Mostrando entradas con la etiqueta contemporánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta contemporánea. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de enero de 2026

Los bosques de Whitethorn, de Maeve Binchy

La primera reseña literaria del año debería haber sido la última del anterior (y mirad las fechas por las que andamos ya), pero entre el jaleo de las fiestas, que siempre son una locura, el gripazo que cogí, lo que se me ha complicado todo (aunque sea para bien laboralmente) y la estructura de la novela, como ya comentaré más abajo, he ido muy poquito a poco. Además, dado que este libro se publicó en 2006, parecía más apropiado hacer coincidir la reseña con su 20º aniversario, ¿no? (excusa barata, sí).

Con este libro repito con su autora, Maeve Binchy, a pesar de que no me convenció gran cosa Bajo el cielo de Dublín. Creo que las expectativas me han influido mucho en ambos casos. Con aquél, las tenía muy altas y fue un chasco; con éste, por eso mismo, esperaba poca cosa y me ha sorprendido gratamente. 

Argumento

Rossmore es un diminuto pueblo irlandés que ha prosperado notablemente en los últimos años, en gran parte gracias al turismo, por lo que muchos jóvenes ya no ven que su única opción vital es irse a trabajar a una gran ciudad como Dublín o Londres. En sus bosques hay, dentro de una pequeña cueva, una figura de Santa Ana, la madre de la Virgen María, que se dice que concede deseos. Todos los días es visitada por lugareños y turistas que pasan por la zona, algunos rezan con fervor, otros se limitan a curiosear la enorme cantidad de objetos y plegarias que han ido dejando quienes creen en ella con total sinceridad.

La pequeña población se ve sacudida por el proyecto de construir una carretera de circunvalación que pasará por el bosque y, en concreto, por la famosa cueva... y como en cualquier pueblo de cualquier rincón del mundo, absolutamente todos quieren dar su opinión sobre si beneficiará o no al lugar. ¿Serán capaces de ponerse de acuerdo?

Reseña

Como veis en el argumento, no he mencionado ni un solo personaje porque es casi imposible hacerlo dada la gran cantidad que tiene. Esto se explica, como ya había dicho más arriba, por la estructura que sigue la novela. 

Hay exactamente tres capítulos que tratan el tema descrito en el argumento, en el resto, un total de trece, hay menciones de pasada. En esos tres capítulos titulados "La carretera, los bosques y el pozo" se sigue principalmente al padre Brian Flynn. No obstante, al final el tema no recibe demasiado espacio tampoco en estos capítulos porque entre medias vemos la situación familiar de este sacerdote con una madre con alzhéimer avanzado, una hermana que viene de Dublín para rezar a Santa Ana por conseguir un marido antes de que la posible carretera derribe el lugar y un hermano que ha abandonado a su esposa por una chica mucho más joven. Lo cierto es que, visto el argumento, parecería que el tema de la carretera, las creencias, los beneficios económicos que algunos sacarían, o las ventajas e inconvenientes para la gente del pueblo daría para cubrir todas las páginas o, al menos, tener más relevancia. En cambio, como digo, esto queda concentrado en un capítulo inicial, uno intermedio y uno final y de manera secundaria a las vivencias de unos y otros. El resto de la novela se puede entender como una recopilación de historias cortas de personajes diferentes con nula o muy escasa relación con los del resto de capítulos. Incluso hay personajes que realmente no tienen ninguna relación con Rossmore y no se puede negar que es un tanto criticable, pues parece que la autora rellenó la novela metiendo historias que tenía pensadas pero no le encajaban en otro libro.

Cabe decir también que los tres capítulos de "la trama de la carretera" y el resto tienen una narración diferente. Mientras esos tres tienen una voz omnisciente, los otros van en primera persona contados a medias desde dos perspectivas diferentes. Por ejemplo, una madre primero y un hijo después, o dos amigas, o dos hermanas, o un matrimonio, etc. Realmente, es una novela muy curiosa en su planteamiento. 

Si hay alguien que me lee por aquí desde hace tiempo, debe saber que me suelen gustar mucho los mangas de tomo único de historias cortas o los cuentos. El formato breve me parece que tiene muchas posibilidades bien usado y esta novela es eso, mayormente. No sólo las dos voces de cada capítulo dan dos perspectivas interesantes de unos mismos hechos, sino que hay un poco de todo. Hay capítulos que son pura ternura, alguno tiene un sorprendente punto macabro o turbio, otros tienen un toque casi surrealista y divertidísimo... Creo que lo que comparten todos es el costumbrismo y las reflexiones de fondo que se pueden sacar sobre el mundo de hoy en día, muy centrado en las gentes de Irlanda, pero extrapolable a casi cualquier lugar del mundo occidental actual. Se tratan temas como las infidelidades, las discapacidades, el envejecimiento, las expectativas laborales, la familia o las creencias. Por supuesto, no todos son capítulos que se te queden grabados, los hay más flojos, pero en general, dan una lectura interesante, con visiones de la vida muy diferentes de unos personajes a otros (lo que tiene mérito dada la gran cantidad que hay) y mucha humanidad. Esto, claro, sabiendo que hay humanos de toda clase y condición, no siempre intachable y muchas veces con imperfecciones. 

En cuanto a los tres capítulos de "la trama", siguen perfectamente la estructura clásica de introducción, nudo y desenlace. Además, no es sólo que el último sea el final de "la trama", sino que muchos de los capítulos que se pueden considerar independientes tienen menciones como que cierta pareja se va a casar, la inauguración de un edificio, etc. Es un final redondo, quizás pueda pecar de ser demasiado perfecto en algunos detalles y discrepo del buenismo que desprende para cierto personaje (un marido maltratador que consigue el perdón de su esposa y su hijo). Es un caso concreto, sí, pero creo que es un patinazo de la autora que me recuerda los puntos débiles de la otra novela que leí.

En definitiva, una lectura pausada y tranquila que he disfrutado mucho. Las pequeñas historias que cuenta tienen sus giros que llegan a ser sorprendentes y hay mucha variedad en los personajes que seguimos en sus páginas. Reflexiones interesantes, temas muy humanos y mucha calidez es lo que encontraréis en esta obra. Supongo que su peculiar estructura no será del gusto de todos, pero conmigo ha funcionado de maravilla. 

lunes, 25 de septiembre de 2023

Por ti, lo que sea, de Kristan Higgins

Ya está. Con este libro termino la serie de Blue Heron. Una pena que con lo que me gustó el primero, Entre viñedos, el resto me hayan parecido a cada cual peor. ¿Habrá roto el último la tendencia? ¿Me habrá dejado mejor sabor de boca o habrá seguido la caída? Veamos cómo es la despedida de la saga situada entre viñedos en un pequeño pueblo de Nueva York.

Argumento

Connor O’Rourke lleva diez años esperando para hacer pública la relación intermitente que mantiene con Jessica Dunn y cree que ha llegado el momento. Su restaurante va viento en popa y ella ha conseguido un empleo de ensueño en los viñedos Blue Heron. ¿Por qué no casarse ya? No obstante, cuando se lo pide, la respuesta es no. 

Jess está más que ocupada con su hermano pequeño, Davey, que ahora vive con ella a tiempo completo. La estabilidad económica le ha permitido dejar el horrible parking de autocaravanas en el que vivió de niña y adolescente e irse a vivir a una casa alquilada que, no será ninguna maravilla, pero es una casa. Para ello, trabajó como camarera y de ayuda a domicilio. Consiguió estudiar marketing, hacer un máster y finalmente entró en uno de los viñedos más importantes de la zona a las órdenes de Honor. Incluso la perspectiva de tener su propia casa con porche empieza a estar más cerca de ser una realidad que un sueño inalcanzable.

Lo que tienen Connor y ella es perfecto: son amigos con derecho a roce y son independientes. Todo son ventajas. Además, con un pasado tan complicado, con la reputación que aún la persigue de "Jessica, la Facilona" y con Davey, que odia a Connor desde niño, no puede verse como esposa de éste. Su prioridad es su hermano, ese niño grande con un cociente intelectual que ronda los cincuenta puntos.

Pero esta vez, Connor dice que tiene que jugar a todo o nada. Si no quiere casarse con él, entonces se buscará a quien sí quiera. Algo más fácil de decir que de hacer, ya que nunca ha amado a otra que no fuera ella. Y puede que, tal vez, Jessica no esté tan segura como ella cree…

Reseña

El libro empieza tal cual, con la proposición de matrimonio, la negativa de ella y él dándole un ultimátum que sabemos que no será tal. A continuación sigue con seis capítulos (algo más de 100 páginas) en que se nos cuenta por flashbacks las distintas etapas de su relación. Desde el incidente que hizo que Davey odiase a Connor (sin merecerlo, claro), pasando por un par de situaciones para ver cómo era la vida de ella con una madre alcohólica, un padre ídem además de adicto a las apuestas y las idas y venidas con Connor. Una vez se vuelve al momento presente, queda ver cómo se desarrollará la historia entre ambos tras la proposición fallida.

A Jessica la conocimos un poco en el primer libro, Entre viñedos. Vivió con Levi en el parking de autocaravanas y, junto a otra chica, eran los parias del pueblo. Sufría la humillación de recibir la ropa usada de Faith y durante años la despreció por ser la "princesita", aunque en realidad tenía celos de su familia perfecta, de su vida resuelta y, más tarde, de su relación con el maravilloso Jeremy. Hacia el final del libro, las dos hablaron un poco y vimos algo más de fondo en ella. Luego, en el siguiente libro, La pareja perfecta, entró a trabajar en la parte de marketing en los viñedos y Honor acabó agradecida y reconociendo su buen hacer. No recuerdo que hubiese menciones a que cuidaba de un hermano menor con discapacidad mental, pero puede que sí saliese y se me ha olvidado siendo en esos libros un personaje muy secundario.

Personalmente, me pongo del lado de ella. Connor es consciente de que Davey le odia y tiene reacciones desmedidas y violentas cuando le ve. Antes de declararte y sabiendo que las rupturas anteriores fueron casi todas por eso, lo de ganarse al chico (como acaba haciendo durante el libro) era el primer paso. Visto en perspectiva, no tiene ningún sentido esa proposición y sólo parece pensada para tener una escena potente para empezar el libro y enganchar. También sabe que ella ha vivido en la pobreza, matándose a trabajar desde adolescente, mientras él ha tenido una vida bastante acomodada y sólo tenía la cruz de un padre que sólo tenía ojos para Colleen y que acabó engañando a su madre con una mujer más joven, todo cosas que ya sabíamos del tercer libro, Te esperaré solo a ti. No entiende lo importante que es la estabilidad económica, el que ella quiera tener su propio techo y no vivir con un hombre que, de torcerse la relación, la obligase a volver a empezar de cero sin un hogar al que volver. Y mientras que él, en los periodos en que no están juntos lo intenta con otras mujeres, ella se mantiene célibe. Sólo por Connor hace el esfuerzo de dejar a Davey con "canguros" o de buscar huecos entre trabajos para verle. Quiere estar con él, pero dentro de sus posibilidades. En lugar de intentar ampliar esas posibilidades, le plantea un ultimátum. Ajá. 

Flipo bastante con que las reseñas que he leído en Goodreads lo pongan a él de santo y a ella, en general, de mala. Sí, Connor está enamorado de ella hasta las trancas, pero querer imponer su deseo de casarse, de que vivan juntos en su casa, no me parece el colmo del romanticismo. No es menos cierto que es excesiva la forma en que antepone la chica a su hermano en todo, pero tiene su razón de ser que luego comentaré. Jess, al no poder depender de sus padres, se obligó a salir adelante sola sin contar con nadie y tiende a no confiar en nadie para no verse luego peor. Entiendo que en la perseverancia y paciencia de Connor se vea a un santo, pero me temo que yo sólo veo un egocéntrico obstinado en conseguir lo que quiere como sea. Adopta una perrita que realmente no quiere para ganarse a Davey y le enseña a cocinar a espaldas de Jess que se lo tiene prohibido porque la puede liar (como es evidente, la acabará liando y ahí habrá la bronca definitiva previa a la reconciliación final). Tiene razón en que no es un niño (tiene 26 años) y tiene capacidad para aprender a hacer cosas, pero es el tipo de decisiones que no le corresponden tomar y que lo suyo era planteárselo a ella y que participase para que controlase y viese que puede hacerlo así como incidir en los puntos que podrían dar problemas. Más comunicación, por favor.

En el primer libro, (va destripe), Faith se culpaba de la muerte de su madre en el accidente. Levi hizo una reconstrucción virtual y le demostró que era imposible que su madre hubiese evitado el golpe, que ella no tuvo ninguna culpa. Algo demasiado similar sucede aquí cuando Jess se culpa del estado de su hermano, que tiene Síndrome de Alcoholismo Fetal, la causa de su discapacidad metal. Sin embargo, Connor hace poco más que decirle que era una niña, que no es su culpa y, para convencerla... ¿tienen sexo? Le cuenta algo de lo que se lleva culpando toda la vida, algo que la ha llevado a poner a Davey por delante de ella para cualquier cosa... y eso es todo lo que se le ocurre. Vale que no hay mucho más que se pudiera hacer, pero esperaba algo más del hombre que la lleva amando 12 años. Algo. Tiene que ser el padre de ella, que lleva tres años sobrio y reapareció unos cuantos capítulos antes, para quitarle ese peso de encima.

De Connor, al margen de la relación con Jess, tenemos su visión de la relación con su padre, aunque casi todo lo que aquí se cuenta ya lo sabíamos del libro de Colleen, hay poco nuevo. Lo único es que Gail ("el Zorrón", ugh) primero intentó salir con él y luego se fijó en su padre... sabiendo que era su padre porque se lo dijo él mismo. Algo que es incongruente con lo que le contó a Colleen cuando al fin hablaron ambas. O ahí hizo que le mintiese o a la autora se le olvidó lo que ella mismo había escrito. En todo caso, un personaje que había acabado el libro más humanizada se pierde aquí todo avance. Aparte, también surge la idea de Connor de abrir una cervecería en el pueblo, cosa que no necesita con lo bien que va el bar, pero es otro hilo argumental para que haya interacción con Jess al encargarle a ella todo el marketing.

Luego, este libro vuelve a pecar de introducir un personaje odioso que, en este caso, es totalmente prescindible además. Si Hadley ya fue horrible en el anterior como exesposa de Jack, aquí Marcy, como rival amorosa y laboral de Jess, es insufrible. Aquella al menos tuvo su puntillo humano hacia el final, aquí es simplemente un recurso sin vida, ni gracia. De hecho, es el libro con menos puntos cómicos de toda la serie. Aparte de los piques entre Connor y Colleen, poco más.

Por otro lado, no hay nada en particular que marque el libro como final de la serie, pero lo es y habría agradecido algo que fuese un broche definitivo. Tal vez una celebración en los viñedos que supiese a despedida. Al menos sí que hay un buen número de pequeñas apariciones de los protagonistas anteriores así como se cierran algunos hilos, como la nueva pareja de la madre de Connor, pero falta algo más para ser un cierre.

En definitiva, aunque hay algunos buenos momentos, me parece que es el peor libro de la serie. Hasta ahora el puesto se lo llevaba el tercero que tenía de protagonista a Colleen. Al menos ese libro tenía todo el tema del tío de Lucas y el romance secundario de Paulie y Bryce con un enfoque cómico. Aquí todo gira alrededor de ambos protagonistas y me ha resultado bastante cansino. Es el libro de la serie que más me ha costado terminar y por momentos se me ha hecho cuesta arriba. Ni me ha sacado risas, ni me ha tocado la fibra sensible como para que se me escapasen unas pocas lágrimas. 

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Confiaré en ti, de Kristan Higgins

Finalmente, tras pensarlo mucho, he decidido seguir y ya terminar la saga de Blue Heron a pesar de lo poco que me convenció el libro anterior. A fin de cuentas, sólo quedaban dos y se leen rápido porque entretenidos son, eso no lo puedo negar. Por tanto, éste es el penúltimo volumen de la colección. Un hurra por mí que no me voy a dejar otra serie a medias.

Argumento

Jack Holland es un buen tipo, todo el mundo lo sabe en Manningsport. Y si ya era famoso por eso, después de salvar a varios chicos de un accidente mortal a riesgo de su propia vida, ahora es un héroe local y lo adoran todavía más. Incluso su exmujer, Hadley, ha regresado al pueblo con la excusa de intentar ayudarle. En realidad busca la forma de que le dé otra oportunidad después de haberle engañado con otro. Sin embargo, todo esto le está superando. Tanta atención y cariño es más de lo que puede soportar cuando tiene pesadillas frecuentes y un enorme sentimiento de culpa porque no todos los chicos salieron bien parados. Es un caso claro de Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT) pero se resiste a pedir ayuda e intenta aparentar normalidad.

Emmaline Neal es agente de policía local y forma un tercio del cuerpo junto al jefe Levi Cooper y al inútil hijo de la alcaldesa, Everett. Todo iba aceptablemente bien en su vida hasta que recibió una invitación a la boda de su exnovio, Kevin, con Naomi, la obsesa del ejercicio y la alimentación saludable por quien la dejó. Como al evento también irán sus padres, psicólogos, no le queda más remedio que acceder a ir o la tabarra que le darán psicoanalizándola será un dolor de cabeza. También va su hermana menor adoptiva, Ángela, y por ella bien merece el esfuerzo. Además, es en Malibú, su ciudad natal, y, aunque no tiene buenos recuerdos de cuando vivió allí, dejar el helado pueblo unos días puede ser agradable. No obstante, la invitación incluye la posibilidad de ir con acompañante y ella está sin pareja desde que su ex rompió con ella.

Tras mucho hablar con sus amigas, la conclusión es que debe ir con un hombre a la boda de su ex y la mejor opción en la que todas piensan es Jack Holland. Éste se presta a ello encantado. En realidad, le vendrá bien salir del pueblo unos días y alejarse de todo y todos.

Reseña

Y éste debería haber sido el tercer libro de la saga y haber terminado aquí como ya comenté en la reseña anterior. Jack estaba libre, divorciado, así que se podría haber contado esta historia después de las de sus hermanas, Faith (Entre viñedos) y Honor (La pareja perfecta), y habría quedado una trilogía familiar bastante bien cerrada. Meter a Colleen como protagonista del tercero y dejar a Connor, mellizo de ésta, para cerrar la saga en el siguiente, Por ti, lo que sea, no lo termino de ver. En fin, es lo que hay.

En este libro me ha sorprendido el peso que toman las cuestiones de salud mental, aunque quizás no se traten tan a fondo como habría podido. Por un lado está el TEPT de Jack y cómo se niega a pedir ayuda a pesar de las consecuencias que está padeciendo. Al final se supone que hablará con algún profesional, pero queda un poco en el aire. Luego, el pasado de Em con su ex, Kevin, entra de lleno en los trastornos alimenticios. Kevin había pasado a estar más que obeso poniendo en riesgo su salud. Con el empujón de Em se animó a ir a un gimnasio y ahí conoció a Naomi que lo cambió por completo, por fuera y por dentro. La cuestión es que pasó de un extremo a otro, cambió el atiborrarse de comida por la obsesión descontrolada en el recuento de calorías. Otro tema delicado por el que pasa un poco por encima sin dedicarle unas pocas reflexiones más serias. Pero, en fin, estamos en una novela romántica, no en un tratado de psiquiatría. Además, mete otros asuntos como adolescentes conflictivos, relaciones familiares complicadas, etc. que enriquecen bastante el fondo de la historia. 

Sin duda, los libros de esta autora resultan entretenidos y tocan temas de interés. Curiosamente, donde flojeaba el libro anterior y éste, aunque en menor medida, es la relación de la pareja protagonista, por incongruente que sea estando en el género de la romántica. 

En este caso el principal problema es Hadley, una especie de Scarlett O'Hara, de Lo que el viento se llevó, pero sin los puntos fuertes que aquella tenía. Es como la Scarlett del principio de la historia: derrochona, egocéntrica, teatrera, exigente y vaga. Se aprovecha de que Jack es demasiado bueno para mandarla a la porra (por no decir otra cosa). El hombre no puede evitar actuar como caballero de brillante armadura con ella y eso, claro, va quemando a la que se convierte en su novia. En condiciones normales debería haber pedido una orden de alejamiento o haber llamado a los familiares de ésta para que la hiciesen entrar en razón y le dejase en paz. Se demora mucho su salida de escena y esto supone que la evidente reconciliación con Em llega en las últimas páginas. En concreto, en las últimas cuatro páginas. Cuatro. Que incluyen un epílogo bastante meh en que se celebra la boda. Una pena, pero este desenlace atropellado y un tanto agridulce empeora lo que hasta entonces se había ido forjando poco a poco y con momentos bastante bonitos. Pocos, porque también es cierto que mucho del libro se va en los flashbacks y en las subtramas de unos y otros.

No se puede negar que la pareja que forman es un tanto forzada y avanzan a trompicones. De hecho, se conocían y nunca saltó ninguna chispa entre ellos. Además de por ser policía local y trabajar con su cuñado, Em juega al hockey sobre hielo con él, se ven a menudo en el pueblo y, según se nos cuenta, no hubo muestras de interés mutuo en ningún momento. Un beso sorpresivo, un aparentar ser pareja en la boda, cierto descontrol y sexo... ¿y ya se han enamorado? Bueno, ella sí, pero llega un punto en que se lo confiesa y la reacción de él es bastante decepcionante. De nuevo acabo con la sensación de que la protagonista se merecía algo mejor, si bien Jack no me ha parecido tan malo como Lucas.

Al menos, Em vuelve a ser una protagonista bastante buena. Fuerte, independiente, con las ideas claras, pero también con sus momentos de debilidad muy humana. La autora la humilla de más durante la boda de su ex dándole unos momentos muy ridículos, una tendencia que ya había visto en los otros libros pero que aquí me ha parecido especialmente cruel y exagerado.

En definitiva, otro libro de la saga con elementos muy similares y estructura casi idéntica que entretiene y se lee volado. Te puede sacar tanto sonrisas como lágrimas, aunque, de nuevo, no precisamente por la parte romántica, que es la que más importancia debería tener.

viernes, 15 de septiembre de 2023

Te esperaré solo a ti, de Kristan Higgins

Sigo con la serie Blue Heron, esta saga de cinco libros ubicada en un pueblecito de viñedos del estado de Nueva York. Siendo el tercero, se puede decir que ya he superado el ecuador, así que sólo me quedan dos más. No obstante, el primero me gustó mucho, pero al segundo ya le vi algunos problemas y este tercero ha sido bastante más decepcionante. Vista la progresión descendente, no sé si terminaré la saga del tirón o la dejaré descansar un tiempo. En próximas entradas lo veremos, según escribo esto, no lo tengo nada claro.

Argumento

Colleen O'Rourke está rodeada por el amor... pero éste no termina de alcanzarla. La mayoría de las noches las pasa tras la barra del bar del que es copropietaria con su hermano mellizo, Connor. Allí da consejos a los corazones dolientes y hace de casamentera con gran éxito (hay varios bebés en el pueblo que llevan su nombre o versiones masculinas del mismo) mientras prepara cócteles y sigue soltera a pesar de su atractivo, su simpatía y su facilidad para ligar. Sin embargo, no ha encontrado a nadie que ocupe el lugar que dejó Lucas Campbell, su primer amor y el hombre que le rompió el corazón. También la dejó destrozada su padre, que abandonó a su madre por Gail, una mujer que sólo tiene cuatro años más que ella, con la que tuvo una hija, Savannah. Al menos, la pequeña es un encanto y sus dos hermanastros mayores la consienten  quizás de más.

Ya que la felicidad plena parece que se le escapa, procura que otras personas la encuentren. Su siguiente alma necesitada de ayuda es Paulie Petrosinsky, que tiene tanta fuerza física como timidez para acercarse al chico por el que lleva tiempo suspirando: Bryce Campbell, primo de Lucas y donjuán local.

Diez años han pasado desde la separación de Colleen y Lucas debe regresar al pequeño pueblo desde Chicago, su ciudad natal. Allí deja a su exesposa, Ellen Forbes (sí, emparentada con esos Forbes), su hermana Steph y sus cuatro sobrinas. Su tío, Joe, se está muriendo y necesita su ayuda para poder cumplir sus últimas voluntades: divorciarse de su horrible esposa, Didi, y conseguir que su único hijo, Bryce, asiente un poco la cabeza. No se sabe cuál de las dos tareas le resultará más difícil de cumplir. Dado que va a necesitar tiempo para ello, no le queda más opción que alquilar un apartamento. En una localidad de menos de mil habitantes, cruzarse con su antigua novia será inevitable.

Reseña

Si habéis leído las reseñas anteriores os habréis fijado que hemos dejado de seguir a la familia Holland, lo que es un primer punto que quizás no es tanto negativo como incoherente. La serie se llama Blue Heron por el viñedo que éstos poseen y los libros anteriores estaban protagonizados por dos de las hermanas: Faith y Honor. Teniendo en cuenta que queda soltero (bueno, divorciado) el hermano de ambas, Jack, lo lógico era que el tercer libro fuese para él y cerrar la serie como trilogía o, de querer prolongarla, hacer libros situados en un futuro con Abby y Ned, hijos adultos o casi de la cuarta hermana, Pru. En cambio, la protagonista es Colleen, un personaje secundario, poco más que de apoyo, en los otros libros. Ni siquiera llegué a mencionarla a ella o su hermano Connor en las otras reseñas porque no tenían grandes aportes.

Por separado, Colleen y Lucas son buenos personajes. Ella tiene muchas virtudes como su sentido del humor, su deseo de ayudar a los demás a buscar la felicidad, su adoración por su hermanastra o su preocupación por ancianos como Joe o su propio abuelo. El pasado de él es demoledor. Tiene una historia familiar dura que explica cómo llegó de Chicago a ese pequeño pueblo donde conoció a Colleen y vivió con Joe, Didi y Bryce. Leyendo su historia, siempre me sorprende la trituradora humana que llega a ser EE.UU. con el tema de las facturas médicas y la justicia de puño de hierro con el débil. A su favor también puedo decir que hay un par de secundarios que tienen muy buena evolución o que me parece muy bonita la parte del noviazgo inicial de los dos protagonistas. Por último, todo lo que tiene que ver con Joe y su lento final es muy triste, pero está muy bien tratado y con mucho realismo, así que si tenéis familiares cercanos en esta situación, puede ser una lectura dura en este sentido. Pero hasta ahí. Este libro tenía un potencial que ha desaprovechado. 

El problema de la romántica es que a veces es tan cerrada en sus esquemas que cuesta salirse de lo que se espera aunque la pareja de turno no cuadre. Entre los protagonistas hay química, sí, pero en el pasado. Colleen sufrió mucho por Lucas y él no le dio una disculpa y una explicación completa, pasó página y siguió con su vida mientras ella quedó atascada a pesar de tener todos los líos que quería. Resulta poco creíble que en diez años no haya aparecido nadie que valiese la pena. Encima, él regresa por su tío, no por ella, y saben que se marchará cuando fallezca. Colleen le dice que no quiere nada con él porque no quiere volver a acabar dolida, cosa que sucede aunque se llegue a un final feliz previsible pero poco satisfactorio. En ese intermedio, Lucas no le dice nada que le dé la esperanza de quedarse con ella, allí, o de ver cómo lo podrían llevar si ella se fuese a Chicago... Nada. Incluso en el velatorio de Joe ella actuará como simple camarera y él no se dignará a presentarla a su exfamilia política como la novia que se supone que para entonces ya había vuelto a ser. Muchos detalles que hablan de que realmente entre ellos no hay una buena base, sobre todo por parte de él. 
Tanto Faith como Honor superaron sus primeros amores, ¿por qué Colleen no? Si se marca a un personaje masculino como protagonista, dará igual lo que haga, que llegarán a un final feliz aunque no sea convincente. Habría sido más interesante y realista que durante el libro cerrasen su historia y que, quizá, mientras ella intenta emparejar a Bryce con Paulie, las chispas saltasen con él y de algún modo sucediese lo mismo entre Lucas y Paulie. 

Precisamente, esa pareja que intenta formar Colleen es un desastre. Paulie es una chica deportista, fuerte, lista, muy dulce y buena, pero no un bellezón, que es lo único que parece importarle a Bryce. De partida, hacer un esfuerzo por juntarla con un inútil como ése es de ser mala amiga. Bryce es superficial y mujeriego, se le describe como un niño grande, un inmaduro aunque buenazo. Además, durante casi todo el libro se usa a la pobre chica como alivio cómico por lo mal que viste, por su fuerza bruta, por su incapacidad de hablar cuatro palabras con el chico que le gusta y con los tonos de colorado que coge su rostro. Que su táctica para juntarlos se base en presentarla como una chica desvalida para subirle el ego al otro lerdo es insultante para la pobre además de ridículo. Colleen, que se ve como una Emma de Jane Austen moderna, habrá tenido muchos éxitos, pero esto sería un fracaso a todas luces de no estar en el género que estamos en que los finales deben ser siempre felices.

Aunque en los libros anteriores hay puntillos machistas, en éste me ha parecido que eran mucho más feos y destacables. Casi siempre que se nombra a Gail va parejo el sobrenombre de "el Zorrón" (en inglés es Gail the Tail, que al menos rima). De lo poco bueno que hay en el libro al respecto de ella es el final, en que tenemos su versión de lo sucedido con el padre de Colleen. Se humaniza y deja de ser la caricatura que nos habían presentado, tanto como mujer como en su papel de madre, que estaba pintada con una bruja obsesionada con el peso de su hija. Hasta ese punto, desde la perspectiva de Colleen, siempre se la había descrito como regordeta, pero resulta que Savannah está a un paso de la obesidad y la madre se preocupa por su salud porque es consciente del problema que esto es en EE.UU. por lo que la obliga a comer verdura. Luego, tanto Colleen como su madre están cortadas por el mismo patrón de "soy incapaz de olvidar al hombre que me ha roto el corazón". Puedo decir que me habría gustado que ambas tuviesen el desenlace de la madre: darles una patada a sus respectivos amores. Y como detalle final, la protagonista se emperra en preparar platos complicados para Lucas a pesar de no tener ni idea de cocina, para algo tiene un hermano chef. Es insultante el enfoque cómico tirando a lo ridículo de toda esa parte cuando, para empezar, debería ser él quien se esforzase por ella, no al revés.

Como en los anteriores libros, he reído y llorado un poquito, pero en este caso no por la pareja protagonista sino por el pasado de Lucas o el final de Joe. No puedo negar que ha sido una lectura entretenida con buenos momentos, pero toda la parte romántica tras el regreso del protagonista al pueblo me ha parecido, simplemente, mala. 

martes, 5 de septiembre de 2023

La pareja perfecta, de Kristan Higgins

Como anticipé, sí, voy a seguir la lectura de la saga Blue Heron. El primero, Entre viñedos, me encantó, es justo el tipo de lectura para esta época de calor. Además, ahí conocimos a Honor, la protagonista de este libro. En cierto momento le dijo a Faith que tenía una pareja y se la notaba muy enamorada para, páginas más tarde, saber que la cosa se había torcido. La curiosidad por ver qué era lo que había sucedido me llevó a abrir el libro cuando ni siquiera había escrito del todo la reseña anterior, algo que he hecho en MUY contadas ocasiones, más que nada porque no me gusta mezclar y luego perder el hilo de lo que quería decir del libro anterior. 

Argumento

Honor Holland llevaba enamorada de Brogan Cain desde adolescente y tenían sexo esporádico cada vez que encontraban un hueco en sus apretadas agendas. Sin embargo, no tenían una relación propiamente como tal, se podría decir que eran "amigos con derecho a roce" o algo así. 

A pesar de sentir que todo es unilateral, ella lleva años dándole vueltas a la idea de casarse con él y el momento de lanzarse parece que ha llegado. Tras una revisión rutinaria al cumplir 35 años, su médico, Jeremy Lyon, el ex de su hermana pequeña Faith, procede a informarle de que, si se plantea tener hijos en un futuro, debe empezar a tener en cuenta que a partir de esa edad las probabilidades de complicaciones van aumentando a medida que cumpla años. Aunque intenta tranquilizarla, Honor interpreta este aviso como la señal para dar el paso. El resultado es verse rechazada de plano tras una comparación ridícula e insultante. Hace de tripas corazón y procura disimular como si sólo hubiese sido una idea tonta que había tenido sin pensar demasiado.

Honor va a llorarle sus penas a Dana, su mejor amiga desde hace cinco años. Lo que menos se puede imaginar es que Brogan la llamara unas semanas después para quedar con ella. En vez de con arrepentimiento y diciendo que su idea era maravillosa, la sorprende con que Dana, presente también en la taberna donde han quedado, es ahora su prometida. Incluso lleva el anillo de compromiso que Honor le había descrito con el deseo de que Brogan se lo pusiese un día. La calmada Honor pierde los papeles por primera vez en su vida teniendo una buena pelea con esa víbora traidora. 

El espectáculo lo presencia Tom Barlow, profesor de ingeniería de Manchester que se ha mudado al pueblo siguiendo a su "hijastro no oficial". Tom iba a casarse con su madre, pero falleció en un accidente. Tras la pérdida de la madre. con un padre ausente y unos abuelos que no les quedó más remedio que soportar esa carga sin mucho interés, el adorable niño al que quería como un hijo se había convertido en un adolescente enfadado con el mundo, aunque con motivos sobrados. Claro que eso le incluye a él. De todos modos, su problema más acuciante es que la universidad de cuarta categoría en la que da clases no le puede renovar, así que perderá su permiso de trabajo y, con ello, la posibilidad de seguir en el país y cuidar a ese pobre chico.

Su tía Candace es una de las pocas personas de las que despedirse antes de regresar al Reino Unido. Ésta le sale con una idea en apariencia disparatada: ¿por qué no se casa con una estadounidense? Eso le permitiría quedarse. Para ello tiene una magnífica candidata, la nieta de una amiga: Honor Holland. Cuando la ve, la reconoce, es la mujer de la pelea en el bar. 

Reseña

A Honor la conocimos como hermana mayor de Faith, la más seria, la que llevaba toda la gestión, administración y marketing de los viñedos Blue Heron. Tan volcada estaba en el trabajo que parecía no tener vida más allá de eso. Incluso seguía viviendo en la casa familiar. La que nunca había exteriorizado sus sentimientos se vio de repente rechazada por el hombre que amaba, traicionada por su mejor amiga, humillada y avergonzada. Sumado a esto, el aviso de Jeremy. La autora refleja muy bien esa presión que se nos impone a las mujeres de la maternidad, los plazos, el "se te pasa el arroz". Es horrible porque no es sólo la presión externa, sino la que una se pone encima al entrar en la espiral de angustia vital.

Por otro lado, tenemos sobre la mesa una versión moderna de lo que sería un matrimonio de conveniencia. Honor quiere a alguien a su lado con quien formar una familia y con su inexperiencia para ligar así como las pocas opciones que hay en un pueblo tan pequeño, Tom parece la mejor opción a la vista. Por parte de él, claro, tendría el permiso para quedarse en el país por Charlie. Claro que todo esto sería fraude y puede tener consecuencias tan graves como prisión y multa para una y deportación para el otro. Además, claro, del engaño a sus seres queridos. Hay pros y contras que deben valorar.

La historia entre ambos va avanzando poco a poco. A Honor le dolerá mucho lo sucedido con Brogan aunque Tom le hará olvidarlo con cada beso. No es ella la que complica la relación, sino el miedo de él de volver a caer loco por una mujer que en realidad ama a otro o, peor, terror a que la muerte se la quite. 

Había potencial para tener más momentos tiernos o divertidos en la pareja con esa convivencia incómoda al principio entre dos desconocidos que se unen por interés común. Tampoco ayuda en la relación la tendencia a beber de más de él. Me ha parecido interesante que toque el tema del alcoholismo aunque no le da toda la importancia que quizás debería, se limita a pasar por encima. Me han gustado y no niego que tengan sus buenos momentos juntos, pero le ha faltado un punto extra de chispa. 

En cuanto a Charlie, si la adolescencia es mala de por sí, con sus circunstancias es horrible, así que es normal cómo se cierra en banda y suelta comentarios hirientes a Tom por más que él le quiera. Me ha parecido una subtrama muy triste y realista. Si por algo se puede redimir el protagonista por sus momentos de idiota es por no tirar la toalla con el chico.

Por otro lado, siguiendo con la subtrama sobre la búsqueda de pareja para el padre del libro anterior, aquí el Sr. Holland encuentra a la mujer adecuada que es una que lleva años cerca de él. Es un romance poco romántico pero, en realidad, muy bonito. Además reaparece la pareja anterior, Faith y Levi, y tienen sus escenas dulces.

El libro tiene momentos de humor, quizás menos que el anterior, pero ahí están. Uno de los gags recurrentes es que le da voz a los óvulos de Honor, que están deseosos de tener marcha. No voy a negar que resulta muy raro y que da algo de grima. También, al igual que el anterior, hay un perro que aporta alguna escena cómica. En este caso, Spike, una perrita enana adoptada por Honor, no se lleva precisamente bien con Tom. Si en el anterior, Faith debería castrar a Blue, aquí Honor debería llevarla a un adiestrador. Siguen las peleas de los abuelos, la vida sexual desatada de Pru, la hermana mayor, y otros tantos momentos más, pero diría que el tono humorístico está más moderado aquí.

Hay un punto negativo a destacar y es que resulta raro que la tía de Tom, Candace, que es la que pone en marcha la relación entre ellos, no reaparece en el resto del libro. Habría tenido sentido dedicar unas pocas páginas a que Honor la conociese, quizás llevando con ellos a su abuela. Habría dado para alguna escena cómica y tierna y quizás de recuerdos de las ancianas y el libro habría quedado mejor cerrado.

Como con el anterior libro, he sonreído y he soltado alguna lagrimita, aunque me ha llegado un poco menos y eso que me he sentido más identificada con la protagonista. Lectura entretenida y ligera con algunos momentazos por los que merece la pena, pero menos memorable.

miércoles, 30 de agosto de 2023

Entre viñedos, de Kristan Higgins

Hoy vengo con una ración de romántica de una autora que aún no conocía. Este libro es el primero de cinco de una serie titulada Blue Heron. Los siguientes, claro, irán protagonizados por algún personaje que conocemos aquí. Por ejemplo, el siguiente tendrá a Honor, hermana mayor de la protagonista de éste, así que es probable que caiga próximamente. Hay varios motivos por los que quizás me lea la serie del tirón: con este calor que hace (el libro en realidad lo terminé a principios de mes), lecturas ligeras son las que más apetecen; no quiero acumular series a medias; no quiero tener que refrescarme la memoria de quién era quién si espacio mucho los libros. Hice lo mismo con los cinco libros que también formaban la serie de los Hathaway, de Lisa Kleypas, y fue una buena decisión. En las siguientes entradas lo iremos viendo.

Argumento

Faith es la menor de los cuatro hermanos de la familia Holland, propietaria de los viñedos Blue Heron. Éstos llevan generaciones dedicadas al negocio familiar en el pequeño pueblo de Maningsport (estado de Nueva York) del que son una de las familias fundadoras. Los abuelos, ya retirados del negocio, no paran de discutir y de desear quedarse viudos; mientras trabaja con sus hijos en el viñedo, el padre sigue recordando a su mujer fallecida; Pru, casada con dos hijos casi adultos y en plena etapa de experimentación sexual con su marido, es la que controla la parte agrícola; Jack, el único varón de los cuatro, lleva todo el tema de calidad del vino; Honor es la que se encarga de la gestión y administración. La sorpresa que nadie esperaba, Faith, la princesita de la casa, al no encontrar su hueco en el trabajo del viñedo se dedicó a la arquitectura paisajista.

Aunque su situación es más que acomodada, la vida de Faith no ha estado exenta de sufrimiento. Primero porque desde pequeña sufre ataques epilépticos, pero sobre todo cuando, con doce años, su madre falleció en un accidente de tráfico yendo con ella en el coche. 

La felicidad regresó a su vida al conocer a su príncipe azul: Jeremy Lyon. Los jóvenes hacían una pareja adorable y siguieron juntos hasta comprometerse. Sin embargo, el día de la boda, Levi Cooper, el padrino y mejor amigo de Jeremy, le dio el empujón que necesitaba para sincerarse con ella: era gay. La ceremonia, claro, se suspendió y, destrozada, Faith se marchó a San Francisco donde terminó instalándose y viviendo durante tres años.

Allí seguía, acumulando fracasos amorosos, hasta el día en que recibe una llamada de su hermana Honor que la insta a regresar a casa. Hay una cazafortunas hortera rondando a su padre sin que éste se dé cuenta de nada. Antes de que caiga en sus garras, Faith deberá buscarle una mejor candidata si el hombre quiere volver a enamorarse. De camino, la joven tiene en mente un proyecto para un viejo granero derruido y olvidado en los viñedos. Es hora de volver, enfrentarse a su ex y al tipo al que responsabiliza de lo sucedido. Claro que ahora es jefe de policía del pueblo, así que esto será complicado. Ya en su reencuentro, Levi le pone una multa por exceso de velocidad.
 
Reseña

La serie se publicó originalmente bajo el sello de Harlequín, así que esto da bastantes pistas del tipo de historia que vamos a encontrar. Y no lo digo a malas, los que han caído hasta ahora han sido libros simpáticos, con su punto emotivo y que incluso han tocado algún tema delicado. No han sido demasiados, pero mi favorito de momento es Amanecer contigo. Entre viñedos se sitúa muy cerca de éste.

Ha sido pura casualidad que hace poco leyese el manga She likes homos, not me porque el conflicto de partida es prácticamente el mismo, sólo que ahí el punto de vista seguía al chico gay y aquí tenemos a la chica engañada. Por supuesto, me ha gustado más cómo se toca el tema aquí. En primer lugar, la pareja empieza a salir cuando Jeremy no tenía clara su orientación y se mantiene durante mucho tiempo porque realmente quiere a Faith, si bien no de la forma romántica y pasional que ella creía. También prefiero esta versión porque los sentimientos de ella importan y porque aquí no hay la toxicidad de ese manga (blanqueaba la pederastia, el incesto, las infidelidades...). El contexto es muy importante, claro, y una cosa es Japón y otra EE.UU., aunque hablamos de un pueblo pequeño y bastante conservador. Vamos, que "salir del armario" en ambos lugares resulta algo delicado, pero mientras lo que se refleja en el manga parece de los años '80, aquí, salvo por la sorpresa inicial, no se desprende ni una pizca de homofobia, lo más son prejuicios de que los gays se supone que deben tener ciertos gustos musicales o de ropa. Esto ya no sé si es más porque realmente es un tema en el que se ha avanzado bastante, incluso en pequeños pueblos rurales, o si la autora peca un poco del optimismo del género de la romántica. 

¿Puede una mujer estar tan ciega de que el hombre con el que está desde que era adolescente sea gay y no darse cuenta? La autora hace un buen trabajo al construir a Faith para que esto sea creíble. No sólo es una chica ingenua y bastante cándida sino que hay otros elementos tristes y amargos tras esa fachada de alegría y simpatía por los que de manera inconsciente prefirió no ver ni pensar en ciertos detalles que podrían no cuadrar en su novio. Y hasta aquí puedo leer. Si tenéis curiosidad tendréis que leer el libro. En cuanto a cómo será su relación al regresar ella, creo que la autora lleva muy bien ese delicado momento.

De todos modos, todo esto era el punto de partida. Durante el libro se van contando fragmentos del pasado para acabar entendiendo a los protagonistas que son Faith, Jeremy y también, claro, Levi. El primero es su pasado pero es evidente, porque estamos en el género que estamos, que el segundo será su futuro y que acabarán juntos. Cómo se llega a eso es un viaje que he disfrutado mucho, me ha puesto el corazón calentito aunque he tenido momentos de querer estrangular a uno o a la otra, no lo niego.

Levi es un protagonista masculino más que decente. De niño pobre a jefe de policía del pueblo hay un largo trayecto en el que le suceden muchas cosas, algunas buenas pero también muchas malas. Creo que mejor no cuento más porque merece la pena descubrir su historia. También decir que su amistad con Jeremy es muy bonita y me alegro que la autora le dejase el espacio que se merece en el libro.

En cuanto a la relación de Faith y Levi, no creo que se pueda decir que es del tipo "de enemigos a amantes" aunque casi. Ella siempre ha tenido la sensación de que él la detesta, demasiado tonta y cursi. Incluso tiene una escala de miradas de aburrimiento que le lanza, aunque quizás eso está más en su cabeza de lo que en realidad piensa él de ella. También, claro, hay resentimiento por parte de ella por haber destrozado sus plantes de felicidad con Jeremy, por mucho que a la larga fuese lo mejor. La tensión romántica y sexual entre ambos está ahí desde bien pronto, es una relación que se fragua lentamente porque deben ir superando sus respectivos prejuicios y rencor.

De la parte sexual cabe decir que el libro es un tanto blanco. La autora no llega a describir la acción, se limita a los momentos previos y posteriores, con algún recuerdo del momento poco explícito, así que puede ser una buena opción de lectura si os gusta más la "romántica" que la "erótica" y preferís que las páginas que las escenas de cama se llevan en otros libros vayan dedicadas a otros momentos. 

Como primer libro de una serie tiene la pega o la virtud, según se mire, que debe presentar al grueso de los personajes que aparecerán en el resto de libros, así como describir todo el contexto. Esto supone que, con lo grande que es la familia de Faith a los que se deben sumar los amigos del pueblo, resulta un tanto caótico todo hasta que tenemos identificado quién es quién y qué lazos existen entre ellos. 

La autora tiene un estilo ligero y mete bastantes situaciones cómicas, algunas realmente hilarantes. Tenemos a Blue, el perro salido de Faith que se engancha a la pierna de Levi siempre que le ve, algunas de las "misiones" de éste en el pueblo, la infructuosa búsqueda de una pareja para el padre de Faith o para ella misma y un puñado de momentos más que, como mínimo, te sacan una sonrisa. También están las peleas de los abuelos, pero lo cierto es que en algunos momentos me parecieron excesivas las puyas que se lanzan, algunas hirientes, y ya ahí perdió la gracia.

Reconozco que es un libro que me ha sacado tanto risas como alguna lagrimita, así que puedo decir que lo he disfrutado mucho. Lectura ligera que da lo promete e incluso un poco más. Buen equilibrio entre el drama, la parte romántica, los puntos cómicos y el desarrollo de personajes.

viernes, 5 de mayo de 2023

La estrella más brillante, de Marian Keyes

Si recordáis mi reciente entrada de las estadísticas lectoras, el listado empieza en 2010 y, de ese año, ya sólo me quedan siete libros por leer. Bueno, pues la cosa se reduce a seis dado que éste es uno de ellos. 

En anteriores ocasiones, cuando he hecho ronda de lectura año a año, no era el elegido por varios motivos como que me llamaban más otros títulos (por ejemplo, la colección de Jane Austen que adquirí es de ese año), pero también porque es bastante tocho (tiene unas 550 páginas) y estaba convencida a estas alturas que no me iba a gustar. Veamos si se ha cumplido esa predicción.

Argumento

El nº 66 de la calle Star, en Dublín, es un pequeño bloque de cuatro plantas al que llega una presencia que nadie puede ver, pero que sigue a todos los que allí viven, descubriendo sus historias, sus secretos y sus pasados.

Empezando de arriba hacia abajo, en el ático reside Katie, de casi 40 años y relaciones públicas que se encarga de controlar y llevar a donde deben estar a los famosos que actúan en la ciudad. Su novio es Conall Hathaway, cuyo trabajo, por el que le pagan una millonada, es ir a las empresas que otras mayores absorben para hacer despidos y reorganización de lo salvable. Vamos, todo un tiburón adicto al trabajo. Y le tocó encargarse de la empresa de Katie.

En el siguiente apartamento vive Lydia, una taxista veinteañera que comparte piso con dos polacos con los que no se lleva precisamente bien. Uno de los motivos de la tirantez entre ellos es que la chica se niega a fregar ningún cacharro.

Ya en la primera planta vive Jemima con su perro Rencor. La anciana se dedica a leer las cartas por teléfono con sorprendente acierto aunque ella procura que el tiempo de las llamadas sea mínimo para que no se arruinen las, mayormente, mujeres que usan el servicio. Para su alegría, su atractivo hijo Fionn va a pasar con ella un tiempo ya que le han contratado para presentar un programa de jardinería.

Por último, en la planta baja, quienes viven son el matrimonio formado por Matt y Maeve. Una pareja que no podrían estar mejor hechos el uno para la otra. Sin embargo, hay algo que se interpone en su aparente felicidad.

Reseña

Debo decir que no podía estar más equivocada con lo que creía que me iba a encontrar. El libro me ha gustado mucho y me ha sorprendido. Tengo entendido que Marian Keyes fue una de las precursoras del llamado subgénero romántico chick-lit, un subgénero con fama de superficial. De mejor a peor, las lecturas que he hecho que se podrían meter ahí serían Susana and Co., Y lo que surja y Un amor inesperado. Nada para echar cohetes realmente y el último, directamente, horrible. De hecho, por lo que he estado leyendo, la propia Keyes renegó del término durante mucho tiempo. Sin embargo, si todo lo que he leído chick-lit fuese como este libro, estoy segura de que no tendría tan mala fama y yo misma no tendría una imagen tan negativa del mismo.

El libro empieza planteando un gran misterio: ¿Quién o qué es esa presencia que nos narra y sigue a quienes viven en ese bloque? ¿Un fantasma? ¿Un ángel? Esa intriga aumenta cuando caemos en el detalle que los capítulos hacen una cuenta atrás empezando desde el día 66. ¿Qué sucederá cuando la cuenta atrás llegue a cero?

A pesar de esa intriga inicial, debo poner el único pero que se me ocurre al libro, y es que me costó engancharme y entrar a la historia. Estaba siguiendo las vidas de unos personajes sin conflictos y sin que pareciese que tuviesen nada destacable. Error. Como suele pasar con las personas a las que conocemos, no es hasta que el trato se hace más íntimo o pasamos más tiempo en su compañía que no descubrimos que cada cual carga su cruz y tiene sus propios problemas. Pues esto es lo que pasa en este libro. Vamos viendo cosas que en principio no chirrían pero acabamos descubriendo que detrás de ellas hay más de lo que parece. Quizás el ejemplo más claro que os puedo poner es el porqué a Lydia no le da la real gana de fregar un triste cacharro, algo que obviamente cabrearía a cualquier compañero de piso. Una vez empiezo a ver que el libro no es lo superficial y hueco que me temía, el enganche aumenta hasta un final mucho más intenso de lo que habría podido imaginar.

Con todo, el estilo es muy liviano y los capítulos pasan rápido. No es un libro para reír, pero en muchos pasajes tienes la sonrisa en la boca. Si al principio leía unas 30 páginas cuando cogía el tocho, creo que la noche que lo terminé cayeron más de 100.

Con ese tono tan liviano sorprende los temas tan espinosos que acaba tocando. Si se sabe leer entre líneas, algunos los descubriremos o intuiremos antes de que la autora nos los ponga sobre la mesa directamente. No quiero decir cuáles son para no quitar la sorpresa a quien se anime a leerlo, pero si lo mismo el saber cuáles son los que están ahí os motiva a pillar el libro, entonces lo pongo como destripe y que ya cada cual decida. Así, estos temas duros serían [Destripe] el infradiagnóstico en mujeres, la carga de los cuidados sobre las mujeres, violación y puesta en duda del testimonio de la víctima, depresión, ideas suicidas, la madurez y lo que supone socialmente para una mujer llegar a los 40, infidelidad, familia que no da apoyo... [Fin de de destripe]. Me limito a decir que si alguien me hubiese dicho que se podría asegurar que este libro toca temas con enfoque feminista me habría reído en su cara. Marian Keyes ha entrado en mi lista de autoras de las que buscar todos sus libros para leerlos en un futuro. Espero que estén a la altura de éste.

En cuanto a la parte romántica del libro, hay un poco de todo. Tenemos a Maeve y Matt que tienen una historia preciosa y un poco rara de cómo se unieron, a Lydia que vive más libremente las relaciones o a Katie y Conall con las dificultades fruto de la falta de confianza de una y del exceso de trabajo del otro. Entre algunos de ellos se interponen otros personajes y la cosa se complica, pero el final de todas las historias me ha parecido satisfactorio.

En definitiva, un libro al que quizás le cuesta un poco arrancar aunque tiene su motivo para ello. El puñado de personajes al que seguimos es muy variado, algunos caerán mejor que otros, de ahí que sea bueno que haya un elenco bastante amplio. Toca temas muy interesantes y, aunque son muy duros, lo que prima es un enfoque ligero y de personajes que se sobreponen a las dificultades. 

viernes, 17 de marzo de 2023

Un bonsái en la Toscana, de Isabel Keats

Hoy toca nueva reseña literaria, en concreto del género de la romántica contemporánea. Una lectura ligera y entretenida de una autora de la que aún no había probado nada, aunque he visto que tiene ya un buen número de novelas publicadas. Os dejo su web.

Este libro formó parte de una colección del desaparecido Círculo de Lectores. De la misma también formaba parte No me prives de tu piel y, visto lo visto, no parece haber sido un acierto pues ya van dos libros (de seis que fueron en total) que no me han convencido. Al menos no es el nivel de horror que fue aquél.

Argumento

Robert Gaddi es un prestigioso médico dedicado en cuerpo y alma a la investigación. Con el proyecto que tiene entre manos está a punto de hacer un descubrimiento que cambiará el mundo: una vacuna contra el cáncer. Sin embargo, por horrible que esto sea, hay gente poderosa que no quiere que vea la luz su hallazgo. 
Una noche que regresó de manera inesperada a su laboratorio se encontró un par de tipos husmeando en su ordenador. Tuvo una pelea con ellos y los ahuyentó. Ian Doolan, su jefe de proyectos, y Charles Cassidy, jefe del FBI y amigo de Robert, coinciden en que las amenazas han llegado demasiado lejos y deben poner alguna medida de protección a Robert.

Tres días después, en el edificio del FBI, Charles le presenta a Robert a Lian Zhao, la que será su guardaespaldas. La joven bajita, rubia y de ojos azules no tiene nada de asiática, pero es una experta en kung fu que ya ha realizado trabajos de protección con éxito. Con su habitual mala leche, Robert se niega, pero no le queda otra opción que aceptar a la joven a su lado. No lo sabe en ese momento, pero le va a salvar la vida de muy diferentes formas.

Reseña

¿Recordáis la serie House? Pues Robert es su protagonista. Tiene su misma cojera acompañada de bastón, su misma genialidad médica y su misma mala baba y amargura. Y Lian, por su parte, aunque ya hay muchas más diferencias, también recuerda un poco a la Dra. Cameron: joven, guapa y capaz de contrarrestar sus salidas de tono y aun así enamorarse del viejo cascarrabias. 

El libro tiene varias subtramas y creo que la mejor forma de reseñarlo es comentar un poco de cada una. Para empezar, la que da pie al argumento es el tema de la vacuna milagrosa contra el cáncer. Lo cierto es que sirve para poco más que dar el punto de partida y tener algún momento de tensión hacia el final. El resto del libro no tiene mayor trascendencia que leer cómo Robert se encierra en su despacho a trabajar. Una pena porque podría haberle sacado mucho más provecho. Además, resulta previsible que va a haber un malo y quién va a ser.

Luego, o más bien, antes, el libro realmente empieza con una situación muy oscura: el secuestro de una niña pequeña tras salir de un tiovivo. Lo cierto es que lo primero en lo que pensé fue que este hecho y esta niña tendrían relación con Robert y explicaría su carácter amargado y furioso. Pero no. Por un lado, porque según avanzan los capítulos vemos que en realidad es la historia de Lian. Por otro, porque se nos acaba contando qué ha hecho de Robert un tipo tan desagradable como llega a ser. Seguro que no os sorprende saber que es una mujer muy mala, qué si no.

Y así toca hablar de Lian. Por mucho que tengamos toda su historia en pequeñas dosis, en ningún momento llega a resultarnos creíble. Menos cuando sabemos hacia el final cuáles son sus orígenes. Hay tantos detalles que chirrían que hay que hacer un auténtico acto de fe. Habría sido más interesante y más realista que fuese una mujer asiática. Por lo demás, es un personaje muy "zen", tranquila y calmada. También es muy inocente así que, como en el mismo libro se describe, es una extraña mezcla de anciana sabia, ingenuidad infantil y cuerpo de veinteañera. También es una pena que sus habilidades de guardaespaldas no sean aprovechadas todo lo que podría.

El romance entre ambos es lento y se agradece. Dos personajes tan opuestos tardan en superar sus diferencias y conectar. Reconozco que tienen algunos momentos muy bonitos juntos. No obstante, no han conseguido emocionarme en ningún momento y mayormente se debe a la personalidad de Robert. Posesivo, con momentos violentos y desagradables de más. Además, cansa que se recurra al cliché de una notable diferencia de edad siendo él maduro y experimentado y ella inocente aunque segura de sí cuando llega el momento. En este sentido también peca de caer en que él se vea, en cierto modo, salvado de su amargura por la joven pura y amable. Es de las pocas lecturas de este género en que me habría gustado más y habría visto más lógico que no acabasen juntos.

De secundarios, la única con cierta relevancia es Nella, la vieja ama de llaves del castillo de Robert en la Toscana. Un estereotipo con patas de señora maternal, estricta cuando es necesario, cariñosa, algo cotilla y sabia consejera.

En definitiva, un libro entretenido que da para unas horas de lectura ligera con unas pocas dosis de intriga y romance. Ya está, no le pidáis más. Personalmente, lo habría disfrutado más si el protagonista no me hubiese parecido, como en el mismo libro lo llaman, un capullo.