martes, 20 de febrero de 2024

Gunelle, de Diane Lacombe

Cambiando de tercio, hoy vengo una ración de romántica de corte histórico. Se trata de la primera parte de una trilogía titulada El Clan de Mallaig que adquirí vía Círculo de Lectores en una edición 3-en-1 que salía a un precio inmejorable de 9,95€ como ya dije en la entrada de su compra (supongo que estaba de oferta por ser uno de esos libros que iban a dejar de estar disponibles o del que tenían stock para deshacerse, ya no me acuerdo) en Febrero de 2011. Sí, ya ha llovido, pero mi lista de pendientes es... En fin. 

El formato es prácticamente el mismo que también usaron para la trilogía Remmington/Montague (El señor de la guerra, Encadenados, El duque) sólo que la autora de estos libros sacó, años después, un par más de la misma saga que tengo pendientes. Al menos, en este caso, Diane Lacombe lo dejó en la trilogía original. 

Argumento

Año 1424. La joven Gunelle Keith, procedente de las Lowlands escocesas, ha sido prometida en matrimonio con Iain MacNèil, el heredero del clan de Mallaig, de las Highlands. 
Por tratarse de una alianza que conviene a los dos clanes, 
a Gunelle no le quedó más opción que aceptar. Por un lado, los Keith podrán talar árboles de un bosque de los MacNèil con los que fabricar barcos y, por otro, ponen fin de este modo a las disputas por un tema de blasones. 

Como antes de claudicar se opuso fuertemente al enlace, la joven acabó despertando la ira de su padre que se negó a que nadie de la familia la acompañase en el viaje y se limitó a ponerle una escolta. Al menos, aparte del amable teniente Lennox, su nodriza Nellie y su criada Vivian sí pudieron ir con ella. 

Para una mujer culta y refinada como Gunelle, que ha pasado varios años en un convento de Francia estudiando, el viaje a las tierras del norte constituye un tremendo choque cultural. Ella ha vivido toda su vida en entornos urbanos y ahora deberá vivir en un lugar agreste y duro. Además, la mayoría hablan en gaélico, idioma que ella no conoce.

Iain, por su parte, también estaba totalmente en contra de ese matrimonio de conveniencia y se largó del castillo el mismo día que llegaba su prometida. A pesar del humillante desplante, Gunelle no tarda en ganarse el afecto de la mayoría de Mallaig, incluido Baltair MacNèil, su futuro suegro, y Tòmas, primo de su prometido. No obstante, hay alguien que la detesta tan pronto llega allí. Beathag es la viuda de Alasdair, difunto hermano mayor de Iain y quien habría heredado el liderazgo del clan. No es sólo que ve que otra se llevará el papel de señora del castillo, sino que, además, lleva tiempo siendo amante de Iain.

Reseña

No cabe duda que, en el género de la romántica histórica, las Highlands escocesas son una fuente de inspiración muy destacada. El imponente paisaje, las costumbres, los clanes... Diría que, por volumen de obras, la cosa debe quedar más o menos empatada con las historias victorianas y las de la regencia.

Precisamente, en cuanto a ambientación, la autora hace un gran trabajo para llevarnos a ese entorno medieval, tanto por la breve descripción de vestuarios como de las distintas zonas del castillo. Además, para meternos más en contexto, durante la historia aparecen episodios como el asedio al castillo, un torneo con lanzas entre caballeros o la peste negra haciendo estragos. A esto se suma el papel del rey y se nota que la autora se tuvo que documentar bastante de su reinado y su persona. Claro que no tengo ni la más remota idea de historia de esa época y lugar como para asegurar que esté todo correcto, pero al menos, lo parece.

El punto más fuerte de este libro es Gunelle. La protagonista es una dama culta e inteligente que usará sus recursos mentales para ayudar en más de una ocasión. La joven lo pasará muy mal antes de aclimatarse a su nuevo hogar. No es para menos, a fin de cuentas, prácticamente ha sido vendida por su padre y forzada a un matrimonio que no desea. Que al final llegue a un más que previsible final feliz no quita la forma en que empieza todo.

Por otro lado, como contra, Gunelle es bastante ingenua, lo cual tiene sentido con los años que ha pasado en un convento estudiando. Sin embargo, la mayor pega que le puedo poner es que, con lo inteligente que es para algunas cosas, se mete en la boca del lobo (y quien haya leído el libro recordará esto) por pura inconsciencia, y no es algo que se pueda achacar a la ingenuidad que decía antes. Me parece que la autora forzó la trama para poner a su protagonista en peligro en situaciones que ella habría evitado en realidad, todo para que Iain se acabe luciendo después para salvarla de una manera directa o indirecta.

Y si ella es la mayor virtud del libro, aún con esos defectos, su contraparte masculina es lo peor. Iain, durante buena parte de la historia, será un miserable integral. Se supone que su triste pasado lo justifica, pero no me ha parecido lo bastante terrible como para que me convenza. En el género, es de lo más común este cliché de personaje masculino traumado, pero normalmente suelen tener motivos más de peso que los que presenta Iain y, en esos otros casos, eso no los hace actuar de según qué formas. Gunelle debe aguantar cosas que están fuera de lugar y me parece un caso de planteamiento típico de Bella que transforma a la Bestia en humano. Al menos, no lo hace a base de "amor", sino de plantarle cara y de demostrar su valía, pero sigue siendo ella la que le debe comerse el marrón. Además, la evolución en él me parece muy brusca y el cambio, demasiado radical. No me ha parecido creíble.

La relación entre ambos es, claro, lenta por esto que ya he dicho. Se agradece que no haya ningún flechazo entre ambos y realmente se detesten mutuamente. El problema de esto es que podría haber dado una relación bien desarrollada con esa base y en cambio, tenemos a una pareja que de odiarse pasa a amarse a partir de uno de esos eventos forzados del guion que decía. Luego, sí tiene momentos bonitos, pero que no han conseguido hacerme olvidar lo anterior, principalmente porque no veo que el protagonista se redima, sólo cambia de la noche a la mañana.

En cuanto al contenido picante de esta historia, es muy leve. No estamos en una novela romántica histórica en que los actos sexuales tengan el peso que otras autoras le dan. Sí que los preámbulos de la primera vez de la pareja son bonitos y tiernos, pero le falta más chispa.

Dado que la parte romántica no me ha convencido, el resto de la trama podría mejorar el resto del libro. Hay unas subtramas de complots por el liderazgo del clan, con robos y traiciones, que tiene su interés. Si no fuese porque es todo demasiado previsible, demasiado evidente los quiénes y los porqué, la historia habría ganado algún punto más.

Entre los secundarios, el más destacado como aliado es Tòmas. Un joven que se está preparando para ser nombrado caballero. Amable y enamoradizo. Ojalá la historia hubiese tenido a Tòmas de protagonista y que Iain se hubiese quedado con su cuñada-amante. Ésta, Beathag, no diría que es un personaje sino que es la caricatura de un personaje. No tiene una sola virtud, en ningún momento se presenta como positiva su seguridad en sí misma y su libertad para tener relaciones con quien ella quiera. Simplemente es una villana retratada como una promiscua. Es mala y retorcida sin ningún trasfondo. Parece pensada sólo para elevar más todavía a Gunelle, tan buena y pura.

Me quedaría mencionar a la pequeña Ceit, una niña que acogió la difunta madre de Iain a la que todo el mundo en el castillo considera tonta o con algún retraso. La pequeña se ganará el corazoncito de cualquier lectora, aunque sus problemas me parecieron un tanto inconsistentes a lo largo del libro. 

Algo curioso de la escritura de este libro es que alterna dos voces. Por un lado, la autora deja que Gunelle hable en primera persona, por otro, para seguir las andanzas del resto de personajes, usa la tercera. Quizás habría mejorado mi impresión de Iain si él también hubiese tenido su voz narrativa para meternos en su mente y ver su evolución.

En definitiva, una novela que entretiene pero no encandila. La buena protagonista y los interesantes episodios que reflejan el contexto medieval escocés se contraponen con un protagonista nefasto, la falta de sorpresas en la trama y un cambio demasiado brusco en Iain que se refleja en la dinámica de la pareja.

jueves, 15 de febrero de 2024

El Valle de los Lobos, de Laura Gallego

Ya tocaba salir de Francia, que todas las reseñas que llevo este año están relacionadas de algún modo con el país vecino. Así, hoy vuelvo a probar con una obra de Laura Gallego y, de hecho, es su segunda novela después de Finis Mundi, que aún tengo pendiente.

El Valle de los Lobos es la primera parte de la trilogía Crónicas de la Torre aunque técnicamente es una tetralogía porque existe un cuarto libro que funciona a modo de precuela: Fenris, el elfo. Según he leído, en palabras de la propia autora, para no saber cosas que quitan un poco la sorpresa de este personaje en el primer libro de la trilogía, recomienda su lectura después de éste que hoy os reseño. También, claro, puede leerse en el orden cronológico en que salió y dejarlo para el final. Según escribo estas líneas, no sé con cuál seguiré. 

Argumento

Una noche de tormenta, en una granja como tantas otras, se adelantó el nacimiento de la pequeña Dana. Desde que la comadrona vio sus ojos azules, supo que había algo especial en ella.

La niña creció ayudando a su familia en las tareas habituales pues los inviernos eran duros y se necesitaban todas las manos. Aunque no era tratada de forma diferente, sí que tenía un carácter atípico: era retraída, le gustaba estar sola, no jugaba con otros niños y hablaba poco. Hasta que conoció a Kai. Un niño de su edad al que nadie más podía ver, ella misma no le podía tocar, pero la ayudaba recogiendo huevos o bayas silvestres. ¿Estaba loca? ¿Podría ser fruto de su mente ante su soledad? Pero, si era así, ¿cómo podía el chico coger objetos? Lo más extraño es que los años pasaban y Kai crecía igual que ella.

Un día, en plena época de carestía en la comarca, un jinete que daba toda la impresión de ser un sabio se paró a pedirle indicaciones a la joven. Lo más sorprendente de todo es que dirigió su mirada hacia Kai. Dana no lo sabía, pero ese encuentro casual iba a cambiar su vida.

Reseña

Debo decir que el argumento que os he puesto lo he redactado yo misma porque los que he leído de la editorial o la misma Wikipedia desvelan demasiadas cosas. Si no lo habéis leído y os interesa lo que os cuento en esta entrada, mi consejo es que lleguéis al libro conociendo eso, lo mínimo imprescindible para saber sólo cómo arranca la trama. 

Teniendo en cuenta que la novela es una de sus primeras obras, se nota que aún estaba algo verde ya que peca de previsible, personajes muy planos y cierta falta de chispa de originalidad. No obstante, ello no le quita que es una lectura ligera y entretenida, que se desarrolla a buen ritmo y que tiene algunos puntos especialmente interesantes.

Sin duda, lo más destacable es Kai y el misterio sobre su extraña existencia. Sólo Dana puede verle y va creciendo de niño a adolescente a la par que ella. Sabiendo que estamos en el género de la fantasía, las posibles respuestas se multiplican y me parece que, sin ser nada muy inesperado, sí que tiene un toque especial. Además, la relación entre ambos es bonita, pero como amigos. Se fuerza un romance que pretende ser de amor imposible, dramático e intenso, pero carece de auténtica química y sentimiento.

Por otro lado, la autora introduce varios elementos de la fantasía más clásica. Ya habéis visto que hay un elfo que se llama Fenris y tiene un papel lo bastante destacado como para recibir su propio libro como precuela de la trilogía. A éste se suma una enana de nombre Maritta, de papel más secundario aunque con sus momentos de relevancia. Cuáles son el resto de criaturas o elementos mágicos relevantes me lo voy a callar para dejar que los descubráis por vuestra cuenta. Sí que puedo decir que, tal vez por ser aún una autora novel, el número de personajes está muy acotado así como los escenarios en que se desarrolla la historia y quizás sepa a poco dadas las grandes historias que tiene el género. En cambio, para iniciar a alguien de 10-12 años que tengáis cerca sería una muy buena opción precisamente por esto mismo. También hay que decir que, con lo poco que profundiza en la componente fantástica, todo queda bastante en el aire y casi parece que eso le permita ir introduciendo elementos según los necesite.

En cuanto al ritmo, como dije antes, está bastante bien. Introduce algunos saltos temporales que ayudan a que la trama vaya rápido donde la autora quiere, pero, como contra, esto supone perder momentos importantes y no ver los cambios que se producen en los protagonistas y su relación. No le habría venido mal uno o dos capítulos intermedios en esos saltos para tener un mejor desarrollo que permitiese profundizar en ellos. El libro no es tan largo como para que eso hubiese supuesto un relleno excesivo.

Cabe decir que el desenlace se puede considerar perfectamente cerrado y aunque puede haber algún elemento que motivase una continuación, era prescindible. En parte me da un poco de miedo leer los siguientes con el buen final que tiene éste, que me ha parecido lo mejor del libro.

En definitiva, el primero de la trilogía funciona bien como libro independiente y puede daros un rato de lectura entretenida. Eso sí, debéis tener presente tanto el target del rango de edad al que va dirigido como la falta de experiencia como escritora que aún tenía por entonces la autora. Le falta profundidad y desarrollo, tanto a los personajes como al mundo creado, pero hay destellos de un potencial que explotaría en sus siguientes obras.

sábado, 10 de febrero de 2024

La vuelta al mundo en 80 días (Miniserie 1989)

Parece que he empezado el año sin poder dejar de hablar de franceses célebres desde que reseñé El Conde de Montecristo (incluyendo su adaptación a anime) y luego un par de cuentos de Charles Perrault. Pues ahora vuelvo con Julio Verne y quizás su obra más emblemática en una de sus muchas adaptaciones.

Ya es la tercera vez que hablo de esta obra en el blog (¿será la última?). Primero reseñé el libro en 2015, hace poco más de un año, en diciembre de 2022, la miniserie realizada en 2021 y ahora vengo con otra miniserie que se hizo en 1989. Esto empieza a ser un poco redundante, pero por comparar con la otra adaptación, me parece que vale la pena hacer la entrada.

Argumento

El flemático y solitario caballero británico Phileas Fogg abandona su vida de escrupulosa disciplina y rutina para cumplir con una apuesta con sus colegas del Reform Club, en la que arriesgará la mitad de su fortuna comprometiéndose a dar la vuelta al mundo en sólo ochenta días, usando los medios disponibles en la segunda mitad del siglo XIX. Lo acompañará su recién contratado mayordomo francés, Jean Passepartout que había decidido servir a éste por su fama de hombre tranquilo.

En el viaje tendrán que lidiar no sólo con los retrasos en los medios de transporte, sino con la pertinaz persecución del detective Fix, pues cree que el caballero es en realidad un ladrón que ha robado 55.000 libras del Banco de Inglaterra, y que usa de pretexto el excéntrico viaje para hacer perder su pista. Habiéndole localizado en el Canal de Suez, le seguirá allá donde vaya a la espera de una orden de arresto de la Corona británica. 
 
Reseña

Si os habéis detenido a leer las otras entradas dedicadas a la obra, quizás hayáis notado que el argumento que aquí he puesto es prácticamente el mismo que el de la reseña del libro porque esta adaptación, a diferencia de la más reciente, es mucho más fiel a la historia original. Sigue habiendo algunos añadidos que hacen de relleno y hay ciertas variaciones con el viaje ideado por Julio Verne, pero ni punto de comparación con las subtramas absurdas que se inventaron en la versión de 2021.

En cuanto a duración, ésta de la que hablo hoy son tres capítulos (o partes) que suman unos 270 minutos mientras que la de 2021 fueron ocho capítulos de unos 45 minutos (360 minutos en total). Muchas subtramas tuvieron que meter para alargar tanto la historia, por lo que se agradece que esta versión se centra mucho más en el viaje y sus dificultades añadiendo algunas aventuras, tal como hacía el libro, pero sin irse de madre. 

Por otro lado, aquí hay cierta evolución del protagonista, pero nada que ver con la que desarrolla la miniserie de 2021, que habría sido su mayor baza de no haber sido tan decepcionante. En aquella le dieron un trasfondo de un amor malogrado por cobardía que resultó muy ridículo, obviando toda la subtrama de la princesa Auda. Aquí sí está este personaje y me ha llegado a parecer muy bonita la pareja que forman.

En cuanto al elenco de actores, el reparto es realmente estupendo. Phileas Fogg está interpretado por un guapísimo (lo siento, tenía que decirlo) Pierce Brosnan antes de hacer de James Bond y diría que clava al personaje en su flema, su carisma y su elegancia. David Tennant hizo una versión ridícula que no recordaba en nada al personaje de la novela, claro que el guion tan nefasto que le dieron no ayudaba.


Passepartout aquí lo interpreta Eric Idle, uno de los Monty Python, así que le da un punto cómico y carismático perfecto para su personaje. Sinceramente, no recuerdo del todo cómo era en la novela, pero me cuadra a la perfección. En comparación con la versión moderna, aquí nunca se olvida de la diferencia de clases con su señor y, aunque se tomen cariño mutuo, esa separación que existía en la época victoriana no llega a desaparecer. Si se falsea la historia, no se puede criticar lo que estaba mal entonces.

Luego, el detective Fix lo interpreta el gran Peter Ustinov y no deja de ser curioso que por el papel que yo le conozco también sea de detective, en este caso, haciendo de Poirot. Quizás por eso me choca cómo pasa de un detective serio aunque algo excéntrico a otro torpe, con pocas luces que incluso llega a despertar cierta ternura. Con él no puedo hacer comparación con su versión moderna porque no existe y sólo reutilizaron su apellido en un personaje femenino inventado.

Por último, precisamente hablando de personajes femeninos, queda la princesa Auda que la interpreta la actriz Julia Nickson, a la que no recuerdo haber visto en otras producciones. Cumple perfectamente con su papel, elegante y decidida, siendo la que toma la iniciativa en la relación con un Fogg incapaz de dar ningún paso. Además, es una mujer inteligente que hace acertadas críticas al colonialismo británico y la masacre de indios americanos. La miniserie más reciente, queriendo ir de moderna, cae en puro postureo.

Otro punto curioso de la serie es que, aunque es inventado con respecto al libro, los protagonistas se cruzan con personajes históricos reales como Louis Pasteur, el pistolero Jesse James o la actriz Sarah Bernhardt. Y si estos cameos históricos no bastan, además hay un notable número de cameos de actores célebres que hará las delicias de cinéfilos que adoren estas curiosidades.

Aunque ya estáis viendo que esta miniserie más antigua me ha gustado muchísimo, no puedo evitar ponerle una pega y es el tratamiento de los personajes femeninos al margen de Auda. Tanto la actriz mencionada arriba como una campesina con la que se cruzan en Francia son personajes sexualizados y ridículos, muy irritantes e insultantes. Al menos, esto se queda en el primer capítulo, no sé si como un reclamo típico de las producciones bastante machistas de esa época. En todo caso, empañan la impresión general tan positiva del resto de la miniserie y, de haber seguido apareciendo personajes femeninos así, la habría abandonado.

En definitiva, una muy buena adaptación la que realizaron en 1989. Si leer clásicos no es lo vuestro pero tenéis curiosidad por la historia, os la recomiendo a diferencia de la versión moderna que tanto se separa de la obra. Lástima que el sexismo de su primer capítulo me haga bajarle la nota.

lunes, 5 de febrero de 2024

Adquisiciones de Enero de 2024

Ya ha llegado a su fin el primer mes de este 2024 así que aquí vengo con la entrada de rigor de compras. Como ya dije en la entrada de diciembre de 2023, han caído los últimos libros de la colección Historias Maravillosas de la que, al final, me he hecho con la gran mayoría de títulos. Los que no han caído han sido porque ya tenía ediciones decentes en casa que había leído (El libro de la selva, Canción de Navidad o Los viajes de Gulliver), porque no me llamaban y alguno que se me escapó. Quizás de los que no han caído, alguno pille en un futuro haciendo uso del servicio de números atrasados. En definitiva, que aquí están los últimos libros de la colección y mis únicas adquisiciones de este mes.


- El talismán de Pitusilla, de Tom Hood. Un título que no conocía pero que he leído que es una sátira de los cuentos de hadas con bastante de crítica social. Curioso cuanto menos. Por cierto, el señor del avatar es el autor de esta obra.
- Más allá del Viento del Norte, de George MacDonald. Vuelvo a repetir con este autor del que también salieron en la colección La princesa y los trasgos y su continuación La princesa y Curdie, que cayeron en Junio y Agosto respectivamente. 

Puedo decir que me alegro de haberme animado con esta colección. Es una auténtica preciosidad, tanto en formato como en la selección de historias. Lo poco que ya he leído me tiene enamorada, destacando hasta el momento La Bella y la Bestia. 

Para los próximos meses preveo sequía de adquisiciones... igual que la que tenemos de agua. Ojalá no sea así y pueda caer alguna cosa, igual que espero que se ponga a llover al fin, porque sino nos espera un verano muy negro por aquí, en el Sur.

martes, 30 de enero de 2024

Cuentos de Charles Perrault (1)

A vueltas con una entrada de reseñas de cuentos clásicos, que me gustaría hacer una al mes. La verdad es que adquirir la mayoría de libros de la recién terminada colección Historias Maravillosas fue un acierto. Me permite hacer este tipo de entradas, que es un formato rápido y me está gustando leer las versiones originales de las historias que conozco desde niña, aunque esta vez, a diferencia de las anteriores, sólo voy a hablar de dos relatos, que me he enrollado de más. 

Dado que vengo de leer El Conde de Montecristo, me pareció oportuno quedarme en Francia con otro de sus célebres autores. Así, hoy le dedico una primera entrada a Charles Perrault (1628-1703), escritor cuyos cuentos van acompañados de alguna moraleja dirigida, sobre todo, a chicas jóvenes.
  
Caperucita Roja

La niña más bonita del pueblo recibió de su abuela una capa roja con capucha por lo que todo el mundo empezó a llamarla Caperucita Roja. Un día que la anciana estaba enferma, la madre de Caperucita la envió con una cesta para que viese cómo se encontraba. La ingenua niña se cruzó con un lobo en el bosque al que le dijo dónde iba y éste trazó un plan para saciar su hambre.

Quizás éste sea el cuento más conocido de Perrault y todo el mundo sabe cuál es la moraleja que se desprende de él. Aun así, me ha dejado totalmente en shock que en su versión original el lobo le dice a la niña que se meta en la cama y ella lo hace tras desnudarse. Si la moraleja que en general es conocida (o la que yo creía que tenía) se refiere más a que las niñas pequeñas no deben hablar con desconocidos, sin más, la original se dirige a chicas jóvenes para que no se dejen engatusar por los "lobos" en alusiones claramente sexuales. Mucho se podría divagar a partir de aquí porque en la moraleja que escribe al final dice: "Y cuando digo el lobo me refiero a todos los diversos lobos, pues los hay de un carácter excelente, pacíficos, sin hiel y sin irritación, que en confianza son complacientes y dulces y siguen a las jovencitas hasta sus casas y hasta sus alcobas. Pero ¡ay! ¿Quién ignora que estos lobos melosos son los más peligrosos?". No puedo evitar pensar en que esto se podría trasladar a ideas presentes como advertencia contra los conocidos como "nice guys", los chicos en apariencia buenos, pero que son lobos con piel de cordero. También podría ponerme a divagar si todo esto no tiene cierto enfoque de culpabilizar a la víctima que por tonta o ingenua ha caído en las garras del lobo. No deja de ser un enfoque muy parecido al que se sigue haciendo hoy en día en las campañas dirigidas a las mujeres y, al final, si te pasa algo, es que no seguiste las advertencias. 

Por lo demás, el cuento es extremadamente breve, apenas cuatro carillas, dos hojas por delante y por detrás. Esta brevedad ya indica que no hay espacio para que exista la figura del leñador que acaba salvando a abuela y nieta, por lo que el final es puramente macabro. Me ha sorprendido porque tenía entendido que los cuentos de este autor no eran tan oscuros como los de los Hermanos Grimm.
 
La Cenicienta

Un gentilhombre se vuelve a casar en segundas nupcias con una mujer con dos hijas, las tres con muy mal carácter. Este caballero, que ya tenía una hija preciosa y bondadosa, no hace nada cuando su nueva familia la convierte en una criada llamándola Cenicienta.

En la primera entrada que dediqué a los cuentos de los Hermanos Grimm (aquí) comenté que me había sorprendido que Perrault también tuviese su versión de esta historia y sentí mucha curiosidad por las diferencias que podría haber. Por un lado, la difunta madre de Cenicienta no tiene ninguna relevancia en esta versión mientras que en aquella, toda la magia parecía girar alrededor de su tumba. Aquí la componente fantástica la tenemos en la famosa hada madrina. Luego, el punto oscuro y macabro del desenlace del cuento de los Grimm no está aquí, que finaliza de manera mucho más amable con las dos hermanastras que piden perdón y se redimen. De similitudes, además de la trama general, le puedo poner la misma pega crítica con el padre que deja que maltraten a su hija. No me voy a repetir, en esa entrada tenéis mi reflexión.

Ya he comentado que este autor escribe una moraleja por cada una de sus historias. Pues para éste escribe dos, no sé si será algo que se repetirá en sucesivos cuentos que lea. Por un lado pone en valor, por encima de la belleza, la gracia y la bondad. Sin embargo, no deja de tener su punto irónico que, en la segunda, diga que se puede tener todo eso y más talentos, como ingenio, pero que de poco servirán si no se tienen madrinas y o padrinos. Qué vigente sigue siendo esto...

En cuanto a la adaptación de Disney, ésta se basa casi por completo en la versión de Perrault que tiene todos los elementos que conocemos: la carroza hecha con una calabaza, los caballos son ratones, el zapato de cristal, la hora límite a las doce de la noche... No deja de resultarme curioso que siendo la versión del escritor francés (1697) previa a los hermanos alemanes (1812), su versión sea más redonda y sea la que más ha trascendido. Cabría suponer que las historias las fuesen depurando y aquella me pareció que caía en un exceso de repeticiones y le faltaba encanto. Imagino que por la diferencia del relato en las tradiciones orales de uno y otro país.