niña, se da un encuentro con un monstruo y en el segundo con un fantasma. Aparte de esto, Suzu dibuja unas tiras en las que representa a su hermano mayor como un demonio que va viviendo aventuras varias que se conectan con el desenlace. Son elementos que no parecen casar con una obra pensada como realista, como un drama que va a mostrar las penurias de la guerra, pero salvo la extrañeza inicial, me han parecido una delicia de capítulos que podríamos definir como realismo mágico.

Luego, la obra es casi un tratado de la forma de vida de aquella época, de detalles de ropa, utensilios, comidas, uso de plantas y un largo etcétera. El trabajo de documentación llevado a cabo por la autora es realmente asombroso, tanto en lo cotidiano como en aspectos militares como la descripción de Kure, los barcos del ejército o hasta esquemas de los diferentes tipos de bombas incendiarias que les podían caer. Lo mejor que tiene es esta parte histórica en que vemos, por ejemplo, cómo desmontaban ciertas casas para que hubiese espacio entre ellas y no se expandiesen posibles incendios o cómo hicieron refugios y preparaban alimentos usando hierbas o recurriendo al mercado negro. El tomo está repleto de notas en los márgenes, por lo que resulta una obra muy instructiva. Eso sí, tantísimo detalle que detiene el desarrollo de la trama, o bien te parece un conjunto de información interesante y enriquecedor, o bien te sacan de la obra y te llegan a aburrir... o incluso un poco de las dos cosas. En mi caso, me ha parecido fascinante todo lo que introduce y lo que he podido aprender con el tomo.


El enfoque general de la historia es el de costumbrismo, muestra el día a día tranquilo a pesar del aumento progresivo de los problemas a los que enfrentarse. Hay varios momentos de humor (me quedo con el capítulo en que un oficial pilla a Suzu dibujando la bahía con los barcos militares de fondo y la toma por una espía... despertando las posteriores carcajadas de su familia política) y hasta el final, la perspectiva es de optimismo y esperanza. No obstante, el drama, como no podría ser de otro modo con semejante contexto, acaba apareciendo. Las bombas caen y es inevitable que alguna pérdida se produzca. Sin embargo, la autora vuelve a omitir, como pasaba en la otra obra reseñada, las escenas más crudas. Consigue que nos emocionemos, aunque sin ser gráfica, lo que se agradece. Por desgracia, no he conseguido soltar ninguna lágrima y diría que es porque el momento donde lo pretendía me pareció previsible.

Entrando más en la trama, tenemos un polígono amoroso de cuatro vértices cuyo tratamiento me ha parecido tirando a regular. La pareja que hacen Suzu y Shusaku es mona, no lo niego, pero ambos sentían cosas por otras personas y en toda la obra es algo que sobrevuela pero no se llega a afrontar. Para esto, bien se lo podría haber ahorrado la autora. Además, [destripe] que Shusaku recurriese a la prostitución, aunque acabase enamorado de la prostituta con la que iba, le hace perder todos los puntos que tenía como chico honrado y sencillo [fin de destripe]. A esto se suma el contexto histórico, esa boda que se produce sin siquiera conocerse, sin amor, y tras la cual Suzu pasa al día siguiente a encargarse de las tareas de su nueva casa. A partir de ese inicio de la relación tan poco prometedor van consolidando un matrimonio bonito, eso es cierto, pero es una lástima tanto lo que decía en el destripe como el mal tratamiento del polígono. 

Que el romance no fuese lo mejor que he leído tampoco resulta tan grave cuando estamos ante una obra que se desarrolla en un contexto bélico. El problema es que esta parte tampoco me ha terminado de convencer. La obra va avanzando de manera muy lenta, demasiado, y en la recta final todo sucede de golpe, desde la muerte de un personaje, justo el más adecuado para sacarnos la lágrima y desgarrar al lector, hasta las secuelas de la bomba atómica en Hiroshima. El tomo acaba informándonos muy de seguido de unas pocas muertes, todas como de pasada, sin que se derrame ni una lágrima por ellos (por el contrario, yo aquí sí estuve a punto, pero un tratamiento tan frío de lo que se mostraba lo impidió), y sin que sepamos qué va a suceder con un familiar de Suzu que parece estar afectado por la radiación de la bomba, así que queda en el aire si morirá también en breve o se convertirá en un hibakusha que vivirá muchos años. Con todo el espacio que dedicó a los meses previos, este cierre casi en falso, abrupto, resulta incongruente.


Al margen de esto, me ha mosqueado el mensaje que deja cuando se anuncia el final de la guerra con frases como "La justicia se aleja de este país" o "Tenemos que someternos a la violencia". Entiendo que para los japoneses en ese momento fue un shock y supongo que la autora simplemente se limita a representarlo, pero se crea esta obra entrado el S.XXI. Es bien sabido los horrores que cometieron los japoneses con sus ansias imperialistas, no por nada estuvieron del lado de los nazis. ¿Para qué creían los personajes que servían los grandes barcos militares que ven? ¿A dónde creen que iban sus soldados antes de que la Segunda Guerra Mundial realmente empezase en el Pacífico? ¿Qué creen que hacían en otras tierras? Si en la anterior obra había cierta autocrítica por cómo trató la propia sociedad japonesa a los hibakusha, esperaba algo en ese sentido, esperaba que fuese algo más lejos, pero ignora todo el contexto de lo sucedido. Sí, la población civil fue víctima. No, Japón como nación no era inocente. ¿Si en lugar de la historia de una familia japonesa hubiese sido una familia alemana veríamos con buenos ojos que se lamentasen por injusticia o por tener que someterse a la violencia? Fue tan horrible lo de las bombas de Hiroshima y Nagasaki que parece que antes de eso no hubo nada.

Digamos que estamos ante una obra maravillosa por todo lo que se puede aprender de la vida en un pueblo japonés durante la guerra y por la simpática protagonista, encantadora en su torpeza y despistes. Aparte de eso, tanto la trama de romance como la parte más dramática se me han quedado un tanto frías. Sin duda, es una obra muy buena, pero quizás esperaba más de ella. Por comparar, el otro tomo de la autora me parce mucho más redondo con menos de un cuarto de las páginas que tiene éste.

jueves, 25 de septiembre de 2025

Cocoon, de Kyo Machiko

Nuevo título que reseño para el especial que he decidido hacer por el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. Debo reconocer que llegados a este punto se me empieza a hacer cuesta arriba seguir y no sé si podré reseñar todo lo que tenía en mente.

Cocoon es un tomo único realizado en 2009 por una autora bastante novel por entonces. Aunque no conocía a Kyo Machiko, lleva publicando desde 2008 y ya acumula una importante cantidad de trabajos. Ojalá alguna editorial vuelva a apostar por ella, pues seguro que tiene más obras de interés. Incluso podrían volver a publicar este mismo título que lo sacó Kodai junto con La ciudad al atardecer. El país de los cerezos. Una pena que dos obras tan interesantes, aunque todavía se puedan encontrar de segunda mano sin muchos problemas, no tengan detrás una editorial que los pueda reimprimir.

Por último, mencionar que Cocoon ha tenido una adaptación animada recientemente realizada con la misma idea del 80º aniversario que yo misma me he marcado. Espero poder verla en un futuro próximo.
   
Argumento

San, Mayu, las gemelas Yuri y Mari, Etsuko, Tamaki o Hina son alumnas de un prestigioso instituto femenino de Okinawa. Su vida había transcurrido con normalidad hasta que se ven arrastradas a la guerra cuando entran a formar parte del cuerpo de estudiantes que presta ayuda médica durante los días de la II Guerra Mundial. 

A medida que la situación bélica empeora, son testigos de la muerte, descubren los aspectos más crudos del mundo que las rodea y comprenden poco a poco las implicaciones de su propia feminidad. 

La admiración y el primer amor de la adolescencia laten al son de los bombardeos y la muerte.

«La crisálida de los sueños me resguardó de la muerte que ahogaba mi realidad.»
 
Reseña

Si Una mujer y la guerra me dejó un tanto fría por el enfoque y los protagonistas que tenía y La ciudad al atardecer. El país de los cerezos ya lo conocía, así que el impacto de una enésima relectura era reducido, esta obra ha sido otro cantar. Cocoon es una lectura que me ha dejado muy mal cuerpo.

Pongamos un poco de contexto histórico muy resumido para empezar (recomiendo ampliar información, por ejemplo aquí y aquí). El tomo se basa en hechos reales, en las 222 estudiantes del Himeyuri que junto con sus 18 profesoras fueron movilizadas por el Ejército Imperial Japonés el 23 de marzo de 1945 como ayudantes de enfermería, aunque no tuviesen el más mínimo conocimiento médico ni preparación. Esto fue con motivo de la Batalla de Okinawa en que, tras las victorias en el Pacífico, incluyendo la de Midway, los estadounidenses fueron a por esta isla al Sur del archipiélago japonés. Duró 82 días, los estadounidenses consiguieron controlarla pero no sin muchísimas bajas en su bando (unos 21.000) tras lo que fue una batalla de desgaste. Se ve que esto fue uno de los principales argumentos que usaron quienes estaban a favor de lanzar las bombas atómicas para así acabar de golpe con la resistencia japonesa. Otros decían que igualmente habría caído en poco tiempo con seguramente unos pocos bombardeos "normales". Por parte de Japón, en Okinawa la batalla se saldó con cifras que bailan mucho entre 100.000 y 150.000 bajas contando militares y civiles. Del Himeyuri, las protagonistas de esta historia, sobrevivieron 104: 99 alumnas y 5 profesoras. 

Toda guerra, y más las dos brutales guerras mundiales dada su extensión temporal y física, está formada por infinidad de pequeñas historias, algunas tan poco conocidas como lo sucedido con este conjunto de chicas movilizadas a la fuerza por su propio ejército. La autora retrata a la perfección cómo fue todo aquello. No fueron llevadas a rastras, ni mucho menos. Las chicas tenían el cerebro lavado con el espíritu patriótico; la fe en su emperador, una figura divina; y la seguridad de que el ejército ganaría a los bárbaros que les bombardeaban. Estaban seguras que en poco tiempo volverían a su vida normal. He leído que algunas fueron a las cuevas utilizadas como hospitales con material de estudio. Quizás no todas las chicas tenían esa ingenuidad patriótica, pero sí San, que es la protagonista. 

Sin duda, es el tomo de más marcado carácter antibélico de los tres que llevo reseñados por la brutalidad de lo que cuenta. También es un tomo que hace una crítica nada sutil al propio ejército japonés. Porque sí, eran los estadounidenses los que bombardeaban, pero fueron los japoneses los que adoctrinaron a la población y los que movilizaron a crías a hospitales que estaban prácticamente en primera línea del frente. Todo para decirles el 18 de junio que se marchasen a casa, algo imposible y que era una sentencia de muerte anunciada para la gran mayoría que no podrían atravesar el fuego cruzado. Por no hablar que los militares, ante la inminente derrota, fueron dando granadas a la población para que pusieran fin a sus vidas... y esto también se ve en el manga.

El tomo va de menos a más enseñándonos los horrores que vivieron estas chiquillas. Son en total 15 capítulos de unas 12 páginas cada uno y el final de cada capítulo va volviéndose más duro y cruel que el anterior. La autora es muy gráfica, mucho, y veremos escenas de auténtica pesadilla. Siendo así, doy gracias a que su estilo gráfico sea muy poco detallado, casi de bocetos infantiles, porque lo que muestras es espeluznante. Lo más horrible de todo es saber que esas situaciones se dieron en la realidad o separándose muy poco de lo mostrado. Diría que la única fantasía que introduce la autora puede estar en los "hechizos" que se lanzan las chicas para ayudarse a seguir adelante. Por ejemplo, dado el miedo que los hombres le dan a una, otra hace que los vea como sombras vestidas de blanco.

Hablando del miedo a los hombres, si la guerra de por sí es horrible, para las mujeres en muchos casos implica un terror adicional muy real a las violaciones. A las chicas les meten miedo con que los bárbaros estadounidenses las agredirán, pero en la locura de la guerra, da igual el bando y las agresiones podían venir de cualquier miserable con el que se cruzasen. Y sí, en el tomo se da una de estas situaciones. Por suerte, al igual que con las escenas sangrientas, la autora no muestra gran cosa. 

De manera un poco secundaria, el manga trata otros temas a través de Mayu, una chica alta y masculina que nació en Okinawa, creció en Tokio pero volvió recientemente a su pueblo de origen. La chica es un poco la fantasía de "príncipe" que hemos visto en muchas otras historias y tiene enamoradas a muchas compañeras, aunque con San tiene una relación realmente especial. Cuando la guerra se empieza a recrudecer no solo los sueños románticos dejan de tener cabida, también empezamos a ver que Mayu puede no ser lo que decía. Si queda alguna duda al respecto de esto, la autora confirma las sospechas en el texto final del tomo diciendo que se basó en hechos reales.

La única pega que le puedo poner al tomo es que le habría venido bien tener un primer capítulo de situación previa al inicio de la guerra y un último capítulo de epílogo. O un par de ellos, tanto para el inicio y como para el desenlace. De todos modos, tal cual está, el final enlaza con la metáfora que se cuenta al principio de los gusano de seda y sus crisálidas protectoras (de ahí el título, "cocoon") que es un buen cierre narrativo, pero me falta algo más.

Poco más puedo aportar. Es una lectura necesaria para conocer la historia y no olvidar los horrores de la guerra, pero hay que tener el estómago preparado porque nos va a mostrar esas escenas sin cortarse. La única defensa que tendremos para no tener pesadillas será el dibujo tirando a infantil de la autora. Prefiero las historias que saben emocionar sin necesidad de ser tan gráficas, pero reconozco que a veces no queda más remedio que dejar que nos golpeen directamente para entender el alcance de lo sucedido.

sábado, 20 de septiembre de 2025

La ciudad al atardecer. El país de los cerezos, de Fumiyo Kouno

Segunda obra que reseño en este especial que quiero realizar por el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial. No obstante, quizás debería especificar que mi intención es hablar de las obras manga que tenía por casa ya que me parecía el momento adecuado para reseñarlas, así que el especial queda muy centrado en la parte japonesa de la historia.

Si la anterior entrada fue Una mujer y la guerra, mi más reciente adquisición de esta temática, hoy toca la que fue la primera. De hecho, la leí por scans antes de ser publicada en 2007 por Glénat y tenía la intención de haberla fan-traducido para el grupo con el que colaboraba entonces, MWFansub. Cómo ha pasado el tiempo... La cuestión es que no dio lugar a ello pues apenas había empezado el proyecto cuando fue licenciada. Tenía buen ojo por aquel entonces. 

Mencionar por último que si no os hicisteis con esa edición, quizás sea más factible de encontrar la reedición que sacó la ya desaparecida editorial Kodai en 2020. He echado un vistazo rápido y de segunda mano se encuentran varios tomos de una u otra editorial. No obstante he leído que la rotulación de Kodai deja bastante que desear, algo que coincide con páginas de muestra que he visto, así que si podéis, id por la de Glénat
 
Argumento

La ciudad al atardecer.
Año 1955. Han pasado 10 años desde aquel ardiente destello. En una ciudad de Hiroshima cada vez más recuperada del desastre vive la joven Minami Hirano. Cada día va caminando al trabajo desde las chabolas en que vive con su madre, la única superviviente que le queda de su familia. Aunque esto no es exacto, también tiene a su hermano Asahi, pero éste vive en otra ciudad bajo el apellido Ishikawa pues fue adoptado por unos parientes para alejarlo de los efectos de la radiación.

El país de los cerezos (I)
Año 1987. Nanami Ishikawa es una niña que va a primaria en Tokio, juega al béisbol y es poco femenina para lo que le gustaría a su abuela. A diferencia de ella, su mejor amiga, Toko Tone, sí que cumple esa característica. Un día, tras un balonazo, Nanami se escabulle del entrenamiento y convence a Toko para que la acompañe al hospital donde está Nagio, su hermano pequeño, ingresado por asma.

El país de los cerezos (II)
Año 2005. Nanami está preocupada porque su padre últimamente parece hacer cosas raras como desaparecer dando paseos que duran hasta un par de días y la factura de teléfono del mes anterior ha salido disparada. Una noche decide seguirlo y por casualidad se reencuentra con Toko, a quien llevaba tiempo sin ver. Ambas deciden seguir al padre de Nanami, quien acaba viajando hasta Hiroshima.
 
Reseña

Este tomo es una pequeña joya, uno de esos imprescindibles que recomendaría siempre. Hacía tiempo que no le daba una relectura y aunque no ha tenido el impacto de la primera vez, sigue emocionando y haciendo reflexionar. Es una de esas contadas obras que gana en cada relectura.

Se trata de un tomo muy fino, apenas son unas 100 páginas en total, pero cuenta una historia muy bien estructurada en los tres capítulos que tiene. Quizás he escrito más de lo que debería en el argumento, pero aunque está bien narrado, puede llegar a ser algo confuso y necesitar un par de relecturas para atar los hilos que unen los tres momentos temporales. Por eso he preferido explicar de más que de menos para que sepáis cómo es la historia que se cuenta.

La masacre que supuso el lanzamiento, por parte de Estados Unidos, de las dos bombas atómicas no acabó con su explosión, como ya sabréis. Muchas obras se centran en el antes (el desarrollo de las bombas, la política militar, las grandes batallas...) y el inmediato después. De haber sido unas bombas normales, poderosas, pero normales, esto tendría todo el sentido. Sin embargo, el horror secundario de estas bombas estuvo en su radiación, que dejó marcada física, mental y sociológicamente a quienes sobrevivieron bajo el término hibakusha. Es en este legado cruel en el que se centra la autora. Quienes no murieron el mismo 6 de agosto o en los días posteriores no sólo debían enfrentar las secuelas físicas de quemaduras y heridas, también tenían el sentimiento de culpa de haber sobrevivido, en muchos casos dejando atrás a quienes no podían ayudar. A esto, que son secuelas habituales en supervivientes de catástrofes en general, se sumaba el miedo de no saber cuándo aparecerían enfermedades derivadas, o si sus hijos o hasta nietos llegarían a tener problemas de salud. Para complementar lo visto en este tomo os puedo recomendar el documental Atomic people. Por simple ley de vida, ya quedan pocos hibakusha, así que su testimonio es imprescindible para que nunca caiga en el olvido el horror de este tipo de bombas.

Por cercanía temporal y por verse las secuelas de la bomba de manera más cruda y directa, la primera historia es la más brutal de las tres, y eso que ahí ya han pasado 10 años de su estallido. Aparte, hay escenas en flashbacks de Minami del momento y son desgarradores. La autora ni siquiera necesita ser explícita. Con metáforas visuales y sin detallar nos hacemos una idea del horror. Esto hace que los dos capítulos siguientes contrasten mucho, casi parece que estamos leyendo otra obra, una que resulta hasta superficial e inconexa, pero todo acaba relacionado. Si sentís que no merecen tanto la pena estos dos capítulos, dadles una relectura pasado un tiempo, ataréis mejor todo lo que la autora pretende transmitir. A mí me pasó, pero con cada relectura he ido apreciando mejor los detalles que unen los tres momentos temporales.

Al final del tomo (supongo que también estará en la edición de Kodai) hay un epílogo de la autora. Fumiyo Kouno procede de Hiroshima y aunque estuvo en el Museo de la Memoria en su etapa universitaria, le había dado la espalda a lo sucedido como algo del pasado, se desvinculó. Con esta historia superó esa incomodidad para dar una lección al pueblo japonés que había seguido su vida olvidando todo lo posible lo vivido. Me parece un testimonio muy interesante por autocrítico para con ella misma y con su pueblo.

En definitiva, una pequeña joya que no debería faltar en vuestras estanterías. La autora hace un más que digno homenaje a quienes vivieron ese horror, en especial en las secuelas que han sufrido generaciones enteras. Dibujo sencillo, estilo cotidiano y un par de puntos de romance muy bonitos. Estos elementos que te ponen el corazón calentito contrastan con la tragedia narrada de una manera sutil, pero desgarradora.

lunes, 15 de septiembre de 2025

Una mujer y la guerra, de Yoko Kondo

Este año se ha cumplido el 80º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial y me parece una fecha adecuada para hacer al menos un par de reseñas de obras relacionadas con ella. No sé cuántas serán al final, me gustaría que fuesen cuatro más, pero de momento aquí va la primera.

Una mujer y la guerra es un tomo único publicado por la editorial Gallo Nero en 2023. En los meses posteriores a la rendición japonesa de 1945, Ango Sakaguchi, autor provocador e inconformista, escribió dos relatos recopilados en una novela con este mismo título (en 2022 fue publicada por la editorial Satori). Cada relato ofrecía dos perspectivas distintas sobre la vida bajo las bombas: una masculina y otra femenina. En 2012, Yoko Kondo, mangaka cercana al círculo de la revista Garo, decide hacer una adaptación a manga entrelazando las dos historias en un único relato.

Argumento

«Deseo de todo corazón que llegue el día en que la ciudad quede envuelta en llamas.»

Una mujer exprostituta e incapaz de sentir placer comparte con su amante la exaltación erótica que le provoca el fuego y la destrucción en medio de las ruinas y los cuerpos carbonizados.

No es el amor lo que los une, sino el caos que los rodea. 

En medio de los bombardeos nocturnos sobre Tokio, la mujer oscila entre un intenso deseo de vivir y el miedo a morir en un Japón que llega a su fin: «El gran fuego que devora el mundo y todo lo reduce a cenizas es lo único que me satisface».

Reseña

Debo decir que lo más cercano a este tomo que he leído fue Elegía roja y no conecté con ese estilo nihilista y alternativo que me pareció que quería ser intenso y yo sólo vi absurdo, vacío e insufrible. Me temo que este segundo intento de probar algo similar ha dado un resultado sólo un poco mejor. No tan malo, pero lejos de ser algo con lo que pueda conectar o disfrutar.

En la obra se muestra el día a día de una pareja que vive soportando los bombardeos estadounidenses sobre Tokio poco antes de que éstos también lancen las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki y que los soviéticos derroten en Manchuria a los japoneses, llegando así a la rendición oficial de Japón. Hay aspectos interesantes como las menciones al racionamiento, al mercado negro o a los pantalones que las mujeres se debían poner o eran recriminadas por los oficiales. Hasta aquí, bien. Habría sido una historia interesante que podría haber dado mucho juego dramático y como testimonio de la guerra en Japón. El problema ha sido la pareja protagonista.

El pasado de exprostituta de la mujer ha hecho que sea incapaz de sentir placer con el sexo y parece que sólo disfruta con el fuego y los bombardeos. Mi explicación a esto es que quiere ver arder el mundo que la ha tratado como un objeto y la ha destrozado mentalmente. El problema es que esa idea tan potente en manos de una autora con un mínimo de conciencia feminista ni se ha plasmado de manera evidente ni la he percibido en la lectura aunque fuese sutilmente. Más me ha parecido que su pasado es una pobre excusa para el morbo y para meter desnudos y escenas sexuales cada pocas páginas, por mucho que sea con un estilo minimalista en que no se ve gran cosa. 


Con todo lo que supuso la Segunda Guerra Mundial, resulta chocante leer una historia en la que su protagonista no quiere que acabe. Le dan igual las muertes, el sufrimiento o la destrucción que ve a diario a su alrededor, así que a pesar de sus circunstancias nos pone difícil sentir empatía por ella dado su egoísmo. Si respondiese a algo profundo, tendría un pase, pero es que sólo percibo que le gusta el juego de luces del fuego y los bombardeos porque es lo único que paradójicamente la hace sentir viva. Desde luego es una historia con un enfoque que se aleja de lo que podemos encontrar. Lo malo es que dicha premisa no creo que esté bien plasmada. Aunque el manga sea obra de una mujer, se basa en una novela de un hombre y si de por sí el machismo en Japón en la actualidad sigue siendo horrible, pensemos en un autor masculino de mediados del S. XX. Lo que plasma como su idea de una mujer exprostituta (promiscua, adúltera, vive sólo para el sexo) me parece que está a medio camino entre la fantasía y el desprecio, algo que precisamente coincidiría con la perspectiva del protagonista masculino.

Por parte de él, no he terminado de tener claro si la acaba amando o no; si la desprecia por su pasado o si le da igual. De apostar, diría que la ama hasta cierto punto, pero no la respeta porque su pasado está manchado y ella está rota y es incapaz de amar normalmente. Se unieron por beneficio mutuo, ella se libraba de ser enviada a las fábricas y él obtenía una amante, una compañera y alguien que se encarga de ir a buscar alimentos mientras él trabaja de escritor (esto me sirve de "prueba" de lo que decía antes de relacionar al autor con su protagonista). Se entiende que es una situación temporal mientras dure la guerra y que después, si siguen vivos, él buscará a una mujer más digna como esposa. En definitiva, un hipócrita. 

Aparte de esta pareja existe un secundario, un viejo desagradable, lascivo y morboso que disfruta con las desgracias ajenas. Representa de maravilla lo peor del ser humano en semejantes circunstancias, eso no se puede negar.

La mayor baza de un manga es la potencia gráfica que tiene para mostrar los sentimientos o el terrible escenario que en este caso se tiene de fondo y me temo que este estilo cercano al gekiga es demasiado inexpresivo y plano para mi gusto.

En definitiva, Una mujer y la guerra es, sobre todo, la historia de una mujer rota en un país que se hunde, pero me temo que no plasma la intensidad que tiene esta idea. No hay nada positivo que sacar de su planteamiento nihilista y oscuro, algo que tiene sentido en un relato bélico, pero no tanto en una obra sobre personajes por mucho que su contexto sea el de guerra, no sé si me explico. Sin duda, es una historia diferente y no me arrepiento de haberle dado una lectura, pero solo eso, no será de las que conserve en mi memoria o estantería por el desagradable retrato que hace de sus protagonistas, así que tampoco iré por la novela, bastante ha sido esta adaptación.

martes, 25 de febrero de 2025

Rosas que nacen del pandemonio, de Nami Sasou

Hoy traigo la reseña de un tomo único bastante curioso y especial. Hace poco más de un año, a finales de 2023, la editorial Fandogamia sacó Rosas que nacen del pandemonio. Crónica de una asistente de manga shôjo en los 70 que está a medio camino de una autobiografía y un manga de divulgación sobre la historia del shôjo. Y es que, en esos años, las autoras del Grupo del 24 reivindicaron el hueco que merecían las historias pensadas para chicas creando obras que hoy en día siguen siendo leídas y trascendentes, como La Rosa de Versalles, La balada del viento y los árboles o El Clan de los Poe entre las pocas que hemos podido ver aquí publicadas.

Cabe decir que el tomo tiene formato A5, más grande que los tomos estándar, así que se sale del precio habitual. Son 12€ por lo que, si os interesa, apuntadlo para pillarlo el Día del Libro, que se suelen hacer descuentos de un 10% en las tiendas. O, como servidora las navidades del año pasado, pedidlo como regalo.

Argumento

El pandemonio es en lo que se convierte el estudio o lugar de trabajo donde se hace manga, luchando contra la fecha de entrega, cuando la autora y sus asistentes trabajan noche y día para terminar la obra. Donde nacen, como si de bellas rosas se tratara, las obras maestras del manga shôjo.

Suzue Miuchi, Fusako Kuramochi, Minori Kimura, Jun Mihara, Ryōko Yamagishi, etc... son las leyendas que trajeron al mundo incontables y famosísimas obras de manga shôjo. Bajo sus indicaciones y consejos, una entonces joven asistente vivió en sus carnes experiencias de valor incalculable que ahora detalla en este manga de ensayo donde cuenta de primera mano cómo vivió la conocida "era dorada" del manga shôjo.
  
Reseña

Nami Sasou no fue una autora destacable, apenas sacó unas pocas obras sin trascendencia. De hecho, aparte de este tomo que hoy reseño, en su ficha de Baka Updates sólo sale un tomo recopilatorio de historias cortas de 1986. No obstante, estuvo activa como mangaka de los 20 a los 30 años en varias revistas e imagino que habrá varias obras más que en el portal no han podido localizar. Sin embargo, al haber trabajado con algunas de las mangakas más importantes de los años 70-80, tenía el potencial de dar a conocer cómo fue aquella época de revolución en el shôjo. Así, más de 30 años después de su último trabajo como mangaka, volvió a ponerse manos a la obra para cumplir esta tarea que, según cuenta, le llevó dos años y nueves meses completar.

En aquellos años, la publicación de obras shôjo iba en aumento y era necesaria una producción constante de muchas historias para llenar las páginas de las cada vez más numerosas revistas dedicadas a esta demografía. Se hacía imprescindible, para llegar a las fechas de entrega, que las mangakas tuvieran asistentes que se encargasen de poner tramas, rellenar de negro, hacer líneas expresivas, dibujar multitudes, fondos, etc.

El tomo se divide en cuatro partes ordenadas de forma cronológica aunque dentro de cada parte hay saltos hacia delante y hacia atrás que despistan un poco. Sin contar el prólogo introductorio, el tomo empieza con el encuentro con su admirada Suzue Miuchi cuando era estudiante de secundaria baja (lo que sería nuestra ESO) y enviaba sus primeras historias cortas a las editoriales. Ya en bachillerato había dado por olvidado su sueño de ser mangaka, pero lo retomó gracias a una llamada del mismo editor que permitió ese encuentro y la animó a participar en un "grupo de estudio" para dibujantes gracias al cual acabó haciendo su debut en la Bessatsu Margaret de Shueisha cuando iba a tercero de bachillerato. Tras esto pasa a trabajar de asistente para mangakas tan importantes como la misma Suzue Miuchi a la que tanto admiraba, Fusako Kuramochi, Minori Kimura, Jun Mihara o Ryôko Yamagishi. Poco a poco va reduciendo su trabajo de asistente para crear sus propias obras y finalmente se retira del mundillo.

Hay que destacar que todas las mangakas a las que hace de asistente la protagonista están inéditas aquí, por lo que muy pocas de las historias mencionadas sonarán a quien lea el tomo. La más destacable, que incluso ha tenido varias adaptaciones a anime, es Glass no kamen, de Suzue Miuchi, serie abierta desde 1976 con casi 50 tomos. Aparte de ésta, si se tiene conocimiento de la historia del shôjo en particular o el manga en general, sí que sonaran algunos nombres de mangakas, pero da pena no poder disfrutar de algunas de sus obras.

El tomo es un compendio de anécdotas, curiosidades y comentarios de esa época. Refleja muy bien el ambiente en que se creaban las historias, el "pandemonio" caótico y agotador. La propia Suzue Miuchi llegó a decir que, si se quiere ser mangaka, es necesario "estar tres días sin dormir, pasarse un mes sentado y estar un día y medio sin comer". Esto me recuerda a mi época en la carrera de arquitectura, la cosa no llegaba a tanto, pero tampoco se quedaba muy lejos. Creo que cualquier actividad creativa que esté sometida a algún tipo de fecha tope para entregar sufrirá de esto. En todo caso, el tomo es muy claro a la hora de reflejar el agotamiento y la explotación de las mangakas para llegar a unas fechas de entrega casi imposibles, aunque se resistan a definir esto como "explotación". No es de extrañar que tantos enfermen y haya habido algunos fallecimientos demasiado tempranos. De hecho, al final del tomo, la autora lo critica y recuerda la importancia de dormir las horas necesarias. Al menos, según comenta por boca de otras compañeras que siguen en activo, gracias a las nuevas tecnologías, la cosa ya no es tan dura como entonces.

Me ha llamado la atención especialmente el hecho de que se contasen historias de miedo para mantenerse despiertas, algunas vividas en carne propia por las asistentes o mangakas (yo apuesto a que la falta de sueño les afectaba y empezaban a ver cosas raras...). También, que en los inicios no disponían de materiales de referencia para dibujar fondos y otros detalles, así que prácticamente todo se debía dibujar de memoria. Todo aderezado con gotas de humor en que la autora recuerda sus meteduras de pata al dibujar y situaciones un tanto surrealistas, lo que hace una lectura muy entretenida y divertida por momentos.

Desde un punto de vista feminista es muy interesante la sororidad que se desprende entre todas las asistentes y las mangakas. Humildad, compañerismo y apoyo entre mujeres que sacan adelante un trabajo por momentos muy duro. El manga, en gran parte gracias a esas pioneras de los 70-80, es uno de los medios que cuenta con más autoras que narran historias pensando en las niñas y mujeres, no en un público neutro que en realidad es el universal masculino. No, ellas hacen historias donde los problemas, inquietudes y formas de ver la vida del sexo femenino son importantes y esto es algo que se ve en este tomo en ciertos momentos. Claro que estamos en Japón y, para colmo, hablamos de un contexto de hace unos 50 años, y entre lo que ahí se minusvalora la idea de explotación laboral y el machismo, la autora nos dice que muchas mangakas, como ella misma, no siguieron trabajando pasados los treinta años al convertirse en madres y amas de casa.

Como detalle del apartado gráfico, destacar el esfuerzo que hace la autora por imitar el estilo de las otras mangakas cuando habla de las obras de éstas y muestra a sus personajes.

En definitiva, un tomo divulgativo de gran interés, entretenido de leer y que hace un importante ejercicio de memoria y reivindicación de unas autoras a las que, por desgracia, no hemos podido ver por aquí publicadas. La pega que le pongo, aparte de que te pone los dientes largos por conocer esas obras inéditas que se mencionan, es que tira demasiado de anécdotas de escaso interés.

jueves, 20 de febrero de 2025

Prince class, de Aya Nakahara

Hace tiempo que no reseñaba uno de los tomos de la colección Un manga, un romance, que sacó hace años la editorial Planeta. Ya han caído varios y sigo con la intención de acabar reseñándolos todos. Creo que fue una iniciativa muy buena que permitió conocer autoras como Yukari Kawachi o ver los primeros trabajos de Arina Tanemura o Mihona Fuji entre otras. En este caso rompieron un poco la tónica, pues no era ni un caso ni el otro. A Aya Nakahara ya se la conocía por su famosa Lovely Complex y decidieron apostar por un tomo único posterior a dicha serie, no una de sus obras primerizas.

El tomo que traigo hoy es el 17º, el último que llegaron a sacar y quizás por esto rompieron el estilo enmarcado de las portadas de la colección. Tenía el recuerdo de que dicho tomo tardó lo suyo en salir y no me equivocaba: se anunció a mediados del 2009, pero no vería la luz hasta abril de 2011. Fueron los años de la crisis y muchas cosas quedaron a medias u olvidadas, pero al menos éste sí acabó publicado.
 
Argumento

El instituto Tokimeki es muy popular por sus "príncipes". Chicos guapísimos que encandilan a la mayoría de las alumnas.

Chihiro es el "príncipe deslumbrante", tan atractivo como narcisista. Lo que casi nadie sabe es que si deslumbra tanto es en gran medida por su amiga de la infancia y vecina Anna, que evita que vaya a clases con la ropa manchada o la corbata sin anudar. Todo el mundo la considera su "manager".

Nishino es el "príncipe de las gafas", serio y responsable. Tiene la capacidad con su sola presencia de calmar a los matones y muchos alumnos van a pedirle consejo de cualquier tema. Sólo hay algo que no comprende, el amor, así que no le interesa. Por eso, Kobayashi se limita a admirarlo de lejos.

Igarashi es el "príncipe de la miel", un chico dulce, mono y adorable al que se le da muy bien el baile. A Riko, que es considerada por su ex como una chica nada mona, esa actitud infantil la saca de quicio.

Tachibana es el "príncipe de la fiesta", Presidente del Consejo de Estudiantes, un cabra loca que disfruta organizando todos los eventos. Eso sí, por buenas ideas que tenga, es gracias a Usami que salen adelante. La chica le considera un idiota, pero acaba arrastrada a todas sus locuras.

Cada vez falta menos para el festival cultural del instituto, ¿llegarán al evento los famosos príncipes sin pareja o alguna chica les robará el corazón?

Reseña

Para reseñar tomos únicos tengo normalmente dos formas de hacerlo: si son historias individuales, voy de una en una haciendo al final una valoración global, pero si es un tomo de una única historia, lo reseño como una serie, que al final es lo que es, aunque sea tan breve. Pues este caso es un tanto particular porque a efectos prácticos son historias individuales, cada una centrada en una parejita, pero las cuatro comparten el mismo "universo" (el instituto de los "príncipes" que se va acercando a su festival cultural) y en la última hay cameos de las tres parejas anteriores además de otros detalles que las unen.


Debo decir que, con la de años que hace que no lo releía, sólo recordaba la primera historia a grandes rasgos. Es realmente la más original y divertida. El grado de narcicismo del protagonista es superlativo, pero casi que lo más divertido es cuando Anna se cabrea con él y éste va apareciendo por el instituto cada vez más desastroso, llegando a presentarse en pijama. Hay que tomarlo como gag cómico porque si te paras a pensarlo, el chico es un inútil y su futuro como adulto disfuncional es terrible. Quiero pensar que madurará y aprenderá, porque eso no hay mujer que lo aguante llegado cierto punto.

La segunda historia es probablemente la mejor, la más tierna y en la que se profundiza un poco en los personajes. Se entiende de dónde le viene esa seriedad al chico y cómo ambos se van enamorando de manera natural. Si a la chica ya le gustaba, al conocerlo más a fondo le termina de ganar. Además, es una adolescente muy realista, algo alocada y muy espontánea.

La tercera, en cambio, es la que menos me transmite. Ni la parte cómica es gran cosa, ni la romántica. Tierna y simpática, no se puede decir mucho más, es la menos memorable del tomo.

Por último, la historia que cierra el tomo tiene cierto parecido con la primera en cuanto a que el chico es un desastre que necesita que Usami sea la que al final consigue sacar adelante todas sus ideas locas. No obstante, me gusta que la chica sea tan resolutiva pero, al mismo tiempo, tan torpe al respecto de sus sentimientos. 

Se podría decir que lo que comparten todas las historias, sin contar la ubicación, es lo poco compatibles que parecen las parejas a priori. Esto garantiza la lectura entretenida para ver cómo hace la autora para lograr unir de manera creíble a personalidades tan dispares.

En definitiva, un tomo simpático, con algunos golpes muy buenos y varios momentos realmente tiernos y emotivos. No sorprende en ninguno de los desarrollos, todo es previsible y no se quedará grabado en la memoria mucho tiempo, pero da lo que se le puede pedir a un tomo de estas características.

sábado, 15 de febrero de 2025

Un litro de lágrimas, de Aya Kitô y Kita

Hoy toca nueva reseña de un tomo único muy especial. Quienes ya tenemos una edad y veíamos doramas hace unos años no se nos pasó el que lleva este título tan... profético. Y es que me parece imposible no verlo sin derramar esa cantidad de lágrimas o quedarse muy cerca. En parte me gustaría volver a verlo porque era muy bueno, pero, por otro lado, quizás es mejor quedarse con el recuerdo. Como opción intermedia estaría este tomo único que publicó la editorial Arechi en mayo del año pasado. En Japón, el tomo salió en 2005, mismo año del dorama.

Argumento

Aya Kitô es una joven de 15 años muy estudiosa y amante de la lectura que se está preparando para los exámenes de acceso a bachillerato. Su vida es como la de cualquier adolescente de su edad, aunque destaca en ser bastante más torpe y lenta de lo común, tropezando a menudo. Un día que tiene una mala caída y es necesario que le den puntos en la barbilla, su madre, preocupada como también lo está la joven, toma la decisión de que vayan a un médico que la examine a fondo. No sólo ha sido la caída, también ha notado que pierde peso y camina algo inclinada y con cierto balanceo. 

Como sugerencia, a partir de esa primera visita, Aya empezará a escribir en un diario todo lo que le pasa. Lo que en un principio era una recopilación de síntomas, se acaba convirtiendo en el desahogo de una joven que recibe el diagnóstico de una enfermedad degenerativa que no tiene cura. 

Reseña

La historia se basa en hechos reales, en los diarios de la propia Aya Kitô que de adolescente fue diagnosticada con "ataxia espinocerebelosa", enfermedad que le fue quitando cosas poco a poco hasta que falleció con unos 25 años (19 de julio de 1962 – 23 de mayo de 1988).

No os voy a engañar, aun sabiendo lo que ocurre, es una lectura dura. No obstante, la autora encargada de esta adaptación limita hasta dónde va a llegar, quedándose en un momento de inflexión en la vida de la joven, pero que no deja de darse en una fase aún temprana de su enfermedad. Quedan muchos años de sufrimiento que ya no muestra hasta el inevitable e injusto final. Siendo así cabe preguntarse si realmente llega a contar algo en este tomo. No os voy a mentir, algo limitado sí que me ha parecido. Ni siquiera alcanza a plasmar el duro momento que fue cuando la joven tuvo que empezar a usar la silla de ruedas, cómo lo vivió ella, pero también su familia. 

Supongo que no estaba en manos de la editorial, pero creo que el tomo habría agradecido un texto final que narrase brevemente lo que le sucedió a Aya a partir de entonces, hablase de la repercusión en Japón de sus diarios y, dado que hace más de 35 años del fallecimiento de la joven, que contasen si se ha podido avanzar algo desde entonces en el tratamiento de la enfermedad. Quizás es demasiado lo que sugiero, pero esto habría dado un cierre y un contexto a un tomo que se se limitó a la punta del iceberg. Ojalá la editorial se animase a sacar los diarios de Aya (hasta donde yo sé, se han publicado en italiano y portugués, pero no en español). Si han publicado un par de novelas, ¿por qué no?

Así pues, tras lo que he ido contando, ¿realmente qué podemos leer en este tomo por lo que merezca la pena? La respuesta sería pura humanidad. El miedo, la preocupación, la fuerza de voluntad, la vergüenza, la rabia, el dolor... Te habla del poder de las palabras, para herir pero también para amar. Invita a tener empatía, a valorar las pequeñas cosas que damos por sentado y que lo son todo. A menudo se nos olvida lo frágil que es el ser humano, lo complejo que es nuestro cuerpo, pero también lo poderosa que es nuestra mente para hacer frente a los desafíos que se nos ponen por delante. Éstas y muchas, muchas otras reflexiones y sentimientos se pueden extraer de sus páginas.

En definitiva, esta adaptación manga resulta en un tomo único que cuenta poco y mucho al mismo tiempo. Quizás sea algo incongruente esto que digo, pero yo me entiendo. Por un lado está muy limitado al inicio de la enfermedad, pero por otro, aunque sea tan poco tiempo, pues abarca poco más de un año, hay tanto que sacar de sus páginas que bien merece la pena su lectura.

sábado, 25 de enero de 2025

La brujita Mami, de Yumiko Igarashi

Siempre se me acumulan lecturas de aquello que compro o me regalan porque después de hacer la entrada de turno de las adquisiciones, les busco un sitio en las estanterías y espero a que les llegue su momento... y en muchos casos ese momento tarda años en llegar. Como propósito de año nuevo (¿?) me he planteado evitar esto en la medida de lo posible. Ya he reseñado Los artistas no pisan las flores y hoy vengo con este otro tomo que llegó como regalo navideño.

Hasta el momento, de shôjos clásicos (pongamos como fecha anteriores a los 90), no he reseñado gran cosa, sólo un par de tomos únicos (Catarsis y Promesa) y Georgie, serie en la que es dibujante la misma Yumiko Igarashi que realiza este tomo por completo. Ya iba siendo hora de añadir alguna cosa más a esta breve lista, así que hoy incluyo este otro tomo único de 1983.

Argumento

La pequeña Mami Amanogawakouji es una de las niñas más queridas y admiradas entre sus compañeras del colegio sólo para chicas al que asiste. Es simpática, amable, se le da bien el deporte y colabora tanto en las competiciones deportivas como en el club de teatro. Alguien así está claro que puede despertar celos y envidias, como le sucede con Azami Onigashima.

Cuando Mami cumple diez años hace un gran descubrimiento: su madre es una bruja y todas las hijas de las brujas pueden hacer uso de la magia desde que alcanzan esa edad. A partir de entonces puede convertir el agua en hielo, recordar todo lo que lee y cambiar de ropa a voluntad. A su lado tendrá a Damp, un adorable mapache que la ayudará a desarrollar sus poderes. 

Sin embargo, que Mami sea una bruja no pasa desapercibido para Azami, quien también tiene poderes que no dudará en usar para lograr que sea expulsada y quedar ella como la única bruja del colegio. 

Reseña

La obra se titula en el original Magical Mami y se puede englobar en el género precisamente de las magical girl. De hecho, cumple con varios de los elementos más típicos de estas historias: protagonista que descubre que tiene poderes de golpe, mascota mágica en forma de animal adorable, compañero masculino que es un apoyo pero no roba el protagonismo y la lucha contra el mal para que triunfe al final el amor y la amistad. Seguro que se os ocurren no pocas obras, tanto previas como posteriores, que cumplen con (casi) todos los puntos.

El enfoque de la serie es puramente infantil dado que era el público objetivo de la revista en que salió en su momento. Eso no quita que haya algún puntillo que pueda sorprender a quienes ya tenemos una edad y que sea una lectura que entretenga, pero está claro que la autora no pensaba en mi rango de edad cuando creó esta historia. Hay que reconocer que peca de una gran simplicidad y de enormes agujeros de guion, temas que no desarrolla, personajes desaprovechados y final precipitado. Vamos a explicar estos puntos.

Para empezar, la serie es muy simple. Breve introducción, nudo caótico en que no paran de aparecer personajes y suceder cosas a un ritmo endiablado, sin un mínimo de espacio para la reflexión, y final que llega de sopetón y resulta incongruente. Aquí es donde más se nota el público para el que se pensó la historia: peques que requieren de acción continua para mantener la atención sin que les importe la coherencia o por qué tal personaje hace o no hace algo. Por ejemplo, ¿por qué la madre no preparó a Mami para ser bruja? ¿el padre dice que no quiere que ninguna de las dos haga magia y ni madre ni hija le rechistan? ¿Entonces por qué se casó con una bruja? Anda que no era éste un tema para darle una vuelta. Otra: ¿la madre sabe que hay una bruja de poderes oscuros y no toma cartas en el asunto a pesar de algunas cosas muy peligrosas que hace Azami? Y, por cierto, ¿Azami no tiene padres que eviten que use mal sus poderes? ¿O su madre es también una bruja de magia negra y la anima a que haga el mal? Éstas y muchas otras preguntas se puede uno hacer durante la lectura porque la construcción de la trama hace aguas por todas partes. Es un continuo echar la pelota hacia delante sin importar lo que quede atrás.

Luego, las dos protagonistas son terriblemente planas. Mami es buena y maravillosa, Azami es la clásica villana maquiavélica. Con todo, es la segunda la que puede llegar a sorprender por el nivel de las maldades que llega a ejecutar y que ponen en riesgo varias vidas. La niña es una psicópata que sólo para empezar convierte a su profesora en una rana para que la diseccionen en clase. Por eso no me parece apropiado el previsible final feliz en que se redime en un instante (las últimas 5-6 páginas) sin consecuencias para todo el daño que ha hecho. No sé yo si eso es un buen mensaje que lanzar a niñas y niños que lean esta obra.

Queda un último personaje relevante que mencionar: Nagisa. Una chica alta que llega a la clase de las protagonistas pasados un par de capítulos. La chica tiene una afición bastante peculiar (llevar encima insectos) y, además, guarda un secreto que ha sido la mayor sorpresa del tomo. Me gusta la explicación que tiene y cómo lo enfoca la autora, lo que me ha extrañado es que dicho secreto no fuese descubierto y usado por Azami de algún modo. Esto hace que dicho secreto sea, al final, innecesario para la trama del tomo. 

Al margen de la historia, el tomo es un imprescindible si se es fan del dibujo de estilo clásico en general y de Yumiko Igarashi en particular. Ojos llenos de estrellas, expresiones muy cómicas por un lado y muy dramáticas e intensas por otro, e incluso alguna viñeta sorprendentemente terrorífica. También mencionar que ha sido curioso leer a la autora en un género distinto al drama histórico, que es donde hasta el momento yo la conocía.

En definitiva, una historia infantil, con lo bueno y lo malo que eso implica. Da para un rato de lectura entretenida con algunos momentos interesantes, pero la construcción de la trama deja bastante que desear y los personajes carecen de ningún matiz que les dé algo de fondo, son unidimensionales. Una historia sencilla perfecta para iniciar a la lectura en el manga a peques que tengáis cerca, no se le puede pedir más.