lunes, 17 de octubre de 2016

Epotrans! Mai, de Yuu Watase

Otra reseña de PSS que recupero mientras no tenga tiempo de teclear nada nuevo. Es lo que hay. 

En esta ocasión he optado por una obra menor (por longitud y calidad) de mi adorada Yuu Watase. Ya sabéis que tengo un blog dedicado en exclusiva a la autora, My lost words, que lleva un tiempo sin actualizar. Digamos que el ir a coger imágenes y un par de datos para actualizar la información me ha despertado el gusanillo de volver a dedicarle un rato en cuanto pueda, que con lo liada que ando, no sé cuándo será.

Datos

Nombre original: Epotransu! Mai
Autora: Yuu Watase
Tomos: 2 en formato original / tomo único en España
Año: 1995 (Japón) / 2005 (España)
Revista: Sho-comic Zokan
Editorial en Japón: Shogakukan
Editorial en España: Glénat
Estado actual: Publicación completa. Descatalogada.
Precio: 10 €

Curiosidades / Datos extras

- La serie cuenta en Japón con dos versiones bunko que recopilan ambos tomos en uno. La primera reedición, de 2003, cuenta con una portada de ilustración nueva, mientras que la segunda reedición, de 2012, es mucho más simple (aquí).
- Se la puede considerar como predecesora de Zettai Kareshi, manga de temática parecida que cuenta con 6 tomos y que no ha sido licenciado.

Argumento

Mai Kurahashi está total y absolutamente enamorada de Hiroki Nimura, compañero de clases que juega al fútbol y es un aficionado a los animes infantiles. Su problema es ser demasiado tímida y no consigue mantener una conversación coherente con él.

El día de su 16º cumpleaños, Mai recibe una agenda electrónica y, por casualidad, teclea en ella "Epotrans". En ese momento sale un chico de la agenda que se presenta como Takuma, la electricidad que permite el funcionamiento de la misma y que proviene de la "dimensión electrónica". Como premio por haber descubierto dicha contraseña, Takuma le permite a Mai que elija una nueva función para la agenda y, tras una serie de circunstancias, obtiene el poder de transformarse en quien ella dibuje en la agenda.

A partir de aquí se sucederán los enredos propiciados en gran medida por el poder de transformación de la agenda, todos como consecuencia de diferentes intentos de Mai de acercarse a Hiroki.

Reseña

Epotrans! Mai presenta a la típica protagonista extremadamente tímida que no es capaz de hablar con el chico que le gusta y cómo, gracias a la ayuda de un elemento mágico, consigue sacar el valor necesario para acercarse a él. Así muestra la importancia de la perseverancia por conseguir lo que se quiere, aunque en el camino tenga que sufrir más de una vez por ello. Todo ello aderezado con situaciones cómicas y surrealistas que sacarán alguna que otra sonrisa al lector.

Mirando más a fondo, está el tema de los problemas de incomunicación y cómo éstos han ido aumentando con la era de las tecnologías, siendo difícil conseguir relacionarse con otras personas y necesitando al final la propia tecnología para crear vínculos. Estos planteamientos de partida han sido usados en famosos shônens como Video Girl Ai. En esta serie, Yuu Watase investiga por primera vez este problema de incomunicación en la fría sociedad japonesa que más adelante le sirve de punto de partida tanto para Alice 19th, cuya protagonista no tiene amistades fuera del móvil, y Zettai Kareshi que repite la idea de un personaje 'electrónico' que ayuda a la protagonista.

El desarrollo de la trama, por desgracia, no profundiza en esa idea de la incomunicación y se limita a dar una comedia de enredos románticos. Sigue un guión muy previsible pero no deja de ser cierto que hay ciertos elementos en el desenlace que llegan a sorprender y dar un punto emotivo que inicialmente no se esperaba.

Uno de los puntos fuertes de este manga es la variedad de personajes que tiene, siendo los más típicos y que menos aportan, los protagonistas. En cambio el elenco de secundarios es realmente bueno, destacando por encima del resto Takuma. Luego, en cuanto a chicas, todas son interesantes excepto la protagonista. Maduras, directas y fuertes frente a Mai que sigue todos los tópicos posibles: buena, dulce, tímida, sacrificada... En cuanto al chico protagonista es del tipo simpático e infantil pero tiene un peso en la historia que no va acorde con su forma de ser y queda totalmente eclipsado por Takuma. Se podría decir que los protagonistas son agradables, pero no interesantes y son los secundarios quienes se llevan al final las atenciones del lector.

El dibujo es simplemente pasable. Está lejos todavía de la destreza a la que ha llegado en sus obras más recientes, lo que es entendible teniendo en cuenta los años que tiene esta serie y que fue hecha a la par que estaba con su serie más famosa, Fushigi Yugi, y puede que por ese motivo le prestase una atención menor a los detalles. Aún así hay algunos primeros planos de los personajes que son bastante bonitos.

La edición de Glénat tiene de bueno que decidieron sacar la serie en un tomo único en vez de los dos tomos que originalmente tenía, al igual que la versión bunko salida poco antes en Japón. Ello supone que en vez de unos 15€ se tiene la serie completa por 10€. También tiene de bueno el papel blanco, la traducción y un artículo al final en el que reflexiona sobre la obra. Luego, tiene una tipografía correcta pero que por contra va acompañada de una edición bastante regular, principalmente por el poco cuido a la hora de tratar las onomatopeyas y textos fuera de bocadillos.

No es ni mucho menos una de las mejores series de Yuu Watase. Aunque intenta tratar un tema delicado no llega a profundizar y sólo se queda en un planteamiento inicial. Al final el manga se reduce a una comedia romántica, con algunos momentos tiernos y dulces, acompañada de elementos de ficción que ayudan a crear situaciones un tanto disparatadas. Manga prescindible para casi cualquier lector y sólo puede ser recomendable a fans de esta autora o a quienes les gusten las historias cortitas y simpáticas.

jueves, 13 de octubre de 2016

¡No hace falta!, de Ai Morinaga

De nuevo me vuelvo a encontrar sin gran cosa que traeros, así que para no dejar el blog colgado del todo recupero una de las reseñas de PSS (menos mal que aún me queda un buen puñado XD). 

En este caso, se trata de una serie de sólo dos tomitos muy divertidos. Si no conocéis a la autora y los veis por algún mercadillo (está descatalogada desde hace varios años), aprovechad porque me extrañaría que no os sacase alguna risotada. La verdad es que se ven con relativa frecuencia si sabéis dónde buscar ;)

Datos

Título original: Maniattemasu!!
Autora: Ai Morinaga
Tomos: 2
Años: 2003-2004 (Japón) 2007 (España)
Revista: Asuka
Editorial en Japón: Kadokawa Shoten
Editorial en España: Planeta
Estado actual: Publicación completa. Descatalogada.
Precio: 7,95 € por tomo

Curiosidades / Datos extras

- Al final del segundo tomo hay un pequeño artículo sobre la serie y la autora de Sheila Malchirant (@Deirdre).

Argumento

La empresa de los padres de Homare quiebra y éstos, que han contraído una deuda de diez millones con Kura Ichinokura, un amigo al que prometen devolverle dicha cantidad, se embarcan en un atunero. Mientras tanto, le dejan a su hija como sirvienta para que trabaje en su casa.

La familia Ichinokura está formada por, además del padre, el hijo mayor, Masamune, Hosui, el mediano, y Hatsuhi, el benjamín, a cada cual más atractivo. La única pega que tendrá Homare en su nuevo hogar será la mascota, la gata Ran-Ran, con la que se llevará a matar.

Masamune no tarda en convertirse en el objetivo de Homare. Desde el mismo momento en que se ven, tendrá que soportar el acoso de la chica más pervertida, gafe, obstinada, desinhibida y poco femenina que ha conocido nunca. 

Reseña

La autora de ¡No hace falta!, Ai Morinaga, no es una desconocida para los lectores de manga en castellano. Aparte de ésta, se han visto otras dos obras suyas, la primera en llegar, El patito feo, también de la mano de Planeta, y Será nuestro secreto XXX de la desaparecida MangaLine, que la dejó inconclusa con tres tomos publicados.

No es necesario que el lector pase demasiadas páginas para darse cuenta que no se encuentra frente un shôjo al uso. La autora le da la vuelta a unos cuantos tópicos para convertir, tanto ésta como el resto de sus obras, en parodias del género. Aquí, la autora se centra en el conocido como “shôjo-harem”, esto es, chica rodeada de chicos atractivos que están románticamente interesados en ella. Nada más lejos de la realidad: dos de ellos la rehuyen todo lo posible mientras que el menor encuentra muy divertida la situación. El otro tópico al que se le da la vuelta es “chica convertida en criada del chico” y, lo que normalmente supone que él la asalte sexualmente aprovechando su posición de poder por la dependencia económica, aquí se invierte cuando el que se ver perseguido y acosado es él.

A partir de este punto de partida, la serie se desarrolla con momentos cómicos, uno detrás de otro, en capítulos prácticamente autoconclusivos: Explosiones cada vez que Homare cocina, la incorporación de ésta al instituto de los Ichinokura, sólo de chicos hasta el año anterior, la insistencia por ser manager del club de kendo al que va Masamune… Situaciones normales que de una manera u otra se tornan surrealistas y disparatadas, hasta llegar a un final más que acorde al tipo de historia que se ha desarrollado durante los diez capítulos que dura, pero dejando abierta la puerta a una posible continuación que, hasta la fecha, no se ha producido.

Teniendo en cuenta lo particular de la serie, la autora prefiere que el protagonista principal sea el chico, Masamune. Así pone al lector en la piel de un joven atractivo, serio y con falta de costumbre para tratar con las chicas, cuya tranquila vida se ve sacudida por un auténtico torbellino. Para que no desentone demasiado, en el conjunto disparatado de la historia, le da como extraña particularidad, un cariño un tanto enfermizo por su gata, Ran-Ran. 

Por su parte, el caos está personificado en la figura femenina de la serie. Homare es una chica de buen corazón, pero es gafe, y todo lo que hace llega a tener consecuencias catastróficas. Es al mismo tiempo ingenua y directa, romántica y pervertida, atolondrada e inteligente… en definitiva, un coctel explosivo de personaje. Es la clave para convertir la serie en lo que es, pero puede llegar a resultar “demasiado” para algún que otro lector, que no podrá evitar compadecer a Masamune.

El elenco de secundarios está liderado, curiosamente, por la gata de la familia, Ran-Ran. Se trata de un animal feo que siente una inmediata animadversión por Homare e intenta proteger todo lo que puede a su dueño, Masamune. En cierto modo, ocupa el papel de la rival amorosa. La interacción de ambas da algunas de las escenas más surrealistas y desternillantes de la serie. En muy segundo plano quedan los otros dos hermanos: Hosui, cuyo aporte principal en la obra es, al igual que Ran-Ran, proteger a Masamune y Hatsuhi, quien, con su eterna sonrisa, parece pasárselo realmente bien ante las divertidas situaciones que se dan. El padre de éstos, Kura, tiene un papel prácticamente anecdótico y se limita a disfrutar de tener una hija tan cariñosa como Homare en la familia.

El estilo de Ai Morinaga es detallista y muy cuidado en lo que a rasgos faciales se refiere, con trazo limpio, y constante uso de tramas. Como es común, los fondos son los mayores ignorados y, aparte de algunos en los que sitúa la acción, rara vez cobran relevancia. Sin embargo, en lo que realmente destaca es en las caras de los personajes en los momentos de humor más puro, como la escena en que se ve por primera vez a Homare y Ran-Ran. Es rara la página en la que no hay, cuanto menos, una cara cuya intención sea hacer reír.

La serie vio la luz de la mano de Planeta poco antes de que se animase con las ediciones a precio reducido, de ahí que el precio de partida, 7,95€, resulte elevado para la calidad de la edición. Como puntos a favor tiene una buena traducción, adecuada impresión y rotulación de los textos. Sin embargo, la relación calidad/precio se ve mermada por el papel reciclado pero, especialmente, por el poco cuidado con las onomatopeyas y textos fuera de bocadillos, faltando la traducción de algunas de ellas o estando mal puestas sobre el dibujo. 

En conclusión, ¡No hace falta! es un shojo para pasar un rato de puro entretenimiento, apto para todos los públicos que busquen una obra fresca y divertida. Aunque recurre a tópicos, lo hace para darles la vuelta y buscar el punto cómico de las diversas situaciones. Seguramente no será un humor que guste a todo el mundo, pues esto es un tema muy personal de cada cual, pero es una obra corta que resulta perfecta para conocer el estilo de la autora.

domingo, 9 de octubre de 2016

Adquisiciones de Agosto y Septiembre de 2016

Aunque últimamente no están siendo meses de mucho, salvo contadas excepciones, en Agosto sí que hice una compra importante gracias al chivatazo de @Gemmahost por Twitter (como tengo una memoria de mierda he tenido que preguntar quién me lo dio ^^U). A este cielo de mujer le doy gracias hasta el infinito y más allá porque me avisó de que estaba el manga completo de Mushi-shi en la tienda online de Norma Comics por 22€ ¡10 tomos descatalogados tras los que iba desde hace años! No contenta con el pack decidí aprovechar el porte añadiendo unos cuantos tomos para acabar un par de series que tenía a medias: LIFE (#17 a #20) y RGVeda #7. Al final todo quedó en 58,87€



En Septiembre la cosa ha sido mucho más pobre. Únicamente un par de tomos que le compré a @Kisacullen. Aprovechamos que tenía que venir a Málaga en una visita exprés por temas universitarios para quedar a cenar una noche y ponernos un poco al día. 

Los dos tomos que me trajo fueron el #26 de Negima ¡El maldito tomo! Me lo consiguió en una tienda de su ciudad después de que una chica que lo tenía de segunda mano en Barcelona me torease vilmente, a mí y a @Kuroi (que me iba a hacer el inmenso favor de quedar con ella ya que se negaba a enviar el tomo), con la que "no pudo" quedar nunca. En fin, hay gentuza así. Aparte, Kisa me dejó a 3€ el tomo #6 de Pequeñas mentiras piadosas, serie que tengo muy abandonada.


Para mi alegría, aunque no haya sido mucha cantidad, han sido un par de meses muy positivos para acabar series con las que llevaba años (LIFE y Negima) y conseguir la tan ansiada Mushi-shi. Y dado que este año no iré al Salón de Manga de Barcelona, me pegaré algún capricho de comprar tomos para seguir acabando series o tal vez permitirme el lujo de empezar alguna.

Con lo mítica que va a quedar para mí esta entrada, os dejo las de compras de Negima. Me resulta impactante en cierto modo que haya series que empezase antes de tener el blog y que hasta ahora no las he terminado: Diciembre de 2009 (11, 12, 13, 14, 17, 18); Febrero de 2010 (9 y 10); Abril de 2010 (15 y 16); Febrero de 2011 (19); Diciembre de 2012 (27, 28 y 29); Abril de 2013 (22); Enero de 2015 (34, 35, 36, 37 y 38); Mayo de 2015 (20 y 21); Julio de 2015 (23 y 24); Octubre de 2015 (30, 31 y 32); Mayo de 2016 (25 y 33) y Septiembre de 2016 (26)

Haría lo mismo con LIFE pero con esta serie el ritmo lento no ha sido cosa mía, sino de Norma ya que la he ido llevando más o menos al día desde que adquirí sus primeros seis tomos por mercadillo en Abril de 2010.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Amaama to Inazuma

Segundo anime de la temporada de verano de este año. La estuve viendo más o menos al día hasta el quinto o así pero la dejé de seguir (digamos que la lectura me estaba llenando mucho más) y ahí se quedó hasta ahora que le di un empujón y la terminé.

Amaama to Inazuma se basa en el manga homónimo, de corte seinen, de Gido Amagakure y cuenta con 7 tomos hasta la fecha, habiendo empezado su publicación en 2013.

Argumento

Kōhei Inuzuka es profesor de matemáticas en el instituto y tiene una hija de 5 años, Tsumugi. Aunque hace lo posible por ser un buen padre, tras la muerte de su esposa meses atrás, hay un campo en el que falla estrepitosamente: la alimentación. No saber cocinar por lo que subsisten con bandejas de comida preparada compradas en supermercados. 

Un día, mientras paseaban por el parque, se encuentran con una de sus alumnas, Kotori, que está disfrutando del picnic que había preparado su madre y al que al final no ha podido ir por el trabajo. Ésta es una chef muy famosa que aparece en diversos programas televisivos y, desde entonces, el pequeño pero selecto restaurante que regentaba está cerrado casi siempre.

El deseo de que la pequeña Tsumugi se alimente en condiciones y la soledad de Kotori les lleva a establecer una simbiótica relación para disfrutar de la deliciosa comida que a partir de ahora prepararán en ese restaurante.

Reseña

Sinceramente, la serie me interesó por recordarme a Barakamon pero creía que quizás con algo más de drama. Tal vez ha sido, al menos en parte, porque no he dejado de tenerla en la mente cuando la veía, y las comparaciones pueden ser odiosas, pero lo cierto es que no me ha convencido. Si la he terminado ha sido por pura inercia.

El gran, no, el GRANDÍSIMO problema que tiene la serie es que es esquemática, repetitiva y acaba resultando muy aburrida. De primeras, la idea de un padre viudo que se debe encargar de una niña pequeña solo y, para ello, debe aprender a cocinar es un buen punto de partida. El problema es que cada capítulo se articula exactamente igual: un poco de trama + cocinar el plato que sea en el restaurante y fin. La parte de """historia""" suelen ser gotitas de cotidianidad que no aportan mucho: algún pequeño conflicto de la niña en la guardería, el festival del instituto... Hay alguna escena más triste cuando se acuerdan de la fallecida pero en su mayoría son breves. Y la parte de cocinar es muy cansina porque es casi como ver tutoriales. Y así 12 de 12 capítulos. No hay ni uno que se salte el esquema. 

Pero al margen de esto, que ya de por sí hace que no sea una serie que marque, hay varios detalles que me han mosqueado. Para empezar que hasta que no empieza a tratar con Kotori, Kôhei no se preocupa por cocinar. Es la excusa para que arranque la serie pero no deja de ser un tópico machista: la madre era ama de casa y él no sabe freír un huevo. Y no es hasta que otra mujer, su alumna adolescente para colmo, le da un empujón, no se pone manos a la obra.


Por otro lado, la presencia de Kotori es muy mosqueante. Huele a romance con el profesor a kilómetros y escama que parezca un personaje diseñado en cada detalle para ocupar el sitio de la esposa fallecida con esa afición a la cocina y con el cariño que le coge a la pequeña. Sólo han sido un par de escenas a lo largo de la serie, pero ya han caído insinuaciones de que se está enamorando de él.

Otro aspecto de la chica es el absurdo trauma que tiene con los cuchillos y es que es incapaz de usar uno. Pero quiere ser cocinera como su madre. Y cuando la pequeña Tsugumi ayuda cortando algo (con su padre detrás, claro) se avergüenza de no atreverse. Es un rasgo del personaje bastante absurdo y el guión podía prescindir por completo de él a no ser que tenga su sentido más adelante, pero de primeras no es creíble.

Si no fuera por la pequeña, la serie sería infumable. Es cierto que la niña es adorable y simpática, pero también se coge rabietas propias de su edad. Su construcción de personaje es muy realista  (salvo por el diseño con una melena imposible) y la cuestión es si sólo su encanto y las cuatro cosas que pasan en la serie bastan para mantener el interés a lo largo de sus 12 capítulos. Sinceramente, conmigo no ha sido suficiente. Y las personalidades tan planas y anodinas de Kôhei y Kotori no han ayudado.

En definitiva, es una serie simpática, llena de dulzura y buenas vibraciones, pero tiene varios problemas que la lastran y la acaban haciendo aburrida. Habría funcionado mucho mejor si hubiese tenido más trama, por cotidiana que ésta fuese, y menos cocina. Conmigo no ha funcionado pero no voy a decir que no le deis una oportunidad. Como mínimo, seguro que aprendéis alguna receta japonesa.

domingo, 2 de octubre de 2016

Detrás de la máscara, de Louisa May Alcott

Hace algo menos de un año leí y os reseñé la obra cumbre de esta autora, Mujercitas. A falta de poder hacerme con las tres novelas relacionadas con ésta, para el mes de Septiembre en el reto de los imprescindibles me he decantado por esta novela corta, apenas 150 páginas, que tenía por casa desde hace años. En concreto, desde que la adquirí junto a Lady Ludlow en 2010. Qué lástima que en ese momento no comprase más libros de la colección, pues incluye unos prólogos muy interesantes y una completa bibliografía de cada autora. Por no hablar del precio al que estaban y que ya estaban descatalogados.

Argumento

La señorita Jean Muir llega como institutriz para la joven Bella a la casa de los Conventry por recomendación de Lady Sydney. La familia está compuesta, además de por la joven, por sus dos hermanos, Edward (Ned) y Gerald, y la madre de estos tres. También vive allí Lucía, prima de ellos y prometida de un apático Gerald. El cuadro familiar lo completa sir John Coventry, tío de los jóvenes que vive en una mansión junto a la casa de la familia.

Jean es una estafadora, manipuladora y mentirosa. Todas sus habilidades -actuar, cantar, hacer de enfermera, leer en voz alta y más- son sus armas para encandilar a cualquiera que se cruce con ella. Con sus engaños irá cautivando a todos los miembros de la familia, incluso a quienes se muestran reticentes a confiar en ella en un primer momento. Pero su pasado insiste en perseguirla y arruinar sus conquistas ¿se saldrá con la suya o la verdad la hará fracasar?

Reseña

A diferencia de su obra cumbre, que desprendía buenos sentimientos a (casi) cada página, aquí la autora realiza lo que, en cierto modo, me ha parecido una parodia crítica de las novelas cursis y melodramáticas de protagonista dulce y de trágica vida que se ve inmersa en azarosos romances. La vuelta que le da al género es genial al presentar a una anti-heroína que, por más odiosa que pueda ser y por más despreciables que al final puedan ser sus actos, no puedes evitar desear que las cosas le salgan bien.

En el prólogo se comenta, entre otros aspectos, que la autora no quería vivir pobre. De hecho, hay una cita suya: "No me importa lo que tenga que hacer. Algún día seré rica, famosa y feliz". Ella lo consiguió por un buen camino, a través de su escritura, pero quizás esta obra sale como una reflexión personal de "¿Y si no lo hubiese logrado? ¿Qué habría podido hacer?". Así nos ofrece una fascinante protagonista, una estafadora y hábil manipuladora que sabe aprovecharse del orgullo y la vanidad de los hombres.

El libro nos plantea ese clásico dilema de lo correcto y lo incorrecto. Lo que hace está mal pero ¿acaso no busca todo el mundo sobrevivir? Pensemos que el contexto de su época no era sencillo para una mujer sola, sin referencias y con un pasado complicado que, si la alcanza, le puede arruinar todo posible futuro ¿Puede alguien acusarla de nada sabiendo cómo era el mundo para alguien en sus circunstancias?

Muy significativo es el título completo de la obra: Detrás de la máscara. El poder de una mujer. De nuevo, como en Mujercitas, hay ciertas ideas feministas que subyacen. Rompe con la idea de mujer sufrida, que resiste estoicamente lo que el destino le depara con buen carácter. Jean es amoral como mínimo, está curtida en malas experiencias y está dispuesta a lo que sea con tal de labrarse un futuro acomodado para dejar de preocuparse por lo que vendrá después. No se va a dejar vencer por las circunstancias y va a salir adelante cueste lo que cueste. La autora refleja muy bien ciertos momentos en que parece que la situación es desesperada y que los Coventry son su última esperanza.

El relato no tiene un desarrollo que, al menos a mí, me haya parecido predecible. No sólo porque hasta el mismo final no se sabrá si la suerte de Jean acabará siendo buena o mala, sino porque hasta ese momento no está muy claro cuál es realmente su objetivo, si se conforma con la pieza de caza pequeña o grande. Y el último capítulo, cuando se ponen todas las cartas sobre la mesa es tan intenso y provocador... Me ha encantado.

Por más que intento pensar, no recuerdo (que conste que mi memoria es desastrosa, así que tomad esto con cautela) otra novela con una protagonista mala pero fascinante. No es lo habitual. Otra escritora habría creado la historia desde el punto de vista de Lucía, la joven sufrida que ve cómo la pérfida rival le arrebata la felicidad, así que sólo por lo original del enfoque, ya merece una oportunidad.

Si queréis conocer a otra Louisa May Alcott totalmente opuesta a la de su gran obra, buscad esta historia. Ha sido una más que grata sorpresa descubrir este tono más ácido y furioso con el mundo frente al buenismo conmovedor de aquella. Ambas son grandes historias, cada una en su estilo, pero quizás, al final, ésta gana por intensidad y por la vuelta de tuerca que le da a la protagonista. Me ha fascinado.