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sábado, 20 de enero de 2024

El Conde de Montecristo, de Alexandre Dumas

Aprovechando la relativa tranquilidad (JA!) de las fiestas, me pareció un buen momento para coger esta historia tan extensa que lleva años en mis estanterías. En concreto, la edición que tengo es de una colección llamada La flecha negra, tomando el título de una novela de Robert Louis Stevenson (y que es un volumen de la misma), que sacó en 1998 el desaparecido Círculo de Lectores. De esta colección ya había leído Los tigres de Mompracem, La hija del capitán y El prisionero de Zenda, mucho más breves que el gran clásico con el que vengo hoy. De hecho, la historia se divide en dos volúmenes y, en total entre ambos, tienen unas 1.300 páginas. Sin contar las historias que forman sagas de varios libros, como novela unitaria, creo que lo más extenso que había leído hasta la fecha es Lo que el viento se llevó, ahí es nada.

Parece que se han alineado los astros porque justo estaba terminando de leerla cuando vi un anuncio en televisión de que la editorial Planeta DeAgostini va a empezar una colección con las novelas del autor y justo los dos primeros volúmenes son los de El Conde de Montecristo. Dado que son ediciones con grabados, os animo encarecidamente a que aprovechéis si no tenéis ya el libro por casa. Yo voy a resistir la tentación, pero veré si puedo coger alguno de los siguientes. La web de la colección está aquí.

Argumento

Edmond Dantès es un joven marinero, segundo al mando de El Faraón, barco mercante de la compañía Morrel. Regresando a Marsella, el capitán falleció dejándole a Edmond un par de tareas como últimas voluntades. Primero parar en la Isla de Elba y luego llevar la carta que le diesen ahí a la dirección de París que figurase en la misiva. Cumplida la primera parte cuando atracan en el puerto el 24 de febrero de 1815, quedaba la segunda. No obstante, antes tenía que hacer otras cosas. Para empezar, debía hablar con el señor Morrel, que casi le dejó garantizado que él sería el siguiente capitán de El Faraón a falta del visto bueno de su socio. Lo siguiente fue llevar esa buena nueva con el dinero ahorrado a su anciano padre y, por último, fue a ver a Mercedes, su adorada novia, a la que pidió matrimonio y con la que planeaba casarse al día siguiente antes de ir a cumplir su tarea en París. El futuro no podía ser más feliz y prometedor para el joven, capitán con sólo 20 años y felizmente casado.

Sin embargo, cuando la felicidad y la fortuna se desborda, la envidia permea en corazones codiciosos y celosos: Caderousse, sastre avaricioso, vecino del padre de Edmond; Danglars, sobrecargo de El Faraón que ansía el puesto de capitán; Fernando, enamorado de Mercedes a pesar de ser su primo y al que ésta ve sólo como un hermano. Los tres maquinan un plan basado en una falsa acusación que el sustituto del procurador del rey en Marsella, Villefort, termina de enredar. 

Reseña

En el argumento he contado lo mínimo y seguramente, sólo por referencias, sabréis cosas que suceden a partir de ahí. Lo cierto es que yo he llegado a esta novela en blanco. He esquivado las adaptaciones que ha tenido con los años y casi que lo agradezco. Dada la extensión de la historia, dudo que en formato película se le haya podido hacer justicia, aunque en (mini)serie sí que supongo que algo decente debe haber. Por lo que he estado viendo, lo que más me llama la atención es Gankutsuou, una adaptación a anime de 2004-2005 con elementos futuristas. Recuerdo que tuvo muy buenas críticas en su momento.

Debo decir que al principio tuve que pausar la lectura para documentarme del contexto histórico, pues tiene mucha relevancia en los primeros compases del argumento. Recomiendo leer algo sobre el monarca Luis XVIII, Napoleón Bonaparte y los llamados 'Cien Días' porque este periodo es clave para la historia del protagonista. Una vez pasado, el contexto histórico es mucho menos importante y en parte es una pena, porque le daba a la trama un punto extra de verosimilitud y de interés.

Aunque el número de páginas que tiene puede asustar en un primer momento, es una lectura entretenida que no se llega a hacer pesada en ningún momento pues siempre están sucediendo cosas. El libro lo podéis encontrar catalogado en algún sitio como "folletín romántico" (por ejemplo, esto lo pone la solapa de mi edición), lo que me resulta un tanto insultante, al menos por la primera palabra. Es una obra de grandes aventuras, muy intensa en los sentimientos humanos de amor y odio, con muchas referencias a novelas u óperas de las que, reconozco, se me han escapado no pocas de éstas. Además, es una historia fascinante en la que en cierto modo se cuentan otras dentro de la misma. 

Quizás lo que peor he llevado es la inmensa cantidad de personajes que hay, sobre todo cuando la acción se traslada a París llegado cierto momento. Allí éstos se multiplican y me costaba ubicar quién era quién en algunos secundarios. No es muy grave esto porque a los principales se les tiene ubicados y el autor los condujo con gran habilidad por diferentes caminos. Quizás pecó de caer en que los buenos eran muy buenos, santos y puros, pero los malos eran lo peor, sin ninguna remisión ni justificación.

¿Y qué decir del protagonista? Ah, difícil respuesta sin entrar en destripes. Edmond Dantès resulta un personaje fascinante por todas las fases por las que pasa. Joven bueno y feliz, luego la confusión, el miedo, la desesperación... Y esto sólo al principio. De verdad que recomiendo que os animéis con este clásico para conocer toda su historia. ¿Se puede decir que es bueno o que es malo? ¿Un villano, un héroe o un anti-héroe? Queda un poco abierto a interpretación y también a la moral que cada cual tenga. ¿La venganza es justificable? ¿Siempre? ¿Incluso si se excede más allá de las personas que causaron el daño? Al hilo de esto, en la recta final, [Destripe] que por sus tejemanejes muera un niño inocente (también digo que el crío era insufrible y, la verdad, cero pena) le tendría que haber despertado mayores remordimientos. Que sí, los tiene y repercute en dudas que siente por lo hecho hasta el momento o que no arruine del todo a Danglars al final y le acabe quedando una pequeña cantidad que, por las cifras que se han visto en el libro, le daría para vivir austeramente hasta el final de sus días. [Fin de destripes].

Mucho más criticable me parece en realidad [Destripe] lo de dejar que un hombre al que quiere como un hijo se pase un mes entero llorando la muerte de su amada cuando estaba en realidad viva. Me pareció totalmente injustificado. Y por último, que se acabe enamorando de una joven a la que dobla la edad y a la que cuidó como una hija tras rescatarla de la esclavitud, por mucho que fuese ella la que dice amarle primero, me chirrió mucho. Claro que esto no estaba tan mal visto entonces [Fin de destripes]. Digamos que estos puntos finales empañan un poco lo buena que me ha parecido el resto de la novela.

Si no se está habituado a leer clásicos, la extensión de esta historia puede ser excesiva, pero, por otro lado, cuesta separarse de las páginas en las que hay tantos personajes que seguir, tantas pasiones humanas, positivas y negativas, y tantos sucesos increíbles que vivir. Quizás haya que tirar un poco de credulidad para aceptar que todas las piezas encajen al final como el autor pretende, pero se le consiente con la gran historia que desarrolla. Nunca es tarde si la dicha es buena y me alegro de haberme animado al fin a sumergirme en este gran clásico.

lunes, 25 de diciembre de 2023

Colmillo Blanco, de Jack London

Quienes me sigáis por aquí desde hace tiempo ya os habréis dado cuenta que mis reseñas van por rachas. Una tanda de anime, otra de manga, otra de libros juveniles y así. Pues se ve que estoy en una de mis rachas de clásicos literarios (más o menos modernos) y es que van cuatro seguidas de historias que ya tienen sus añitos, aunque totalmente dispares entre sí.

También es cierto que me apetece ir tachando libros del listado de los 1001 libros y estaba segura que éste era uno de ellos. Pero no. Cuando lo terminé y fui al  documento con la lista vi que el único que sale del autor es La llamada de la selva. Menudo chasco más tonto.

Argumento

Las Tierras Vírgenes de Canadá eran un mundo salvaje, duro y cruel tanto para humanos como para animales. Comer o ser comido. Matar o morir. Así eran las cosas cuando la fiebre del oro atrajo a muchos buscando fortuna a finales del siglo XIX.

Esta historia comienza precisamente tras la muerte de un hombre en estas inclementes tierras. Dado que era un lord, pudieron pagar el traslado de su cadáver para ser repatriado a su hogar. El primer tramo del trayecto lo cubrían dos hombres que portaban el ataúd en el trineo tirado por seis perros. Estaba siendo un invierno muy duro y pocas criaturas se movían en el bosque. Cuando una manada de lobos hambrientos los empezó a seguir, dio comienzo una dura batalla de estrategia y resistencia.

De esa misma manada nació Colmillo Blanco, un lobo con un poco de sangre de perro corriendo por sus venas. Desde que salió por primera vez de la cueva que fue su hogar, tuvo que aprender las leyes duras que regían su mundo. Primero las de la naturaleza y, más adelante, las del ser humano. 

Reseña

Ha dado la casualidad de que hace justo diez años leí La llamada de la selva (o "de lo salvaje", según la edición, lo que realmente le pega más), la primera novela de este autor que me animaba a probar. Hoy vengo con lo que se podría considerar la otra cara de la moneda de esa misma historia pues las tramas de ambas son paralelas sólo que van en sentidos opuestos. Si en aquélla teníamos a Buck, un perro en el que se despertaban sus instintos heredados de generaciones anteriores de seres libres y salvajes, aquí el proceso es el contrario, con un lobo con muy poco de perro que se va adaptando a la vida con los humanos. 

Lo cierto es que me podría limitar a repetir lo que decía en la otra reseña porque son historia hermanas en el estilo y el tipo de circunstancias que viven los protagonistas de cuatro patas. No obstante, como realmente recuerdo muy poco de aquel libro, me voy centrar en hablar de éste sin hacer más comparaciones.

Colmillo Blanco se estructura en cinco partes de tres a seis capítulos. La primera parte, que es la más breve, es la que narra la aventura de los dos viajeros que trasladan el ataúd. Digamos que es un prólogo que se podría leer casi como relato corto independiente. La historia de Colmillo Blanco empieza realmente en la segunda parte, primero conociendo a los padres de éste, dos miembros de esa manada hambrienta, llegando a su nacimiento y, a partir de ahí, siguiéndole a él.

El autor hace mucho hincapié en la idea del entorno y las circunstancias como moldeadores del carácter de uno. Varias veces usa la metáfora de la arcilla a la que se le da forma, no sólo para Colmillo Blanco, sino también para algunos humanos. Esto, la capacidad de adaptación a los cambios y la idea darwinista de la supervivencia del más fuerte son las claves de toda la historia.

El libro tiene muchos momentos fuertes y duros, no adecuados para estómagos sensibles. Es ese tipo de realismo brutal y descarnado, casi como si viésemos un documental. Y luego pasamos de esa crueldad de la naturaleza a la crueldad humana, con algunos personajes realmente odiosos y escenas que te llenan de rabia. Por suerte, no todo va a ser maldad en la vida del peludo protagonista y también conocerá el amor y la ternura.

A pesar de la escasez de diálogos, el libro tiene un buen ritmo y no aburre en ningún momento ya que no se excede en descripciones farragosas como podría temerse. También le veo la virtud que no "humaniza" a los animales. No razonan como tal, pero nos muestra las cosas desde el punto de vista animal, resultando todo bastante realista.

Sí que hay que reconocer que peca de un racismo poco disimulado. Para Colmillo Blanco, los humanos somos "dioses": podemos usar palos y piedras, crear fuego y refugios. La cuestión es que establece que los blancos, que aparecen ya en la cuarta parte, son muy superiores a los indios. Esto se basa en las construcciones del poblado al que le llevan, edificios sólidos de troncos frente a los tipis indios. Esto queda establecido como un hecho sin más reflexión por parte del autor y, desde una perspectiva actual, la verdad es que chirría. Es lo que tiene que el libro fuese escrito en 1906.

En definitiva, si os veis con ánimo de enfrentar algunas escenas brutales, las dos novelas son muy recomendables. Duras, intensas, pero fascinantes. Relatos de aventuras con altas dosis de crudeza pero algún momento esperanzador que acaba logrando que superar los pasajes más feos merezca la pena. Un viaje de ida y otro de vuelta de lo salvaje a la civilización.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Reseñas del Maratón Breve (2): El prisionero de Zenda y La hija del capitán

Para este reto de lectura decidí hacer mini-reseñas de lo que iba leyendo y así procurar que todo tuviese una pequeña opinión, aunque sólo sean un par de párrafos. Además, voy a intentar agruparlas de dos en dos (puede que en alguna entrada haya más, según el contenido), procurando seguir una temática común para que haya cierta relación entre los libros. La de esta entrada sería el género de los clásicos de aventura. Ambos pertenecen a la misma colección de Los tigres de Momprocem que lleva años por mis estanterías, desde que era una cría. En el fondo es mejor que no los leyese entonces. No es que sean muy áridos, ni mucho menos, pero creo que siempre viene bien tener cierto bagaje cultural y algo de edad para poder disfrutarlos. Por orden de lectura, están aquí las lecturas #2 y #4 de la maratón.

El prisionero de Zenda, de Anthony Hope

Rudolf Rassendyll, un joven inglés pelirrojo y con una llamativa nariz puntiaguda, rasgos que se asemejan curiosamente a los de algunos miembros de la familia real de Ruritaria, dispone de unos meses libres antes de que un conocido sea nombrado embajador y a él le asignen el papel de agregado.

Precisamente en los próximos días va a celebrarse la coronación del nuevo Rey, su primo lejano, y decide viajar a Ruritania mintiendo sobre sus planes a sus familiares, que lo desaprobarían. 

Tras un encuentro fortuito en los bosques, y por ser físicamente, incluso en la voz, exactamente igual al Rey, los partidarios de éste lo hacen pasar por tal, ya que no puede llegar a tiempo para la coronación. Al regreso de ésta, se encuentran con que el Rey ha sido secuestrado por su traidor hermano, Michael el Negro, por lo que Rudolf deberá seguir desempeñando el papel de monarca hasta que consigan liberar al auténtico sin que nadie descubra el teatro.

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Sinceramente, no hay mucho que decir de la novela. Estamos ante una historia de aventuras pura y dura con sus momentos de peleas, planes de complicada resolución, complots, algo de romance y muy buen ritmo. Una lectura que, si os animáis a probarla os dará unas horas de entretenimiento, pero ya. 

Aunque tiene buenos momentos y algunos detalles interesantes, está lejos de ser una historia memorable. Al menos, el desenlace, aunque previsible en líneas generales, no es el perfecto *happy-end*, lo que se agradece mucho y salva bastante la valoración final.

La obra peca de personajes planos. Estamos ante el cliché de buenos muy buenos y malos muy malos. Aún así, el protagonista tiene algunos momentos más que decentes en los que brilla su inteligencia y coraje, además de otros en los que lucha contra sus propios deseos egoístas al plantearse que podría seguir desempeñando el papel de Rey hasta el fin de sus días. Ahí radica su única complejidad, que ya veis que no es demasiada, pero cumple con lo que se podría esperar. Por otro lado, Rupert, uno de los secuaces del malvado hermano, es con diferencia el personaje más interesante. De hecho, el autor le dio una novela propia.

Pero me tengo que parar en el aspecto que más me ha desagradado (seguro que lo adivináis): su misoginia. Y es que vale que sea un clásico, pero el tratamiento de las mujeres deja muchísimo que desear, tanto por la simplicidad de sus personalidades como por la forma en que son vistas por el protagonista. Quizás valga el ejemplo de la siguiente cita: "Le hablé un tanto duramente, pues creo que no hay nada reprobable en infundir un poco de temor a una mujer que se siente inclinada hacia uno y suavicé el efecto entregándole un lindo presente". Con todo, la entereza de Flavia, la prima del Rey, salva un poco este aspecto tan negativo a ojos actuales.



La hija del capitán, de Alexander Pushkin

Piotr Andréich Griniov, el único hijo vivo de un exoficial del ejército, cuando cumple 17 años es enviado a Oremburgo para que realice servicio militar. Durante el viaje, se pierde en una ventisca, pero es rescatado por un hombre misterioso. Antes de seguir el viaje le da, como muestra de agradecimiento, un abrigo de piel de liebre.

Al llegar a Oremburgo, es asignado a la fortaleza de Belogorsk al comando del capitán Iván Mirónov. La fortaleza en realidad consiste de un cercado alrededor de una villa y la esposa del capitán, Vasilisa, es realmente la persona al mando. Cuando Piotr es invitado a comer a la casa de los Mirónov, conoce a la hija del capitán, María Ivánovna y, con el paso de los días, se acaba enamorando de ella. Esto le causa problemas con Shvábrin, un joven con quien había trabado amistad, que había sido rechazado por ella.

Poco después, la fortaleza es asediada por Yemelián Pugachov, quien resulta ser el hombre que lo había ayudado durante la tormenta.

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A diferencia de la anterior, estamos ante una novela más realista, pues se entrelaza con hechos y personajes históricos como el mismo Pugachov (1742-1775), uno de los primeros revolucionarios que, en cierto modo, dejó sembrada la semilla de la Revolución Rusa de 1917. La base real que tiene le aporta un matiz de interés adicional. Además, como personaje en sí, éste es descrito como un villano carismático e inteligente.

En cuanto a la obra en sí, llamadme ingenua, pero pensé que, dado el título de la novela, "la hija del capitán" sería la protagonista, y no. Como ya habéis leído del argumento, ésta queda relegada a una dulce muchacha que cumple el papel de interés romántico del auténtico protagonista y le sirve de motor para cierta maduración, pues el chico, al principio de la novela, era poco menos que un niño mimado e inconsciente. Pero no sólo eso, también cae en el eterno cliché de damisela en apuros que requiere la salvación del héroe. Supongo que nos podemos dar con un canto en los dientes con un desenlace en que la chica tiene un papel destacable. En contraposición, la madre de ésta resulta ser una mujer de armas tomar y por momentos parece que es ella en realidad la que lleva las riendas de la fortaleza.

A ojos actuales, la novela no aporta ninguna sorpresa y creo que habrá pocas cosas que no se verán venir. Sí es cierto que tiene algunos momentos más duros, como la parte del asedio a la fortaleza y algunos acontecimientos posteriores. En definitiva, su valor histórico, que permite conocer un poco más esa Rusia zarista es su mayor punto fuerte junto al rato de entretenimiento que aporta.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Reseñas del Maratón Breve (1): Una entrega especial y El adiós de la novia

Para este reto de lectura decidí hacer mini-reseñas de lo que iba leyendo y así procurar que todo tuviese una pequeña opinión, aunque sólo sean un par de párrafos. Además, voy a intentar agruparlas de dos en dos (puede que en alguna entrada haya más, según el contenido), procurando seguir una temática común para que haya cierta relación entre los libros. La de esta entrada sería el género de la romántica adulta (aunque con la lectura de la segunda me he dado cuenta que había cometido un fallo de clasificación, pero a lo hecho...). Por orden de lectura, están aquí las lecturas #1 y #3 de la maratón.

Una entrega especial, de Danielle Steel

Jack Watson, de 59 años, posee una de las boutiques más sofisticadas de Beverly Hills, tiene una buena relación con sus dos hijos adultos y la posibilidad de relacionarse con las mujeres más bellas de Hollywood. Después de un divorcio en el que acabó a malas con su mujer y tras la pérdida de un gran amor en un fatídico accidente, Jack se ha convertido en el soltero perfecto. Y el papel le encanta.

Para Amanda, Jack no es más que el suegro de una de sus hijas y un playboy incorregible. Pero cuando ella enviuda inesperadamente, 26 años después de haber abandonado su prometedora carrera de actriz cinematográfica para convertirse en esposa de un estirado banquero y madre de dos chicas que no se llevan bien, se encuentra en un terreno desconocido y, para su asombro, empieza a sentirse atraída por Jack.

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Tercera obra que leo de Danielle Steel, que me cautivó primero con Relámpago y luego con Una imagen en el espejo. Ésta no me ha llegado igual. 

Me ha parecido muy interesante tratar una relación entre personas maduras, lo que se aleja de las novelas románticas que hasta la fecha he leído. Me parece muy positivo que quiera romper estos tabús de que a determinadas edades no puede haber amor y se agradece leer otro tipo de romances. Aunque luego peca de caer en tópicos como que ambos son guapísimos y parecen mucho más jóvenes: ni arrugas, ni canas, ni achaques... 

Lo más intenso y realista son las fases del duelo por las que pasa Amanda ante la pérdida de su marido y cómo se siente cuando empieza a enamorarse de Jack: confusión, dudas, remordimientos, pena, vergüenza... Es todo muy humano y, sin duda, lo mejor del libro.

Sin embargo, lo que no me ha gustado de esta historia es el tono tan conservador que tiene en muchos de sus momentos: las reacciones de (la mayoría de) sus hijas e hijo; todas las mujeres de esta historia tienen hijos o los desean por encima de cualquier otro interés vital o laboral; Amanda dejó el mundo del cine al casarse, para ser madre y ama de casa, porque no le gustaba a su marido esa vida; Paul, el hijo de Jack, sólo querría un hijo biológico, se niega a adoptar porque... ¿patatas?;  el moralismo de Amanda llegado cierto momento... Por no hablar de que no deja de ser una historia de gente rica que también llora y tiene problemas y me parece un tanto superficial que el mayor drama (pasada la parte del duelo) sea causado porque dos mujeres adultas se comportan como niñas mimadas y egoístas porque su madre vive su vida. 

Por lo demás, historia sencilla, lineal y muy previsible. No, no es ni mucho menos la mejor obra de la autora. Interesante temática y algunos buenos momentos, tanto emotivos como graciosos, pero ya. Sería mucho más aceptable como obra liviana que es, para pasar un rato, si no fuese por todos esos momentos que me ha hecho torcer el gesto.



El adiós de la novia, de Meg Rosoff

La madrugada del día de su boda, Pell Ridley se escabulle de la cama en la oscuridad, da un beso de despedida a sus hermanas y huye decidida a escapar de una boda junto a su vecino. No le ama y no quiere un futuro como el de su madre: agotada de tener hijos. Junto a ella va su caballo Jack y Bean, su hermano pequeño mudo. 

La valiente protagonista viajará por los peligrosos bosques y caminos de la Inglaterra del siglo XIX, pondrá en práctica su valioso talento para cuidar y comunicarse con los caballos y conocerá a otras gentes. Entre ellos, un cazador furtivo, inquietante y misterioso… ¿La ayudará a encontrar lo que busca? ¿O debe Pell seguir vagando por el mundo para recuperar lo que ha perdido? En este viaje arriesgado y lleno de aventuras, Pell descubrirá que, por mucho que huyamos, el destino nos persigue allá donde vayamos.

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Incorrectamente clasificada por mí como novela romántica adulta (por culpar del argumento, que me hizo pensar que la cosa iba por otro lado), es más bien una historia de aventuras. No hay batallas épicas o ingeniosos planes, pero todo por lo que pasa la protagonista es, sin lugar a dudas, una enorme aventura de supervivencia y búsqueda constante. De hecho, estoy pensando en la novela anterior a ésta que leí, la #2 del maratón, y ya me gustaría haber visto a algunos de los personajes masculinos soportando algunas de las vivencias de Pell sin derrumbarse.

No es una novela "agradable". Hay momentos duros y, sobre todo, mucha pobreza. Por momentos me ha hecho pensar en Charles Dickens y su Oliver Twist. La Inglaterra del XIX no es un país bucólico precisamente y una chica sola, salvo por su caballo y un niño, no lo tiene nada fácil cuando sale de su MUY humilde hogar con casi nada.

Pell se encontrará con algunas (pocas) buenas personas, como la gitana Esther y sus niños, que la acogerán en un momento de necesidad y así se quitará los prejuicios que tenía contra su gente. Sin embargo, también se cruzará con personas no tan amables, que aprovecharán para sacarle todo el partido que puedan sin darle nada a cambio.

El punto más flojo que tiene es que, según se avanza en la lectura, no se ve a dónde nos quiere llevar la autora. Esto no es del todo malo, ya que permite que estemos abiertos a la sorpresa de lo que puede venir dada la falta de previsibilidad.

En definitiva, una novela con una gran protagonista, decidida, valiente pero con sus momentos de flaqueza, que no está dispuesta a vivir la vida que otros quieren marcarle. Sí, hay un cierto romance pero se aleja de todo estereotipo pues ambos se dejan espacio para tener sus propias vidas y, por ello, es una relación mucho más madura y realista. Diferente a lo que creía que me iba a encontrar, pero mucho más interesante y dura. Una pequeña joya feminista.

miércoles, 20 de mayo de 2015

La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne

Ya estoy superando la crisis lectora que he tenido y que se ha visto reflejada en un descenso de entradas en el blog por no tener material para reseñar. Entre otras cosas, me he retrasado con el reto de los imprescindibles del año, del que hoy os traigo la lectura que correspondería a Abril. Esta vez me he decantado por uno de esos libros que llevaba toda mi vida en las estanterías. Y es que no creo que lo recordéis, pero en la reseña de Viaje al centro de la tierra ya comenté que en mi infancia había empezado la lectura de esta historia pero que entonces era demasiado densa para mí. 

Como anécdota personal, algo que no dije ahí es que mi lectura se vio interrumpida también por el ensañamiento que tuvo Milú, mi primer perrito, con el libro. No querríais ver cómo quedó aunque, por suerte, no llegó a afectar al texto (prefirió centrar sus mordiscos en las tapas) y sigue siendo legible. Siendo así, lo lógico sería haberlo tirado y haber comprado una nueva edición, pero no. Ya que se puede leer, se quedará conmigo como un recuerdo de la trastada que hizo una noche cuando salimos a cenar en familia. Se ve que no le gustó que le dejásemos solo...

Argumento

El flemático y solitario caballero británico Phileas Fogg abandona su vida de escrupulosa disciplina y rutina para cumplir con una apuesta con sus colegas del Reform Club, en la que arriesgará la mitad de su fortuna comprometiéndose a dar la vuelta al mundo en sólo ochenta días, usando los medios disponibles en la segunda mitad del siglo XIX y siguiendo el proyecto publicado en el Morning Chronicle, su periódico de lectura cotidiana. Lo acompañará su recién contratado mayordomo francés, Jean Passepartout (llamado "Picaporte" en algunas traducciones al español) que había decidido servir a éste por su fama de hombre tranquilo.

En el viaje, tendrán que lidiar no sólo con los retrasos en los medios de transporte, sino con la pertinaz persecución del detective Fix, pues cree que el caballero es en realidad un ladrón que ha robado 55.000 libras del Banco de Inglaterra, y que usa de pretexto el excéntrico viaje para hacer perder su pista. Habiéndole localizado en el Canal de Suez, le seguirá allá donde vaya a la espera de una orden de arresto de la Corona británica. Sin embargo, las acciones que Fogg va realizando a lo largo del viaje le hacen dudar de la identidad del supuesto ladrón.

Reseña

Quizás la novela más famosa de Julio Verne sea ésta. Al menos para los que tenemos una edad y vimos en la infancia la adaptación animada de la historia ¿quién no recuerda su mítico opening? Creo que la llegué a ver entera y, haciendo memoria, salvo algunas licencias y personajes añadidos para aumentar algo un elenco tan reducido, me ha sorprendido darme cuenta de lo fiel que fue al original. De hecho, había algunos pasajes tan sorprendentes que creía que habían sido inventados en la serie y, finalmente, ha resultado que estaban ideados por el genial autor.


A diferencia de la otra novela leída, ésta es mucho más accesible, amena y entretenida. Creo que sería la opción perfecta para iniciarse con Julio Verne, sobre todo si se juega con el recuerdo de aquella serie. Es cierto que la mayor parte del tiempo están bien en un barco, bien en un ferrocarril, pero el autor supo dosificar los capítulos y no porque pasen más tiempo en esos medios, más páginas tienen. Y es que los problemas a los que se enfrentan en el viaje son de lo más variados y las soluciones llegan a ser muy originales.

Con todo, aún así, para una lectora actual como servidora, hay un exceso de párrafos dedicados a la geografía de los lugares por donde van. En una historia así, son necesarios, pero en unos casos parecen un catálogo de especies autóctonas, en otros la descripción de lo que sería un mapa y en otros hay tal sucesión de nombres que es imposible quedarse con todo o visualizar el lugar. Mentalmente, he tenido que tirar más de películas vistas que de lo que estaba describiendo para situarme en algunos escenarios. Por otro lado, muchos de esos datos que se dan, e incluso notas históricas, no vienen nada mal para culturizarse un poco.


De los personajes, a quien más cariño se llega a tomar es a Picaporte (así se le nombra en mi edición), un joven curioso, activo, algo metepatas pero completamente leal a su señor a pesar de acabar de conocerlo. Aunque Fogg sea el protagonista, él es quien se lleva la mayor atención. En cuanto al caballero, Verne lo pone a un paso de la parodia de la flema británica. A pesar de todo lo que se juega, de decisiones arriesgadas que toma, del valor que demuestra en algunos momentos contrarios a sus intereses, no llega a demostrar ninguna emoción salvo en el mismo final, que le salva de ser un puro témpano de hielo. Algo que he echado de menos es conocer su historia, su pasado, cómo llegó a ser quien es, etc. Nos quedamos con la misma intriga que tienen sus compañeros del Reform Club.

Si ellos dos son los protagonistas, como secundarios tenemos a Fix en primer lugar. Un personaje tan obsesionado con su misión que, aunque llega a tener dudas, no se detiene a analizar lo que sus propios ojos le están mostrando. A pesar de ser "el malo" de la novela, no es alguien a quien se le coja manía pues el hombre cree estar cumpliendo con su deber y será redimido al final llevándose su merecido. Cerrando el elenco está la única mujer de la historia, Auda, de quien no comentaré de dónde sale por si hay alguien que no se sabe la trama. No hay que ser un lince para saber que su papel va a estar limitado, tanto por la época como por ser una historia de aventuras a la que ella se acopla en determinado momento. Aún así, es un paso adelante en comparación con la otra chica que salía en la novela anteriormente reseñada. Es ella la que al final toma la iniciativa y, en cierto momento, aunque sólo se dice de pasada, colabora en una pelea. No es gran cosa, desde luego, pero dadas las circunstancias, es una mejora.

En definitiva, aunque leerla no vaya a sorprender a nadie pues poca gente habrá que no se conozca la historia, recomiendo y mucho esta novela, sobre todo si es para iniciarse con el autor o incluso con la lectura de un clásico en general. No llega a las 300 páginas, es muy entretenida y se lee casi del tirón. Merece la pena conocer a los personajes originales de esta aventura mítica y ver cómo se las ingenian para salir de ciertos apuros con el tiempo corriendo en su contra.

miércoles, 15 de octubre de 2014

Alicia en el País de las Maravillas / A través del espejo, de Lewis Carroll

Hace un año me paseé por el fantástico pero también oscuro país de Oz en Wicked, memorias de una bruja mala. Para el reto de los imprescindibles del año, que estoy intentando relacionar siempre de alguna manera con lo que leí 12 meses atrás, me pareció que una de mis mejores opciones era conocer, de primera mano, la historia original de este otro universo fantástico que ya es mítico. En un principio iba a leer solamente la primera parte de esta "bilogía", pero me pareció tan breve y, además, estando juntas ambas historias en mi edición, no me pude resistir a completarla.

Reseña

Poner un argumento es bastante absurdo. Yo nunca he leído la historia original, pero sí que he visto varias veces de niña la magnífica adaptación de Disney, y dudo que haya quien no conozca como mínimo de oídas al gato de Cheshire, la Reina de Corazones y su afición a cortar cabezas, el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo, el Conejo que llegaba tarde... 

Leer la novela permite conocerlos en su concepción original, así como a otros personajes de capítulos que no fueron adaptados o en los que apenas se detuvieron. Mi sorpresa ha sido descubrir que la película también cogía elementos de A través del espejo como el jardín de las flores antipáticas o los curiosos insectos. O también, cómo incluía elementos de cosecha propia. En realidad, leer ambos relatos ha sido como un revisionado mental de esa película que ya tenía bastante olvidada, pues hace años que no la veo.

Llegados a este punto debo decir que, aunque me encanta la fantasía, soy una persona bastante racional y hasta en los mundos increíbles pido que haya cierto sentido. En estos relatos de Lewis Carroll eso no existe. Son un cúmulo de situaciones absurdas y disparatadas que van uno detrás de otro siendo el personaje de Alicia, una niña, quien pone la voz sensata o lo intenta la mayor parte de las veces. Para disfrutar de estas historias hay que querer dejar que nos sorprendan sin pensar ni buscar sentido a lo que leemos. Y en caso de tener algún sentido oculto, sinceramente, no lo he descubierto.

De todos modos, también es cierto que la lógica y los juegos de palabras llenan el libro de frases memorable y simbólicas, pero todo desde una locura coherente, única. Extraños, son relatos extraños y peculiares. Es otro tipo de historia, que roza el surrealismo mezclándose con lo onírico, y es evidente por qué ha sido capaz de fascinar a gente de todas las edades, desde que se publicó hasta nuestros días.

Las historias fueron pensadas para ser leídas por niños y se nota. Aunque hay algunos detalles algo más oscuros y complejos, no es un relato para adultos, lo que no quiere decir, ni mucho menos, que no lo podamos disfrutar si se nos ha pasado la fecha. Aunque creo que se disfrutarían mucho más con esa edad que tiene la protagonista. 

En cuanto a las diferencias entre ambas historias, reconozco que me ha gustado mucho más Alicia en el País de las Maravillas. Los personajes son memorables en este relato, más interesantes (los míticos ya mencionados más arriba), mientras que en A través del espejo pocos se quedarían grabados en la memoria, Humpty Dumpty el que más. Además, el ajedrez que usa de base para estructurar el relato del espejo, algo orientado más para adultos, le hace perder cierta gracia al tener un objetivo al que Alicia quiere llegar, cuando en el País de las Maravillas iba descubriendo lo fantástico del mundo casi por casualidad. Aún así, al igual que yo misma he hecho, por completar el universo de esta niña, recomiendo leerlo también. Aunque son menos, también tiene pasajes deliciosos. Vamos, que si al primero le pongo un 8, al segundo le doy un 7.


De lo que no cabe duda es que leer ambas historias supone un gran entretenimiento con historias diferentes a lo que (al menos yo) suelo leer. Son dos universos sorprendentes que ojalá hubiese probado de niña. Sí os digo que hay que leerlos al menos una vez en la vida y dejarse llevar fuera de la rutina y de la supuesta lógica que rige la realidad cotidiana. Visto como está el mundo, no sé si los personajes de estos relatos son realmente los locos.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain

Para cerrar el Lijmathon he escogido este clásico más que conocido, ya sea sólo de oídas o por alguna de sus adaptaciones. También es la lectura de Septiembre del reto de los imprescindibles, que el año pasado escogí La cabaña del tío Tom, novela con la que comparte contexto físico y temporal, así como toca el tema de la esclavitud.

De este autor leí y releí varias veces durante mi infancia Las aventuras de Tom Sawyer, siendo, la novela que os traigo hoy reseñada, su secuela, así que es recomendable haber leído primero aquella, aunque no es imprescindible salvo porque empieza destripando su desenlace aunque sin entrar en detalles.

Argumento

La viuda Douglas se convierte en la responsable del pillo Huckleberry Finn tras conseguir éste, junto con Tom Sawyer, una fortuna que el juez mantiene a buen recaudo generando intereses. El chico, que siempre había vivido libre e independiente, no termina de encajar en la rutina de rezar e ir a la escuela, aunque poco a poco se vaya acostumbrando. 

Todo se tuerce cuando reaparece por el pueblo su padre, un borracho violento incorregible que ha escuchado de la fortuna que ha conseguido su hijo. Decidido a reclamarla a través del chico, se lo lleva a una choza perdida mientras se desarrollan los pleitos.

Por otro lado, Jim, el negro que sirve a la señorita Watson, la hermana de la viuda Douglas, escucha que le quieren vender en Nueva Orleans. Decide escaparse de su ama antes de que sea tarde, persiguiendo la libertad que le permita comprar a sus seres queridos. En cierto punto, ambos se encontrarán y juntos empezarán un viaje lleno de aventuras.

Reseña

Hace años que no releo Tom Sawyer, novela que disfrutaba por las aventuras que vivían los personajes. Ahora, de adulta, leer las andanzas de su mejor amigo me aporta otro tipo de experiencia que no sé decir si estaba en aquella y entonces no la supe apreciar. Y me refiero al tema de la esclavitud. Las aventuras divertidas y hasta absurdas también están presentes, pero yo me quedo con lo otro. Cuestión de edad.

No quiero decir que ésta sea una historia seria, al contrario. Contada en primera persona desde el punto de vista de Huck, va relatando los hechos sin demasiadas reflexiones éticas ni complejidad estilística. Es muy amena y entretenida. Aún así me quedo con su debate interno entre su lealtad con Jim y su deber de entregar a un esclavo fugado. La presencia del abolicionismo está ahí, pero no sale como bandera, pues Huck, por ser fiel a su amigo, cree estar haciendo algo mal al ayudarle. El autor no es Harriet B. Stowe, no usa su novela para criticar ese sistema injusto. Al contrario, Mark Twain es bastante favorable a él, lo que se aprecia en un desenlace que deja a todo el mundo contento, donde la libertad del pobre esclavo es dada, no conseguida. Prevalece el sistema.

Por otro lado, la novela es una sucesión de aventuras, algunas que entrañan más peligro que otras, mientras bajan el río. Quizás como punto negativo podría decir que las aventuras no siguen un hilo, podrían haber sucedido unas antes y otras después o al revés. Me ha faltado una mayor conexión entre los hechos, aunque nada demasiado grave. 

En el periplo irán conociendo a diferentes personajes de toda condición. A destacar están el "Duque" y el "Rey", dos estafadores que van de pueblo en pueblo timando a la gente con todas las tretas que se les ocurren. Es sorprendente la cantidad de historias que son capaces de crear en un momento así como la ingenuidad de la gente que por unos motivos u otros les dan dinero. 

Huckleberry es un chico muy despierto que sabe buscarse la vida sin grandes problemas. Tiene buen corazón aunque él mismo se ve como una mala persona. No es inocente, sabe bastante de la vida a pesar de conservar cierta ingenuidad infantil que aparece sobre todo en los juegos con Tom. Es un personaje mítico y leyendo la novela se entiende por qué lo es. En sí mismo, representa la libertad y la independencia.

Jim es un negro de inmenso corazón que ansía la libertad, pero es descrito con tópicos de la época: supersticioso, ignorante y con pocas luces. Es Huck el que lleva las riendas y el que toma la mayor parte de las decisiones siendo Jim el adulto de los dos. Ahí se ve el paternalismo de los blancos sobre los negros, la visión de que éstos no pueden hacer nada sin ellos. 

En conclusión, tenemos una entretenida novela de aventuras, clásica en todos los sentidos, y que merece la pena ser leída. No me ha gustado todo lo esperado, supongo que por dos motivos. El primero, que guardo en la memoria con mucho cariño a su antecesora y ésta no me ha llegado igual. Además, esta novela empaña mi recuerdo del personaje de Tom al convertirlo en un chico egoísta de muy mala manera, quien lo haya leído, me entenderá. El segundo, que esperaba un alegato más o menos velado contra la esclavitud y no ha sido así, lo que me ha decepcionado después de haber leído La cabaña del tío Tóm, no lo puedo negar. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift

Muy cerca ya de acabar el año, aquí viene la reseña del último libro del reto de los Imprescindibles del 2013, lo que quiere decir que ¡Lo he cumplido! ¡Reto superado! Sinceramente, no confiaba en que iba a llevar el reto tan bien.=D Además, es uno de los libros más antiguos que leo, pues si Orgullo y prejuicio es de 1813, con Gulliver la cosa se va a 1726.

La elección de esta novela fue simplemente por ser el título que en ese momento más me llamaba. Casi todo el mundo conoce al personaje de Gulliver, pero tal vez no todos sepáis que sus viajes van más allá del país de los enanos, Lilliput. Esto lo descubrí cuando hace años vi una adaptación a mini serie bastante completa de la historia, salvo por algunas licencias que luego comentaré. Me vinieron a la mente varias escenas mientras miraba el listado y quise compararlas con la historia original, y aquí estamos. Espero que esta reseña os sirva para interesaros por la obra, porque es bastante entretenida.

Argumento

Lemuel Gulliver es un médico cirujano que al tener poco éxito en tierra firme, para ganarse la vida, se acaba enrolando en un barco.

La nave naufraga pero consigue sobrevivir y llegar a nado a una costa en la que se queda dormido por el agotamiento. Al despertar se encuentra atado por cientos de pequeños humanos en el país de Lilliput.

En sucesivos viajes, a su vez, conocerá Brobdingnag, Laputa, Balnibarbi, Luggnagg, Glubbdubdrib, Japón, y el país de los Houyhnhnms y los Yahoos.


Reseña

Lo primero que me sorprendió, según recordaba la versión que vi en televisión es que la historia tuviese las divisiones en partes muy claras. En aquella, Gulliver sólo vuelve a Inglaterra tras haber recorrido todos esos países y, además, una vez llega, debe probar que lo que afirma haber visto es verdad en juicio o será encerrado en un manicomio (según recuerdo, puede que no fuese así exactamente). En la versión original, cada parte acaba con su regreso y, como tiene pruebas guardadas de lo visto, nunca tiene problemas de credibilidad. Sinceramente, por aquí gana la versión de televisión, porque le da un plus de realismo ante las reacciones de terceros. Además, puede que uno se echase a la mar una vez tras semejante primera aventura ¿pero hasta dos veces más?

Y aquí pasamos al siguiente punto en que hay una diferencia importante entre libro y mini serie: la familia de Gulliver, y es que yo recordaba que éste quería a su familia, mujer e hijo, pero en la novela parece importarles más bien poco tirando a nada. Supongo que aquí entramos en tema de época pero me chocó enormemente que siendo todo el relato en primera persona, no dijese "mis hijos" o "nuestros hijos" (incluyendo a su mujer), sino simplemente "sus hijos" como si fuesen únicamente de su esposa. Esto es, efectivamente, un tema de época que explica, de forma muy gráfica, con una sola palabra de tres letras, de dónde venimos (y gracias a algunos, a dónde vamos *ejem*).

Pero dejando ya a un lado las comparaciones y entrando en la novela en sí, ha sido una lectura de lo más entretenida. Para empezar, la estructura de los capítulos breves hacía que fuese muy ameno el pasar las páginas, dosificando un par de capítulos cada vez que lo cogía. Es un libro perfecto para ir poco a poco si no hay apenas tiempo de lectura, como ha sido mi caso. Una curiosidad es que cada capítulo cuenta con un resumen de un par de líneas del contenido de lo que se va a leer en éste, y así orientar a pausar la lectura o continuar si interesa más o menos lo que viene a continuación. Por contra, esos resúmenes reducían la sorpresa ante lo que se iba a leer, llámense autospoiler.


El gran acierto de esta obra es presentar una serie de aventuras increíbles y maravillosas bajo las que subyace una crítica ácida y mordaz a todos los estamentos de la sociedad en que vivía el autor. Se puede decir que no deja títere con cabeza. Cada nuevo país fantástico y sus gentes le sirven para establecer comparaciones entre ambos mundos y todos los aspectos que lo forman: estructura de estado, economía, religión, importancia de la ciencia como estudio frente al pragmatismo de la realidad, valores morales y éticos... Esto le da pie a criticar el colonialismo, la corrupción, la legislación enrevesada que permite encontrar subterfugios infinitos a abogados que desangran a sus clientes, los holandeses o hasta los libros de viaje.

Por otra parte, Gulliver conjuga al mismo tiempo el estudio de los lugares fantásticos a los que llega con su adaptación a dichas sociedades. Hay que tener en cuenta que en todos esos lugares pasa bastante tiempo, incluso años, antes de que le surge la oportunidad de regresar. Desde cómo se alimenta, cómo son los sitios donde duerme, qué relaciones establece, qué actividades lleva a cabo, cómo hace sus necesidades (algo importante en el caso de Lilliput y que lleva a usar algo de humor escatológico)... En ese sentido, es todo muy realista y natural, además de divertido porque más de uno se podrá sentir identificado con las reacciones del protagonista.

Pero sin duda, lo que más sorprende al leerlo es que la crítica que hace a su sociedad inglesa del siglo XVIII es perfectamente extrapolable a muchos aspectos de nuestra realidad contemporánea del siglo XXI. Lo cual demuestra que la naturaleza humana lleva muchos siglos sin realizar ningún avance destacado.

Que a estas alturas de la reseña no haya dicho nada de los países fantásticos que visita tal vez os sorprenda. No quiero decir mucho, pues es mejor que lo descubráis vosotros mismos al leer el libro (de verdad, os lo recomiendo), pero quizás algo sí que debería contar. Lilliput todos lo conocéis, es el país de los humanos diminutos donde lo que prevalece en el relato es la relación de Gulliver con los gobernantes y la corte del país, así como sus intrigas palaciegas y políticas que forman la base de la crítica a dichos estamentos.

Brobdingnag, por su parte, es el país de los gigantes y donde se cambian los papeles respecto a Lilliput. Aquí lo más destacado sería el gobierno justo que contrapone al de Inglaterra de una manera brutal, sacando lo peor que tenía la tierra de origen de Gulliver. 

Quizás el nombre de Laputa suene a más de uno, pues el Estudio Ghibli lo usa en una de sus películas que tengo pendiente de ver: El castillo en el cielo. Tal vez con la excusa de conocer su referencia original me animo a verla en breve. En la novela, Laputa (isla flotante) junto a Balnibarbi y Luggnagg, (tierra firme) forman un país tiranizado en gran medida por la isla que lo sobrevuela. Lo que destaca aquí es la sátira hacia las ciencias y el progreso. También plantea la cuestión de la inmortalidad. Glubbdubdrib es un curioso lugar donde un monarca tiene el poder de traer a fantasmas de cualquier época y más de uno de los célebres personajes que quiere conocer Gulliver acaba siendo retratado de muy mala manera. Por último de esta tercera parte, Japón sólo es una escala previa a su regreso a casa y no hace mucho hincapié ahí. 

La última parte es la llegada al país de los Houyhnhnms y los Yahoos, siendo los primeros caballos dotados de gran inteligencia, moral y rectitud frente a los segundos que serían humanos sin un atisbo de razón y ética. Ya os imaginaréis por dónde van los tiros aquí.

Sólo quisiera sacar un par de pegas menores. Una de ella son las medidas (en ocasiones, excesivas, sobrarían unas pocas) en unidades inglesas, sin notas de traducción que pusiesen las equivalencias. Pero bueno, esto es algo relativo a la edición, igual que el hecho de dejar dos o tres frases en latín sin adjuntar una nota a pie de página con la traducción. La otra pega, algo más importante se refiere al estilo y es que está escrito a modo de relato del propio Gulliver una vez se instala definitivamente en su casa de Inglaterra, lo que lleva a que no haya un sólo diálogo en todo el libro. No es una lectura densa, ya he dicho que es entretenida y la estructura facilita el ritmo, pero se echan un poco en falta.

Poco más que añadir. Los viajes de Gulliver ha sido una lectura que, creía, iba a ser entretenida meramente por las aventuras del protagonista, pero que me ha sorprendido al serlo también por la crítica que hace a la humanidad y sus sociedades. Ha resultado una obra atemporal altamente recomendable, así que os animo a que le deis una oportunidad, pues estoy bastante convencida de que la disfrutareis. No vayáis a por ella pensando en la obra infantil o juvenil que la premisa de la historia y todas las adaptaciones conocidas han dado: es una obra adulta, reflexiva y muy interesante.